«Nuestros propios Spielbergs»

«Nuestros propios Spielbergs»: ¿una industria cristiana de cine fuera de Hollywood?

El festival de San Antonio, Texas, podría ser el embrión de una industria independiente

Premio Jubilee del Festival de San Antonio: un padre enseña a su hijo a mirar lejos
Premio Jubilee del Festival de San Antonio: un padre enseña a su hijo a mirar lejos

Hasta ahora, el cine norteamericano era de Hollywood o bien se acogía a la etiqueta «indie», es decir, independiente,exótico, con pocos medios.

Muchos directores, actores y guionistas cristianos buscaban espacios en Hollywood para producir películas e historias con buenos valores y moral: Ralph Winter, Scott Derrickson, Ken Wales, Cory Edwards y otros creaban nichos para demostrar que el cine con valores y espiritualmente respetuoso vende más y vale la pena.   Pero con una nueva película de la Sony basada en una novela anticatólica de Dan Brown a punto de salir, llega la propuesta revolucionaria de Doug Phillips, organizador del potente Festival de Cine de San Antonio, Texas: salir de Hollywood y crear una industria independiente, fuerte y cristiana. Para Phillips, hay cifras y negocio como para permitirlo.   «Veremos productoras dispuestas a financiar con 200 millones de dólares películas hechas por cristianos, tendremos nuestros propios Steven Spielbergs, tendremos nuestros propios cineastas que contarán grandes historias, producirán películas enormes, pero lo harán con una visión cristiana, y sin avergonzarse de ello», declara Doug Phillips en www.npr.org .  

Phillips puso en marcha el Festival de Cine Cristiano Independiente de San Antonio (www.independentchristianfilms.com) hace cinco años con un premio enorme (más que Sundance o Cannes): 101.000 dólares. Y con 19 años se lo acaba de llevar el director John Robert Moore por su película «The Widow’s Might«. Y el film más comentado de este año en el festival es «Fireproof«, una historia de bomberos y matrimonios firmes. «Fireproof» se filmó con 500.000 dólares, y ha recaudado 33 millones.   Steve Morales es director ejecutivo del Fondo Family Media de Franklin Springs, un grupo que invierte en películas cristianas. Dice que son películas baratas de hacer (tal como se cuenta en EEUU) porque no se gastan millonadas en estrellas. Su fuerza está en el guión, la historia, y el negocio viene a través de la taquilla y el DVD.   «Buscamos películas buenas, fuertes, económicamente viables, que llenen un nicho que ahora está desatendido«, explica. «Hay hambre de esto, y no se hacen productos de calidad. Está bien reventar las taquillas, pero tampoco es el objetivo. El objetivo es dar gloria a Dios con nuestros talentos y habilidades».  

«En vez de quejarnos de la violencia y el sexo y de que Hollywood no nos escucha, vamos a hacer nuestras propias películas», dice Doug Phillips.   En la web del festival se añade: «La visión del mundo de las élites de Hollywood y su intenso odio contra el cristianismo y su sistema de valores ha creado una brecha en la cultura americana y dañado profundamente a la familia americana. Intentamos responder, no maldiciendo la oscuridad, sino encendiendo luces. Construir una comunidad de cineastas cristianos independientes es una de esas luces»   Se plantean muchos interrogantes. Uno: ¿de verdad es económicamente factible? Dos: ¿es artísticamente posible, se pueden crear «Spielbergs» de la nada, sin maestros previos? Tres: ¿no es acaso una retirada del mundo, centrarse en el público cristiano ya convencido, abandonando la misión de difundir buenos valores en el público alejado de la fe?  

Más allá de estas dudas, lo que está claro es que apostar por un cine cristiano independiente no obliga a abandonar muchas iniciativas que cristianos católicos y evangélicos llevan a cabo en Hollywood (por ejemplo, la plataforma de guiones «Act One», www.actone.org ). Es compatible estar en Hollywood y crear otra industria.   Más aún: la presencia de competencia, puede animar a Hollywood a esforzarse por un nicho que se reveló con «La Pasión de Cristo«, de Mel Gibson, y al que sólo se le han ofrecido productos medianos en la línea de «FoxFaith».

‘El buen adiós’

Presentó en Madrid, con Jesús Poveda, su libro ‘El buen adiós’

Silvia Laforet: «Ante el amor, la muerte se retira, vencida por lo eterno»

El trabajo ayuda a mirar a la muerte como parte de la vida

Jesús Poveda, Dr. Gzález. Barón, Silvia Laforet, Alejandra Vallejo-Nágera
Jesús Poveda, Dr. Gzález. Barón, Silvia Laforet, Alejandra Vallejo-Nágera

Jesús Poveda y Silvia Laforet presentaron su libro ‘El buen adiós’, de la editorial Espasa, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El trabajo muestra, a través de diversas historias, cómo mirar a la muerte a los ojos sin perder la serenidad. La escritora Alejandra Vallejo-Nágera habló de su experiencia en ese terreno, en primera persona. Recordó cómo afrontó en su día el peligro de perder la vida por un cáncer y de lo que aprendió tras esa dura experiencia. «Después de aquello, perdí las pestañas y no he querido hacer nada para recuperarlas porque, cuando lo veo cada mañana, eso me recuerda que podría no estar aquí«. Cuenta que en esos momentos se preguntaba sin cuántas y qué cosas nunca podría vivir. «Todos pensamos entonces en cosas como el amor, la salud, la paz, la espiritualidad, la cultura, los amigos, la seguridad financiera, el equilibrio emocional… Y los que estamos aquí, todo eso lo tenemos, lo tenemos todo -remarcó-. Si es así ¿por qué prestamos tanta atención a lo que no tenemos?». Opinó además que pensar en la muerte es pensar en la vida y que no hacerlo, a pesar de que hoy no esté de moda, por ser casi un tabú, es suicida. «Pensar en la muerte nos ayuda a darnos cuenta de la suerte que tenemos por estar aquí. Y tal como vivimos, así moriremos». Apuntó además que las despedidas de la vida son como un ensayo de la despedida final.

El doctor Manuel González Barón, jefe de oncología de la Paz, destacó que el libro es verdaderamente interesante porque enseña algo básico: «Nuestros padres y profesores han puesto mucho empeño en enseñarnos a ser hombres de provecho, a vivir, pero también hay que aprender a morir. Este libro nos puede ayudar mucho».

El doctor Jesús Poveda, uno de los autores, apuntó que «‘El buen adiós’ da muchos consejos de comunicación, es un libro agradecido y magnánimo, un canto a la amistad». Y señaló que dará sorpresas a los lectores: «Es un libro rebelde, no acepta las cosas como parece que tienen que ser».

Silvia Laforet, coautora del libro, habló de uno de los protagonistas de las historias que recoge. Cuenta que saber que va a morir le hace levantarse cada mañana. «En realidad, ninguno sabemos si vamos a despertar al día siguiente», apuntó. Recordó el título de la novela de una de sus escritoras favoritas, Carmen Martín Gaite, ‘Lo raro es vivir’ y añadió que «en realidad es así. Todos somos supervivientes, tenemos la suerte de estar aquí y ahora. En el libro celebramos la vida, y no la muerte». Laforet aclaró que el libro no trivializa la muerte, pero pretende rescatarla del escenario de lo tenebroso, y presentarla como compañera de viaje y parte de la vida: «Intentamos dar un poco de sentido al sufrimiento, es muy difícil, pero es un intento». Habló además de la fuerza del amor por encima de la muerte: «El amor es fecundo, te corrige, aprendes de él, te da alas y permanece inmutable al final de la vida y más allá. Ante el amor, la muerte se retira, vencida por lo eterno», concluyó.

Los asistentes a la presentación pudieron disfrutar de la magnífica música de Pedro y Marta Alfaro, fundadores de ‘Música para todos‘.

Conmovedor video en Youtube

Conmovedor video en Youtube recuerda el drama del aborto

STATEN ISLAND, 11 Mar. 09 / 11:35 pm (ACI)  

Una imagen del video
Una imagen del video

Un nuevo video producido por el P. Frank Pavone, Director de Sacerdotes por la Vida (Priests for Life) recuerda el drama del aborto y precisa que cuando se realiza esta práctica anti-vida, se está asesinando a un ser humano. Este video se titula «Todo aquel que esté contra el aborto, por favor levante sus manos» y puede verse en Youtube en esta dirección: www.youtube.com/watch?v=ql_7jnp–UE 

El P. Pavone comenta que este video «ha generado una respuesta como no he visto con otro. Quienes lo ven consideran que es el más poderoso, memorable y conmovedor video pro-vida que hayan visto, pese a que no tiene imágenes sangrientas o declaraciones controvertidas en él».

«La mano extendida de este niño está tocando a muchas personas», añade.

Este video, indica el sacerdote, «le da voz a 50 millones de vidas». En él, además del mismo nombre del video, que aparece en los segundos iniciales, se puede leer (en inglés) lo siguiente: «Esta es la mano de un niño que fue abortado. Hagamos duelo por estos niños. Que nuestros corazones estén lo suficientemente quebrados para que Dios entre en ellos y nos mueva a defender sus vidas».

El video también puede verse en: http://www.priestsforlife.org/

Niña que abortó gemelos

Obispos repudian abusos contra niña que abortó gemelos en Brasil RIO DE JANEIRO

09 Mar. 09 / 04:14 pm (ACI)

La Presidencia de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) condenó enérgicamente los abusos que sufrió una niña de nueve años que fue violada por su padrastro, resultó embarazada de gemelos y sometida a un aborto hace unos días.

Los obispos manifestaron su perplejidad por lo acontecido en Pernambuco. «Repudiamos vehementemente este acto insano y defendemos la rigurosa investigación de los hechos, y que los culpables sean debidamente sancionados, de acuerdo a la justicia», manifiesta una declaración firmada por la Presidencia de la CNBB.

Los prelados lamentaron que no se trate de un caso aislado. «Nos preocupa el creciente número de ataques contra la vida de los niños, víctimas de abusos sexuales. En este contexto, la Iglesia está unida a ella y con todos los niños víctimas de este tipo de brutalidad, y sus familias», indicaron.

Asimismo, recordaron que «en fidelidad al Evangelio», la Iglesia «siempre se plantea en favor de la vida, una condena inequívoca de todos los actos de violencia que ofende la dignidad humana».

Por su parte, los obispos de la Región Noreste del país recordó que la defensa de la vida es «un principio que guía la práctica de la Iglesia en Brasil» como lo hizo en «el régimen militar establecido en 1964, cuando salió en defensa de la vida y la dignidad de las personas, la defensa de los derechos humanos de los perseguidos, torturados y refugiados políticos».

Según los prelados, la conciencia mayor sobre los derechos humanos, «no permite ningún tipo de violencia, especialmente en relación con el niño y la mujer. En este caso concreto, rechazan la violación y el abuso sexual sufrido por la niña».

Sin embargo, aclararon que «no siempre se puede identificar lo que está protegido por la ley con los principios éticos y valores morales. Para nosotros, siempre tendrá prioridad el mandamiento del Señor: ‘¡No matarás!'»

«Dada la complejidad del caso, lamentamos que no se haya enfrentado con la serenidad, tranquilidad y tiempo que la situación exigía. Además, no estamos de acuerdo con el resultado final de eliminar la vida de seres humanos indefensos», agregaron y precisaron que «nos corresponde externalizar nuestras creencias públicamente en defensa de la vida que es siempre un don de Dios».

Bomberos padres de familia ganan juicio

Bomberos padres de familia acosados por homosexuales ganan juicio

SAN DIEGO, 23 Feb. 09 / 06:37 am (ACI)

Un juzgado de California falló este martes que cuatro bomberos, obligados por sus superiores a participar en un desfile homosexual en la ciudad, fueron sexualmente acosados y les otorgó una indemnización monetaria por daños y perjuicios.

Según informa Catholic News Agency (CNA), este caso se remonta a julio de 2007 cuando los cuatro bomberos de San Diego debían participar en la marcha de «orgullo homosexual» en la ciudad. Pese a sus protestas, fueron forzados a uniformarse y a desfilar en un camión de bomberos.

El acoso hacia los cuatro bomberos, casados y padres de familia, que marchaban obligados por sus superiores y en contra de su voluntad, consistió en agresiones verbales de carácter sexual explícito; además de insultos de grueso calibre.

Poco después del desfile, los cuatro bomberos presentaron una demanda contra la ciudad de San Diego. Tras un primer juicio trunco, el jurado del segundo juicio falló a favor de los demandantes. Se les otorgó, en total, 34 mil 300 dólares por «estrés emocional» y el Jefe de bomberos estableció que la participación en futuros desfiles de este tipo será voluntaria.

Charles S. LiMandri, Director de la Costa Oeste del Thomas More Law Center, quienes defendieron a los bomberos, señaló que «esta es una victoria para todas las personas que están dispuestas a defender aquello en lo que creen cuando se refiere a defender nuestras libertades básicas. Nadie debe ser forzado a ser sujeto de acoso sexual en el trabajo: tampoco bomberos varones heterosexuales que están siendo acosados por homosexuales en el desfile homosexual».

«Todas las autoridades de la ciudad deben pensar ahora dos veces antes de tomar tal tipo de errada decisión que viola los derechos de sus empleados de manera tan impropia», concluyó.

Nueva ley acorrala a médicos

Aborto en España

Nueva ley acorrala a médicos entre ideología abortista y consecuencias legales

MADRID, 26 Feb. 09 / 04:36 am (ACI)

La Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (ANDOC), denunció que la nueva ley del aborto aprobada por una Comisión del Congreso, atropella el derecho a la objeción de conciencia y deja a los médicos entre plegarse a la ideología abortista o tener que enfrentar las consecuencias legales en caso de negarse a realizar esta práctica.

«Con esa reforma el aborto pasaría de ser un delito despenalizado en ciertos supuestos a convertirse en un derecho limitado exclusivamente por unos plazos; y como acto médico exigible, quedaría el objetor en una situación de excepción», advirtió la ANDOC.

En un comunicado, la asociación señaló que «los términos de la propuesta parecen no tener otro objetivo que hacer ‘entrar por el aro’ a los médicos objetores, abocarles al dilema de plegarse a una ideología o cargar con las consecuencias laborales o profesionales correspondientes», ya que la mayoría trabaja para la sanidad pública.

Asimismo, le recordó al Gobierno socialista que «no existe una objeción de conciencia institucional, sino una mayoría de médicos y personal auxiliar que individualmente, por motivos legales (apoyados en sentencias), científicos y éticos, se niegan a participar en un aborto».

ANDOC criticó la actitud de los legisladores que aprobaron dicha reforma, pues la nueva ley de plazos solo responde a intereses ideológicos y a una supuesta demanda social. Además, «la futura ley contradice el ordenamiento constitucional y carece de justificación ética, médica, y social».

«Socialmente es muy dudoso que responda a una demanda social: en cualquier caso, la opacidad y precipitación con que ha procedido la Subcomisión (que elaboró el texto), ha hurtado al debate a los ciudadanos», advirtió.

La asociación alentó a los profesionales de la Sanidad a reafirmar su vocación de servicio a la vida y a defender con hechos «su libertad y dignidad profesionales».

«Violentar la conciencia de cualquier persona, especialmente de aquellos que ejercen una profesión con tanta carga humana, es un gravísimo atentado a la libertad», sentenció.

Más información en www.andoc.es o al correo electrónico info@andoc.es

La sexualidad en el noviazgo

¿Hasta dónde?

La sexualidad en el noviazgo
La sexualidad en el noviazgo

En nuestros días se subraya el significado de la sexualidad como «lenguaje», como medio de expresión amorosa en la mutua donación física.

Está claro que el afecto, el amor, necesita expresarse, ser dicho. Y no sólo con palabras, sino también con gestos, acciones simbólicas, miradas, etc. pero también es evidente que hay diversos tipos y grados de amor, y que las expresiones usadas requieren ser adecuadas a cada tipo y grado. No es lo mismo el amor de una madre por el hijo, que el de dos hermanos, o el de dos amigos, o el de unos novios, o el de los esposos. Todos esos afectos piden ser expresados, pero de modo diverso. Entendemos enseguida que sería aberrante expresar sexualmente el amor filial o el cariño profundo de dos hermanos. Igualmente hay que comprender que el afecto existente entre dos amigos, o ya novios, no tiene las mismas características que el amor esponsal, y que por lo tanto no se pueden usar las mismas expresiones de amor en ambos casos.

La donación sexual plena es un lenguaje maravilloso que dice donación total, incondicional. Una donación mutua que, además está intrínsecamente ordenada a la posibilidad de engendrar nuevas vidas, fruto del amor. Todo eso «dice» la relación sexual. Algunos quieren negar o disminuir la importancia de ese significado procreativo del acto sexual, pero me parece que no se puede negar algo que se presenta con evidencia, apenas se reflexiona un poco sobre la estructura misma, la dirección intrínseca de ese acto.

Por eso mismo, querer experimentar esa relación sexual fuera de ámbito de donación total, expresamente ratificada, que supone el matrimonio, es mentir gravemente, es «decir» con el lenguaje de la donación sexual algo que no se quiere ni se piensa. Por eso la relación sexual antes o fuera del matrimonio suele ser expresión de egoísmo más que de amor; y por lo tanto un corrosivo contra el verdadero amor. Es un engaño justificarlo todo con el «ella lo quería». También existe el «egoísmo en pareja». No basta tampoco decir «es que nos queremos». El amor que une a dos amigos o a dos novios no es el de dos esposos, no ha cuajado aún definitivamente en la entrega total y definitiva, abierta a la donación de la vida a futuros hijos que sólo el matrimonio realiza. Antes de él se está todavía en un estado transitorio, de prueba, de internidad. A este estado deben corresponder manifestaciones de afecto adecuadas para expresar la mutua donación, pero una donación que no es aún totalizante, definitiva. Puede parecer que los propias gestos nacen sólo del amor, pero frecuentemente se mezcla éste con la pasión, y, si no se tiene cuidado, con un naciente egoísmo que puede terminar por destruir el amor que poco a poco se había ido forjando, acabando para siempre con las legítimas ilusiones que habían ido floreciendo en el corazón de ambos desde el día en que comenzaron a enamorarse.

Algunos, pensando en las manifestaciones de afecto adecuadas al período de noviazgo, suelen preguntar: «¿Hasta dónde se puede?». Ese modo de hablar denota ya un malentendido. La cuestión no está en saber hasta dónde se puede actuar sin caer en pecado. El amor no es así. Lo importante es tratar de basar todas las relaciones mutuas en esa donación profunda, sobre todo espiritual, del propio yo al ser amado. Se requiere luego un poco de atención y de sinceridad para autoanalizarse y ver si los propios gestos afectivos son expresiones de verdadero amor o más bien búsqueda pasional del placer, aunque esté mezclada con sentimientos de afecto. Si en sus relaciones sienten que se enciende y crece la excitación sexual, pueden sospechar que la intención no es del todo limpia.

Esto es importante, porque poco a poco se puede ir cayendo en el error de «usar» al otro, y por lo tanto, «abusar» de él para satisfacer los propios deseos de placer. No hay mejor manera para destruir el amor. Muchos de los fracasos en los noviazgos, y después en el matrimonio, derivan de ahí.

Ámame y no me uses

El amor y el placer son dos cosas diferentes, el amor es querer a alguien y el placer es hacer algo para sentirte bien

No me digáis que estas frases del Quijote no nos vienen como anillo al dedo. Leedlas, pero sin pensar en Fulanito ni en Menganita.

«Sucedió, pues, que, como el amor en los mozos, por la mayor parte no lo es, sino apetito, el cual, como tiene por último fin el deleite, en llegando a alcanzarle se acaba, y ha de volver atrás aquello que parecía amor, porque no puede pasar adelante del término que le puso naturaleza, el cual término no le puso a lo que es verdadero amor».

Cervantes, recordémoslo bien, no era ciego y el hombre es el mismo en cualquier época. En otras palabras: eso de golfear ya se estilaba desde el Siglo de Oro y desde siglos atrás. Lo que el Manco de Lepanto nos enseña en su castellano antiguo y perfecto es algo obvio.

¿Has captado ya la moraleja? A mí me parece que una cosa es el amor y otra muy diferente, el placer. Y que nuestro trato, especialmente con el sexo opuesto, debe orientarse con la brújula del amor.

He reflexionado sobre el tabú del sexo. Eso que nos suscita tanto pudor y de lo que solemos hablar entre amigos. Pienso en mi matrimonio y en el de tantos otros. Si esos actos matrimoniales que traen la vida se realizan únicamente por el placer que se experimenta, se acuchilla el amor. Desde ese momento habremos dejado de ser personas para convertirnos en cosas, robots teledirigidos por nuestros apetitos.

El placer, el deleite, el apetito son muy subjetivos. El amor los incluye, no los desprecia, pero va más allá. Atraviesa el portón del propio yo y se da a los demás. No puede estancarse.

La puerta del amor se abre hacia afuera, siempre hacia los demás, y se llama felicidad. En cambio, la del placer se cierra con el candado del egoísmo. El amor dura. El placer se acaba. El placer no es más que un efecto, un producto secundario. Una especie de barniz que acompaña las acciones de los hombres y se diluye como la nieve en verano.

El placer sigue, no se persigue. El placer acompaña al amor, pero no es el amor. El placer no es un señor, sino parte del séquito. O si quieres, en lenguaje más taurino: el amor es el diestro y el placer, uno de la cuadrilla.

El placer es una paloma que remonta el vuelo al sentirse apresada. Sólo planea verdaderamente en los vientos del amor.

Recuérdalo siempre: cuando se persigue denodadamente el placer por el placer, desaparace porque le falta su fundamento: el amor.

Eluana Englaro y los deseos

jueves, 19 de febrero de 2009
Isabel Viladomiu Olivé


Eluana Englaro falleció ayer lunes 9 de febrero de 2009. Se piensa, a espera de la confirmación de la autopsia, que una crisis cardiaca ha sido la causa de su fallecimiento. El pasado viernes le retiraron, por orden de un juez y a petición de sus padres, el soporte vital que la mantenía con vida. Tuvo un accidente hace 17 años que la postró en un estado vegetativo persistente (evp) y su familia quería su muerte.

Eluana respiraba sin ayuda, pero es evidente que no podía alimentarse por sí sola. La retirada del soporte vital apunta ser la causa de su defunción. Ha sido una eutanasia por omisión. Se ha omitido el agua y los alimentos que la mantenían con vida para que muriera. El fin de la acción, provocar la muerte, es la característica principal de la eutanasia: existía voluntad de matar a Eluana.

Me imagino lo duro que tiene que ser para unos padres ver a un hijo en evp durante tantos años, pero ¿es realmente una solución provocarle la muerte? La postura de los padres abre muchos interrogantes pues ante un problema que parece irresoluble han buscado su muerte como única solución. Han podido decidir sobre su vida como si la vida de Eluana les perteneciera.

El debate no es por una muerte digna, pues la muerte es sólo esto la muerte, un hecho. El que es digno siempre y merecedor de respeto es todo hombre, especialmente el enfermo. Sobre este pilar se ha construido nuestra civilización pero ahora vemos cómo sentencia tras sentencia, Terri Shiavo en EE.UU en 2005 y ahora Eluana en Italia, abren la puerta al homicidio legal.

No nos engañemos, consentir el homicidio legal es muy arriesgado, pues primero serán los enfermos en evp, luego serán enfermos demenciados, luego enfermos que no tienen curación, y poco a poco va calando la idea que hay seres humanos que no merecen respeto y por tanto es lícito y legal matarlos.

Nadie puede negar que Eluana era un ser humano merecedor de respeto, aunque su padre no lo viera así y haya decidido acabar con su vida. Su vida valía como la de todo ser humano, aunque el juez no ha pensado lo mismo. Para el juez era una vida indigna y sin calidad que no merecía ninguna protección.

Los derechos fundamentales del hombre, como el derecho a la vida, han quedado claramente a merced de los deseos de terceros. El deseo de su padre de verla muerta se ha convertido en fundamento de Derecho. Hoy la dignidad del hombre dependiente está a merced de los deseos de aquellos que pueden decidir por él. También el hijo no deseado puede ser eliminado por la misma razón: no vale él, sino el deseo de tenerlo o eliminarlo. Los deseos son las nuevas fuentes de Derecho en nuestros tiempos y de malos deseos e incomprensiones el mundo está lleno.

El mensaje del psiquiatra Victor Frankl cada día tiene más validez, pues enseñaba que ante las situaciones que no podemos modificar -como el caso Eluana-, lo que siempre puede hacer el hombre, con su libertad, es modificar su actitud. Ante circunstancias adversas animaba a aceptarlas y a darles sentido. ¿No es acaso más humano esta respuesta que un homicidio por incomprensión de la enfermedad? Los deseos convertidos en fuentes de Derecho son la respuesta de un mundo que ha perdido el sentido de la vida y de la muerte, el sentido y valor del hombre enfermo.

¿Enfermedad de transmisión sexual?

Entrevista al médico Giancarlo Cesana

¿El caso Eluana confirma que la vida es una enfermedad de transmisión sexual?

Luigi Amicone11/02/2009

«Hay quien dice que la vida es una enfermedad de transmisión sexual, mortal al cien por cien. ¿Es esto lo que se ha querido afirmar con Eluana Englaro?». Para Giancarlo Cesana, médico, «negar la caridad es negar la libertad de amar».

Nos encontramos con un caso de eutanasia un poco bestial, sin ni siquiera una ley de testamento biológico, vamos un paso por delante de Zapatero, ¿qué te parece?

Soy cristiano, para mí la vida es sagrada, un don de Dios, un bien del que no puedo disponer como yo quiera. Después hay dos aspectos que me parecen fundamentales. Primero: el padre que ha querido poner fin a la vida de esta chica no se da cuenta de que no está solo. Porque las hermanas siempre han atendido a su hija y decían que estaban dispuestas a seguir haciéndolo. Por tanto, el padre, conscientemente o no, con su actitud ha negado la vida a su hija y la caridad a quienes la cuidaban. Y negar la caridad es negar la libertad. Ésta es la característica tremenda de esta sociedad, negar la libertad de amar. Porque yo podría entender a uno que tiene que tiene que atender a su hija del modo en que había que atender a Eluana. Puedo entenderlo, no justificarlo. Pero que uno niegue el bien que otro puede hacer me parece inhumano.

Segundo aspecto. Los defensores de la eutanasia son generalmente también los defensores de la duda, los llamados «laicos», mientras que los católicos, siempre según esta versión de laicidad, somos los que queremos imponer nuestra fe y nuestra certeza a los demás. Este caso pone de manifiesto precisamente lo contrario. De hecho, por una parte se niega cualquier posibilidad de duda y se afirma con fe firme lo que sería mejor para Eluana. Por otra parte, la duda y por tanto el sentido del límite frente al misterio. De hecho, los defensores de la eutanasia niegan cualquier posibilidad de duda sobre lo que la joven pudiera entender, sentir, sufrir. Y que habría podido entender, sentir y sufrir mientras la mataban al quitarle la sonda que la mantenía alimentada e hidratada. No se ha difundido mucho que para matarla tuvieron que sedarla. Lo que evidencia dudas sobre el tratamiento. Y sin embargo se siguió adelante.

Adelante hacia la muerte.

Si bajo el impulso de la «caridad» y de la piedad cristiana no hubieran nacido lugares de acogida para enfermos (también para esos enfermos que, como los leprosos y apestados que eran sencillamente expulsados de la comunidad y a los que se dejaba morir al margen de la sociedad), si no se hubieran fundado esos hospitales, la medicina no se habría desarrollado del modo que conocemos. Es un hecho que el desarrollo de la medicina nació de la caridad y de la piedad, de la solidaridad humana, y no de un modo científico. Y de una solidaridad que hacía ver el sufrimiento humano como participación en el sufrimiento de Cristo. Cristo que redime todo el sufrimiento humano con su resurrección (porque, como escribe San Pablo, si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe, humanamente no podríamos tener esperanza frente al sufrimiento; como ha dicho Benedicto XVI, el cristianismo sería «absurdo»), quitándole así a la muerte la última palabra. Es esta conciencia la que ha generado un desarrollo positivo de la atención a los enfermos. Si falta, no sé cómo se puede sostener la esperanza de los hombres. Shakespeare decía que la vida es una larga agonía. Más recientemente, he vuelto a oír la cita que define la vida como una enfermedad de transmisión sexual, mortal al cien por cien. ¿Es ésta nuestra concepción de la vida? ¿Es esto lo que se ha querido afirmar matando a Eluana Englaro? Y después de vivir en esta situación durante 17 años, ¿era posible no esperar que el Parlamento aprobase una ley? ¿Es posible que Eluana tenga que pasar a la historia como la única italiana que ha muerto así, de hambre y de sed, de un modo que ninguna ley prevé, ni siquiera la más extremista que se discuta sobre el testamento biológico o derecho a la eutanasia? ¿Es posible que ninguno de los ilustres constitucionalistas de los que han aconsejado al presidente de la República italiana que rechazara el decreto salvavidas de Berlusconi ponga en duda que lo que quizá sea inconstitucional no sea tanto el decreto sino la sentencia de muerte? Prevalece la ley sobre el amor, esto sí que es grave.

Máxima justicia, máxima injusticia. En Italia ya estamos acostumbrados a estas cosas, ¿no?

Hay que distinguir entre la relación ley-medicina y el llamado «justicialismo» que efectivamente nos invade en líneas generales desde hace ya una década. Sobre el primer aspecto de la cuestión, es verdad, las relaciones entre la medicina y la ley son cada vez más intensas. Por dos razones. La primera es que, desde el punto de vista de cómo evolucionan las costumbres de vida, la biomedicina es el factor más relevante. Pensemos en los efectos legislativos de las técnicas de fecundación asistida. Por ejemplo, hasta ayer estaba claro que «mater certa semper». Ahora lo que dice el dicho latino y la realidad subyacente, natural, normal, la que se daba por descontado hasta hace unos años, es algo que ya no está tan claro. Porque gracias a la biomedicina, hoy un niño puede tener no una sino varias madres. Puede tener la madre genética, la madre que le lleva en su vientre y la madre que le alimenta. Hemos entrado en otro mundo. Aquí viene la segunda razón que hace cada vez más estrecha la relación entre la medicina y el derecho: todo este desarrollo científico hace emerger una necesidad que se vislumbra. Porque no todo se puede hacer, existe la necesidad de regular la medicina, establecer límites sobre lo que está permitido, lo que es obligatorio y  lo que está prohibido. Para responder al segundo aspecto de la cuestión, el «judicialismo», el problema de la ley es que se administre bien y que el ejercicio del poder judicial no prevalezca sobre las personas y sobre otros poderes. De hecho, en Italia cuesta mucho conseguir este equilibrio. Me parece muy provocador, ya desde hace 20 años, el adjetivo que don Giussani, fundador de Comunión y Liberación, en una entrevista en el Corriere della Sera, usó para describir Italia: un país «intoxicado». De esta intoxicación todavía no hemos salido.

¿Por qué?

Porque en el 68 se atacó gravemente a la tradición del país, católica, porque Italia es un país católico, sin que surgiera ninguna alternativa. Al contrario. La alternativa revolucionaria que también en Italia se intentó construir a partir de la posguerra y en el 68 cayó con el Muro de Berlín. Y ha dejado en herencia un justicialismo tan difundido como impotente, que ha llevado la misma ineficacia a la administración pública. Me ha impresionado cómo ha hablado de nosotros el ex embajador americano Ronald Spogli, al abandonar Italia, como una «potencia en declive». Y parece que ninguno de los presentes haya reaccionado…

Giuliano Ferrara, director del periódico Il Foglio, se presentó en las pasadas elecciones con una lista pro-vida, tuviste divergencias estratégicas con él…

Ferrara es una de las personas que más estimo. Pero cuando se lanza en política y pierde, no me gusta. Nosotros hemos pasado por esto hace 30 años, con el divorcio primero y luego con el aborto. Y no es que fuéramos mejores o peores. Al contrario. Entonces (pienso en el referéndum sobre el divorcio) no era una lista. Eran la Democracia Cristiana, Amintore Fanfani, la Iglesia, las parroquias y todos esperábamos un triunfo con millones y  millones de votos. Luego vino el aborgo, algo gravísimo, y todos convencidos de que sobre la vida la gente votaría bien, con conciencia. Y nada, perdimos todas las batallas llamadas éticas. El referéndum sobre la ley 40 la ganamos por la abstención, no por la convicción popular. La verdad no se cuenta por votos, se afirma y basta.

¿Y entonces qué haces?, ¿te retiras del espacio público?

Nada de eso. Pero intento no andar a golpes contra un muro cuando lo veo delante.

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