LA PORNOGRAFÍA Y LOS HIJOS HUÉRFANOS CON PADRES VIVOS

pornoRaúl de quince  años ha bajado mucho en sus notas escolares, se ha vuelto retraído, distraído, ya no hace deporte, está debilucho, pálido, deprimido. Se le practicó el  examen antidoping  en su escuela y no dio positivo a ninguna substancia.

Sus padres son convocados por la dirección de la escuela. Son padres ausentes, pendientes de sus respectivos trabajos, con preocupaciones que  surcan de arrugas sus frentes y hacen brillar en sus ojos la dureza de los que nunca descansan. Escuchan  sin apenas comprender  lo que forzado por preguntas bien dirigidas,  su hijo ha explicado  ante el fracaso escolar.

La historia de tantos adolescentes huérfanos, con padres vivos.  

Su hijo empezaba a descubrir su intimidad de persona distinta al resto de los demás, por lo que pasaba largas horas en la soledad de su habitación para estudiar, hacer su tarea, escuchar música, practicar su afición al dibujo, y a soñar despierto en una  etapa normal de  crecimiento psicológico de plena adolescencia, en la que buscaba descubrirse a sí mismo, ser el mismo,  sentirse a gusto consigo mismo. Proceso natural que fue brutalmente interrumpido por un intruso al que sus padres  permitieron la entrada en su casa.

Fue una de esas tardes  entre tareas, que sin buscarla apareció aquella escena pornográfica en su computadora de mesa: primero el penoso asombro, luego la curiosidad y en poco tiempo el impulso y necesidad de ver más y más. Igual  las busco  en su laptop que en  su teléfono celular, eran accesos gratis para verse en cualquier lugar y a cualquier hora del día, cuidándose de borrar el historial de búsqueda.

Y comenzó la adicción.

Un día tras otro. Aprovechaba cualquier momento, cualquier circunstancia, cualquier pretexto para encontrase solo y ansioso, sumergiéndose en un mundo desquiciado que lo sustraía a la hermosa realidad de su joven y prometedora vida.

Perdió gradualmente el control del tiempo,  desvelándose hasta altas horas de la madrugada buscando compulsivamente visiones cada vez más graficas de sexo contra natura. La rica intimidad de un ser único e irrepetible que recién descubría, se adormeció, insensibilizo, empezó a morir y un engendro ocupo su vacío.

En su imperioso impulso supero el temor a ser descubierto, lo  que lo  llevo a  hacerlo  frente a su familia o en plenas clases, escondiendo el celular entre las hojas de un libro. Había dejado  de sentir pena, vergüenza consigo mismo y se alejó del sentimiento de culpa que sintió al principio. Era su secreto y nadie lo sabría.

La causa…

Sus padres  que jamás  dejarían la puerta de su casa abierta para que pudiera entrar un  extraño,  y que mucho menos le habrían dado una pistola cargada o un recipiente conteniendo alguna droga o veneno,  han dejado sin embargo su hogar y a los hijos a merced de la brutal pornografía, que entro a su casa campante marcando   su existencia con secuelas muy difíciles de superar por ser tan dañinas  en lo físico, lo psicológico y lo espiritual.

Raúl perdió  su escuela, es insincero, irascible, explosivo. Insensible a los sentimientos nobles, con cierto resentimiento justifica la violencia como una condición criminal de su baja autoestima y perdida de entusiasmo por la vida.

Sus padres han puesto filtros eficaces en el internet de la casa, tanto en el ordenador como en los móviles para los que han encontrado apoyo tecnológico, han buscado también ayuda especializada para ellos y su hijo en la forma de atender más profundamente el problema.

Comienza la ayuda, pero harán falta muchos días de sol para secar el lodo y desprenderlo  de las alas de su hijo, para  que pueda volar nuevamente hacia la vida.

Y recupere de su humanidad, entre tantas cosas:

  • Su capacidad de pensamiento formal.
  • La interiorización de su vida afectiva.
  • La limpieza de su intimidad personal.
  • Su libertad interior.
  • La fuerza y la motivación por lo que es hermoso.
  • La preocupación por los demás.
  • Su capacidad de amar.
  • Su deseo de descubrir de nuevo lo que antes había recibido pasivamente.

Sobre todo, su esperanza y deseo de vivir nuevas situaciones que le den el sentido transcendente a su vida.

Más que nunca, su supervivencia  tanto física como emocional depende de que sus padres  estén siempre disponibles para él, compartiendo el tiempo y procurando que aprenda  a ver y amar la vida a través de una sólida moral y sana disciplina, con su ejemplo.

Que el suyo deje de ser un grito en el silencio de tantos  jóvenes  abandonados al garete de sus impulsos, sentimientos y pasiones, cuando aún no tienen la inteligencia y la voluntad desarrolladas para el dominio de sí mismo.

La adicción a la pornografía en los adolescentes es consecuencia  de la permisividad, ignorancia y negligencia de los padres, que han permitido a un intruso penetrar en la intimidad de la casa para infectarla enfermando de muerte a toda una generación.

Por Orfa Astorga de Lira.

Máster en matrimonio y familia, Universidad de Navarra.

Escríbenos a: consultorio@laeteia.org

Autoridad de los padres de familia

fam-574631_533517260002722_761695157_nAntes, los padres de familia educaban, con mayor o menor acierto, pero educaban. Podemos decir que en la actualidad existen muchos casos de miedo a ejercer el mando; ese temor en padres desorientados, es un fenómeno relativamente reciente. Y ese miedo tiene una estrecha relación con el deseo de no sufrir por un lado, y con la falta de información por otro. Expliquemos esto: existe un miedo generalizado al sufrimiento propio y ajeno -fruto quizá del afán de placer que nos invade-; así va ganando terreno una política de concesiones y de claudicaciones en la educación de los menores.

Aristóteles dice que el hombre feliz actuará conforme a la virtud y llevará los cambios de fortuna con sumo decoro. Escribe: “se difunde el resplandor de la hermosura moral cuando un hombre lleva con serenidad muchos y grandes infortunios, no por insensibilidad al dolor, sino porque es bien nacido y magnánimo”.

La autoridad es tema clave en educación; el problema radica en que muchos padres y dirigentes no tienen suficiente personalidad y en muchas ocasiones poseen una idea equivocada de la autoridad.

Quizá el resultado más valioso de toda educación sea la capacidad para obligarse uno mismo a hacer lo que tiene que hacer y cuando debe hacerse, le guste o no.

En vez de ofrecer una vida fácil al hijo, conviene capacitarle para una vida dura y áspera. Hay que iniciarlo, sin miramientos de falsa compasión, en los esfuerzos que probablemente tendrá que desarrollar un día.

Mientras la conducta de los jóvenes se encuentra en estado plástico, es necesario que adquieran buenos hábitos: cada pequeño acto, vicioso o virtuoso, deja cicatriz en ellos.

Falta de información

El miedo también se da en los padres por falta de información: no se sabe qué hacen los hijos en el tiempo libre o cuando no se está con ellos, y no se sabe qué se debe hacer en un mundo en constante transformación.

A ese temor a ejercer la autoridad pueden haber contribuido las telenovelas, donde con frecuencia el tema se centra en los reproches de los hijos a los padres; les culpan de sus fallos o fracasos aludiendo a errores que los padres han cometido en su educación, y no reconocen que buena parte del mal procede del propio corazón.

Paternalismo es “dar el pez y no enseñar a pescar”.

“Si una opción desafortunada significa una cierta desdicha -dice José Maria Cabodevilla-, no hay mayor desdicha para un ser humano que haberse habituado a que se lo den todo elegido”.

AUTORIDAD y PRESTIGIO

Los padres tienen autoridad por el hecho de ser padres; pero la autoridad se mantiene, se pierde o se recobra por el modo de comportarse. No será real si falta prestigio.

La palabra “prestigio” puede resultar ambigua. No es lo mismo el prestigio de un deportista, de un profesor o de un padre de familia. ¿Cómo se tiene prestigio con los hijos? por el modo de ser, esto es: por el buen humor, la serenidad y la naturalidad. Hay diferentes estilos de buen humor, pero todos se apoyan en el optimismo y en saber esperar, que se concreta en decir: confío en que podrás, espero cosas buenas de la bondad de tu corazón.

El optimismo, la serenidad y la confianza aseguran las mejores condiciones para’ actuar con firmeza y con flexibilidad, con suavidad y con fortaleza: SUAVITER ET FORTITER, como decían los antiguos romanos.

La palabra autoridad deriva de auctoritas, que significa la fuerza que sirve para sostener y acrecentar; auctor es el que sostiene una cosa y la desarrolla. La palabra autoridad ha conservado las significaciones clásicas de crédito, garantía, poder y prestigio.

Tienen prestigio los padres que son muy comprensivos y muy flexibles, pero que a la vez son capaces de mantener en lo sustantivo una línea de actuación, sin dar bandazos, graduando la exigencia según las circunstancias, sin dejar nunca de exigir y de exigirse a sí mismos la mejora.

Desprestigian la solemnidad y el dramatismo, el echar en cara, el lamentarse, los juicios temerarios y el mal humor.

La autoridad es virtud, valía, prestigio; es la ciencia y la eficacia de una persona en un asunto, reconocida por otras personas. La autoridad no es independencia, sino servicio, no es majestad sino excelencia. La autoridad pertenece al reino de la calidad.

En cuanto al modo de ejercerla, la autoridad trata de convencer, de comprobar su validez; recurre al diálogo como instrumento de gobierno y acepta, en un clima de libertad, el compromiso de cada una de las partes con la verdad.

Adopción por parte de homosexuales

Razones por las que no es conveniente la adopción por parte de homosexuales

george-rekers-6a00d834515b2069e20133ed3112f0970b-piRevisión de la investigación sobre adopción homosexual (Abril 2005) realizada por George A. Rekers, Ph.D., Profesor de Neuropsiquiatría de Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Carolina del Sur, en Estados Unidos.

 Este artículo es el resumen de un informe (de 80 páginas) que fue encargado para que fuera usado por los abogados defensores del estado de Arkansas en el caso para la prohibición de la adopción homosexual en este estado. Sin embargo, la abogado designada para defender al estado Kathy Hall, curiosamente, no quiso incluir en la defensa ninguna de las aportaciones del Dr Rekers, y como consecuencia, perdió el caso de defensa del estado de Arkansas. Sin embargo, otros estados como Florida, si utilizó la revisión de la investigación científica realizada por el Dr Rekers, y como consecuencia ganó el caso en la Corte Suprema de los Estados Unidos. Los Boy Scouts, en un caso similar también lo ganaron en la Corte Suprema con la ayuda de esta revisión.

Una base racional para la regulación en Arkansas

Por George A. Rekers, Ph.D., Professor, University of South Carolina

Hay al menos tres rezones principales por las que la prohibición de la adopción de niños por homosexuales tiene una fundamentación racional:

  1. A) La forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados en un nivel de stress mucho mayor que el que se vive en una pareja heterosexual. Como es sabido, los niños entregados en adopción son mucho más vulnerables de por sí al stress, pues normalmente proceden de familias rotas, han sufrido en ocasiones abusos y tienen una carencial emocional muy grande. Por otra parte, se sabe que la frecuencia de depresión, ideas suicidas, alteraciones del comportamiento y abuso de alcohol y drogas es mucho más frecuente entre las parejas homosexuales que las heterosexuales. Como consecuencia, la adopción por homosexuales empeoraría el stress de unos niños que ya son más susceptibles a problemas psicológicos que el resto de niños de su edad.
  2. B) Las uniones homosexuales son mucho más inestables y más cortas que las heterosexuales, por lo que sería mucho más frecuente que se interrumpiera la adopción o esta fracasase. Se estima una duración media de dieciocho meses en una unión homosexual, lo que no garantiza la estabilidad necesaria.
  3. C) La estructura de una unión homosexual hace que el niño carezca de todas las aportaciones positivas que sólo están presente en las uniones heterosexuales

La pareja homosexual no puede aportar el modelo de padre y madre necesario para el desarrollo psicológico normal del niño, el significado de la relación marido-mujer

A continuación el Dr Rekers expone estos tres puntos de una forma más ampliada:

  1. A) La estructura y forma de vida de una pareja homosexual expone a los niños adoptados en un nivel de stress mucho mayor. Esta situación es fácilmente evitable, simplemente prohibiendo la adopción.
  2. a) Los niños en adopción están sometidos a un stress mayor que otros niños de su edad. Aquí enumera muchas de las causas de stress por las que pasa un menor en adopción: separaciones de los padres biológicos y hermanos, carencias afectivas, maltrato físico y emocional, abuso sexual, fallecimiento de los padres, adaptación a unos nuevos tutores-guardadores puestos por la Administración, una nueva casa, un nuevo vecindario, una nueva escuela. Por todas estas situaciones, entre el 50% y el 80% de estos niños tienen problemas psicológicos y mentales, a veces heredados de los padres genéticamente.

El problema psicológico más importante es el conocido como Desajuste o Desquilibrio, que ocurre cuando el niño sufre más stress del que puede soportar, produciéndole a la larga, problemas de depresión, ansiedad, alteraciones de conducta y emocionales. Esta situación de desajuste se vería empeorada ante la adopción por una pareja homosexual

  1. b) Las parejas homosexuales tienen más problemas psicológicos y de adicción a drogas, lo que expone al niño a un mayor stress. Es fácil de entender que cuando mejor sea la salud física y mental de los padres adoptantes, mejor va a ser para el niño adoptado. Precisamente para compensar el problema de desajuste del niño, una buena salud mental de los padres adoptantes es clave. Sin embargolos homosexuales tienen una frecuencia mayor que los heterosexuales de problemas psiquiátricos y físicos como SIDA, sífilis, abuso de drogas. En el mayor estudio de este tipo realizado en el Reino Unido, en más de 2000 personas, publicado en el 2003, se observó que cerca del 70% de los homosexuales y bisexuales tenían un problema mental, frente al 30% de los que eran heterosexuales. En numerosos estudios (Wichstrom and Hegna, 2003) se ha visto como el comportamiento homosexual era un predictor de riesgo de suicidio entre adolescentes, siendo el doble de frecuente entre jóvenes homosexuales que entre heterosexuales (Rusell and Joyner, 2001).

Las mujeres homosexuales reúnen con frecuencia los criterios de alcohólicas (Cochran 2000), uso de anfetaminas entre varones homosexuales (Copeland, 2001), uso de éxtasis con el doble de frecuencia (Boyd, 2003), problemas con la policía, conducir ebrio, pérdidas de memoria (Mc Cabe, 2003). Como reconoce la CDC (Centro para control de enfermedades de Atlanta), la depresión,  la adicción a drogas y alcohol y la violencia, más frecuente entre los homosexuales, les hace más vulnerables a ser incapaces de seguir las medidas de protección para prevenirse del contagio del SIDA. Qué tipo de soporte, educación y apoyo puede dar esta población a un niño que ya de por sí  tiene problemas? Los hijos de padres depresivos tienden a ser depresivos, los hijos de padres que beben, suelen tener problemas de disciplina y de alcohol a llegar a adultos (Di Lauro, 2014)

  1. c) La mayoría de la población en Estados Unidos rechaza la unión homosexual (cerca del 60% la ven como totalmente errónea).

Esta situación, que se da también en la gran mayoría de los países, hace que los hijos de parejas homosexuales sufren la discriminación e insultos de sus compañeros en clase, y de la sociedad en general.

  1. B) Las uniones homosexuales duran menos y son menos estables que las heterosexuales. Son además menos capaces de proveer de una situación psicológica estable para el hogar. Las parejas homosexuales tienen una media de tres veces más contactos sexuales que las parejas heterosexuales.

Se ha estimado en una media de dieciocho meses la duración de la relación homosexual. Una razón más para evitar este tipo de adopción es para proteger a los niños adoptados de ser abusados o molestados sexualmente. En un estudio (Tomeo 2001), se observó que en una comparación, el 46% de los gays habían abusado en algún momento de un menor, frente al 7% de los varones heterosexuales. Además los homosexuales tienen una media de tres veces más contactos que los homosexuales, por lo que las posibilidades de abuso son mayores

  1. C)  La estructura familiar homosexual priva a los niños de características positivas que sólo están presentes en las familias heterosexuales.

Entre las razones que argumentan los que están a favor de la adopción por homosexuales, están los que dicen que cambiar pañales, llevar el niño a la escuela, o dar de comer al niño, tiene poco que ver con la orientación sexual de los padres. Perola estructura familiar sí es importante.

Familia, ¡defiéndete!

familia-pinturaAunque nuestra familia sea imperfecta, es lo más bello que tenemos; es una fuente de aprendizaje. Gilbert K. Chesteron afirmaba: “El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina, ni un comercio, ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia. Los que hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen”.

En el mundo de hoy, se difunden concepciones equívocas sobre el hombre, la libertad y sobre el amor humano, por ello, no tenemos que cansarnos de volver a presentar la verdad sobre la familia. La familia está atacada tanto por leyes que violan el derecho fundamental a la vida o el carácter único del matrimonio, como por la «dictadura del mercado».

Una gran amenaza que experimentan hoy las familias en América, es la «extrema pobreza» provocada por «el capitalismo salvaje y la dictadura del mercado». No es verdad que el incremento de seres humanos sea la causa de la pobreza y la miseria. Son producto más bien de la injusticia reinante. Esta es la que produce mayor enriquecimiento de los ricos y más empobrecimiento de los pobres.

José de Jesús Castellanos escribe: Los matrimonios a prueba, la publicidad abierta del condón, la mentalidad antinatalista, la esterilización permanente tanto en hombres como en mujeres, o la unión de homosexuales, eran un fenómeno distante y ajeno, impensable en México. Sin embargo, éstas son realidades que están presentes en nuestro país, proclamadas como frutos de la modernidad, como posibilidades de la ciencia, como medidas profilácticas contra enfermedades, como transformaciones culturales o, incluso, como opciones culturales válidas en una sociedad plural y tolerante.

Este deterioro, incluso, ha sido propiciado por las mismas autoridades gubernamentales, que presionadas por organismos financieros internacionales, por mentalidades desarrollistas que vieron en la población, más que una oportunidad una amenaza, asumieron o aceptaron los argumentos venidos de fuera para transformar la demografía, para castigar la maternidad y la paternidad, y para alentar “usos y costumbres” imperialistas, como fórmulas mágicas de redención social, calificando de retrógradas las tradiciones mexicanas que tenían en la familia el centro nuclear. El fruto de todo ello se ve ahora: desintegración familiar, madres solteras en abundancia, embarazos prematuros, fracaso de la contraconcepción, proliferación de la homosexualidad, etc.

El Papa emérito, Benedicto XVI nos recuerda: La familia (…) es sometida hoy a múltiples dificultades y amenazas (…) El presupuesto sigue siendo siempre el significado que el matrimonio y la familia tienen en el designio de Dios (…).

Ninguno de nosotros se pertenece exclusivamente a sí mismo: por tanto, cada uno está llamado a asumir en lo más íntimo de sí su propia responsabilidad pública. El matrimonio, como institución, no es por tanto una injerencia indebida de la sociedad o de la autoridad, una imposición desde el exterior en la realidad más privada de la vida; es por el contrario una exigencia intrínseca del pacto de amor conyugal y de la profundidad de la persona humana (…). La banalización del cuerpo, inevitablemente incluye la banalización del hombre. Su presupuesto es que el hombre puede hacer de sí lo que quiere: su cuerpo se convierte de este modo en algo secundario, manipulable desde el punto de vista humano, que se puede utilizar como se quiere. El libertinaje, que se presenta como descubrimiento del cuerpo y de su valor, es en realidad un dualismo que hace despreciable el cuerpo.

Continúa Benedicto XVI: En el Nuevo Testamento, Dios radicaliza su amor hasta convertirse Él mismo, por su Hijo, en carne de nuestra carne, auténtico hombre. De este modo, la unión de Dios con el hombre ha asumido su forma suprema, irreversible y definitiva. Y de este modo se traza también para el amor humano su forma definitiva…

El envilecimiento del amor humano, la supresión de la auténtica capacidad de amar se presenta en nuestro tiempo como el arma más eficaz para que el hombre aplaste a Dios, para alejar a Dios de la mirada y del corazón del hombre. Ahora bien, la voluntad de «liberar» la naturaleza de Dios lleva a perder de vista la realidad misma de la naturaleza, incluida la naturaleza del hombre, reduciéndola a un conjunto de funciones, de las que se puede disponer según sus propios gustos para construir un presunto mundo mejor y una presunta humanidad más feliz; por el contrario, se destruye el designio del Creador y al mismo tiempo la verdad de nuestra naturaleza.

En el hombre y en la mujer, la paternidad y la maternidad, como sucede con el cuerpo y con el amor, no se circunscriben al aspecto biológico: la vida sólo se da totalmente cuando con el nacimiento se ofrecen también el amor y el sentido que hacen posible decir sí a esta vida. Precisamente por esto queda claro hasta qué punto es contrario al amor humano, a la vocación profunda del hombre y de la mujer, el cerrar sistemáticamente la propia unión al don de la vida y, aún más, suprimir o manipular la vida que nace.

Ahora bien, en el fundamento de la formación de la persona cristiana y de la transmisión de la fe está necesariamente la oración, la amistad personal con Cristo y la contemplación en él del rostro del Padre. Por eso se sugiere rezar alguna oración de manera conjunta diariamente, por ejemplo, bendecir la mesa, rezar con los niños antes de dormirse, acudir a Misa juntos o rezar una parte del Rosario.

Hay que concretar alguna acción a favor de la familia. La gran tarea de la educación de los hijos, es el camino fundamental para regenerar siempre de nuevo a la sociedad.

Sobre el momento de la historia que vivimos, el Papa Benedicto afirmó que “exige a las familias cristianas testimoniar con valerosa coherencia que la procreación es un fruto del amor. Tal testimonio no dejará de estimular a políticos y legisladores a salvaguardar los derechos de la familia”.

Toda visión de la vida depende de cómo se interprete la relación entre tres elementos capitales: el hombre, el mundo y Dios. La ideología liberal admite los tres elementos, pero niega la dependencia actual del hombre y del mundo respecto a Dios. Éste sería el Arquitecto universal de una obra que realizó hace millones de años (José Ramón Ayllón).

La visión de la vida comienza en el seno familiar. En la familia es donde el ser humano se sabe amado y aprende a amar. Benedicto XVI decía: “La vida es el primer don que Dios nos ha hecho y la primera riqueza de la que puede gozar el hombre”.

Consejos para evitar que tu nieto sea homosexual

abuela-y-nietos

– Soy abuela. ¿Cómo explicarle a mi nieto que no se puede casar con un hombre?

Su interlocutor le contesta:

– Le puedes dar varios argumentos y razones: Todas las culturas, todas las religiones y todos los seres humanos siempre han expresado que un verdadero matrimonio sólo se puede dar entre un hombre y una mujer que se aman y que desean tener hijos. Esta convicción está asentada en la naturaleza humana. Sólo un grupo pequeño, en el siglo XXI, han querido hacer del amor gay, un “matrimonio”. La unión de personas del mismo sexo no puede equipararse al matrimonio porque no entra en su definición; esa unión no asegura el futuro de la humanidad.

Hay culturas, como la musulmana, que admiten que un varón tenga varias esposas, si las puede sostener, pero eso no está de acuerdo a la dignidad de la mujer, que tiene el mismo valor que un varón.

El matrimonio que Dios quiere es el que está formado por un hombre y una mujer. Entre hombres debe de haber sólo amistad y concordia, lo mismo entre mujeres; ellas son amigas y se cuentan sus cosas y se ayudan, pero no se pueden casar porque ese amor no agrada a Dios y no es fecundo.

Un hombre que se enamora de otro hombre debe de cortar esa relación, y la distancia y el tiempo curan esa herida. Ese hombre debe saber que hay tentaciones de todo tipo y que, con ayuda de Dios, las podemos superar. No debemos juzgar pues eso le toca a Dios. ¡Nada de discriminación a los homosexuales! Merecen respeto como todo ser humano.

Hay personas que dicen ser felices siendo homosexuales pero eso no es verdad. No son felices. Todos ellos cargan con la culpa, y piensan que si todos los aceptan van a dejar de sentir culpa, pero eso no va a suceder porque la conciencia les dice que está mal que un hombre ame a otro hombre con amor de pareja. Un homosexual sincero dirá que hace lo que le place, que se siente libre pero que en el fondo no es feliz. Los chicos homosexuales cambian de pareja varias veces durante la vida, y muchos de ellos, varias veces durante un año, porque no les llena, y quieren cubrir con cantidad la falta de calidad. Entonces, tristemente, viven en promiscuidad, es decir, buscando sólo el placer.

Hay personas malvadas que quieren mostrar a los niños escenas de personas desnudas. El cuerpo es bueno, es obra de Dios, pero podemos usarlo bien o mal. El cuerpo es Templo del Espíritu Santo y merece mucho respeto. Se le puede explicar a los niños: “Si alguien trata de tocar tus partes corporales privadas, o si te les pide que toques las suyas, debes correr y decirlo de inmediatamente, y ahora ya sabes que esa persona no es buena compañía y debes evitarla a toda costa”.

En la Biblia se relata la destrucción de dos ciudades, Sodoma y Gomorra, porque sus habitantes eran homosexuales (Génesis capítulos 18 y 19). La Ley de Moisés castigaba este pecado con la muerte. El libro del Levítico dice: “Si uno yace con varón como se yace con mujer, ambos cometen abominación; morirán sin remedio, caiga su sangre sobre ellos” (19,13). San Pablo explica que Dios abandona a sus malos deseos a algunos hombres porque habiendo conocido a Dios no le dieron gracias sino que se envanecieron en sus razonamientos, “por lo tanto, Dios los entregó a pasiones deshonrosas, pues sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contrario a la naturaleza, y del mismo modo los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos de unos por otros, cometiendo torpezas varones con varones y recibiendo en sí mismos el pago merecido por sus extravíos. Y como demostraron no tener un verdadero conocimiento de Dios, Dios los entregó a un perverso sentir que les lleva a realizar acciones indignas” (Romanos 1, 26-29).

El mismo San Pablo escribe a los corintios: “No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los injuriosos, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios” (1 Corintios 6, 9-11). Pero podemos ser lavados de esto a través de la Confesión y el arrepentimiento. Estamos hechos para gozar en el Cielo, el único fracaso real es no llegar a nuestra meta.

De modo que los actos homosexuales no pueden recibir aprobación en ningún caso. Si una persona es homosexual puede ser agradable a Dios si vive la castidad, la abstinencia.

Los dos únicos pueblos que han resistido muchos milenios a la homosexualidad son el judaísmo y el cristianismo. ¿Dónde están los asirios hoy en día?, ¿dónde los babilonios? ¿Dónde Sodoma y Gomorra? Han desaparecido. Además, la práctica homosexual es de alto riesgo por las diversas enfermedades corporales y mentales que se contraen, y porque la tasa de suicidios y depresiones es más alta en ellos que en la población general.

Es triste la confusión moral y doctrinal que existe; la gente muchas veces no distingue el bien del mal, o llama mal a lo que está bien y bien a lo que está mal;

Los abuelos y padres de familia han de estar atentos a lo que se enseña a sus hijos o nietos en las escuelas. Hay unos programas de “educación sexual” que pretenden enseñar diversas perversiones sexuales, las técnicas placenteras y cambiar la orientación sexual de los niños y niñas. Quieren que los niños tengan experiencias sexuales desde la Escuela Primaria, por eso los padres han de revisar los textos que les dan a sus hijos en las escuelas.

Hay problemas que nos sobrepasan. Dios quiere ayudarnos, pero muchas veces no contamos con Él para educar y para vivir la vida cotidiana. Nos sentimos solos, cuando en realidad Dios nos acompaña en el camino y nos espera al final de la meta.

La pobreza o riqueza de un pueblo está en su sexualidad. Es importante que los niños y adolescentes vivan la castidad porque así son más felices y están más abiertos al saber y a la cultura, de otro modo se obsesionan por los vicios y eso perturba su inteligencia.

Artículo elaborado con las ideas de Dale O´Leary, historiadora, autora de varios libros y multitud de artículos.

CARTA DE UN PADRE

carta-sobre-rojoEra una mañana como cualquier otra, yo, como siempre, me hallaba de mal humor. Te regañé porque te estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar conlos cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta. Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furioso te levanté por el cabello y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato. Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mi tímidamente y yo solo te advertí que no te portaras mal.Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos tus pantalones nuevos y estabas sucio y mojado. Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, que parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar a la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mí te indiqué que caminaras. Mas tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa.A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furioso porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.Al poco rato mi ira comenzó a apagarse. Me dí cuenta de que había exagerado mi postura y tuve el deseo de bajar para darte una caricia, pero no pude. Como podía un padre, después de hacer tal escena de indignación, mostrarse sumiso y arrepentido? Luego escuché unos golpecitos en la puerta.“Adelante” dije adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te miré con seriedad y pregunte: -¿Te vas a dormir?, ¿vienes a despedirte?No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente. Te abracé y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba.-“Hasta mañana papito”, me dijiste.¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿Por qué me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado a tratarte como a una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mi y ciertamente no eras igual.Tu tenías unas cualidades de las que yo carecía, eras legítimo, puro, bueno y sobre todo, sabías demostrar amor? ¿Por qué me costaba tanto trabajo?, ¿por que tenía el hábito de estar siempre enojado? ¿Qué es lo que me estaba aburriendo?. Yo también fui niño. ¿Cuando fue que comencé a contaminarme?. Después de un rato entré a tu habitación y encendí una lámpara con cuidado.Dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé.Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lágrimas cayó en tu piel. No te inmutaste. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente con las cobijas y salí de la habitación.Si Dios me escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, ojalá te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo mas que a mi vida.