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Archive for the ‘Redes Sociales’ Category

Shareting

Desde la primera ecografía hasta el día de su boda. Por el camino el primer baño, su primer biberón, los primeros pasos y los festivales del colegio.

Si algo caracteriza a los niños de esta generación es su sobre exposición en redes sociales. Y por la misma regla de tres, si algo define a los padres en este momento concreto de la historia es la “costumbre-necesidad” de compartir los momentos mas significativos de la vida de sus retoños.

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De ahí el término “shareting” y la advertencias de los expertos, que señalan que a menudo se cruzan las líneas rojas y nos olvidamos de que también ellos tienen derecho a que se respete su intimidad.

Los padres a menudo nos dejamos llevar por el primer impulso y no queremos desaprovechar el filón que supone la gracia de nuestro peque o la ternura de una foto, para conseguir un montón de “likes”.

Para mí la clave está en:

  • No airear las miserias, sino aquello que puede aportar algo a otras familias.
  • No abusar del uso de fotografías en las que aparezcan los niños.
  • Aprovechar las opciones que las redes sociales dan para crear foros cerrados de manera que controlemos el mayor control posible sobre el contenido que compartimos.
  • A partir de determinadas edades, y según casos, consultar a los menores. Sé por experiencia que a menudo ellos ven problema, donde nosotros solo vemos una historia sugerente que puede ser de interés para otros que viven situaciones parecidas a las nuestras. En más de una ocasión, después de tener “el post” escrito, he tenido que descartarlo después de pasar su filtro y encontrarme con un “mamá por favor eso no lo cuentes”. Pues si ellos no quieren que lo cuente, no hay nada más que hablar.

De todas formas, consejos aparte; si hay algo que no tolero es que me intenten convencer de algo con el miedo como arma. Una cosa es advertir sobre los riesgos e invitar a la gente a ser prudente y otra hacer creer a los padres que publicar una foto es pecado mortal. Nunca hemos tenido control absoluto sobre la imagen de nuestros hijos, ni nunca lo tendremos. Antes de la existencia de las redes sociales tampoco. Y una cosa es contarlo todo a todas horas y publicar fotos suyas a diario y otra volvernos locos, por ejemplo, ante la posibilidad de que les hagan una foto en un festival del colegio, como sucede a veces. Personalmente, este tema intento tomármelo, con tanta sensatez, como tranquilidad.

Como madre y bloguera me encuentro a diario ante el reto que supone encontrar el equilibrio, trabajando en algo en cuyo beneficio creo, sin causar perjuicio alguno a quienes más quiero. Y he de decir que no hay cosa que les haga a mis hijos más ilusión y que suponga a veces hasta un estímulo, que descubrir que les dedico un post.

Dejar por escrito las cosas importantes que nos pasan en familia supone una ayuda para que cuando ellos lo leen se den cuenta de dónde queremos poner el acento en casa. Mi hija mediana se emocionó hace unos días cuando leyó el post que escribí de su Primera Comunión. No decía nada que no hubiéramos hablado antes ella y yo el día de la celebración, pero con las prisas las palabras pierden solemnidad; parece que se las lleva el viento, como se suele decir. Dejar estas reflexiones por escrito -siempre que no crucemos las líneas rojas- nos ayuda a darnos cuenta de todo lo bueno que nos sucede, mientras creamos comunidad, también en las redes.

@amparolatre

 

Categorías:Mundo, Redes Sociales

“Trump debe ser colgado”

El tuit de un profesor de Fresno que lo ha metido en serios problemas

Cómo un mensaje de Twitter puede causarte graves problemas

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Cuando el profesor Lars Maischak compartió un tuit sobre Donald Trump, que en su momento consideró apto, con sus 28 seguidores en Twitter, creyó que éste no tendría repercusión alguna.

Pero resulta que para Breitbart News, un sitio informativo de la ultra derecha, nada es muy difícil de encontrar, especialmente cuando se trata de una amenaza contra el presidente.

Y es que la frase “Trump debe ser colgado”, no es una que pueda ser tomada a la ligera, especialmente cuando eres un profesor de una universidad pública, que recibe fondos del gobierno de Trump.

Maischak, profesor de historia de la CSU Fresno, compartió ese tuit a finales de febrero, con el fin de “salvar la democracia estadounidense”, mencionaba el mensaje en Twitter. Y todo marzo y algo de abril se mantuvo fuera del escrutinio público el pensar del profesor, pero cuando el sitio tomó el tuit y escribió un artículo sobre ello, Maischak comenzó a sentir el pesar de la viralización moderna.

“Pido perdón a aquellos que se sentían amenazados u ofendidos por [las palabras que escribí]”, dijo en una declaración escrita. “Nunca fue mi intención hacer daño a nadie, ni animar a otros a hacer daño a nadie”.

El miércoles, la cuenta de Twitter de Maischak fue desactivada.

Según el profesor, que habló con el Los Angeles Times, desde que se dio a conocer el tuit, ha recibido cuantiosas amenazas y correos electrónicos de tono desagradable.

Pero no solo ofendió a otros en redes sociales, sino que logró captar la atención de agencias federales.

Los funcionarios federales están llevando a cabo una investigación a raíz del mensaje viral. Maischak dijo que ha sido contactado por el Servicio Secreto y está cooperando plenamente.

CSU Fresno informó que de igual manera están cooperando con las autoridades, y que por su parte están llevando a cabo su propia investigación para verificar que el maestro hizo tales declaraciones en el “contexto de los derechos de libre expresión”, indicatorio que el actual empleo de Maischak está pendiente de esta investigación.

No obstante, estudiantes y otras personas del plantel académico han pedido la destitución del hombre.

Una petición pidiendo que fuera despedido de la CSU Fresno había reunido más de 1,100 firmas a partir del jueves por la noche.

6 maneras de hacer tu experiencia en Facebook más sana y positiva

No estoy dispuesta a dejar las redes sociales, pero creo que puedo emplear mejor el tiempo que les dedico

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¿Has hecho propósitos de renunciar a Facebook por el año nuevo, o para Cuaresma? Yo también lo he pensado, pero al final he comprendido que no quiero cortar con las redes sociales. Aunque a veces sea una ocasión para cotillear (y a menudo es una pérdida de tiempo), sigue siendo un instrumento precioso para una mamá a tiempo completo introvertida como yo. Pero he decidido hacer mi experiencia en Facebook más positiva y sana. Estos son algunos de mis propósitos:

1. Esconde lo que te molesta, aun teniendo cuidado en no acabar sólo contigo mismo. Hay una delgada línea roja que separa el estar abierto a personas con las que no se está de acuerdo, y simplemente exponerse a lo que te hace estar mal. Si cada vez que cierta persona postea algo te vas a irritar, podrías modificar los settings para esconder sus posts. Seguiréis siendo amigos, podrás ver todo lo que te escribe y no sabrá que la has ocultado. Hace un par de meses eché un vistazo a mi lista de amigos y oculté a un montón de gente. No me arrepiento, de hecho. Siempre podré volver a seguir a alguno de ellos en el futuro, si me siento capaz de digerir sus posts.

2. En la misma línea, rodéate de lo que te influencia positivamente. Poner ”like” a demasiadas páginas puede hacerte perder tiempo en tu timeline, pero elegir algunos con cuidado puede ser edificante. Hay muchas buenas páginas católicas en Facebook (¡como Aleteia!) que son un apoyo para los breves momentos de oración y meditación. Es también un buen sitio para entrar en contacto con personas que comparte tus intereses. Soy miembro de un grupo de costura, me permite olvidarme de la política y de todos los problemas del mundo, y al mismo tiempo es una buena manera de animar a los demás y que te animen ellos a ti.

3. No ser esclavo de tu news feed. No es necesario bajar y bajar hasta que hayas leído cada uno de los artículos. No sólo es una pérdida de tiempo, sino que te expones además a un montón de post que de verdad no necesitas saber. Mi propósito para la próxima Cuaresma es el de visitar sólo los perfiles de mis amigos, en lugar de recorrer el muro sin reflexionar. En este modo usaré Facebook para estar en contacto con las personas a las que quiero, más que para aislarme de ellas. Hay varias aplicaciones que me ayudan a hacerlo.

4. Usa Facebook para rezar por alguien. Recientemente pasé un par de días de depresión aguda, y al final junté valor y pedí oraciones en Facebook. La avalancha de respuestas me hizo sentir amada y considerada, y en pocas horas me sentí aliviada por las oraciones de mis amigos. Funciona también al revés: la news feed ofrece varias ideas para rezar por amigos y parientes, así como para extraños, religiosos y líderes políticos. Cuando ves una petición de oración, detente y preséntala en seguida a Dios; un rápido “Dios te bendiga” es mejor que querer rezar un rosario que tan dejas para más adelante que se te olvida.

5. Usa Facebook para los actos de misericordia. Facebook tiene el potencial para ser una comunidad. Para los introvertidos, deprimidos o aislados, puede ser una verdadera ancla de salvación. ¡Aprovéchate! Como decía mi madre, si quieres que tus amigos te escriban cartas, escríbelas tu antes. Toma un minuto para mandar a un amigo una foto o una canción agradable, o para enviar un mensaje a alguien que está atravesando un periodo difícil. Estos pequeños gestos de amistad podrían llegar en el momento justo para alguien que lo necesita. Y, las más de las veces, tus amigos responderán en consecuencia.

6. Espera antes de postear algo. Esto es lo más difícil. Mi propósito es esperar una hora antes de hacer click en “publica” en cualquier comentario que escribo, para asegurarme de que no actúo en base a las emociones, publicando algo de lo que después podría arrepentirme.

Creo que es posible afrontar las tentaciones de Facebook sin echar al niño con el agua sucia. En cualquier caso, al menos quiero probarlo.

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Mira cómo estas familias combaten el exceso de nuevas tecnologías

¿Sabes cuál es la principal variable que aboca a los menores a una adicción?

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Un día, en medio de una discusión, Gabriel (nombre ficticio) le partió la nariz a su padre. ¿El motivo? Le había desconectado el router y le dejó sin internet.

La violencia, al principio solo verbal, había ido en aumento desde que en casa se descubrió lo que hacía Gabriel: cada mañana, en lugar de ir a clase, se dirigía a la FNAC, un centro comercial en Madrid, para pasar horas jugando y probando de manera gratuita diferentes videojuegos.

Cuando saltó la alerta en el colegio, los padres no supieron reaccionar bien y optaron por la vía del castigo severo. Tras varias discusiones subidas de tono y el mencionado episodio de violencia filioparental, al final todos acudieron a un profesional para abordar el tratamiento: no solo para Gabriel, sino para toda su familia.

El VI Barómetro de la Familia The Family Watch, patrocinado por Madrid Vivo y presentado la semana pasada en Madrid, ha puesto de manifiesto que la adicción de los menores a internet, a los videojuegos y a las redes sociales es una de las principales preocupaciones de las familias españolas.

La encuesta, realizada por GAD3, señala que casi el 100 % de los encuestados manifiesta su preocupación por los riesgos de la red, y para un 62,5 % la comunicación en las familias ha empeorado a pesar de las nuevas tecnologías.

El barómetro revela que ha aumentado la percepción de que los jóvenes están consumiendo cada vez más alcohol y pornografía, una tendencia que discurre paralela a una disminución de la comunicación en el seno de las familias.

El estudio apunta también a las actividades en familia como posible solución, junto a la necesidad de que los padres sean más estrictos con sus hijos en asuntos como el consumo de alcohol, el empleo de internet y redes sociales, o los horarios de llegada a casa.

Niños con móvil

Como contrapunto, Sonsoles Vidal Herrero-Vior, abogada experta en violencia y adicciones en menores y miembro del área académica de The Family Watch, señala que “no porque un menor esté mucho tiempo en el móvil eso significa que tiene un problema de adicción. A los adultos nos cuesta mucho entender esto, porque para nosotros las relaciones pasan por el cara a cara, pero para los adolescentes sus relaciones sociales y su ocio pasan por el celular. A los adultos les llama mucho la atención que los chavales estén todo el día manejando un dispositivo, pero es que ellos se relacionan a través de él. Eso hay que tenerlo en cuenta a la hora de identificar si hay o no un problema.

Para Vidal se puede empezar a hablar de adicción cuando aparecen algunos síntomas: ansiedad, inmediatez, reacciones violentas cuando no llegan las respuestas a los mensajes, necesidad imperiosa de tener cerca el teléfono, de estar conectado… Ahí se percibe que no se está haciendo un uso adecuado del dispositivo.

Pero hay además otros fenómenos asociados al mal empleo del móvil o de los videojuegos: los menoresmultipantalla, adolescentes que tienen en su habitación el teléfono, la tablet, el móvil, la televisión…; la niñera tecnológica: al no estar sus padres en casa, los menores buscan la información que necesitan en internet; o el botellón electrónico: jóvenes que antes que salir de casa prefieren quedarse consumiendo contenidos que generan dependencia, como el juego online, o relacionándose con desconocidos a través de la red.

Falta de control parental

La experta tiene claro que todo este fenómeno revela “una falta de control parental. Que un niño de 9 años tenga un iPhone 7, que el móvil sea el regalo estrella de la Primera Comunión, que un adolescente haga de su habitación la república independiente de mi casa con todo tipo de dispositivos…, es un problema de los padres”.

A pesar de que el barómetro de The Family Watch-Madrid Vivo muestra que los padres desean una mayor comunicación con sus hijos, “muchos de ellos les han ofrecido desde niños el móvil o las tabletas electrónicas para que estén entretenidos y no den guerra. A los padres se les ha ido la situación de las manos y ahora eso se ha vuelto más difícil de controlar. Los padres no logran charlar con sus hijos…, porque desde hace años han delegado las funciones educativas en un dispositivo”.

Esta situación se agrava si se tienen en cuenta los riesgos que conllevan las redes sociales para la privacidad de los menores: “Los padres no son conscientes de que su hijo pone un pie en una plaza pública, y entra en contacto con gente que no conoce; además se atreven a mucho más de lo que harían en el cara a cara”, de ahí problemas como el acoso a menores en la red (cibergrooming), o el envío de contenidos de tipo sexual (sexting).

A todo ello se suman los cada vez más frecuentes casos de violencia asociados al uso de internet: “No existe una relación causa-efecto directa entre el uso abusivo de la tecnología y la violencia, pero la tecnología sí dinamiza la violencia“.

Alternativas de ocio

En cualquier caso, la familia aparece como la principal vía de solución de los problemas de los menores asociados a la tecnología. Sonsoles Vidal propone “unas pautas educativas claras por parte de los padres, para que los hijos sepan que los dispositivos son una herramienta más de comunicación, no la única”.

Además, los menores deberían “aprender a usar la tecnología bajo el control de sus padres, y siempre de una manera adaptada a su propio crecimiento”.

En la misma línea se sitúa Irene Gallego, psicóloga del proyecto Conviviendo, de la Fundación Amigó, que recientemente ha recibido el premio a la innovación social de la Asociación Española de Fundaciones por su trabajo en prevención de la violencia filioparental.

A la fundación han llegado niños de hasta 8 años con problemas de violencia hacia sus padres, “no por una rabieta, sino por manifestaciones de violencia premeditada y sin control”, aclara Irene.

En muchos de estos niños y adolescentes, el problema de la violencia está asociado a las adicciones, que “antes eran el alcohol y las drogas, pero cada vez más hay más presencia de las nuevas tecnologías, videojuegos, redes sociales, móvil…”.

¿Qué es lo que ha pasado en una familia para que un hijo se vaya recluyendo poco a poco en la realidad virtual? “A veces hay un rasgo de la personalidad del niño que favorece esta situación”, explica Gallego, pero “también es verdad que las alternativas de ocio que los padres ofrecen a los niños son cada vez más reducidas.

“Los Reyes Magos acaban de traer a los niños un montón de dispositivos electrónicos, videoconsolas y juegos que muchas veces no son apropiados para la edad del niño. Se les ofrece mucha tecnología, pero no les facilitan otro tipo de ocio. Los niños de hoy apenas leen. Tienen una tablet porque es más cómodo para los padres. Ha habido un cambio de la sociedad, y no hemos sabido asimilar tanta tecnología”.

Y este panorama está bastante extendido: “Nos podemos encontrar una adicción así en cualquier familia. Los casos que nos han llegado a nosotros son familias típicas, muy normales y estructuradas”, atestigua Irene.

Para escapar de esta red, es preciso el apoyo positivo hacia el menor. “No se consigue nada diciendo: “Te pasas todo el día jugando (o chateando), no vas a llegar a nada””, explica la psicóloga.

En la Fundación Amigó, por ejemplo, comienzan ofreciendo al chaval actividades de ocio alternativas, “porque no se consigue nada luchando directamente contra el dispositivo, porque el mono es muy fuerte, y como en cualquier adicción es muy difícil que el adicto reconozca desde el principio que tiene un problema”.

Además, van reincorporando poco a poco hábitos básicos que habían quedado atrás: horarios fijos de comida y de sueño, medidas de higiene… Poco a poco van trabajando con el menor el reconocimiento y la motivación al cambio, para que ellos mismos vean que tienen un problema.

Y en paralelo se trabaja con la familia: “Intentamos que dejen espacio al menor para que se exprese con libertad y explique los motivos que le han llevado a esa situación. Y pedimos a los padres que no le juzguen, que intenten entender, que no vean solo lo negativo, siempre buscando una comunicación más positiva e intentando alcanzar acuerdos” con el menor para el uso racional de los dispositivos.

Se puede salir

Al final, como en cualquier adicción, se puede salir. En la fundación tienen experiencia de que “poco a poco los chavales pueden ir estructurando su vida. Son capaces de dejar de lado el móvil mientras comen en familia, algo que antes era imposible. Y hasta se les puede castigar si es necesario sin el ordenador sin que surja la violencia. Son pequeños pasos” en los que la familia juega un papel fundamental.

El sociólogo Narciso Michavila, de la consultora GAD3, encargada del barómetro, concluye que “la principal variable que explica el aumento del consumo de alcohol en menores, el fracaso escolar, los embarazos no deseados, la adicción al móvil… es la falta de diálogo entre padres e hijos. A menos diálogo, más problemas“.

Por eso, “los padres tienen que implicarse más, hablar más con los hijos”, porque al final “lo que en principio es un medio de comunicación, puede hacer que pierdas la comunicación con tu familia”.

Por Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Artículo publicado originalmente por Alfa y Omega
Categorías:Familia, Mundo, Redes Sociales

Recibe tu vitamina espiritual diaria en tu celular

26 noviembre 2016 Deja un comentario

El evangelio del día, el santo, el mensaje del Papa Francisco y una oración para alimentar tu espíritu

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¿Quieres recibir cada día en tu celular el evangelio, el santo, las palabras del Papa Francisco en Santa Marta y una oración? Descubre cómo:

Aleteia abre una lista de difusión en Whatsapp para que puedas recibir a diario cuatro “vitaminas espirituales”:

–       un link al evangelio de la misa del día

–       un link al santo más importante del día

–       un link a una oración

–       un link a las palabras del Papa Francisco en Santa Marta, o bien la audiencia o el ángelus de los domingos.

Es muy sencillo, y no te cuesta ningún dinero. Tampoco recibirás más de cuatro chats diarios, ni publicidad. La privacidad de tu número quedará totalmente a salvo, pues no entras en un grupo ni puedes ver los números de otras personas (ni nadie puede ver los tuyos).

¿Cómo hacer? Muy sencillo:

Paso 1. Añade este número entre tus contactos

Nombre: Aleteia

Número: +34673796575

Este número no acepta llamadas de voz, pues es una línea sólo de datos. No podrás, por tanto, ni hacerle llamadas ni recibirlas de él.

Paso 2: envía un chat con las palabras QUIERO ALETEIA 

Con este chat, entendemos que quieres unirte a la lista de difusión.

¡Apúntate y empieza a recibir en seguida la vitamina espiritual que necesitas para vivir cada día!

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Los diez mandamientos para los usuarios de Facebook

Cómo aplicar el Decálogo en la vida virtual de todos los días

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En general, cualquier persona ha oído hablar de los Diez Mandamientos. Cualquier cristiano los conoce e intenta seguirlos en su vida diaria, y también muchos no cristianos: cualquiera está contra matar, robar o mentir. Pero los desafíos de la sociedad evolucionan continuamente. ¿Estamos seguros de que respetamos el Decálogo en la vida virtual? Nuestro comportamiento en Facebook – ventana omnipresente en la vida de cada día – ¿refleja nuestra identidad espiritual? Inspirándonos en un artículo de EpicPew, hemos querido confrontar las enseñanzas reveladas a Moisés en el Sinaí con los comportamientos que son, de una forma u otra, praxis cotidiana de los usuarios de la famosa red social.

No tendrás otros dioses antes de mí

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Estamos acostumbrados a pensar en este mandamiento como a no adorar a divinidades extranjeras. ¿Estás seguro de respetar este mandamiento? ¿Qué significa para ti “tener otros dioses”? “No sigo las enseñanzas de Buda, ni adoro a Vishnú”, podrías replicar. Interesante. Pero ¿pones a la Trinidad en el primer lugar de tu vida? ¿Cuáles son tus prioridades al emprender el día? ¿Lo primero que piensas apenas abres los ojos es controlar las notificaciones de Facebook? Antes de ir a dormir, ¿te aseguras de que has completado la última misión en ese juego que tanto te engancha? ¿Haces eso en lugar de orar?

No tomarás el nombre de Dios en vano

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Este mandamiento habla del modo como hablamos de Dios. Quizás no estés acostumbrado a blasfemar o a imprecar, pero ¿sueles bromear con las cosas sagradas? ¿Has cedido alguna vez a la tentación de jurar algo por Dios, en tus conversaciones privadas o en tus comentarios, aun sabiendo que no es verdad?

Santificarás las fiestas

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Volvemos a repetir: ¿qué tan importante es Facebook para ti? Si no vas a misa porque estás ocupado en chatear con un amigo, quizás es el momento de plantear esta pregunta. Podrías responder que nunca te saltas una misa, pero ¿cuántas veces has entrado distraído, pensando en ese post molesto que quieres responder, o en esa foto horrorosa en la que se te menciona? Durante la Misa, ¿no has mirado, incluso fugaz e inocentemente, el smartphone para ver las notificaciones? Es oportuno apagar el teléfono durante la Misa, pero sobre todo “desconectar” de la realidad virtual, evitar distracciones, cuando estás en presencia de Dios.

Honra a tu padre y a tu madre

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Seguro que piensas: yo en Facebook les honro, ¡hasta he aceptado su petición de amistad! Bien. Pero no es suficiente. Respetar al padre y la madre, además de tratarles bien, supone adoptar un comportamiento que no les deshonre. Significa también respetar la autoridad. Dios, el Padre por excelencia, es también la autoridad por definición. ¿Tu perfil de Facebook es un lugar de desahogo contra las normas civiles? Es bueno usar estos canales para expresar desacuerdo con la política, pero el límite es el insulto. Además, tener una actitud buena hacia los ancianos es fundamental para una vida cristiana equilibrada. ¿Has insultado a alguien de edad avanzada (a quien probablemente no conoces siquiera)? Si la respuesta es sí, deberías revisar el modo como usas las redes sociales.

No matarás

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Muchos piensan: “Yo estoy a favor de la vida. ¡Pongo solo post contra el aborto y la pena de muerte!”

¿Estás seguro de que transmites esa vida con tus palabras y acciones? ¿Cuántas veces habrás visto post y artículos contra migrantes y refugiados (especialmente de otras religiones), contra los últimos de este mundo, y no has hecho nada para combatir contra esa ola de odio? ¿O incluso la has alimentado con comentarios venenosos? Cuando escribes algo, piensa bien en los que quieres comunicar. ¿Estás edificando Su Cuerpo? ¿Estás colaborando en la difusión de un mensaje que cura las heridas emocionales y sana los corazones rotos? ¿O bien te dedicas a volcar tu frustración contra alguien que no puede responderte? Si piensas que esto no tiene nada que ver con el mandamiento de “no matarás”, te estás equivocando.

No cometer actos impuros

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¿Qué buscas con tu presencia en Facebook? ¿Quieres sólo estar en contacto con tus amigos del liceo? ¿Pasar unos minutos de relax viendo videos de gatos tocando el arpa (ok, quizás no existen, pero no me sorprendería ver alguno antes o después)? ¿Usas Facebook para trabajar?

¿O bien buscas otro tipo de cosas? ¿Pasas las noches sin dormir chateando con desconocidos de quién sabe donde, con la esperanza de obtener una palabra que te encienda el corazón? ¿Flirteas con compañeros o con un ex tuyo porque has peleado con tu esposo y quieres huir de la realidad? Pues ha llegado el momento de controlarte un poco. Deja las “amistades” (¡harían falta más comillas!) que te alejan de tu mujer o de tu marido. Construye la fidelidad en tu mente, antes que en tus actos. Porque el camino que lleva a la traición está formado por muchos pensamientos “inocentes” e “inofensivos” repetidos día a día.

No robarás

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No, ciertamente tu no eres un scammer que pasa los días mandando mails lacrimógenos desde perfiles falsos para sacar algún dinero. Lo espero por ti, porque parece que es muy improbable ganar algo con estas actividades ilegales e inmorales, y el riesgo es bastante elevado.

Pero se puede robar en Facebook de otras maneras. No, no te estoy sugiriendo qué código insertar para vaciar la cuenta bancaria de tu padre. Ni te voy a revelar un truco informático para estafar al Estado y no pagar impuestos. Se puede robar mucho más facilmente: basta con pasar el tiempo en Facebook en lugar de trabajar. Sencillo, ¿no? Pues si en este momento tienes cosas que hacer, deja el smartphone. Respeta a quien te da trabajo.

En mi empresa había computadoras preparadas para prohibir el acceso a Facebook. Política empresarial. Porque la productividad baja mucho si el trabajador – en vez de concentrarse en los números, datos y módulos varios – pasa el tiempo en Farmville o en el timeline.

No dirás falso testimonio

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¿Te gusta hacer comentarios mordaces sobre alguien, aunque no sabes nada del tema que se habla? ¿Te gusta cotillear en grupos privados de Facebook, pensando que nadie te ve? Cuando debes gestionar una conversación incómoda, ¿prefieres enfrentarte exponiendo tus ideas o bien escribiendo ríos de mentiras para confundir al interlocutor?

Pon mucha atención también a los contenidos que publicas en tu perfil. Es muy fácil ser cómplice de la difusión de noticias inventadas, pero debes saber que a veces es incluso más fácil comprobar la veracidad de lo que leemos. ¡No hace falta mucho! Haz las investigaciones necesarias antes de difundir a los cuatro vientos el “scoop del siglo”. Probablemente descubrirás que lo que te dicen que pienses es ligeramente distinto de la realidad.

“Persigue la verdad, pero desconfía de quienes dicen haberla encontrado”, decía Tertuliano. Quizás era un poco excesivo, pero en tus interacciones virtuales atente a lo que es cierto y verificable. Los daños potenciales de una mentira (o de una media verdad) pueden ser devastadores.

No desearás la mujer de otro

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Aquí hay poco que decir. O mejor, habría mucho, pero por brevedad reduzco todo a una pregunta: ¿usas Facebook para hacer cambiar los sentimientos de la mujer de tu amigo? En caso de respuesta afirmativa, tienes que dejarlo. Internet es un instrumento potentísimo, que permite a personas alejadas hablar como si estuviesen cerca. Usa este instrumento de modo apropiado. Y no hagas nada que no quieres que te hagan a ti (o a tu esposo/a).

No desearás los bienes ajenos

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¿Has visto que bonito carro ha comprado este? Maravilloso. Pero ¿estás seguro de que lo necesitas tu? Si crees que es solo un capricho, no pierdas tiempo mortificándote con esa foto (probablemente no es tan veloz como él dice). Si en cambio realmente necesitas un carro nuevo… trabaja y reza para conseguirlo, pero no te dejes llevar por la envidia.

Si lo que haces en Facebook es indagar en las vidas de los demás para sentir autocompasión y envidiar lo que no tienes, estás usando las redes sociales de forma equivocada. Un consejo, que miles de personas antes que yo han dado a miles de millones de seres humanos: concéntrate en lo que tienes, y sé agradecido. La gratitud tiene poder curativo, si es sincera.

Categorías:Mundo, Redes Sociales

Si llamas al demonio…..

Él viene luego a cobrar la factura

La Gúija o Charlie-charlie, juegos peligrosos con el demonio

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Acaba de estrenarse la película: “Exorcismo en el Vaticano”,una película en la que se habla de comportamientos demoníacos y se muestran supuestas posesiones o “infectaciones”.

¿Es esto real? ¿Ocurre tal y como lo cuenta la película? En el programa “Fin de Semana” de la Cadena COPE entrevistaron al sacerdote José María Muñoz Urbano, exorcista oficial de la diócesis de Córdoba quien explicó cómo los exorcismos se siguen solicitando, incluso “cada vez más”: “La gran razón es la crisis espiritual que tenemos, cada vez se trata menos el tema de Dios y hoy en día en las Redes Sociales encontramos el tema del espiritismo muy a mano”.

Las consecuencias de todo este juego con lo demoníaco son las posesiones o infectaciones y el sacerdote explica que en Internet se puede encontrar fácil información para güiras y rituales satánicos: “Esto lo tiene un joven a mano y esta jugando con el demonio”.

Se trata de cosas muy serias: La güija es bastante peligrosa. “Un 70% de casos que me encuentro de posesiones o personas infectadas por el demonio es por jugar con la Güija”, explica este sacerdote que muestra que muchas veces se realiza por curiosidad: “por intentar hablar con un difunto…se juega con esto y luego en la casa suceden cosas extrañas… o personas que de repente comienzan a tener un malestar o cosas que no funcionan”.

“Cuando se llama al demonio, él viene a cobrar la factura”, afirma muy serio el sacerdote que muestra que la tarea del exorcista es, en primer lugar: “poner a la persona en gracia de Dios”. “Esto no es magia. Para que Dios pueda curarte y echar los demonios tú tienes que estar cerca de Dios”.

José María Muñoz Urbano explica que con el tema de la “güija” o Charli-charlie…con estas películas la gente se acerca por curiosidad y luego llega la factura. No obstante para saber si hay una posesión o acción demoníaca él recomienda tres criterios: Primero acercarse al párroco que conozca, luego pasar por un psicólogo y finalmente ir al exorcista, si ni el párroco ni el psicólogo ven nada raro. “Algunos ven demonios en lo que son problemas humanos”, concluye el exorcista oficial de Córdoba.