Saber informarse sobre la Iglesia

Para un católico, las noticias sobre la Iglesia son informaciones sobre la propia familia sobrenatural. Muchas veces constituirán ocasión para dar gracias a Dios por os dones con que Él enriquece constantemente a su Iglesia; en otras ocasiones, serán llamadas a desagraviar por las heridas que las debilidades humanas infringen al Cuerpo Místico de Cristo.

Muchos hemos oído una frase común:

-Yo sí creo en Dios pero no en los curas.

En lo de creer en Dios y no en los curas estamos totalmente de acuerdo, precisamente porque la fe tiene por objeto a Dios. Hay que distinguir entre la santidad de la Iglesia y los errores de las personas que la componen. La Iglesia tiene su centro en Jesucristo.

A todos nos molesta la falta de coherencia de quien no da buen ejemplo. Cuando Jesús vino a la tierra los primeros que se lo opusieron fueron los sacerdotes, fariseos y saduceos pues a la mayor parte de ellos les interesaba el poder y el dinero, y no tenían un culto interno. Eran sacerdotes corruptos, aunque no todos.

Internet pone a nuestro alcance una serie de portales de información religiosa con enfoques variados. Algunos buscan informar con profesionalidad; otros, tratan las noticias de la Iglesia con una actitud alejada de la caridad: deslizan críticas a personas e instituciones, cambian el contexto de las palabras del Papa, hacen interpretaciones carentes de rigor o exponen heridas ajenas con crudeza, de un modo poco misericordioso.

Cada uno es libre de seguir las páginas y canales que le resulten más interesantes, sabiendo que no todas las fuentes de información son neutrales. Aciprensa, boletín Aletheia y ReligiónenLibertad son bastante equilibradas. Por ejemplo, la CNN se ensaña cada vez que le sea posible, y muestra una crítica mordaz en contra de la Iglesia. Info.vaticana no es un sitio oficial de la Iglesia, es un medio muy crítico y se queda con lo negativo que sucede.

Cada vez resulta más sencillo acceder a los textos y palabras del Papa,comprobar su texto original y sacar conclusiones propias.

Una pequeña anécdota de la vida real: Viajaba un sacerdote de Milán a Roma y portaba alzacuello, y le tocó de compañero de asiento un señor maduro. Este señor le dijo:

– ¡Los curas son lo peor!… y empezó a despotricar.

El sacerdote asintió y le dijo:

– Tiene razón; efectivamente somos lo peor; ¡lo asombroso es que en 20 siglos no hemos podido destruir la Iglesia!

El protagonista de esta anécdota era el Padre José Luis Masot, optimista y alegre como pocos.

Últimamente está en el candelero el tema de la pederastia, la práctica sexual con niños, tema que Jesús juzgaba digno de un castigo peculiar: Que les colgasen al cuello una muela de molino de asno y se les hundiese en lo profundo del mar (Mateo 18,6). Una muela de molino de asno pesaba mucho más que las otras muelas no usadas por el asno. Jesús es radical ante el pecado.

El Papa Francisco ha pedido perdón por los casos de pederastia. Desde 2013 el Papa Francisco dijo que habría que tener cero tolerancia y pide vigilancia de parte de los Obispos.

¿A qué se debe esta llaga, este “cáncer”? A muchos motivos: infiltraciones de pedófilos dentro de la Iglesia, falta de selección de los candidatos, falta de vigilancia en los seminarios, y, sobre todo, a descuidos en la vida de oración y de penitencia que todo Obispo y sacerdote ha de llevar. Todos pecamos y, si pecamos, hemos de acudir al sacramento de la confesión donde Jesús repara y renueva nuestra alma, tanto de fieles como de sacerdotes.

También hay que contar con que hay personas que lanzan la piedra y esconden la mano. Se habló mal de tal o cual persona consagrada –sin comprobar nada-, sea verdad o no, la duda quedará.

En los cinco continentes la Iglesia tiene miles de instituciones dedicadas a los más desfavorecidos: escuelas, hospitales, leprosarios, dispensarios y más.

Detrás de todo este ataque sistemático a la Iglesia se ve un plan orquestado para minar a la Iglesia Católica pues en otras iglesias protestantes existe el problema pero los medios de comunicación no lo mencionan.

La Iglesia es de Dios y los poderes del mal no podrán contra ella, aunque algunos poderes estén dentro.