La Nueva Era, la magia y las supersticiones (parte 2)

24 diciembre 2018 Deja un comentario

La New Age y las supersticiones pueden causar graves daños a las personas, afirma experto exorcista. También el culto a la Santa Muerte, la cartomancia, el esoterismo, el tarot, los talismanes y el maleficio. El exorcista y profesor de la Pontificia Universidad Regina Apostolorum de Roma, P. Francesco Bamonte, aseguró que entre las posibles “influencias” y luego posesión diabólica, se encuentran la asunción de actitudes supersticiosas, como practicar el ocultismo o el esoterismo e involucrarse en la corriente neopagana de la Nueva Era, y recurrir a la difundida práctica de la lectura de las cartas y el tarot. “La acción extraordinaria del demonio tiene tres posibles causas“, explicó el exorcista. La primera tiene que ver con la propia culpa, cuando se asumen actitudes supersticiosas, además de ejercer prácticas de ocultismo, pertenecer a sectas satánicas o esotéricas, involucrarse en la corriente de la New Age o creer en el poder de los talismanes, de las pirámides de energía, la cartomancia o el tarot”, precisó. La segunda “puede ser causa de un maleficio mandado a realizar por una tercera persona”…

El sacerdote Francesco Bamonte –Presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas- tiene cinco décadas sirviendo como exorcista. Afirma que “las acciones del diablo contra la Iglesia se manifiestan donde falta la misericordia y la caridad”. El P. Bamonte dice que “nadie es inmune a la acción ordinaria del demonio, que es la tentación. Todos estamos llamados a luchar contra las tentaciones”.

Él dedica gran parte de su actividad pastoral a la ayuda de las víctimas de la “magia” y de los “operadores de lo oculto”, advirtió que muchos de los signos de la posesión pueden confundirse con enfermedades mentales, por eso se hace una evaluación de cada caso “con la mayor prudencia posible”. Entre los signos “de una real posesión diabólica”, señaló el mencionado exorcista, se encuentran el “hablar, comprender, escribir y leer idiomas desconocidos por la persona; conocer circunstancias que los son imposibles de saber al poseso, como pecados del exorcista u otra persona; tener una fuerza desmedida pero sobre todo la aversión por lo sagrado: a Dios, a la Iglesia, etc.”.

En YouTube hay un testimonio de un autor francés, Joseph Marie Verlinde, que pasó de gurú de yoga a monje belga. Él afirma: Renunciar al sufrimiento es renunciar a amar. Si sólo existe una realidad y todo lo demás es ilusorio –como dicen- no puede haber ninguna relación, ni amor, según esta teoría.

Hay personas que dicen ingenuamente: “No hay nada de malo en la práctica de estos ejercicios, basta con no creer en la filosofía que hay detrás”. Sin embargo, los promotores del Yoga, Reiki, etc, afirman claramente que la filosofía y la práctica son inseparables.

El P. Rogelio Alcántara Medina, director de la Comisión para la Doctrina de la Fe, de la Arquidiócesis de México dijo recientemente: Muchos buscamos la salud pero hay que ver los caminos para conseguirla. No se debe acudir a quienes curan a distancia o con péndulo. Aclaró que no debíamos hacer yoga porque te funde con la energía cósmica y eso te vacía del Espíritu Santo. Además, cada posición de yoga es un acto de adoración a alguna de las miles deidades de India. El experto sugirió evitar las constelaciones –es espiritismo-, y evitar hablar con las cosas inertes a la hora de curar. Alguno le dijo que hay quien lo hacía con buena intención. Él contestó que el demonio se vale de estas cosas para meterse y que es la persona más irrespetuosa, pues no ve si hay ignorancia o buena intención, se mete por la rendija que le dejen abierta.

PARA MAYOR INFORMACIÓN VER: James Manjackal, nacido en Kerala, India, es Misionero de San Francisco de Sales; su web en español es http://www.jmanjackal.net/esp/esp.htm

Categorías:Exorcismo, New Age

Madre Angélica describe su visión del Niño Jesús

24 diciembre 2018 Deja un comentario

Según los informes, ella vio al Niño Divino en múltiples ocasiones

Madre Angélica, famosa por ser la fundadora de EWTN (Eternal Word Television Network, la cadena de televisión católica más grande del mundo), tuvo una profunda vida espiritual que estuvo marcada por una especial devoción al Divino Niño Jesús.

Así le quedó confirmado mientras visitaba el santuario del Divino Niño en Bogotá, Colombia. Se desplazó al lugar en 1995 para ayudar a reunir apoyos para una versión en español de EWTN.

Según la web House of Divino Nino: “Madre Angélica se quedó rezando junto a la estatua cuando, de repente, la imagen milagrosa cobró vida y se giró hacia ella. Entonces, el Niño Jesús habló con la voz de un muchacho: ‘Constrúyeme un templo y ayudaré a quienes te ayuden’”.

Luego, a través de una serie de acontecimientos providenciales, Madre Angélica fue capaz de construir su “templo” al Divino Niño Jesús. Se encuentra a las afueras de Hanceville, Alabama, y se conoce como santuario del Santísimo Sacramento. El proceso de financiación y construcción de esta iglesia fue milagroso en muchos aspectos y Madre Angélica lo atribuye todo al Divino Niño.

Su biógrafo y las monjas que la conocían contaban que, después de construir la iglesia y el monasterio adjunto, Madre Angélica veía y hablaba al Divino Niño Jesús con frecuencia en los pasillos y en su celda. Sentía por el Niño Jesús un amor sincero y deseaba que todo el mundo conociera el amor íntimo que Dios siente por todos a través de la devoción al Niño Jesús.

A continuación puedes ver (en inglés) a Madre Angélica describiendo su aparición mística y por qué es importante acercarse a Dios con la sencillez de un niño.

Categorías:Religión, Testimonio

En su vida de éxito no cabía Dios

17 diciembre 2018 Deja un comentario

pero sucumbió tras ver «La Pasión de Cristo» y poner a prueba a la Virgen en Garabandal


Antonio es profesor universitario, está casado y es padre de tres hijos

Antonio José Sánchez Sáez es profesor titular de Derecho en la Universidad de Sevilla. Desde niño le gustaban los estudios y se volcó completamente en ellos. Consiguió las mejores becas, fue enviado a estudiar a Harvard y a la Sorbona. Pero cuanto más reconocimiento tenía más se alejaba de Dios, hasta el punto de atacar las creencias de la Iglesia y defender públicamente el aborto en sus charlas con los amigos.

Ahora ve claro que el demonio le engañó con la soberbia, y tuvo que ser la humildad extrema que vio en La Pasión de Cristo de Mel Gibson en el cine lo que le llevó a una conversión que se acabó afianzando gracias a la Virgen en Garabandal y en otros lugares marianos como Medjugorje.

Sánchez Sáez, casado y padre de tres hijos, recuerda en una entrevista en el programa Cambio de Agujas de Euk Mamie, que tanto él como sus hermanos fueron educados en colegios católicos, pero que esta fe que pudo llegar a tener se fue diluyendo hasta dejar toda práctica religiosa.

“La soberbia de la intelectualidad”

“A mí me han ido siempre muy bien los estudios. Todo mi tiempo y mi vocación era estudiar y sacar las mejores notas. Cuando entré en la universidad me volqué completamente en los estudios y los idiomas. En muchas ocasiones los estudios tienen una parte muy buena de acercarte al Señor, pero a mí me alejó, sobre todo por esa soberbia de creerte que puedes con todo, de ser el número 1, de que te halaguen, de triunfar en el mundo”, explica este andaluz.

Pero además, el profesor de Derecho fue más allá haciendo “proselitismo” de esa forma de pensar, pues cuenta que “utilizaba mi conocimiento para introducir el relativismo en las personas que me rodeaban, y podría haber quitado la fe a mucha gente”.

Él lo llamaba la “soberbia de la intelectualidad” y poco a poco fue intoxicando su corazón hasta llegar a defender públicamente el aborto y “todos los pecados que ahora son alabados como los derechos del hombre”.

“Mi vida estaba vacía”

Antonio tiene claro que “el demonio es muy inteligente” y sabía cómo tentarle para que él cayera, y era el éxito. La mejor beca, Harvard, la Sorbona, la plaza de profesor en la universidad… “No me dejaba reflexionar, no tenía constancia del camino equivocado que estaba llevando, era un frenesí de éxito y de un hombre que según el mundo podía ser ejemplar”. 

Sin embargo, confiesa que “mi vida era una vida vacía”, aunque de eso se dio cuenta más tarde. Actuó como un “peón del enemigo” en donde “Dios no tenía hueco en mi vida”.

Fue entonces cuando se echó novia y se acabó casando con ella. Su esposa era católica, pero poco a poco fue alejándola de la práctica religiosa. Y llegó el momento que cambiaría su vida para siempre.

Una película comenzó a cambiar su vida

Una tarde acudió con su esposa para ver alguna película en versión original, pues ella es profesora de inglés. Aquel día no había ninguna, pero proyectaban La Pasión de Cristo de Mel Gibson.

“Entramos sin que tuviéramos idea de qué era la película, ni que la dirigía Mel Gibson”, recuerda Antonio. No había más de quince personas allí y según empezó a ver las escenas quedó “absorbido” completamente.

Cuando Jesús aparece en el Monte de los Olivos, y vio el enormemente sufrimiento de Jesús, este profesor asegura que “empecé a sentir mucho dolor por mis pecados y luego el don de lágrimas”.  Durante toda la película estuvo llorando. “No era un llanto histérico –explica- sino que recuerdo que eran lágrimas calientes, que me empaparon toda la camisa y me llegaban hasta el pantalón. Cuando acabó la película me sentí transformado y pensé: ‘todo esto fue verdad, ¡lo sufriste por mí!”.

“¿Qué te ha pasado?”

El problema era que había llorado tanto que le daba vergüenza que le viera su mujer, y por eso no se atrevía a levantarse de la butaca. Y entonces en los créditos de la película vio que Mel Gibson se había basado en las visiones de la beata Ana Catalina Emmerich (cuyos libros puede comprar aquí) y los escritos de la española sor María de Jesús de Ágreda.

En su retina se quedaron esos dos nombres que más adelante tuvieron un papel muy importante en su vida. Al día siguiente, Antonio tenía un hambre enorme de Dios, y dijo a su mujer que quería ir a misa. “¿Qué te ha pasado?”, le preguntó extrañada, pues él siempre se empeñaba en quitar y esconder cualquier imagen religiosa que encontrase. Además, quería confesar.

De defender el aborto a rezar frente a un abortorio

Al verla tan sorprendida, le contó todo lo que había experimentado en el cine. Y así se fraguó la conversión de Antonio y la vuelta a la práctica religiosa plena de su esposa. “En aquella primera confesión hubo otra llantina y una alegría tremenda tras muchos años. Esto me llevó rápidamente a la Adoración y luego a rezar frente a un abortorio. ¡Yo, que apoyaba el aborto! El Señor lo barrió todo y me transformó”.

Desde aquel momento, Antonio quiso ofrecer su vida para ser un “instrumento de misericordia, que Dios existe, y que su Madre nos busca siempre para traernos, por muy alejados que estemos”.

Un carisma mariano muy especial

Pues si su conversión comenzó con la película de La Pasión, y se fue fraguando con las lecturas de la beata Emmerich y sor María Jesús de Ágreda, se consolidó gracias a la Virgen María. “Desde el principio, mi conversión tuvo un carácter apocalíptico”, explica este profesor universitario.

Esto le llevó a interesarse sobremanera por las apariciones de la Virgen María y por sus mensajes. “Mi devoción y carisma han sido los avisos que Nuestra Madre del Cielo nos ha hecho desde estos últimos 150 años”, conociendo “por qué se aparecía” y hablaba de la “urgente conversión”, la “gran apostasía” y la segunda venida del Señor.


En Garabandal, una pequeña aldea cántabra, Antonio pidió dos pruebas de fe

Las pruebas de fe a la Virgen

Así fue como descubrió las apariciones de Garabandal, una pequeña aldea cántabra en la que se habría aparecido la Virgen a unas niñas durante la década de los 60 del pasado siglo. “Tenía que ir a Garabandal: “’Quiero ir’, le dije a mi mujer”. Iba a ir solo pero convencí a mi mujer. Fuimos y allí a la Virgen le pedí dos pruebas de fe”.

Como hombre de estudio y de ciencia necesitaba conocer la verdad. De hecho, sabía que el demonio le había atacado por la inteligencia y el conocimiento, y por eso Dios le convenció a través de la los argumentos filosóficos, doctrinales e históricos. En su naturaleza siempre había estado el investigar todo.

Y allí estaba, en Garabandal delante de la pequeña imagen de la Virgen situada en Los Pinos. “Pedí dos pruebas sobrenaturales y me las dio. Fueron clarísimas, patentes y evidentes, y desde entonces la Virgen de Garabandal me acompaña y la tengo en mi dormitorio, en mi coche, en mi Rosario de dedo y la tengo muy presente en mi vida.

Y este mensaje mariano se ha convertido en vital en su vida y en una misión apostólica. “Si no cambiamos de rumbo y no nos convertimos (como los habitantes de Nínive ante las advertencias de Jonás), pronto comenzarán los acontecimientos apocalípticos allí descritos, y que nos ha recordado la Virgen angustiosamente en sus apariciones de los últimos años, muchas ya aprobadas y reconocidas por la Iglesia (La Salette, Lourdes, Fátima, Amsterdam, Akita, Kibeho) y otras aún por aprobar (Ezquioga, Garabandal, Prado Nuevo, Medjugorje). Si los profetas anunciaron la proximidad del Mesías, de Cristo, es ahora su madre, la Santísima Virgen María, la que, desde hace décadas, nos profetiza la inminencia de su segunda venida. Si antes Cristo vino al mundo, en su primera venida, por medio de su madre, también ahora será ella la que nos lo traiga por segunda vez. Es un carisma difícil de llevar el que Dios me dio, pero con la ayuda de la Virgen y la de mi director espiritual, se hace menos pesado”, afirmaba Antonio en otra entrevista.

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“Creo en la inocencia del profesor”

30 noviembre 2018 Deja un comentario

El director de Gaztelueta, Imanol Goyarrola, ha comparecido ante los medios de comunicación esta mañana para poner de manifiesto las contradicciones en que incurre la sentencia que ha condenado a 11 años de prisión al profesor del colegio.

Durante la rueda de prensa, Goyarrola ha desgranado uno a uno los puntos débiles de la sentencia, que condena a 11 años a un profesor sin más prueba que la declaración de la víctima, un chico cuya credibilidad subjetiva ha quedado desmontada en diversos puntos.

Lea también: La víctima de Gaztelueta tuvo episodios de alucinaciones

A continuación, la intervención de Goyarrola en la rueda de prensa:

Egun on eta eskerrik asko hurbildu zareten guztioi, En primer lugar, quiero daros las gracias por haber acudido a esta rueda de prensa en el contexto de los sucesos de las últimas semanas en torno a la condena de un antiguo profesor de Gaztelueta.
Una primera valoración es que no me queda más remedio que respetar la sentencia, como a todos, aunque vaya por delante que no la comparto. Más bien, pienso que se ha cometido una injusticia.

Debo reconocer que afrontaba este juicio con confianza en la justicia, con ganas de poder colaborar en todo lo que fuera preciso y abierto a la posibilidad de que hubiera pruebas concluyentes que confirmaran las acusaciones, pero no ha sido así. En mi opinión, el juicio puede resumirse de la siguiente manera: “Todo lo que dice el antiguo alumno es cierto, y el que dice lo contrario miente”.

Es evidente que no existe ninguna prueba más allá de la declaración de un joven y no deja de sorprenderme que eso, más aún teniendo en cuenta las numerosas contradicciones, sea suficiente para condenar a una persona a 11 años de cárcel. No soy psicólogo, no soy perito, pero conozco las acusaciones y conozco también las cosas que se dicen y no son ciertas.

Quiero dejar claro que esta sentencia no recoge de forma fidedigna mi declaración como testigo en el juicio. Se ha añadido por error información que yo no declaré, se han transcrito erróneamente datos que aporté, y no se ha reflejado información – en mi opinión relevante- que yo declaré. En definitiva, no comparto el resumen que se ha hecho de mi declaración. Me consta que otros testigos tampoco lo comparten. Por suerte, está todo grabado y es algo que cualquiera puede comprobar. Yo lo he hecho.

No he podido dejar de pensar en qué fácil habría sido decir hace 8 años que el profesor era culpable, cuando la familia me lo exigía, aunque no hubiera ni la más mínima prueba, y haber zanjado todo este asunto. Y aunque sé que suena políticamente incorrecto, no lo hice entonces POR COHERENCIA…! Y no lo voy a hacer ahora… POR COHERENCIA…! Estoy en un colegio cuyo lema es la sinceridad. En un colegio donde nos esforzamos por educar personas libres, responsables y coherentes con la verdad, por eso, por coherencia, no puedo.

En cierto sentido, me habría quedado menos consternado si me hubieran mostrado pruebas que demostraran que ese profesor era culpable. Estoy sobrecogido por la sensación de que se pueda haber condenado a un inocente. Hay una persona que es posible que pase los próximos 11 años en la cárcel. Quiero dejar clara mi repulsa más absoluta a cualquier tipo de abuso contra un menor. Pero este no es el caso.

Lea la declaración íntegra aquí

Gaztelueta “no comparte” la condena al profesor y critica la sentencia

PUBLICAMOS A CONTINUACIÓN EL COMUNICADO DEL COLEGIO GAZTELUETA

En el contexto de los sucesos de las últimas semanas en torno a la condena de un antiguo profesor de Gaztelueta, este centro educativo desea poner de manifiesto los siguientes aspectos:

1. Expresamos nuestro firme compromiso con la lucha contra los abusos sexuales. Como centro educativo, tenemos la obligación ineludible de proteger la intimidad e integridad de los menores que tenemos a nuestro cargo, manteniéndoles permanentemente a salvo de cualquier agresión. Para este colegio el abuso sexual es la manifestación más deplorable de agresión contra un menor, la más ruin y execrable. Por ello nuestro compromiso frente a cualquier situación de abuso o acoso que pueda sufrir un menor es absoluto. Nuestra determinación en luchar, sin reservas, contra este gravísimo delito, será siempre firme e inflexible.

2. Respetamos la sentencia hecha pública hace unos días, al tiempo que esperamos la resolución del recurso ante el Tribunal Supremo presentado por la defensa del profesor ya que, en nuestra opinión, llega a una conclusión no corroborada por los hechos comprobables.

3. Queremos subrayar nuestra absoluta confianza en el equipo directivo de Gaztelueta y en su gestión sobre este asunto. Consideramos que toda su actuación ha respondido a los principios de transparencia y diligencia en la colaboración con todas las instancias administrativas y judiciales que han estudiado el caso.

4. No somos insensibles al sufrimiento de ninguna de las partes. Por ello, deseamos, muy sinceramente la recuperación plena del antiguo alumno de este colegio. Al mismo tiempo, queremos expresar nuestro apoyo al antiguo profesor y a su familia, especialmente por una condena que nos ha sobrecogido, que no comprendemos y no compartimos.

Leioa, 29 de noviembre de 2018

Luis Mas, el ‘antihéroe’ de Operación Triunfo

El primer expulsado de la nueva edición de OT reclama “tender puentes y evitar la tentación de poner cruces en una sociedad que juzga muy rápido y a primera vista”

¿Pero por qué todo el mundo odia a Luis Mas?

El increíble ‘crossover’ entre Luis Mas de OT y el ‘Cayetano’ de Carolina Durante

Todas las noticias de OT 2018


El martes llegó a Madrid y cinco chicas le esperaban a la salida del AVE. Fotos. Saludos. Ya tiene fans.

Luis Mas no pudo entrar en la Academia de Operación Triunfo, pero no está perdiendo ni un minuto en paladear el aparente fracaso, “porque yo quiero ser artista, es mi vocación, y lo voy a conseguir, cueste lo que cueste”.

Han pasado poco más más de tres semanas desde que la Gala 0 de OT le cerró el paso mediático, pero la carrera de Mas sigue palpitante fuera del plató. Los expertos en telegenia que decían que este barcelonés daría juego, no se equivocaban. Da la cara también después de abandonar el barco, y, sí, da juego. Por eso, en menos de dos semanas, ha recibido “propuestas interesantes de compositores y productores, incluso del mundo del cine”, y su nombre sigue vivo en las redes sociales y en los medios de comunicación.

Tiene 19 años y estudia tercero de Administración y Dirección de Empresas en inglés en la Universidad Internacional de Cataluña. Su cuenta en Instagramcuenta con 10 publicaciones y más de 67.000 seguidores. Antes de entrar en la fábrica de artistas de TVE ya había editado sus videoclips y sumaba cinco años de jazz y música moderna, tanto en piano como en voz en el Conservatori del Liceu y había dado sus primeros pasos en el mundo de la danza y la escena.

Canta, toca el piano, baila y actúa, porque “el día de mañana me gustaría ser un Ryan Gosling en La La Land. Si ahora hay que abrirse camino haciendo singles y forjando una carrera de artista, lo haré y disfrutaré en el trayecto”.

El prestigio, mejor que la fama

Sobre su adiós al programa habla largo y tendido, sin excusas. También porque los insultos y las agresiones verbales están tomando tal cariz entre los fans de OT que hace falta decir las cosas con claridad. Por encima de la decisión del jurado, lamenta las críticas personales que se lanzaron contra él en las redes sociales “sin conocerme y juzgando a primera vista sobre cuestiones que no tienen nada que ver con mi forma de ser y de pensar. En mi casa, en mi colegio y en el deporte he aprendido a defender la libertad de la gente y respetar la diversidad”.

Para él, “el prestigio es mejor que la fama. El esfuerzo es la mejor palanca para mover el presente y alcanzar el futuro, aunque ahora mismo la fama me puede ayudar mucho“. De hecho, su participación en OT ha sido “un trampolín con el que podría haber llegado más lejos si hubiera tenido la suerte de aprovechar todo lo que se aprende en la Academia”.

Se ve como “un chico verdadero, entusiasta, trabajador, y con una vocación muy fuerte por el mundo artístico. Para mí, la auténtica Operación Triunfo es ser coherente, esforzarme todos los días, y ser feliz haciendo felices a los demás. El deporte me ha enseñado a perder y a ganar. No hay tiempo para lamerse las heridas. Con tantos proyectos en la cabeza solo queda ponerse a funcionar lo mejor posible”.

Sin miedo y a contracorriente

El joven catalán admite que tiene amigos de todos los colores políticos, que está muy a gusto con su forma de entender la vida y de ser creyente. “Cuando eres tú mismo -destaca- el público te compra tu versión. Los espectadores y los oyentes son muy duros con lo que huele a falso, a prefabricado, o a veleta”.

Reconoce que “en algunos temas voy a contracorriente”, pero subraya su empeño en conseguir ser “lo suficientemente profesional como para abrirme camino entre las pegas, las críticas o los prejuicios. Estoy educado para comprender las opiniones diferentes y no juzgar a nadie. Las personas siempre estarán por encima de sus creencias”.

Más allá de OT, sigue hacia adelante con una sonrisa que le ha hecho ya cómplice de mucha audiencia. En mitad de la lluvia de codazos entre todos los aspirantes de su edad que buscan un hueco en los escenarios, él tiene claro que su objetivo es “ser buen profesional y buena persona antes que subir a cualquier precio. Eso es compatible con ser competitivo. No se trata de sobrevivir como se pueda, sino de afianzarse con fundamento. No quiero ser un producto viral“.

Con el 1-O reciente, el joven de El Masnou (Barcelona) entiende que “todo el mundo quiera luchar por la libertad y abrirse su camino, pero debemos priorizar ser constructivos. La protesta a secas es insuficiente, hay que trabajar duro para conseguir la meta que se busque. Quejarse sin aportar nada es muy fácil. Me gustaría que mi vida personal y profesional sea una ocasión para tender puentes, conectar personas, y evitar esa tentación facilona de ir poniendo cruces. La tolerancia y el respeto se exigen, pero también se viven en primera persona”.

“El mundo es más rico si vemos lo positivo”

Sobre su paso fugaz por la Academia destaca “el equipazo de concursantes y la amistad que hemos forjado en poco tiempo. Todos los aspirantes de OT son personas con un corazón enorme. Nos ha unido nuestra ilusión por ser artistas, aunque cada uno venía con su forma de ser, su manera de pensar, su estilo, y sus circunstancias. ¡El mundo real es así de diverso y rico cuando sabemos ver las cosas positivas de los demás!”. Agradece especialmente la profesionalidad y la empatía de Roberto Leal, que “es un crack. Sus mensajes después de dejar la Academia me han servido mucho”.

Luis Mas dejó una carrera entre platós hace tres semanas, pero sigue en modo play: ha vuelto a la Universidad y su móvil es un hervidero de propuestas a corto, a medio y a largo plazo.

Así, en la distancia corta, destroza esa imagen altiva que fabrican los estereotipos y aclara: “Defenderme de los juicios injustos sobre mí no es prepotencia, sino defensa propia“. De estos días agradece especialmente el apoyo de su novia, “de la que estuve detrás mucho tiempo”. Son pareja desde hace dos años “y entre los dos hemos creado una relación muy estrecha de confianza. Me apoya y es feliz con mi apuesta por dedicarme al mundo artístico”.

Entre sus referentes musicales resalta Pablo Alborán. Entre las virtudes que más necesitará en adelante, la humildad: “No puedes ir de sobrado. Sin embargo, tener personalidad es una exigencia, porque se ve que la vida de un artista está llena de mareas que suben y bajan. Si no tienes donde agarrarte, es fácil hundirse”. Entre sus retos básicos, “saber aprender de los que saben”.

A Luis Mas le dan alergia “las apariencias” y en sus ojos brilla el talento. Más allá del veredicto del jurado de OT, aquí hay madera: “Con esfuerzo, intentaré demostrar que esta es mi vida y que hacer feliz a mucha gente es la gasolina que alimenta un viaje duro, pero fascinante”.

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La santidad de cada día, la vida de don José Luis Múzquiz

Don José Luis fue una inspiración para miles de personas de todos los estratos sociales. Este documental recoge algunos testimonios de quienes le conocieron a lo largo de su vida.

 

El hombre que caminaba con los elefantes

(próximamente, sacerdote)

 

Paul Kioko creció entre elefantes, rinocerontes, leones y serpientes en Kenia. Tras varios años trabajando como médico, recibirá el diaconado el 3 de noviembre. Esta es su historia.

Paul Kioko, de niño, con un elefante.

¿Dónde naciste?

Nací en Nairobi, la capital de Kenia, pero transcurrí toda mi infancia en los diferentes parques nacionales del país, con mis padres y hermanos. Mi padre trabajaba en el Kenya Wildlife Service como jefe de los guardabosques.

¿En qué consistía su trabajo?

Su trabajo consistía en proteger y cuidar la vida salvaje en aquellos parques. Mi infancia fue itinerante: en cada parque vivíamos una media de cinco años, y luego nos trasladábamos a otro, hasta recorrer casi todo el país. El Nakuru National Park, las Aberdare Mountains, el Amboseli Park al pie del monte Kilimanjaro o el Tsavo National Park fueron mis casas.

¿Cómo fue tu infancia en la sabana?

Crecimos jugando entre los arbustos con mis hermanos. Aunque siempre existía un cierto peligro de encontrar algún león u otra bestia, lo que más temía mi madre eran los escorpiones y las serpientes, pues hay muchos. Gracias a nuestros ángeles custodios, nunca ocurrió nada serio.

LO QUE MÁS TEMÍA MI MADRE ERAN LOS ESCORPIONES Y LAS SERPIENTES

Pero imagino que viviríais muchas aventuras…

Sí, claro. Recuerdo por ejemplo que, en una ocasión, una cobra escupió veneno en los ojos de uno de mis hermanos. Lo llevamos corriendo al hospital y no perdió la vista. En otra ocasión, otro hermano casi chocó con su bicicleta contra dos leones que estaban escondidos tras una curva. Afortunadamente, los animales estaban en ese momento dando buena cuenta de un jabalí que habían cazado, por lo que mi hermano pudo retirarse a salvo.

¿Cómo era la vida en familia en un ambiente así?

Si nos portábamos razonablemente bien durante la semana, mi padre nos llevaba el domingo con el jeep por el parque. El reto era jugar a ver quién veía primero uno de los ‘Big five’ (elefante, rinoceronte, león, búfalo o leopardo). Casi siempre ganaba mi padre porque era el más paciente, y podía mirar durante largo rato un lugar e individuar a los animales que se escondían allí.

¿Tu madre disfrutaba de aquella vida?

Sí, aunque a ella le interesaban más los pájaros, algo que los niños no entendíamos. Me explico. Mi madre nació en los EEUU y vino a África al final de los años 60 para enseñar Matemáticas y ver el mundo. Quizá por eso le gustaban los pájaros: como ellos, voló a un lugar lejano para vivir su vida. En Tanzania, conoció a mi padre, que estaba acabando su formación como experto medioambiental, y el resto es historia, o providencia divina, como solía decir mi abuela.

Todos los días, un pájaro venía a comer en la mano de Paul.
Todos los días, un pájaro venía a comer en la mano de Paul.


¿Qué aprendiste en esos años de la naturaleza?

Aprendí muchas cosas. Por supuesto, a disfrutar de los grandes espacios y de la belleza de la creación. Pero lo que me ha marcado profundamente es, por un lado, la paciencia de mi padre para ver grandes cosas y, por otro, la capacidad de mi madre para disfrutar de las pequeñas alegrías de la vida, como contemplar un pajarillo.

¿Cómo era tu relación con los animales?

Aquello era un paraíso para unos niños como nosotros. No teníamos televisión ni PlayStation, pero no nos hacían falta. Los guardabosques traían a casa crías de animales huérfanos, a los que había que cuidar: recuerdo cómo paseaban en torno a la casa crías de impalas, gacelas, antílopes, leones, elefantes y rinocerontes.

Algunos animales más crecidos, sobre todo los elefantes, había que tenerlos en jaulas hasta su liberación. Recuerdo que les dábamos mangos y naranjas para comer, y jugábamos a encestar desde lejos las frutas en sus enormes bocas abiertas… Éramos niños.

CONOCÍ A ALGUNOS JÓVENES UNIVERSITARIOS QUE VENÍAN A ENSEÑARNOS LA FE CRISTIANA

¿Qué rumbo tomó luego tu vida?

Cuando comencé la escuela superior, tuve que trasladarme a la ciudad. Fue precisamente en mi escuela, la Lenana School, donde conocí a algunos jóvenes universitarios que venían a enseñarnos la fe cristiana. Más tarde supe que algunos pertenecían al Opus Dei. Conocí mejor esta realidad de la Iglesia, en la que tiempo después -en mi último año en Lenana-, pedí la admisión.

Tras completar mis estudios de Medicina en la University of Nairobi, trabajé en el hospital del ejército de Kenia durante un año. Luego, ejercí la medicina durante casi 15 años en el Mater Hospital de Nairobi, primero en el departamento de Urgencias y luego en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde acabé la especialización en anestesiología.

Paul Kioko ha realizado sus estudios de Teología en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma).
Paul Kioko ha realizado sus estudios de Teología en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma).

¿Cuándo aparece en tu vida la opción del sacerdocio?

Como dice el libro de la Sabiduría, hay un tiempo para cada cosa bajo el Cielo. Comprendí que así como Dios me había dado la vocación de servir a los enfermos como médico, me estaba llamando a servir a toda su Iglesia como sacerdote. En cierto sentido, pienso que siendo médico me preparó para recibir la llamada al sacerdocio.

Y ahora, ¿serás sacerdote?

No todavía. El próximo 3 de noviembre recibiré, junto con otros 33 fieles del Opus Dei de 16 países, el diaconado de manos de Mons. Celso Morga. En mayo próximo, si Dios quiere, seremos ordenados sacerdotes.

¿Cómo te has preparado?

Principalmente, con la oración y la participación en la santa Misa. También llevo varios años estudiando Teología en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz y profundizando en otras materias en el Colegio Romano de la Santa Cruz, junto con otros fieles del Opus Dei de muchos países. En estos años he comprendido que es Dios quien nos prepara al sacerdocio, pero se sirve de muchos amigos y maestros para arrojar luz en ese camino.

¿Cuál es la materia que más te ha gustado en la Universidad?

He realizado la licenciatura y el doctorado en Teología Moral. Teniendo en cuenta mi formación y trabajo como médico, no le sorprenderá que me sienta atraído por los temas bioéticos y por los fundamentos filosóficos de la práctica médica.

TE LEVANTAS POR LA MAÑANA, OFRECES TU JORNADA AL SEÑOR Y NO SABES DÓNDE GUIARÁ TUS PASOS

Has defendido ya la tesis doctoral, ¿cuál fue el tema?

Se dice que la manera más rápida de dormirse es pedirle a alguien que te hable sobre su tesis. Correré ese riesgo: mi investigación trata sobre la virtud de la prudencia como punto de conexión entre las decisiones médicas “técnicamente correctas” y “moralmente acertadas”. Cuando trabajé en la Unidad de Cuidados Intensivos, tuve que afrontar muchas veces el dilema sobre cuándo y cómo poner límite a los tratamientos médicos.

Moral, Teología, Roma, sacerdocio… ¿Echas en falta los años en el parque natural?

Las memorias de la infancia nos acompañan a lo largo de la vida, y siempre recordaré con gusto las aventuras entre animales salvajes. Pero sé que una vida al servicio de Dios y de los demás es una aventura aún mayor. Te levantas por la mañana, ofreces tu jornada al Señor y no sabes dónde guiará tus pasos. Antes, sólo admiraba la belleza de la creación en los parques naturales; ahora, contemplo la amorosa providencia de Dios en todas las situaciones en las que Él me pone. Espero que muchos más lo puedan encontrar a través de mi ministerio sacerdotal. Recen por nosotros.

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