Los diez mandamientos del matrimonio

El matrimonio es un compromiso que se adquiere para ser cumplido a cabalidad entre los esposos. He aquí los mandamientos que todo cónyuge debe cumplir.

1. Amarás en sus cuatro dimensiones. Dimensión afectiva, espiritual, social y sexual.

2. Respetarás a tu cónyuge. El respeto se pierde por: la palabra, el silencio (silencios que matan), los gestos (cuando se llega a gestos violentos, se acaba el matrimonio).

3. Te comunicarás con tu cónyuge. Saber escuchar y hablar. No es mera charla, sino sacar todo lo que hay en el interior.

4. Te desvivirás en detalles para tu cónyuge. Esa flor, ese gesto, esa palabra que sabes que le gusta.

5. Cultivarás el sentido del humor. La vida no es una comedia, pero tampoco una tragedia. Es un drama, con cosas buenas y malas.

6. Regalarás a tu cónyuge un día de paseo al mes, los dos solos, sin los hijos.

7. Vivirás el matrimonio no como una meta, sino como un camino. Si lo consideras una meta es como decir “ya llegué”, entonces ya todo terminó, me canso, me aburro, me apoltrono.

8. No sacarás los agravios, defectos y fallos a cada rato. Lo pasado, pisado.

9. Sabrás perdonar, incluso la infidelidad.

10. Confiarás en tu cónyuge. Los celos matan el matrimonio.

Autor: P. Antonio Rivero – Catholic.net

Las consecuencias del consumo de pornografía en Internet

Diferentes expertos señalan hasta 17 daños, efectos secundarios o amenazas por la adicción al sexo en la red, sobre todo para los más jóvenes

Un estudio de Optenet refiere que el 35% de las páginas web existentes, al menos hasta diciembre de 2008, son pornográficas. Un artículo publicado en la versión digital de Diario Uno, Argentina, reportaba 95,6 millones de páginas web dedicadas a la pornografía (cf. Cibersexo en 95,6 millones de páginas web, 01.09.2009).

Hasta antes de Internet la pornografía tenía más difícil la entrada a los hogares. Además costaba. Ahora basta una conexión a la red. Según un estudio de la Universidad de New Hampshire, del año 2007, en Estados Unidos cada mes hay más de 35 millones de visitas a páginas pornográficas.

A inicios de diciembre de 2008, LibertadDigital.com reportó que la palabra ‘sexo’, en los buscadores de Yahoo.com, había sido uno de los tres términos más buscados durante ese año.

La facilidad para acceder a portales con esos contenidos supera la mera consideración teórica de cuestiones éticas; al constatar las consecuencias emocionales, psicológicas, físicas y relacionales de quienes caen en las redes de la pornografía, no se puede permanecer indiferente. Esto se acentúa todavía más en el caso concreto del ambiente familiar, y todo lo que ese ambiente supone y representa.

Consecuencias

Un artículo de John Flynn, L.C., para la agencia de noticias Zenit recogía las conclusiones a las que el libro de Jill. C. Manning (¿Cuál es el gran negocio de la pornografía? Una guía para le generación de Internet) llegaba en el tema de los daños que la pornografía produce. Estos son:

1. Se trata de algo potencialmente adictivo. Como tal puede obstaculizar la capacidad de una persona para tomar decisiones claras.

2. Puede distorsionar poderosamente la visión de una persona sobre cuerpos, relaciones y sexualidad.

3. Lleva a la gente a cosificar a los demás, viéndolos como juguetes sexuales que existe sólo para su propia satisfacción.

4. Debido a su influencia distorsionadora mina las oportunidades de los jóvenes de tener seguridad en sí mismo, ser felices y crear relaciones duraderas en el futuro.

5. Afecta por tanto su capacidad de ver la vida de forma verdadera, provechosa y sana.

Y agregaba Flynn otros efectos secundarios que Manning recoge también en su libro:

1. Disminución de la sensibilidad hacia las mujeres, mostrando más agresiones, rudeza y falta de respeto.

2. Disminución del deseo de tener hijos y formar una familia.

3. Aumento del riesgo de tener dificultades en las relaciones íntimas.

4. Aumento del riesgo de abusar sexualmente de los demás.

5. Aumento del riesgo de recibir información incorrecta sobre la sexualidad humana.

6. Aumento del riesgo de insatisfacción sexual con el/la futuro/a esposo/a.

7. Aumento del riesgo de divorcio una vez casado.

Manning también fustigaba una de las “mayores mentiras de la venta de pornografía”, el argumento de que verla ayudará a los jóvenes a comprender la sexualidad y tener más confianza. De hecho, añadía, “los consumidores de pornografía tienen más inseguridades ante los miembros del otro sexo y más dificultad para desarrollar relaciones cercanas” (cf. zenit, ¿Limpiar internet de pornografía?, 25.01.2009).

Otro especialista, Robert Peters, presidente de Morality in Media, ponía de manifiesto un mal social que también se desprende de la pornografía: el tráfico de mujeres.

Sobre ese punto refirió en una conferencia en el Kings College de Nueva York, el pasado mes de enero de 2009: «No todas estas mujeres son pagadas. Algunas (tal vez muchas) son forzadas. Y cuando los adolescentes y los adultos buscan este abominable material, ayudamos a crear el mercado que asegura que se hará más de esto».

Focalizando los efectos perniciosos de la relación matrimonio-pornografía, Peters explicó que suele «ser el esposo quien es adicto a la pornografía. Esta adicción puede afectar negativamente (destruir) el matrimonio de muchas maneras: el esposo puede perder el interés sexual en su esposa, o actuar sus fantasías alimentadas por la pornografía con su cónyuge, o en vez de ella con una prostituta. Puede gastar decenas de miles de dólares alimentando su adicción. Incluso si la adicción no destruye el matrimonio, puede causarle al cónyuge inocente mucho dolor».

Y también matizó que la pornografía aleja a los jóvenes del matrimonio pues “muchos jóvenes adultos prefieren la masturbación delante de una computadora en vez de pasar tiempo con una mujer”.

Meses más tarde, en septiembre de 2009, el Morality in Media, de Robert Peters, publicó un estudio titulado How Adult Pornography Contributes To Sexual Exploitation of Children (Cómo contribuye la pornografía adulta a la explotación sexual de niños). El informe ponía de manifiesto la amenaza que la pornografía supone para los niños. ¿Por qué específicamente?

John Flynn, L.C., resumía los puntos en otro artículo publicado por la agencia Zenit (cf. La amenaza a los niños de la pornografía, 25.11.2009):

1. Los delincuentes utilizan pornografía adulta para preparar a sus víctimas.

2. Para muchos delincuentes hay una progresión desde ver pornografía adulta hasta ver pornografía infantil.

3. Los hombres actúan con las niñas prostitutas como ven en la pornografía adulta, y los chulos usan pornografía adulta para instruir a las niñas prostitutas.

4. Los niños imitan con otros niños el comportamiento que ven en la pornografía adulta.

5. La adicción a la pornografía de adultos destruye matrimonios, y los hijos en los hogares con un solo progenitor corren más riesgo de sufrir explotación sexual.

Cotos a la pornografía en Internet

Ciertamente, las medidas que se están tomando para poner cerco a la pornografía en Internet en diversos países del mundo son alentadoras.

A mediados de junio de 2008 el fiscal general del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, firmó un acuerdo con los tres principales proveedores de Internet en Estados Unidos (Verizon, Sprint y Time Warner Cable) para aplicar un filtro que impida el acceso a portales de pornografía infantil.

Según International Herald Tribune (cf. U.S. ISPs agree to block Access to child porn, 12.06.2008), se logró llegar a este acuerdo después de que agentes de la fiscalía se hicieran pasar por clientes de esas empresas. En principio las empresas decían negar el acceso a ese tipo de contenidos, pero efectivamente no lo hacían. Los ‘clientes’ denunciaron el hecho, no se les prestó atención en un inicio, pero cuando se les presentaron pruebas y se les amenazó de acusarlas de fraude, estuvieron prontas a colaborar.

Desde diciembre de 2008, YouTube.com ‘endureció’ su política de publicación de videos con contenido erótico (material explícitamente pornográfico no se puede publicar). En palabras de Scott Rubin, portavoz del portal de videos, a The New York Times, “lo que ocurre es que siempre estamos buscando maneras de mejorar la experiencia en YouTube”.

En otra parte del mundo, en Indonesia, el gobierno aprobó el bloqueo general a páginas pornográficas. Esta medida era uno de los puntos de la penalización por la producción y acceso a este tipo de contenidos en Internet. Irán y China también tienen filtros nacionales para bloquear el acceso de sus ciudadanos a material pornográfico.

Matrimonios “a prueba de fuego”

martes, 01 de diciembre de 2009
Remedios Falaguera


Hace unos días tuve el privilegio de compartir un cine-forum con un grupo de jóvenes que se reúnen una vez al mes para compartir sus inquietudes y experiencias sobre el amor humano, el noviazgo, el matrimonio y la familia.

Ellos saben muy bien que el amor humano no solo es una aventura maravillosa, alegre y sólida que vale la pena, sino que el amor verdadero entre un hombre y una mujer es un proyecto divino que no se puede tomar a la ligera.

Para esta sesión se organizó un cine-forum con el objetivo de reflexionar sobre las actitudes y aspiraciones que nos sugieren los protagonistas de la película Prueba de fuego (Fireproof).

Es más, en algún lugar he leído que a raíz de la película se ha publicado también un libro, “Desafió del amor”, con el que pretenden dar un rayo de esperanza a muchos matrimonios con problemas. Pues como señala el director de la película, Alex Kendrick: «Todo matrimonio tiene que enfrentarse a incendios, pero sólo podrán apagarlos quienes entiendan el verdadero significado del amor y el compromiso. No es sólo un sentimiento, sino una decisión… “A prueba de fuego” no significa estar a salvo de él, sino que nos encontrará preparados cuando llegue».

Por si alguno lector no la conoce, diré que se trata de una película norteamericana escrita, dirigida y producida por miembros de la iglesia bautista de Sherwood (Albany). Aconsejo encarecidamente a todos que la vean. Es muy recomendable para parejas felizmente casadas, para quienes están pasando por una crisis, para los que tienen intenciones de contraer matrimonio, para los que han decidido tirarlo por la borda…, en definitiva, como dice un spot publicitario, para todos.

En ella vemos cómo un joven matrimonio, tan solo llevan 7 años casados, se enfrenta al “incendio” de su matrimonio. El clima de desconfianza, la falta de comunicación, las continuas peleas gritos, indiferencias y faltas de respeto…, se hacen tan insoportables que se plantean la “solución” del divorcio.

¿Qué ha fallado? ¿Por qué? Ninguno de los dos encuentra respuestas a estas preguntas. Al contrario, no entienden cómo si cada uno de ellos es querido por sus padres, respetado por sus amigos, y sobre todo, valorado como buen profesional en su lugar de trabajo, no es tratado igual por la persona con quien convive en su misma casa.

¿Qué sentido tiene estar casados?, se preguntan.

Sin embargo, todo cambia el día que el padre de él, enterado de la situación, le pregunta: ¿Quieres salvar tu matrimonio? ¿Cuánto estás dispuesto a sacrificar para ello?

Entonces le pide un favor: Durante 40 días debe cumplir los retos que le plantea Desafío de amor en cada una de sus páginas.

Un libro que comienza así: «Hijo mío, este viaje de cuarenta días no puede tomarse a la ligera.

Es un proceso desafiante y a menudo difícil, pero también es increíblemente satisfactorio… Si estás dispuesto a comprometerte cada día durante cuarenta días, los resultados podrían cambiar tu vida y tu matrimonio.

Considéralo como un desafió, de parte de quienes lo aceptaron antes que tú.

No te quepa duda: deberás ser valiente. Si aceptas este desafío, debes saber que en lugar de seguir tu corazón, decides guiarlo. El mundo te dice que sigas a tu corazón, pero si tú no lo guías, alguien o algo lo hará por ti.

Recuerda, tienes la responsabilidad de proteger y guiar tu corazón. No te des por vencido ni te desalientes. Decide guiar tu corazón y llegar hasta el final. Aprender a amar de verdad es una de las cosas más importantes que harás en tu vida».

Los 40 puntos del Desafío del Amor

Día 1

Aunque el amor se comunica de distintas maneras, nuestras palabras a menudo reflejan la condición de nuestro corazón. Durante el próximo día, decide demostrar paciencia y no decirle nada negativo a tu cónyuge. Si surge la tentación, elige no decir nada. Es mejor contenerte que expresar algo que luego lamentarás.

Día 2

Hoy, también, además de no decirle nada negativo a tu cónyuge, realiza al menos un gesto inesperado como acto de amabilidad.

Día 3

Es difícil que te importe algo en lo que no inviertes tiempo, energía y dinero. Además de refrenarte de los comentarios negativos, cómprale algo a tu cónyuge que le comunique: «Hoy estuve pensando en ti».

Día 4

Ponte en contacto con tu cónyuge en algún momento del día. Pregúntale cómo está y si puedes hacer algo por él.

Día 5

Pídele a tu cónyuge que te diga tres actitudes que le incomodan o le irritan de ti. Debes hacerlo sin atacar ni justificar tu conducta. Su perspectiva es la importante en este caso.

Día 6

Frente a las circunstancias difíciles de tu matrimonio decide reaccionar con amor en lugar de irritación. Haz una lista —por prioridades— de las cosas que necesitas añadir en tu agenda.

Día 7

Busca dos hojas de papel. En la primera escribe cualidades positivas de tu cónyuge, en la segunda, los aspectos negativos. En algún momento del día elige un atributo positivo de esa lista y dale gracias a tu cónyuge por esa característica.

Coloca las dos hojas en un lugar secreto para otro día. Hay un propósito y un plan distinto para cada una.

Día 8

Como el amor no es egoísta y coloca a los demás en primer lugar, te lleva a celebrar los éxitos de tu cónyuge en lugar de sentirte contrariado por ellos. Dile a tu cónyuge cuánto te alegra algo que haya logrado hacer recientemente.

Toma la lista de atributos negativos que hiciste ayer y quémala con discreción.

Día 9

Piensa una manera especial de saludar hoy a tu cónyuge para reflejar tu amor por él. Hazlo con una sonrisa y con entusiasmo.

Día 10

Haz algo fuera de lo común por tu cónyuge: Lava su automóvil. Limpia la cocina. Compra su postre favorito. Dobla la ropa lavada. Demuéstrale amor por la pura satisfacción de ser su compañero en el matrimonio.

Día 11

¿Qué necesidad de tu cónyuge podrías satisfacer hoy? Elige un gesto que diga: «Te valoro» y hazlo con una sonrisa.

Día 12

Demuestra amor al decidir de buen modo ceder en un área de desacuerdo entre tú y tu cónyuge.

Día 13

Habla con tu cónyuge en cuanto a establecer unas reglas de juego saludables durante las discusiones.

Día 14

El desafío de hoy puede llevarte a un cambio verdadero y radical en tu manera de pensar. Con determinación deja de lado una actividad que hagas en general para poder pasar tiempo de calidad con tu cónyuge.

Día 15

Elige una manera de mostrarle respeto a tu cónyuge que sea diferente de lo habitual. Quizá sea abrirle la puerta a tu esposa, o guardarle la ropa a tu esposo, o sea la forma en que escuches y hables cuando se comuniquen. Muéstrale a tu cónyuge que lo tienes en alta estima.

Día 16

Comienza a rezar por el corazón de tu cónyuge y tu matrimonio.

Día 17

Hoy mismo puedes comprometerte a reestablecer la comunicación perdida. Habla con tu cónyuge, escúchalo de verdad cuando te cuente pensamientos y luchas personales, haz que se sienta seguro.

Día 18

Desea conocer a tu cónyuge más y mejor de lo que la conoces, transfórmala en tu campo de estudio elegido. Te sorprenderás de su belleza. Prepara una cena especial en tu casa. Hablar, conoceros. Decide que sea una noche agradable para los dos.

Día 19

Vuelve a mirar los desafíos de los días anteriores, ¿hubo algunos que te parecieron imposibles o que los hiciste con desgana? ¿Has tomado la conciencia de la necesidad que Dios cambie tu corazón y te de la capacidad de amar? ¿Qué tal si le pides a Dios que te muestre como está tu relación con Él y la fortaleza y la gracia para resolver tu destino eterno?

Día 20

Atrévete a confiar en Jesucristo. Atrévete a orar: «Señor Jesús, Soy pecador; pero has demostrado tu amor por mí al morir para perdonar mis pecados, y has aprobado tu poder para salvarme de la muerte mediante tu resurrección. Cambia mi corazón y sálvame con tu gracia»

Día 21

Busca para orar y leer las Sagradas Escrituras. Sumérgete en el amor y las promesas que Dios tiene para ti.

Día 22

El amor es una decisión, no un sentimiento. Es una acción que se pone en marcha, no un acto reflejo. Hoy mismo, elige comprometerte con el amor aun si a tu cónyuge ya casi no le interesa recibirlo. Dile hoy con palabras parecidas a estas: «Te quiero. Elijo amarte aún si no me retribuyes»

Día 24

Quita todos los parásitos que te roben sentimientos y aleje tu corazón de tu cónyuge: cualquier adicción o influencia que se adhiere en tu corazón y le chupa la sangre a tu matrimonio: drogas, alcohol, juego, pornografía,… Consume tus pensamientos, te roba tu lealtad a aquellos a los que amas.

También la rutina y el aburrimiento.

Día 24

Ponle fin ahora. Identifica todo objeto de lujuria en tu vida y quítalo. Distingue cada mentira que has tragado al buscar el placer prohibido y recházala. No se puede permitir que la lujuria viva en una habitación trasera. Hay que matarla y destruirla (hoy mismo) y reemplazarla con las promesas de Dios y con un corazón lleno de su amor perfecto.

Día 25

Hoy mismo, perdona cualquier cosa que no le has perdonado a tu cónyuge. La falta de perdón os ha mantenido encarcelados en la soberbia durante mucho tiempo. Desde lo más profundo de tu corazón y con sinceridad, di: «Elijo perdonar».

Día 26

Pídele perdón a Dios por las cosas que has hecho mal y luego humíllate lo suficiente como para confesárselas a tu cónyuge. Hazlo con sinceridad. Aún si responde con crítica, acéptala y recíbela como un consejo.

Día 27

Elimina de tu hogar el veneno de las expectativas poco realistas, y dile a tu cónyuge que lamentas haberle exigido tanto. Prométele que intentarás comprenderlo y reafirmar tu amor incondicional.

Día 28

¿Cuál es la mayor necesidad en la vida de tu cónyuge en este momento? ¿Puedes ayudarle aún a costa de un sacrificio heroico? No importa si la necesidad es grande o pequeña, proponte hacer lo que puedas por satisfacerla.

Día 29

Antes de volver a ver a tu cónyuge hoy, reza por él mencionando su nombre y sus necesidades. Sin importar si te resulta fácil o no, di «te amo» y luego expresa amor por tu pareja de alguna manera tangible. Vuelve a rezar y agradécele a Dios el privilegio de amar a esta persona especial… de forma incondicional, como Él nos ama.

Día 30

Pídele al Señor que te revele cualquier actitud de tu corazón que esté amenazando la unidad con tu cónyuge y para que haga lo mismo con él. Habla con franqueza con tu cónyuge sobre esta cuestión, buscando a Dios para hallar la unidad.

Día 31

¿Todavía hay alguna área en la que no hayas sido lo suficientemente valiente para afrontarla? Confiésala a tu cónyuge hoy mismo y decide solucionarla. La unidad de tu matrimonio depende de eso. Luego comprométete con tu cónyuge y con Dios a transformar tu matrimonio en la prioridad sobre toda otra relación humana.

Día 32

Si es posible, intenta hoy iniciar la relación sexual con tu cónyuge. Hazlo de una manera que honre lo que tu cónyuge te haya dicho (o te haya dado a entender) con respecto a lo que necesita de ti en el área sexual. Pídele a Dios que los dos puedan disfrutarlo y que se transforme en un camino hacia una mayor intimidad.

Día 33

Reconoce que tu cónyuge es esencial para tu éxito. Hoy mismo déjale saber que deseas incluirlo en tus próximas decisiones, y que necesitas su opinión y su consejo. Si en el pasado has ignorado sus aportaciones, admite tu descuido y pídele que te perdone.

Día 34

Busca un ejemplo específico y reciente de cuando tu cónyuge haya demostrado el carácter cristiano de una manera evidente. En algún momento del día elógialo por esto.

Día 35

Busca un buen consejero para tu matrimonio. Si te parece que es necesaria la terapia, da el primer paso y concierta una cita. Durante este proceso pídele a Dios que te dé discernimiento y dirija tus decisiones.

Día 36

Toma el compromiso de leer la Sagrada Escritura todos los días. Consigue un libro de meditaciones o algún otro recurso que te sirva como orientación. Comienza a construir tu vida sobre roca.

Día 37

Pregúntale a tu cónyuge si pueden comenzar a orar juntos. Usen este tiempo para confiarle al Señor las inquietudes, los desacuerdos y las necesidades. No olviden darle gracias por su provisión y sus bendiciones. Aun si tu cónyuge se niega a hacerlo, decide pasar este momento diario en oración a solas. Piensa qué le gustaría a tu cónyuge, si fuera posible. Ponlo en oración y comienza a trazar un plan para cumplir algunos de sus deseos (sino todos) hasta donde puedas.

DIA 38

Piensa qué le gustaría a tu cónyuge, si fuera posible. Ponlo en oración y comienza a trazar un plan para cumplir algunos de sus deseos (sino todos) hasta donde puedas.

Día 39

Escríbele una carta de compromiso a tu cónyuge. Incluye la razón por la cual te comprometes con este matrimonio hasta la muerte, y exprésale que te has propuesto amarlo sin importar lo que suceda. Deja la carta en un lugar donde tu pareja la pueda encontrarla.

Día 40

Escribe una renovación de tus votos y colócala en tu hogar. Quizá, si corresponde, podrías planear una renovación formal de tus votos matrimoniales ante un pastor, con la familia presente. Que sea una afirmación viva del amor del matrimonio a los ojos de Dios y del alto honor de ser como la sal y la pimienta: dos personas diferentes que hacen su vida juntas. .

El sexo en la pareja, ¿une o desune?

José María Contreras, orientador familiar

“Hay terapeutas que recomiendan ver porno para mejorar el sexo: eso es terrible”

22/11/2009 | Rosa Cuervas-Mons

No quiere aleccionar, sólo hacer pensar compartiendo su experiencia acumulada tras horas y horas de asesoramiento a jóvenes y no tan jóvenes. Si usted necesita su ayuda, él se la brinda a través de la página web jmcontreras.es .

Empecemos por el título de su libro. El sexo en la pareja, ¿une o desune?

-Depende de la última intención por la cual se tengan relaciones sexuales.

-O sea, que contra todo pronóstico, puede desunir.

-Sí; desune cuando a la otra persona se le trata como cosa. Los grandes problemas con el sexo vienen a la larga, cuando uno se da cuenta de que no está siendo querida y se siente utilizado.

-En su libro refleja las cuestiones que han pasado por su gabinete, ¿de qué se queja la gente en lo relativo al sexo?

-Uno de los grandes problemas ha venido por los anticonceptivos; se ha dicho a toda una generación que se puede separar placer de compromiso. El hombre puede dedicarse sólo al placer y se puede olvidar de que ahí existe otra persona, de que la mujer después del sexo espera algo más, como una especie de reporte.

-Y sin embargo…

-Muchas veces el hombre no se da cuenta de eso; se da la vuelta y se pone a dormir; entonces, lo que creemos que puede ser un acto de amor es simplemente una búsqueda de placer y la mujer se siente tratada y utilizada.

-Muchas mujeres le agradecerán que haya escrito un libro que dice estas cosas, sobre todo si se lo leen sus maridos…

-Este libro no es sólo para chicas, lo que pasa es que las mujeres, al ser más maduras en los sentimientos, se explican mejor. Mientras que un hombre te dice ‘me rayé’, una chica está media hora explicando lo que le pasa, lo que siente…

-¿Y qué le dicen, de qué se llenan esas medias horas?

-Muchas me dicen ‘mi marido sólo me dice piropos cuando quiere tener relaciones sexuales conmigo’. Eso es una barbaridad, porque una relación sexual empieza cuando acaba la anterior, con el reporte, con las palabras y los gestos.

-Parece que hombre y mujer son como noche y día en el sexo…

-Es que la mujer, antes que sentir, lo primero que quiere es agradar, es no tener la culpa si las cosas no salen bien, y el hombre puede ir buscando sólo sexo.

-Dice en su libro que el sexo en el noviazgo desune. ¿Cómo convencer de eso a una pareja en plena adolescencia?

-Haciéndoles ver la realidad con argumentos. Queramos o no, el sexo no es como tomarse una copa, se entrega lo más íntimo de uno y eso, si no se hace bien, deja heridas.

-¿Cuáles?

-Por ejemplo una chica que se acuesta con su novio sin haber tenido antes ninguna relación sexual o habiendo tenido muy pocas. El ‘enganche’ de esa chica es tremendo porque siente que se ha entregado a sí misma, mientras que el novio lo que ha hecho ha sido tener una relación más. A partir de ahí, esa relación ya no es libre, ya no es entre iguales.

-Más heridas

-Chantajes; muchas chicas que se dan cuenta de que se equivocaron al tener relaciones sexuales, se encuentran en un segundo noviazgo con que les dicen: si tuviste relaciones con el otro y no las tienes conmigo es que no me quieres. Y otra situación que me da mucha pena

-Cuente

-Es cuando una chica o un chico te dicen ‘he encontrado a la persona que estaba buscando pero como le diga que he tenido relaciones con mi pareja anterior me deja’. Evidentemente, si para la otra persona eso es algo importante tiene que decírselo, y eso hace sufrir mucho.

-¿Y es el final del noviazgo?

-Son mucho más condescendientes las chicas. Es mucho más difícil que una chica deje a un chico por eso. Pero un hombre -si para él eso es importante- es muy difícil que siga con esa chica. Y eso da mucha pena, porque cuando estamos medio fumados o bebidos parece que todo da igual, pero luego se ven las cosas claras y…

-¿Por qué dice eso de la claridad?

-Porque una encuesta de la BBC decía que el 41% de las mujeres británicas se acostaron con un hombre sólo porque estaban borrachas. ¿Se imagina?

-Está claro que no se puede dar marcha atrás. ¿Qué consejo daría a una pareja que quisiera enmendar lo recorrido?

-Tengo parejas que me dicen que se casan en seis meses y que qué pueden hacer. Yo les digo: ‘a partir de ahora y hasta la boda no tengáis relaciones sexuales’. Me preguntan por qué y les respondo: ‘para que la noche de bodas hagáis algo distinto, porque si no vais a tener que jugar un parchís’. Aún así, hay muchos que no lo llevan a cabo por miedo a ser dejados.

-Hablando de la noche de bodas, en su libro también hace referencia a las dificultades de algunos recién casados a la hora de mantener relaciones sexuales…

-Muchas veces las cosas no salen a la primera y no hay que preocuparse. Tienen que saber que eso le pasa a un número muy alto de personas y que se soluciona siempre, salvo enfermedad grave. Si no son capaces, que pidan ayuda sin ningún problema.

-¿A quién?

-A un terapeuta de confianza, porque si no, igual se encuentran con uno de esos que les dice que para mejorar el sexo tienen que ver películas porno, que los hay. Y eso es terrorífico: no hay nada que desencante más a una mujer que eso.

Cursos Prematrimoniales

Caraacara

Recuerdo a Lombardía dando clase y con cierta gracia decía que no existía el impedimento de cursillo prematrimonial. Formo parte del curso para quienes van a contraer matrimonio en el Oratorio de Caballero de Gracia de Madrid, excelentes cursos pues los imparten médicos, juristas y matrimonios jóvenes pero muy comprometidos. Ahí me he dado cuenta de que quien manda es la mujer, siempre. Al acabar mi charla, se me acercó una pareja muy joven para darme las gracias (las gracias se las tengo que dar yo); habían tenido un hijo , rompieron, pero seis años después han decidido casarse en y por la Iglesia. A estos cursos llega de todo, pero la Iglesia es Madre y los cristianos estamos para ayudar y comprender, no para criticar (cuidado con el fariseo que llevamos incorporado). Noté que la que llevaba las riendas era la mujer, el chico me dijo: se lo debo todo a ella. La Iglesia y la sociedad civil tienen un reto increíble que es formar para la madurez, el matrimonio y la familia; y eso no se improvisa en un curso , es una educación para el amor, para el compromiso que empieza a los cuatro años y dura toda la vida. Los profesores tenemos a Dios por testigo y a nuestros alumnos y mis mejores compensaciones humanas están en episodios como el de hoy. Por cierto Monseñor Munilla, obispo de San Sebastián; darán la murga un poco pero le esperamos muy ilusionados y llenos de esperanza en esa tierra vasca y cristiana.

¿Te mantienes atractiv@ para tu cónyuge?

Es un acto de virtud hacer cuanto esté en nuestras manos para aumentar la atracción, también la sexual, de nuestro cónyuge

A la vista de cuanto estamos viendo, resulta fácil comprender que es un acto de virtud ­de la virtud de la castidad, en concreto­ hacer cuanto esté en nuestras manos para aumentar la atracción, también la estrictamente sexual, de nuestro cónyuge.

Particularmente, parece manifestación de buen sentido aprovechar el gozo entrañable que Dios ha unido al abrazo amoroso personal e íntimo para resolver pequeñas discrepancias o desavenencias surgidas durante el día, para poner fin a una situación de tirantez, o para relajarse en momentos en que la vida profesional o familiar de uno u otra generan especiales tensiones. Como consecuencia, entre otras cosas, ambos tendrán que prestar atención a su aspecto físico.

Objetivo bien determinado

Como también resulta imprescindible, y estamos ahora ante una cuestión más de fondo y de conjunto, que ambos esposos sepan presentarse y contemplarse, a lo largo de toda su vida, por lo menos con el mismo primor y embeleso con que lo hacían en los mejores momentos de su etapa de novios. Obrar de otra manera, dejar que el amor se enfríe o se momifique, equivale a poner al cónyuge en el disparadero, propiciando que busque fuera del hogar el cariño y las atenciones que todo ser humano necesita la cualquier edad… y que nunca deben darse por supuestos.

Situada en este horizonte vital, la mujer debe estar persuadida de que la fecundidad embellece y de que su marido posee la suficiente calidad humana para apreciar la nueva y gloriosa hermosura derivada de la condición de madre. Ciertamente, la maternidad reiterada suele «romper las proporciones materiales» que determinados y superficiales cánones de belleza femenina pugnan por imponernos. Pero el menos perspicaz de los maridos, si se encuentra de veras enamorado, advierte el esplendor que esa «desproporción» lleva consigo; reconoce que su mujer es más hermosa ­e incluso sexualmente más atractiva­ que quienes se pavonean con un remedo de belleza reducido a «centímetros» y «contornos».

A poca sensibilidad que posea, un varón descubre embelesado en el cuerpo de su mujer, acaso menos vistoso: I) el paso de su propio amor de marido y padre; II) la huella de los hijos que ese cariño ha engendrado; III) la tarjeta de visita del Amor infinito de todo un Dios creador, que les demos! demostró su confianza al dar vida y hacer desarrollarse en el seno de la esposa a cada una de esas criaturas… ¡Cómo no habría de sentirse cautivado por semejantes enriquecimientos!

Después de bastantes años de casado y de trato con otros matrimonios, en ocasiones experimento la necesidad de pedir a las esposas que se «conformen» con gustar a sus maridos… y gocen plenamente con ello. Que, sobre todo con el correr del tiempo, no pretendan «gustarse a sí mismas» son sus críticas más feroces­ ni admitan comparaciones con sus amigas o con otras personas de su mismo sexo… y mucho menos con las más jóvenes. Que crean a pies juntillas a sus esposos cuando éstos le digan que están muy guapas, sin oponer siquiera en su interior la más mínima reserva… Toda mujer entregada ­esposa y madre­ debe tener la convicción inamovible de que incrementa su hermosura radicalmente humana en la exacta medida en que va haciendo más actual y operativa la donación a su esposo y a sus hijos.