Muchas almas están pereciendo en el infierno a causa del pecado de la pornografía

Mi muy querida y amada hija, escucha Mi Santísima Palabra mientras advierto a la humanidad de la urgencia de rogar a Mi Padre por el perdón de sus pecados.

El tiempo es corto ahora, ya que La Advertencia está casi sobre nosotros. Nunca pospongas para mañana lo que necesitas hacer hoy. El remordimiento por tus pecados es crucial, antes de pedir que tus pecados sean perdonados. Porque sin remordimiento genuino es inútil.

Tantas almas ennegrecidas veo en tu mundo, hija Mía. Hay poca Luz y si fueras testigo de las profundidades a las que el hombre ha caído, te sorprenderías. Tantos millones de Mis hijos se sumergen diariamente, en un abismo de corrupción pecaminosa, del cual les resultará imposible alejarse a menos que oren por ellos. Están ciegos a la Verdad e incluso si se les mostrara Mi Luz ahora, se retorcerían y se esconderían de Mí. Oren por ellos.

Mis hijos que son culpables de pecado odioso, disfrutan del hecho de que su mal comportamiento es aplaudido por su valor de entretenimiento. La pornografía se filtra en tantos hogares de todo el mundo, por canales de televisión, que presentan estas atrocidades malvadas como diversión inofensiva y humorística, estos mismos canales que se niegan a decir Mi Nombre. La violencia también se glamoriza no solo en la televisión, sino también en los juegos, lo que los hace tan aceptables que la gente ahora considera que el acto de violencia es algo natural.

Los demonios de Satanás, cuando entran en las almas, comienzan a manifestarse en el cuerpo humano para que sus actos se vuelvan claramente visibles para Mis seguidores, que se estremecen de horror ante lo que tienen que dar testimonio. El cuerpo humano, infestado de demonios satánicos, se comportará grotescamente. Sus movimientos físicos serán distorsionados y emularán mensajes satánicos utilizados por el maligno para seducir a personas débiles de ideas afines. Las almas débiles, vacías de amor por Dios, serán atraídas hacia ellas y eventualmente las emularán para que ellas también honren a Satanás y a todo lo que Él representa en la forma en que ellas también se comportan.

Hijos, ¿no pueden ver cómo obra Satanás? Mis seguidores, deben decírselo a aquellos que no entienden cómo trabaja en el negocio pornográfico. Aquí es cuando Satanás se dispone a destruir almas y succionar a los participantes en fuego eterno. Aquellos culpables de comportamiento sexualmente desviado y aquellos que hacen alarde de sus cuerpos de una manera obscena e inmoral sufrirán un dolor insoportable por la eternidad.

Ayuda a salvarlos ahora, hijos, porque no tienen idea de cómo su impureza inmoral me disgusta. Están cubiertos de oscuridad. Tráiganlos a Mí, para que Mi Luz pueda abrazarlos y salvarlos de los fuegos del Infierno.

Los pecados de la carne son aborrecibles para Mí. Tantas almas están pereciendo en el infierno debido al pecado de la pornografía y los actos sexualmente desviados. Hágales saber cuál será su destino a menos que muestren remordimiento.

Encuentra tu persona vitamina

Dice Marian Rojas:

He investigado mucho sobre sexualidad, ésta no nos deja inmunes. Hay que entender cuando es una herida y cuando es algo bueno. Hay que llega a nuestro corazón. Desde pequeños adquirimos patrones que luego influyen en nuestra vida madura. Lo que vivimos en casa es lo que consideramos normal y conocido. A medida que te vas haciendo mayor, vemos que existe otro campo. Esos son los cimientos emocionales y, ante ello, hay que analizar para sanar heridas, para no repetir el mismo patrón.  Hay cosas que no vemos como “amenaza” porque hay un patrón inconsciente que repite el patrón vivido en casa, o es posible que esa persona se vaya al extremo. Por ejemplo, una persona que ha vivido con un padre alcohólico puede no ver mal que su novio lo sea.

Hay que conocer si fui amado en casa o no. Quien vive resentido no es feliz. Si miro atrás y escuece es que sigue haciendo daño ese hecho. ¿Cómo me tocaron en la infancia? ¿Me pegaron? Es fundamental que el niño reciba abrazos, besos, caricias y manifestaciones de cariño. Hay gente que se siente incómoda si los abrazan. En México la gente abraza, en Estados Unidos, no.

Si me han tocado feo o haciéndome daño, me influye cuando me tocan o me abrazan. La oxitocina es la hormona del parto y de la lactancia. Es la hormona de cuando te tocan y te quieren bien. Todos necesitamos la oxitocina, y a veces la oxitocina nos la dan las mascotas. Nos la da la persona que nos escucha con atención.

Con la pandemia bajó la oxitocina en la persona, con la sana distancia. Cuantas personas están solas y lo que les ayudan son las mascotas. No hay que nos aíslen porque nos enfermamos y no tenemos la vía de escape que nos ayuda tanto.

¿Cómo regular nuestro estrés? Esto se debería de manejar en las escuelas y universidades. Hay que tener dos o tres nociones básicas. Si nuestro organismo recibe una amenaza hay un pico de cortisol, puede haber taquicardia, por ejemplo, si te dicen que a tu hijo algo le ha pasado.

A veces se cae el pelo porque estoy con mucho cortisol. Nuestro organismo se pone en alerta por algo real o por algo imaginario. Muchas de las cosas que nos preocupan, el 90% de lo que imaginamos, no suceden pero me intoxico con cortisol. El cortisol inhibe la regeneración de células.

La sensación de opresión en el pecho me lleva a que no respirar con profundidad. Puedo llegar a tener una colitis ulcerosa. Me inflamo con la depresión, la dermatitis, la colitis, el estreñimiento, la hinchazón abdominal, se me caen mechones de pelo… Se agota mi sistema inmune. No duermo bien, me despierto con frecuencia, estoy irritable. Eso puede llevar a ataques de ansiedad o a la tristeza, por estar meses en estado de alerta.

Muchas de las crisis de pareja es una crisis donde abunda el cortisol, hay una intoxicación fuerte.

Cuando uno ve pornografía, como consecuencia, tiene irregularidades en su sexualidad. ¿Cómo buscas la satisfacción en ello? Cuando al cerebro le metes mucha dopamina con la pornografía, el cerebro siente mucho placer, pero luego no sabes regularte.

Estamos en mundo de gratificación instantánea. Hay que enseñarle a las nuevas generaciones que no todo es a golpe de clic, por ello la gente no tolerancia a la frustración.

Necesitamos una generación que busque la verdad, que sepa elevarse y posponer la recompensa. Eso fortalece mi corteza prefrontal, eso es lo que nos hace seres superiores. Pero si busco la gratificación instantánea se debilita la corteza prefrontal del cerebro.

La lectura es al cerebro lo que el ejercicio al cuerpo. Pero ese desconectar con la lectura o la oración que cada uno sepa, ayuda al ejercicio del cerebro. Vamos a tener una población con muchos problemas neurológicos porque la gente no lee, no ejercita su cerebro.

El hecho de estar quietos, ayuda a que los niños no sean demasiado activos o demasiado estimulados. Por eso es bueno que lean al menos media hora, los que han aprendido a leer, o más lectura si son más grandes.

La psiquiatría es una rama de la amistad”, dice Enrique Rojas (su papá, que es psiquiatra).

Hay personas que llegan a su consulta para temas que no han tratado o verbalizado con nadie. Se dilata tres horas porque quiere llegar al fondo. Les explica con un esquema lo que puede suceder en su cerebro. Le pregunto sobre sus cimientos emocionales. Hay que manejar factores de estrés y personalidad, y el paciente debe mejorar en conocimiento propio. Ante el estrés estás vulnerable y somatizas de alguna manera específica. ¿Qué te sube el cortisol? Hay obsesivos de tiempo, de limpieza, de enfermedad…

Hay que desactivar factores de estrés.

A veces funcionan medicinas naturales (probióticos, omega 3, etc.), y otras necesitan otra medicación, es un impermeable, pero la gente tiene que vivir la vida. Que la medicación no se prolongue toda la vida.

Hay que trabajar las heridas del pasado, gestionar el presente y quitar el miedo al futuro, que es la ansiedad. El miedo paraliza. Luego se hace un acompañamiento. Cuando uno se conoce, se siente aliviado, porque sabe por qué se dispara tal o cual síntoma.

Cuando uno tiene algo ultra doloroso, a veces hay que guardarlo, y hay que contar lo que más duele a un amigo (a), un familiar que nos ame y esté preparado para entender, al psiquiatra o al sacerdote. Necesitamos a una persona que nos escuche y no nos juzgue, que sea una persona vitamina, una terapeuta vitamina. Cuesta pedir ayuda.

Marian dice que hay que ser capaz de disfrutar lo bueno y gestionar lo malo. Cuando no disfrutes lo bueno piensa que algo me pasa y debo pedir ayuda. No tener la vergüenza de decir que lo estamos pasando mal. Ha sido una etapa difícil.

Psiquiatra Marian Rojas Estapé

Fighting the Demon of Pornography

Having written a book on the topic of masculinity, I have received my fair share of questions and comments from readers about how to deal with the scourge of internet pornography.

Before I continue, I will herein refer to pornography as “evil images” because I believe that is what they are and what they should be called. In addition, some words are “triggers” for men who struggle with this particular vice. Therefore, I think it is good to use a term that does not sanitize the diabolical nonsense and calls it what it is.

Evil images have ruined marriages, they have ruined vocations, and they have ruined souls. I will not venture to categorize the hierarchy of vices that are available to mankind in any specific order, but those damnable images would be near the top of the list.

There are a host of great resources out there to help men deal with the issue, which affects men of all stripes and all ages. It is my contention that as good as the available tools and psychological aids are in helping men to combat the satanic habit, a certain disposition is necessary for a man to have any success: a hatred for evil and the demon of evil images.

There is a moment in C.S. Lewis’ Perelandra where the protagonist of the sci-fi tale—Elwin Ransom—literally beats the devil to death with his bare hands. If you have not read Lewis’ The Space Trilogy, please do; it is remarkable. At any rate, without giving too much away, Ransom finds himself on a fictional Venus embroiled in an attempt to stop the devil from ruining the innocence of a new race of quasi-humans. It is not a catechetical work, and Lewis takes many an artistic license to tell a wonderful tale, but the moral of the story is magnificent.

At one point, Ransom finds himself arguing with the pseudo-incarnation of the devil who is attempting to tempt a woman who is like an Eve figure. After days of nauseating argument with the demonic intelligence, the hero of the story decides that “enough is enough,” and he wakes up with the motivation to beat Satan to a pulp, even if it kills him.

There is a moment where the reader takes a look into the main character’s interior dialogue, and Lewis writes of the exhilaration of a “proper hatred” of pure evil. He writes it as if this sort of feeling wouldn’t be possible on earth, as the story takes place in a setting that is like Earth before the Fall, thus the juxtaposition of good and evil is stark and without vagueness.

However, Lewis wrote this book in the 1950s, long before every man woman and child could carry around a catalogue of evil imagery on their mobile phone. The ancient Druids would blush at the amount of perverted revelry the average person has at his fingertips.

I think we should righteously channel our inner Elwin Ransom and view the devil of pornography as he viewed the actual devil in Lewis’ masterpiece—we should all revel in beating the demon of evil images to death, no matter the cost.

Is there a level of hatred for those infernal images that is strong enough?Can you hate the thing that is ruining your family, your Church, your marriage, and your shot at eternal salvation enough? I do not think so.

If we really understood what those damned moving pictures do to souls and virtue, we would be ripping our garments and putting on sackcloth and ashes. Evil images are not just a bad habit, they are not just a bad idea—they are evil itself animated in LED-transmitted hieroglyphs etched with all the power of Hell.

It is hard to quantify what those things have done to the human race. If God struck us all down tomorrow for playing so fast and loose with such evil, I would only ask “what took You so long?”

If an intruder came into your home in the middle of the night brandishing a weapon, what would you do? I imagine you would not reason with the man, and you would be justified with giving him an ammo-powered welcome that would be his comeuppance. 

Now, how much more violence should you level at the demon of evil images who you invite into your heart and soul? He, too, brandishes a weapon—it is a rifle that shoots mortal-sin-tipped bullets right into the center of your soul. There is no limit as to what should be done to such a lamentable creature as this. “And fear ye not them that kill the body, and are not able to kill the soul: but rather fear him that can destroy both soul and body in hell” (Matthew 10:28). 

There is no fate that is too undignified for the intruder who brings evil images into your home and mind—he is a criminal of existential proportion.

Often, men will tell me that they have “tried everything” to stop partaking in Hell’s imagistic economy of sin; but they haven’t. 

Men watch the nauseating pictures almost exclusively on tablets, smartphones—phones that make them act like idiots—and computers/TV. If you have an issue and you still own a smartphone, please do not tell me you have actually tried until you cast the device into a pit of fire.

Isn’t that a bit extreme? Yes. The fires of Hell are extremely hot, and the risk of destroying your marriage and your children because of your own bad habit is an extreme endeavor indeed. 

There are a million excuses to be sure: “I need my phone for work,” you say. Fine, get another job. “You don’t understand, that tablet is really useful for other things,” I am told. You’re right, it is a useful device that demons use to damn your soul.

Can you imagine if a man who struggled with the bottle continued working as a bartender or bouncer? This is what it is like for a man when he thinks he can simply get an internet filter on his iMac and everything will be okay. If you are truly addicted, there are so many layers of dopamine and vice that must be peeled back. You cannot play around in the same bad neighborhood and expect to not be shot.

If you have a device that belongs to the devil, please, smash it to pieces, burn the dust and particles, and then call a good priest to exorcise your home and anything that ever had anything to do with that habit.

Fighting fire with fire is sometimes appropriate, and it is a fun metaphor to consider. However, a bit of cold therapy is appropriate in this case.

It is a bit of an old wives’ tale that a single cold shower will cool down the loins of a man in a bestial state of mind, but it is not wholly untrue.

When we immerse ourselves in a cold tub or shower—or your backyard in January on this side of the COVID-19 curtain—we experience a flood of oxygen and blood to our extremities as a response to the frozen stimulus. If a man is struggling with evil images, I highly recommend that he embraces the old cold-shower remedy, but as a habit. 

Addictions foster a flood of blood and hormones to the brain, and they are so strong that they essentially numb his ability to think about anything else except for the vice. Cold therapeutic activity offers a similar experience, as the polar-bear plunge basically cancels your brain’s ability to think about anything other than warming up. Only 2-3 minutes are necessary to do the trick.

Also, there is a bit of a euphoric feeling when temperature regulation is reached, which is a lawful pleasure rather than an unlawful one.

In addition, cold showers and the like force a man to build habits of virtue self-mastery that his evil-images habit shows are lacking.

You might look at it this way—it is better to freeze a bit on Earth than to burn forever in Eternal Hell Fire.

“Hay medios para proteger a los menores de la pornografía”

El Dr. Carlos Chiclana, experto en psiquiatría y profesor en la madrileña Universidad San Pablo CEU, le ha dedicado buen tiempo al estudio de los perjuicios provocados por la pornografía. Ver llegar a su consulta a personas que le confesaban tener problemas por este hábito y que le pedían ayuda, lo empujó a interesarse más en ello, a publicar un libro (Atrapados en el sexo: Cómo liberarte del amargo placer de la hipersexualidad).

Recientemente, Chiclana y la Dra. Gemma Mestre-Bach han realizado una revisión bibliográfica para determinar cuántas investigaciones han tocado el tema de los daños que causa el porno específicamente en la mente y la conducta de los más jóvenes.

Según explican en la introducción, “los efectos perjudiciales han sido ampliamente estudiados en población adulta, [pero] los estudios en niños y adolescentes siguen siendo escasos, probablemente debido a las dificultades en el procedimiento, las limitaciones éticas de la temática en cuestión, la ignorancia sobre esta realidad y la rápida colonización que la pornografía ha hecho de las redes sociales, series y vídeos a los que los adolescentes tienen acceso ilimitado. Ni los padres ni los investigadores han llegado a tiempo para conocer esta realidad que se ha impuesto”.

Dr. Carlos Chiclana
Dr. Carlos Chiclana

Para haber pasado ya varias décadas desde la aparición de Internet –que ha facilitado a los menores de edad el acceso a esos contenidos–, puede sorprender la lentitud en definir si el porno implica para ellos perjuicios concretos, indiscutibles:

— De las investigaciones examinadas por ustedes, queda en claro que no existe consenso respecto a si el porno modifica o no las conductas de los adolescentes. ¿A qué se debe la disparidad de criterios?

— La experiencia clínica apunta a que la pornografía afecta de manera notable la conducta de los adolescentes, y así lo muestran muchos estudios, aunque por ahora son insuficientes. Son necesarios más, con más participantes y con seguimiento durante años.

La ciencia, mejor sin presiones

— Una adicción implica la adopción de un hábito dañino para la persona. Muchos casos demuestran que el consumo de materiales porno puede, por lo repetitivo y por la búsqueda de sensaciones e imágenes más fuertes, clasificarse como tal. Pero algunas asociaciones de psiquiatras –como la Asociación Americana de Psiquiatría (APA)– rehúyen el tema y el término. ¿Se están imponiendo intereses no científicos?

— La APA refiere que son necesarias más investigaciones científicas, y considero que tiene razón. No es sano que la ciencia se vea alterada por ideologías, presiones mediáticas o sociales, por la moral, la religión o por intereses económicos.

Es lícito rechazar la pornografía por muchos motivos, como la violencia contra la mujer, la corrupción de menores, los abusos, su relación con la trata de personas, el daño moral a la persona, etc., pero estos motivos no son suficientes para considerar su consumo una patología psiquiátrica. Esto hay que demostrarlo y hay todavía muchos interrogantes.

En 2013 la APA rechazó, debido a falta de evidencia empírica y consenso científico, la propuesta de inclusión de este posible trastorno en el Manual Diagnóstico (DSM-5), en el que la dependencia de la pornografía habría sido incluida como un especificador del trastorno hipersexual. Más recientemente, la Organización Mundial de la Salud ha incluido en la CIE-11 el diagnóstico de “trastorno de conducta sexual compulsiva” como un trastorno de control de los impulsos, en el área de los problemas de salud sexual, bajo el cual se incluiría el uso compulsivo de la pornografía.

Se estudia si este trastorno es una adicción comportamental, pero los expertos que participaron en el diseño de la CIE-11, adoptaron un enfoque conservador, al categorizarlo como un trastorno de control de los impulsos, porque aún es escasa la evidencia que lo demuestre.

Para considerar una conducta como adictiva, se debe verificar la frecuencia y la duración de la conducta, la dependencia y los síntomas de abstinencia

¿Todo el que consume pornografía se convierte en un adicto y experimenta numerosas consecuencias negativas, tanto a nivel personal como a nivel interpersonal? La respuesta es no. Muchas personas consumen pornografía e integran esta conducta en su proyecto vital de la forma que ellas consideran.

Es posible identificar tres escalones cualitativos: en el primero de ellos se encuentran personas que consumen pornografía de modo esporádico y recreativo, y que pueden detener la conducta sin dificultad. Habrá consecuencias personales, sociales, familiares, morales, etc., pero no hay patología médica.

En un nivel medio se encontrarían aquello que hacen un uso problemático de la pornografía. La utilizan para regular sus emociones; la frecuencia, la intensidad o el tiempo dedicado son excesivos; gastan dinero de forma desproporcionada, y experimentan consecuencias negativas en su vida sexual. No pueden decir “no” a esta conducta. Estos comportamientos problemáticos requerirían de ayuda profesional.

Finalmente estarían aquellas personas que han generado una dependencia. Esta ha recibido distintos nombres, aunque el más extendido sería el de adicción a la pornografía. Para considerar una conducta como adictiva se tienen que reunir varios criterios médicos, como la frecuencia y duración de la conducta, la dependencia y los síntomas de abstinencia si no la puedes llevar a cabo.

Incidencias negativas concretas

— En su experiencia como psiquiatra, ¿ha tratado casos de adolescentes que puedan encajar en la categoría de pornoadictos?

— Sí; en nuestra consulta atendemos desde hace años a adolescentes que reúnen los criterios para considerar que tienen una adicción comportamental a la pornografía. Son más numerosos los que presentan un uso problemático de la pornografía.

— ¿En qué medida puede el consumo de porno influir la conducta de una persona joven? Se habla de una alteración del funcionamiento cerebral…

— Desde el punto de vista neurobiológico, existen evidencias que muestran alteraciones en estructuras anatómicas cerebrales, al estudiarse con resonancia magnética funcional, electroencefalografía, medidas neuroendocrinas y marcadores neurofisiológicos.

El adolescente “enganchado” al porno no necesariamente muestra signos exteriores de adicción; lo puede llevar en secreto

Aún no se sabe con certeza si estas alteraciones forman parte de las causas del trastorno y favorecen la aparición de un uso problemático de la pornografía, o si, por el contrario, este deterioro neurobiológico es una consecuencia del propio consumo excesivo de pornografía.

Es posible que el consumo se inicie en la etapa adolescente y estas alteraciones neurobiológicas aparezcan de forma paulatina a lo largo de la edad adulta. Sin embargo, al no existir pruebas empíricas, los resultados deben ser interpretados con cautela, debido a las posibles diferencias entre el desarrollo y la madurez cerebral de los adolescentes y los adultos.

— Para un adolescente, ¿cuáles serían, en lo social, los signos más problemáticos derivados de estar “enganchado” al porno?

— No es obligatorio que en lo social se muestren signos de que una persona está enganchada al porno, porque se puede llevar en secreto. Si hablamos de consecuencias sociales y relacionales, el uso de pornografía puede relacionarse con el desarrollo de actitudes permisivas sexuales, la instrumentalización de la sexualidad, el desarrollo de estereotipos de género, la visión de la mujer como un objeto, las jerarquías de género, las actitudes agresivas en el ámbito sexual, la “autoobjetificación”, una alteración de la imagen corporal, una mayor preocupación sexual, mayor probabilidad de reportar victimización física y sexual, relaciones sexuales de riesgo, mayor uso del sexting, encuentros con múltiples parejas sexuales, expectativas irreales sobre la relación sexual, alteraciones en la respuesta y satisfacción sexual y peor calidad de las relaciones afectivas.

También se ha sugerido que el uso de pornografía puede afectar el rendimiento escolar, favorecer el consumo de sustancias y conductas delictivas, fomentar un estilo de vida menos saludable, una sintomatología depresiva y psicosomática, e incitar a acudir a sexo de pago.

Por su parte, algunos autores afirman que la pornografía puede tener efectos positivos, como aumentar el conocimiento sexual, potenciar la autoestima sexual y el deseo en la pareja, aliviar el estrés, disminuir el aburrimiento y generar sensaciones de apoyo e incremento de la satisfacción sexual.

A pesar de toda la información existente respecto a las posibles consecuencias del consumo de pornografía, los resultados son contradictorios y no cuentan con el apoyo unánime de la comunidad científica. Con los datos actuales no se pueden hacer afirmaciones robustas sobre la causalidad de dichas asociaciones. Por ello es necesario realizar más investigaciones sobre las posibles consecuencias del consumo de pornografía en los adolescentes y las variables mediadoras de estas consecuencias.

— Una de las posibles consecuencias de esta práctica sería una mayor agresividad. Algunos investigadores, sin embargo, solo contemplan este resultado como derivación del visionado de porno violento. ¿Qué ha constatado Ud.?

— La realidad en la consulta es que hay adolescentes que sí presentan mayor agresividad y en el último año hemos atendido varios casos de abusos intrafamiliares de adolescentes sobre hermanos o hermanas. Pero una serie de casos no explica toda la realidad.

Algunos estudios muestran que los niños y adolescentes que usaban pornografía eran más propensos a mostrar conductas agresivas que aquellos que no la usaban. Sin embargo, otros no encontraron relación.

Diversos estudios muestran que la exposición a material pornográfico violento generaba un aumento de casi seis veces la probabilidad de comportamiento sexualmente agresivo e incrementaba la frecuencia de agresiones sexuales, y sugieren que habría relación con el abuso y la coerción sexual. Además, se asoció con todos los tipos de violencia en el noviazgo y su aceptación.

Parece, por tanto, que exclusivamente la pornografía violenta podría asociarse a conductas sexuales agresivas, aunque tal asociación es altamente controvertida y requiere de más evidencia empírica para poder obtener resultados concluyentes.

— En contraposición a la variante anterior, ¿se puede hablar de un porno amable, inocuo, llanamente recreativo?

— Hay quienes consideran que puede existir un porno ético, educativo y feminista si cumple los siguientes criterios: ser realizado por actores profesionales, bien pagados, tratados con dignidad y respeto; con los que se acuerde qué harán y qué no, con consentimiento; sin daños físicos, mentales, infecciosos o psicológicos; con disfrute y diversión; que refleje la diversidad de cuerpos, deseos y prácticas sexuales; que no participen menores ni haya relación con la trata de personas, y que paguen todos los impuestos. Si todo el porno fuera así, sería un avance, se reduciría la violencia y el daño a personas.

No obstante, nunca recomendaría su consumo a niños ni adolescentes, no lo utilizaría para la educación sexual, y ni siquiera como entretenimiento. Animaría a quien lo defiende a que se plantee si cumple de verdad una ética de mínimos: que no atente contra algún derecho fundamental, que sea bueno en sí mismo y que no genere perjuicios físicos y psicológicos a personas específicas.

“No es una batalla perdida”

— ¿Es posible, una vez cesado el consumo de porno, restaurar las conexiones cerebrales al punto en que se hallaban en el minuto anterior a la primera vez? ¿Cuál es la esperanza más cierta para quienes se proponen abandonar este hábito?

— Sí, se puede abandonar este hábito y es posible volver a llevar una vida sexual sana e integrada con el propio proyecto de vida. ¡Claro que hay esperanza! Los estudios muestran la eficacia de la terapia cognitivo-conductual, y hay programas terapéuticos específicamente diseñados. Para prevenir las consecuencias perjudiciales del consumo de pornografía será de interés desarrollar programas de educación afectivo-sexual integradores.

— Con la omnipresencia de Internet y la facilidad con que los adolescentes comparten contenidos digitales, impedir su acceso al porno puede ser como intentar poner puertas al campo. ¿Hay modos efectivos de hacerlo, o esta es una batalla en gran medida perdida?

— No es una batalla perdida: sí hay medios para proteger a los niños y adolescentes de la exposición temprana a la pornografía. El principal es la educación sexual desde la infancia, a cargo de los padres y en coordinación con colegios y asociaciones. Además, se pueden emplear filtros de educación parental y medidas legales que los protejan de la exposición temprana e involuntaria.

Actualmente está pendiente en España la aprobación de una ley de medios audiovisuales que cumpla una directiva del Parlamento Europeo. Tal como se indica en el anteproyecto de ley, se han de tomar “las medidas necesarias para la protección de los menores en el servicio de intercambio de vídeos a través de plataforma respecto de los programas, los vídeos generados por usuarios y las comunicaciones comerciales audiovisuales que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral y, en todo caso, impedir el acceso a escenas que contengan violencia gratuita o pornografía”.

A muchos profesionales nos parece que la directiva, y su consecuente aplicación en cada Estado miembro, puede ser una buena oportunidad para que se regule el acceso a contenidos pornográficos, de forma que se proteja a los menores y se promueva una educación sexual integral y de calidad.

En breve

En la perspectiva de género cualquier actividad sexual resulta justificable y, a través de la educación, pretenden enseñar a los niños todas las técnicas posibles que den placer sexual. Esta ideología es un instrumento del poder mundial.  Las consecuencias son: disolución de la persona, de la familia y de la nación.  Es quizá la ideología más radical de la historia porque destruye al ser humano en su núcleo más íntimo. Es la más sutil porque usa una propaganda para cambiar las mentes y los corazones de los hombres sin aparente derramamiento de sangre. No busca la verdad.

Su estrategia está en que usan un nuevo lenguaje cuya función es asegurar la confusión.  Se cree que el mundo necesita: menos personas y más placer sexual; la eliminación de las diferencias entre hombres y mujeres, el intercambio de roles, etc.

La receta para la salvación del mundo, según ellos, es:

  1. Anticonceptivos gratuita y aborto legal.
  2. La promoción de la homosexualidad y de “derechos nuevos” (que no existen).
  3. Cursos de educación sexual para promover la experimentación sexual entre niños, desde el Kinder. Quieren la sexualización temprana y prematura para quebrantar voluntades.
  4. Eliminación de los derechos de los padres de modo que éstos no puedan impedirles tener sexo; educación sexual “comprehensiva o amplia”, anticonceptivos y abortos. Quieren a todas las mujeres en la fuerza laboral y desacreditar todas las religiones que se opongan a esta agenda.

Cicerón decía: “Para distinguir la ley buena de la mala no tenemos más que la naturaleza”. Se nos quieren imponer una dictadura a través de la legislación, aprueban unas leyes arbitrarias –sobre discriminación, educación sexual, mala interpretación del uso de la libertad, etc.-, para luego perseguirnos porque no las cumplimos. Y luego vendría la dictadura del movimiento gay.

El intelectual español César Vidal le hace una entrevista a Enrique de Diego y asegura que se invierten en España, 65 mil millones de euros para que se imponga la perspectiva de género, con esa cantidad de dinero casi se puede hacer un nuevo país. Lo que el derecho natural concibe como una aberración, se impone a la fuerza a través de la compra de la conciencia con dinero. Se dan pasos hacia un abismo social. Se dan signos de una degradación impresionante. Y de esto participan los partidos políticos. (cfr. https://youtu.be/v2oLvdnDSrc).

CONCLUSIONES: Ni la mujer ni el varón pueden ir en contra de su propia naturaleza sin hacerse desgraciados. La ruptura con la biología no libera a la mujer, ni al varón; es más bien un camino que conduce a lo patológico. Es un hecho biológico que solo la mujer puede ser madre, y sólo el varón puede ser padre. La procreación se encuentra ennoblecida en ellos por el amor en que se desarrolla. Hay que saber que el factor común de las desviaciones sexuales y de la adicción a la droga es la pornografía.

Los derechos humanos de las personas con atracción al mismo sexo son indiscutibles, imprescriptibles, irrenunciables, universales, como todo derecho humano, por el simple hecho de que los homosexuales son personas. No somos homofóbicos. Los homosexuales tienen todo el derecho de ser respetados como seres humanos, pero saben muy bien que son incapaces de aportar nuevas vidas a la sociedad.

El llamado “matrimonio” entre personas del mismo sexo no es de interés público. No aporta nada a la sociedad. Es un privilegio, es decir, una ley privada que no es aplicable a todos, según la Teoría del Derecho. Este proyecto representa, en el fondo, un conjunto de intereses políticos y económicos muy poderosos. Su argumentación es de una pobreza que da pena. Y hay que ver las cifras multimillonarias que reciben los colectivos LGBT de organismos de la ONU, del Banco Mundial y de empresas multinacionales. Además, la perspectiva de género ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia. La ideología de género destrona a la persona de su propia identidad; es un camino de autodestrucción.

El daño de la pornografía en el matrimonio

Si consideras que el porno puede servir para avisar la llama del amor, ten cuidado… porque te quemarás.

Matrimonio sexualmente aburrido; solución: pornografía… Y claro, si el mundo nos está vendiendo que hay que experimentar sensaciones, sensaCIONES, SENSACIONES -in crescendo- , a más no poder, y si a nuestro matrimonio le falta sazón pues… ¡qué mejor picante que un tercero! ¡o varios!

Así que, ¡bienvenida la pornografía a nuestro matrimonio! Todo sea en nombre del amor y por salvar nuestra relación. ¡Ah! Y por cumplir con alguna que otra fantasía… ¡Vaya engaño!

Siempre supe que la pornografía existía pero no fue hasta que me divorcié que, platicando con amigas, me di cuenta que es muy común entre las parejas. Cada vez que escuchaba esas pláticas de verdad se me volteaban los ojos de la impresión e incredulidad porque en mi matrimonio jamás ha entrado en ese tipo de aberraciones.

Todo eso me llevó a reflexionar sobre este común denominador de muchas parejas divorciadas: el uso habitual y recurrente de la pornografía. Es incluso recomendación de terapeutas a los que habían acudido para solucionar sus conflictos matrimoniales. Se la recomendaban para “avivar la llama de su amor” y mantenerlos unidos. Pues yo digo que fue tal la llama que avivaron que acabaron quemándose…

No seamos tontos. La pornografía lejos de unir nuestro matrimonio lo destruye desde lo más profundo. Impide vivir una sexualidad plena y nos separa sencillamente porque se ha situado entre los dos.

Te comparto alguna de las razones por las que no conviene invitar a la pornografía a tu matrimonio.

  • Destruye la autoestima. Una de las sensaciones más espantosas que una persona puede experimentar es ver cómo alguien atraiga a tu cónyuge para poder tener intimidad conyugal con él. Uno llega a pensar que no es suficiente para el otro.
  • Denigra a la mujer. Hay un estudio que arrojó resultados sobre la relación de el hombre que ve porno con su mujer. Al parecer es más probable que quiera que su mujer sea esclava, agachona y subyugada a él y a sus deseos. La mujer se percibe como objeto de placer.
  • Si hay problemas en el matrimonio, la pornografía solo los empeora. Es tal la ceguera espiritual que entra a través del porno que difícilmente encuentran la raíz del problema matrimonial. Es más, no tienen ni la capacidad de buscarla porque la adrenalina sexual es lo único que, de momento, les mantiene unidos. Es casi imposible ver más allá. Total, en la cama se lo pasan requetebién, y lo demás… pues ya es lo de menos. Con una actitud así los conflictos se incrementarán y la relación terminará muy mal.

Frente a todo esto es importante afirmar que es posible vivir una sexualidad más que satisfactoria como fruto del amor entre los esposes. No es necesario para eso denigrar nuestra persona y de olvidarnos de que nuestros cuerpos poseen una dignidad que hay que embellecer y proteger. Para poder vivir nuestra intimidad conyugal de forma sana y completa será pues necesario descubrir la raíz de nuestra relación. Es decir, trabajar entre otras cosas en sanar todo aquello que nos está impidiendo vivirla de esa forma.  No abras puertas que después serán dificilísimas de cerrar. La pornografía es hija de la infidelidad conyugal y es un atentado directo contra tu dignidad y la de tu matrimonio. Si están viviendo algo parecido, por favor busquen y encuentren apoyo urgente.

Carta de una actriz porno a su hijo

Aurora Snow, estrella del porno, se arrepintió de la carrera profesional que había llevado y quiso escribir un texto cuando estaba embarazada de su primer hijo

 

Hijo mío,

fichero_27115_20131007Mientras escribo esto, todavía no has venido al mundo, no debes nacer hasta mediados de diciembre. En el momento de leer esto serás lo suficientemente mayor como para navegar por Internet y tendrás la edad suficiente para que te gusten las niñas y también para saber el nombre de Aurora Snow. He temido este día desde hace muchos años y mi esperanza es que encuentres este artículo antes de tropezar accidentalmente con las fotos o vídeos que muestran a tu madre de una manera que nunca quise que vieras. Me explico.

Tu madre creció muy, muy pobre. A principios de 2000, iba a la escuela en la UC Irvine, y aunque en el instituto yo era un estudiante de matrícula de honor, que sacaba buenas notas en los exámenes, y pasaba semana tras semana rellenando solicitudes, me estaba ahogando por los préstamos universitarios. Me sentía frustrada y sentía que mi oportunidad de tener una educación superior se desvanecía, así que respondí a un anuncio en el periódico Orange County Register.

La letra negrita grande me llamó la atención: Modelos de desnudos femeninos: gana 2.000 dólares al día.

Necesitaba el dinero

No tenía vergüenza y necesitaba el dinero. Sabía a ciencia cierta que no quería una familia propia. Fue antes de que todo y todos estuvieran en internet, y pensé que podía esconderlo de mi madre, de mi padre y de mis hermanos. ¿Qué tenía que perder? Pensaba dedicarme a ello durante un año, pagar mi deuda y pasar página sin mirar atrás. No funcionó de esa manera.

La atención me hacía sentir bien. El dinero era increíble. Pero incluso con la atención nunca me sentí guapa. Yo pensaba que, en cualquier momento, se darían cuenta de que habían cometido un error y me pedirían que me fuera a casa y traerían una chica bonita al estudio. Nunca lo hicieron. Y el trabajo de posar desnuda pronto dio lugar a que alguien me preguntara si quería tener sexo delante de la cámara por dinero. Aún más dinero. Le dije que sí, y esa decisión me arrastró por el ajetreado y colorido camino del cine adulto.

Por razones que se escapan a mi comprensión, me siguieron pidiendo que hiciera películas. Pronto estaba en las carátulas, en posters e incluso en programas convencionales de televisión. Tu bisabuela fue la primera en descubrir mi profesión secreta (ella me vio en una cinta VHS en casa de su amigo), y rápidamente informó a tu abuela y a tus tíos. Pese a estar decepcionados con mi elección, nunca dejaron de amarme y permanecieron a mi lado en todo momento.

Tu abuela pensó que debía hacer algo con mi mente y no mi cuerpo. Se preocupaba mucho por mí y siempre esperaba que encontrara mi camino. Aunque nunca he hablado directamente con tus tíos, la cuestión siempre ha estado en el ambiente. Tu abuelo vivía en otro estado, y se enteró de lo que estaba haciendo cuando me vio en el programa de televisión de Howard Stern. En retrospectiva, estoy muy agradecida de haber sido una de las pocas chicas en el programa que conservó la ropa puesta. Mantenía mi sentido del decoro cuando no estaba en el estudio.

En este punto de tu vida, espero haberte enseñado la importancia de la honestidad, así que voy a ser honesta contigo. He hecho casi todo lo imaginable en mi carrera de actriz de cine adulto y si escarbaras suficiente encontrarías cosas que considerarías terribles. Honestamente puedo decir que me acerqué al cine de adultos como un trabajo y, al igual que cualquier tipo de trabajo que he tenido, lo consideré importante y lo hice lo mejor posible. A veces hacer bien mi trabajo significaba hacer cosas muy graves. Espero que nunca las veas.

El 20 de febrero de 2009 hubo un cambio radical en mi vida. Tu tío Keith tuvo un accidente de moto y se rompió el cuello, y sus dos hijos pequeños quedaron a mi cargo. No tenía ni idea de qué hacer con los niños, pero me vi obligada a aprender mientras cuidaba de tus primos durante dos años, mientras tu tío Keith se recuperaba. Durante ese tiempo, algo cambió. Sentí que algo poderoso cambiaba en mí cuando uno de mis sobrinos me abrazó, confiándome su vida y dándome su amor incondicional. De repente me di cuenta: “Mierda, quiero una familia propia”.

Me di cuenta de lo que me estaba perdiendo

Nunca creí en el amor y estaba muerta de miedo de que nadie se comprometiera conmigo. Yo era un espíritu libre que podía escoger que hacer en cada instante, pero esos sentimientos se desvanecieron cuando me di cuenta de lo que me estaba perdiendo.

Mis prioridades cambiaron. Ya no era la chica dispuesta a hacer cualquier cosa, y, en lugar de eso, me convertí en una mujer con un objetivo. Quería una familia, pero primero tenía que encontrar a alguien con quien crearla. No era una tarea fácil. Un buen amigo mío me presentó a un buen granjero del medio oeste, que también trabajaba en el sector del entretenimiento y la producción de programas de televisión. Él era cálido, encantador y muy orientado a la familia.

A pesar de que yo quería salir del mundo del cine adulto, es difícil cambiar después de dedicar una década de tu vida a tu carrera,sin importar cuál sea la carrera. Tu padre se dio cuenta del bucle en el que estaba atrapada y dijo: “Basta con pulsar el botón de eyección”. Fue un consejo que estaba lista para escuchar. Por primera vez tuve la motivación y el coraje de dejar el negocio.

Hijo, espero que este artículo te ayude a entender y te prevenga de hacer clic en mis vídeos pornográficos. Las decisiones que tomamos pueden cambiar nuestro camino para siempre de una manera que no podemos entender en ese momento. Tomé decisiones que me llevaron por un camino que muchas personas desaprueban. A pesar de lo que pensé entonces, estas son las decisiones que ahora estoy explicando a mi propio hijo. Todo se reduce a las elecciones. Si hubiera sabido que cambiaría un día mi mente y querría una familia propia, hubiera tomado otras decisiones. No puedo decir que hubiera sido mejor, porque cada decisión que he tomado me ha llevado a este punto y no me retracto. Cuando tienes 18 años es fácil ver el futuro y ver exactamente lo que quieres y lo que no, pero sólo 10 años después esa visión desaparece.

Así que recuerda, cuando tomes grandes decisiones en la vida, piensa en el futuro y pregúntate, “¿podré vivir con eso?”. Mi respuesta está en esta carta que espero que hable por sí misma.

Con amor,

Mamá

ForumLibertas se hizo eco de la noticia el 7 de octubre de 2013 y el niño nació en diciembre de ese año.

5 razones por las que Satán ama la pornografía

Y ninguna es el sexo

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Se podría decir que es su mayor pasión

Cada año en mi clase de Cristianismo y Medios de comunicación en la universidad Benedictine College hablamos de pornografía: el gigante mediático del siglo XXI.

Y todos los años el problema de la pornografía empeora. Lo último: los dos servicios más populares de streaming de vídeos en línea incluyen programas de gran difusión que simpatizan con la pornografía: un documental y un biopic.

No he visto (ni veré) ninguno, pero después de hablar hace poco con unos exorcistas (tras haber escrito sobre ellos) me he dado cuenta de algo relacionado con este fenómeno: Satán es el mayor entusiasta de la pornografía.

¿Por qué?

Primero, Satán adora la pornografía porque odia la libertad.

Cuando renovamos nuestra promesa bautismal, la Iglesia pregunta: “¿Renuncias a Satán para vivir en la libertad de los hijos de Dios?”.

Consumir pornografía es decir: “No renuncio”. La pornografía milita contra la libertad. La ciencia al respecto es por todos sabida: El cerebro humano, cuando se excita con imágenes eróticas, descarga sustancias químicas en el flujo sanguíneo que pisan a fondo el acelerador del espectador para entrar en modo “dame más”. La ociosa curiosidad online se convierte rápidamente en una obsesión adictiva.

Las incursiones con la pornografía son como abrir una ventana en un avión presurizado a gran altitud. Tira de ti y te escupe al vacío.

Lo mismo sucede con las mujeres que participan en la industria del porno. Las mujeres que aspiran a carreras de modelo o que buscan una breve inyección de dinero en tiempos difíciles se ven envueltas rápidamente en las garras de una industria degradante, con imágenes de sí mismas cuya eterna difusión en Internet lamentarán siempre.

Un reciente fraude en la pornografía en Estados Unidos [en el que un hombre engañaba a mujeres para mantener relaciones con ellas y grabarlas diciéndoles que era una selección para una película pornográfica; N. del T.] no es muy diferente de lo que sucede con las actrices de porno “legítimo”: atraídas por el dinero, quedan atrapadas en la trampa de unos hombres que solo quieren utilizarlas.

Lo cual conduce a la segunda razón por la que a Satán le apasiona la pornografía: es la estructura definitiva del pecado.

Cuando mentimos o engañamos o robamos, cometemos un pecado que nos implica solo a nosotros individualmente. Cuando involucramos a otros en nuestro pecado, es mucho peor. Así que, ¿qué sucede con un pecado que ayuda a crear, perpetuar y sobrealimentar los sindicatos internacionales del pecado?

Utilizar pornografía desata un torbellino de pecado que Satán utiliza para arrastrar a grupos enteros de personas a su guarida: actores y actrices, programadores, vendedores, espectadores inconscientes…

Tercero: a Satán le encanta desfigurar la imagen de Dios.

El objetivo último de Satán no somos nosotros, sino Dios. No puede tocar a Dios, pero como todos fuimos hechos a Su imagen y semejanza, somos su segunda mejor opción.

Si entendiéramos la infinita inmensidad de nuestras almas y lo hermosas que como reflejo de la Trinidad, temblaríamos de responsabilidad. Satán sí lo entiende y se lanza a cada oportunidad de destrozar esa imagen. De hecho:

Cuarto: a los demonios les encanta hacer que los seres humanos parezcan animales.

En el capítulo 12 del Apocalipsis, la visión de una mujer —un ser humano de carne y hueso— vestida con el sol y coronada de estrellas es la que enfurece a los ángeles insubordinados.

Los demonios, criaturas de espíritu puro, no pueden tolerar a una criatura material creada superior a ellos. La simple idea les repugna. Así que disfrutan mostrando lo repugnantes que pueden llegar a ser esas criaturas humanas.

Un exorcista me describió cómo a menudo las víctimas de posesión imitan a los animales, gruñendo o arqueando la espalda. Los demonios no poseen a más personas porque nosotros mismos les hacemos el trabajo: escogemos imitar a los animales por voluntad propia.

Quinto, el diablo adora destruir la inocencia de los niños.

Cuando los apóstoles discuten sobre quién es el más grande en el Reino de los Cielos, en el capítulo 18 de Mateo, Jesús coloca a un niño en medio de todos. Luego, unos versículos más adelante, añade que cualquiera que haga pecar a un niño estaría mejor arrojado al mar con una piedra de moler atada al cuello.

Los demonios ya han elegido la piedra. Ahora quieren provocar el pecado en tantos niños como sea posible.

Junto con el aborto, la historia condenará con más gravedad nuestros tiempos, opino, por nuestra negativa a proteger a los niños ante la pornografía. Incluso un famoso actor porno muestra su repugnancia ante la facilidad con que los niños acceden la pornografía.

La razón de nuestro fracaso aquí es obvia: los adultos quieren acceso anónimo y fácil a la pornografía. Nos importa más proteger ese acceso que proteger a nuestros hijos.

Los demonios son como insectos depredadores.

Tienen la mente en una única cosa: penetrar en vuestras almas y volveros contra Dios. Consumir pornografía es como abrir su colmena justo aquí delante de vuestras caras, en el escritorio de vuestras casas.

 

Te quiero así como eres

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Luce Caponegro, en arte Selen, ex reina del porno italiano en los años noventa cuenta el diálogo con su hijo Gabriele

Una lección difícil de olvidar. Lo cuenta al Corriere della Sera (5 de mayo) Luce Caponegro, en arte Selen, quien en una época fuera reina del porno y ahora madre de dos hijos.

La vida “normal” de Luce

Han pasado casi veinte años desde que dejó de ser estrella porno -que muchos consideraban la heredera de Moana Pozzi- pero una opción tan extrema como esa deja señales profundas.

A los hijos se les deben dar valores y alas. Yo tuve valores. Al buscar protegerme me ahogaron. Yo era la clásica buena chica que hacía danza y andaba a caballo. A mi papá le gritaba ‘sucio capitalista’. Me rebelé cuando me enamoré a los 15 años de una persona que desvió una existencia que parecía ya estar escrita“.

El encuentro con el porno

“Apenas cumplí la mayoría de edad -recuerda- dejé todo lo que tenía, incluidos los vestidos. Me fui a recorrer el mundo, India, Pakistán, autostop y sacos de dormir. Esa historia duró 17 años, se volvió mi agente en el porno. El aliciente fue la curiosidad en relación a la sexualidad. Había un componente de exhibicionismo”.

“Mamá, ¿has cometido errores alguna vez?”

El segundo de sus hijos, Gabriele, supo del trabajo de su madre de una forma inconveniente: por los amigos de escuela que habían visto esas viejas películas en Internet.

Fue él quien la enfrentó, con delicadeza y sorprendente madurez: “Mamá, ¿has cometido errores alguna vez?”. Todos los cometemos, le respondió ella. “¿Me puedes decir uno?”. Antes fumaba. “¿Me puedes decir otro?”. Las cartas cayeron. “Tú eras estrella porno”. No era otra pregunta: era una afirmación.

Sí, fui estrella porno, ¿te sientes herido?, le preguntó Luce. “Me quedé mal pero luego pensé que de jóvenes se cometen errores, tú eres maravillosa y te quiero así como eres”. Lo abrazó fuerte. Permanecieron los prejuicios en la ciudad, “los vivo hasta ahora, son como el veneno, fruto del miedo. Basta hablar conmigo dos minutos para que desaparezcan como la nieve al sol”.

“Hoy estoy luminosa, cristalina”

Hoy Luce tiene un centro de belleza en Ravenna. Recientemente le propusieron interpretar a una religiosa en un musical. Dijo que no, a pesar de que siempre se ha declarado una persona atenta a la espiritualidad. Pero era demasiado para su segunda vida. ¿Cómo se siente? “Cristalina, luminosa. Soy la representación de mi nombre”, Luce, una mujer que siempre ha sido ella misma.

LA PORNOGRAFÍA Y LOS HIJOS HUÉRFANOS CON PADRES VIVOS

pornoRaúl de quince  años ha bajado mucho en sus notas escolares, se ha vuelto retraído, distraído, ya no hace deporte, está debilucho, pálido, deprimido. Se le practicó el  examen antidoping  en su escuela y no dio positivo a ninguna substancia.

Sus padres son convocados por la dirección de la escuela. Son padres ausentes, pendientes de sus respectivos trabajos, con preocupaciones que  surcan de arrugas sus frentes y hacen brillar en sus ojos la dureza de los que nunca descansan. Escuchan  sin apenas comprender  lo que forzado por preguntas bien dirigidas,  su hijo ha explicado  ante el fracaso escolar.

La historia de tantos adolescentes huérfanos, con padres vivos.  

Su hijo empezaba a descubrir su intimidad de persona distinta al resto de los demás, por lo que pasaba largas horas en la soledad de su habitación para estudiar, hacer su tarea, escuchar música, practicar su afición al dibujo, y a soñar despierto en una  etapa normal de  crecimiento psicológico de plena adolescencia, en la que buscaba descubrirse a sí mismo, ser el mismo,  sentirse a gusto consigo mismo. Proceso natural que fue brutalmente interrumpido por un intruso al que sus padres  permitieron la entrada en su casa.

Fue una de esas tardes  entre tareas, que sin buscarla apareció aquella escena pornográfica en su computadora de mesa: primero el penoso asombro, luego la curiosidad y en poco tiempo el impulso y necesidad de ver más y más. Igual  las busco  en su laptop que en  su teléfono celular, eran accesos gratis para verse en cualquier lugar y a cualquier hora del día, cuidándose de borrar el historial de búsqueda.

Y comenzó la adicción.

Un día tras otro. Aprovechaba cualquier momento, cualquier circunstancia, cualquier pretexto para encontrase solo y ansioso, sumergiéndose en un mundo desquiciado que lo sustraía a la hermosa realidad de su joven y prometedora vida.

Perdió gradualmente el control del tiempo,  desvelándose hasta altas horas de la madrugada buscando compulsivamente visiones cada vez más graficas de sexo contra natura. La rica intimidad de un ser único e irrepetible que recién descubría, se adormeció, insensibilizo, empezó a morir y un engendro ocupo su vacío.

En su imperioso impulso supero el temor a ser descubierto, lo  que lo  llevo a  hacerlo  frente a su familia o en plenas clases, escondiendo el celular entre las hojas de un libro. Había dejado  de sentir pena, vergüenza consigo mismo y se alejó del sentimiento de culpa que sintió al principio. Era su secreto y nadie lo sabría.

La causa…

Sus padres  que jamás  dejarían la puerta de su casa abierta para que pudiera entrar un  extraño,  y que mucho menos le habrían dado una pistola cargada o un recipiente conteniendo alguna droga o veneno,  han dejado sin embargo su hogar y a los hijos a merced de la brutal pornografía, que entro a su casa campante marcando   su existencia con secuelas muy difíciles de superar por ser tan dañinas  en lo físico, lo psicológico y lo espiritual.

Raúl perdió  su escuela, es insincero, irascible, explosivo. Insensible a los sentimientos nobles, con cierto resentimiento justifica la violencia como una condición criminal de su baja autoestima y perdida de entusiasmo por la vida.

Sus padres han puesto filtros eficaces en el internet de la casa, tanto en el ordenador como en los móviles para los que han encontrado apoyo tecnológico, han buscado también ayuda especializada para ellos y su hijo en la forma de atender más profundamente el problema.

Comienza la ayuda, pero harán falta muchos días de sol para secar el lodo y desprenderlo  de las alas de su hijo, para  que pueda volar nuevamente hacia la vida.

Y recupere de su humanidad, entre tantas cosas:

  • Su capacidad de pensamiento formal.
  • La interiorización de su vida afectiva.
  • La limpieza de su intimidad personal.
  • Su libertad interior.
  • La fuerza y la motivación por lo que es hermoso.
  • La preocupación por los demás.
  • Su capacidad de amar.
  • Su deseo de descubrir de nuevo lo que antes había recibido pasivamente.

Sobre todo, su esperanza y deseo de vivir nuevas situaciones que le den el sentido transcendente a su vida.

Más que nunca, su supervivencia  tanto física como emocional depende de que sus padres  estén siempre disponibles para él, compartiendo el tiempo y procurando que aprenda  a ver y amar la vida a través de una sólida moral y sana disciplina, con su ejemplo.

Que el suyo deje de ser un grito en el silencio de tantos  jóvenes  abandonados al garete de sus impulsos, sentimientos y pasiones, cuando aún no tienen la inteligencia y la voluntad desarrolladas para el dominio de sí mismo.

La adicción a la pornografía en los adolescentes es consecuencia  de la permisividad, ignorancia y negligencia de los padres, que han permitido a un intruso penetrar en la intimidad de la casa para infectarla enfermando de muerte a toda una generación.

Por Orfa Astorga de Lira.

Máster en matrimonio y familia, Universidad de Navarra.

Escríbenos a: consultorio@laeteia.org