Amar es saber decir que no en el noviazgo

Si no estás preparado para casarte, no estás preparado para acostarte. Si te vas a casar mira que tu novio (a) tenga los mismos valores que tú, pon atención en lo que esa persona piensa de su familia. Si no ama a su padre y a su madre, no te va a amar.

Si no te gustaría convivir con un borracho o con un drogadicto, no te hagas novio de uno de ellos. Es importante ser selectivo e inteligente, ya que, cuando se daña a un joven se dañan generaciones. La corrupción se contagia, si uno de los dos es alcohólico, a veces los dos acaban siéndolo.

Octavio Paz dice que

“la castidad cumple la misma función en Oriente que en Occidente: es una prueba, un ejercicio que nos fortifica espiritualmente y nos permite dar el gran salto de la naturaleza humana a la sobrenatural” (La llama doble, p. 22.).

Con el alma clara y limpia, se entiende más la grandeza del amor. A veces los jóvenes dicen que no se pueden controlar. Hay que decirles: “Si lo (la) quieres, no se hagan daño mutuamente”.

—Fulanita, dame una prueba de amor-, dijo un joven.

— Si te casas conmigo no te doy una prueba, sino muchas. Si me amas, sabrás esperar a que estemos maduros.

— Es que quiero saber si nos acoplamos, responde el joven.

— ¡Ni que fuéramos cápsulas espaciales! Si hay compatibilidad de caracteres y respeto mutuo, la habrá en lo demás.

La entrega está condicionada por el compromiso formal. El libertinaje representa odio al cuerpo, al hombre y al mundo. El libertinaje tiene su fundamento en que el cuerpo se torna organismo, mera cosa. Su expulsión del reino de lo moral es, al mismo tiempo, expulsión de lo humano. Se convierte en mero objeto, en cosa, y con él también se hace la vida del hombre vulgar y ramplona. Cuando el hombre se burla de su cuerpo, se burla de sí mismo.

Es propio del corazón humano aceptar exigencias, incluso difíciles, en nombre del amor. El novio que ama a su novia, sabe esperar, y no pide una prueba de amor, cuando él no puede ofrecerle un matrimonio con la misma prisa con la que él pide la prueba de amor. Y a veces, esa prueba de amor termina en odio a quien se le entrega, porque siente que esa persona, en vez de elevarlo, lo rebaja; otras veces, termina pidiendo más y más. Un joven equilibrado entiende que, la mejor opción, es la abstención sexual antes del matrimonio, y entiende que haya quienes elijan la virginidad para vivir su adolescencia o para toda la vida.

La elección de la virginidad o de celibato para toda la vida es una respuesta al amor de Dios y, por tanto, tiene el significado de un acto de amor esponsal; es decir, de un de una donación esponsal de sí mismo. Es una donación hecha como renuncia, pero hecha sobre todo, por amor.

San Agustín dice que

“con el Espíritu Santo el placer consiste en no pecar, y esto es la libertad; sin el Espíritu, el placer consiste en pecar, y ésta es la esclavitud” (El Espíritu y la letra 16,28).

¿Cómo encontrar tiempo en exclusiva para tu pareja?

¿Cómo, en el seno de una vida agitada, hacer existir a tu pareja? ¿Cómo mantenerse conectados entre sí? ¿Cómo evitar vivir en paralelo cuando la actividad profesional nos envuelve? Nuestros consejos para mantener el vínculo y nutrir tu matrimonio, basados ​​en la experiencia de tres parejas.

Al casarse la pareja, se produce la fusión. Entonces el trabajo se coloca en el corazón de la vida cotidiana y ocupa cada vez más espacio. Un espacio que hasta que los esposos se dan cuenta de que viven como «compañeros de cuarto». 

Entonces, Sophie y Jean, casados ​​durante 8 años, se dieron cuenta de que tenían que volver a conectarse regularmente para evitar que sus vidas se pareciesen a las vías paralelas del tren. 

Sandra y Thomas están casados ​​desde hace 15 años. Recuerdan el brutal despertar de su pareja, tras años de arduo trabajo y cuidado de sus hijos: «Ya no estábamos acostumbrados a estar juntos, ¡así que tuvimos que esforzarnos para encontrarnos y re-conversar juntos

En cuanto a Charles y Anne, que acaban de celebrar sus bodas de plata, la distancia geográfica profesional, que los distanciaba, casi vence a su pareja. «Poco a poco nos dimos cuenta de que con nuestra carga de trabajo, con separaciones casi todas las semanas, ya no sabíamos lo que hacía el otro», explica Anne. «Luego dimos grandes pasos para que continuara creciendo nuestro amor y nuestro vínculo matrimonial contra viento y marea. 

Así que aquí están sus pequeños trucos para experimentar el amor verdadero. 

1 BUENOS DÍAS, BUENAS NOCHES.

Todo comienza ahí: ¡tómense el tiempo para saludar por la mañana! «Suena tonto pero no nos despertamos a la misma hora, así que rápidamente nos cruzamos sin prestarnos atención», sonríen Sandra y Thomas. 

Agregan: «Aprovechamos para darnos un beso o tener un gesto tierno el uno para el otro”

Anne agrega: «Si estoy de viaje, trato de no pasar dos o tres días sin estar en contacto con Charles. Así que todos los días nos enviamos mensajes de texto para desearnos un buen día o una buena noche». 

2 HABLAR CON «EL OTRO YO».

Para evitar este distanciamiento insidioso, Sophie y Jean se hablan «al otro yo» al menos una vez al día. 

«Después de un retiro en pareja, decidimos compartir un acontecimiento de nuestro día, con la emoción asociada», recuerdan. Alegría, orgullo, ira, nerviosismo, tristeza… Es compartiendo las pequeñas realidades de sus vidas como se construye su unidad como pareja.

3 HACED UNA ACTIVIDAD PARA DOS.

¡Correr, cantar, bailar y hasta trabajar juntos es uno de los secretos de la vida en pareja! Sophie y Jean -los mismos- dicen: «Éramos de un coro al principio de nuestro matrimonio, y ahora llevamos cursos de preparación para la confirmación. ¡Nos une!». 

Más prosaicamente, Sandra y Thomas dan testimonio de los momentos muy sencillos de la vida cotidiana que viven juntos y que construyen su unidad, día tras día: «Corremos, hacemos la compra, vamos a elegir un regalo… ¡juntos!». 

4 INVITA A DIOS A TU DÍA.

Si «el diablo se esconde en los detalles», es también a través de pequeñas y muy simples acciones que el Buen Dios se invita a sí mismo a la vida cotidiana de los amantes-esposos. 

«Somos pobres y hemos terminado renunciando a objetivos de oración que son imposibles de cumplir», dicen Sophie y Jean, quienes se envían mensajes de texto todos los días con una frase de la Palabra de Dios para el día que les ayude. 

«También rezamos juntos un Padrenuestro antes de irnos al trabajo, y terminamos el día con una Salve… A menudo en nuestra cama», se ríen.

5 ENCONTRARSE «ENAMORADO».

Para mantener la llama y permitir los reencuentros, la cena romántica es muy aclamada por padres e hijos. 

«Les encanta poner un lugar bonito, una bonita vela… ¡Y listo, a la cama a las 8 p.m.!» dicen Sophie y Jean. Con «la caja de comunicación de la pareja» y sus divertidas preguntas, la velada permite encontrar el camino de la comunicación y la risa. 

Registrarse para un ciclo de «Matrimonios Alfa» también es bienvenido y quizás sea más fácil de mantener ya que está anotado en la agenda. Finalmente, a pesar del cansancio, la unión física de los esposos vigoriza, renueva la energía y teje la comunión entre los cónyuges.

6 OBLIGARSE A SENTARSE.

«Una vez al mes, los domingos por la noche, nos sentamos juntos y tomamos nuestros diarios para hacer nuestra revisión del diario matrimonial. Hablamos entre nosotros sobre nuestras semanas, nuestras citas, nuestros viajes», explica Anne. 

Así es como la pareja se planteó la cuestión del tiempo dedicado a «ser pareja». Resultado: ahora ambos anotan tiempos en su diario para nutrir el Sí de su sacramento del matrimonio. 

El famoso DSA –Duty to Sit (en español, deber de sentarse)- de los equipos de Notre-Dame sigue siendo más actual que nunca.

7 REGÁLATE UNA ESCAPADA PARA DOS.

Sophie y Jean son claros: «A pesar del trabajo y los niños, nuestra pareja sigue viva hoy, gracias a un fin de semana romántico anual». Sí, pero ¿cómo hacerlo? Decídelo, y atrévete a pedir ayuda a tus allegados que cuiden de tus hijos. 

«Para nuestro último pequeño viaje de dos días para dos, pasamos el sábado por la mañana dejando a los niños y el domingo por la tarde recogiéndolos», se ríe Sophie. «¡Pero qué bendición para nuestra pareja!».

8 ORAR EN PAREJA.

Sandra y Thomas participan todos los miércoles en un grupo de oración: «Nos acerca aún más y complementa el deporte: ¡un espíritu santo en un cuerpo sano!». Charles y Anne acabaron bloqueando en su agenda un tiempo de adoración/oración en un día fijo, y si uno no está, el otro reza como si estuviera. «Porque no se trata de pasar una semana sin volver a poner a nuestra pareja bajo la mirada de Dios para recibir nuestro amor de Aquel que es Amor», sonríe Ana.  

Cómo evitar discusiones que hacen daño al matrimonio

El matrimonio es mirar y entender al otro, pero ¿cómo?. La experta Mercedes Honrubia, del Instituto Coincidir, da pautas para no caer en discusiones que hieren y acaban minando el amor

Muchas de las discusiones que se generan en los matrimonios, vienen provocadas por una interpretación errónea de la intención de la otra persona.

Si, por ejemplo, por una cuestión que afecta a uno de los hijos de la pareja, la mujer comparte con su marido en forma de pregunta algo que no sabe muy bien cómo resolver, pero en un tono tenso y no le especifica al marido que es sólo una pregunta, éste puede sentirse interpelado por algo de esa frase y reaccionar de manera que pueda generar tensión en la pareja.

Esta tensión puede derivar en una discusión que, si va a más, irá escalando en forma de reproches, tono de voz alto e incluso faltas de respeto, llegando a decirse cosas que no querrían haberse dicho. Y la esposa sólo estaba compartiendo algo que le preocupaba, pero ni el qué dijo, ni el cómo lo dijo, ni quizás cuándo lo dijo, eran acertados.

El matrimonio es saber mirar al otro en plenitud, es entender a la otra persona sin interpretar lo que dice o cómo lo dice, quedándonos sólo en la forma, porque nos perderíamos parte de su plenitud.

Su convivencia y encuentro es el acontecimiento por excelencia para las personas que conviven en esa unión matrimonial, donde uno se da al otro a través de su esencia, el amor.

Respeto

Tener esto presente nos permite cambiar la mirada hacia el otro, descubrir qué hay en su corazón y tras acogerlo en el nuestro, intentar entenderlo, respetándolo, sin juzgar.

Este ejercicio, sencillo en apariencia, nos ayudaría a simplificar muchos de los conflictos que hoy en día tienen los matrimonios y donde una simple palabra o frase puede encender la mecha de un torrente de desencuentros, con la consiguiente repercusión que esto tiene no sólo en el matrimonio, sino también en los hijos.

Saber que habrá dificultades

Hoy en día parece que el matrimonio pesa, que si las cosas van mal, corto y me separo, pero… ¿si a uno le duele la cabeza, se la cortaría? No, ¿verdad? Seguramente se tomaría un paracetamol que le permitiera mitigar ese dolor y malestar que está sintiendo.

Pues lo mismo ocurre en la vida matrimonial, con sus roces. Una dificultad puede generar dolor, sufrimiento, apatía e incluso hastío, y uno llega a plantearse tirar la toalla en un momento concreto de dificultad.

Aceptar que esas dificultades forman parte de nuestra convivencia nos permite identificar qué puede estar pasando y buscar los recursos que existen para trabajar en la relación.

Abordar la dificultad y poner los medios para superarla nos permite afrontar esa circunstancia de una manera más constructiva.

Como cuando se construye una casa

Igual que cuando se construye una casa, se asientan muy bien los cimientos para poder ir construyendo poco a poco sus pilares, lo mismo ocurre en el matrimonio: se necesita solidez en la estructura (saber qué es lo importante) y esa solidez se va forjando a medida que nos hacemos responsables del compromiso adquirido (aceptar que hay situaciones que requieren mirar a lo importante para trabajar en lo que pueda surgir, sin tirar la toalla).

«Queridos novios, vosotros os estáis preparando para crecer juntos, construir esta casa, vivir juntos para siempre. No queréis fundarla en la arena de los sentimientos que van y vienen, sino en la roca del amor auténtico, el amor que viene de Dios. La familia nace de este proyecto de amor que quiere crecer como se construye una casa, que sea espacio de afecto, de ayuda, de esperanza, de apoyo. Como el amor de Dios es estable y para siempre, así también el amor que construye la familia queremos que sea estable y para siempre.»Papa Francisco, 14 de febrero de 2014, Discurso a las parejas de novios que se preparan para el matrimonio

Que la otra persona pueda expresarse

El matrimonio pasará por diferentes etapas, igual que las atravesarán las personas que lo conforman, pero es necesario aprender a mirar el interior de cada uno y reconocer a esa persona que está ahí.

Quizás en esa mirada entendamos que está atravesando por un momento que ni siquiera ella sabe cómo definir y que más que nunca necesita nuestro saber mirarla y quererla.

Será en ese momento, al no sentirse juzgada y sí aceptada en su realidad (aunque no la entendamos) cuando pueda expresar qué lleva dentro, porque sentirá ese cariño.

Esta tarea no es fácil, pues muchas veces en ese intento de diálogo nos podemos encontrar con cierto recelo por parte de la otra persona, malas formas o silencios. No pasa nada, esa actitud de nuestro esposo/a, lo que nos está queriendo decir es que ahí en su interior hay algo que necesita salir y que no sabe muy bien cómo hacerlo.

Momentos para hablar con calma

Poco a poco, con cariño, con paciencia, cuidando los momentos para poder hablar desde la calma, encontraremos el camino para acceder a ese corazón herido que interpreta erróneamente nuestro mensaje y reacciona defendiéndose.

Precisamente porque anhelamos ser amados, no queremos que nadie nos haga daño, mucho menos nuestro esposo/a.

Aprender a mirar ese corazón desde el cariño nos dará luz para acceder a él.

Sólo sabiéndonos comprometidos con nuestro cónyuge, seremos capaces de confiar en su capacidad de querernos y para ello, será necesario aprender a comunicarnos para ir consolidando esa confianza que genera esa mirada profunda, hasta el corazón.

Lo que hace falta en el mundo: la madre cristiana.

Los límites de la existencia, en ocasiones básicos y burdos, pueden llevar a pensar que los grandes ideales y proyectos de vida son tan solo ilusiones de juventud. Sin embargo, pensándolo mejor, todos esos límites pueden llevar a divisar planteamientos superiores a los juveniles.

Vamos a ver, a continuación, algunas cuestiones que pueden construir un gran proyecto social. Razonar es algo irrenunciable. Pensar bien sobre la realidad, los demás y nosotros mismos, es algo práctico y liberador. En un mundo comunicado, el conocimiento se comparte con facilidad. Hay que dar prioridad a la comunicación personal, pero influir en la opinión pública es un ejercicio de responsabilidad. Un conocimiento de calidad requiere también de canales competentes para su transmisión. Por esto, la tecnología de la comunicación es cada vez más crucial.

Nuestro mundo occidental es también muy emotivo. Los sentimientos son profundamente humanos, y si se difunden en una cultura de la imagen adquieren mayor influencia social. La estética, por ejemplo, es una dimensión de la cultura privilegiada para llegar al corazón.

Para que la vida merezca la pena, hay que buscar una luz que ilumine todos los aspectos del vivir:  los gratos y los difíciles. La fe en Dios, hermanado con nosotros, es un don divino que se otorga a quien lo pide con humildad. Esto da una dimensión grandiosa de la existencia. La fe cristiana nos ayuda a creer más en la vida y a convivir con los demás. Además, toda persona de bien, cristiana o no, ha de tener un compromiso con aquellos que más lo necesitan. Al ver las graves dificultades que atraviesan multitud de hombres y de mujeres, nos damos cuenta de la importancia de cuidar y ayudar a quien nos sea posible, empezando por nuestros familiares más cercanos.

Razón, comunicación, sentimientos, estética, fe y ayuda a los demás. ¿Cómo conjugar y sintetizar aspectos tan distintos y generales?… Me viene a la mente la maravillosa realidad de la madre cristiana: su compromiso con la vida, su sabiduría y belleza; así como el ejemplo que transmite con su sonrisa y entrega. Solo con una idea y una realidad acertada de quién es una madre, que puede ser al mismo tiempo una prestigiosa profesional, sabremos también qué significa ser padre, hijo e hija.

Hoy está en jaque la figura de la madre: se la relativiza, desfigura, condiciona y margina. Pues bien: solo si luchamos por ayudar a las madres a poder estar en su lugar privilegiado, el centro del corazón humano, daremos al mundo lo que más le hace falta.

José Ignacio Moreno Iturralde

¿Qué quiere decir castidad?

La castidad es un gran sí al verdadero significado del sexo, a lo bueno que es haber sido creados varón y mujer a imagen de Dios. La castidad no reprime, libera. Nos libera de usar a los otros para obtener una gratificación egoísta, y nos hace capaces de amar a los otros como Dios nos ama.

Dos adultos solteros que están de acuerdo son capaces de tener relaciones sexuales. La cuestión es: ¿es bueno para ellos? El amor no es arbitrario. El amor no se acaba en los sentimientos, ni es equiparado a la atracción y al deseo sexual. El amor no es algo que “sucede”; el amor es una decisión. Las emociones y atracciones son “la materia prima” del amor. Pero es un error considerar la materia prima como su “forma perfecta”.

Por definición el amor siempre elige libremente sacrificarse por el bien del amado. El amor sexual verdadero decide libremente hacer una donación total, fiel y fructífera de sí mismo al ser amado. La relación sexual habla el idioma del amor de Dios. Éste es el lenguaje del enlace matrimonial. Es lo que el corazón desea: un amor verdadero y durable. Las relaciones sexuales son expresión del vínculo matrimonial.

“Vivir juntos” en vez de ser una preparación para el matrimonio, es más bien una preparación para el divorcio. Los que viven juntos tienen un 50% más de probabilidades de divorciarse, comparado con los que no lo hacen (Estudios de Larry Bumpass y James Sweet, Cohabitation, Marriage and Unios Stability: Preliminary Findings, Madison, Wis, 1995, Working Paper # 65).

Mantener una relación sexual que es fácil de disolver, sin un compromiso de fidelidad de por vida y opuesto a la vida no puede preparar a la pareja a aceptar una relación sexual que exige indisolubilidad, fidelidad de por vida y estar abiertos a la vida. Al elegir consistentemente tal conducta, la pareja demuestra que están de hecho mal preparados para el compromiso matrimonial, porque han sido “entrenados” psicológicamente para lo contrario.

Estar dispuestos a involucrarse en rfelaciones prematrimoniales demuestra una aceptación implícita del sexo fuera de los límites del matrimonio. Por eso hay una tasa mucho más alta de adulterio entre parejas que se embarcaron en sexo prematrimonial, comparada con las que no lo hicieron. El adulterio es una de las principales causas de divorcio (cfr.Christopher West, Buena Nueva sobre sexo y matrimonio, p. 72-73).

Las relaciones prematrimoniales establecen un modelo de auto indulgencia que facilita los auténticos vicios (lujuria, orgullo, egoísmo, deshonestidad, desconfianza, pereza, y más) que sirven para minar la relación sana de marido y mujer.

La intimidad sexual nubla el juicio de la pareja sobre sus relaciones, impidiéndoles obtener el juicio objetivo esencial para poder discernir una vocación matrimonial auténtica, para discernir también si esa es la persona adecuada o no.

La castidad implica vivir la abstinencia en el noviazgo y respetar la naturaleza fértil del acto conyugal en el matrimonio. Se pueden evitar los hijos con métodos naturales que no dañan a la mujer, cuando hay seria necesidad de ello.

Lo opuesto al amor no es el odio, sino utilizar a la otra persona como una cosa. En cada “conquista” del varón hay una mujer del otro lado, que ha sido usada y descartada. Y ¿a quién le importa? Le importó a Juan Pablo II, quien, con su Teología del cuerpo, ha ayudado a muchos jóvenes a encontrar el camino correcto para ser más plenos en su noviazgo y en su matrimonio. La doctrina de la Iglesia sobre el sexo y matrimonio es buena nueva porque es la verdad sobre el amor verdadero, y también es noticia porque nos desafía.

El silencio de los padres de familia

Antes, los padres de familia educaban, con mayor o menor acierto, pero educaban. Podemos decir que en la actualidad existen muchos casos de miedo a ejercer el mando; ese temor en padres desorientados, es un fenómeno relativamente reciente. Y ese miedo tiene una estrecha relación con el deseo de no sufrir por un lado, y con la falta de información por otro. Expliquemos esto: existe un miedo generalizado al sufrimiento propio y ajeno -fruto quizá del afán de placer que nos invade-; así va ganando terreno una política de concesiones y de claudicaciones en la educación de los menores.

Aristóteles dice que el hombre feliz actuará conforme a la virtud y llevará los cambios de fortuna con sumo decoro. Escribe: «se difunde el resplandor de la hermosura moral cuando un hombre lleva con serenidad muchos y grandes infortunios, no por insensibilidad al dolor, sino porque es bien nacido y magnánimo».

La autoridad es tema clave en educación; el problema radica en que muchos padres y dirigentes no tienen suficiente personalidad y en muchas ocasiones poseen una idea equivocada de la autoridad.

Quizá el resultado más valioso de toda educación sea la capacidad para obligarse uno mismo a hacer lo que tiene que hacer y cuando debe hacerse, le guste o no.

En vez de ofrecer una vida fácil al hijo, conviene capacitarle para una vida dura y áspera. Hay que iniciarlo, sin miramientos de falsa compasión, en los esfuerzos que probablemente tendrá que desarrollar un día.

Mientras la conducta de los jóvenes se encuentra en estado plástico, es necesario que adquieran buenos hábitos: cada pequeño acto, vicioso o virtuoso, deja cicatriz en ellos.

Falta de información

El miedo también se da en los padres por falta de información: no se sabe qué hacen los hijos en el tiempo libre o cuando no se está con ellos, y no se sabe qué se debe hacer en un mundo en constante transformación.

A ese temor a ejercer la autoridad pueden haber contribuido las telenovelas, donde con frecuencia el tema se centra en los reproches de los hijos a los padres; les culpan de sus fallos o fracasos aludiendo a errores que los padres han cometido en su educación, y no reconocen que buena parte del mal procede del propio corazón.

Paternalismo es «dar el pez y no enseñar a pescar».

«Si una opción desafortunada significa una cierta desdicha -dice José Maria Cabodevilla-, no hay mayor desdicha para un ser humano que haberse habituado a que se lo den todo elegido».

AUTORIDAD y PRESTIGIO

Los padres tienen autoridad por el hecho de ser padres; pero la autoridad se mantiene, se pierde o se recobra por el modo de comportarse. No será real si falta prestigio.

La palabra «prestigio» puede resultar ambigua. No es lo mismo el prestigio de un deportista, de un profesor o de un padre de familia. ¿Cómo se tiene prestigio con los hijos? por el modo de ser, esto es: por el buen humor, la serenidad y la naturalidad. Hay diferentes estilos de buen humor, pero todos se apoyan en el optimismo y en saber esperar, que se concreta en decir: confío en que podrás, espero cosas buenas de la bondad de tu corazón.

El optimismo, la serenidad y la confianza aseguran las mejores condiciones para’ actuar con firmeza y con flexibilidad, con suavidad y con fortaleza: SUAVITER ET FORTITER, como decían los antiguos romanos.

La palabra autoridad deriva de auctoritas, que significa la fuerza que sirve para sostener y acrecentar; auctor es el que sostiene una cosa y la desarrolla. La palabra autoridad ha conservado las significaciones clásicas de crédito, garantía, poder y prestigio.

Tienen prestigio los padres que son muy comprensivos y muy flexibles, pero que a la vez son capaces de mantener en lo sustantivo una línea de actuación, sin dar bandazos, graduando la exigencia según las circunstancias, sin dejar nunca de exigir y de exigirse a sí mismos la mejora.

Desprestigian la solemnidad y el dramatismo, el echar en cara, el lamentarse, los juicios temerarios y el mal humor.

La autoridad es virtud, valía, prestigio; es la ciencia y la eficacia de una persona en un asunto, reconocida por otras personas. La autoridad no es independencia, sino servicio, no es majestad sino excelencia. La autoridad pertenece al reino de la calidad.

En cuanto al modo de ejercerla, la autoridad trata de convencer, de comprobar su validez; recurre al diálogo como instrumento de gobierno y acepta, en un clima de libertad, el compromiso de cada una de las partes con la verdad.

EL PRESTIGIO DEL OTRO CONYUGE

La autoridad vista como servicio debe gastarse, en primer lugar, en fomentar el prestigio del otro cónyuge. La vida matrimonial no es una competencia donde al final se verá quién gana. No, es armonía, colaboración, o al menos así debe serlo. Cualquier delicadeza es poca en este sentido. Hay sugerencias que ayudan a los hijos a descubrir valores en su padre o en su madre que les habían pasado inadvertidos. Hay también silencios inoportunos y omisiones, que pueden hacer sufrir inútilmente.

Existe una sobreestimación exagerada de las frustraciones infantiles. Por miedo a que el niño se traume se le evitan esfuerzos, sufrimientos y obstáculos, que forjan su carácter. Más adelante la vida por si misma se los presenta, no saben enfrentarse con ellos… y es entonces cuando en verdad corren el peligro de traumarse.

Lo normal es que en la vida humana haya dolor; cuando a un niño se le protege en exceso, es difícil que sea maduro y que se valga por sí mismo.

Si un padre desautoriza a su esposa ante el hijo, la función se degrada. En cambio, la potenciación de la autoridad del otro se puede hacer destacando un detalle, en esas conversaciones privadas con cada hijo: «Te has fijado en…» y se menciona un hecho edificante o se destaca una virtud. Y a continuación, se pasa a otro asunto. Hay cosas dichas como de paso que ayudan a quererse más, a establecer una base más sólida para el ejercicio de la autoridad. En resumen se podría decir. “Más vale educar con deficiencias que no educar”.

Cómo mantenerse conectados a pesar de los altibajos

Ambos pueden mejorar en descubrir cómo mantenerse emocionalmente cerca durante los muchos años de su relación

Son las 8:30 pm y la cocina está limpia. Los niños han estado callados durante al menos 15 minutos, por lo que es probable que estén dormidos. Me siento con mi esposo y tomamos nuestros libros actuales de la biblioteca para leer juntos. Tratamos de pasar una hora por las tardes, solo nosotros dos, viendo televisión o leyendo.

Por lo general, comienza bastante bien, pero tal vez a los 10 minutos, interrumpo lo que sea que estemos haciendo con una propuesta: «¿Podríamos hablar en vez de leer? Mi esposo generosamente deja su libro o detiene el programa y dice: «Claro, ¿de qué quieres hablar?». Y yo respondo: “No sé, hablemos”. Esta petición lo vuelve loco. 

¡Se pregunta por qué querría hablar si no tengo nada específico de qué hablar! Para él, estar juntos en la misma habitación haciendo la misma actividad es muy afectivo y satisface su necesidad de sentirse cerca de mí. Para mí, si solo estamos viendo la misma película, pero no nos hablamos, no me siento particularmente unida o cercana a él.

Ha llevado tiempo, pero finalmente estamos mejorando en descubrir cómo mantenernos emocionalmente unidos durante los altibajos de nuestro matrimonio. Y hemos descubierto que el primer paso es reconocer que las formas en que nos sentimos conectados entre nosotros son diferentes. 

1RECONOCER Y ARTICULAR LAS DIFERENTES COSAS QUE OS HACEN SENTIR CERCANOS EL UNO AL OTRO.  

Adam Lane Smith, terapeuta matrimonial y autor, señala que los hombres y las mujeres quieren cosas diferentes para sentirse emocionalmente cercanos, y brinda consejos prácticos sobre cómo acercarse a su cónyuge para que se sienta amado/a.

Explica que los hombres experimentan más cercanía emocional mientras resuelven un problema. Por lo tanto, sugiere que hacer una actividad como trabajar en un rompecabezas o hacer un proyecto doméstico juntos ayudaría al esposo a sentirse más cerca de su esposa.

Por otro lado, las mujeres experimentan una mayor cercanía emocional cuando pueden ayudar a alguien a quien aman a superar una situación difícil. Entonces, un esposo podría compartir una lucha que está teniendo con su esposa y pedirle su opinión, y eso la ayudaría a sentirse cercana a él.

Esto resulta cierto en mi propio matrimonio. Me siento cerca de mi esposo cuando compartimos las luchas de nuestro día y cómo superarlas. Pero tengo que estar dispuesta a decir que eso es de lo que quiero hablar. Este libro me ha ayudado a abrir esas líneas de comunicación. Por otro lado, él se siente cercano a mí cuando jugamos juntos o cuando hacemos planes para un proyecto futuro juntos.  

2USA TUS MODALES. 

Un día noté (dolorosamente) cuán groseras se habían vuelto mis interacciones normales con mi esposo. ¡Fui una cascarrabias con él la mayor parte del tiempo! No hace falta decir que ninguno de nosotros se sentía particularmente cerca el uno del otro en esos días.

El Dr. Ray Guarendi, terapeuta matrimonial y autor, escribe sobre cómo a veces tratamos a nuestro cónyuge como si fuera un extraño o un enemigo. Lo damos por sentado y olvidamos la cortesía común. En cambio, debemos recordar el respeto básico como decir por favor y gracias. Es útil notar el tono de voz que usan regularmente entre ustedes. Salude a su cónyuge con alegría y concédale el beneficio de la duda a menudo. No asuma que él o ella está tratando activamente de lastimarlo con sus acciones o su forma de hacer las cosas. 

3¡NO OLVIDES LOS LENGUAJES DEL AMOR! 

Mi esposo se siente muy apreciado cuando le compro un refrigerio sorpresa de la tienda, o cuando compro algo para él mientras hago mandados. Me siento muy amada cuando me felicita por algo que sucede en el día, ya sea cómo manejé una situación o cómo sabe la cena. Y cuando recordamos esas pequeñas cosas del uno para el otro, nos ayuda a sentirnos más conectados sin importar cuán maravillosa o terriblemente vaya el resto de la vida. 

La belleza de construir intimidad emocional es que no requiere que dos personas cambien la forma en que interactúan de la noche a la mañana. El cambio ocurrirá lentamente con el tiempo, pero solo se necesita que una persona se comprometa a modificar su comportamiento al principio.

Si tratas a tu cónyuge con cortesía y respeto, y comienzas a mostrarle amor de una manera que resuena, acabas de sentar las bases para una fuerte conexión emocional. Luego, cuando aprendes a reconocer y pedir lo que necesitas para sentirte cerca, tienes una pareja que se siente amada por ti y, en una relación normal, es capaz de devolverte algo a cambio. 

El matrimonio con 10 hijos que arrasa en Instagram

Su vida es una aventura de amor. Su día a día con una familia numerosa y su testimonio cristiano en las alegrías y las adversidades ha cautivado a miles de personas en las redes sociales. Les ha convertido en influencers

Irene e Israel se conocieron con 17 y 18 años respectivamente en una Jornada Mundial de la Juventud en Francia. Muy jóvenes experimentaron lo que se conoce como «amor a primera vista», o como dice Israel «nos hicimos tilín desde el principio».

No sabían entonces el camino apasionante que les esperaba juntos. Con muchas alegrías, pero con un amor forjado también a base de dificultades. Tanto que contando su historia y la de su familia han sumado 137 mil seguidores en Instagram.

Una gran familia

Ahora tienen una familia increíble. Diez hijos (la mayor ya en la Universidad y el pequeño, un bebé).

Cuentan la historia de Nazaret, la cuarta, quien murió al nacer. Irene estaba embarazada de 6 meses. Se encontraba mal. La bolsa estaba llena de sangre. Detectaron que Irene tenía cáncer en la placenta. Tuvieron que apoyarse en la oración.

Decidieron no abortar y seguir pese a que les anunciaban que la niña seguramente no naciera con vida. Provocaron el parto bajo recomendación médica. Y así fue.

«Dios nos puso una prueba, la peor situación del matrimonio» – cuenta Israel. Estaban viviendo un proceso de cierto alejamiento de la Iglesia, pero en estos momentos de dificultad vieron que su camino estaba en seguir la voluntad de Dios. «Entendimos que el Señor hace las cosas por algo». 

IRENE & ISRAEL

Fundación Gospa Arts – Canal Católico

El milagro de su tercer hijo

«Con el tercer hijo tuvimos un buen susto» – relata el matrimonio. Fernando nació prematuro «pero dentro de eso las cosas eran normales» – Hasta que le detectaron meningitis bacteriana.

«Nos dicen que iba a fallecer a lo largo del día» – cuenta Irene. «Me senté en el suelo a llorar. Llegó mi hermano a conocer al niño, y cuando se lo cuento no se extraña nada. Algo intuía».

El hermano le relata como su hija, la sobrina de Irene, de excursión ese día en el colegio, recibió una estampita de Teresa González de Quevedo, una monja en proceso de beatificación que había muerto con 19 años de meningitis a principios del siglo XX. Sintió que tenía que traerles esa estampita.

Esa misma tarde, dejaron a los padres entrar a una última visita a la UCI al bebé. Y fueron con esa estampita: «Quedamos en que cuando se produjera el fallecimiento les llamaban». Volvieron a casa e Irene se quedó dormida. Tuvo una especie de revelación, «un sueño muy vivo» en sus palabras que le dieron paz.

Al día siguiente fueron al hospital y escucharon de los médicos: «no sabemos lo que ha pasado, el niño está bien».  

Influencers

Irene tenía como objetivo «normalizar vida de los católicos». «Yo cuento desde el milagro que Dio ha hecho con mis hijos hasta de dónde me compro las botas», cuenta para resumir el contenido de su cuenta. Pero lo que recibe a cambio… «Que gente a la que no conozco de nada me abra su corazón de esa manera… ¡buf!».

Mientras, Israel, en su cuenta todo pasa por el humor y el amor. Lo más gratificante es cuando le dicen cosas como «gracias a vosotros me estoy planteando volver a la fe». Sus cuentas en Instragram son @soyunamadrenormal y @soyunpadrenotannormal

Vídeos sobe la belleza del matrimonio

La historia de la familia de Irene e Israel se puede ver en que es el segundo capítulo del proyecto audiovisual “En las buenas y en las malas”, de la Fundación Gospa Arts. Con ellos pretenden mostrar al mundo la belleza del matrimonio y la familia. 

Se reencuentran 50 años después y encuentran a su bebé

La de Karen Lehmann y Dennis Vinarj es una historia única sobre el poder del amor que floreció en la juventud y fue inmortalizado 50 años después de la manera más hermosa posible

Un futbolista popular y una música comedida

La pareja se conoció en 1958 en el pasillo de la escuela. Dennis, de 15 años, había tenido varias novias antes, pero de todas ellas, Karen, de 13 años, era excepcional. A primera vista, eran completamente opuestos, pero al mismo tiempo, no podían prescindir el uno del otro. Mientras que Dennis era un futbolista popular, Karen era una música tranquila y reservada. «Todas las tardes la recogía de la escuela, lo que me hacía faltar a la práctica de fútbol, ​​pero no me importaba tanto el fútbol», recuerda Dennis.

A pesar de las objeciones de sus padres, los adolescentes Karen y Dennis continuaron reuniéndose, pero ya en secreto. A la edad de 14 años, Karen quedó embarazada. Fue la primera vez que Dennis le propuso matrimonio, pero sus padres se negaron a que se casaran.

Dieron a su hija en adopción

Según la voluntad de sus padres, Karen pasó la mayor parte de su embarazo en un hogar para embarazadas fuera del matrimonio. Después del nacimiento de su hija en agosto de 1961, Karen y Dennis se vieron obligados a darla en adopción. Dennis dice que se alegró de que al menos entonces tuvo la oportunidad de tomar a su hija en sus brazos y completar su certificado de nacimiento.

Luego, Karen fue a la Universidad y Dennis se unió al ejército, desde donde le enviaba cartas con regularidad. Pero estas nunca llegaron a Karen. Después de siete años, Dennis volvió a comprometerse con Karen, pero esta vez los padres no estaban de acuerdo con su relación. Con el paso del tiempo, los amantes perdieron todo contacto. Dennis admite que nunca dejó de pensar en Karen.

Con el tiempo, ambos se casaron con otras personas. Karen tiene una licenciatura en Diseño de Interiores y Dennis ha estudiado Inglés y Literatura.

La pareja y su bebé

La historia continúa después de 50 años

Pasaron cinco décadas antes de que se volvieran a encontrar. En 2014, un amigo animó a Dennis, recién divorciado, a crear un perfil en LinkedIn.

Todos estos años, Karen había estado convencida de que Dennis la había olvidado. Pero, de hecho, ella fue la primera persona en la que Dennis pensó cuando hizo su perfil. Buscó a Karen y rápidamente se puso en contacto con ella.

La historia del matrimonio de Karen tampoco tuvo un final feliz. Quedó viuda. Tuvo una cita con Dennis un lunes por la noche. Ella cayó en sus brazos en el aeropuerto, y tres días después sellaron su enamoramiento adolescente, que no se enfriaba desde hacía 50 años, con una boda.  

Decidieron encontrar a su hija

Pero el matrimonio no es el último toque de final feliz a la historia de amor de los exadolescentes. Juntos de nuevo, Dennis y Karen deciden buscar a su hija, a la que tuvieron que dar en adopción hace más de cincuenta años. » Te encontré, pero mi vida estaría completa si encontráramos a nuestra hija «, le dijo un día Dennis a su esposa.

Posteriormente reveló a los medios que habían encontrado a su hija, Jean Voxland, quien a primera vista se parecía mucho a él, con la ayuda de Dios y el apoyo de una agencia de adopción.

Al fin juntos, el matrimonio con su hija Jean a la que dieron en adopción y hoy está casada.

“Imagínate a los 55 años que te enteras de que tus padres están juntos buscándote”, recuerda Jean el susto inicial. «Mi corazón latía con fuerza cuando entraron por la puerta». Karen describe su primer encuentro como «el encuentro más conmovedor que jamás haya tenido «.

Los tres están inmensamente agradecidos de que finalmente se reúnan después de tantos años. Dennis y Karen tienen ahora un total de cinco hijos, nueve nietos y cinco bisnietos.

«EN LAS BUENAS… Y EN LAS MALAS»

LO NUEVO DE GOSPA ARTS PARA «MOSTRAR LA BELLEZA DEL MATRIMONIO»

En «En las buenas… y en las malas», Gospa Arts entrevistará a tres matrimonios para mostrar la felicidad y la belleza de este sacramento: Una madre normal, un padre no tan normal o «Gloria y Lucas», los jóvenes de la última boda precovid son solo algunos de los entrevistados.

¿Qué mueve a una persona a entregarse a otra por completo? ¿Y a serle fiel? ¿Qué ocurre después del `y comieron perdices´? En la fundación Gospa Arts están convencidos de que «el amor que muestra Jesús» es la respuesta última a estas y otras preguntas: transmitirlo a través de una nueva serie de entrevistas, «En las buenas y en las malas«, es su nuevo proyecto.

Según detalla la fundación, cada domingo entre el 15 y el 19 de mayo se publicará una nueva historia en su canal de YouTube con el objetivo de «mostrar la belleza del matrimonio cristiano» a través de tres inspiradoras historias reales.

Una de ellas es la de Gloria y Lucas, que se dieron el «sí quiero» con tan solo 24 años ante un inminente confinamiento, sin celebración ni luna de miel y en una de las últimas bodas españolas antes del estallido de la pandemia. Todo lo que les importaba era estar juntos y casarse ante Dios: la celebración y la pandemia eran lo de menos.

No son los únicos: Gospa Arts también recogerá el caso de Pachu y Rubén, padres de cinco hijos, creadores del blog Momentos Pompas y de la tienda Pompas de Elefante. A través de sus redes, este matrimonio no solo a transmite la alegría de su familia numerosa: gracias a su experiencia como catequistas, también acercan la fe a sus seguidores de Instagram de forma sencilla y sincera mientras recorren Europa y multitud de santuarios marianos sobre cuatro ruedas.

Israel e Irene serán otros de los protagonistas de este nuevo proyecto de Gospa Arts. Podrían parecer desconocidos de no ser porque entre los dos cosechan más de 120.000 seguidores en sus respectivas cuentas de Instagram, Soy una madre normal y Soy un padre no tan normal: a sus 41 y 42 años, Israel e Irene tienen 10 hijos y con ellos comparten ante miles de personas la alegría de ser una familia numerosa.

Los testimonios serán publicados en el canal de YouTube de Gospa Arts los domingos 15, 22 y 29 de mayo, presentados y realizados por Jesús García y Javier González.

La Fundación Gospa Arts

La Fundación Gospa Arts nace de la mano del periodista Jesús García, con el fin de evangelizar en las redes sociales. Después de crear un canal de Youtube con miles de seguidores, ha dado el salto a la gran pantalla.

Gospa Arts ha estrenado dos películas en cines de todo el mundo: ‘Hospitalarios: Las manos de la Virgen’ y ‘Medjugorje: La Película’. Jesús García y su equipo ya trabajan en próximas producciones cinematográficas.

Puedes colaborar con la Fundación Gospa Arts a través de este enlace

Fuente: Religión En Libertad