Gracias de un centenario

Gracias de un centenario (relato de un sacerdote rural)

Soy uno de tantos curas rurales y atiendo desde hace cuatro años un pueblo de unos dos mil habitantes. Sin alardear, me siento movido a comunicar algunas gracias recibidas en el año del Centenario del nacimiento del Beato Josemaría Escrivá de Balaguer y, a su vez, año en el que el Santo Padre, Juan Pablo II, lo canonizará.

Siempre me ha atraído la idea de plantear la vocación a distintas personas para que sigan los designios del Señor y sean felices. Para conseguir esas vocaciones, este año he acudido a la intercesión del Beato. Un catequista de veintiún años de edad, entró en un monasterio de vida contemplativa. Un feligrés de diecinueve años, primo suyo, se propuso hacerlo en el Seminario Diocesano.

Después, un joven universitario. Le vi un día en la Parroquia rezando, me acerqué y le propuse la vocación sacerdotal: ?Piénsalo ante el sagrario y ya me contestarás?. Un mes después, se presentó en la sacristía después de la Santa Misa y me dijo que estaba decidido. Le miré fijamente: ¿No me estarás gastando una broma? A lo cual me contestó que en esas cosas no se gastan bromas, que la cosa iba en serio.

También se lo propuse a otro que fue monaguillo. Había tenido una experiencia negativa en el Seminario. Se había salido. Un anoche mientras estaba cenando sonó el teléfono. Oí una voz que me decía: Llamaba para decirle que he pensado volver al Seminario. En los sucesivos días hablé con el Rector del Seminario, el cual se maravilló de que un pueblo tan pequeño tuviese el año que viene tres seminaristas mayores.

También, con motivo del Centenario, he comenzado a promover aún más en la parroquia la devoción al Beato Josemaría, poniendo vídeos de su vida o de testimonios de otros que lo han conocido. Dos de los matrimonios que asisten habitualmente, me acompañaron a la Santa Misa que, con motivo del Centenario, se celebró en una ciudad cercana. Quedaron admirados, y decían que nunca habían asistido a una celebración tan solemne y devota. Ya han comenzado a asistir a medios de formación y se plantean el problema vocacional.

En la parroquia también sed han vendido este año muchos libros de las obras del Fundador del Opus Dei: Camino, Homilías, Surco, Forja… y se han repartido muchas hojas informativas y estampas para la devoción.

Ahora viene la peregrinación a Roma, a la Canonización. Vamos a ir bastantes del pueblo. Espero que el Señor, a través del nuevo Santo, se siga luciendo con vocaciones y muchas conversiones.

Testimonios de judíos sobre Pío XII

13/4/98.- El profesor judío Pinchas Lapide, que fue cónsul de Israel en Milán y director del servicio de prensa del gobierno israelí, es uno de los investigadores que han estudiado la actitud de Pío XII respecto a los judíos. Cuando se desencadenó la polémica a raíz de la publicación en 1963 de la obra de Rolf Hochhuth, El Vicario, Pinchas Lapide saltó a la palestra con su libro Roma y los judíos (2). Poco antes de su fallecimiento en 1997 y con motivo de la reedición del libro, hizo unas declaraciones, junto con su mujer Ruth, historiadora y experta en judaísmo, a la revista alemana PUR-Magazin (mayo 1997).

Lapide destaca allí que «Hochhuth no disponía de nuevas fuentes que no fuesen ya conocidas por otros historiadores. Con su mezcla de verdad y ficción confundió a la gente y creó prejuicios injustos contra el Papa». Los reproches a Pío XII son «una simplificación y en parte calumnias».En la persecución de los judíos se suele plantear la cuestión de hasta qué punto los siglos de antijudaísmo influyeron en la falta de reacción de muchos ante el Holocausto. Lapide señala, por su parte, el caldo de cultivo de las acusaciones de Hochhuth: «Detrás del pensamiento de Hochhuth hay más de 500 años de antipapismo».

De este modo, «el libro de Hochhuth es una especie de caricatura hecha por un protestante, más o menos practicante, a partir de lo que siempre le han contado de lo que son los Papas».En la entrevista, Lapide recuerda que Pío XII, cuando todavía era el nuncio Pacelli en Múnich, había contribuido durante la Primera Guerra Mundial a salvar judíos en Palestina. En 1917, el turco Dachomal-Pascha había planeado una masacre de los judíos en Palestina, como se había hecho con los armenios. El asunto llegó a conocimiento de Mons. Pacelli, quien habló con las autoridades de Múnich para que intervinieran en Berlín en favor de los judíos. Entonces los alemanes tenían estrechas relaciones con los musulmanes otomanos. Las instrucciones pertinentes llegaron al general alemán Von Valkenhayn en Jerusalén, y así se pudo evitar la masacre.Y durante la II Guerra Mundial, ¿hizo mucho Pío XII por los judíos? «Sí -responde Lapide-. En cualquier caso, más que cualquier otra iglesia cristiana o institución de la Europa de entonces, ya sea del Este o del Oeste». Su mujer Ruth corrobora: «Las Iglesias evangélicas, el Comité Internacional de la Cruz Roja, hicieron infinitamente menos de lo que hizo Roma para salvar judíos».Lapide apostilla que también de Pío XII se puede decir que podría haber hecho más. Pero las graves acusaciones contra él son «calumnias».

Lapide recuerda que, poco antes de la Navidad de 1944, estuvo más de una hora con Pío XII. Entre otras cosas, le dijo: «Señor Lapide, estoy seguro de que en el futuro se pensará que yo podía haber hecho más, y claro que podía haberlo hecho. Pero lo que he hecho por salvar judíos, es una realidad».Así lo reconocieron los judíos nada más acabar la guerra y después. De hecho, Lapide manifiesta que escribió su obra «a partir de citas de judíos y de testimonios de víctimas que se salvaron: mis pruebas son de los que sufrieron y están por encima de cualquier sospecha». Y advierte que la crítica judía contra Pío XII no comenzó hasta la publicación de la obra de Hochhuth.Al acabar la guerra y hasta la muerte de Pío XII, las organizaciones y personalidades judías sólo tuvieron palabras de elogio para la actuación del Papa. El documento ahora publicado por la Santa Sede recuerda en una nota algunos testimonios de judíos que vivieron personalmente el Holocausto.

Agradecimientos al acabar la guerra

Por ejemplo, el 7 de septiembre de 1945, Giuseppe Nathan, comisario de la Unión de Comunidades Judías Italianas, declaraba su «homenaje de agradecimiento al Sumo Pontífice, a los religiosos y a las religiosas que, siguiendo las directrices del Papa, no han visto en los perseguidos más que hermanos, y con valor y abnegación han realizado una acción inteligente y eficaz para socorrernos, a pesar de los gravísimos peligros a los que se exponían». El 21 de septiembre de 1945, Pío XII recibió en audiencia a Leo Kubowitzki, secretario general del Congreso Judío Mundial, quien le manifestó su «más sentido agradecimiento por la acción realizada por la Iglesia católica a favor del pueblo judío en toda Europa durante la guerra».

A la muerte de Pío XII en 1958, Golda Meir, entonces ministra de Asuntos Exteriores de Israel, envió un elocuente mensaje: «Compartimos el dolor de la humanidad… Cuando el terrible martirio se abatió sobre nuestro pueblo, la voz del Papa se elevó en favor de las víctimas».Junto a estos testimonios mencionados en el documento, es significativo que, al acabar la guerra, el gran rabino de Roma, Israel Zolli, se convirtiera al catolicismo, al igual que su esposa, y tomara el nombre de pila del Papa, Eugenio, en señal de gratitud.La actitud de la Iglesia en Alemania impresionó a Albert Einstein, que escribió en The Tablet de Londres: «Sólo la Iglesia se pronunció claramente contra la campaña hitleriana que suprimía la libertad. Hasta entonces, la Iglesia nunca había llamado mi atención, pero hoy expreso mi admiración y mi profundo aprecio por esta Iglesia que, sola, tuvo el valor de luchar por las libertades morales y espirituales». 

(1) Actes et Documents du Saint-Siège relatifs à la Seconde Guerre mondiale. Libreria Editrice Vaticana. 12 tomos (1965-1981).

(2) Rom und die Juden, Hesse, Fuldabrück (1997).

Objeción de conciencia frente a la Educación para la Ciudadania

Una estudiante de Madrid presenta una iniciativa de objeción de conciencia frente a la asignatura de Educación para la Ciudadania

30-05-2007

José María Sánchez

Blanca Mar�a Ponce(CAMINEO.INFO)- Madrid/ESPAÑA- En una nota de prensa, el Foro Español de la Familia, se hace eco de la noticia protagonizada por una estudiante de Madrid, Blanca María Díez Ponce de 16 años, matriculada en el  Colegio Montessori. No es la primera de estas acciones en el territorio nacional, ya que publicamos un caso similar hace dos semanas.

Blanca María Ponce, presentó ayer en la secretaría del Colegio Montessori la primera objeción de conciencia de una estudiante en la Comunidad de Madrid. Realizó esta iniciativa frente a la asignatura Educación para la Ciudadanía en compañía de su madre, Margarita María Ponce, que también objetó.

“Objeto porque quiero y porque puedo. Considero que a mi no me come el coco nadie, ni mucho menos el Estado. Creo que hay cosas que uno debe aprender en casa y no en el colegio, por que si no. ¿para que sirven los padres?”, señala la estudiante.

El Foro Español de la Familia aconseja a todos los padres de familia españoles, con hijos en edad escolar que presenten la objeción de conciencia frente a esta asignatura, para garantizar que nuestros hijos sean educados en materias de hondo calado moral y personal conforme a los criterios que los padres consideramos más idóneos para su felicidad personal y acierto en la vida, y no conforme a los criterios ideológicos de un gobernante o profesor cualquiera. La objeción de conciencia es un mecanismo para defender a nuestros hijos de la contaminación ideológica por parte de extraños.

La asignatura Educación para la Ciudadanía, conforme a contenidos aprobados por el MEC, introduce objetivos, materias y criterios de evaluación que afectan directamente a la formación moral de los alumnos desde los 10 a los 18 años, materia en la que solo corresponde a los padres decidir, tal como reconoce el artículo 27.3 de la Constitución Española. A través de esta nueva asignatura, se pretende educar a los alumnos en la peculiar visón ética de la persona y de la afectividad de los gobernantes, en contra de la conciencia de mayoría padres y madres españoles.

La objeción de conciencia es un derecho constitucional en cuya virtud un ciudadano puede negarse legítimamente a cumplir un mandato o norma jurídica cuando entra en conflicto con las propias convicciones de conciencia. No se trata de una desobediencia a la Ley, sino del ejercicio de un derecho amparado por la propia Constitución y reconocido como tal por abundante jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

La objeción de conciencia contra a la asignatura Educación para la Ciudadanía se realiza mediante un escrito dirigido al director del centro educativo en el momento de inscribir o renovar plaza para el alumno en el centro educativo para el curso 2007-2008. Todos los pasos para formalizar la objeción de conciencia están explicados en la página web www.objetamos.com

Descubre el Catolicismo en Amsterdam

Es ya de noche en la ciudad de los canales. En la Iglesia de Ntra. Sra. de Ámsterdam, cuando el sol ya se ha puesto, inicia la Vigilia Pascual. Para Zhanara aquella celebración tiene una importancia especial: va a ser hija de Dios en la Iglesia Católica. La Gracia de Dios le acercó a la fe; luego, la ayuda de un buen grupo de amigos hizo más fácil el camino.

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Descubre el catolicismo.pdf

La vida después de la muerte

Sacerdote experimenta – La vida después de la muerte

Experiencia del padre José Maniyangat

Padre José ManiyangatNací el 16 de julio de 1949 en el estado de Kerala, India.  Mis padres eran José y Teresa Maniyangat.  Soy el mayor de los siete hermanos: José, Maria, Teresa, Lissama, Zachariah, Valsa y Tom.A los catorce años, entré en el seminario menor de Santa Maria, en la ciudad de Thiruvalla, para empezar a estudiar para sacerdote.  Cuatro años más tarde, fui al seminario mayor pontifical de San José en Alwaye, Kerala, para proseguir mi formación sacerdotal.  Después de terminar los siete años de filosofía y teología, fui ordenado sacerdote el 1 de enero de 1975 para servir como misionero en la diócesis de Thiruvalla.El día de la Divina Misericordia, domingo 14 de abril de 1985, me dirigía al norte de Kerala, a una Iglesia de la misión, para celebrar Misa, y tuve un accidente fatal.  Yo iba en motocicleta, y fui envestido, de frente por un jeep de un hombre intoxicado (borracho??), que volvía de un festival hindú.   Me llevaron a un hospital que quedaba a 35 millas.   En el camino, mi alma salio de mi cuerpo, y experimente la muerte.  Inmediatamente me encontré con mi ángel de la guarda.  Veía mi cuerpo, y la gente que me llevaba al hospital.  Los oía llorar, y rezar por mí.  En ese momento el ángel me dijo: ”voy a llevarte al cielo, el Señor quiere verte, y hablar contigo».  También me dijo que en el camino, me mostraría el infierno y el purgatorio.Primero, el ángel me llevó al infierno.  Espantosa visión.   Vi a satánas, los demonios, un fuego infernal -de cerca de 2.000 grados Fahrenheit-, gusanos que se arrastraban, gente que gritaba y peleaba, otros eran torturados por demonios.  El ángel me dijo que todos estos sufrimientos se debían a pecados mortales cometidos, sin arrepentimiento.  Entonces, comprendí que había siete grados de sufrimiento, según el número y la clase de pecados mortales cometidos en la vida terrenal.  Las almas se veían feísimas, crueles y horribles.  Fue una experiencia espantosa.  Vi a gente que conocía, pero no puedo revelar la identidad.   Los pecados por los que fueron condenados, principalmente fueron por el aborto, la homosexualidad, la eutanasia, el odio, el rencor y el sacrilegio.  El ángel me dijo que si se hubieran arrepentido habrían evitado el infierno, y hubieran ido al purgatorio.  También entendí que algunas personas que se arrepienten de estos pecados, pueden ser purificados en la tierra a través del sufrimiento.  De esta manera pueden evitar el purgatorio, e ir derecho al cielo.Me sorprendió ver en el infierno hasta a sacerdotes y obispos; algunos a quienes nunca esperaba ver.   Muchos de ellos estaban allí por haber guiado con enseñanzas erróneas, y  mal ejemplo a otros.

Después de la visita al infierno, mi ángel de la guarda me escolto al Purgatorio.  Acá también, había siete grados de sufrimiento, y el fuego que no se extingue.  Pero es mucho menos intenso que en el infierno, y no hay peleas ni luchas.  El principal sufrimiento de estas almas es su separación de Dios.   Algunos de los que están en el Purgatorio cometieron pecados mortales; pero antes de morir, se reconciliaron con Dios.  Aun cuando estas almas sufren, gozan de paz, y saben que un día podrán ver cara a cara a Dios.

Tuve una oportunidad de comunicarme con las almas del purgatorio.  Me pidieron que rezara por ellas,  y que también digiera a la gente que rezara, para que ellas pudieran pronto ir al cielo.   Cuando rezamos por estas almas, recibimos su agradecimiento por medio de sus oraciones,  y una vez que las almas entran al cielo sus oraciones llegan a ser todavía más meritorias.

Es difícil para mí, poder describir la belleza de mi ángel de la guarda.  Resplandece, y reluce.  Él es mi constante compañero, y me ayuda en todos mis ministerios, especialmente el ministerio de sanación.  Experimento su presencia en todas partes a donde voy, y agradezco su protección en mi vida diaria.

Después, mi ángel me escoltó al cielo, pasando a través de un gran túnel, deslumbrantemente blanco.  Nunca en mi vida experimenté tanta paz y alegría.   Inmediatamente el cielo se abrió, y percibí la música más deliciosa, que nunca antes hubiera oído.  Los ángeles cantaban y alababan a Dios.  Vi a todos los santos, especialmente a la Santa Madre, a san José, y a muchos piadosos santos obispos y sacerdotes que brillaban como estrellas.  Y cuando aparecí ante el Señor, Jesús me dijo: «quiero que vuelvas al mundo.  En tu segunda vida serás un instrumento de paz y sanación para mi gente.  Caminarás en tierra extranjera, y hablarás una lengua extranjera.  Con Mi gracia, todo es posible para ti».   Después de estas palabras, la Santa Madre me dijo: ”haz lo que Él te diga.  Te ayudaré en tu ministerio”.

No hay palabras para poder expresar la belleza del cielo.  Encontramos tanta paz y felicidad, que excede millones de veces nuestra imaginación.   Nuestro Señor es mucho más indescriptible de lo que cualquier imagen puede transmitir.   Su cara es radiante y luminosa,  más esplendida que el amanecer de mil soles.  Las imágenes que vemos en el mundo son solo una sombra de su magnificencia.  La Santa Madre estaba al lado de Jesús; es tan linda y radiante.  Ninguna de las imágenes que vemos en este mundo pueden llegar a compararse con su real belleza.  El cielo es nuestro verdadero hogar, todos hemos sido creados para alcanzar el cielo, y gozar de Dios para siempre.  Entonces, volví con mi ángel al mundo.

Mientras mi cuerpo estaba en el hospital, el medico terminó todos los exámenes necesarios, y dictamino muerto.  La causa de la muerte fue hemorragia.  Notificaron a mi familia, y como estaban muy lejos, el personal del hospital decidió llevar mi cuerpo muerto a la morgue.  Como el hospital no tenía aire acondicionado, sabían que el cuerpo se iba a descomponer rápidamente.  Mientras llevaban mi cuerpo muerto al depósito de cadáveres, mi alma volvió al cuerpo.   Sentí un dolor atroz, tenía muchas heridas y huesos rotos.  Empecé a gritar, la gente se asustó, y gritando salio corriendo.  Una de las personas se acercó al medico, y le dijo: ”el cuerpo muerto está gritando».   El medico vino a examinar mi cuerpo, y comprobo que estaba vivo.  Así que dijo: ”el padre está vivo, es un milagro, llévenlo de nuevo al hospital».

Ahora, de vuelta en el hospital, me hicieron una transfusión de sangre, y me llevaron a cirugía para reparar los huesos quebrados.  Trabajaron en mi mandíbula, costillas, pelvis, muñecas, y pierna derecha.  Después de dos meses, me dejaron salir del hospital, pero el medico traumatólogo dijo que nunca más podría caminar.   Entonces le conteste: ”el Señor que me devolvió la vida, y me envió de nuevo al mundo, me curará».   Una vez en mi casa, todos rezamos por un milagro.  Sin embargo, después de un mes, cuando me sacaron el yeso, todavía no podía moverme.   Pero un día, mientras rezaba, sentí un dolor espantoso en la pelvis.    Después de un ratito, desapareció todo dolor, y oí una voz:  «Estas curado.  Levántate y camina”.    Sentí paz, y el poder sanador en mi cuerpo.  Inmediatamente me levanté y caminé.  Alabé, y le di gracias a Dios por el milagro.

Le avisé la noticia de mi cura al doctor, y quedo asombrado.   Me dijo: «Tu Dios es el Dios verdadero.  Debo seguir a tu Dios”.    El medico era hindú, y me pidió que le enseñara sobre nuestra Religión.   Después de estudiar la fe, lo bauticé y se hizo Católico.

El 10 de noviembre de 1986, siguiendo el mensaje de mi ángel de la guarda, llegue a los Estados Unidos como sacerdote misionero.  Primero, desde 1987 a 1989, trabajé en la diócesis de Boise, Idaho, y después, desde 1989 a 1992, como director del Ministerio de los Presos, en la diócesis de Orlando, Florida.

En 1992,  fui a la diócesis de san  Agustín, en donde, por dos años, me   asignaron a la parroquia del san Mateo en Jacksonville.    Más tarde, desde 1994 a 1999, me nombraron vicario parroquial de la Iglesia de la Asunción.    En 1997 quede incardinado, como miembro permanente de la diócesis.    Desde junio de 1999, he sido pastor de Santa Maria Madre de la Misericordia, Iglesia católica en Macclenny, Florida.  También soy capellán católico de la prisión del estado de Florida, en Starke, Union Correctional Institution, en Raiford, y del hospital Northeast Florida State, del estado de Florida en Macclenny.  También soy  director espiritual diocesano de la legión de Maria.

El primer sábado de cada mes, en mi parroquia, Santa Maria Madre de la Misericordia, dirijo un ministerio Eucarístico y sanador.    La gente viene de toda la diócesis, de muchas partes de Florida, hasta de fuera del estado.   Me han invitado a dirigir el ministerio sanador en otras ciudades importantes de los Estados Unidos: New York, Philadelphia, Washington, San José, Dallas, Chicago, Birmingham, Denver, Boise, Idaho Falls,  Miami, Ft. Lauderdale, Poolsville; y en muchos otros países: Irlanda, España, República Checa, La India, Francia, Portugal, Yugoslavia, Italia, Canadá, México, Islas Cayman, Islas Hawaianas.

Por medio de este ministerio Eucarístico-sanador, he visto a mucha gente curarse física, espiritual, mental y emocionalmente.  Gente con diferentes enfermedades tipo: cáncer, sida, artritis, problemas del corazón de la vista, enfisema, asma, dolores de espalda, sordera, y muchos otros han quedado totalmente curados.  Además, varias veces durante el año conduzco un especial servicio curativo para sanar el árbol de familia, en el que el efecto de los pecados ancestrales bloquea a la persona, y ella recibe una total sanación.   La Escritura dice, (Éxodo, capítulo 34, versículo 7),  que castiga la iniquidad del pecado, de los padres en los hijos, y en los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.  Así que, en muchos casos necesitamos sanación generacional.  Los médicos, y los remedios no ayudan a curar ciertas enfermedades causadas por nuestro árbol de familia.

Noticia extraida del Periódico San Miguel 


 

Ola de laicismo

Una ola de laicismo nos invade– En algunas instituciones de la Administración Pública, en la mayoría de los casos, dentro del ámbito de los colegios públicos se ha comenzado a eliminar todo símbolo religioso y, en concreto, crucifijos, belenes y villancicos. El resultado ha sido dispar pues, mientras la directora de uno de esos colegios tiró directamente a la basura las figuras que habían realizado los alumnos, en cambio, en otro el director tuvo que plegarse a la presión de los padres y dar marcha atrás en su decisión de suprimir el popular «Nacimiento».En Zaragoza, el Sindicato de Estudiantes de Izquierdas (SEI) convocó una concentración de protesta con la que pretendía boicotear la tradicional misa con que el instituto Goya, de la misma ciudad, celebra el inicio de las fiestas navideñas.

Bajo el lema «Fuera la Religión de la escuela pública» el SEI organizó una protesta en la misma puerta del instituto a las diez de la mañana, unos minutos antes de que comenzara la celebración eucarística, a la que el sindicato considera «un atentado directo contra la educación laica». Las reacciones ante las pretensiones de este piquete laicista llegaron poco más tarde desde la CONCAPA (Confederación Católica de Padres de Alumnos) que lo valoró como «un hecho grave» y una «intolerable expresión de acoso a la libertad de los padres y alumnos del centro que desean libremente asistir a la misa».

La asociación que representa a los padres católicos hizo público un comunicado en el que valoraba que este tipo de demostraciones «no hacen sino crispar la convivencia de los españoles, fomentando la división en lugar de la tolerancia» y pedía a los «responsables políticos» que «condenen abiertamente estas restricciones a las libertades constitucionales» y dejen de «apoyar con su silencio» estos actos. Un silencio que consideran «especialmente grave» por la complicidad que supone con la «ilegal petición de nacionalización de los colegios concertados o la retirada de la clase de religión de los centros públicos». CONCAPA ha habilitado un correo electrónico (concapa@concapa.org) para que se pueda denunciar «cualquier discriminación o imposición en este sentido».

La última instrucción pastoral aprobada en la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Española ya alertaba de la ola de laicismo que está sacudiendo a España. En concreto, los prelados advertían de que «España se ve invadida por un modo de vida en el que la referencia a Dios es considerada como una deficiencia en la madurez intelectual y en el pleno ejercicio de la libertad». El documento añadía que «parece que lo único correcto y a la altura de los tiempos es manifestarse como agnóstico y partidario de un laicismo radical y del relativismo moral como única mentalidad compatible con la democracia». «Se trata de la voluntad de prescindir de Dios en la visión y la valoración del mundo».

Ante esta ola de laicismo que nos invade ¿dónde estamos los católicos? ¿No vamos a defender nuestros derechos como cristianos, nuestra libertad religiosa? ¿Vamos a seguir esperando que nos impongan todas estas situaciones desde el silencio, sin hacer nada? Creo que muchos de nosotros deberíamos ser valientes y salir del armario… porque parece que ahora lo difícil es ser cristiano.