El santuario donde los bebés nacidos muertos resucitaban

por un momento para ser bautizados

Una película italiana premiada en Cannes devuelve a la actualidad este santuario y su curiosa tradición

En el norte de Italia, en Trava, se encuentra este pequeño santuario poco conocido; y gracias a una reciente película premiada por Cannes, Small body (original: Piccolo corpo) está de nuevo atrayendo a los peregrinos.

Antiguamente, hasta aproximadamente el siglo XVIII, el santuario era muy popular; se creía que la Virgen de Trava concedía un breve tiempo de vida a los niños que morían al nacer, para que fueran bautizados, y no terminaran en el limbo.

La salvación sin bautismo es una cuestión muy complicada, y la Iglesia ha tratado de dar luz con el documento “La Esperanza de la Salvación para los niños que mueren sin Bautismo” de la Comisión Teológica Internacional.

“Santuario del Respiro”

Volviendo al Santuario de Trava, este es uno de los pocos santuarios à répir; o sea, que daba un último «respiro» a los bebés fallecidos, tiempo suficiente para ser bautizado, según un rito particular, muy piadoso y cargado de esperanza.

Este rito, consistía en colocar al niño sin vida sobre un altar de piedra que se levantaba cerca de la iglesia, a la entrada de un bosque. Allí, con la presencia de un sacerdote, el recién nacido volvía a la vida por unos instantes, recibía el sacramento y volvía a morir.

Recordemos que en tiempos antiguos debido a la condiciones de miseria, pobreza, la inexistente asistencia médica en un parto, era común que muchas mamás dieran a luz a su niño muerto.

En testimonio de esta creencia, son cientos los exvotos en el santuario, que muestran a estos niños muertos, renacidos, bendecidos y luego muertos de nuevo.

Desafortunadamente, varios exvotos han sido robados, y los que sobreviven han sido encerrados para mayor seguridad.

MADONNA DI TRAVA

Santuari Italiani – Associazione

Entre los saqueos desapareció incluso el cuadro auténtico de la Virgen de Trava, en realidad una de las representaciones de la Virgen del Carmen. Hoy lo remplaza una copia.

También la verde pradera que circunda el santuario es testigo único de estas historias de fe y esperanza; allí como el cementerio donde se enterraban estos bebés que «volvían a la muerte».

MADONNA DI TRAVA

Santuari Italiani – Associazione

El santuario, como medida de protección, está siempre cerrado. Se abre solo con cita previa; y solo un día está abierto a todos los lugareños: el 15 de Agosto para la fiesta de la Asunción.

“Pequeño Cuerpo”

Esperemos que la película Small Body, pueda verse muy pronto en español.

La película cuenta, en modo muy delicado y respetuoso, la historia de una de estas madres que debe atravesar un largo viaje, pasando por tantos peligros con tal de dar la posibilidad de «salvarse» a su pequeña hija muerta al nacer.

‘Fátima. La película’

Ofrecemos en exclusiva una entrevista, en formato de vídeo, realizada a los tres actores que dan vida a Sor Lucía y sus primos, los hermanos san Francisco y santa Jacinta, que respectivamente dan vida Stephanie Gil, Jorge Lamelas y Alejandra Howard

Hace dos años estaba previsto en lanzamiento en salas comerciales del filme ‘Fátima. La película’, dirigida por el cineasta italiano de 56 años, Marco Pontecorvo.

La producción corrió a cargo de Diamond Films, con el apoyo en la promoción de Bosco Films. Pero a consecuencia de la pandemia, el estreno no llegó a producirse, a pesar de que incluso tenía fecha.

Una fecha, el 16 de octubre de 2020, significativa por cuanto representa en la vida del Papa Juan Pablo II, dado que ese día fue elegido pontífice. 

Si cabe, la nueva fecha también tiene algo de especial; puesto que hoy, pero en 1981, el terrorista turco Mehmet Ali Ağca disparó cuatro veces contra el papa polaco en la Plaza de San Pedro. Sería el primero de otras tentativas de atentado. Se incluye desde hoy en el catálogo de Amazon Prime Video en España.

Como se sabe, Wojtyla reconoció que la virgen de Fátima le había salvado la vida, que ella con su mano había apartado la trayectoria de una bala mortal. 

‘Fátima. La película’ está inspirada en los hechos ocurridos en la ciudad de Fátima (Portugal), durante la Primera Guerra Mundial y protagonizada por Harvey Keitel (‘El Irlandés’), Sônia Braga (‘Wonder’), Goran Visnjic (‘Doctor Who’), Joaquim de Almeida (‘Una vida a lo grande’) y la española Stephanie Gil (‘El mejor verano de mi vida’).

El drama, tomado a partir de hechos históricos y de las memorias de la Hermana Lucía, tiene su punto de origen en Portugal, en 1917. Tres niños afirman haber visto a la Virgen María en la tierra de Cova de Iría, en la ciudad de Fátima.

Son Lucía, de 10 años (hoy sierva de Dios), y sus primos Francisco y Jacinta, de 9 y 7 (hoy santos). Sus revelaciones enfurecen al gobierno y a algunos miembros de la curia, que intentan persuadirlos de esa historia sobre las apariciones.

Sin embargo, y a medida que se extiende la noticia, miles de peregrinos acuden al pequeño pueblo portugués con la esperanza de presenciar un milagro. Lo que allí experimentan cambia sus vidas para siempre.

Bravo por la valentía de Marco Pontecorvo (hijo del aclamado cineasta Gillo Pontecorvo, autor de la espléndida ‘La batalla de Argel’, de 1966); por dotar de actualidad –no sólo en perfección técnica y estilo– a unos sucesos llevados al cine con anterioridad con buenos resultados.

Pontecorvo demuestra tener gran personalidad narrativa y logra un brillante resultado –por encima de las películas ya conocidas del género; que abundaron en los años 50 por estar centradas en temática religiosa– al dejar más espacio para la reflexión sin caer en el adoctrinamiento o en una fe enmascarada.

Con exquisita sensibilidad y sencillez muestra a la Virgen insertada en medio de la naturaleza con todos los elementos que la conforman. La brisa se agita con tiento en el campo de trigo y así preludia su presencia, descalza, moviendo ligeramente los pies, ataviada con una túnica y un velo blanco.

De esta manera, Pontecorvo ha conseguido una Virgen creíble, a la que vemos su hermoso rostro, sin necesidad de artificios, igual que Gibson logró un Jesús creíble en ‘La pasión de Cristo’ (2004).

El anticlericalismo consustancial a la Primera República portuguesa se sintetiza en la incómoda presencia de la autoridad eclesiástica, por un lado; y en los desengaños de la Gran Guerra, por otro; como explicita la historia cuando el alcalde recita periódicamente la lista de fallecidos ante unos familiares rotos.

En este sentido, el contexto socio político resulta apasionante. Por otro lado nos encontramos con la esencia de los tres pastorcitos; que se resume en su modo de ver un mundo donde reina la pobreza, pero también cómo rezan o cómo ríen. O sus encuentros con la Virgen, acaecidos entre el 13 de mayo y el 13 de octubre.

Su espontaneidad al encarar sus personajes es la mejor baza del filme, especialmente remarcado por el talento de la joven Stephanie Gil, que da vida a Lucía. Su mirada transmite ilusión, esperanza, desengaño y también la pesada carga que ha caído sobre sus hombros. Respecto a la dirección de actores, Pontecorvo también sabe exprimir de ellos lo mejor, incluso de los que no tienen ningún diálogo.

Desde el punto de vista argumental, resulta gratificante conocer, a pies juntillas, no solo la reacción inicial de los padres de Lucía y los de Francisco y Jacinta al enterarse de la noticia que hace tambalear el pueblo, sino también las vivencias internas de cada uno de los progenitores en su día a día, dentro y fuera de la familia, una de las aportaciones fílmicas que se han trabajado menos en el cine y que, en este caso, ocupan todo el relato y dan una idea mucho más terminada de cómo se manejaron durante esos meses.

Y en el entretanto se desarrolla la episódica subtrama, acaecida en 1989, entre el profesor Nichols, al que da vida un espléndido Harvey Keitel, y sor Lucía, encarnada por la veterana Sonia Braga.

En ella Pontecorvo pone el acento en la dicotomía entre razón y fe de modo honesto; es más, la Hermana Lucía pregunta a Nichols si se ha avanzado algo en eso de rezar para alcanzar la paz, sin ironías ni segundas lecturas.

Por último, Pontecorvo no rehúye de informar sobre el tercer secreto de Fátima, de mostrar las visiones del infierno con realismo.

Pero donde más se luce es con una puesta en escena realista del conjunto que a su vez disfruta de una muy buena ambientación. No es una película de grandes efectos especiales, pero sí consigue emocionar y mostrar sin remilgos un mundo que trasciende. Eso sí, se toma su tiempo para desplegarlo todo.

Queda, pues, una emotiva historia que actualiza el mensaje de Fátima, dirigida a creyentes y no creyentes, y que destila humanidad. Por ello resulta una joyita del cine italiano que nadie debe perderse.

Cambio de agujas Juan Manuel Cotelo (director de cine)

La Virgen María es un regalo que Dios nos da, y como regalo, podemos recibirlo o no. Ella está interesada en cada uno de nosotros. No sé medir su importancia en mi vida. Si queremos gozar de sus servicios, los tenemos.

Algunas personas cuentan lo que experimentaron al salir de alguna de las películas que hemos hecho. Una persona escribió desde México: Salí a la calle para suicidarme, al pasar por el cine, entré… Su película salvó mi vida.

Jesús nos dice: “Sin Mí no pueden hacer nada”. Y es verdad: Tú no tienes fuerza para convertir tu alma ni a nadie. Pedro dijo: “YO voy a dar la vida por Cristo”. Y luego dice: “No lo conozco”. A Dios le dejas actuar en ti, o no lo dejas hacer en ti.

Si cuando hay fruto, no le robas la gloria a Dios, vamos adelante.

MARÍA EXPLICA EL APOCALIPSIS

  • Apocalipsis – La gran Apostasía Satanás, mi Adversario, con engaño y por medio de su astuta seducción, ha conseguido difundir por doquier los errores, bajo el señuelo de nuevas y más actualizadas interpretaciones de la verdad
  • Consagraos a mi Corazón Inmaculado A quien se consagra a mi Corazón Inmaculado, vuelvo a prometerle la Salvación: la salvación del error en este mundo y la salvación eterna
  • Apocalipsis – El fin de los tiempos El día del Señor no vendrá antes de que se haya producido la gran apostasía. Habrá entre vosotros falsos maestros. Intentarán difundir herejías desastrosas y se pondrán, incluso, en contra del Señor que les ha salvado
  • Apocalipsis – El enorme Dragón rojo El enorme Dragón Rojo es el comunismo ateo que ha difundido por todas partes el error de la negación y del obstinado rechazo de Dios
  • Apocalipsis – La bestia semejante a una pantera El objetivo de las logias masónicas, hoy, es el de actuar con gran astucia, para llevar a la humanidad en todas partes a despreciar la Santa Ley de Dios, a obrar en abierta oposición a los diez Mandamientos
  • Apocalipsis – La bestia semejante a un cordero la bestia con dos cuernos, semejante a un cordero, indica la Masonería infiltrada dentro de la Iglesia, es decir la masonería Eclesiástica, que se ha difundido sobre todo entre los miembros de la Jerarquía
  • Apocalipsis – El número de la bestia: 666 Aquí se requiere sabiduría. El que tiene inteligencia calcule el número de la bestia; este número representa la cifra de un hombre. Tal cifra es 666
  • Apocalipsis – La marca en la frente y en la mano Éstos son los tiempos en que los seguidores de aquél que se opone a Cristo son sellados con la marca en la frente y sobre la mano.
  • Apocalipsis – Primer signo: la confusión Varios signos os indican que ha llegado para la Iglesia el tiempo de la purificación: el primero de ellos es la confusión que reina en Ella. Este es, en verdad, el tiempo de la mayor confusión
  • Apocalipsis – Segundo signo: la indisciplina Éste es el segundo signo que os indica cómo para la Iglesia ha llegado el tiempo conclusivo de su purificación: la indisciplina difundida a todos los niveles, especialmente entre el clero
  • Apocalipsis – Tercer signo: la división Esta división, que ha penetrado en el interior de la Iglesia, es el tercer signo que os indica con seguridad que para ella ha llegado el momento conclusivo de la dolorosa purificación
  • Apocalipsis – Cuarto signo: la persecución La cuarta señal, que os indica que ha llegado para la Iglesia el período culminante de su dolorosa purificación, es la persecución. La Iglesia, en efecto, es perseguida de varias maneras
  • Apocalipsis – El Ángel del primer flagelo Ha descendido sobre el mundo la hora de la gran tribulación, porque los Ángeles del Señor son enviados, con sus flagelos, para castigar la tierra
  • Apocalipsis – Una corona de doce estrellas La Mujer vestida del Sol, que combate al Dragón y a su poderoso ejército del mal. Entonces, las estrellas en tomo a mi cabeza indican a aquellos que se consagran a mi Corazón Inmaculado, forman parte de mi ejército victorioso
  • Apocalipsis – Cuando el Hijo del Hombre vuelva Os he predicho en Fátima que llegaría un tiempo en el cual la verdadera fe se perdería. Estos son los tiempos. Vuestros días están marcados por esta situación dolorosa y significativa
  • Apocalipsis – Yo bajo del cielo Rusia no me ha sido consagrada por el Papa con todos los Obispos y por eso, no ha tenido la gracia de la conversión y ha difundido sus errores por todas partes del mundo
  • Apocalipsis – El Anuncio de los tres Ángeles Vuestra liberación coincidirá con el fin de la iniquidad, con la completa liberación de toda la creación de la esclavitud del pecado y del mal. Cuanto sucederá será una cosa tan grande, como jamás se ha visto desde el principio del mundo
  • Apocalipsis – El Ángel con la llave y la cadena Para esto debe descender del cielo un Ángel al que se le ha dado la llave del Abismo y una cadena con la cual atará al gran dragón, a la serpiente antigua, Satanás, con todos sus secuaces

El Milagro de Nuestra Señora del Rayo

Foto tomada por el autor en el santuario

El 13 de agosto de 1807 fue una noche para recordar en el convento dominico de Jesús María en Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México. La iglesia de Jesús María está a cinco minutos a pie de la gigantesca Catedral de Guadalajara y del zócalo (la plaza central de la ciudad). Guadalajara se encuentra en la parte occidental del país en el estado de Jalisco. La elegante ciudad se jacta de un clima ideal y es popular entre muchos turistas estadounidenses y canadienses.

A las 2:30 de la madrugada estalló una violenta tormenta eléctrica. Esta era una ocurrencia común en la «temporada de lluvias» en esta zona de México, durante los meses de julio a octubre. Desde 1792 las monjas habían vivido en el convento pacíficamente y sin incidentes. Todo esto iba a cambiar.

Mientras las monjas dormían en sus cuartos en esta fatídica noche, la tormenta arrasó con toda su fuerza. El trueno rodó y crujió por todo el cielo; la lluvia golpeó las ventanas. Un tremendo choque sacudió el convento hasta sus cimientos, despertando a todos.

¡En el dormitorio un rayo había golpeado la estatua de Nuestra Señora! El humo llenaba la habitación y el olor a leña quemada estaba en todas partes: ¡el convento estaba en llamas! Las monjas aterrorizadas huyeron por sus vidas.

Una vez extinguido el fuego de forma segura, las monjas regresaron al convento para evaluar los daños. Una triste visión se encontró con sus ojos: la estatua de María fue dañada irreparablemente. Sus ojos de cristal habían sido destrozados y su cara había sido ennegrecida. El rosario de perlas que rodeaba la imagen ahora era negro y retorcido.

El Niño Jesús en los brazos de su madre, sin embargo, resultó completamente ileso, al igual que las dos pinturas colgadas en la pared a cada lado de la estatua, la de Santo Domingo y la otra de la Santísima Trinidad. Una de las monjas que dormía a centímetros de la estatua, escapó ilesa, al igual que el resto de las monjas en el dormitorio.

Al día siguiente se ofreció una Misa de Acción de Gracias en inmensa gratitud a Nuestra Señora por su protección. ¡Esta era, después de todo, una orden de monjas, dedicada a Nuestra Señora! La estatua de Nuestra Señora fue relegada a un lugar de honor en la capilla del convento.

Sin embargo, este no es el final de la historia.

Cinco días después, el 18 de agosto de 1807, dos obreros y algunas de las monjas estaban en la capilla a media tarde. Sin previo aviso, la capilla se volvió tan negra como la noche. Otra tormenta estaba en camino.

Ante los ojos sorprendidos de los espectadores, la estatua de María comenzó a brillar con un intenso resplandor «sobrenatural». Los ocupantes de la capilla quedaron estupefactos. Petrificado. Querían salir de la habitación, pero se encontraron incapaces de moverse. Hipnotizados, todos estaban de pie como si «se convirtieran en piedra», con los ojos clavados en la imagen. Fue en este momento que la priora y el resto de las monjas entraron en la capilla de las Vísperas. ¡Uno solo puede imaginar su sorpresa!

En los momentos siguientes, un fuerte trueno rugió a través de la capilla, seguido de un «extraordinario» relámpago. Toda la capilla se iluminó con una luz inusual y brillante. El drama apenas comenzaba. ¡La iluminación golpeó la estatua una vez más!

Varias veces la estatua cambió de color, de rosa rosado a blanco, y luego de nuevo. Finalmente, después de unos minutos reanudó su color normal. Como si esto no fuera suficiente, los ojos que habían sido destrozados, se abrieron y se volvieron tan brillantes como los diamantes.

Los rasgos ennegrecidos del rostro de Nuestra Señora se transformaron en un color rosado-melocotón; de hecho, ¡toda la estatua se veía más hermosa de lo que había sido originalmente! El Rosario, que se había ennegrecido y distorsionado por el primer rayo, fue perfectamente restaurado por el segundo.

Estos hechos fueron verificados por una investigación oficial realizada por el capellán de la Iglesia de Jesús María, don Manuel Cervino, y el futuro obispo del estado de Michoacán, don José María Gómez y Villaseñor. La devoción a Nuestra Señora del Rayo creció exponencialmente a medida que los eventos del 18 de agosto se hicieron públicos.

Se hizo conocida por sus poderes curativos de intercesión. Uno de los muchos milagros de curación que se le atribuyeron fue la curación de una joven monja del convento. A la edad de 22 años, Cecilia de San Cayetano había enfermado con una fiebre que dejó su columna vertebral paralizada. Durante ocho años recibió tratamiento de los mejores médicos de la ciudad.

En agosto de 1850 su médico personal le dijo: «Lo siento mucho, pero no puedo hacer absolutamente nada más para ayudarte». Ya no podía caminar y tenía un dolor constante. El 17 de diciembre de 1850, experimentó un impulso irresistible de visitar a Nuestra Señora del Rayo en la capilla. Con la ayuda de la subaprioresa, navegó su agónico camino hasta los pies de la estatua de Nuestra Señora, donde se desplomó casi inconsciente.

Una sensación de abatimiento la abrumó. Solo más tarde confesó que había sufrido la depresión más dolorosa durante los años de su enfermedad. Dijo que su único consuelo era «poner su corazón afligido en las manos de la Santísima Virgen al pie de la cruz».

En este día de diciembre oró: «Oh, restaura mi salud, buena Madre, porque si continúo así, temo por mi salvación».

¡En cuestión de minutos, estaba caminando! Caminó sin ayuda de regreso a su habitación por primera vez en ocho años. Dos monjas asombradas la siguieron. No solo caminaba, sino que pronto daba dos pasos a la vez hasta el refectorio del convento. «¡Mírenme, hermanas! ¿Quién creería que soy yo?» Vivió otros 20 años en perfecto estado de salud.

Otra cura notable fue la de doña Micaela Contreras quien fue curada instantáneamente el 17 de septiembre de 1856, después de sufrir parálisis durante 32 años.

Nuestra Señora del Rayo ha recibido la aprobación de la Iglesia en los niveles más altos. Fue coronada pontificiamente (distinción singular otorgada a pocas estatuas) con la autorización del Papa Pío XII en 1940, en la Catedral de Guadalajara. El sexto arzobispo de la ciudad, don José Garibi Rivera, actuó como delegado papal.

La majestuosa estatua tiene 41 «de altura y los ojos tienen un ligero tono hacia abajo. Ella lleva al Niño Jesús en su brazo izquierdo. Tanto la Madre como el Niño están vestidos con vestimentas elaboradamente adornadas y coronas de oro tachonadas con gemas y perlas preciosas. La exquisita estatua milagrosa se puede ver en la Iglesia de Jesús María hoy. Ella es muy querida en Guadalajara e innumerables testimonios en el santuario dan testimonio de su poderosa intercesión.

A lo largo de los años, Nuestra Señora del Rayo ha adquirido dos nuevos títulos: se ha hecho conocida como la principal defensora de los que no tienen trabajo y de los que tienen necesidades urgentes. ¡Casi podría llamarse la Santa Judas de Jalisco!

Demonios de la Lujuria

«A» tuvo una educación problemática y sexualmente traumática. Hija de una prostituta, fue abusada sexualmente cuando era niña. Se convirtió en stripper en un club local. Fue violada muchas veces. Se hizo un intento de traficar sexualmente con ella, pero ella logró escapar.

A pesar de su vida en el oscuro mundo de la perversión sexual, había, en ella, una gran potencialidad para la bondad, incluso el heroísmo. Tenía una fuerza interior que le permitía seguir retrocediendo, a pesar de haber sido repetidamente amenazada, golpeada y violada.

A través de los buenos oficios de un diácono, ella terminó en nuestras sesiones de exorcismo. Estaba completamente poseída. Ella exhibió todos los signos principales, incluyendo muchos casos de conocimiento oculto, reacciones violentas a lo sagrado y hablar / escribir en una lengua extranjera desconocida para ella.

Cuando comenzaron las sesiones de exorcismos, se manifestó rápidamente y exhibió comportamientos groseros lascivos y sugerentes. Ordenarle en el nombre de Jesús que se detuviera no sirvió de nada. Tuvimos que envolverla en una manta para que no comenzara a bailar y desnudarse.

Por la noche, los demonios poseedores enviaron repetidamente fotos lascivas de su pasado en el club de striptease. Los mensajes de texto eran sexualmente burlones e hicieron intentos groseros de seducción. En cada caso, respondí con una oración y una imagen de la Santísima Virgen. Finalmente apagué mi teléfono por la noche para que el pitido de los mensajes de texto entrantes no me mantuviera despierto.

Más sutilmente, antes, durante y después de las sesiones, los demonios de la lujuria agredrían sexualmente al equipo y a mí. En los exorcismos, tuvimos cuidado de quién estaba presente en la habitación. Otros, que aparentemente no estaban en estado de gracia, intentaron hacerse amigos de ella y se descarrilaron moralmente.

El antídoto contra tal impureza grosera era, por supuesto, la Santísima Virgen. Fue invocada repetidamente. Hicimos que «A» se consagrara a ella. En cada sesión, «A» oraba en voz alta a la Virgen por la virtud de la castidad y la pureza. El diácono vertió galones de agua bendita sobre su cabeza. Esta limpieza espiritual evocó gritos de los demonios: «Detente. Parar. ¡Me estás matando!»

Tal vez esto es lo que nuestro mundo más impune necesita hoy también: consagración a la BVM, oración ferviente por la virtud de la castidad y una limpieza espiritual a través de los sacramentos y sacramentales de la Iglesia.

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Desperdiciar agua de Lourdes

Me decepcionaron los nuevos arreglos para obtener agua de Lourdes. Me había acostumbrado a los grifos justo cerca de la Gruta de los que el agua, como gracias, fluía exuberante y abundantemente. Esto ya no es posible ya que los grifos han sido retirados y reemplazados por grifos de bajo volumen que no permitirán a una persona llenar fácilmente los contenedores.

Según un folleto, los nuevos grifos permiten hacer un gesto simbólico de «lavar» y «beber». Para llenar los contenedores hay que ir a otro lugar a unos setenta pasos de distancia cerca del río.

También había un letrero en ambos lugares advirtiendo que el agua es un recurso precioso y no debe desperdiciarse. Dado que la primavera de Nuestra Señora ha entregado millones de galones de agua a los fieles a lo largo de las décadas, es difícil no ver un tono ecológico inquietante en las nuevas instrucciones.

Las maravillas de Lourdes

Hay muchas otras maravillas en Lourdes. Me sorprendió, por ejemplo, cómo los favores de Nuestra Señora están literalmente escritos en piedra. Las paredes interiores de la Basílica, la cripta y la Capilla del Rosario están revestidas en piedras de mármol grabadas con miles de mensajes de acción de gracias por las gracias dadas y las curas recibidas.

Está el maravilloso Vía Crucis de estatuas de hierro fundido de tamaño natural que ocupa una enorme colina junto al santuario. Una vez más, no había nadie alrededor, e hice el camino de la cruz solo. Desde la altura del Calvario, me sorprendió un magnífico panorama de las montañas nevadas de los Pirineos.

Y estaba el encanto de la ciudad en sí, la gente y sus mercados. El centro de la ciudad está a cierta distancia del santuario y tenía alguna actividad que le permitía a uno interactuar con la gente. También estaban los peregrinos, aunque pocos, que comparten las maravillas que allí se hacen y con los que se puede hablar. Vienen de todas partes del mundo atraídos por las bendiciones especiales de Nuestra Señora.

Pregunta cualquier cosa

La peregrinación de la desolación se convirtió en una de consuelo. En el silencio desolado, gradualmente adquiriste el hábito de pensar, reflexionar y orar. Lo que más me atrajo fue la Gruta, que es el corazón y el alma de Lourdes. Cuando estás casi a solas con Nuestra Señora, experimentas una especie de intimidad sacra por la cual sientes que puedes pedirle cualquier cosa sin inhibición. Era fácil pasar tiempo preguntando, preguntando y preguntando una vez más. Hubo tiempo para orar por la crisis dentro de la Iglesia, por Estados Unidos, por familiares y amigos. Y al regresar al hotel, pensaste en más cosas que preguntar.

Y nuestra Señora responde alentando sus peticiones. Su estatua en la Gruta es discreta, educada y muy francesa. Ella mira ligeramente hacia arriba como para decir «pregúntame cualquier cosa porque sé cómo arreglar todo con mi Hijo». Y estás obligado a cumplir.

¿Desolación o multitudes?

Sin embargo, a medida que se acercaba el fin de semana, las «multitudes» comenzaron a llegar. A veces llegaban treinta o incluso cincuenta personas a la vez. Después de una semana de desolación, estos pocos peregrinos parecían una multitud que rompió la desolación. Por supuesto, nunca les recriminaría a estos peregrinos su oportunidad de venir a la Santísima Madre. Pero irónicamente sirvió para resaltar que la desolación que originalmente había temido ahora era inmensamente atesorada.

Como alguien que ha experimentado tanto la peregrinación de lo que podría llamarse triunfo (con las multitudes) como la de la desolación, me pregunté cuál era preferible.

Me inclino a decir que ambos tienen su papel. Hay momentos en la historia de la Iglesia, como el nuestro, que se expresan mejor con la desolación. Es entonces cuando peregrinaciones como estas nos enseñan a abstraernos del ruido del mundo y a estar atentos a la gracia. En medio de la desolación, sentimos una mayor necesidad de ir directamente a Nuestra Señora sin obstáculos, y esto nos da coraje.

Sin embargo, hay otros momentos en que la peregrinación del triunfo nos ayuda a crecer espiritualmente. Sentimos la misión universal de la Iglesia que une con alegría a todos los pueblos. Sentimos la enorme atracción de la Iglesia incluso en nuestros tiempos neopaganos. Es bueno que haya enormes procesiones triunfantes del rosario para asegurarnos y crear en nosotros la certeza de que la Iglesia prevalecerá a pesar de todo.

En la peregrinación de nuestras propias vidas, todos pasamos por tiempos de desolación y triunfo. Cada uno tiene su papel, lecciones y gracias especiales. Ambos son necesarios y parte de la vida. Lo importante es el objeto de nuestra peregrinación que se encuentra en la Virgen que nos lleva a Dios y al cielo. Con esto en mente, cualquiera que sea la peregrinación que elijas, nunca te irás decepcionado.

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