¿Por qué Jesús debía venir al mundo?

De alguna forma esta es la continuación del tema de ayer, ahondando un poco más en las razones de la primera venida de Cristo.  Ya sabemos que por supuesto todo tiene que ver con el sacrificio expiatorio en la cruz, así como con el trasfondo legal del plan de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/ ), pero el tema es todavía más profundo, y tiene que ver con el «leasing» o el derecho «legal» que Satanás tiene de la Tierra.  Esto no estaba tan claro en el Antiguo Testamento, pero se hace más que evidente cuando el diablo trata de sobornar nada menos que a Jesús mismo:

«El diablo le dijo: Te daré poder y autoridad sobre todos estos reinos y también te daré su grandeza, porque a mí me lo han dado y yo se lo doy a quien yo quiera.  Todo esto será tuyo si me adoras.  Jesús le contestó: La Escritura dice: “Adora al Señor tu Dios y sírvele sólo a Él”.  (Lucas 4:6-7)

Nótese que Satanás le ofreció darle a Cristo poder y autoridad sobre todos los reinos del mundo, y aparentemente es cierto que le pertenecen (temporalmente) porque Jesús nunca le reprochó que le ofreciera algo que no era suyo.  Obviamente, entonces hay que preguntarse, ¿cuándo es que Dios le otorgó a Satanás autoridad sobre toda la Tierra?  ¿Dice la Biblia algo al respecto?  Para entender esto debemos regresar al principio de todo:

«Entonces dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra”. Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó.  Dios los bendijo y les dijo: “Sean fecundos y multiplíquense.  Llenen la tierra; sojúzguenla y tengan dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra”.  (Génesis 1:26-28)

El propósito original de Dios era designar a Adán (el primer hombre) como «rey de la Tierra«, y a Eva, su esposa, como «reina de la Tierra«, ellos iban a ser los representantes de Dios y gobernantes en la Tierra; mientras los ángeles llevarían a cabo la voluntad de Dios en el cielo.  Adán y Eva debían “sojuzgarla la Tierra” y “tener dominio sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra”.

Sabemos por la Biblia que en algún momento antes de que Dios creara a la humanidad creó criaturas espirituales («ángeles») para funcionar en los lugares celestiales.  Una de estas criaturas angelicales se le conoce con el nombre «Lucifer» (aunque ese no es su verdadero nombre), y este quería glorificarse a sí mismo en lugar del Señor Jesucristo.  Lucifer quería ser “como el Altísimo”, quería ser “dueño del cielo y de la tierra” y deseaba la alabanza que solo le corresponde a Dios.  Por lo tanto cayó en pecado y pasó a llamarse “Satanás” (en hebreo, “adversario”) y se convirtió en el principal enemigo de Dios.  Una vez que Satanás contaminó el cielo con el pecado, se movió hacia la infiltración de la Tierra con el pecado y la rebelión contra Dios.

Satanás sabía que si quería controlar la Tierra, primero tendría que quitarle ese poder (legal) a Adán, que es a quien Dios se lo había dado, pero sin utilizar la fuerza sino de forma voluntaria (exactamente igual que será antes de la segunda venida de Cristo con la marca de la Bestia, pero eso será tema para otro día!).  Eso es precisamente lo que leemos en Génesis, la obtención de la autoridad de la Tierra la logró a través del engaño a Eva, y luego ella se encargaría de hacer caer a su esposo en la trampa, sin entender este que con eso estaría cediendo el dominio sobre todas las cosas:

«La serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo creados por Dios el Señor, se le acercó a la mujer y le preguntó: ¿Es verdad que Dios no les permite comer de ningún árbol que hay en el jardín?  La mujer le contestó: Sí podemos comer los frutos de cualquier árbol, menos del que está en el centro del jardín.  Dios nos dijo que si comemos o tocamos el fruto de ese árbol, moriremos.

¡Mentira! —silbó la serpiente—. ¡No morirán!  Lo que pasa es que Dios sabe que, cuando ustedes coman del fruto de ese árbol, obtendrán todo el conocimiento, pues podrán conocer el bien y el mal.  ¡Ese día ustedes serán como Dios! La mujer contempló el árbol y se convenció de que su fruto era bueno para comer.  Además, lo vio muy hermoso, y pensó que era su oportunidad para conseguir la sabiduría.  Así que agarró el fruto y comió.  Luego le dio de comer a su marido, el cual estaba con ella.  Tan pronto lo comieron, se dieron cuenta de que estaban desnudos y sintieron vergüenza.  Entonces cosieron hojas de higuera para cubrir su desnudez.»  (Génesis 3:1-7)

Fue ahí donde Adán entregó su «corona» a Satanás y este asumió el dominio sobre toda la Tierra.  Dios le había dado al hombre el dominio terrenal, pero Adán renunció a este cuando voluntariamente se puso del lado de Satanás, así el hombre cayó en la trampa y le cedió la autoridad que Dios la había dado sobre toda la Tierra, siendo controlado y esclavizado por el pecado.  En consecuencia, el diablo tiene ahora el «contrato» a nombre suyo, y con esto el dominio sobre los sistemas políticos, religiosos, sociales, económicos y educativos del mundo (lo cual es especialmente evidente en los tiempos actuales, habría que estar ciego para no darse cuenta!).

«Por el pecado de un hombre, el pecado entró en el mundo, y por el pecado llegó la muerte.  Y como todos pecaron, la muerte ha pasado a todos.»  (Romanos 5:12)

«Si algunos no entienden nuestro evangelio, son aquellos que están perdidos, pues el dios de este mundo los ha cegado y no pueden contemplar la gloriosa luz de la buena noticia acerca de Cristo que brilla ante ellos. Cristo es la imagen de Dios.»  (2 Corintios 4:3-4)

Así que la cosa no pintaba bien para los seres humanos, por un lado Adán (consciente o inconscientemente) le había entregado a Satanás el dominio sobre el mundo que el Creador mismo le había dado, y por el otro, el «pueblo escogido«, a quien Dios le había formado y tomado simbólicamente como «esposa«, le había sido «infiel» rompiendo todas las promesas condicionales (ver entradas https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/17/el-matrimonio-de-dios-y-su-relacion-con-la-ley/ y https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/17/el-divorcio-de-dios/ ).  

Por lo tanto, debido a un «tecnicismo legal» el mundo estaba «en manos del maligno«, ya el hombre no podía hacer nada para salir del enredo en que se había metido, en ese momento al diablo (que conoce bien la leyes de Dios!) sólo le quedaba «cuidar su finquita«, y dejar que pasara el tiempo señalado para ganarle la partida al Señor.

Gracias a Dios que Su Plan es Perfecto, y que tenía guardado un «as» bajo la manga! (como siempre lo tiene).  Al hacerse hombre en Jesús, vivir una vida perfecta (sin pecado) y aceptar morir siendo inocente, pagó así el precio (la fianza) para liberar a los suyos del dominio del diablo!  Esto no lo vio venir Satanás, él creyó que matándolo en la cruz había «ganado», cuando fue exactamente lo opuesto!

«Ninguno de los príncipes de esta edad conoció esta sabiduría; porque si ellos la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria.»  (2 Corintios 2:8)

«De hecho, ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y no se habían despojado de su naturaleza pecaminosa; pero Dios nos vivificó con Cristo y nos perdonó los pecados.  Él eliminó la prueba acusatoria que había contra ustedes, es decir, los mandamientos de la ley.  Esa quedó anulada cuando la clavó en la cruz.  Y así despojó a los seres espirituales que tienen poder y autoridad, y, por medio de Cristo, los humilló públicamente y los exhibió en su desfile triunfal.»  (Colosenses 3:13-15)

De esta manera, Cristo restauró la relación e reinauguró el camino al Dios a través del nuevo «pacto», pudiendo cualquiera (nuevamente) tener acceso al Padre a través del Hijo, ya NO por medio de la Ley (que de todos modos nadie podía cumplirla) sino a través de la Gracia! (ver entradas https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/17/los-pactos-de-dios-con-el-hombre/ y https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/19/ley-vs-gracia/ )

«Antes de ser cristianos, ustedes estaban muertos para Dios a causa de sus delitos y pecados.  Vivían siguiendo la corriente de este mundo, obedecían los dictados del príncipe del imperio del aire, quien ahora mismo está operando en el corazón de los que se rebelan contra el Señor.»  (Efesios 2:1-2)  

«Sabemos que somos hijos de Dios.  El mundo que nos rodea está bajo el dominio de Satanás, pero sabemos que Cristo, el Hijo de Dios, vino a ayudarnos a hallar y entender al Dios verdadero.  Ahora estamos en Dios, porque estamos en su Hijo Jesucristo, que es también Dios verdadero y la vida eterna.»  (1 Juan 5:19-20)

Pero todavía falta la liberación completa de la tierra que sigue en manos del diablo, la cancelación total del contrato está pendiente.  La Biblia dice que cuando Jesucristo regrese en Su Segunda Venida para inaugurar el Reino Milenial, atará a todos los espíritus malignos.  Entonces finalmente empezará el Reino Terrenal de Israel, el reino que originalmente quería establecer con Adán, cuando Dios mismo (en Jesucristo) more con el hombre en la Tierra (ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/ ).

«En aquel día, dice el Señor Todopoderoso, haré desaparecer todo vestigio de adoración de ídolos de la tierra, de tal modo que se olvidará aun el nombre de esos ídolos.  Todo falso profeta, junto con su espíritu de mentira que los inspira, será también eliminado.»  (Zacarías 13:2)

«El séptimo ángel tocó la trompeta, y varias voces potentísimas gritaron desde el cielo: «El reino de este mundo pertenece ahora a nuestro Señor y a su Cristo; y Él reinará para siempre».  (Apocalipsis 11:15)

Curiosamente todavía no será el final de Satanás, ya que según Apocalipsis 20 será atado en el abismo durante esos mil años, y luego será liberado nuevamente para tentar a las nuevas generaciones de personas nacidas durante el Reino Milenial.  Una vez que esto pase, Dios finalmente acabará con el diablo y sus secuaces, ¡arrojándolos para siempre al lago de fuego y azufre!

(Basado en parte de https://forwhatsaiththescriptures.org/2014/10/22/satan-domain-over-earth/)

¿Cuál es el plan del diablo para los últimos tiempos?

El diablo no tiene un pelo de tonto, la Biblia misma dice que es astuto (Génesis 3:1), mentiroso (Juan 8:44), engañador (Apocalipsis 12:9) y que está dispuesto a hacer cualquier cosa para lograr su propósito de «robar, matar y destruir» (Juan 10:10).  

De hecho el mismo nombre «Satanás» viene de la palabra hebrea que quiere decir «adversario» o «calumniador«, por lo cual dudo mucho que tenga ganas de perder y tener que pasar una eternidad en los infiernos.  Entonces, ¿estará loco en creer que puede ganarle al Dios Omnipotente, Omnipresente y Omnisciente?  ¿O será que tiene una idea que cree podría funcionarle?  ¿Qué dice la Biblia sobre su plan para los últimos tiempos?

Primero entendamos bien quién es Satanás según la Biblia, que la primera vez que sale mencionado con ese nombre es en el libro de Job (el cual se cree es el más antiguo de toda la Biblia, alrededor de 1.450 a.C.), sin embargo lo vemos con varios nombres desde el Génesis hasta el Apocalipsis:

«La serpiente, que era el más astuto de todos los animales del campo creados por Dios el Señor, se le acercó a la mujer y le preguntó: ¿Es verdad que Dios no les permite comer de ningún árbol que hay en el jardín?»  (Génesis 3:1)

«Cierto día en que los ángeles se presentaron ante el Señor, acudió también con ellos el ángel acusador («satanás»). ¿De dónde vienes? —le preguntó el Señor al acusador.  Y este respondió: De rondar la tierra y recorrerla por todas partes.»  (Job 1:6-7)

«¡Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, hijo de la aurora!  ¡Cómo has sido derribado en tierra, tú que fuiste tan poderoso luchando contra las naciones del mundo!  Porque te extasiabas pensando: «Subiré al cielo y gobernaré a los ángeles.  Treparé hasta lo más elevado del cielo y seré como el Altísimo».  Pero en vez de ello, serás hundido en lo más profundo del abismo infernal.  Allá todos te mirarán con asombro y preguntarán: «¿Será este aquel que hacía temblar la tierra y los reinos del mundo?  ¿Será este aquel que destruía el mundo, convirtiéndolo en un degolladero, demoliendo sus grandes ciudades sin tener misericordia de sus prisioneros?»»  (Isaías 14:12-17)

«El enemigo que sembró la mala hierba entre el trigo es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.»  (Mateo 13:39)

¿Y cómo sabemos que todas las citas se refieren al mismo personaje?  Es Jesús mismo quien lo revela, primero a los apóstoles y luego a Juan en el Apocalipsis:

«Se libró entonces una gran batalla en el cielo.  Miguel y los ángeles que están bajo su mando pelearon contra el dragón y sus huestes de ángeles.  Estos últimos, una vez vencidos, fueron expulsados del cielo.  ¡Aquel gran dragón, que no es otro sino la serpiente antigua que se llama diablo Satanás, y engaña a todo el mundo, fue arrojado a la tierra junto con la totalidad de su ejército!»  (Apocalipsis 12:7-9)

Teniendo claro quién es él, hay que entender que el diablo pretende arruinar el Plan de Dios pero usando las mismas leyes divinas, o sea tratando de que Dios se enrede en sus propios mecates para «robarle la vuelta»!  (como si eso fuera posible) jajaja.  Satanás es muy inteligente y no pretende irse sin echarse el pleito, lo interesante es que pareciera que él de veras cree que tiene posibilidades de lograrlo, sabe que Dios siempre cumple sus leyes y mantiene sus promesas, y considera que eso es Su talón de Aquiles.  Por lo tanto, el plan del diablo es agarrar a Dios en un tecnicismo legal que le permita mantener su reino (terrenal) sin que nunca llegue el juicio, y que Dios se quede en el cielo.  

Su primer «strike» fue el engaño a Adán para quitarle el control de la Tierra que Dios le había dado, el cual como sabemos fue exitoso para él (ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/23/por-que-jesus-debia-venir-al-mundo/ ), luego intentaría un segundo con los «nefilim» (híbridos entre ángeles caídos y mujeres) para pervertir la raza humana y que no pudiera nacer el «Mesías» (que Dios lo contrarrestó con el Diluvio y el arca de Noé), luego intentaría uno más al sobornar a Cristo mismo (según él ofreciéndole los reinos del mundo) y finalmente cree que tal vez pueda lograrlo antes del final de los tiempos con su «hijo» el anticristo (la «bestia«):

«Vi entonces que una bestia surgía de las aguas del mar.  Tenía siete cabezas, diez cuernos y diez coronas sobre sus cuernos.  Y en cada una de las cabezas tenía escritos nombres que insultaban a Dios.  Parecía un leopardo, pero tenía pies de oso y boca de león.  El dragón le entregó a la bestia el poder, el trono y la gran autoridad que poseía.»  (Apocalipsis 13:1)

Vemos entonces que el plan del diablo para el final de los tiempos es sacar TODAS sus armas, aprendidas durante milenios viendo al hombre (y a Dios!) actuar, al final él es el mejor abogado acusador que existe y aprovechará lo que cree son los puntos débiles de Dios.  Esta será su última oportunidad, el profeta Daniel describe tales tiempos (ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/16/setenta-semanas-la-profecia-de-daniel/ ), y será especialmente evidente durante los últimos tres años y medio (la «Gran Tribulación»), cuando hará TODO lo que sea necesario para lograr su plan.  Algunos puntos de su plan son:

  • Suplantar a Cristo en su segunda venida, encarnándose en la figura de la «bestia«, o como también se le denomina, el «anticristo» (o sea, el que viene «en lugar» de Cristo)
  • Además formar junto al «anticristo» y al «falso profeta» (un tipo de anti Espíritu Santo) una «trinidad» satánica para engañar al mundo
  • Solucionar aparentemente los «problemas» del mundo moderno, a fin de congraciarse con toda los habitantes (caídos) de la Tierra, acabando de paso con todas sus libertades
  • Seducir al mundo para que voluntariamente cedan la autoridad dada por Dios sobre sus propias decisiones (el mismo plan que le funcionó con Adán!) y así controlar el mundo, ya no sólo de forma externa al hombre sino también interna mediante la marca de la bestia, y finalmente poder manipular sus decisiones probablemente alterando su código genético (el mismo plan que intentó con los «nefilim» de la antigüedad)
  • Autonombrarse Dios y luego ocupar el Lugar Santísimo del Templo de Jerusalén (que precisamente él se encargará de hacer que los judíos lo construyan en los primeros tres años y medio previos a la Gran Tribulación!)
  • Perseguir y matar a cualquiera que no se someta a su autoridad (la marca de la bestia)
  • Finalmente echar a perder el Plan de Dios tanto para la «iglesia» (el «Cuerpo de Cristo«) como con Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/ )

Obviamente nada de esto le funcionará para evitar que Dios prosiga con Su Plan, pero dice la Biblia que lamentablemente billones de personas seguirán a Satanás y se condenarán eternamente.  Y no sólo eso, sino que millones de sus seguidores estarán tan engañados por sus artimañas, que lo seguirán a la batalla final en el valle de Meguido («Armagedón«) para literalmente luchar contra Dios TODOPODEROSO y sus ángeles.  Es como de chiste, pero así de fuerte será la ceguera.

«Los espíritus del mal reunieron a los reyes en un lugar que en hebreo se llama Armagedón.»  (Apocalipsis 16:16)

«Entonces vi a la bestia y a los gobernantes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para pelear contra el que montaba el caballo blanco y contra su ejército. Y la bestia cayó presa, y con ella el falso profeta que podía realizar milagros en presencia de la bestia.  Con esos milagros había engañado a los que aceptaron la marca de la bestia y adoraron su imagen.  Los dos fueron arrojados vivos en el lago de fuego que arde con azufre.  Y los demás cayeron víctimas de la espada aguda que salía de la boca del jinete del caballo blanco, y todas las aves se hartaron de sus carnes.»  (Apocalipsis 19:19-20)

De este tema hablaremos en próximas entradas, que aunque hay algunas incógnitas todavía por resolver, la Biblia describe con bastante detalle todo lo que se viene.  Mientras tanto, los cristianos no tenemos nada que temer, confiamos en el Plan perfecto de Dios y que Él tendrá el mejor cuidado de sus hijos, no importa lo que decida!

(Basado en parte de https://www.youtube.com/watch?v=3sVT_Cy6keU y https://www.douglashamp.com/singularity-mark-of-the-beast-to-fight-the-creator/)

La verdadera «brujería»

por Mark Mallett

Recientemente, un sacerdote católico ha estado difundiendo acusaciones falsas de que este sitio web y algunos de los videntes que se encuentran aquí están promoviendo la «brujería». La razón, supone, es porque algunos de ellos han recomendado el uso de aceites esenciales conocidos para combatir infecciones virales y otras enfermedades. Pero sugerir que el uso de la creación de Dios es de alguna manera «brujería» es una blasfemia limítrofe, sin mencionar la completa ignorancia del apoyo bíblico y científico para tales remedios. Según la base PubMed del Instituto Nacional de Salud, hay más de 17,000 estudios médicos documentados sobre aceites esenciales y sus beneficios.[1]Y las Escrituras mismas declaran:

El Señor creó medicinas de la tierra, y un hombre sensato no las despreciará. (Eclesiástico 38:4)

Su fruto se utiliza para la alimentación, y sus hojas para la curación. (Ezequiel 47:12)

… Las hojas de los árboles sirven como medicina para las naciones. (Apocalipsis 22:2)

Tesoros preciosos y aceite están en la casa de los sabios… (Proverbios 21:20)

Dios hace que la tierra produzca hierbas curativas que los prudentes no deben descuidar… (Eclesiástico 38:4 NAB)

Aplique la hiel de pescado en sus ojos, y la medicina hará que las escamas blancas se encojan y se desprendan de sus ojos; entonces su padre volverá a tener la vista y verá la luz del día. (Tobías 11:8)

Incluso Jesús cuenta una parábola que utiliza el poder curativo del aceite esencial, común en su día, en la historia del buen samaritano:

Se acercó a la víctima, vertió aceite y vino sobre sus heridas y las vendó. (Lucas 10:34)

Y de nuevo,

Porque todo lo creado por Dios es bueno, y nada debe ser rechazado cuando se recibe con acción de gracias… (1 Timoteo 4:4)

Como tal, místicos católicos como Marie-Julie Jahenny,[2] St. André Bessette,[3]Sierva de Dios María Esperanza,[4] Luz de María de Bonilla,[5]Agustín del Divino Corazón,[6]Santa Hildegarda de Bingen,[7]etc. también dio remedios celestiales que incluían hierbas o aceites esenciales y mezclas.[8] 

Las intervenciones medicinales no son un signo de falta de fe en Dios, sino una operación del don humano de la razón. La sabiduría y la experiencia humana nos dicen que cuando bebemos agua, comemos alimentos saludables y tomamos el sol, todas estas cosas son buenas y necesarias para el cuerpo.

¿No sabes que tu cuerpo es un templo del Espíritu Santo dentro de ti, a quien tienes de Dios, y que no eres tuyo? (1 Corintios 6:19)

Así también, la humanidad ha aprendido durante milenios que ciertos dones en la creación pueden ayudar a nuestros cuerpos en la curación, como lo testifican las Escrituras mismas. En otras palabras, los aceites de la creación son un remedio para el cuerpo, no para el alma. Para estos últimos, tenemos principalmente los sacramentos eficaces e insustituibles.[9]y el poder de la oración. Esta noción de que los aceites esenciales son categóricamente malos es una especie de mentalidad secular medieval nacida de la superstición misma, no el fomento de la buena ciencia que ha sido un sello distintivo de la Iglesia Católica durante siglos.

El apostolado Catholic Answers, escuchado en la radio EWTN, afirma en su sitio web:

Un católico es libre de usar aceites esenciales para cosas tales como limpieza o con fines terapéuticos. Incluso el Vaticano está utilizando aceites esenciales para limpiar y restaurar obras de arte en exhibición fuera de los museos del Vaticano. Los aceites esenciales provienen de plantas. Estas plantas contienen aceites aromáticos que, cuando se extraen adecuadamente a través de la destilación (vapor o agua) o prensado en frío, contienen la «esencia» de las plantas, que se han utilizado durante siglos para una variedad de propósitos (por ejemplo, aceite de unción e incienso, medicinal, antiséptico). —catholic.com

Notas
↑1Aceites esenciales, medicina antiguapor el Dr. Josh Axe, Jordan Rubin y Ty Bolinger
↑2Marie-Julie Jahenny.blogspot.com
↑3«Sucede que los visitantes confían su enfermedad a las oraciones del hermano André. Otros lo invitan a su casa. Reza con ellos, les da una medalla de San José, les sugiere que se froten con unas gotas de aceite de oliva que está ardiendo frente a la estatua del santo, en la capilla del colegio». cf.diocesemontreal.org
↑4spiritdaily.com
↑5countdowntothekingdom.com
↑6Mensaje dictado por San José al Hermano Agustín del Divino Corazón el 26 de marzo de 2009 (con Imprimátur): «Les daré un regalo esta noche, hijos amados de mi Hijo Jesús: EL ACEITE DE SAN JOSÉ. Aceite que será una ayuda Divina para este fin de los tiempos; aceite que te servirá para tu salud física y tu salud espiritual; aceite que te liberará y te protegerá de las trampas del enemigo. Yo soy el terror de los demonios y, por lo tanto, hoy pongo mi bendito aceite en tus manos». (uncioncatolica-blogspot-com)
↑7aleteia.org
↑8En el caso del hermano Agustín y San Andrés, el uso de los aceites está en conjunción con la fe como una especie de sacramental.
↑9El Sacramento de los Enfermos, que irónicamente emplea una mezcla de aceite bendito en la unción de los enfermos, es también una oración por la curación del cuerpo y el alma. Sin embargo, la forma en que Dios elige sanar está dentro de la Divina Providencia.

ÉL HACE CAMINO DONDE NO LO HAY

unidoscontralaapostasia

Rony Alberto Moncada Midence

“Las tribus de Rubén y Gad poseían una enorme cantidad de animales. Así que cuando vieron que las tierras de Jazer y Galaad eran ideales para sus rebaños y manadas… dijeron: Si contamos con su favor, permítannos ocupar esta tierra como nuestra propiedad en lugar de darnos tierra al otro lado del río Jordán.” Números 32:1,5.

Esta petición de las tribus de Rubén y Gad (posteriormente se les unió media tribu de Manasés) irritó tremendamente a Moisés. El hombre más manso de la tierra exhortó duramente a estas dos tribus y media por olvidar lo que Dios les había prometido y conformarse con menos.

Del otro lado del Jordán había protección contra los enemigos, provisión, estaban cerca del tabernáculo y gozarían de muchos otros beneficios. Pero se conformaron con esas tierras y olvidaron que el cumplimiento de la promesa estaba del otro lado del Jordán.

Dice la historia que los primeros que fueron atacados, conquistados y llevados en cautiverio por los enemigos de Israel fueron estas dos tribus y media. 1 Crónicas 5:26: “Por eso el Dios de Israel hizo que el rey Pul de Asiria (también conocido como Tiglat-pileser) invadiera la tierra y se llevara cautivos a la tribu de Rubén, a la tribu de Gad y a la media tribu de Manasés. Los asirios los desterraron y los llevaron a Halah, a Habor, a Hara y al río Gozán, donde se encuentran hasta el día de hoy.” En la Biblia recién se vuelve a hablar de ellos en Apocalipsis 7:5, cuando Dios trate con Israel en el tiempo de la tribulación.

Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron” dice Romanos 15:4. Es decir, que cada historia bíblica no es solo la descripción de acontecimientos, sino que tiene enseñanzas espirituales para nuestras vidas. La historia de estas dos tribus y media nos habla de no conformarnos cuando Dios nos habla de avanzar con fe.

Hoy es tiempo de evaluar si hemos obtenido lo que Dios nos prometió o nos quedamos a mitad de camino. ¿Qué te ha prometido Dios? ¿Tienes proyectos que has abandonado porque miraste solo a tus recursos y olvidaste a Dios?

Avanza. No temas a los desafíos, porque si la dirección que recibiste fue de Dios, Él abrirá camino donde no lo hay, Créelo.

HALLOWEEN

ESCENARIO DE LA BATALLA DEL BIEN vs MAL

Por José Ramón

Cuando muchos cristianos piensan en el último fin de semana de Octubre, es innegable no pensar en la batalla del bien contra el mal. Pensamos en el demonio como un dragón feo y en los ángeles como seres hermosos. Aún hay mucha ingenuidad en los creyentes. Pero, esta historia se remonta antes de la creación, cuando en el mismo cielo hubo una batalla donde Luzbel, el ángel más bello creado por Dios, se opuso al plan de Dios Padre y le dijo Non serviam que traduce “no serviré”. En ese instante, el más pequeño de los ángeles se levantó y dijo “¿Quién como Dios?”, y así fue que el ángel San Miguel llega a convertirse en arcángel, en el líder de los nueve coros angélicos.

Una vez expulsado Luzbel, a quien conocemos hoy día como Lucifer, convence a Eva para que logre seducir a Adán de desobedecer a Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica menciona claramente que Dios se complació en crear al ser humano, pero también al ver cómo éste se dejó arrastrar por el enemigo de Dios, llegó a cometer muchas aberraciones, tanto que Dios se arrepintió de haberlo creado, dice la Sagrada Escritura. Pero ¿cómo? Dios lo había creado perfecto. Sí, pero lo dotó de libertad. Entonces el uso irracional de la libertad abrió paso a que el germen del mal entrara en el corazón del hombre.

Ante esto, Dios mismo trazó un plan: LA REDENCIÓN. El hombre tenía necesidad de ser sacado, pues al experimentar la oscuridad de la aberración y desobediencia se había desfigurado esa perfección primera, que era imagen y semejanza de Dios. Así podemos ver claramente que el propósito principal del enemigo es evitar la comunión del hombre con su Creador. 

Cuando leamos la Sagrada Escritura, nos daremos cuenta de que todos los pecados de la humanidad están allí plasmados, pero también las proezas de Dios para restaurar su imagen en nosotros sus hijos. Hasta Jesús, Dios hecho hombre permitió ser tentado. Dios mismo tomando en sí la naturaleza humana, purifica, transforma y redime. Cambia nuestro destino, nos abre el cielo y nos da a Su Madre Santísima en esta lucha contra potestades infernales.

Así como Dios ha asumido nuestra propia naturaleza y a ayudarnos a recobrar nuestra propia libertad, también el demonio quiere poseer las almas, siempre retando a Dios, así como lo hizo con Job “Permíteme tentarlo para que reniegue de ti”. 

Piensen siempre que de todo lo creado por Dios, el enemigo siempre busca imitar lo paralelo. Como Él no es Dios, lo único que puede hacer es imitar. Hace un poco más de mil años atrás, en culturas europeas el demonio se infiltró haciendo que se hicieran sacrificios en su honor, de allí nace la llamada ‘misa negra’. Tratando de imitar el Sacrificio de Jesús que es la Santa Misa. 

El enemigo ha querido secuestrar fechas y horas, por ejemplo, como la víspera de la Solemnidad de todos los Santos, en que los cristianos celebramos la santidad de tantos que han dado su vida. Como también la hora de las 3 am para los actos ocultistas en oposición a la Hora de la Misericordia. El objetivo del enemigo no es dar vida sino cobrarla, raparla, secuestrar las almas para hacerlas condenar. Pues haciéndoles parte de sus abominaciones, así mismo ha logrado separar de la eterna felicidad que Dios nos tiene preparada, queriendo condenar al hombre a estar eternamente privado de Dios.

El propósito de Halloween es provocar la invocación masiva del mal. Aunque el diablo y los espíritus malignos no tienen ninguna autoridad más allá de lo que un alma o muchas le permiten. El diablo actúa por lo que la gente hace, no porque este pueda hacer algo por sí mismo. El enemigo celebra la entrada de nuevos miembros que se inician en el ocultismo, celebra a modo de venganza que el mal entra en las vidas de unos cuantos.

El peligro no radica en que los niños se disfracen de profesiones: carpinteros, médicos, sino que radica en vestirse de aquellos trajes que glorifican el mal deliberadamente e infunden miedo, y más aún cuando las personas pretenden “obtener poderes especiales” a través de la magia y brujería, consciente e inconscientemente, por diversión o con propósito.

En el libro de Deuteronomio, en el capítulo 18, se habla de no intentar consultar a los espíritus de los muertos, tampoco a los que practican magia, brujería o actividades afines. Aquello sería una violación de un mandamiento de la Iglesia, al colocar otras cosas por delante de la relación con Dios.

La Virgen dijo en Fátima “Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará”. Al final siempre triunfa Dios. Ya triunfó desde el inicio, triunfó en la Cruz, triunfa en cada Misa que se celebra, ahora nos corresponde escoger de qué lado queremos estar. Pero ¿Cómo puedo elegir estar del lado de Dios? Buscando de corazón al Señor, entrando en comunión con él. Convirtiéndonos de todo aquello que es contrario al Querer de Dios, con la voluntad y la mirada puesta en ver el Rostro de Dios, donde nos alumbrará por los siglos de los siglos y nos dice “Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Bienaventurados los que lavan sus túnicas para tener derecho al Árbol de la Vida”. Unámonos a todos los justos de todos los tiempos aclamando “Ven Señor, Jesús” (Ap 22,5.14.20).

La Revolución Sexual y la homosexualidad

Toda persona humana por el hecho de existir merece respeto y posee una dignidad humana.

En la Biblia se relata la destrucción de dos ciudades, Sodoma y Gomorra, porque sus habitantes eran homosexuales (Génesis capítulos 18 y 19). La Ley de Moisés castigaba este pecado con la muerte. El libro del Levítico dice:

“Si uno yace con varón como se yace con mujer, ambos cometen abominación; morirán sin remedio, caiga su sangre sobre ellos” (19,13).

San Pablo explica que Dios abandona a sus malos deseos a algunos hombres porque habiendo conocido a Dios no le dieron gracias sino que se envanecieron en sus razonamientos,

“por lo tanto, Dios los entregó a pasiones deshonrosas, pues sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contrario a la naturaleza, y del mismo modo los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos de unos por otros, cometiendo torpezas varones con varones y recibiendo en sí mismos el pago merecido por sus extravíos. Y como demostraron no tener un verdadero conocimiento de Dios, Dios los entregó a un perverso sentir que los lleva a realizar acciones indignas” (Romanos 1, 26-29).

El mismo San Pablo escribe a los corintios:

“No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los injuriosos, ni los rapaces heredarán el Reino de Dios” (1 Corintios 6, 9-11).

Pero podemos ser lavados de esto a través de la Confesión y el arrepentimiento. Estamos hechos para gozar en el Cielo, el único fracaso real es no llegar a nuestra meta.

De modo que los actos homosexuales no pueden recibir aprobación en ningún caso. Si una persona es homosexual puede ser agradable a Dios si vive la castidad, la abstinencia.

Todos hemos de evitar todo signo de discriminación injusta. Estas personas –como todas-, están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida. Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí pueden educar su libertad interior, y a veces les ayuda mucho el apoyo de una amistad desinteresada.

La homosexualidad designa a las personas que experimentan una atracción sexual hacia personas del mismo sexo. Su origen psíquico permanece inexplicado.

La Sagrada Escritura dice que es una grave depravación porque sus actos son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual a la vida y no hay complementariedad afectiva y sexual.

El matrimonio ha existido siempre, antes de que existiera el Estado. Los romanos crean la institución jurídica del matrimonio, y Jesucristo lo hace sacramento grande, camino de santidad.

No existe un solo tratado internacional de derechos humanos que proclame el derecho al “matrimonio homosexual”.

La decisión de quitar la homosexualidad del catálogo de trastornos mentales no fue por estudios profundos, sino que fue por votación. El 58% de los psiquiatras presentes votaron para que se quitara del elenco, pero no hubo un estudio previo.

Si las leyes de un país aceptan el “matrimonio homosexual” eso implica que a los niños, desde el Jardín de Niños, se les va a enseñar que hay diferentes tipos de familias, y se les va a dar una educación sexual que les va a quitar la inocencia.

El entonces Cardenal Jorge Mario Bergoglio dijo en Argentina, en 2010: 

No seamos ingenuos, no se trata de una simple lucha política, hay una intención para destruir el plan de Dios. No es un mero proyecto político (es un mero instrumento), es un movimiento del padre de la mentira que desea confundir y engañar a los hijos de Dios.

Puede ocurrir que dos personas del mismo sexo sean amigos y convivan en una unión de convivencia civil. ¿Pero acaso la amistad se legisla? No. Y si tienen atracción hacia el mismo sexo, esa convivencia es ocasión próxima de pecado, y se debe luchar porque es un sentimiento contra natura. Ese desarreglo afectivo no es amor, son los afectos descontrolados. No se puede legalizar. Legislar es aprobar una tendencia contra natura. Se están destruyendo como personas.

Habla Dios Padre a Santa Catalina de Siena: Sobre la homosexualidad.

Desgraciados los que caen en impureza, es decir, están perdiendo lo mejor: la gracia. Dios Padre dice: La razón puede vencer esta tendencia. Todos pueden decir que no a las malas tendencias. El pecado contra naturaleza es maldito. Se ofusca la ley de su entendimiento. El pecado de impureza ciega el intelecto. ¿Y qué hace la cultura de hoy? Lo justifica. Hay hábitos que arruinan a la persona por eso Dios abomina esos hábitos. Ese pecado desagrada a los mismos demonios. Cuando el pecador llega al acto de ese pecado, el demonio se marcha, no lo soporta. Revelación dicha hace 700 años.

Los dos únicos pueblos que han resistido muchos milenios a la homosexualidad son el judaísmo y el cristianismo. ¿Dónde están los asirios hoy en día?, ¿dónde los babilonios? ¿Dónde Sodoma y Gomorra? Han desaparecido.

Además, la práctica homosexual es de alto riesgo por las diversas enfermedades corporales y mentales que se contraen, y porque la tasa de suicidios y depresiones es más alta en ellos que en la población general.

¡¡VIDA MÁS ALLÁ DE LA MUERTE!!

unidoscontralaapostasia

Héctor Hernández

El 4 de octubre del año 1922, es decir, hace exactamente un siglo, el arqueólogo británico Howard Carter descubrió la tumba del Faraón Tutankamón en el Valle de los Reyes, en Egipto. Tal descubrimiento fue uno de los más grandes hallazgos de la historia de esa civilización.

La tumba, llena de grandes tesoros, estaba casi intacta. ¿Por qué los egipcios embalsamaban y momificaban los cadáveres de sus reyes?

La egiptóloga Marta Saura Sanjaume, lo explica así: «Recién coronado, el rey-dios se ocupaba de un asunto de enorme trascendencia: la construcción de su propia tumba, que deberá garantizar su existencia eterna en el más allá.»

Según la antigua cosmovisión egipcia, el cuerpo debía conservarse para hacer posible el futuro reencuentro entre el cuerpo y el alma. Como mudos y legendarios testigos de esa creencia sobreviven hasta hoy las imponentes pirámides egipcias. Preservar el cuerpo para una futura reencarnación era su forma de prepararse para la eternidad.

Es que hay algo innato en el ser humano que le dice que su existencia trasciende más allá de la muerte y a lo largo de la historia ha adoptado diversas creencias para prepararse y asegurar la vida en el más allá.

¿Existen documentos absolutamente dignos de confianza sobre el tema? ¿Hay alguien con la autoridad y el conocimiento para que nos hable con propiedad del tema? 

¡Sí! es la respuesta enfática. La Biblia es ese documento originado en Dios mismo (2 Timoteo 3:16,17; 2 Pedro 1:21) y Jesucristo es la única Persona con tal autoridad y conocimiento, puesto que Él es el Dios eterno y el hombre perfecto a la vez.

Cuando Marta y María lloraban por la muerte de su hermano Lázaro, según el relato bíblico, Jesucristo confortó sus corazones. La Biblia nos lo dice así: «Le dijo Jesús: Yo Soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?» (Juan 11:25,26.) Jesucristo no nos habla de reencarnación, pero si de la realidad de la RESURRECCIÓN. Al fin, todos resucitaremos, todos viviremos eternamente, pero cada uno lo hará en el lugar que elige en vida (Daniel 12:2; Juan 3:18,36.)

El Evangelio de Jesucristo es nuestra única opción: «Pues Dios nos salvó y nos llamó para vivir una vida santa. No lo hizo porque lo mereciéramos, sino porque ese era su plan desde antes del comienzo del tiempo, para mostrarnos su gracia por medio de Cristo Jesús; y ahora todo esto Él nos lo ha hecho evidente mediante la venida de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Destruyó el poder de la muerte e iluminó el camino A LA VIDA Y A LA INMORTALIDAD por medio de la buena noticia.» (2 Timoteo 1:9,10; NTV.)

¡La Persona y Obra de Jesucristo anunciada en Su Evangelio es nuestra única opción de una vida eterna feliz junto a Dios! Sólo al confiar en Cristo, Usted y yo podemos unirnos a los salmistas y decir: «Porque este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; ÉL NOS GUIARÁ AÚN MÁS ALLÁ DE LA MUERTE.» (Salmo 48:14.). «Me has guiado según tu consejo, Y DESPUÉS ME RECIBIRÁS EN GLORIA.» (Salmo 73:24.)

¡Sólo en Jesucristo tenemos garantía de eterna salvación! ¿Ya Usted se arrepintió de sus pecados y le recibió por fe como su único Salvador?

LA ESTAFA DEL `CÓDIGO REAL´

César Vidal Manzanares

En los últimos tiempos circula por medios evangélicos una versión del Nuevo Testamento que se titula “El Código Real” y que se presenta como “Traducción realizada de los manuscritos hebreos y arameos más antiguos a la luz del pensamiento hebraico del primer siglo”. La obra tiene la pretensión de poner al alcance de los lectores el texto verdadero del Nuevo Testamento. En realidad, es una verdadera estafa científica, intelectual y espiritual que sirve de cobertura para algunas de las herejías más

Soy bastante escéptico con la profusión de traducciones de los textos bíblicos. Lo soy, en parte, porque habitualmente para el estudio utilizo los textos en hebreo y griego; lo soy porque no pocas de las nuevas versiones no son sino operaciones comerciales de dudosa solvencia científica y lo soy porque no suelo ver mejoras sobre las versiones ya existentes que justifiquen la inversión, la publicidad y el esfuerzo de esas nuevas “biblias”.
Sin embargo, el juicio no puede ser igual en todos los casos y el texto del que ahora me voy a ocupar constituye uno de los episodios más bochornosos de alteración y adulteración de la Palabra de Dios con que me he encontrado a lo largo de tres décadas. El texto –que pretende presentarse como una traducción veraz que parte de fuentes hebraicas– es aún peor si cabe que la traducción del Nuevo Mundo difundida por la secta de los Testigos de Jehová.
Lo es por varias razones que voy a intentar ir desgranando brevemente en sucesivas entregas. La primera es porque el Cristo que presenta no es el de la Biblia sino otro “cristo” desprovisto de su Deidad y reducido a simple rabino ben Josef o hijo de José; la segunda porque el Evangelio que encontramos en sus páginas no es el Evangelio de la gracia de Dios que aparece en la Biblia sino otro Evangelio muy diferente de salvación por obras; la tercera porque la esperanza cristiana es sustituida por el punto de vista psicopaniquista del adventismo divulgado posteriormente por los Testigos de Jehová entre otras sectas y la cuarta, porque, para remate, todos los supuestos argumentos en favor de la traducción esgrimidos por el autor son una absoluta falsedad cubierta de ignorancia verborreica.
EL CRISTO DEL “CÓDIGO REAL” NO ES EL CRISTO DE LA BIBLIA
El apóstol Juan inicia su Evangelio con una identificación clara acerca del Jesús que se hizo carne y habitó entre nosotros. Era la Palabra (o el Verbo o el Logos) que era Dios (Juan 1, 1). Esa afirmación de la plena deidad de Cristo es sustituida en el Código real por una afirmación delirante sin base en un solo manuscrito del Nuevo Testamento: “Desde un principio era dabar de Elohim y aquel dabar estaba siempre ante Elohim y el dabar que ya existía era la expresión misma de Elohim”.
Ni siquiera los testigos de Jehová se han atrevido a tanto. Cristo, la Palabra, no sólo no era Dios sino simplemente una expresión de Dios. Por supuesto, semejante disparate plantea problemas muy serios como, por ejemplo, el hecho de que Tomás llama a Cristo “Mi Señor y mi Dios” (Juan 20, 28) . Sin embargo, ahí el Código real ha ido aún más lejos que la Versión de los TJ y “traduce”: “Respondió Tomah: “Mi Adón y mi Juez”.
De nuevo, no existe un solo texto del NT que justifique esa traducción, pero eso al autor del Código real no le importa lo más mínimo conseguido el objetivo de privar a Cristo de su divinidad. Semejante comportamiento se repite – no podemos citar todos los casos – en otros textos.
Por ejemplo, Hebreos 1, 8, donde se llama Dios al Hijo, afirma el Código real:
“Pero del Hijo dice: “Tu trono divino…”
Tito 2, 13 donde se nos habla de “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”, aparece en el Código real: “de nuestro gran Di-os y de nuestro libertador, Yeshua el Mashiaj” , o 2 Pedro 1, 1 donde se hace una clara referencia a “por la justicia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo” es vertido en el Código real como: “a los que por la justicia de nuestro Di-os a través de nuestro libertador, Yeshua el Mashiaj”.
Seguramente, a nadie le sorprenderá a estas alturas saber que Cristo NO es adorado en el Código real sino que “ le rindieron honores reales ” (Mateo 28, 17) o, simplemente, le sirven (Hebreos 1, 6).
Deseo insistir en ello. No soy exhaustivo en la exposición. Por el contrario, me limito a dar algunos botones de muestra porque no hay texto sobre la divinidad de Cristo que no haya sido identificado y pervertido por la Versión llamada el Código real. Cristo es llamado una y otra vez “el Rábi” (sic) o ben Yosef. El primer tratamiento apenas tiene repercusión en las Escrituras y, desde luego, es mucho menos importante que títulos como los de Señor, mesías, Hijo de Dios o Dios; el segundo, de manera significativa, sólo fue usado por incrédulos, pero nunca por los creyentes. Con todo, si deplorable es su “cristo”, no menos degenerado es su “evangelio” como tendremos ocasión de ver en la siguiente entrega.
Continuará

Referencia:
http://www.protestantedigital.com/ES/Blogs/articulo/583/La-estafa-del-codigo-real

LA ESTAFA DEL `CÓDIGO REAL´ (II)

¿QUÉ SEÑAL BÍBLICA INDICA EL COLAPSO FINAL DE LA SOCIEDAD?

unidoscontralaapostasia

Por Dr. David Reagan. Fundador y Director, Lamb & Lion Ministries

Jack Hibbs, el dinámico y franco pastor de Calvary Chapel en Chino Hill, California, quizá haya resumido mejor la situación espiritual que enfrentamos hoy en día en nuestra nación: “Es una cosa triste ver una morir una nación que estaba a nuestro cuidado”.

No hay duda de que nuestra nación se retuerce en su agonía. Estados Unidos está atrapado en una espiral descendente hacia un hoyo negro de inmoralidad y violencia. Estamos cosechando lo que hemos sembrado desde la década de 1960, cuando le dimos la espalda a Dios y decidimos hacer lo nuestro. Desde entonces nos hemos vuelto obsesionados con el materialismo y la búsqueda del placer. En el proceso, el Dios que nos bendijo tan ricamente ha sido empujado a un lado y tratado con desprecio como una molestia.

La rápida deriva de nuestra nación hacia el paganismo secular. Es un ensayo que escribí en el año 2000 en relación con la decadencia de la sociedad. Miro hacia atrás y veo que es aún más relevante hoy que cuando fue escrito.

Usted podría preguntarse por qué me centro cuando hablo de la caída de nuestra sociedad en el pecado de la homosexualidad, cuando nuestra sociedad se ve sacudida por tantos pecados. Hay varias razones por las que destaco este tema.

La primera es el hecho de que nuestra nación se encuentra actualmente en el proceso de convertir este pecado en una virtud. Es un ejemplo clásico de llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo (Isaías 5:20).

En segundo lugar, la homosexualidad es un pecado que la sociedad está tratando de justificar al igualarlo con la raza y al argumentar que es una violación de los derechos civiles poner alguna restricción sobre el mismo.

En tercer lugar, es el primer pecado en ser abiertamente abrazado y respaldado por las iglesias, en oposición directa a la Palabra de Dios.

En cuarto lugar, es un pecado que la comunidad homosexual afirma que es un estilo de vida que es ineludible porque es “natural”.

En quinto lugar, la comunidad homosexual, al exigir el matrimonio de personas del mismo sexo y derechos de adopción, está determinada a socavar el concepto tradicional de la familia, la cual es el componente básico de la sociedad.

En sexto lugar, la Biblia identifica una epidemia de homosexualidad y su aprobación por la sociedad como una señal del colapso de una sociedad.

La conclusión es que la homosexualidad es un pecado y, como tal, representa rebelión contra Dios. No hay excusas ni explicaciones que puedan convertirlo en algo bueno y aceptable, como tampoco puede ser el caso con el adulterio, la pedofilia o la zoofilia.

Las buenas noticias es que hay esperanza para los homosexuales, y esa esperanza es el poder interior del Espíritu Santo que viene cuando una persona pone su fe en Jesús como Señor y Salvador. Y, como ejemplo, personalmente conozco a varias personas que han superado el estilo de vida homosexual por medio del poder de Dios.