El cuerpo de este joven italiano en proceso de canonización

es hallado incorrupto

El beato Carlo Acutis, gran amigo de Jesús Eucaristía falleció a los 15 años de edad de leucemia

«El cuerpo de Carlo Acutis, por lo que me han referido, estaba intacto». Lo declaró el 8 de abril Tv2000Nicola Gori, postulador de la causa de beatificación del ahora beato Carlo Acutis, el joven fallecido a los 15 años, el 12 de octubre de 2006, a causa de una leucemia fulminante [nota actualizada el 9 de abril de 2019].

La noticia ya había saltado a los medios de todo el mundo cuando el pasado 23 de enero, el sacerdote Marcelo Tenorio, vice-postulador de la causa de canonización de Carlo Acutis, comunicaba que el cuerpo del joven italiano apasionado por la eucaristía había sido encontrado incorrupto. Una noticia que fue luego calificada como no oficial, pero que no había sido desmentida.

Este era el mensaje publicado por el sacerdote en sus redes sociales:

Queridísimos, recibí hoy de la madre de Carlo Acutis la feliz noticia de que el cuerpo del venerable joven, que murió dando la vida por el Papa Benedicto XVI, está INTACTO.
Para nosotros que lo amamos y divulgamos su vida, es un momento de inmensa emoción y alegría.
Vi las fotos, pero no puedo divulgarlas.
Su cuerpo será llevado al convento de los capuchinos, en Asís, y desde allí, en el tiempo oportuno, trasladado a la antigua Iglesia de Santa María Mayor, en la misma Asís.

Te Deum laudamus. Te Dominum confitemur!

P. Marcelo Tenorio
Vice postulador.

Qué es la “elevatio”

El término “elevatio”, en latín, significa “elevación”.

El rito, realizado como parte del proceso de canonización, incluye la exhumación de los restos mortales para su posterior traslado a un lugar público de veneración. En general, la “elevatio” sucede cuando la persona en causa de canonización es “elevada” de venerable a sierva de Dios.

¿Quién es el venerable Carlo Acutis?

Descubre más sobre la historia y el fascinante testimonio de este joven italiano a través del testimonio de su propia madre, Antonia Salzano

Reabierta, ya de forma permanente, la tumba de Carlo Acutis

Se realiza justo antes de celebrar el gesto del despojo de San Francisco de Asís y de la reapertura de la «Puerta de San Francisco»

El obispo de Asis, monseñor Domenico Sorrentino reabrió ayer la tumba del beato Carlo Actuis. Lo realizó tras la celebración de la Misa vespertina en el Santuario del «despojo» de San Francisco de Asís.

Lo hizo, justo antes de la reapertura de la «Puerta de San Francisco» con la que se quiere revivir el gesto con el que San Francisco de Asís se despojó de sus bienes terrenales.

“Los lugares de Francisco y el cuerpo del Beato Carlo son formas de encontrar al Señor – dijo monseñor Sorrentino, durante el acto- Sus imágenes, colocadas juntas a la entrada del Santuario, apuntan a Jesús”.

Con esta iniciativa se quiere que “esta conciencia anime a todos los peregrinos que acuden al Santuario, empujándolos a abrirse a la luz del Evangelio ya tener una profunda experiencia de fe”.

Dado que el cuerpo del santísimo permanecerá en exposición permanente, los responsables de la Fundación Santuario del Despojo invitan a los fieles a no apurarse para evitar posibles aglomeraciones en los días punta.

Para revisar la celebración de la Santa Misa y la reapertura de la tumba del Beato Carlo Acutis haga clic aquí

Imágenes de la tumba de Carlo Acutis (Galería)

«El secreto de mi hijo, Carlo Acutis»

Antonia Salzano Acutis con su hijo Carlo en brazos

Entrevista exclusiva a la madre del beato Carlo Acutis, cuya fiesta es el 12 de octubre. Este joven italiano beatificado en 2020, nos muestra el camino, quizás no tan difícil, hacia Dios.

Con motivo del lanzamiento de su libro El secreto de Carlo Acutis: Por qué mi hijo es considerado un santo recientemente en español, Antonia Salzano habló con en Aleteia. Ella da testimonio de la «extraordinaria vida ordinaria» de su hijo Carlo, que alimentó un amor infinito por Jesús-Eucaristía. Fuente de inspiración para jóvenes y mayores, a menudo citado como modelo a seguir por el mismo Papa.

– Antonia, eres la madre del Beato Carlo Acutis. Cuéntanos cuál es tu secreto. ¿Qué has hecho para criar a un santo?

En lo personal no hice nada, solo le di a mi hijo la educación básica que todo padre debe darle. Carlo fue a la guardería donde recibió una educación religiosa. Lo hice bautizar, pero nací en una familia laica.

Mi padre era editor, constantemente rodeado de escritores, y en este medio nunca había oído hablar de la fe. Mi primera misa fue la de mi primera comunión, mi segunda misa la de mi confirmación y mi tercera misa la de mi matrimonio.

Digo esto para enfatizar que fue mi hijo Carlo quien me enseñó todo. Ya niño, mostraba una gran piedad: a los 3 años, cuando pasábamos frente a una iglesia, quería entrar, saludar a Jesús crucificado, a Jesús en el sagrario, llevar pequeñas flores a la Virgen.

A los 4 años y medio leía la Biblia, la vida de los santos y rezaba el rosario. Si en Santa Teresa de Lisieux los padres eran los grandes educadores, en el caso de Carlo los papeles se invierten. Fue mi pequeño salvador, y sobre todo fue mi gran educador en la fe.

– ¿Qué distinguía a Carlo de otros jóvenes de su edad?

Como decía Juan Pablo II, cuando abrimos las puertas a Cristo, nuestra vida cambia. Toda vida ordinaria se vuelve extraordinaria si se vive en Cristo, para Cristo y con Cristo. Eso es lo que hizo Carlo.

Y lo hacía en todo, desde lo más pequeño hasta lo más grande, como ayudar en casa, ayudar a niños víctimas de bullying, o en dificultades, que tenían alguna discapacidad, o incluso a personas sin hogar, llevándoles comida y mantas.

Su compromiso fue principalmente en el apostolado. A los 9 años, estaba leyendo libros de texto de ingeniería informática que había comprado en la Universidad Politécnica de Milán. Aprendió los algoritmos con los que producía los programas, luego los sitios web de las parroquias, los jesuitas, el Vaticano. No lo estaba haciendo para su gloria personal sino para la gloria del Cielo.

Para ello, pasaba horas allí. Y en verano, en vez de divertirse, se quedaba frente a su computadora hasta las 3 de la mañana. Quería difundir la Buena Nueva, el Evangelio, y usaba sus extraordinarias habilidades para proclamar a Cristo y ayudar a otros a acercarse a Dios.

– Carlo también preparó exposiciones sobre diversos temas de la fe cristiana, incluida una exposición sobre los milagros eucarísticos que tuvo un enorme éxito. ¿Cómo nació este proyecto y cuáles son los resultados?

La exposición sobre los milagros eucarísticos está dando la vuelta al mundo, en todos los continentes. En Estados Unidos se ha exhibido en más de 10.000 parroquias. Luego en Singapur, China, Japón, África, India… Es una exposición internacional.

Carlo empezó a coleccionar material en el año 2000, tenía 9 años. Habíamos ido en peregrinación a Lanciano y quedó muy impresionado con este milagro eucarístico. De allí surgió la idea de hacer algo que pudiera sacudir la conciencia de las personas, sacarlas de su letargo, de su tibieza. Porque ya no existe esta conciencia de que Cristo está realmente presente en el pan y el vino consagrados. Como ven, casi no hay gente en los sagrarios.

Así nació y se difundió por todo el mundo la exposición, inmediatamente después de su muerte. Carlo inmediatamente tuvo reputación de santo porque la gente sabía que era un hombre joven cuya vida era coherente con lo que él creía.

¿Por qué atraen los santos? Porque Cristo está escondido en ellos, son portadores de Cristo. Carlo siempre decía que hay que «estar eucaristizados», porque entonces uno se contagia de Cristo. «Estar siempre unido a Jesús, este es mi programa de vida», dijo.

– En tu libro, El secreto de Carlo Acutis, dices que tuviste la intuición de que tu hijo dejaría la tierra prematuramente. ¿Te preparó el Señor para esta prueba?

Sí, había tenido este presentimiento interior frente a la reliquia del velo de la Virgen, en la hermosa catedral de Chartres. Un lugar especial lleno de gran espiritualidad porque es un lugar donde la gente lleva siglos orando.

Incluso Carlo, que estaba tan cerca de Jesús, no se dio cuenta, pero nos contó cosas que luego se cumplieron. Por ejemplo, desde niño decía que siempre se mantendría joven y moriría por una vena en su cerebro que se rompería (esto fue lo que pasó con su leucemia). También dijo que cuando pesara 70 kilos se moriría. Y eso es lo que pasó.

Cuando se manifestó la leucemia, vino al hospital y dijo: «Mamá, no saldré vivo de aquí, solo sé eso, pero te daré muchas señales». Era muy sereno, siempre con una sonrisa, nunca se quejaba. Si le preguntábamos «¿Tienes dolor?», respondía: «Hay gente que sufre más que yo». Él dio un ejemplo de santidad en la muerte.

Comprendí que no podía quejarme, que era la suprema voluntad de Dios: Carlo estaba listo y maduro para el Cielo. Era un muchacho de vida perfecta y recta, de extraordinaria pureza, generosidad, bondad… Nunca tuvimos la menor duda de que ya estaba en el Cielo.

– Cuando su hijo fue exhumado, su cuerpo fue encontrado incorrupto. Hoy está en Asís, en el Santuario del Éxodo, y su corazón está en un relicario en la Basílica de San Francisco. ¿Hay otras reliquias de su hijo que se puedan venerar?

De hecho, Carlo fue encontrado intacto. Pudieron vestirlo. Los órganos estaban intactos, así como el corazón, que luego fue llevado en procesión durante la beatificación de Carlo en Asís.

Las reliquias son útiles porque los santos que tienen muchos méritos en el Cielo, pueden interceder para que el Señor conceda milagros. No olvidemos nunca que todo esto es obra del Señor. Cuando las personas entran en contacto con estas reliquias, o cuando se exhiben o se llevan en procesión, hay curaciones y liberaciones. Hacen mucho bien, eso no es nada nuevo.

De hecho, la Iglesia siempre ha venerado las reliquias de los santos, desde los primeros siglos del cristianismo. Este no es el primer caso. Así continuamos esta tradición de la Iglesia. En Francia, se exhibirá una reliquia de Carlo en una escuela de los Foyers de Charité [en Drôme] donde, por lo tanto, hay jóvenes.

Carlo había leído muchos libros sobre Marthe Robin, la admiraba mucho. Hay mucha gente que reza alrededor de los Foyers de Charité, muchas familias que se juntan, rezan y quieren evangelizar. Ciertamente lo merecen porque son personas que se entregan al Señor.

– Carlo Acutis fue proclamado beato el 10 de octubre de 2020. ¿Cree que pronto canonizarán a su hijo? ¿Qué se necesita para esto?

Esperamos. Para la canonización se necesita otro milagro, reconocido por la comisión médica. Somos optimistas porque vemos muchos de ellos, cada dos días recibimos noticias sobre posibles milagros: curaciones de cánceres, personas malformadas que se curaron sin cirugía, personas que no podían tener hijos… Entonces la Iglesia analizará en su momento.

Debe saber que no ofrecemos diez a la vez, sino solo uno a la vez, y luego lleva meses analizarlo. Según el tipo de milagro, todos los médicos deben estar de acuerdo, como con el milagro de la beatificación. Luego pasa a la comisión teológica, luego a la comisión cardenalicia. Ese es el itinerario. Y finalmente, el Papa tiene la última palabra.

– Carlo era un joven a contracorriente. Vivimos en un mundo donde es difícil seguir a Dios de todo corazón. ¿Qué consejo podría dar su hijo a los jóvenes de hoy?

Seguramente que sean influencer de Dios, y no un influencer de nada. Las cosas de la tierra son cosas que pasan y ya no existirán. Lo que quedará es cuánto habremos amado a Dios, sobre todo, y al prójimo como a nosotros mismos. Jesús nos dice a cada uno de nosotros: «Vayan por todo el mundo. Proclamen el Evangelio». Nos llama a todos a ser apóstoles, cualquiera que sea nuestro estado de vida. Así que primero, respondamos y seamos portadores de Cristo.

A los jóvenes les digo, no trivialicen su vida, estén siempre conectados con el Cielo, y para conectarse deben orar. Si oramos, Dios nos guía y somos más dóciles a sus inspiraciones, para ir y caminar rectos por el buen camino. Carlo es un joven de tu tiempo, que vivió lo que tú estabas pasando, con los mismos peligros, alegrías y tristezas. Supo resistir y ganar su lucha. ¡Gana la tuya! Sepan que Jesús es un gran amigo y que los sacramentos son un gran medio. ¡Aprovechen esta gran oportunidad!

– Antonia, ¿podría concluir con una oración por todos los lectores de Aleteia del mundo, por intercesión de su hijo, el beato Carlo Acutis?

Como dijo Carlo: «No yo, sino Dios, no mi autoestima, sino la Gloria de Dios». Señor, que siempre se haga tu voluntad. ¡No olvidemos nunca pedir ayuda a tu santa Madre, que sea ella siempre un refugio seguro para nosotros!

Especialmente tú, en Francia, no te olvides de la Virgen. Tienes a Lourdes, Pontmain, La Salette, Le Laus: no olvides su llamado a rezar el rosario todos los días. Es un medio muy poderoso al que la Santísima Trinidad le ha dado un poder extraordinario. Así que aprovechémoslo y sigamos el consejo del Cielo.

No olviden ir todos los días a la Adoración Eucarística ya la Santa Misa, y si esto no es posible, pidan poder ir más a menudo. Esto es lo que debemos pedir al Señor, especialmente las gracias espirituales, para curar nuestras almas y estar listos para ir directamente al Cielo. ¡Esto es lo que pido para ustedes, lectores de Aleteia! Carlo… ¡ruega por nosotros y por la Francia que tanto amaste!

Entrevista de Aline Iaschine.

CERRADA LA TUMBA DE CARLO ACUTIS

Este miércoles, el obispo Marcello Semeraro, nuevo prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, se desplazó hasta Asís para proceder al cierre de la tumba del Carlo Acutis, que no volverá a abrirse a la veneración de los fieles hasta el mes de mayo. Ha sido visitada por más de cuarenta mil personas desde los días que precedieron a su beatificación, el 10 de octubre. La vida de este joven devoto de la Eucaristía ha roto barreras impensables, con una acogida mundial de su historia por cauces mediáticos no habituales.

Carlo Acutis abre brecha en una sociedad postcristiana

«Te deja en shock», confiesa Iker Jiménez

Carlo Acutis ha abierto brecha como pocos en los muros que van más allá de la Iglesia. La historia de este joven italiano beatificado el pasado 10 de octubre se ha convertido en todo un fenómeno. Ver a este adolescente elevado a los altares y vestido con sudadera, zapatillas deportivas y pantalones vaqueros ha permitido que sean millones de personas no religiosas las que hayan llegado a conocer a través de internet a “un santo de nuestros días”.

Precisamente, ha sido a través de internet donde Carlo Acutis abrió esta brecha tanto en vida como ya muerto. Llamado popularmente como el “apóstol de internet” durante estas semanas él mismo ha estado evangelizando pues la casi totalidad de la prensa generalista, e incluso la tradicionalmente anticatólica, los informativos de televisión y hasta en la prensa deportiva han mostrado su vida.

Una puerta abierta a un público no católico

La historia de Acutis no ha pasado desapercibido tampoco para Iker Jiménez, director y presentador de Cuarto Milenio, el programa que se emite en Cuatro los domingos por la noche en horario de máxima audiencia. Y el tema central en su último programa fue este adolescente, al que definió como “un niño bueno, que ayudaba a los demás y que a una edad temprana sintió una conexión con las alturas”.

Una vez más, el fenómeno Carlo Acutis quedó patente, pues el programa que tuvo como tema principal a este beato adolescente fue el espacio más visto de todo el canal ese día, consiguiendo una cuota media de pantalla del 6,5% y 1.041.000 espectadores. La emisión fue sintonizada en algún momento por casi 5,7 millones de personas.

“Es una historia que te deja en shock”, confesó Iker Jiménez al conocer la fe desde niño de este beato y las obras que realizó en su vida como la asistencia a los pobres, su amor por la Eucaristía o su evangelización a través de internet.

Cabe destacar que el especial sobre Carlo Acutis de Cuarto Milenio no se centró en el “misterio” que rodea al cuerpo “casi intacto” del joven, lo que caracteriza este espacio. Se hizo un repaso muy respetuoso por la vida y muerte del adolescente, y su proceso de beatificación.

Un tema tratado con gran respeto

Durante los últimos años Iker Jiménez ha salido en defensa de la Iglesia en varias ocasiones y el respeto por el catolicismo en su programa es cada vez más evidente.

Nacho Navarro, colaborador del programa, fue relatando la vida de Carlo Acutis y recordó que en una semana la leucemia acabó con su vida. “Los médicos estaban anonadados con la fuerza y felicidad de Carlo porque él hablaba de su autopista hasta el cielo”, contaba.

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Cuarto Milenio mostró un vídeo del propio Carlo en el que decía: “estoy destinado a morir”. Además, recordaban su ‘profecía’ en la que anunciaba que cuando pesara 70 kilos moriría.

En el programa destacaron que pese a provenir de una familia católica, sus padres no eran practicantes por lo que sorprendía aún más la ferviente fe que manifestó este beato desde que casi era un bebé. “Cuando tenía 3 años pedía pasar a todas las iglesias y visitar el Santísimo. Iba a los parques para coger flores y dárselas a su ‘cómplice’, que era la Virgen”, explicaba Navarro a un boquiabierto Iker Jiménez.

«Tecnología y fe pueden ir de la mano»

Tras su primera comunión le pudo su amor por la Eucaristía, y su visita a la iglesia era diaria, contaban también, al igual que la sorpresa que se llevaron sus padres en el funeral de Carlo. “Estaba a rebosar y no conocían a casi nadie. Había transeúntes, gente sin techo… a los que desde que tenía cinco años iba recolectando dinero para comprarles comida, sacos de dormir, colchones… y se llenó la iglesia de estas personas”, agregaba el colaborador de Cuarto Milenio.

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Su enorme manejo de internet y de las nuevas tecnologías fue otro de los puntos que más llamó la atención al presentador de Cuatro. El uso de sus talentos para evangelizar a través de la red y realizar webs con los milagros eucarísticos aprobados por la Iglesia ha hecho que se le considera que como el “influencer de Dios” o un “ciberapóstol”. “Tecnología y fe pueden ir de la mano”, agregaban en el programa.

Como programa de “misterio” que es tampoco podía faltar la gran repercusión que ha tenido el estado del cuerpo de Carlo Acutis. Tras hablar de su amor por Asís y su deseo de ser enterrado cerca de San Francisco hablaron de la exhumación de y de la sorpresa al encontrar el cuerpo en un estado de conservación muy bueno, no incorrupto, pero sí “prácticamente intacto”.

«Un santo de nuestros días»

Tampoco faltó información del milagro del niño brasileño curado por intercesión de Carlo Acutis destacando que “cuando hablamos de beatificaciones no se puede hablar tan alegremente, porque el elenco científico del Vaticano es muy estricto”, dejando claro que el proceso médico y científico es muy exhaustivo.

Todos nacemos originales, pero muchos mueren como fotocopias”. Esta frase de Carlo Acutis y que el Papa Francisco ha destacado que le llamó mucho la atención también dejó admirado a Iker Jiménez, que confesó estar en “shock” con alguien como Carlo Acutis, “un santo de nuestro tiempo”.

Carlo Acutis fue un millenial muy santo

Carlo Acutis nació en Londres el 3 de mayo de 1991 y murió en Monza, Italia, el 12 de octubre de 2006. Fue beatificado en Asís el 10 de octubre de 2020. Su familia era católica no practicante. Su madre cuenta que su hijo tenía una natural predisposición para lo sagrado. A tres años manifestó le pidió a su madre que lo llevara a la iglesia para saludar a Jesús o llevar flores a la Virgen, expresó su gusto por la piedad y un amor grande a Dios. El niño descubrió la fe gracias a su niñera, una polaca llamada Beata.

Desde muy joven tuvo una devoción especial por la Eucaristía y por la Virgen María, a quien luego definiría como “la única mujer de su vida”. Le gustó especialmente la historia de las apariciones de la Virgen en Lourdes, Francia y en Fátima, Portugal. También fue apasionado de la vida de los santos.

Carlo manifestó su deseo de recibir la comunión, a la que llamó “mi autopista hacia el Cielo”. A los 7 años pidió hacer su Primera Comunión, sus padres consultaron a un prelado, quien lo encontró maduro para ello, y desde entonces hasta su muerte asistió a diario a Misa. También rezo el Rosario todos los días, se confesaba una vez por semana y daba clases de catecismo en su parroquia.

Su madre se apuntó a unas clases de teología para poder responder a las preguntas de su hijo Carlo. Antonia Salzano, la madre de Carlo dice: “Gracias a él comencé un viaje de fe”. Cuenta que cuando salía de viaje preguntaba dónde estaba la Iglesia más cercana para no perderse la Santa Misa. El lema de Carlo era: “No yo, sino Dios”.

Su adolescencia fue como la de cualquier otro joven, ya que tenía muchos amigos, amaba el futbol y los animales. Dedicaba parte de su tiempo a ayudar a personas sin hogar como voluntario en los comedores populares. Estaba particularmente interesado en las tecnologías de la información y comunicación, entre sus pasiones estaba la informática. Desde los once años, investiga en internet e hizo un estudio sobre 136 milagros eucarísticos reconocidos por la Iglesia y los expuso en internet. Sus padres lo apoyaron para hacer esta investigación, ya que iba a los lugares de los hechos.

Se le considera un genio de la informática, un santo eucarístico cibernético. Su intensa vida espiritual lo llevó a crear lo que algunos consideran el “kit para hacerse santo”, compuesto por la Santa Misa, el Rosario, la confesión frecuente, la lectura diaria de la Biblia y el servicio a los demás.

Carlo fue deportista, alegre y estudioso.  En su diario escribió: “La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios… A veces nos amargamos por la soberbia, en vez de confiar en Dios”. A Carlo le gustaba esta frase: “Todos los hombres nacen como originales pero muchos mueren como fotocopias, ¡no dejes que eso te pase a ti!”.

Pensaba que los adolescentes se hacen ateos porque piensan que de este modo pueden parecer más inteligentes ante sus compañeros, pero a Carlo nunca le importó la opinión de la mayoría. Le agradaba ayudar a los necesitados y darles lo que estaba a su alcance.

El P. Roberto Gazzarigi recuerda a Carlo de estudiante en Milán: “Tengo el recuerdo de un joven de una amabilidad, un señorío y una delicadeza de ánimo verdaderamente notable… Carlo tenía pasión por la vida, para nuestro centro educativo fue un regalo.”

En una entrevista que concedió Antonia reveló detalles poco conocidos. Cuenta que ella no era particularmente devota. Carlo fue muy obediente, muy especial. Le dio la libertad de vivir su fe. Relata que Carlo le dijo en un sueño: “Seré beatificado pronto y poco después canonizado. Después de esto, vendrá una generación de santos”.

Continua su madre: Cuando Carlo estaba frente a la Eucaristía sentía su alma elevada. Siempre rezaba por las almas del purgatorio. Su hijo luchaba con sus defectos. Se impuso jugar sólo una vez a la semana con los juegos electrónicos. Le encantaba comer y se impuso a sí mismo más templanza, pero sabía disfrutar de la comida. Cuando hablaba era un líder, estaba lleno de Dios. Sabía cuando evangelizar. Carlo era niño estaba muy conectado a la tierra pero Jesús fue su primera prioridad.

Carlo, que era hijo único, predijo a su madre que iba a tener mellizos, a pesar de que estaba por cumplir los 40 años. En 2010, cuando Antonia tenía 43 años, dio a luz a una niña y un niño: Francesca y Michele. Ahora tienen 9 años y son también muy piadosos.

A principios de octubre de 2006 enfermó de algo que parecía gripe pero fue leucemia del tipo M3, la más agresiva. Al entrar al hospital le dijo a su madre: “De aquí ya no salgo, pero mamá, te daré muchos avisos. No te preocupes”. Antes de fallecer le dijo a su madre: “Muero feliz porque no he pasado ni siquiera un minuto desperdiciando el tiempo en las cosas que no le agradan a Dios”.

Antes de conocer su enfermedad dijo que si moría, le gustaría que lo enterraran en Asís. Y así se hizo. Su cuerpo descansa en el Santuario de la Expoliación.

Raejsh, de origen hindú, trabajaba en la casa de Carlo, en la limpieza; reveló que al conocer a Carlo, dijo tras su fallecimiento: “Un chico tan joven, tan guapo y tan rico, pudiendo hacer tantas cosas, decidió hacer una vida sencilla, me contagió con su fe profunda, caridad y pureza”. Luego de ver su fe decidió bautizarse y practicar el catolicismo.

«Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”: Carlo Acutis

Murió a los 15 años a causa de una leucemia, ya había cumplido su proyecto de vida

De los siete a los quince años –desde la Primera Comunión hasta su paso a la Casa del Padre— Carlo Acutis no dejó de ir a Misa cada día de la semana. Un caso extraordinario de fe temprana. Y, también, de muerte temprana.

Carlo murió de leucemia en plena adolescencia. A los quince años. Pero siempre vivió “con Jesús, para Jesús y en Jesús”. Y aunque a muchos parezca extraño, ya había cumplido su proyecto de vida: “Estar siempre unido a Jesús”.

El papa Francisco autorizó a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto, el 5 de julio pasado, que promueve la causa de Carlo Acutis y lo nombró Venerable.

Cuando todo habla de una gran “injusticia” (¿cómo un niño tan extraordinario se va tan pronto al cielo?), su muerte, ofreciendo sus dolores y su cruz por el Papa (en ese entonces, 2006, por el papa Benedicto XVI) y por la Iglesia católica, es una enseñanza esencial sobre la santidad: que ésta no tiene una edad en específico.

Aunque Carlo nació en Londres el 3 de mayo de 1991, la postulación de su causa ha corrido a cargo de la arquidiócesis de Milán, pues sus padres, italianos, pronto regresaron a sus raíces lombardas, a la ciudad de Monza.

La religiosa milanesa doña Francesca Consolini es, desde el 15 de febrero de 2013, la postuladora oficial, apoyada por los diez obispos de la Lombardía.

Comunión diaria, rezo del Rosario, adoración eucarística, confidencia con la Virgen María, ¿es posible en un alma que apenas se va abriendo al mundo? Lo es: “Nuestra meta debe ser el infinito, no el finito. El infinito es nuestra patria. Desde siempre, el cielo nos espera”, dejó dicho.

Frases suyas dignas de un Bernanos. O de un papa Francisco: “Todos nacen como originales pero muchos mueren como fotocopias”. “Nuestra brújula tiene que ser siempre la Palabra de Dios”. “La Eucaristía es mi autopista hacia el Cielo”… Se confesaba cada semana.

Además, era un genio de la informática, la programación de ordenadores, pasando por el montaje de películas, la creación de sitios web, los periódicos de los que se ocupaba también de la redacción y la maquetación, al voluntariado con los más necesitados, los niños y los ancianos.

Había desarrollado un sitio web sobre los milagros eucarísticos.

Antes de morir, el 12 de octubre de 2006, aclaró, para los que tuvieran dudas sobre la “injusticia” de Dios en su prematura partida: “Estoy feliz de morir porque he vivido mi vida sin desperdiciar ni un minuto haciendo cosas que no hubieran agradado a Dios«.

Michelangelo Tiribilli, entonces abad de la abadía territorial de Montel Oliveto Maggiore, escribió en el prólogo de una biografía de Carlo: «Al mirar a este adolescente como uno de ellos y como alguien que fue cautivado por el amor de Cristo, que le permitió experimentar la alegría pura, [los adolescentes de hoy] estarán en contacto con una experiencia de la vida que no quita nada de la riqueza de su adolescencia, pero que en realidad la hace más valiosa «.

Y terminaba diciendo el buen abad una verdad como un puño: “El testimonio evangélico de nuestro Carlo no es sólo un estímulo para los adolescentes de hoy, sino que provoca que los párrocos, los sacerdotes y los educadores se planteen la validez de la formación que les dan a los chicos de nuestras comunidades parroquiales y qué hacer para que esta formación sea incisiva y eficaz”.

En otras palabras: no consideren a las niñas y los niños, a los jóvenes de hoy, inclinados sobre la pantalla de sus ordenadores o de sus smartphones como incapaces de penetrar en los misterios de la fe.

Más aún –y el testimonio de Carlo Acutis lo corrobora—quizá sean los únicos todavía capaces de penetrar el Misterio.

El sitio oficial de la Asociación Carlo Acutis es:

http://www.carloacutis.com/es/association

Carlo Acutis, el beato digital

Su beatificación se celebró este 10 de octubre en la Basílica papal de San Francisco de Asís

Carlo Acutis, Siervo de Dios, ha dado un paso más hacia la santidad y fue beatificado este 10 de octubre de 2020 (16:30 hora local) en Asís, en la Basílica Papal de San Francisco.

Una alegría que se esperaba desde hace mucho tiempo, según el obispo de la diócesis de Asís – Nocera Umbra – Gualdo Tadino, Domenico Sorrentino.

Carlo (1991-2006) fue un adolescente católico italiano declarado ‘venerable’ por la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano, que aprobó, en febrero de 2020, un milagro atribuido a su intercesión.

Eucaristía, el «camino al cielo»

De ahí que el futuro beato se dedicó con pasión a publicar una serie de materiales digitales para evangelizar dedicados a los ‘milagros eucarísticos’.

El joven Carlo se distinguió por su amor a la Eucaristía, a la que llamó su «camino al cielo». La noticia -añade el obispo Sorrentino- es un rayo de luz en este momento en que en Italia estamos saliendo laboriosamente de una pesada situación sanitaria, social y laboral.

En estos meses hemos afrontado la soledad y el distanciamiento experimentando el aspecto más positivo de Internet, una tecnología de comunicación para la que Carlos tenía un talento especial, hasta el punto de que el papa Francisco, en su carta CHRISTUS VIVIT dirigida a todos los jóvenes del mundo, lo presentó como un modelo de santidad juvenil en la era digital, explicó monseñor Sorrentino.

Comunicar valores y belleza

El Papa escribe de él:

“Él sabía muy bien que esos mecanismos de la comunicación, de la publicidad y de las redes sociales pueden ser utilizados para volvernos seres adormecidos, dependientes del consumo y de las novedades que podemos comprar, obsesionados por el tiempo libre, encerrados en la negatividad. Pero él fue capaz de usar las nuevas técnicas de comunicación para transmitir el Evangelio, para comunicar valores y belleza” (n. 105).

El cuerpo del venerable se conserva en Asís en el Santuario del Despojamiento. Un signo fuerte, considerando que este lugar recuerda a San Francisco, que siendo joven se despojó de sus vestidos y de todas sus riquezas y pertenencias para seguir a Dios.

Galería fotográfica 

El obispo Domenico Sorrentino destacó que la beatificación de Carlo Acutis lo llevará aún más a la atención del mundo de la juventud y será un estímulo para todos.

Amor a Dios contra el consumo y el atontamiento

“La prueba que estamos viviendo no debe hacernos caer. El amor de Dios -continúa el obispo- puede hacer que una gran crisis se convierta en una gran gracia. Necesitamos de una nueva creatividad, generativa y responsable, para construir un mundo diferente, más hermoso y más solidario”.

Monseñor Sorrentino rememoró que Carlo «no cayó en la trampa” del tiempo en que vivió. Y citó las palabras del Papa: Él “veía que muchos jóvenes, aunque parecen distintos, en realidad terminan siendo más de lo mismo, corriendo detrás de lo que les imponen los poderosos a través de los mecanismos de consumo y atontamiento.

De ese modo, no dejan brotar los dones que el Señor les ha dado, no le ofrecen a este mundo esas capacidades tan personales y únicas que Dios ha sembrado en cada uno.

Así, decía Carlos, ocurre que “todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”. No permitas que eso te ocurra” (no. 106).

El Infinito es nuestra Patria

CARLO ACUTIS

Para la Iglesia católica, Carlo Acutis con solo 15 años de edad ha dejado un intenso testimonio de vida auténticamente cristiano.

Desde que recibió la Primera Comunión a los 7 años de edad nunca faltó a la cita cotidiana con la Santa Misa.

El joven permanecía largas horas delante del Sagrario porque consideraba que en el Santísimo Sacramento, allí, estaba realmente presente Dios.

Acutis decía a su párroco que la Virgen era su gran confidente y cada día rezaba el Santo Rosario.

Carlo -según los datos para su proceso- era un adolescente de “profunda vida eucarística y devoción mariana, que han contribuido a que llegase a ser un chico muy especial al que todos admiraban y amaban”.

Él amaba decir y animar a sus amigos y familiares: “Nuestra meta debe ser el infinito, no lo finito. El Infinito es nuestra Patria. Desde siempre el Cielo nos espera”.

En especial, Carlo, afirman los testimonios, situaba en el centro de su vida el Sacramento de la Eucaristía que llamaba “mi autopista hacia el Cielo”.

CARLO ACUTIS

Pequeño mago de la informática al servicio de la Eucaristía

Cuentan que Carlo era un mago de la programación de computadores, además de un artista con la edición de vídeo, la creación de páginas web, hasta boletines para su comunidad parroquial. Además realizaba voluntariado con niños y ancianos.

Carlo, que falleció a causa de una leucemia fulminante, ofreció su sufrimiento por el Papa y por la Iglesia. “Estar siempre unido a Jesús, ese es mi proyecto de vida”.

Estoy contento de morir porque he vivido mi vida sin malgastar ni un solo minuto de ella en cosas que no le gustan a Dios”, decía.

Carlo inspiró a tantas personas, incluida a su mamá que se convirtió gracias al ejemplo de su hijo que pedía que el evangelio fuera la guía de la propia vida y que cada uno fuera luz en el camino para los otros.

“Mi hijo me acercó a la Eucaristía”

Antoine Mekary

La exposición sobre los Milagros Eucarísticos, herencia del adolescente en camino a la beatificación y genio de la informática

El testimonio de vida de Carlo Acutis, adolescente que muere a los 15 años a causa de una Leucemia fulminante en 2006 y que el Papa Francisco ha declarado ‘venerable’ este año, está acercando a muchas personas a la fe. Inició con su propia madre, Antonia Salzano, que lo considera hoy un “pequeño salvador” que le enseñó el amor hacia la Eucaristía. 

Ella está viajando por varios lugares para hablar de la historia de este pequeño genio de la informática que iba todos los días a misa y tuvo una vida plena, normal, pero extraordinaria en la manera como ocupaba su tiempo: estudio, familia, voluntariado en beneficio de otros niños y ancianos, testimoniaba una fe pura y concreta.

“Carlo desde pequeño era un alma muy devota. Él amaba ir a la iglesia, rezar, profundizar en la fe. Yo estaba alejada, crecí en una familia laica, pienso como millones de personas. Por lo tanto, tener este hijo que me hacía insistentes preguntas sobre la fe, que me obligaba a reflexionar.  Esto ha sido un motivo para acercarme a la Iglesia”  y a los “sacramentos”.

CARLO ACUTIS
Carlo Acutis fallece a tan sólo 15 años de edad a causa de una leucemia fulminante, dejando en la memoria su amor por la Eucaristía: “Nuestra meta debe ser el infinito, no el finito. El Infinito es nuestra Patria. Desde siempre el Cielo nos espera”.

Una vida excepcional hasta el final cuando dijo que su dolor físico se lo ofrecía a Dios por el Papa y por la Iglesia. Mamá Salzano sostiene: “Para mí Carlo ha sido un pequeño salvador que me ha llevado a tomar un camino especial.

Un camino que prosigo, trato de difundir su herencia, especialmente esta exposición sobre los milagros eucarísticos que ha viajado por los cinco continentes y ha ayudado a tantas personas”. En efecto, la página www.miracolieucristici.org nace de la inspiración y el genio del joven adolescente.

“Hay testimonios de personas que se acercaron a Dios y han comenzado una vida de fe. Para mí este es el signo más grande. Porque a Carlo le importaba mucho la Eucaristía y decía: “muchos nacemos como originales, pero muchos viven como fotocopias”.

Carlo tenía una familia normal. La enfermedad y el valor infundido a su mamá ante su muerte prematura. “Mamá no temas porque con la encarnación de Jesús la muerte devino viva y no hay necesidad de escapar: con la vida eterna nos espera algo extraordinario”.

Mamá Salzano está de acuerdo con su hijo que también decía: “Todos nacen como originales pero muchos mueren como fotocopias”. Y ella asegura que “Jesús nos da los sacramentos para no morir como fotocopias y dona sí mismo a través de la Eucaristía”, pues ahí está “Dios en persona; su cuerpo, sangre, alma y divinidad”.

Citando las palabras de Carlo: “Nuestra meta debe ser el infinito, no el finito. El Infinito es nuestra Patria. Desde siempre el Cielo nos espera”. La mamá de Carlo está convencida de que “Jesús es amor, Dios es amor”. Por ende, cuando “recibimos la Eucaristía recibimos el amor”.

“Puesto que el fin de cada cristiano es ser santos; recibiendo a Dios, amando a Dios sobre todas las cosas, amar al prójimo como a ti mismo, recibiendo el amor a través de la Eucaristía, Jesús nos enseña también a donarnos a los demás y crecer por este amor por Dios”, añadió. 

Carlo lo testimonió hasta el final:. Desde que recibió la Primera Comunión a los 7 años de edad nunca ha faltado a la cita cotidiana con la Santa Misa. “Él decía: ‘la Eucaristía es mi autopista para el cielo’. Por ende, deseaba que todos entendieran el don inmenso que Jesús nos hace a través de los sacramentos”. 

La mamá de Carlo es la mejor embajadora de su exposición dedicada a los milagros eucarísticos. “Jesús ha prometido: ‘Yo estaré con ustedes hasta el final de los tiempos’. Lo ha prometido y lo ha cumplido. Y todavía hoy nos manifiesta estos signos extraordinarios que son los milagros eucarísticos ocurridos en 2006, 2008, 2013″.

«Milagros – agrega- como el sucedido en Lanciano (Italia) donde la hostia se convierte en carne y se descubre ser tejido miocardico. ¡Esto es algo extraordinario! Es un gran signo que seguramente ayudará a tantas personas que sinceramente quieran acercarse al Señor, que viendo estos signos, yo creo pueden encontrar el sentido de su fe”. 

Mamá Salzano no tiene duda: “Carlo ha sido una semilla, o mejor ha botado una semilla con esta exposición sobre los milagros eucarísticos” para que el mundo crea.

Carlo Acutis y la historia del milagro que lo hace beato

Sucedió el 12 de octubre de 2010 en Brasil y tuvo a un niño como protagonista

Un día muy especial para América Latina y España.  Pues cada 12 de octubre para muchos es sinónimo de hispanidad, descubrimiento, encuentro.

Pero en Brasil, «gigante sudamericano» con otros lazos históricos que lo diferencian del resto de los países de la región en cuanto a su vínculo con Portugal, ese día tiene la impronta de su patrona, Nuestra Señora de Aparecida.

En relación a esto, en 2010, también se dio un encuentro más que particular, pero de una índole completamente diferente. Por un lado, una reliquia de Carlo Acutis, un joven de familia italiana nacido en Londres (Inglaterra) el 3 de mayo de 1991 y fallecido con “fama de santidad” en Monza (Italia) también un 12 de octubre de 2006 a causa de una leucemia.

Por el otro, un niño en Brasil enfermo con páncreas anular, enfermedad congénita que hacía que vomitara todo el tiempo.

A continuación el impactante relato del padre Marcelo Tenorio, vicepostulador de la causa de canonización de Carlo, reproducido en diversos medios como Campo Grande News:

«El 12 de octubre de 2010, en la capilla de Nuestra Señora Aparecida, en nuestra parroquia de Campo Grande (Mato Grosso del Sur), en el momento de la bendición con la reliquia, se acercó un niño acompañado por su abuelo. El niño estaba enfermo de páncreas anular, una enfermedad congénita que se estaba tratando. Esta enfermedad causaba que el niño vomitara todo el tiempo, lo que lo debilitaba y lo abatía mucho, porque todo lo que comía lo devolvía, incluido el líquido. Ya llevaba una toalla, porque su situación era grave. Cada vez más débil, debilitado, encontraría una muerte segura. Durante la bendición, el niño le preguntó a su abuelo qué debía pedir y este le dijo que rezara, pidiendo «para dejar de vomitar», y así sucedió. Cuando llegó el turno del enfermo, tocó la reliquia de Carlo y dijo con voz firme: «dejar de vomitar» y, a partir de entonces, ya no vomitó más». 

Cuando en febrero de 2011 se realizaron nuevas pruebas médicas se pudo comprobar que el niño estaba completamente curado.

Todo esto dio lugar al inicio al proceso sobre su causa de canonización, que en 2020 tuvo nuevos capítulos. El 21 de febrero el papa Francisco aprobó el milagro atribuido a la intercesión de Acutis y este 10 de octubre será beatificado en la Basílica Superior de San Francisco de Asís.

MIRACLE

En horas donde se realiza esta gran fiesta, vale la pena recordar una vez más el milagro por el cual será beatificado y que sin lugar a dudas también será seguido de cerca en Brasil y el resto de continente. Una vez más la palabra “encuentro” retumba.

MIRACLE

Tumba abierta al público

El 1 de octubre, ante la cercanía de la beatificación de Acutis, su tumba, en el santuario de la Expoliación de Asís, fue abierta para que los fieles pudieran venerar sus restos mortales.

“Hoy Carlo vuelve de alguna manera visible, la belleza de su presencia entre los ángeles y los santos. Carlo nos ayuda a seguir sus pasos para convertirnos a Jesús (…) Carlo fue fiel al amor de Dios y eligió a Dios como el todo de su vida. Un propósito breve como un tuit, pero ardiente como un fuego. No yo, sino Dios”, dijo en ese momento el obispo de Asís, monseñor Domenico Sorrentino tal cual publicó Aleteia junto a las imágenes difundidas ese día.

Galería fotográfica 

Puedes seguir en directo la ceremonia de beatificación aquí: