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Archive for the ‘Testimonio’ Category

La lagartona maquillada

por beckyreynaud

Le sucedió a un chamaco que ahora es un universitario con novia formal

Sus amigos habían logrado arrastrarlo a una disco de moda para celebrar su cumpleaños. Estaba fascinado por la fama del lugar y no advirtió las maniobras de la pandilla para encasquetarle a una vampiresa maquillada de su misma edad. El caso es que de pronto se encontró con una chavita encaramada en su costado haciéndole preguntas: “¿Cómo te llamas?” y observaciones: “Eres muy guapo, me gustas, ¿lo sabes?”… que le estaban haciendo tragar camote. Sintió un gran alivio cuando la chica lo sacó a la pista de baile. ¡Al menos podría respirar!, pero su liberación duró poco, pues al son de la música la muchacha se le echaba encima y se agarraba de él como un pulpo.

Con toda la inocencia de sus quince años recién cumplidos, y desconocedor en absoluto de la mecánica de ese mundo nuevo, Enrique se paró en medio de la pista ante la mirada atónita de ella y le dijo:

– Oye, ¿tú crees en Dios?

La joven seductora, que en el fondo no era mala persona, acertó a balbucear, mientras se preguntaba a qué venía al caso aquello.

– Bueno…, sí, claro…

Enrique, ya dueño de la situación, la separó de sí y haciendo oscilar suavemente su mano entre los dos, le dijo:

– Pues déjale espacio, ¿sale?

Javier Láinez

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UN PORTERO SIN COMPLEJOS

«ME ARRODILLO EN LOS PARTIDOS PARA QUE VEAN QUE DIOS EXISTE»

A veces, detrás de una estrella del deporte, está la nada. No es el caso de Keylor Navas, hombre comprometido con Dios, en quien deposita y a quien agradece cada paso que da en su carrera futbolística. Por ese motivo, la productora PCP ha estrenado con un éxito abrumador ‘Keylor Navas.

Hombre de fe’, un biopic que pretende mostrarnos la vida del jugador desde sus orígenes hasta casi su última victoria con el Real Madrid. En la cinta podemos ver un ejemplo de autosuperación, al tiempo que nos acercamos a la vertiente religiosa del jugador, que ha puesto su vida en manos de Dios, para que todos sus sueños se cumplan. Con una generosidad impensable en un astro del deporte, el arquero tico mantiene con la periodista Ángeles López de la revista Vida Nueva una reveladora conversación. Pese a estar concentrado ya en Rusia para debutar en el Mundial, no tiene prisa. Su voz suena serena, cálida… y limpia.

– ¿Con qué objeto ha protagonizado el documental sobre su vida?

 La película, gracias a Dios, fue algo que surgió hace bastantes años y nuestro principal objetivo nunca fue engrandecer mi imagen sino hacer protagonista a nuestro Señor. Que las personas (y especialmente los niños) vean que todo se puede lograr con fe. Solo eso nos da fuerzas y talento para conseguir nuestras metas. Si te pones en manos del Padre, todos tus sueños se pueden cumplir. Además, quiero que todo el mundo vea de dónde salí, en qué situación crecí, las cosas que tuve que pasar y la forma en la que Dios trabajó en mi vida y me cuidó hasta traerme al lugar en el que estoy ahora. Para mí todo esto es un privilegio, no es casualidad, sino algo que Él me tenía preparado.

– Durante la grabación, rodaron varios días en España…

– Sí. Hubo un rodaje de cinco días y algunos más de preparación. Para la directora y la productora era importante poder capturar mi vida en España; porque yo no llegué a Madrid directamente, primero pasé por Albacete y luego por Valencia, donde milité en el Levante. Mi llegada a España fue complicada y estuve mucho tiempo en el banquillo. Les pareció importante lograr captar ese momento, hasta que pude llegar al Real Madrid y que contara mi espera, mi paciencia, mi lucha… Ver cómo un niño hecho adulto da su primer paso en el Bernabéu. Creyeron que era el momento clave de la película y lo abordaron, no como una persona que busca reconocimiento sino cómo una persona espiritual consigue su meta. Ahí tuvimos un momento muy bonito en el Bernabéu donde grabamos en el vestuario.

– Una de sus costumbres más características es la de arrodillarse en el césped, santiguarse antes de comenzar el partido y elevar sus brazos al cielo…

– Eso lo he hecho desde que tengo 5 años. Me arrodillo para poner todo en manos de nuestro Señor. Siempre le rogué que me diera la oportunidad de poder llegar a arrodillarme en estadios grandes y que todos pudieran ver que en ese campo había un hombre de fe. Dios me ha dado la oportunidad de cumplirlo y reverenciarle todos estos años. Por eso no le pido que no me metan goles… sino que le ofrezco cada partido. También hago una pequeña oración para hacer un partido digno y coherente, como todo lo que intento abordar en el día a día.

– De joven, se reunía junto a su familia para rezar el rosario, un gesto en el que hallaba fuerza…

– Nací en el seno de una familia humilde de Costa Rica y sí, cada noche, nos reuníamos para rezar el rosario. Nada me daba más energía y más fuerza que ese momento de oración. Mi abuela, que es la persona con la que realmente me crié, nos recordaba que la única persona que dirige nuestros destinos y en quien debíamos poner nuestra confianza era Dios. Él nos ama, nos cuida con la ternura de un padre. De hecho, para que jamás se me olvidaran sus palabras, me regaló una bella cruz de madera.

– Dice que todo lo que tiene se lo debe a Dios. ¿Cuál fue el momento crucial en el que sintió su omnipresencia?

– Muchas veces he sentido su presencia y, por tanto, su omnipresencia desde el momento en que acepté a Cristo en mi corazón. Ver cómo fue transformando mi vida a través de los dones propios y de las personas que me rodeaban. Puedo verle, sentirle y palparle en cada momento de mi vida. Cada vez que Dios quiere, se cumple un sueño que ni yo mismo podía haber llegado a desear. Como cuando conocí a la que hoy es mi esposa. Ella dejó su profesión de modelo y construimos una familia con Jesús en el centro.

– ¿Nunca se ha dejado cautivar por los ambientes de éxito que rodean el mundo del fútbol?

– A veces, uno se deja tentar. Incluso por la vanidad: desear más protagonismo en los partidos, flirtear con algún mal hábito, compañías poco deseables… Pero nunca olvidé el mensaje de Dios de mi abuela, y recuperé el grupo de oración. Fue entonces cuando despegué en mi profesión. Porque la oración, la fe y depositar mi confianza en el Señor lo hicieron todo. ¿Te extraña, ahora, que, en cada partido, me postre bajo la portería, me santigüe y le dedique el encuentro a Dios? Hubo muchos momentos donde las cosas no salían como yo quería, muchas piedras en el camino, pero siempre pedí al Padre que me diera paz, confianza y sabiduría para poder seguir esforzándome, para encontrar fuerzas. También para aceptar que mis deseos son una cosa, pero su voluntad es la que sirve. Dios tiene siempre algo maravilloso para cada uno de nosotros y siempre es mejor de lo que esperamos.

– Siempre ha agradecido los sacrificios que sus padres y sus abuelos realizaron para sacar adelante a la familia…

– Mi abuelo, Juan Gamboa, me llevaba siempre a todos sus entrenamientos en su coche, por eso quise agradecerle su entrega y dedicación de tantos años regalándole un ‘carro’ nuevo. Él me llevó a mí y a toda mi familia a todos lados siempre. Y yo decía: “Algún día, cuando tenga algo de plata, a mi abuelo le quiero regalar un carro”. Lo hice, pero aún así, sigue manteniendo el viejo automóvil en el garaje por su alto valor sentimental.

– ¿Qué opinión le merece el papa Francisco?

– A su Santidad lo admiro muchísimo. He tenido la oportunidad de estar en Roma, en una misa del Gallo y fue una experiencia maravillosa. Me gusta la forma en la que actúa, como un hombre sencillo, del pueblo. Como tú o como yo. Es un claro ejemplo del evangelio trasladado a la vida cotidiana, tratando a todos con amor, con sencillez, con serenidad y sinceridad. Intenta llevar el mensaje de Dios a la rutina diaria, a cada pequeño gesto, y para mí es algo totalmente admirable. Además de todo, está haciendo un gran trabajo por el mundo, en el mundo.

– Por último, ¿cómo se enfrenta al Mundial?

– Con mucha ilusión y con ganas de poder disfrutar de esa experiencia. Somos unos privilegiados, y creo que también ha sido Dios el que me ha regalado esta oportunidad. Vamos a ponerlo todo en manos del Señor, rogarle salud para dar lo mejor de nosotros y dejar el nombre de Costa Rica lo más alto posible

– Mucha suerte, Keylor. Toda la del mundo. No solo en lo deportivo, sino también en su vida.

– Que Dios os bendiga: a ti, a los lectores y a la publicación, por ser un medio decano en tratar la fe.

Fuente: Reporte Catolico Laico

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Torreciudad cambió nuestras vidas

La aparición a Lucía de Fátima que tal vez no conozcas

El 29 de mayo de 1930, la Hermana Lucía recibió la última visita decisiva que abriría el camino para el reconocimiento de la devoción al Inmaculado Corazón de María por Pío XII en 1942, y cambiaría el curso de la Segunda Guerra Mundial

Mayo de 1930. Trece años después de las apariciones a los tres pastorcitos en la Cova da Iria, a dos kilómetros de Fátima. Lucía tiene 23 años y es novicia de las Hermanas de Santa Dorotea en Tuy (España). Solo queda ella, la única de los tres videntes que la Virgen escogió para anunciar al mundo su Inmaculada Concepción. Sus primos Francisco y Jacinta murieron dos años después de las apariciones (1919), su hermana menor, al año siguiente (1920).

“Volveré…”

La Virgen había anunciado a los niños que volvería “a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados”. Cosa que hizo por primera vez el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra, donde se apareció a Lucía, en su dormitorio, para darle los detalles de esta devoción y pedirle que comenzara a propagarla.

“Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el Primer sábado se confiesen, reciban la Santa Comunión, recen la tercera parte del Rosario y me hagan 15 minutos de compañía, meditando en los 15 misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas”.

Luego, en 1926, todavía en Pontevedra, ya no fue la Virgen sino el Niño Jesús quien se apareció a Lucía para confirmarle la voluntad del Cielo de ver extendida esta devoción. Y en 1930, el Señor fue más allá al pedirle a sor Lucía que transmitiera su petición al mismísimo Santo Padre. Quiere que esta devoción se convierta en una práctica estable, aprobada, extendida y alentada por la Iglesia. Estamos en la noche del 28 al 29 de mayo de 1930. El Señor le confirma los objetivos de esta práctica:

“He aquí, hija mía, la razón por qué el Inmaculado Corazón de María me hace pedir por este pequeño acto de reparación, y a motivo de él, más de Mi misericordia para perdonar a las almas que han tenido la desgracia de ofenderla”.

El Señor acababa de explicar a la joven el porqué de estos cinco sábados: porque hay cinco ofensas y blasfemias profesadas contra el Inmaculado Corazón de María: contra la Inmaculada Concepción, contra su virginidad, contra su divina maternidad y contra que ella es la Madre de los hombres. Y luego están las blasfemias de aquellos que públicamente buscan poner en el corazón de los niños la indiferencia o el desprecio, o incluso el odio hacia la Madre Inmaculada, y las ofensas de aquellos que la ultrajan directamente en sus santas imágenes.

Los resultados

Más adelante, la Hermana Lucía indicará que no basta con hacer estos “cinco sábados” una sola vez, porque “cada vez que los hacemos, podemos conseguir la conversión de un mayor número de pecadores”, dice sor Lucía. La devoción restauradora se propone como un medio para convertir a los pecadores que están “en mayor peligro de perderse”, y como una intercesión “muy eficaz” para obtener del Inmaculado Corazón de María la paz en el mundo.

Así, el 31 de octubre de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, en un discurso difundido por radio, el papa Pío XII consagró “la Iglesia y el mundo al Inmaculado Corazón de María”. El 8 de diciembre del año siguiente renovó la consagración de forma solemne. Los alemanes sufrieron serios reveses y la guerra dio un nuevo giro, visto por Lucía como el fruto de esta consagración del Santo Padre. Viendo los resultados obtenidos, el 4 de mayo de 1944, Pío XII decretó que cada año, el 22 de agosto, octavo día de la Asunción, toda la Iglesia celebrara una fiesta en honor del Inmaculado Corazón de María.

En Lourdes tuvo un extraño encuentro con una mujer y un niño: se curó y años después acabó siendo sacerdote

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Christy es ahora un conocido sacerdote en la Inidia, y sigue formándose en Estados Unidos.

Que las madres hacen grandes sacrificios por sus hijos es algo sabido y compartido. También lo es que a menudo pueden ser la puerta de entrada a la santidad de sus hijos, y esto se ve en que en muchas ocasiones detrás de cada gran santo suele haber una madre orante y creyente.

El sacerdote indio Christy David Pathiala está de acuerdo con ello y fue gracias a la fe de sus padres, y al amor que le enseñaron a la Virgen María lo que luego provocó que acabara siendo sacerdote. Pero mientras tanto, hubo un acontecimiento clave en su vida donde sus dos madres, la que le dio a luz y la propia Virgen, tuvieron un papel primordial.

Vio la muerte muy de cerca

Cuando era niño sufrió una extraña enfermedad que estuvo a punto de costarle la vida. “Estuve en la UCI durante 12 horas y los médicos no tenían esperanzas. No respondía al tratamiento y dijeron a mis padres que se prepararan para mi muerte. Pero ellos no se dieron por vencidos. Las oraciones de mis padres me hicieron mejorar”, relata este sacerdote en Catholic Lane.

Pudo recuperarse de lo que parecía una muerte segura, pero le quedaron unas secuelas bastante graves, pues le daban una serie de fiebres altísimas que obligaban a sus padres a hacerle baños de hielo. La temperatura de su cuerpo era difícil de regular incluso cuando no estaba enfermo.

Así por ejemplo, no podía comer ni beber nada frío, ni siquiera se podía exponer a un viento frío porque entonces volvían estas fiebres.

La peregrinación a Lourdes

En 1989, cuando Christy tenía 4 años, sus padres decidieron peregrinar al santuario de Lourdes. Su madre había rezado fervientemente por una cura para su hijo, y tenía mucha fe en que de aquella peregrinación volvería sano.

Christy y sus padres nunca olvidarán lo que vivieron aquel día. Ya en Lourdes, de camino al santuario pasaron por una de las heladerías, y el pequeño miró con tristeza los helados expuestos. “Debido a que los helados son fríos no podía comerlos”, cuenta el ahora sacerdote, que recuerda que “cuando mi hermano comía helado, mi padre, por pena, siempre me compraba sólo el cono de galleta”.

“Vi la heladería y supliqué a mi madre que me dejara comer helado”, afirma Christy. “Ella tenía tanta fe que dijo: ‘Primero vamos a los baños (piscinas del santuario), y aunque él muera, tendrá ese helado”.

Una mujer que llevaba a un niño en silla de ruedas

Pese a su corta edad en aquel momento se acuerda de como hacía cola para entrar en una de las piscinas en las que muchos enfermos se sumergen en el agua del manantial de la gruta en la que se apareció la Virgen esperando la curación.

Mientras esperaba su turno, una mujer que empujaba una silla de ruedas que transportaba a un niño se acercó a Christy y a su padre. De manera sorprendente, ella colocó cinco francos en la mano de Christy y dijo: “Vete a tomar ese helado”. Cuando se alejaba, le dijo a su padre: “Reza por mi hijo”.

Cuando su madre volvió, le contaron lo que había sucedido con esta mujer, la buscaron por todos lados pero no la encontraron. Finalmente, este futuro sacerdote fue sumergido en las aguas de Lourdes y luego toda la familia fue a la heladería.

Christy estaba curado

Por fin pudo probar aquellos helados que tanto anhelaba. Uno, después otro, y otro más. Las fiebres habían desaparecido. Estaba completamente sano.

Christy está convencido que aquella mujer era la Virgen María, y que el niño en la silla de ruedas era Jesús. “Después de aquel día, tuve la sensación de que ella me estaba diciendo, ‘te estoy llamando para algo’”.

“Este niño será como yo”

Nunca había pensado en ser sacerdote. Pero él ve ahora algunos signos claros manifestados durante su infancia. En una visita a Roma con su familia, durante una audiencia papal llamó la atención de Juan Pablo II, que se inclinó y le abrazó. En ese mismo viaje, mientras caminaba con su padre un sacerdote se les acercó y señalándose su alzacuellos dijo: “Algún día este niño será como yo”.

“Lo había olvidado, pero mi padre me lo recordó durante mi ordenación. Mirando hacia atrás, trato de relacionar como Dios me ha guiado a lo largo de mi vida. Intento vivir en el presente y dejar que Dios decida cómo van a ser las cosas”, afirma contento.

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Abrazar la vida todos los días

Tras una polémica suscitada en redes, la famosa argentina contó por qué apuesta a la vida

Fue un error de una periodista que promueve la legalización del aborto en la Argentina. Fue una agresión, innecesaria y cruel, pero que dio lugar a un bellísimo testimonio de maternidad que se hizo viral en las redes.

Mientras en el Parlamento argentino ciudadanos se expresan a favor y en contra del aborto ante distintos proyectos que podrían legalizarlo, en las redes sociales se repite el debate. Y en un video en el que algunas personalidades públicas hicieron público su pedido para que se defienda siempre tanto la vida del niño por nacer como de la madre, la cocinera y conductora Maru Botana también hizo pública su posición a favor de la vida expresando: “Yo voy por la vida. ¿Sabías que de la semana seis a la catorce, el corazón del bebé late más de trece millones de veces?”.

Ante su comentario, una periodista que promueve activamente la legalización del aborto, Claudia Acuña, hizo referencia en Twitter a un doloroso momento en la vida Botana, al evocar el fallecimiento por muerta súbita de uno de sus hijos. “Solo yo me acuerdo que Maru Botana usó la frase ‘dos vidas’ cuando dejó a su bebé recién nacido con su mamá en Cba y murió? Es muy perverso porque es un tema doloroso para todas y para ella más. Muy”.

La reacción de parte de los usuarios de redes fue inmediata, y muy crítica para la periodista, a la que le reprocharon fuertemente evocar ese duro momento en la vida de Botana, y el haber vinculado su ausencia durante el momento del trágico deceso de Facundo en 2008, el sexto de sus ocho hijos.

A las pocas horas, Maru compartió en Instagram una foto con su hijo Facu, y un bellísimo testimonio en el que explicó por qué apuesta a la vida:

“¿Cómo no apostar a la vida? Es inmenso el dolor de la muerte, el vacío total, un precipicio. Me aterra de solo pensarlo. Obvio que es muy delicada la situación que uno se encuentre. Pero yo apuesto a la vida todos los días porque la perdida de un hijo es un dolor que no podés soportar.

Yo quiero que respetemos las ideas de cada uno, nos escuchemos y podamos hablar de este tema. Apostemos más a la familia y a trabajar para cuidar vidas. Yo pasé por el dolor más grande que puede tener una madre, un dolor que te atraviesa por todo tu cuerpo y te deja su marca para toda la vida.

Fue muy difícil, pero gracias a Dios y al amor que nos tenemos lo logramos. Y apostamos a la vida nuevamente con mucho miedo pero con mucho amor. La vida nos regaló dos bombones que nos enseñaron a volver a creer.

Yo creo que todos nosotros tenemos que volver a creer en nosotros a confiar a respetarnos a valorarnos a escucharnos y a hacer un cambio. No se si pueda expresarles lo que siento porque la realidad es que dolores como este son inimaginables, pero sí decirles que sin dudarlo apuesto a la vida y trabajé y eduqué a mis hijos para que no tengan miedo y crezcan felices. Yo abrazo la vida todos los días”.

Como no apostar a la vida ! Es inmenso el dolor de la muerte, el vacio total, un precipicio. Me aterra de solo pensarlo. . Obvio que es muy delicada la situacion que uno se encuentre.Pero yo apuesto a la vida todos los dias porque la perdida de un hijo es un dolor que no podes soportar. Yo quiero que respetemos las ideas de cada uno, nos escuchemos y podamos hablar de este tema . Apostemos mas a la familia y a trabajar para cuidar vidas .Yo pase por el dolor mas grande que puede tener una madre, un dolor que te atraviesa por todo tu cuerpo y te deja su marca para toda la vida. En ese momento tenia 6 hijos , mi sueño hecho realidad. De repente paso lo de Facu y fue como que me clavaran un puñal en el corazon. Al dia de hoy me pregunto Por que ? Todavia hoy no puedo creer como pude seguir , como pude seguir educando a todos esos chiquitos que no entendian como su hermanito se habia ido para nunca volver.Fue muy dificil, pero gracias a Dios y al amor que nos tenemos lo logramos . Y apostamos a la vida nuevamente con mucho miedo pero con mucho amor. La vida nos regalo dos bombones que nos enseñaron a volver a creer. Yo creo que todos nosotros tenemos que volver a creer en nosotros a confiar a respetarnos a valorarnos a escucharnos y a hacer un cambio . No se si pueda expresarles lo que siento porque la realidad es que dolores como este son inimaginables , pero si decirles que sin dudarlo apuesto a la vida y trabaje y eduque a mis hijos para que no tengan miedo y crezcan felices.Yo abrazo la vida todos los dias❤️

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La carta de Maru, rápidamente viralizada, tuvo su impacto en quien la motivó. Tras leerla, Acuña se disculpó con ella: “Recién leo la carta de Maru Botana. Le pido disculpas, muchas, por haberla herido. No fue mi intención, pero eso no cambia el hecho de cómo se sintió. Ojalá estas disculpas reparen algo de eso. Al resto, al que usa esto, ni cabida. A ella, todo mi respeto”.

Claudia Acuña@muclaudia

Recien leo la carta de Maru Botana. Le pido disculpas, muchas, por haberla herido. No fue mi intencion, pero eso no cambia el hecho de como se sintio. Ojala estas disculpas reparen algo de eso. Al resto, al que usa esto, ni cabida. A ella, todo mi respeto.

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La fe de los intocables

Swetha tiene unos 40 años, está casada y tiene tres hijas. Vive en una pequeña choza en la diócesis de Buxar, donde la fe llegó hace menos de 70 años. A Kerala, al suroeste del gigante país, ya llegó el apóstol Tomás solo 52 años después de la muerte de Cristo y en Goa estuvo san Ignacio de Loyola. Pero al norte de la India, que tiene una superficie 6,5 veces la de España, el anuncio de un Dios salvador del hombre apenas se conoce.

En una choza de no más de diez metros cuadrados vive Swetha con su familia. Se levanta al amanecer para recoger los excrementos de las vacas y moldearlos en forma de tortas para ponerlos al sol a secar. Con ellos podrá encender el fuego y calentar algo para comer, si el marido ha conseguido alguna rupia ese día con que comprar algo en el mercado.

Los dalits del norte de la India más afortunados encuentran trabajo como limpiadores de letrinas, barrenderos o agricultores sin tierras. Trabajan en régimen de semiesclavitud y se les trata como si fueran animales. En el hinduismo un dalit no es considerado persona. No tiene ninguna posibilidad de prosperar en la vida (se nace y se muere dalit) y será tratado como un perro. En teoría en la Constitución el sistema de castas está abolido, pero en la realidad no es así.

Un día Swetha cayó gravemente enferma. Por las pésimas condiciones de vida y por las palizas de su marido, desesperado por la situación. El hombre buscó en sus vecinos consuelo cuando su mujer estaba a punto de morir. Rezaron juntos. Sus vecinos, con los que nunca había cruzado una palabra, eran católicos. Swetha sobrevivió y los buscó para agradecerle su preocupación por ella. Su vecino un día le dijo que siempre rezaba por ella y le propuso ir a Misa a la misión de la Iglesia más cercana.

«Vi el cielo en la tierra»

Swetha accedió. «Nunca me había sentido tan acogida. Percibí una alegría que no había sentido nunca. Vi en el cielo en la tierra. Si existía el cielo, era allí», cuenta recordando ese primer día.

Desde entonces, no faltó a la Misa dominical. A su marido y a su familia política hindú no le gustaba la idea y empezaron más problemas. Una mujer en el norte de la India sufre una triple discriminación: por mujer, dalit y católica. No tiene opinión. Cuando se acerca al cristianismo, la burla, la presión, el aislamiento y la hostilidad contra ella no tienen freno.

«Cuando más conocía a Jesús, el conflicto con mi marido se intensificó. Un día destruyó mi Biblia. Sentí como si hubiera destruido mi vida. Otro día me golpeó con una barra de hierro. Sentí que Jesús estaba conmigo y apenas sentí daño», recuerda.

En el pueblo la señalaban. En la India cada vez más existe un pensamiento nacionalista según el cual todo nacido en la India tiene que ser hindú y el resto de religiones son influencias extranjeras, motivo por el cual este país aparece aparece con luces de alarma en los informes de Libertad Religiosa de Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Para los dalits como Swetha el anuncio cristiano es una auténtica revolución. Un Dios que quiere al hombre, cercano, que considera a todos las personas iguales y dignas de su amor… Cuando lo conocen le entregan su vida. Por eso en el norte de la India el anuncio de Jesús está siendo recibido por estos dalits, los últimos de los últimos, los que no pueden perder nada porque no tienen nada.

Poco a poco también el marido de Swetha fue cambiando. «Rezaba por él todos los días», cuenta ella. Un día empezó a ir a la Iglesia. Y así Swetha, su marido y sus hijas encontraron la fe. Viven con la incomprensión y el rechazo de sus vecinos, que le mojan cada mañana las tortas de excrementos de animales para hacer fuego; ella, cada mañana, los perdona. Su familia política los abandonó, pero ella se mantiene en pie. «Cuanta más fe tengo, más problemas tengo y más fuerte soy», dice.

Raquel Martín. Bihar (India)
Responsable de Comunicación de Ayuda a la Iglesia Necesitada

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