Pone a los padres «en su sitio»

En casa, con los suyos

Chuck Norris pone a los padres «en su sitio»

El actor plantea una reflexión sobre las consecuencias del exceso de dedicación al trabajo en la familia y en otros ámbitos de la vida personal.

Actualizado 26 agosto 2012

C.L. / ReL

 «Chuck Norris pone a los padres en su sitio». Así, en tercera persona, firma el actor un artículo en World Net Daily. En tercera persona, como corresponde a los populares Chuck Norris Facts, sentencias humorísticas de gran éxito que reflejan la intersección entre su filosofía personal y el estereotipo de los personajes de acción que ha encarnado.

Ese «en su sitio» quiere decir ocupándose de los suyos el tiempo que los suyos necesiten. Habla de «los padres», pero el subtítulo añade: «Y a las madres, y a los solteros, y a cualquiera que esté tentado de ser un workaholic [trabajólico, adicto al trabajo]«. Sobre todo, por el tiempo que se quita a la familia

Norris es un líder social muy respetado entre los sectores de opinión más conservadores, y en particular promueve las causas de la familia, el matrimonio y la cultura de la vida. Apoyó a Micke Huckabee para la nominación republicana en 2008, y a Newt Gingrich en la de 2012. Y explicó por qué su apoyo iba a Gingrich en vez de a Rick Santorum («ambos buenos cristianos»): la mayor experiencia política del primero ante un previsible conflicto con Siria o Irán y ante la batalla de la Administración de Barack Obama contra las libertades ciudadanas.

Por tanto, su opinión en temas familiares, si además están vinculados a la felicidad y el bienestar personal, métodos que también difunde, es muy escuchada. Y sigue dedicando su tiempo a esa labor de crear opinión, aunque sea en plena campaña de lanzamiento de la última película en la que interviene: Los mercenarios 2, de estreno en España estos días.

Las estadísticas cantan

En su artículo, Norris lamenta que la adicción al trabajo se haya convertido en asunto de comedias de enredo en televisión, cuando «no es un asunto de risa»: «El exceso convulsivo de trabajo se ha convertido en la nueva norma. El trabajo ya no es un lugar, sino un estado mental«.

Una encuesta plurianual publicada en USA Today señalaba que desde 1987, la mayoría de los entrevistados declaraba sentirse más atareado que el año anterior, y las mujeres más que los hombres. 

En esa encuesta, de entre las cosas que sacrificaban al trabajo el 30% incluía la familia.En 1987, el 50% hacía al menos una comida al día en casa. En 2008, el porcentaje había caído al 20%.

«¿Cuánto tiempo tardaremos en comprender que estar ocupado no es lo mismo que ser productivo?», se pregunta Norris. Y cita un estudio de las Fuerzas Armadas según el cual la pérdida de una hora de sueño en una noche produce la misma degradación cognitiva que un nivel de 0,1 g/l de alcohol en sangre.

Un cuestionario para la reflexión

Así que el actor propone una serie de cuestiones para reflexionar si uno tiene o no tiene un problema de adicción al trabajo:

– ¿Te motiva más trabajar que la familia u otra cosa?
– ¿Trabajas más de 40 horas a la semana?
– ¿Te parece bien trabajar muchas horas si lo que estás haciendo te gusta?
– ¿Temes perder tu empleo si no trabajas más de la cuenta?
– ¿Te irritan las personas que tienen otras prioridades aparte del trabajo?
– ¿Te irritan las personas que te piden que dejes de trabajar para hacer otra cosa?
– ¿Perjudican a tu familia tus largas horas de trabajo?
– ¿Te cuesta delegar?
– ¿Piensas en el trabajo cuando conduces, mientras estás en la cama o mientras otros hablan?
– ¿Trabajas mientras comes? ¿O en la cama? ¿O el fin de semana? ¿O en vacaciones?
– ¿Crees que tener más dinero solucionará los demás problemas de tu vida?

– ¿Crees que el descanso inhibe tu productividad?
– ¿Supone para ti una tortura desconectarte del teléfono móvil o del ordenador o de internet?
– ¿Crees que para ti no hay riesgo de convertirte en un adicto al trabajo?

«Una vez escuché lo siguiente», dice Norris: «Si el demonio no puede hacerte daño, procurará que estés atareado«. 

Porque el resultado «es el mismo»: «Deterioro personal, distanciamiento personal, dilapidación de la productividad e incluso degradación moral«.

«Creo que podemos ser trabajadores sorprendentemente productivos, pero no creo que para ello debamos sacrificar la salud, la familia y la vida personal en el proceso», concluye Chuck Norris. Y remata con un testimonio personal: «Soy la prueba viviente de que un perro viejo puede aprender muchas lecciones en este área».

Promovió la «humanidad mística» de Cristo

Cora Evans, la mormona que se convirtió al catolicismo y podría ser beatificada 

Su marido, sus dos hijos y numerosos familiares y amigos la siguieron en su camino hacia la Iglesia. 

Actualizado 22 agosto 2012 

C.L. / ReL 

Las aspiraciones de Mitt Romney a la Casa Blanca, respaldadas por encuestas que le sitúan muy cerca de Barack Obama en intención de voto, no se han visto resentidas por su condición de mormón. Sería, en efecto, el primer presidente miembro de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, fundada por el joven Joe Smith en 1820 y que goza de especial relevancia en el estado de Utah.

Curiosamente, el 29 de marzo, cuando las primarias republicanas empezaban a revelar a Romney como el candidato con mejores expectativas a la nominación (que le disputó hasta el final el católico Rick Santorum), la Congregación para las Causas de los Santos remitía una carta al obispo de Monterrey (California), Richard García,autorizando la apertura de una investigación para determinar las virtudes heroicas de Cora Evans, una mormona conversa al catolicismo en 1935 y que aseguró haber tenido en 1946 una visión en la que Jesús la impulsó a difundir la devoción a su «humanidad mística«.

Diez años de búsqueda

Cora nació en 1904 y murió en 1957. Había rechazado el mormonismo en 1924 justo al casarse con su marido y descubrir los rituales secretos del matrimonio mormón en el templo de Salt Lake City, capital de Utah. En ese momento le decepcionaron las enseñanzas sobre Dios de su comunidad, y emprendió una búsqueda de la verdadera religión que duró diez años, y donde al principio no contaba el catolicismo, por el que sentía una gran aversión.

Pero el momento clave llegó el 9 de diciembre de 1934. Aquel día el dial de su radio se encontraba sobre una estación católica californiana, y ella estaba en cama, enferma y sin fuerzas para cambiar de emisora. Lo que oyó por las ondas esa mañana no tenía nada que ver con lo que le habían enseñado sobre la Iglesia, así que en cuanto se repuso acudió a la cercana parroquia de San José a informarse.

Fue así como descubrió la verdad que andaba buscando, y el 20 de marzo de 1935 se bautizó junto con sus dos hijos en Odgen (Utah). Mack, su marido, lo hizo poco después, y con el paso del tiempo muchos familiares y amigos mormones la imitaron.

«Cora amaba a los mormones, se consideraba herencia de ellos. Quería que conociesen a Jesús y comulgasen. Rezaba mucho por los mormones», afirmó en marzo Mike McDevitt, impulsor de su causa de beatificación, al diario Catholic San Francisco.

Las visiones

El 24 de diciembre de 1946, Cora Evans recibió una visión. Jesús se le apareció para pedirle que impulsase la devoción a la «humanidad mística de Cristo» o «divina inhabitación», según la cual Cristo está siempre entre nosotros y debemos comportarnos siempre como si estuviera presente, una espiritualidad muy centrada también en la santa misa.

El proceso abierto debe ahora determinar la realidad de esta visión. De ello se encargará el sacerdote Joseph Grimaldi, a quien monseñor García ha designado como postulador de la causa a nivel diocesano. Cora dejó abundantes escritos donde relataba sus visiones (aquella no fue la única, sino que recibió también algunas apariciones de santos). Según el padre Grimaldi, ya han sido examinados por un teólogo sin encontrar errores, aunque se realizarán nuevos estudios, como en cualquier proceso de esta naturaleza.

Según Grimaldi, un canonista con experiencia que ya participó en la investigación del milagro de canonización del Padre Damián (San Damián de Molokai), el caso de Cora Evans «parece muy esperanzador, a pesar de que ella es relativamente desconocida».

«Se la conoce particularmente por su espiritualidad», continúa Grimaldi: «Podría ser un buen ejemplo de alguien casado que llevó una vida muy buena y muy santa haciendo las cosas ordinarias de forma extraordinaria«, aunque según los informes también padeció los estigmas de la Pasión.

Una de las causas de la esperanza de que el proceso llegue a buen término es que los más deochenta retiros que ha predicado McDevitt sobre la «mística humanidad de Cristo» están siendo, según Grimaldi «muy bien recibidos».

 

Padece trisomía 18

Hospitalizada la hija de 3 años de Rick Santorum

La familia ha pedido oraciones y respeto a su intimidad. No hay noticias sobre su estado.

Actualizado 6 abril 2012

ReL

Bella, con Rick en un acto electoral.

El pasado mes de enero, justo cuando empezaba la carrera por la nominación republicana, Bella sufrió una neumonía que obligó a su hospitalización, con una curación espectacular.

Pero ahora se desconocen las razones por las que ha vuelto a ser ingresada en el hospital. Un portavoz de la familia, en un comunicado escrito, se limitó a confirmar que Rick y su mujer Karen la habían internado en el centro médico y pedían «oraciones y respeto a su intimidad a la espera de su recuperación».

Estas situaciones no son nuevas para los Santorum. Durante el primer año de vida de la pequeña acudieron al hospital en varias ocasiones. En uno de los incidentes, Karen, enfermera de profesión, tuvo que aplicar a la pequeña reanimación cadiopulmonar para salvarle la vida.

Aunque la división del voto más conservador ha permitido a Mitt Romney tomar una franca ventaja en la lucha por la candidatura del GOP (Great Old Party), Santorum se mantiene en segunda posición con buenos porcentajes de voto, y ha ganado las primarias en varios estados.

Santorum intensificó su fe gracias a su suegro

La religiosidad íntima del candidato sorpresa

Santorum intensificó su fe gracias a su suegro y le hizo una promesa al hijo que perdió al nacer

Se acerca el Supermartes, que orientará notablemente el rumbo de la campaña por la nominación republicana en Estados Unidos.

Actualizado 4 marzo 2012

C.L./ReL

Salvo un repunte sorpresa de Newt Gingrich el próximo martes, a Barack Obama le disputarán en noviembre la presidencia de los Estados Unidos oMitt Romney Rick Santorum. Éste ya cuenta con protección del Servicio Secreto en cuanto aspirante con posibilidades, y está saliendo victorioso de los intensivos escrutinios a que la prensa somete a los candidatos durante el largo proceso de primarias e incluso después.

The New York Times, no precisamente favorable a Santorum, le dedica este fin de semana un reportaje centrado en su profunda religiosidad católica, quizá el aspecto más irritante para el establishmentcultural progresista norteamericano, junto con su determinación de atacar Irán si es preciso para defender la seguridad del país.

El reportaje revela que, según confesó el mismo Santorum en algún off the record el año pasado, élera un «católico de nombre» hasta que conoció a su mujer y pensaron en casarse. Fue en 1988, y Karen era enfermera neonatal. Según el diario, la hoy esposa de Rick venía de una relación con un médico abortista y ella misma era partidaria del aborto.

Cara a cara con el suegro

Pero algo la hizo cambiar, y de hecho cuando empezó a salir con aquel joven aspirante a político (tenía 30 años) que llegaría al Senado en 1991, le urgió a visitar a su futuro suegro.Kenneth Garver era pediatra en Pittsburgh, especialista en genética y padre de una familia numerosa formada en una profunda fe católica.

«Nos sentamos uno en frente del otro en torno a su mesa, y estuvimos toda la tarde hablando del aborto. Quedé absolutamente convencido de que tanto desde el punto de vista de la ciencia como desde el punto de vista de la fe, no había más que una postura posible», explicó Santorum en octubre a un grupo provida.

Según el diario neoyorquino, ése fue el momento en el que Santorum y su mujerintensificaron su vivencia religiosa, traducida a lo largo de toda esta campaña en unos posicionamientos inequívocos en torno al aborto, los anticonceptivos, el «matrimonio» entre personas del mismo sexo, la libertad de educación de las familias o la separación entre Iglesia y Estado. Lo cual le ha granjeado votos, pero también se los ha quitado. Rick ha preferido en cualquier caso decir lo que piensa y presentarse ante sus electores tal como es.

Cartas a Gabriel… y una promesa

En buena medida, eso se debe a la promesa que le hizo a su hijo Gabriel, que murió a las pocas horas de nacer tras un embarazo al que le sugirieron en más de una ocasión poner término, porque los problemas del feto se detectaron desde la vigésima semana. Pero los Santorum creyeron siempre que Dios tenía un plan para la corta vida de unas horas que sabían tendría el bebé. 

Dice un amigo suyo desde hace veinte años, Frank Schoeneman, que, al fallecer el pequeño, Santorum hizo el voto de llevar una vida de la que Gabriel pudiese sentirse orgulloso. Y eso incluye no esconderse ni tener respetos humanos en la profesión de su fe. En 1998 escribió un libro, Cartas a Gabriel, volcando su alma en recuerdo de la tragedia vivida.

Schoeneman añade que Rick no es un new-born (renacido) que vio la luz de golpe: «Ha habido una evolución. Siempre fue católico y siempre fue un hombre de fe, pero no con este nivel de fe», subraya.

Encontrar a Dios en la política

Curiosamente, el otro momento decisivo en esa evolución fue su llegada al Senado. Allí conoció a un senador de Oklahoma, Don Nickles, quien le animó a asistir con otros senadores a unas reuniones de estudio de la Biblia

Finalmente, Karen y él encontraron el lugar idóneo para intensificar su fe en la parroquia de Santa Catalina de Siena, en el norte de Virginia, a donde se habían trasladado a vivir: «El párroco era extraordinario y nos llenó del Espíritu Santo«, confesó el aspirante a la Casa Blanca.

El cual tiene muy claro que Dios es el centro de su vida, y muy clara cuál es su actitud ante Jesucristo: «Ante sus ojos soy totalmente inútil. No puedo hacer nada por Él. Sólo amarle«.

 

Aconsejaría a una hija tener su bebé

EL PRECANDIDATO REPUBLICANO DEJA BIEN CLARA SU POSTURA

Santorum asegura que aconsejaría a una hija tener su bebé aunque fuera concebido tras una violación

Rick Santorum, precandidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, trataría de impedir que cualquiera de sus hijas abortara en caso de resultar embarazada tras una violación, animándoles a ver dicho embarazo como un «regalo de vida humana». Así lo aseguró en una entrevista en el programa de Piers Morgan en la CNN. El político insistió en su intención de impedir el aborto mediante una reforma constitucional. Santorum explicó también su postura sobre la pena de muerte, que solo aplicaría en los casos donde no haya asomo de duda sobre la culpabilidad de lo acusados.

(The Guardian/InfoCatólica) Santorum aseguró que había pensado detenidamente en la cuestión del aborto:

«Cuando decidí dedicarme a la política de forma pública, me di cuenta rápidamente que la gente quería saber cuál era mi postura sobre esa cuestión, así que emprendí el camino para informarme y conocer mejor los hechos.

Rápidamente me di cuenta de que la vida comienza en la concepción y que las personas eran protegidas por la Constitución. Dado que la vida humana es lo mismo que ser persona, para mí fue una deducción fácil saber qué es aquello que la Constitución intenta proteger».

Preguntado por Morgan sobre lo que haría si una de sus hijas le dijera que ha quedado embarazada tras ser violada y que le pedía permiso para abortar, Santorum respondió: «Haría lo que todo padre: Aconsejar a tu hija para que haga lo correcto». Y ante la pregunta de si descartaría el aborto aunque tener el hijo arruinara la vida de su hija, el republicano respondió que también se puede argumentar que «si ella no tiene el bebé, si ella mata al niño, también podría arruinar su vida».

Santorum aseguró entender «que no es una elección fácil. Por muy horrible que sea la forma en que el bebé haya sido concebido, es su hijo de todos modos, y tanto si lo tiene como si no, seguirá siendo siempre su hijo y ella siempre sabrá que lo es».

Y añadió que creía que la forma adecuada de abordar el conflicto es asumir que lo ocurrido es horrible, en el sentido de que se ha producido una violación, pero que no deja de ser «un regalo de vida humana» lo cual debe llevar a aceptar «lo que Dios te está dando. Como bien sabe, en muchas áreas de nuestras vidas ocurren cosas terribles. No puedo pensar en algo más horrible pero en todo caso tenemos que sacar lo mejor de las situaciones malas. Y eso –tener el hijo– es lo mejor de una mala situación».

Cuestionado sobre cómo su creencia en la sacralidad de la vida humana afecta a su apoyo a la pena de muerte, Santorum aseguró que él sólo aprobaría las ejecuciones si se ha demostrado mas allá de todo duda que el acusado es culpable: «Díría que cuando hay certeza absoluta –y hay ocasiones en las que así ocurre– estamos ante un caso donde la pena capital puede aplicarse».

Se ha enfrentado a críticas durante la carrera para conseguir la nominación republicana debido a comentarios realizados en una entrevista en 2003, que parecían considerar comoequivalentes los actos homosexuales voluntarios con el incesto, la bigamia o el adulterio y que indignaron a los activistas de la igualdad de géneros, incluso después de que Santorum advirtiera de que sus comentarios se habían malinterpretado.

Aunque Santorum ganó por estrecho margen en el caucus de Iowa, el tercer puesto obtenido en Carolina del Sur, donde solo obtuvo un 17% de los votos, parece indicar que no es una amenaza real para los otros precandidatos republicanos, Mitt Romney y Newt Gingrich.