Un apocalipsis misterioso

Los 7 Príncipes de los Ángeles: una devoción que dejó huella

 

En el siglo XV, el beato Amadeo de Silva (1420-1482), un franciscano portugués de Ceuta que pasó años en España y después en Italia, escribió un libro describiendo sus visiones místicas. El libro se llamaba “Apocalypsis Nova”, y sus copias a mano empezaron a circular desde 1502. Una de las más antiguas se conserva en el monasterio de El Escorial desde tiempos del rey Felipe II y es mencionado a veces en las literaturas de misterios esotéricos, como es el caso de la novela moderna de Javier Sierra “El maestro del Prado”. Según esta novela, el beato Amadeo avisa en su “Apocalipsis Nova” de que al acercarse el Juicio Final, la Virgen se manifestará a través de cuadros e imágenes pictóricas.

Enseñanzas (supuestas) del arcángel Gabriel

El título completo del libro real es “Apocalipsis Nova, sensum habens apertum, et ea quae in antiqua Apocalypsis erant intus, hic ponuntur foris, hoc est, quae erant abscondita, sunt hic aperta et interpretata”. El autor explica como en 8 trances o raptos o visiones le visita el arcángel Gabriel y le habla de cómo Dios creó a los ángeles, el mundo y el hombre. Hay quien dice que este Amadeo de Silva, también llamado Amadeo de Portugal, era hermano de Santa Beatriz de Silva, fundadora de las Concepcionistas en España, pero no es algo seguro.

Su libro se difundió de verdad casi dos siglos después de su muerte, a finales del siglo XVII, por el doctor Alonso Alberto de Velasco, “cura de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana de Mexico, abogado y consultor del Santo Oficio de la Inquisición de Nueva España, según cuenta el teólogo jesuita Andrés Serrano (1655-1711) en su obra “Los siete principes de los ángeles, validos del Rey del Cielo” publicada en México en 1699 y en Bruselas en 1707.

 La Virgen, los 7 príncipes arcángeles y la Trinidad como tres hombres parecidos a Cristo, un motivo que se repitió mucho en el siglo XVII y XVIII

Los 7 ángeles especiales ante el trono de Dios

Los jesuitas fueron los verdaderos difusores en el arte de los Siete Príncipes de los Ángeles, que encontramos en muchas obras del siglo XVIII y posteriores en España y en América.

Que hay siete ángeles especiales ante Dios lo dice la Biblia: “Yo soy Rafael, uno de los siete ángeles que tiene entrada a la gloria del Señor“, explica el ángel en el Libro de Tobit 12:15. Y en Apocalipsis 1,4 leemos: “Reciban gracia y paz de Aquel que Es, que era y que viene de parte de los Siete Espíritus que están delante de Su Trono“.

Los nombres de los siete príncipes de los ángeles que se mencionan en “Apocalipsis Nova” y que después encontramos en la pintura, casi siempre acompañando a la Virgen, se obtienen de distintos sitios. Por un lado, están los 3 arcángeles cuyo nombre  conocemos de la Biblia: Gabriel, que habló con María; Miguel, que lucha con el demonio y Rafael, que acompaña a Tobías en el libro de Tobit.

Los 7 Príncipes de los Ángeles: Rafael con el pequeño Tobías, Uriel con espada de fuego, Sealtiel con el incienso, el capitán Miguel con su estandarte, Gabriel como mensajero de María, Jehudiel con su garrote y Barachiel con sus flores

Uriel, representado con espada de fuego

Otro ángel de la lista es Uriel, que no aparece en la Biblia pero sí en el Primer Libro de Enoc, un apócrifo judío escrito por varios autores entre el siglo III a. C. y I a.C. Puede que la Carta de Judas, de la Biblia, se remitiese a este texto al hablar, por ejemplo, de la caída de los ángeles. Uriel, en hebreo, significa “fuego de Dios”, así que muchos artistas lo han relacionado con el ángel con espada de fuego que expulsa a Adán y Eva del Paraíso. Es curioso que en el Libro de Enoc aparecen otros arcángeles en una lista (Raguel, Sariel y Remiel, además de los bíblicos) que en Apocalipsis Nova no se citan.

Los otros tres príncipes de los ángeles son Jehudiel, Sealthiel y Barachiel, nombres que al parecer se sacan de una lista de muchos en el IV libro de Esdras, también llamado Apocalipsis de Esdras, un texto tardío del siglo I, que la Iglesia Copta incluye en sus biblias y fue bastante influyente en la Antigüedad.

Sealtiel, protector de Isaac y de Ismael, intercesor

El influyente biblista jesuita Cornelio a Lapide (1567–1637), uno de los divulgadores de la devoción a estos ángeles, considera que Sealtiel es el ángel que en Génesis impidió a Abraham matar a Isaac, y que también es el que explica a la esclava Agar que tendrá un hijo llamado Ismael. Se le considera muy intercesor: en las pinturas aparece con las manos en oración o con incienso (signo de elevar comunicaciones a Dios).

Jehudiel y Barachiel, pueblos y dones

Jehudiel porta corona y garrote, se le considera guía de pueblos y gobernantes, y se piensa que fue quien llevó a Israel por el desierto (en Éxodo 23, 20-33).

Barachiel se considera que es quien reparte los dones del Espíritu Santo y suele representarse con el regazo lleno de flores.

Fray Juan Interián de Ayala (1656-1730), un mercedario académico e intelectual, consideraba que los 3 ángeles que visitaron a Abraham podían ser estos Jehudiel, Barachiel y Sealtiel. Pero los teólogos modernos (y muchos de los antiguos, incluyendo el Beato Andrei Rublev, pintor del famoso icono ruso de la Trinidad, del siglo XIV-XV) prefieren ver en esa escena de los tres misteriosos visitantes sin nombre un símbolo del Dios Trino y Uno que visita al hombre.

El jesuita Andrés Serrano, escribiendo en el México del siglo XVII, cita las visiones del beato Amadeo de Portugal para describir las escenas que luego se verán en muchas obras barrocas.

Cuadro de Cuzco del siglo XVII (hoy en el Hotel Monasterio, antiguo beaterio de Nazarenas); los 7 Príncipes de los Ángeles en el Centro; sobre ellos, María, Reina del Cielo y Trono de Dios; más arriba, la Trinidad, representada como tres hombres con rostro de Cristo

Ante el Trono de Dios… que es María

Así, los ángeles cantan: “El más bienaventurado es aquel Hombre, cuya naturaleza, oh Dios, te dignaste tomar; después de Éste, tu Madre beatísima; después de ésta, los siete Ángeles”.

María es el Trono de Dios y ante ella se sitúan los siete ángeles. Ella, Reina del Cielo, puede disponer de ellos, sus asistentes.

“Así la Madre del Señor se dice tener siete Ángeles notables, que asisten a su Trono, de cuyo número es el bienanventurado Rafael, como se dice en Tobías, según aquello del Apocalipsis: La Gracia sea con vosotros […] Por los siete espíritus que están en su presencia y consiguientemente delante del Trono de la Madre, que se sienta a su diestra“.

Recientemente se ha editado en España, en Editorial Encuentro, en la serie “Los tipos iconográficos de la tradición cristiana”, su volumen “Los Ángeles II: solicitud de los espíritus celestes“, un interesante y hermoso libro de 583 páginas lleno de imágenes e ilustraciones de estas escenas de los 7 ángeles con la Virgen María.

Los 7 ángeles en cada momento de la vida de María

Es curioso que “Apocalipsis Nova” explica que en el momento de la Anunciación, a Gabriel le acompañaban solo Barachiel y Jehudiel, como símbolo de la Trinidad. Pero a los pintores barrocos y clasicistas esto no les convence y pintan a los 7 príncipes angélicos en la Anunciación de Totimehuacán en México (del año 1729). En otro cuadro en Tepozotlán, María aparece en el centro rodeada de los Siete Príncipes y coronada por una Trinidad representada por tres hombres cristomorfos (con aspecto de Cristo). En estos años se pintan todo tipo de escenas marianas (de la Ascensión, del bautizo de la Virgen y otros momentos de la vida de la Madre de Dios) rodeada de sus 7 ángeles.

Alberto de Velasco, desde la catedral de México gran difusor de estas devociones, escribía: “A vos Señora os tributan debidas adoraciones, como a su Reina, los siete más nobles Espíritus que vio San Juan, como siete lámparas arder y como siete antorchas lucir en el Trono de Dios”.

Y añadía: “El amor de María en estos excelentísimos Espíritus tiene su origen en el agradecimiento y en la nobleza de esta Señora por haber sido estos Siete los que con más demostraciones de fineza y amor la cortejaron y sirvieron desde el primer instante de su Concepción Inmaculada hasta que subió triunfante al paraíso. […] Todos ellos en compañía de su Capitán general Miguel resistieron y llenaron de confusión al Dragón, y para que la culpa, que intentaba introducir en el alma de María, no llegase a imprimir su mancha ni a tender el manto de sus sombras en esta hija de la felicidad, hicieron de las entrañas de Santa Ana un cielo de cristal, por donde se espaciase el Sol de Dios sobre el horizonte de la gracia”.

Los 7 príncipes de los ángeles rodean los corazones de Jesús y María; ambas devociones eran fomentadas y difundidas por los jesuitas

Como el beato Amadeo de Portugal y su “Apocalipsis Nova” defendían la Inmaculada Concepción de la Virgen, también abundaron cuadros y láminas representando la Inmaculada rodeada de estos 7 príncipes de los ángeles. Muchas veces eran particulares que encargaban láminas y cuadros de tamaños medianos para sus casas, a veces con los 7 ángeles entorno a los dos corazones de Jesús y María, otra devoción que difundían los jesuitas.

 

 

Aviso o advertencia del cielo

Por beckyreynaud

cruz-en-el-cielo-20830790Hay una gracia que vendrá al mundo tan asombrosa como fue Pentecostés. Es importante saberlo para entender lo que pasa, pues los enemigos de Dios dirán que es un fenómeno natural cuando la realidad es que va a ser un don de Dios en orden a nuestra posible conversión. La mística Ana María Taigi, reverenciada por los papas por sus profecías, habla de una “iluminación de conciencia”. San Edmundo Campion habla “del día del cambio”, cuando Dios revele a los hombres su conciencia. Conchita, de Garabandal, lo llama “la advertencia”; el Padre Gobbi lo llama “el juicio en miniatura”; la sierva de Dios María Esperanza lo llama “el gran día de luz”, cuando la conciencia de todos será movida (cfr. markmallet.com Revelation Illumination, The Ilummination Fire). Santa Faustina proclamaba que la humanidad vivía un prolongado “tiempo de misericordia”. Escribe revelaciones donde habla Jesús: “Antes de venir como Juez Justo, vengo como Rey de Misericordia. Les será dado un signo en el cielo. Se apagará toda la luz en el cielo y habrá una gran oscuridad en toda la tierra. Entonces, en el cielo aparecerá el signo de la cruz y de los orificios donde fueron clavadas las manos y los pies del Salvador, saldrán grandes luces que durante algún tiempo iluminarán la tierra” (Diario n. 83).

El Aviso o Advertencia es un importante hecho de carácter global, físico y espiritual, anunciado por la Sagrada Escritura en el sexto sello del Apocalipsis (6,12-18) y recordado por la Virgen como algo próximo. El sexto sello describe una gran catástrofe natural de origen astronómico y simultáneamente un fenómeno personal universal. Ambos hechos afectan a todos (Apoc 6,15). Es el día de la ira del Señor (Sofonías 1,15). Dice el Apocalipsis: Cuando se abrió el sexto sello, se produjo un violento terremoto (…), la luna se puso como sangre, y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte; y el cielo fue retirado como un libro que se enrolla, y todos los montes y las islas fueron removidos de sus asientos (Apoc 6, 12-14).

El Aviso será una iluminación de conciencia que Dios nos dará como regalo para que veamos nuestra alma como la ve Él. Todos sabrán lo que es bueno y lo que es malo. Si los hombres deciden ir por el bien, irán con gran claridad; si deciden ir por el mal camino, irán con gran maldad. Muchos verán que lo que han visto no les ha gustado, entonces, en vez de tomarlo como un regalo del Cielo dirán: “Es sólo una alteración del eje de la tierra”, o dirán “la alteración del magnetismo puede alterar las neuronas”, o bien, “el cerebro subió o bajó a otro nivel”.

La fecha del aviso nadie la sabe pero hay quien se aventura a darla, como Antonio Yagüe, al decir que hipotéticamente será el 11 ó 13 de noviembre del 2016; otros expertos dicen que estos eventos se darán en las próximas dos décadas pero no más tarde.

Por el Aviso no morirá nadie a menos de que se suiciden. Será de corta duración. Muchos rectificarán su vida, pero otros continuarán por su camino hacia la perdición porque se les ha endurecido el corazón.

El Evangelio habla de ese día en que “las potencias del cielo serán conmovidas” (Lc 21,26). El destello cósmico y otros fenómenos observados serán elementos accesorios. La esencia del Aviso es sobrenatural: Dios Padre se comunicará directamente con cada alma sobre la tierra. En ese momento cada uno sentirá dentro un calor que quemará y una voz interior. Será una revelación de nuestros pecados y veremos como nos ve Él, pero no seremos sentenciados por ningún veredicto pues es solamente una advertencia. En su misericordia Dios dará a cada alma la oportunidad de reflexionar sobre su estado espiritual, para que el resto de sus días sobre la tierra puedan ser empleados para purificar y prepararse para la Segunda Venida de Nuestro Señor.

El Aviso será un acto del amor que Dios ahora extiende al mundo desde su Corazón, porque a través de él muchos se convertirán y regresarán al redil. A través de esa luz liberadora, millones una vez más tendrán algo por lo cual vivir.

No se trata de asustarse -el miedo no es de Dios- sino de ajustarse. Se trata de tener el conocimiento de las cosas para saber interpretar correctamente cuando pasen y no ser engañados con teorías racionalistas y materialistas, cuando la intención del Cielo es ayudarnos a rectificar el rumbo.

Antonio Yagüe, Sexto sello del Apocalipsis https://youtu.be/5xAxizFzkT4?t=69

¿Qué es la escatología?

Fin del mundo, juicio, cielo, infierno,…

Un diccionario útil para conocer mejor el futuro

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La escatología trata de los acontecimientos que afectarán a cada individuo al finalizar su camino en la tierra, es decir, la muerte, el juicio particular, el purgatorio, el infierno, el cielo.

Y la escatología colectiva trata los acontecimientos relacionados con el fin de los tiempos, es decir, la parusía (segunda venida de Cristo), resurrección de la carne, juicio final o universal y los “Cielos y Tierra nuevos”.

La muerte es donde se da la separación entre el cuerpo y el alma. Dios no es el autor de la muerte. Fue el hombre que, usando mal la libertad que Dios le dio, pecó, y al pecar, permitió que la muerte entrara en el mundo.

El juicio particular ocurre inmediatamente después de la muerte, y define si el alma va al cielo, al infierno o al purgatorio. No hay una acción violenta de Dios, sino simplemente el alma tendrá nítida conciencia de lo que fue su vida en la tierra, y así, se sentirá irresistiblemente impulsada a Dios (cielo), o lejos de la presencia de Dios (infierno) o a un estado de purificación (purgatorio).

El purgatorio es el estado en que las almas de los fieles que mueren en el amor de Dios, pero aún con tendencias pecaminosas, son liberadas a través de una purificación de su amor. Es decir, son almas justificadas, pero que aún necesitan ser santificadas. El purgatorio fortalecerá el amor de Dios en lo íntimo de la persona, con el fin de expulsar las malas tendencias. Todas las almas del purgatorio, posteriormente, irán al cielo.

El infierno es un estado de total infelicidad. Es vivir eternamente sin Dios, sin amar, sin ser amado. El alma entiende que Dios es el bien mayor, pero su libre voluntad lo rechaza y sabe que será siempre incompatible con Dios. Eso genera un inmenso vacío en el alma que odia a Dios y a sus criaturas. Sólo va al infierno quien rechaza a Dios consciente, libre y voluntariamente. Pero, ¿cómo puede existir el infierno si Dios es bueno y nos ama?

El cielo no es un lugar en las nubes, sino un estado de total felicidad capaz de realizar todas las aspiraciones del ser humano. En el cielo participamos de la vida de Dios. Y cuanto mayor es el amor que la persona desarrolló en este mundo, más profunda será la participación en la vida de Dios. De este modo, en el cielo todos son felices, pero en grados diferentes, pues cada uno es correspondido en la medida exacta de su amor. Dios es amor, amor que se da a conocer a quien ama. No existe la monotonía en el cielo, sino una intensa actividad de conocer y amar.

El limbo sería el “lugar” eterno donde irían los niños que mueren sin Bautismo. No tendrían la visión sobrenatural de Dios, sino una visión natural más perfecta de la que tenemos. Sin embargo, el limbo siempre fue una suposición y jamás fue un dogma de fe. Al contrario, esos niños son confiados por la Iglesia a la misericordia de Dios, que creemos tendrá un camino de salvación propio a ellos.

Por Estêvão Bettencourt

Fuente: Apostila do Mater Ecclesiae – Escatologia

Lo que muchos no sabemos sobre el AYUNO

Pregunta: ¿Padre, ya desde hace tiempo ha nacido en mi una gran necesidad de hacer ayuno, lo siento en mi corazón pero no sé cómo hacerlo?

Me parece magnifico y toda una inspiración de Dios este santo deseo de santidad que ha ido naciendo en tu corazón.

Antes de hablarte del ayuno, quisiera hablarte primero de lo que es la Ascesis o Penitencia, ya que el ayuno es solo parte de este trabajo espiritual que todo cristiano debe hacer si quiere llegar a la santidad propuesta por Jesucristo.

Empezaré diciéndote que cuando hablamos de Ascesis o Penitencia nos referimos al esfuerzo humano que responde a la gracia de Dios, y es el medio por el cual el hombre se dispone y purifica su vida para que en ella se desarrolle en plenitud la vida divina. Este esfuerzo en nosotros los cristianos adquiere una nota particular y quizás única, ya que, a diferencia de algunas otras «espiritualidades», la Ascesis en el fiel cristiano, es animada y dirigida por el mismo Espíritu Santo, que no busca destruir sino construir.

El padre Rainiero Cantalamessa, al referirse a la santidad y su relación con la Penitencia, dice que ésta «es el arte de quitar todo lo que estorba en el hombre a fin de hacer visible esa santidad ya contenida en el hombre desde el bautismo».

Por ello, la Ascesis es la herramienta de la que nos valemos para fortalecer los muros por los cuales transitan nuestros deseos y aspiraciones, los cuales fuera de control son capaces de destruir nuestra vida, o al menos impedir que ésta alcance la plenitud. Es, digamos, el elemento regulador, y, en muchos casos, el propulsor de una vida equilibrada y santa. Por eso dice al respecto el Catecismo de la Iglesia: «Tomar la cruz cada día y seguir a Jesús es el camino más seguro de la penitencia» (Cat. No. 1435)

Por una ancestral tradición, los viernes son considerados como un día de Penitencia. Esto es debido, principalmente a que en un viernes Jesús padeció por nosotros para darnos la vida eterna. Por esta razón, entre otras, se ha identificado la Penitencia con el sufrimiento. Cuando pensamos en la Penitencia, de inmediato viene a nuestra mente los monjes dándose de latigazos, o poniéndose espinas en el pecho, o de alguna manera destruyendo su cuerpo. Sin embargo la Penitencia, como nos lo explica el papa Juan Pablo II en Reconciliación y Penitencia, es: todo aquello que ayuda a que el Evangelio pase de la mente al corazón y del corazón a la vida. Es decir la Penitencia es una ayuda para que podamos realmente vivir el Evangelio.
Un santo de la edad media que había entendido bien lo que era la Penitencia decía: la primera y más importante Penitencia es: Orar.

Desafortunadamente, el hombre de hoy tiene un concepto equivocado de lo que es la Ascesis o Penitencia y en muy baja estima el valor de la cruz. La vida cómoda y materialista que vivimos nos hace despreciar con facilidad estos dos valores que son fundamentales (cf. Mt 10,38), por no decir, indispensables, en la vida, no solo para alcanzar la santidad y con ello la plenitud, sino incluso para poder vivir una vida razonablemente alegre y estable. Y es que la Penitencia actúa como una fuerza reguladora sobre nuestras pasiones y deseos los cuales dejados en libertad pueden llegar a destruir nuestra vida. Para contenerlos, en algunos casos debemos agregar a nuestra vida algo, «Ascesis Positiva» , y en otros eliminar o matizar, «Ascesis Negativa». En ambas direcciones la Penitencia supone una renuncia, por lo que esto no se podrá hacer sin la ayuda de la cruz y del Espíritu Santo. La Penitencia cristiana, correctamente entendida, no es estoicismo, ni platonismo, por lo que no se trata de destruir nuestro cuerpo, sino de una «herramienta espiritual que ayuda a que los criterios y la vida evangélica, pasen de la mente al corazón y del corazón a la vida diaria».

Para que la Penitencia sea verdaderamente una ayuda para el crecimiento espiritual, es necesario quitarle toda esa carga negativa que por años ha tenido, para redescubrirla como un momento privilegiado de encuentro con la misericordia de Dios que conoce nuestras miserias y que a pesar de ellas, nos ama y nos ha llamado a la santidad más elevada. Esto nos llevará sin lugar a dudas a experimentar el poder que sana el interior del hombre y que le impulsa a reemprender el camino de la felicidad, la alegría, el gozo y la paz, ya que como bien decía Clímaco: «es mediante la Penitencia como nos libramos de la tiranía de las pasiones». Así la Ascesis es la cruz benéfica que nos ayuda a renunciar a nosotros mismos, a los excesos y exageraciones, y que prepara el camino para que Dios desarrolle en nosotros la vida divina, la «Vida según el Espíritu».
Sin embargo debemos ser conscientes que la falta de prudencia, puede también desordenar la misma Penitencia, con lo cual se causan graves daños, sobre todo al alma, ya que la práctica de la mortificación debe ser siempre un acto de templanza.
Santo Tomas, citando a San Jerónimo dice: «No hay diferencia entre matarse en largo o en corto tiempo. Se comete una rapiña, en ves de hacerse una ofrenda, cuando se extenúa inmoderadamente [sin templanza] el cuerpo por la demasiada escasez de alimento o el poco de sueño».

Ahora si, teniendo en cuenta lo que te he dicho sobre la Penitencia, veamos un poco el Ayuno. El Ayuno, desde la vida espiritual, nos ayuda en dos áreas de nuestra vida. Por un lado, es la forma como la voluntad se entrena con la renuncia a cosas buenas, para en su momento poder rechazar las malas. Por otro lado, ejerce una acción misteriosa, que permite al alma abrirse de una manera particular a la gracia y a la presencia de Dios.

Cuando nos privamos de cualquier cosa que está en relación con nuestros apetitos, especialmente con el placer (comer, beber, ver, oír, sentir), estamos acostumbrando a nuestra voluntad a recibir ordenes directamente de nosotros y no de nuestras pasiones. Nos lleva a ser dueños de nosotros mismos. De esta manera, una persona habituada a ayunar será una persona habituada a la renuncia, y tendrá sometidas sus pasiones a la voluntad, de manera que el cuerpo come, duerme, y hace lo que la voluntad le indica. Si la voluntad está orientada a Dios, buscará evitar todo lo que lo separa de Dios y orientará todas sus acciones a EL.

Por otro lado, como te decía, el Ayuno, especialmente el de la comida, nos abre de una manera misteriosa a la presencia de Dios. Parecería como si el hambre corporal se fuera convirtiendo en hambre de Dios.

Ahora bien, para que esto se realice, el Ayuno debe estar unido a la oración. Sin oración el Ayuno se convierte en dieta o en estoicismo, que poco o nada ayuda a la vida espiritual.

De manera práctica, te indico algunos elementos que pueden serte de utilidad para iniciarte y crecer en este ejercicio espiritual:

1.

Lo primero es que el Ayuno debe ser progresivo. Es decir hay que comenzar por lo poco y poco a poco progresar en él. Empieza entonces con pequeñas renuncias, como negarte un café, un vaso de agua, un dulce, un postre, un programa de televisión, etc. Esto irá poco a poco aumentando tu capacidad de renuncia.

Inicia el Ayuno con un buen rato de oración. Te recomiendo prepararlo desde un día antes… por la noche haz un buen rato de oración y ofrece a Dios el día de Ayuno. Pide a Dios la gracia que estás necesitando o el sentido que quisieras ver fortalecido con tu Ayuno. Durante todo el día de Ayuno, dedica el mayor tiempo que puedas a la oración. Es conveniente que se escoja un salmo el día anterior y alguna frase del salmo para repetirlo durante todo el día de Ayuno, como: “Señor tú eres mi fuerza y mi victoria”, o alguna frase del mismo salmo. Regresa durante el día al salmo y ten el mayor tiempo de oración que puedas… substituye el alimento corporal con alimento espiritual.

3.

Es muy conveniente que inicies tu Ayuno con la Eucaristía. Busca una Iglesia en donde puedas comulgar en la mañana. Si no se puede, haz al menos una comunión espiritual.

4.

Una vez que sientas que has progresado con las renuncias, inicia con lo que se llama el Ayuno Eclesiástico, que es lo mínimo que nos invita a vivir la Iglesia en los días prefijados de Ayuno (Miércoles de ceniza y Viernes Santo). Este consiste en desayunar un pan y un café, no tomar nada entre comidas, comer ligero (procurando que te quedes con un poco de hambre) y finalmente por la noche lo mismo un pan y un café.

5.

El siguiente paso es hacer medio Ayuno, que consiste en solo un café en la mañana, nada entre comidas y una comida ligera. Solo agua todo el día. Por la tarde puede tomar una cucharada de miel, sobre todo si tienes un trabajo que requiera mucho desgaste de energía.

6.

Finalmente podrás aspirar al Ayuno de pan y agua, que consiste en comer solo pan y agua. Lo mismo, puedes tomar una cucharada de miel a media mañana y a media tarde para recuperar energía.

Recuerda, que es una obra del Espíritu, por lo que no esperes resultados como si a cada acción hubiera una reacción. A veces un pequeño esfuerzo de nuestra parte corresponde a una gracia inmensa de Dios y viceversa, un gran esfuerzo humano y pocos resultados espirituales. Dios sabe cómo, y en qué momento darnos las gracias. De lo que si puedes estar seguro es que al iniciarte en el ayuno te abrirás a la santidad y tu vida cambiará RADICALMENTE. El Ayuno es el camino a la perfección cristiana. Ánimo.

Lourdes apela al Papa para superar catástrofe

Francia: Alcalde de Lourdes apela al Papa para superar catástrofe

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PARÍS, 26 Jun. 13 / 03:40 am (ACI/EWTN Noticias).- El alcalde de Lourdes (Francia), Jean-Pierre Artiganav, señaló que las inundaciones que afectaron esta parte del país dejaron pérdidas por decenas de millones de euros, por lo que expresó su deseo de que el Papa Francisco visite el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, pues esto “ciertamente” podría ayudar a superar la catástrofe.En declaraciones recogidas por la prensa internacional, Artiganav describió las inundaciones como un “desastre económico” y señaló que la operación de limpieza podría tomar meses.En ese sentido, pobladores locales indicaron que la gruta del Santuario, al que acuden seis millones de peregrinos cada año, luce ahora como una visión “del apocalipsis” y ha sido cerrado al público. Las capillas y tinas donde los peregrinos se sumergen también resultaron dañadas. Solo la Basílica de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción ha resultado ilesa.

En una visita a Lourdes, el presidente francés Francois Hollande prometió que se hará todo lo necesario para que el santuario “sea accesible otra vez lo más pronto posible”. Por su parte, el director de comunicaciones del santuario, Mathias Terrier, dijo a la prensa que “esto es una catástrofe. No podemos ver cómo podríamos reabrirlo en aceptables condiciones en las semanas que vienen”.

“No podemos mentir sobre esta situación. Todo está dañado, todo está destruido. No sabemos qué hacer”, añadió.

EL INFIERNO SI EXISTE

EL INFIERNO SI EXISTE. FUE MOSTRADO EN UNA VISIÓN A TRAVES DE UN SUEÑO A UN SACERDOTE CATÓLICO

Impactante y espantoso relato de un Sacerdote que fue visitado por un ángel quien lo llevó al infierno para que viera en las condiciones que se encuentran las almas condenadas. Este testimonio es uno de mucha importancia porque nos trae la realidad que viven aquellos que rechazaron el amor de Dios. ¿Está usted dispuesto a aceptar a Dios o también lo rechaza? Le invito a que lea el siguiente testimonio y luego decida cuál camino quiere seguir…

Apocalipsis 21, 8: «… los impíos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre y allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos…» 

El Sueño del Infierno

Después de los sueños que tuviera la semana pasada y que fueron, mas o menos contados en estas páginas, no tenía dudas de que el ángel se me apareciera, nuevamente, para llevarme al Infierno. Los dos primeros paseos que el me dio, me alegraron bastante, sobre todo el del Cielo. Pero, haciendo la promesa de llevarme al Infierno, no tuve más tranquilidad.

Mientras tanto, yo debería visitar el lugar de los reprobados en la condenación eterna, para examinar de cerca, los horrores sufridos por las almas condenadas, por causa de sus pecados cometidos en la tierra. Hacia muchas noches que dormía sobresaltado. Y pensaba:

¿Mi Dios será que el sueño sucederá?

Y rezaba, rezaba mucho, pidiéndole a Dios que me dispensara de ver el sufrimiento de las almas del Infierno.
Y algunos días pasaron.
Pero, cuando fui esta noche, soñé, al final…
Soñé que el mismo ángel, de fisonomía alegre y tan divina, que me había llevado al Cielo, y, antes al Purgatorio, se presentaba delante de mí, con semblante cargado y austero. Pregunté:

¿Porqué estas tan serio?

El Infierno es tan horrible que los mismos ángeles de Dios se transforman cuando tienen que ir a el, en el cumplimiento de alguna misión. Yo mismo no deseaba mostrárselo a nadie, pero esta es la tercera vez que tengo encargado de hacerlo.

Pues, pensé para mi mismo:

¡Si este ángel quien mora en el Cielo y lo puede todo, no desea ir al Infierno, cuánto mas yo!

Y me recuerdo que en el sueño, me arrodillaba en el suelo y le decía al ángel que yo tampoco quería ir, pero, si esa era la voluntad de Dios, estaba listo. Le pedí que me ayudara a no estar impresionado con lo que tuviese que ver allá.

El me respondió que Dios quería que yo observara los horrores de la condenación eterna, por causa de mi misión de Sacerdote, a fin de que pudiese predicar mejor contra el pecado.

Y diciéndome estas palabras, me sujetó por la cintura y de repente nos encontramos en el espacio volando por entre nubes pesadas y amenazadoras.

Tengo miedo, exclamé.

Y me abracé con mi protector, cuya fisonomía cada vez me abatía más. Noté entonces que, al contrario de otras veces, íbamos descendiendo. Y aquella sensación desagradable de que iba a llevar una gran caída, me asustaba en cada momento. Pensaba, de instante en instante, que algún obstáculo se presentara delante de nosotros y mi corazón estaba tan pequeño como si fuera a dejar de bombear. Esto se acentuaba mas cuando entramos en una nube espesa, oscura, aterradora. Tenía la impresión horrible de que algo extraordinario estaba a punto de suceder y comencé a llorar.

El ángel me abrazó con cariño y me dice:

No temas nada. Estas con mi asistencia y tengo poderes de Dios para protegerte.

Y queriendo distraerme un poco, añadió:

¡Mira para arriba!

Fue entonces que, por primera vez observé la Tierra distanciándose de nosotros. Perdida en el espacio, girando, vertiginosamente, y en la proporción que descendíamos, ella se volvía cada vez menor.

Un viento caliente como si fuera de un horno comenzó a soplar. Tenía los labios resecos, los ojos hinchados y las orejas prendidas en fuego. ¿Mi Dios, qué será de mí? El ángel no hablaba. Estaba serio y preocupado, continuaba sujetándome por la cintura. Aquel su brazo era el único alivio que experimentaba en aquellas circunstancias.
Y la certeza de que habría de protegerme, me daba aliento para continuar aquel misterioso viaje.

Pero en instantes escuché una voz que me parecía tan sobrecogedora, tan cavernosa, como si fuese de asombro:

¡Estamos llegando!

Era el ángel anunciando que estábamos próximos a la gran puerta del Infierno.

¿Porqué tu vos suena tan diferente? Le pregunté.

Es pura impresión respondió él. El Infierno es así, las cosas son siempre muy pavorosas…

Y aquella voz, antes tan suave y delicada, ahora parecía un sollozo del infinito.
¡Allí está la grande y amplia puerta del Infierno!

El ángel me apuntó para abajo, donde podía ver una enorme ráfaga de humo negra, dejando trasparecer, por las rendijas de las puertas, un fuego aterrador, que parecía consumir todo lo de adentro.

¿Será que el fuego está destruyendo el Infierno? Pregunté.

¡No! Respondió el ángel. El fuego del Infierno es eterno y no se acaba nunca. Ni tampoco consume las almas que moran allí. ¡Ellas son quemadas, mas no destruidas!

Nos aproximábamos cada vez más a la puerta grande.
Ahora disminuía la velocidad de nuestro descender y podíamos ver claramente por las pasaduras de la puerta, el fuego caliente y voraz de infelicidad eterna.

Llegamos.

Aquí, todo es fácil dice el ángel. Entra sin ninguna complicación, acaba de hacer la señal.
Además, no precisa, que ya están ahí en la sala de espera. Piensan que somos condenados.

Miré para un lado y me encontré con más de un centenar de demonios. Espectáculo horrible, que no quería describir.
Eran como grandes hombres, con colas y cuernos, trayendo en las manos, unas grandes rastrillos tan caliente como si fueran de hierro incandescente. Cuando abrían la boca, dejaban salir llamas de fuego por entre los dientes y los ojos estaban abiertos de par en par casi fuera de órbita. Sus brazos se extendieron y las manos parecían abordar la celebración de la terrible arma.

Agarré fuertemente a mi compañero, sintiendo la calentura de una de aquellas feas bocas abiertas junto a mi rostro, cuando una risa infernal, histérica como de un loco, se hizo oír por las quebradas del Infierno. Parecía un trueno retumbando por la eternidad.

¿Qué es eso? Pregunté asustadísimo.

Es la señal que ellos dan cuando llegan almas para su reino. Esta risa horrible es de satisfacción que ellos sienten en su triunfo pasajero en contra de Dios.

Cuando así me explicaba, el ángel puso su espada de oro y apuntó para los demonios aglomerados delante de nosotros, exclamando:

Vine de parte de Dios, váyanse enseguida.

Al escuchar el nombre de Dios, los diablos se habían ido, con gran alboroto y relinchando de rebelión, dejando cada uno tras otro, un rastro de fuego, dando rugidos que agitan las puertas de la entrada infernal.

Ahora estamos solos. Nadie nos molestará. Lee aquella inscripción.

Obedeciendo la indicación de mi protector, levanté los ojos para lo alto de la puerta del infierno y leí estas palabras:

«¡Ustedes que entran aquí, dejen afuera todas sus esperanzas porque nunca mas saldrán de aquí!»

Esta leyenda está escrita en letras de fuego y solo pensar en el destino de los condenados al fuego eterno, me estremecí de horror.

¿Vamos a entrar? Me invito el ángel.

Cuando miramos para la puerta, vimos que estaba completamente descascarada. Adentro ya, un cuadro horrible se me presentó ante mis ojos. Eran unas almas envueltas en grades hogueras, cuyas llamas devoraban amenazadoramente, las paredes tétricas de la cárcel de Infierno. Me fui aproximando, lentamente, completamente asombrado, aquellos infelices que proferían y rugían como fieras embravecidas. Delante de mi espanto me dice el ángel:

Eso aquí no es nada. Estamos en el primer grado de condenación eterna.

Y marchando mas rápidamente exclamó:

Ven conmigo.

Atravesamos un mar de fuego, donde los demonios histéricos daban risas de locos, abriendo aquellas enormes bocas cerca de mi cara, dejándome temblando de pavor. Un aliento caliente salía de sus entrañas, viniendo a borbotones una fumarada fétida, congestión, más todavía, los infelices.
El ángel me mostró un departamento de los que estaban todavía esperando el grado de condenación que Lucifer, el jefe del Infierno les daría dentro de pocos días. Ví en estas almas una fisonomía pavorosa de sufrimiento. Ímpetu de revuelta, una constante proliferación de improperios salían de sus bocas ardientes. Allí se escuchaba llanto y más adelante, el desespero que oímos de rencor. Millares de demonios robustos, armados con rastrillos, empujaban a estas almas para el interior de un oscuro agujero donde solo había llanto y rechinar de dientes.
Cerré los ojos para no presenciar más aquel doloroso espectáculo y fui amparado por mi amigo que se aproximó a mí. Me confortó:

Dios quiso que vieras estas escenas, pero nada sufrirás.

¡Pero yo no soporto eso! Exclamé.

Y salimos los dos para un lugar mas calmado.

Quiero mostrarte diversos castigos impuestos a las almas de acuerdo con la calidad de los pecados de cada criatura.

En este momento pasaron dos demonios terribles dando risas que parecían retumbar de fuertes truenos.

¿De dónde vienen ellos? Pregunté.

Vienen de la Tierra. Fueron a buscar un moribundo que acaba de morir. No quiso confesarse y murió en pecado.

Y, apuntándome para la infeliz criatura dice:

¡Mira quien es él!

Cuando miré, me encontré con uno de mis amigos que, realmente, estaba enfermo en la Tierra. Cuando me vio, abrió los ojos, rechinó sus dientes y se contorsionó convulsivamente, revolcándose en el suelo caliente del infierno, dejándome temblando de agonía y miedo.
Quedé impresionado con la muerte y la condenación de mi amigo.

Si yo estuviese en la Tierra, habría conseguido confesarlo.

Imposible, dice el ángel. Rechazó la gracia de Dios y fue despreciado a sus propios destinos.

Llegamos, finalmente, a un lugar descampado, donde el ángel me mostró varias especies de sufrimientos.
En nuestro pasaje, rostros contorcidos por la amargura de dolor parecían querer devorarnos con sus ojos. Los brazos descarnados por el fuego se extendían hacia nuestra dirección. Cómo pedir socorro que no podíamos dar. Comencé a sentirme mal en aquel ambiente de sufrimiento y abracé al ángel, llorando convulsivamente.

¿Tienes miedo?

Tengo, sí. Sobretodo pena por estas almas. Pienso en porqué fue que se condenaron. ¿De quién sería la culpa? ¿De ellas propias?

¡En tu pregunta, leo tu pensamiento…se lo que quieres decir!

Si querido ángel. Pienso en la gran responsabilidad de los Sacerdotes. ¿Muchos se pierden por nuestra negligencia, no es verdad?
Realmente, pues no.

En el Cielo, no me quisiste mostrar el lugar de gloria de los padres. ¿Será que vas a mostrarme aquí su condenación?

Fue una orden que recibí de Dios. Mostrarte el lugar donde están las almas de los padres que no se salvaron.

A medida que marchábamos, el espectáculo de horror iba creciendo. El ángel me dice:

Recuerda que este sufrimiento aquí es eterno. En le Purgatorio todavía hay esperanza de salvación. Pero aquí, todo termina con la entrada del condenado a esta ciudad maldita.

Y volteándose rápidamente para mí, añadió:

¿Pero, sabes cuál es el mayor sufrimiento en el Infierno? Es la ausencia de Dios. El saber que existe una felicidad suprema, un lugar de tranquilidad donde todos nuestros deseos son satisfechos, un lugar de gloria, donde no hay dolores ni lamentos, para el cual fueron todos creados, sin poder, nunca más, salir de aquí. Y lo peor todavía es que las almas condenadas saben perfectamente que están aquí por libre y espontánea voluntad. ¡Dejar al Cielo por este sufrimiento eterno!

Así pues, ¿La ausencia de Dios es todavía peor que eso?

Y, sí. Este sufrimiento es impuesto por el propio pecado. Recuerda, por lo tanto, que el hombre fue hecho para Dios, pues Dios es su último fin. ¡Y no tienen a Dios! Siempre tendrán ese eterno deseo, esa eterna insatisfacción.

Íbamos caminando.
El ángel me mostró una gran cantidad de espinas.

Son almas me explico. Es una especie de sufrimiento. ¿Quieres ver?

Y, aproximándonos retorcidos cuernos en el suelo, uno de los capturados se partió el cuerno por el medio.

Dios mío, ¿qué ví?

La sangre corriendo de aquel cuerno partido, gotereando en el piso, una sangre caliente, oscura, gruesa, y luego un gemido lastimoso y profundo parecía salir de aquellos cuernos recubiertos de espinas, moviéndose, misteriosamente en el suelo.

Este sufrimiento esta reservado para las personas que, en vida, pecaban humillando y despreciando al prójimo, dice el ángel.

Y continuó su presentación, al mismo tiempo que explicaba los respectivos sufrimientos.
¿Ves este mar de lodo?

Lo veo, sí.

Son almas transformadas en lodo…Aquí en el Infierno es así que el pecado de las bajezas, de las hipocresías, de las traiciones es castigado.

Ví, enseguida, un enorme tanque, conteniendo una gran cantidad de plomo derretido.

¡Son las almas de los ambiciosos!

Más adelante, aquel depósito de oro gigante incandescente:

Las almas de los ricos y avaros son castigadas aquí, siendo transformadas en oro derretido.

Ahora, vamos atravesando un río de sangre.

¡Son almas de los asesinos!

Hasta que llegamos a un lugar exquisito, donde el ángel paró, ¡diciéndome que yo iba a ver lo que jamás pensaba ver!

Es un lugar de misterio dice el ángel.

¿Qué misterio?

Un lugar misterioso, diferente a los otros, donde están las almas predilectas de Satanás…

¿Las almas predilectas de Satanás? ¿Quiénes son ellas?

Predilectas de Satanás y de Dios también…

Yo estaba jadeante, con una respiración de desespero, sin saber de que se trataba. En cuanto el ángel seguía su explicación.

Estas almas son escogidas por Dios para un lugar destacado en el Cielo. Pero Satanás con envidia, las desea más que a otras y manda legiones de demonios para la Tierra para buscarlas. Ellos tienen orden de Lucifer de emplear todos los medios para que se pierdan.

Pues, ¿por qué no me dices quienes son esas almas?

Porque las vas a ver dentro de poco.

Y, apuntándome para unas nubes de fuego, me mostró algunos demonios que viven en agonías horribles, acompañados por las vociferaciones proferidas de una alma que no podía saber quien era.

¿Qué alma es esta? Pregunté.

¡Pobre alma! Exclamó el ángel. Alma querida de Dios, hecha por Dios para salvar al mundo, para dar santos al mundo y, ahora, aquí se quedará eternamente sin poder gozar de la gran recompensa que Dios le había reservado.

Querido ángel, dime, ¿de quién se trata?

Su lugar estará vacío por siempre en el Cielo. Jamás será ocupado por otra alma.

Y los demonios pasaron por nosotros, dejándonos envueltos en una nube de fuego que los cercaba con su preciosa presa.

Ahora vas a saber de quién es esta alma. Ellos van a abrir la cárcel de esta infeliz criatura. ¡Ella estará junto a otras compañeras de eterno infortunio! Ves, están abriendo la puerta.

Mis ojos estaban pegados a la gran puerta, delante de nosotros. Mi corazón pulsaba tan fuerte, que no podía permanecer de pie. Mis piernas temblaban, estaba lleno de gran pánico hasta que sentí desvanecer mis fuerzas. Le aseguré al ángel diciendo:

Me voy a desmayar…

No, dice el ángel.

¡El poder de Dios te dará la fuerza porque todavía veras otra cosa peor!

Y, caído en el piso caliente del Infierno, a los pies de mi protector, fui siguiendo los movimientos de los demonios, abriendo aquella cárcel de misterio. Un estruendo horroroso sacudió toda aquella sala inmensa, hasta el final, de sus puertas descascaradas.
En este momento, levantándome por el brazo, me dice el ángel:

¡Mira las almas que están adentro!

¡Las miré! ¡Mi Dios, que aflicción, que dolor tan profundo tenía todo mi ser. ¡No puedo creer lo que veo!

Y, mirando fijamente aquellos animales horribles, aquellas bestias horrorosas, en contorciones y espasmos horripilantes, exclamó el ángel:

¡Ahí están ellas! Son las almas de todas las madres que se condenaron. Las almas predilectas de Dios, las almas queridas de Dios, aquellas por quienes Dios tenía más predilección. Ellas, las almas de las infelices madres que no supieron ser madres, que despreciaron el gran privilegio de la maternidad, que descuidaron a sus hijos, dejando que muchos se perdieran por causa de su negligencia.

Yo miraba, atónito, aquel espectáculo tenebroso, en el que asquerosos demonios, amenazadores como perros furiosos, se arrojaban sobre aquellas almas transformadas en insectos, como para querer devorarlas, espetando las puntas de sus rastrillos incandescentes.

¡Pobres madres! Pensé. Es así que ellas, las descuidadas, son condenadas por el
Descuido en que vivieron. Las madres, las que fueron elevadas a la misma dignidad de Nuestra Señora, más no quisieron escuchar la voz de Dios que las llamó para desempeñar tan alta misión.

Mientras yo estaba tan absorto en mis pensamientos, ví a otro grupo de demonios que arrastraban otra madre que entró en la condenación eterna. Fue entonces que levantando los ojos pude leer en el techo de esa horrible prisión, las siguientes palabras, como un macabro homenaje a las madres que estaban allí.

«¡Estas son nuestras colaboradoras, en la gran obra de perdición del mundo!»

Viéndome leer esta inscripción, interrumpió el ángel.

Sí, porque si todas las madres fuesen santas, piadosas y educaran cristianamente a sus hijos, el mundo no sería tan malo. No habría juventud pervertida, ni la juventud de hoy en día se vería amenazada constante a la subversión del orden.

¿Esto significa que la santidad del mundo se debe, exclusivamente, a las madres? , Le pregunté.
Exclusivamente, no, respondió el ángel.

Y haciendo hincapié en las palabras, añadió:
Casi exclusivamente. Digo esto porque hay otra clase de personas a las que Dios confió la salvación de las almas y la santidad de la vida.

¿Los sacerdotes? , Le pregunté.

Sí, Dios les confió la salvación del mundo a las madres y a los sacerdotes. Por lo tanto, le reservó los mejores lugares en el cielo, así como Lucifer les reserva el mayor sufrimiento en el infierno.
Y una pregunta que constituye un verdadero reto para mí:

¿Quieres ver dónde están las almas de los sacerdotes que no se salvan? ¿Tienes valor?
En ese momento, estaba mudo del terror. Una extraña angustia y sentí una sensación que iba a caer en un abismo.

¡Si esta es la voluntad de Dios, exclamé, deseo ver a mis hermanos en el sacerdocio!

¡Por lo tanto, debemos salir de aquí replicó el ángel. Las madres y los padres están en el mismo pie de igualdad de sufrimiento en la condenación eterna. ¡Ves que la puerta que se está abriendo!

Entonces oí el crujido de las bisagras que giraban en sí mismas, mientras que dos bandas de las puertas se abrían para el paso a otro sacerdote que estaba llegando al Infierno.

Un cuadro impresionante que ví en este sueño, lo daría todo para terminar lo antes posible. A través de muchos cuerpos sin cabeza, sin piernas, sólo el tronco, pasando de unos invisibles brazos extendidos, por algo que no estaba allí.

¡Es el deseo de Dios! dijo el ángel. No tienen piernas, porque ellas le fueron dadas para que caminasen por el mundo, en la faena gloriosa de la predicación del Evangelio a todos los pueblos. Como utilizaron su caminar al servicio del mal, aquí tienen que moverse sin piernas. Y no tienen cabeza, porque Dios les dio ojos, oídos, boca, nariz, cerebro y el pensamiento para ser aplicados en la conquista de las almas al servicio de la regeneración del mundo y la restauración del reino de Cristo.

A través de la palabra y de pensamiento, los sacerdotes deberían santificar a toda la humanidad. Como no hicieron la voluntad de Dios, a pesar de ser llamados por Él a la noble misión, en el infierno son castigados por separado: los cuerpos de un lado, como acabamos de ver y la cabeza de otro, las piernas juntas. Cosa monstruosa. ¿Quieres ver?

Y el ángel me llevó a un lugar oscuro donde el humo tenía un aborrecido olor de carne humana quemada. Estábamos caminando. De repente, se reunieron horribles monstruos. Eran cabezas en las que se veían ojos brotados y bocas desmedidamente abiertas, queriendo pronunciar palabras que no salían. Inmediatamente, en relación con estas cabezas, dos piernas que se movían, sin abandonar el lugar.

Y los demonios que se divertían con la posición de aquellos monstruos lisiados envueltos en llamaradas de fuego que devora, quema, mientras que grujidos de animales amordazados se escuchaban en aquella sala fétida y congestionada. Era el lugar más caliente que encontramos en el Infierno.

Y pensar el ángel dice, que estas almas son hermanas en Cristo son otros Cristos. Y pensar que, en el cielo, las almas de los sacerdotes son más veneradas que a la Virgen, la Madre de Dios. Y pensar que en el cielo, los sacerdotes de Dios, viven juntos, disfrutando de su propia gloria, porque a ellos se les encomendó la continuación de la gran obra de redención de la humanidad. ¡Aquí están ellos, los Sacerdotes que se condenaron…!

De repente, un monstruoso demonio, cerca de mí, tocó una trompeta.
Vamos a ver qué Lucifer va a decir observó el ángel. Debe ser una orden que va a dar.
Escuché el sonido estridente de la trompeta, que resuena en todo el Infierno, miles de demonios allí se presentaron, en unos instantes, y como predijo mi protector, oyó que el diablo jefe de aquel bando, dar las siguientes instrucciones:

Sabía que la potencia máxima que impulsa todos los demonios del infierno que hay en la Tierra, un niño de doce años, que será santo, si continúa en el camino que va. No podemos permitir más este tipo de victoria… (y aquel demonio no pronunció el nombre de Dios, pero todos entendieron, con un rugido aterrador que rodó por el espacio sin fin del Infierno).

¡Tenemos que conquistar el alma para nosotros, continuó Satanás, para nuestro fuego! (Esta vez, se oyó una risa frenética, lo que refleja la satisfacción infernal de aquellos demonios). Nuestro trabajo siguió diciendo el demonio, será hacer que aquel niño compre muchas revistas maliciosas, ir a todas las películas en los cines, asistir en todas las novelas de televisión, ver todos los programas, hacer amistades con elementos que ya son de nosotros.

Debe desobedecer, a menudo a su madre, huyendo de la casa y caminar por las calles de aprendiendo lo que todavía no conoce. Tenemos que hacer también un servicio junto a su madre que es muy piadosa. Ella deberá asistir a las fiestas a fin de dejar al niño más a su voluntad. Debemos emplear todos los medios para asegurar que este chico se pierda, porque está escrito que va a morir pronto a causa de una operación que se va a someter, dentro de unos días. (Nueva risa histérica se oyó en todo el Infierno.) Ese chico debería perderse dice el diablo, ésta será nuestra más importante conquista.

Ordeno, en el nombre de Lucifer, que salgan todos ustedes (y eran miles los que estaban allí) a la Tierra inmediatamente. Cuando exista en la calle, un niño de nuestro rebaño, procuren hacerlo amigo del que queremos para nosotros, utilizando para ello todos los medios. Busquen cual es la mejor manera de comenzar desde su casa, hagan que alguien le de con una pelota, para que se una a los niños de su calle, que ya son nuestros, para jugar al fútbol, donde aprenden todo tipo de malas palabras e inmoralidades. Ahí es que tienen que quedarse ustedes, en medio de esos niños de la calle, sueltos, sin madres, esto es, cuyas madres también son nuestras, para que se pierda esta presa de nuestro enemigo común… (¡Nueva explosión, con chispas y truenos!).

En este punto, me desperté, gracias a Dios.

Me senté en la cama rápidamente. Era el amanecer y el sol estaba saliendo. Estaba atontado de la agonía, aterrado con el sueño, una verdadera pesadilla. Me arrodillé y recé. Oré mucho a Dios, una oración que yo solamente se rezar, pidiéndole sobre todo que me librara de estas pesadillas.

Después, la proporción se iba calmando, recordé que debería pedir una Misa y debería ser de esto mismo por la intención de aquel niño, que yo no sabía quien era, pero que Dios bien lo sabía. Celebraría Misa por aquella criatura y por su madre pidiendo a Dios que les diera las fuerzas para no sucumbir en las tentaciones de los millares de demonios que habían salido del Infierno para tentarlos aquí en la Tierra.

Y fui a celebrar mi Misa.

Cuando llegué a la sacristía, una señora, muy amiga mía, se aproximó y me dice:

Padre, hoy es el cumpleaños de mi hijo, Roberto, su alumno. Vine a preguntarle si sería posible celebrar esa Misa por él. Está necesitando muchas oraciones. Últimamente, está desobedeciendo varias veces. Ha hecho amistades en la calle, con las que no estoy satisfecha. Inventó un fútbol, en la equina, juntándose a una media docena de chicos y he notado muchos cambios en él en éstos últimos días. La semana pasada, comenzó a sentir unos dolores en la pierna derecha. Lo llevé al médico que descubrió una hernia ya avanzada, tienen que operarlo. Hoy es su cumpleaños. Hay padre, ¿podría celebrar la Misa por esa intención?

Yo meditativo, vago, impresionado, abrí los labios y balbucee:

Pues no…mi señora…voy a celebrar por él…

Y viendo mi confusión, mis palabras entrecortadas, preguntó la señora:

Padre, ¿está enfermo?

A lo que respondí;

Estoy, mi señora. Estoy enfermo…Pero, quede tranquila que haré la Misa por su hijo, por mi alumno Roberto, y él volverá a ser el que siempre fue: un hijo piadoso, obediente, ¡santo!

Comentario: El Infierno

La Sagrada Escritura habla de la realidad del Infierno. Nuestro Señor Jesucristo habló más sobre el Infierno que del Cielo.
El dogma de la fe de nuestra Santa Iglesia que las almas de los que mueren en estado de pecado mortal van hacia el Infierno.
El infierno es un lugar en estado de desgracia eterna en el que se hayan las almas de los reprobados, esto es, condenados.

La Sagrada Escritura es rica en pasajes sobre el Infierno. Segunda de Daniel 12, 2 los impíos resucitarán para eterna vergüenza y oprobio. Lea aún más en Judit 16, 17 y compare con Isaías 66, 24. También trata de esa terrible verdad, el Infierno, el libro de Sabiduría 4, 19 conforme 3, 10; 6, 5 ss.
Nuestro Señor amenaza a los fariseos con el castigo del Infierno (Mateo 5, 22.29-30; 10, 28; 18, 9; 23, 15.33: Marcos 9, 43.45-47). Nuestro Señor afirma clara y categóricamente que el Infierno es un suplicio eterno, fuego eterno, fuego que no se extingue. (Mateo 25, 41; 3,12; Marcos 9, 43; Mateo 13, 42.50; Mateo 25, 46).

Lugar de tinieblas (Mateo 8, 12; 22, 13; 25, 30). Lugar de llanto y rechinar de dientes (Mateo 13, 42.50; 24, 51; Lucas 13, 28). San Pablo da el siguiente testimonio: «Esos (los que no conocieron a Dios ni obedecieron el Evangelio) serán castigados a la eterna ruina lejos de la cara del Señor y de la gloria de Su poder (II Tesalonicenses 1, 8-9, conforme Romanos 2, 6-9; Hebreos 10, 26-31). Segundo Apocalipsis 21, 8 los impíos tendrán su parte en el tanque que arde con fuego y azufre y allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos (Apocalipsis 20, 10 conforme II Pedro 2, 4-6 e Judas 7). Da testimonio unánime de la realidad del Infierno, los padres de la Iglesia (discípulos los apóstoles y sucesores) y mencionamos apenas el santo mártir Ignacio de Antioquia, segundo sucesor de San Pedro en Antioquia que así mismo escribió: «Todo aquel que por su pésima doctrina corrompa la fe de Dios por la cual fue crucificado Jesucristo, ira para el fuego que no se extingue y a todos los que le escuchan» Que palabras terribles, que destino terrible, para los heréticos y apostatas que niegan la doctrina católica, que dejan la verdadera y única religión: La Católica, cometen una locura de fundar una nueva «iglesia» para sustituir la instituida por Nuestro Señor. Santo Ignacio dice: Para los heréticos, apostatas y los que les siguen. Procuremos oír los sabios consejos de San Judas (Judas 17-24).

No nos olvidemos que es dogma de fe que el Infierno dura por toda la eternidad. La palabra griega aionios, que se traduce «aquello que no tiene fin» refiriéndose a la eternidad del Infierno es la misma utilizado para hablar de la vida eterna (Juan 3, 16), para hablar de la eternidad de Dios (Romanos 16, 26). Intencionalmente Dios usó esa misma palabra para hablar del Infierno (Apocalipsis 14, 11).

Aionios no tiene significado doble. Sí ella nos revela que Dios es eterno y que lo que recibimos, si perseveramos en la fe católica, es eterno, entonces debe significar que el Infierno también es eterno.

¿Por qué existen personas que no creen en la existencia del Infierno? La negación de esa verdad no es un problema intelectual y si moral. En verdad son personas que no quieren cambiar de vida. Quieren vivir esclavizadas a los pecados de la carne y después ir para el Cielo. Ya decía Charles Baudelaire: «La mas bella astucia del diablo esta en el hecho de persuadirnos de que él, el diablo, no existe» y consecuentemente también que el Infierno no existe.

Se habla tan poco sobre del diablo, sobre el Infierno, sobre la muerte. Son los falsos profetas que tienen miedo de hablar de esas cosas y viven, ni un segundo la Palabra de Dios, pero si con ideas planteadas por la mentalidad dominante.
Nuestro Señor, repetimos, habló mas sobre el Infierno que sobre el Cielo, la Eucaristía, la Virgen Maria, porque El, que es Todo Amor, quiere que los hombres tengan ese conocimiento del terrible destino en que pueden caer con su rechazo al amor de Dios y la gracia salvadora que él les está ofreciendo.

Es bueno aclarar que las descripciones que la Biblia hace del Infierno son apenas indicios y una sombra pálida de la realidad.
Nuestra imaginación es incapaz de retratar de cualquier manera el horror del Infierno. Toda descripción sobre el Infierno esta muy lejos de la realidad. El Infierno es infinitamente más terrible de lo que se nos revela en la Sagrada Escritura y nos narra el sueño de Monsenhor Eymard.

Una buena confesión, una participación piadosa en las Misas dominicales, el amor a los hermanos, con buenas obras son señales de verdadera fe en Jesucristo. Esa es la verdadera fe católica que nos salva del Infierno y nos lleva para el Cielo. Hay dos caminos que llevan a la Eternidad: El Cielo o el Infierno, ¿Cuál de ellos escoge el lector?

Si quieren ir al Cielo, arrepiéntanse de sus pecados y procuren hoy mismo un Sacerdote piadoso católico y haga una buena confesión y nunca más se pierda una Misa los domingos – el Día del Señor.

Si el lector rechaza creer en la realidad del Infierno, me resta recordarle las palabras de Jesús:

«Loco, esta noche te pediré tu alma…» (Lucas 12, 20).
Diácono Francisco Almeida Araújo

ORACIÓN
¡Oh mi buen Dios que eres todo amor, yo te doy gracias por el don de la fe, doy gracias por Tu Santa Iglesia, doy gracias por ser católico, doy gracias por la esperanza del Cielo, doy gracias por la Escuela de Amor que es el Purgatorio para prepararnos mejor para las delicias del Cielo y te pido: ten misericordia de los pecadores y concede a Tu Iglesia un profundo amor a las almas para que den testimonio de Tu Evangelio con la palabra de de la vida! ¡Amén!

¿Tenían razón los Mayas? (y 4)

Actualizado 1 diciembre 2010

Con esta entrega doy por finalizado el tema de los Mayas. Ya se ve que da para mucho. Aquí no nos definimos sobre el tema, por otro lado un tanto complicado. Cada uno puede opinar como mejor le parezca. Hay una cosa clara desde la fe cristiana, y es que hay un fin del mundo cuando Dios quiera. Puede ser de una era, de una civilización, de una etapa… Dios dirá. De lo que no hay duda es que a cada uno le llega el fin en la hora de la muerte, y no sabemos cuándo es.  Y hay que preparar ese momento con serenidad y con responsabilidad.  Es el momento cumbre de nuestra etapa en la tierra.  Traemos aquí una serie de criterios, a favor y en contra. Cada cual juzgue con serenidad y saque sus consecuencias.

Científicos aclaran que no habrá catástrofe final

El director del Acervo Jeroglífico e Iconográfico Maya (Ajimaya) del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, Carlos Pallán, habló sobre las profecías mayas y dijo que las mismas implican “sólo el final del periodo”, y que en los 15.000 textos de la antigua Civilización Maya, no se menciona que habrá catástrofes. Los mayas “jamás mencionan que se vaya a acabar el mundo”, acotó.

Toda esta corriente, incrementada por Internet y por una reciente producción cinematográfica; tiene sus orígenes en los años 70 cuando diversas publicaciones esotéricas hablaban del fin del mundo. Pallán dice que en 2 escritos mayas se menciona el final como el final de un ciclo, y que más bien los mayas sólo hablan de prosperidad y años de luz venideros.

El director del Acervo Jeroglífico e Iconográfico Maya (Ajimaya) del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, Carlos Pallán, habló sobre las profecías mayas y dijo que las mismas implican “sólo el final del periodo”, y que en los 15.000 textos de la antigua Civilización Maya, no se menciona que habrá catástrofes. Los mayas “jamás mencionan que se vaya a acabar el mundo”, acotó.

Toda esta corriente, incrementada por Internet y por una reciente producción cinematográfica; tiene sus orígenes en los años 70 cuando diversas publicaciones esotéricas hablaban del fin del mundo. Pallán dice que en 2 escritos mayas se menciona el final como el final de un ciclo, y que más bien los mayas sólo hablan de prosperidad y años de luz venideros.

El Dr. David Morrison de la Agencia Espacial Norteamericana (NASA) también desmiente la teoría del “Fin del mundo”, en la cual muchos como Zecharia Sitchin aseguran que según las profecías mayas, un meteorito caerá en la Tierra en diciembre de 2012. Zecharia Sitchin deduce de las profecías mayas que un supuesto planeta gigante provocaría grandes catástrofes al acercarse a la Tierra. Morrison asegura que no hay base valedera para este tipo de afirmaciones.

Meses atrás el arquitecto colombiano Fernando Malkún especialista en el tema y que estudio tres grandes culturas, la maya, egipcia y la atlante, coincide con Morrison.

En un seminario que dictó en Chile, Malkún negó que los mayas hablen del fin de la humanidad, y dice que más bien los mayas hablan de un cambio de la era planetaria y que vendrán años de luz y que el fin del ciclo será el 23 y no el 21 de diciembre.

“No creo que se suceda un caos mundial, lleno de muerte y destrucción, sino que se desencadenará una serie de eventos de destino, situaciones difíciles que harán que el hombre se enfrente a la muerte, y es en ese momento que se producirán las transformaciones interiores, las claridades que no se logran ver de manera ordinaria y que facilitan una relación armoniosa con los otros hombres”, explicó.


Arqueólogo descarta fin apocalíptico presuntamente augurado por los mayas

México, 16 jun (EFE).- Contrario a las profecías apocalípticas para el 2012 que se le atribuyen a la civilización Maya, el arqueólogo mexicano Alfonso Morales asegura que los mayas preveían un «fenómeno estrictamente cíclico», por lo que descarta cualquier catástrofe para ese año.

En los libros «Chilam Balam», que relatan la historia del pueblo Maya, se mencionan las profecías sobre el fin de la primera era de la humanidad, y es de ahí donde los estudiosos del esoterismo han sacado sus conclusiones sobre «7 supuestos vaticinios», dijo hoy a Efe el experto Alfonso Morales.

Indicó que estos estudiosos del esoterismo insisten en que los mayas profetizaron que una serie de catástrofes naturales causarán la destrucción total del planeta y con ello de la especie humana.

Estas predicciones, supuestamente derivadas del «Chilam Balam», aseguran que «el mundo de odio y materialismo terminará y con ello el final del miedo, la humanidad tendrá que escoger entre desaparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo».

Ante esta visión catastrofista, Morales admite que los mayas sí tenían sus profecías pero hablaban del fin de su propio mundo, no de como se entiende la realidad actual ni de cómo son hoy presentadas.

Afirmó que las predicciones mayas «surgieron mucho antes del 2012, en particular con la llegada de los españoles, quienes efectivamente terminaron con el mundo maya, hicieron correr sangre, reordenaron las tierras, trajeron hambre y enfermedades y no respetaron sus creencias».

La conquista española de los pueblos Mayas, quienes habitaron en una vasta región de Mesoamérica, se consumó en 1697 con la toma de Tayasal, entonces capital de los Mayas Itzá y Zacpetén.

El último estado maya desapareció en 1901 con la finalización de la Guerra de Castas, cuando el Gobierno del entonces presidente Porfirio Díaz ocupó la ciudad de Santa Cruz.

El experto explicó que según el calendario Maya, el próximo 21 de diciembre del 2012 finaliza la primera era de la humanidad al cumplirse el ciclo «13 Baktún», es decir, los 5,125 años de existencia de la civilización que comenzó su cuenta regresiva a partir del 3,114 antes de Cristo.

«La filosofía maya concibe el principio y el fin como un todo, es decir, no separa la vida y la muerte porque uno de origen a otro, pero no por ello quiere decir que todo tiene que terminar para poder ver un nuevo comienzo», afirmó Alfonso Morales.

Agregó que si el Gobierno maya aún reinara las tierras de Mesoamérica «el 21 de diciembre del 2012 sería el día más importante de toda su historia, celebrarían la llegada de un nuevo sol con ceremonias, banquetes y sacrificios».

Recordó que la civilización maya posee una de las cinco escrituras originales del mundo junto con la china, sumeria, egipcia y la harrappan en la India, y que en América es la única escritura completa hasta la fecha.

También utilizaron el concepto abstracto del cero antes que otras culturas, manejaron redes de comercio complejas entre ciudades vecinas, dejaron un legado ilimitado de obras de arte e integraron en su monumental arquitectura al arte, la mitología y el poder.

Según el arquitecto Alfonso Morales, entre los principales hallazgos arqueológicos de esta civilización está la tumba del rey Pacal en Palenque, los Murales de San Bartolo en Guatemala, el trono del templo 21 también en Palenque y el área de Calakmul en Campeche, los cuales nos han revelado grandes aportes de la civilización maya.

Fuente: Agencia EFE

Especulativo lo escrito sobre el calendario maya

Según los mayas, lo que termina es una época, una vibración, pero en ese momento inicia otra

CIUDAD DE MÉXICO (03/JUN/2010).- El 99 por ciento de lo escrito hasta hoy sobre el calendario maya es totalmente especulativo, lo único real es que termina el 21 de diciembre de 2012, y eso representa el fin de una época que dura 26 mil años, certificó el antropólogo, matemático y escritor, William Gladstone.

Aseguró que de acuerdo con infinidad de libros realizados sobre el tema, se ha interpretado en el sentido de que el calendario maya termina ese día y el mundo también, pero eso es verdad sólo metafóricamente, pues «según los mayas, lo que termina es una época, una vibración, pero en ese momento inicia otra».

Entrevistado con motivo de la publicación en México de su obra «Los doce», Gladstone puso en relieve que en su calidad de matemático y antropólogo ha estudiado lo que se puede tener por cierto y lo que no es verídico, por eso aseguró que «las profecías negativas no tienen valor alguno».

Advirtió que el mundo vive hoy un momento de crisis y que «si no despertamos al hecho de que somos igualmente seres espirituales y seres humanos con responsabilidad, no sólo con otros seres humanos, sino ante todo lo que tiene vida, podemos crear un mundo que puede ser fatal, y eso nadie lo desea», dijo.

Dijo que «Los doce», novela que ahora se lee en 20 idiomas en casi 50 países alrededor del mundo, fue concebida por él tras haber tenido una experiencia cercana a la muerte, como «Max», personaje de su libro, quien de niño vive en un mundo de colores y números, sin pronunciar palabra alguna hasta llegar a los seis años de edad.

«La idea creativa nació hace 30 años con mi experiencia de casi morir. Por eso la primera mitad de la novela, 100 hojas, es una autobiografía que me resultó fácil de escribir, pues la pasión literaria me viene de mi madre. Este es el único libro escrito como novela que cuenta el lado positivo de las profecías mayas», dijo.

Luego de informar que «Los doce» vive su feliz cuarta edición en Alemania y Corea, el entrevistado sostuvo que «se trata de un libro que llama la atención, porque el mensaje que lleva a los lectores es de capital importancia, sobre todo en este momento en que el mundo vive una crisis en diversos ordenes».

En la trama, explicó el autor, «Max» tiene una experiencia cercana a la muerte a sus 15 años de edad. En ella, una visión le revela los nombres de 12 individuos únicos. Aunque no comprende la importancia de esos hombres, el chico no puede desprenderse de la idea de que tienen un profundo significado.

Al sentenciar que las profecías son para bien, no para mal, anotó que «esa fue la motivación para escribir la novela y despertar a la gente. Más que eso, en el proceso de escribir la novela aprendí que la vida que había yo vivido era escogida para mostrar principios más importantes que sólo el calendario».

Explicó que su vida se ha regido por una sucesión de anécdotas, coincidencias y sucesos aparentemente extraños, «motivados o dirigidos no sé por quién», que lo han convencido de que su paso por esta vida obedece a algo especial y muy particular, como mostrar al mundo la realidad de esas profecías mayas.

«Mi fecha de nacimiento es el 12 de diciembre de 1949, igual que el de ´Max´, y ese número tiene la misma energía que el 21 de diciembre de 2012. Una coincidencia de este tipo se inscribe en un rango de probabilidad de una entre 30 mil», dijo y rubricó al subrayar que como esa, su vida tiene innumerables datos curiosos.

Fuente: José Vicente Cobo

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Bunkers españoles para protegerse del 2012

No se trata de una película de ficción. El Grupo de Supervivencia de España 2012 (GSE) está construyendo bunkers en diferentes puntos del territorio para protegerse del fin del mundo que han profetizado los Mayas para esa fecha.

No importa si la profecía falla: están seguros de que ante el cambio climático, los desastres naturales, la inestabilidad de las manchas solares y la amenaza nuclear, conviene tener un refugio.

«No somos apocalípticos, pero sí queremos prevenir los riesgos. Un país como España, que tiene centrales nucleares o que es objetivo de al-Qaeda, no cuenta con un nivel de seguridad muy alto ante una gran catástrofe», le explicó a BBC Mundo Jonatan Bosque, presidente del grupo.

«En Suiza, toda nueva construcción viene con su bunker. Aquí, este tipo de refugios lo tienen personas adineradas. Somos una organización no lucrativa, lo que queremos es que los bunkers estén al alcance de todos», agregó.

Tres años en un bunker

El GSE ya cuenta con 180 socios y varios proyectos en las sierras de Madrid, Granada y Aragón. Los bunkers, subterráneos o construidos como cuevas en las montañas, están envueltos en una capa de 60 centímetros de hormigón y cuentan con filtros de partículas radiactivas para evitar filtraciones de vertidos tóxicos o fugas radiactivas o bacteriológicas.

No somos apocalípticos, pero sí queremos prevenir los riesgos. Un país como España, que tiene centrales nucleares o que es objetivo de al-Qaeda, no cuenta con un nivel de seguridad muy alto ante una gran catástrofe

Jonatan Bosque, presidente de GSE

Además, los refugios tienen generadores eléctricos que funcionan con diesel, sistemas de refrigeración y despensas para víveres, semillas y plantas.

«Adentro se puede estar hasta tres años respirando aire puro, pero todo depende de la capacidad de gestión de los ocupantes, de los alimentos. No te vas a encontrar unos yogures desnatados esperándote», señaló Bosque.

Y alertó: «La cuestión es que si estás ante una catástrofe, como la fuga de la planta nuclear de Chernobyl, no puedes salir hasta varios años, después».

Precios y catálogo de refugios



El catálogo de bunkers incluye uno inspirado en el Metro de Londres en versión familiar (54 metros para 24 personas) y comunitario (600 metros para 150 personas). Asimismo los Ecohobbits, refugios de 12 metros (tres o cuatro personas) clavados en la montaña como si fueran las habitaciones de un barco que va a soportar una gran inundación.

«Los bunkers grandes pueden costar unos US$150.000 y los pequeños unos US$4.000. Entre US$1.800 y US$3.000 por persona se puede ser propietario de un bunker», explicó el responsable del grupo.

«Ahora bien», aclaró, «no es una casa. Su uso es para emergencias. Para acceder a los bunkers hay que pertenecer a la cooperativa, así evitamos especulaciones con los precios».

En ese sentido, el GSE 2012 proyecta recoger medio millón de firmas para que este tipo de refugios sean de acceso público y los financie el Estado.

Los mayas y el fatídico 2012

Después de ver la taquillera película «2012», inspirada en las profecías mayas, y que dibuja un mundo de ciudades destrozadas y mares desorbitados, Bosque salió convencido de que había visto una comedia.

Adentro se puede estar hasta tres años respirando aire puro, pero todo depende de la capacidad de gestión de los ocupantes, de los alimentos. No te vas a encontrar unos yogures desnatados esperándote

Jonatan Bosque

«Es muy exagerada, aunque sí creemos que hay un aumento de los desastres naturales como consecuencia de la actividad de las manchas solares», opinó.

«La propia NASA ha anunciado una tormenta solar sin precedentes para el 2012. Seguramente nos quedemos sin luz y nuestro estilo de vida colapse, pero también hay voces, como la del escritor holandés Patrick Geryl, que hablan de una inversión de los polos magnéticos de la Tierra, de consecuencias geológicas drásticas», le detalló a BBC Mundo.

«No hay que construir un bunker para sentirte seguro», agregó, «hay que desarrollar protocolos de actuación para todo tipo de catástrofes, aunque nos parezcan remotas como las tormentas solares».

«Hace poco, la provincia de Gerona, en Cataluña, se quedó sin luz por una nevada. Sabían que había que cambiar el cableado eléctrico por obsoleto, pero no lo hicieron».

Fuente: Juanjo Robledo

BBC Mundo, Madrid

El Armagedón, Nostradamus y las 7 profecías mayas

Michel de Nostradamus, médico, astrólogo y adivino francés, escribió un libro con más de mil predicciones divididas en cien cuartetas y en diez centurias. Tuvo que escribir la obra en versos para protegerse de la persecución a que era sometido y en la misma intentaba adivinar el futuro de Francia y del mundo hasta el año 3797, en que supuestamente ocurriría el Apocalipsis.

Se cuenta que una de sus más famosas adivinanzas guarda relación con la destrucción de Occidente que causarían los pueblos mongólicos del Oriente, en el año 1999.

La otra fue cuando predijo la muerte de Enrique II a causa de heridas que recibiría en una competencia montado a caballo. Muchas otras de sus profecías se cumplieron y algunas están por verse.

Por otro lado, tenemos las famosas Siete Profecías Mayas que también tienen su importancia para esta sociedad universal, actualmente salpicada por acontecimientos catastróficos que están creando una preocupación colectiva, como son las guerras, los terremoto, los huracanes, la violencia, la criminalidad, los cambios climáticos que provocan tantas calamidades, y otros.

Los mayas tenían buen control de las visiones de futuro, de nuestro presente y así lo hacen constar en las siete profecías que se basan en las conclusiones de sus estudios científicos y religiosos sobre el funcionamiento de universo. Decían en la primera profecía que el mundo de odio y materialismo terminará el sábado 22 de de diciembre del año 2012 y con ello el final del miedo, en virtud de que en este día la humanidad tendrá que escoger entre desparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo. Ese día el sol producirá una gigantesca llamarada radiante.

La Segunda señala que el comportamiento de la humanidad cambiaría rápidamente a partir de un eclipse solar que se produciría el 11 de agosto de 1999. Ciertamente, ese hecho se dio. La Tercera predice que una ola de calor aumentará la temperatura del planeta, produciendo cambios climatológicos, geológicos y sociales en una magnitud sin precedentes, y se dará por varios factores, uno de ellos generado por el hombre por su falta de armonía con la naturaleza.

La Cuarta pronostica que a consecuencia del aumento de la temperatura, se provocará un derretimiento en los polos, si el sol aumenta sus niveles de actividad por encima de lo normal. Esta profecía nos dice que todos los sistemas basados en el miedo se transformarán simultáneamente con el planeta y el hombre, para dar paso a una nueva realidad de armonía. El nuevo día galáctico (el apocalipsis) está anunciado por todas las religiones y cultos como una época de paz y armonía para todos los hombres.

La quinta profecía dice que todos los sistemas basados en el miedo sobre lo que se fundamenta nuestra civilización se transformarán simultáneamente con el planeta. Los sistemas fallarán para enfrentar al hombre consigo mismo y hacerle ver la necesidad de reorganizar la sociedad, y continuar en el camino de la evolución, que lo llevará a comprender la creación.

La Sexta comenta que en los próximos años aparecerá un cometa cuya trayectoria pondrá en peligro la existencia misma del hombre. Los mayas veían a los cometas como agentes de cambio que venían a poner en movimiento el equilibrio existente para que ciertas estructuras se transformen, permitiendo la evolución de la conciencia colectiva. Para ellos, Dios es la presencia de la vida que tiene todas las formas y su presencia es infinita.

Séptima: Esta profecía nos habla del momento que en el que el sistema solar, en su giro cíclico, sale de la noche para entrar en le amanecer de la galaxia; dice que los 13 años que van desde 1999 al 2012 la luz emitida desde la galaxia sincroniza a todos los seres vivos y les permite acceder voluntariamente a una transformación interna que produce nuevas realidades, que todos los seres humanos tienen la oportunidad de cambiar y romper sus limitaciones, recibiendo un nuevo sentido: la comunicación a través del pensamiento.

Por último, tenemos el caso del Armagedón que, al parecer, será el desenlace de esta anunciada tragedia. La palabra “Armagedón” viene de la raíz hebrea “Har-Magedone”, que significa “Monte Megido” y se han convertido en sinónimos de la futura batalla en la cual Dios intervendrá y destruirá los ejércitos del anticristo como está predicho en la profecía bíblica (Apocalipsis 16:16; 20:1-3, 7-10). Habrá millones de gente comprometida en la Batalla de Armagedón, porque todas las naciones se reunirán para luchar contra Cristo. Considerando que “Har” también significa colina, la localización más probable para ese enfrentamiento son las colinas que rodean el Valle del Megido, a unos 30 kilómetros al norte de Jerusalén. Más de doscientas batallas se han librado en esa región.

El valle de Armagedón se convirtió en al símbolo del conflicto final entre Dios y las fuerzas del mal. Según los estudiosos de la religión, esta palabra sólo se menciona en el libro Apocalipsis, capítulo 16, versículo 16, cuando expresa lo siguiente: “Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón”. Este paisaje bíblico comenta acerca de la reunión de todos los reyes que serán leales al anticristo, para el final asalto sobre Israel. Incluso se afirma que en ese escenario “Dios derramará el cáliz del vino del ardor de Su ira (Apocalipsis 16:19), y el anticristo y sus seguidores serán derrocados y vencidos”. Nostradamus también habla del anticristo.

En resumen, hay una extraña coincidencia en los señalamientos referentes al Armagedón, los Siete sellos del Apocalipsis y las Siete Profecías Mayas. Los tres concluyen en un mismo punto: los días finales de la humanidad acabarán en forma horrible. Mientras llega el momento de la verdad, los humanos continuamos inmersos en toda clase de maldad. Incrédulos, creyentes, buenos y malos, todos tenemos los días contados, de manera que no sintamos vergüenza y admitamos que el terror a la muerte está circulando por nuestras venas.

Fuente: Manuel Vólquez

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Los Mayas no profetizaron el fin del mundo

La directora del Centro de Estudios Mesoamericanos de la Universidad Estatal de Rusia de Ciencias Humanas, señaló que los mayas no hablan de muertos en el 2012, sólo de sequías.

Estudiosos rusos descartaron aquí que los mayas hayan profetizado el fin del mundo, idea que se les ha atribuido, tomando como base su calendario que concluye en 12 de diciembre de 2012.

La directora del Centro de Estudios Mesoamericanos «Yuri Knórosov» de la Universidad Estatal de Rusia de Ciencias Humanas, Galina Ershova, aseguró que el fin del mundo no fue pronosticado en las profecías de la cultura maya.

Durante la conferencia magistral «La vida de los mayas a través de los textos jeroglíficos» ante estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) la doctora Ershova, especificó que la teoría maya sólo pronosticó la presencia de sequías y enfermedades en los próximos 20 años a partir de su escritura.

Destacó que los textos astronómicos no hablan de ninguna profecía «hablan sobre cosas reales y muy concretas, nada de cosmovisión y nada de muertos en 2012, simplemente ellos hablaban de sequías».

La historiadora académica rusa que se especializa en el estudio de las antiguas civilizaciones, culturas y lenguas del Nuevo Mundo y en particular la de la cultura y escritura de los mayas, dijo que éstos sólo se centran en el espacio de la vida de la humanidad.

«Los mayas no habían dicho eso -de las profecías-, en ninguno de los textos, ellos eran mucho más inteligentes», enfatizó la autora de unos 200 artículos científicos en el arte, la literatura e incluyendo más de ocho libros sobre la escritura maya, la historia, y la arqueoastronomía.

Explicó que para poder descifrar los jeroglíficos mayas, el pionero ruso Yuri Knórosov, tuvo que utilizar un modelo matemático, 365 signos de escritura silábica fonética y los 29 signos de Diego de Landa para poder comprender el mundo maya.

Mencionó que los estudios realizados en Rusia se basaron en hechos reales y no en versiones que ofenden el patrimonio cultural de un pueblo indígena.

«La educación de una cultura clásica europea que estudia las cosas del mundo antiguo de todas las regiones permitió que Yuri Knórosov, se metiera como en el agua para descifrar la escritura maya y entonces yo estaba fascinada con el paisano y también quería compartir con él este trabajo», indicó.

Galina Ershova señaló que en su trabajo analizan a través de los textos la vida maya y no a través de «gringadas que aparecen en películas, como la de Mel Gibson que ofendió a la cultura porque hablaba de la vida antigua maya cuando utilizaron todo lo nuevo en Yucatán y Quintana Roo, es una tontería» , expresó.

Añadió que «los textos mayas no sólo son una visión del universo, sino una reflexión de nosotros mismos para ver en qué mundo vivimos» .

A pesar de no haberse encontrado nuevos cambios en la escritura jeroglífica maya, la historiadora académica expresó que hasta el momento todo quedará en un proceso de acumulación que estará profundizando en el pasado, presente y futuro del contexto social.

Fuente. http://www.eluniversal.com.mx