‘Fátima. La película’

Ofrecemos en exclusiva una entrevista, en formato de vídeo, realizada a los tres actores que dan vida a Sor Lucía y sus primos, los hermanos san Francisco y santa Jacinta, que respectivamente dan vida Stephanie Gil, Jorge Lamelas y Alejandra Howard

Hace dos años estaba previsto en lanzamiento en salas comerciales del filme ‘Fátima. La película’, dirigida por el cineasta italiano de 56 años, Marco Pontecorvo.

La producción corrió a cargo de Diamond Films, con el apoyo en la promoción de Bosco Films. Pero a consecuencia de la pandemia, el estreno no llegó a producirse, a pesar de que incluso tenía fecha.

Una fecha, el 16 de octubre de 2020, significativa por cuanto representa en la vida del Papa Juan Pablo II, dado que ese día fue elegido pontífice. 

Si cabe, la nueva fecha también tiene algo de especial; puesto que hoy, pero en 1981, el terrorista turco Mehmet Ali Ağca disparó cuatro veces contra el papa polaco en la Plaza de San Pedro. Sería el primero de otras tentativas de atentado. Se incluye desde hoy en el catálogo de Amazon Prime Video en España.

Como se sabe, Wojtyla reconoció que la virgen de Fátima le había salvado la vida, que ella con su mano había apartado la trayectoria de una bala mortal. 

‘Fátima. La película’ está inspirada en los hechos ocurridos en la ciudad de Fátima (Portugal), durante la Primera Guerra Mundial y protagonizada por Harvey Keitel (‘El Irlandés’), Sônia Braga (‘Wonder’), Goran Visnjic (‘Doctor Who’), Joaquim de Almeida (‘Una vida a lo grande’) y la española Stephanie Gil (‘El mejor verano de mi vida’).

El drama, tomado a partir de hechos históricos y de las memorias de la Hermana Lucía, tiene su punto de origen en Portugal, en 1917. Tres niños afirman haber visto a la Virgen María en la tierra de Cova de Iría, en la ciudad de Fátima.

Son Lucía, de 10 años (hoy sierva de Dios), y sus primos Francisco y Jacinta, de 9 y 7 (hoy santos). Sus revelaciones enfurecen al gobierno y a algunos miembros de la curia, que intentan persuadirlos de esa historia sobre las apariciones.

Sin embargo, y a medida que se extiende la noticia, miles de peregrinos acuden al pequeño pueblo portugués con la esperanza de presenciar un milagro. Lo que allí experimentan cambia sus vidas para siempre.

Bravo por la valentía de Marco Pontecorvo (hijo del aclamado cineasta Gillo Pontecorvo, autor de la espléndida ‘La batalla de Argel’, de 1966); por dotar de actualidad –no sólo en perfección técnica y estilo– a unos sucesos llevados al cine con anterioridad con buenos resultados.

Pontecorvo demuestra tener gran personalidad narrativa y logra un brillante resultado –por encima de las películas ya conocidas del género; que abundaron en los años 50 por estar centradas en temática religiosa– al dejar más espacio para la reflexión sin caer en el adoctrinamiento o en una fe enmascarada.

Con exquisita sensibilidad y sencillez muestra a la Virgen insertada en medio de la naturaleza con todos los elementos que la conforman. La brisa se agita con tiento en el campo de trigo y así preludia su presencia, descalza, moviendo ligeramente los pies, ataviada con una túnica y un velo blanco.

De esta manera, Pontecorvo ha conseguido una Virgen creíble, a la que vemos su hermoso rostro, sin necesidad de artificios, igual que Gibson logró un Jesús creíble en ‘La pasión de Cristo’ (2004).

El anticlericalismo consustancial a la Primera República portuguesa se sintetiza en la incómoda presencia de la autoridad eclesiástica, por un lado; y en los desengaños de la Gran Guerra, por otro; como explicita la historia cuando el alcalde recita periódicamente la lista de fallecidos ante unos familiares rotos.

En este sentido, el contexto socio político resulta apasionante. Por otro lado nos encontramos con la esencia de los tres pastorcitos; que se resume en su modo de ver un mundo donde reina la pobreza, pero también cómo rezan o cómo ríen. O sus encuentros con la Virgen, acaecidos entre el 13 de mayo y el 13 de octubre.

Su espontaneidad al encarar sus personajes es la mejor baza del filme, especialmente remarcado por el talento de la joven Stephanie Gil, que da vida a Lucía. Su mirada transmite ilusión, esperanza, desengaño y también la pesada carga que ha caído sobre sus hombros. Respecto a la dirección de actores, Pontecorvo también sabe exprimir de ellos lo mejor, incluso de los que no tienen ningún diálogo.

Desde el punto de vista argumental, resulta gratificante conocer, a pies juntillas, no solo la reacción inicial de los padres de Lucía y los de Francisco y Jacinta al enterarse de la noticia que hace tambalear el pueblo, sino también las vivencias internas de cada uno de los progenitores en su día a día, dentro y fuera de la familia, una de las aportaciones fílmicas que se han trabajado menos en el cine y que, en este caso, ocupan todo el relato y dan una idea mucho más terminada de cómo se manejaron durante esos meses.

Y en el entretanto se desarrolla la episódica subtrama, acaecida en 1989, entre el profesor Nichols, al que da vida un espléndido Harvey Keitel, y sor Lucía, encarnada por la veterana Sonia Braga.

En ella Pontecorvo pone el acento en la dicotomía entre razón y fe de modo honesto; es más, la Hermana Lucía pregunta a Nichols si se ha avanzado algo en eso de rezar para alcanzar la paz, sin ironías ni segundas lecturas.

Por último, Pontecorvo no rehúye de informar sobre el tercer secreto de Fátima, de mostrar las visiones del infierno con realismo.

Pero donde más se luce es con una puesta en escena realista del conjunto que a su vez disfruta de una muy buena ambientación. No es una película de grandes efectos especiales, pero sí consigue emocionar y mostrar sin remilgos un mundo que trasciende. Eso sí, se toma su tiempo para desplegarlo todo.

Queda, pues, una emotiva historia que actualiza el mensaje de Fátima, dirigida a creyentes y no creyentes, y que destila humanidad. Por ello resulta una joyita del cine italiano que nadie debe perderse.

¿Qué haría BXVI durante la consagración?

Ayer, la noticia de que «el Papa Emérito Benedicto XVI SE UNIRÁ AL LLAMADO del Papa Francisco EN ORACIÓN con respecto a la consagración de Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María«.

Por lo tanto, NO ASISTIRÁ directamente a la consagración, y NO ESTARÁ FÍSICAMENTE PRESENTE en la ceremonia en la Basílica de San Pedro. Él «se unirá a la llamada», no a la «intención», es decir, «responderá a la llamada» de Bergoglio, en oración. Pero, ¿CÓMO lo hará?

Por lo tanto, se abren dos posibilidades espejo: ¿puedes creer que el Papa Benedicto se adhiere voluntariamente a la iniciativa de Francisco (tal vez, haciendo válida la consagración?) O, como explican los teólogos, que él, por el contrario, ejerciendo su poder «Kathecontico«, pretende mitigar con una ORACIÓN DE REPARACIÓN, la grave «provocación celestial» implementada por Bergoglio.

Hasta donde sabemos, Benedicto XVI, en el recinto de su capilla, bien podría hacer una oración específica para anular la ofensa contra María Santísima, quien, según la aparición de Fátima, pidió al PAPA LEGÍTIMO que consagrara a Rusia sola.

También en este caso, depende de ti elegir el bando: si creer en la primera o en la segunda posibilidad, pero tienes la enésima prueba de que el Papa Benedicto deja abierta una vez más la doble interpretación, de modo que solo «los que tienen oídos lo entiendan». Sin embargo, incluso esta ambigüedad constante, impensable para un gran teólogo que siempre es muy claro y preciso, habla claramente: si lo que dice una persona puede interpretarse de dos maneras opuestas cada vez, obviamente hay algo mal, ¿verdad? Esta actitud se explica sólo por la realidad canónica objetiva de la sede impedida, sobre la que hemos escrito abundantemente.

https://www.liberoquotidiano.it/articolo_blog/blog/andrea-cionci/30910596/codice-ratzinger-preghiera-di-riparazione-per-la-russia-e-gli-elogi-apparenti-di-benedetto-xvi-a-bergoglio-presunto-papa.html

FSSPX hará otra consagración

La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X se une «con devoción y celo» con Francisco y los obispos en la Consagración de Rusia sobre la Anunciación de Nuestra Señora (25 de marzo).

La Casa General en Menzingen, Suiza, prescribió una oración especial si la consagración se lleva a cabo solemnemente en las iglesias y capillas de PiusX.

La oración habla sobre los «pecados abominables del mundo», la «apostasía de las naciones y de las almas cristianas«, «el juicio de Dios«, y pide que Rusia sea sanada de su «viejo cisma», conceptos que el Vaticano Pachamama ha aclarado hace mucho tiempo. Conceptos que sin embargo están en sintonía con el mensaje de Fátima; después de todo, Nuestra Señora apareció para llamar a la conversión, ya que son los pecados los que provocan la guerra.

Es por eso que la «consagración» de bergoglio no está de acuerdo con el propósito mariano que tendría la consecuencia de detener la guerra, sí, sino abordar su origen que Bergoglio no aborda pero su oración se pierde en divagaciones aparentemente piadosas pero que no detendrán lo que viene ya que el Cielo declaró que la consagración llegaría demasiado tarde.

María Ferraz/es. Noticias

El terrible huracán tomará la Tierra y la catapultará lejos del sol

Carbonia enero 23, 2020

Esos momentos de los que hablan las Sagradas Escrituras en el Apocalipsis de Juan han llegado.

Amada hija, escribe el mensaje que Dios el Padre quiere dar al mundo.

Esos momentos de los que se habla en las Sagradas Escrituras en el Apocalipsis de Juan han llegado.

El terrible huracán tomará la Tierra y la catapultará lejos del sol, donde habrá heladas y niebla, donde el hombre no tendrá nada que comer.

Hijos Míos, ustedes se han burlado de Mi Palabra, no han querido escuchar Mi Voz, han preferido al Dios del dinero al Dios del Amor, han disfrutado de cosas efímeras, oh hombres, han decepcionado a su Dios Creador, lo han distanciado de su vida, han querido caminar solos, ahí es donde han llegado: … ¡a la muerte eterna! … ¡a la muerte eterna, a la muerte eterna! Satanás ha mandado sus corazones y ha dirigido sus pasos hacia el abismo de la muerte.

Al menos hoy, escucha mi clamor de salvación, ponte de rodillas y pide perdón por todas las ofensas que has cometido contra mí, para que yo te perdone y te dé la posibilidad de la salvación.

Todo lo que sabes hoy pronto desaparecerá,

El poderoso trueno de arriba traerá el cambio.

Fiel a mi amor, espérame, porque vengo.

Caigan de rodillas ante el Crucifijo y, postrarse ante Él, pidan perdón por todos sus pecados, confiesen sus horribles pecados cometidos contra el Espíritu Santo y la Santísima Virgen.

Ha llegado el momento de ser leído en todas sus partes. Fátima está en su plenitud, que tu corazón esté en pureza para que Dios no te aleje de Sus Ojos. ¡Escucha Su voz, ha llegado la hora, todo truena en la gran Justicia de Dios!

¡Trueno oh cielos! ¡Que caiga granizo y fuego sobre la tierra! ¡que el pecado sea esparcido! ¡Que se limpie la tierra!

¡Oh hombre! Qué pecado has cometido a los Ojos de tu Creador, Su Cáliz se derrama sobre ti, tu dolor ha comenzado. Verás el final de tu vida y no podrás salvarte a ti mismo. Se te ha dado tiempo, pero lo has desperdiciado burlándote de Su Palabra. Satanás se ha convertido en tu padre, le has dado tu corazón, y así, irás con él donde nunca volverás a ver la luz y estarás en tormento eterno.

Oh hombre, te has alejado de Mí porque has encontrado dureza en Mi ley, en Mis mandamientos. … … te resultó más fácil vivir sin reglas, te entregaste a la lujuria, torciste mi Palabra, de modo que hoy estás cosechando lo que sembraste. ¡Adiós, hombre, adiós!

¡Yo soy la Flor de Trigo, Soy el Cáliz de la Vida Eterna, Soy el Amor Perfecto! ¡Yo soy la salvación! … El que cree en mí es salvo.

¡Misericordia, misericordia de ti, oh hombre, que en tu orgullo has negado la Vida!

Cómo la Virgen María puede evitar la Tercera Guerra Mundial

El tercer secreto de Fátima reveló que el resplandor de Nuestra Señora podría detener un potencial conflicto global

Las revelaciones privadas de Nuestra Señora de Fátima a Sor Lucía pueden ser perturbadoras para algunos, ya que muchos creen que partes de sus mensajes ya se han cumplido, mientras que otros piensan que los mensajes parecen predecir otra guerra mundial.

San Juan Pablo II abordó estas preocupaciones cuando publicó la tercera parte del “secreto” de Fátima en el año 2000. En este documento se registra la siguiente descripción de la revelación privada de Sor Lucía.

[Vimos] un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia!

Cómo se puede prevenir la Tercera Guerra Mundial

PRAYER

Marko Vombergar – ALETEIA.ORG-(CC BY-NC-SA 2.0)

El cardenal Joseph Ratzinger, futuro papa Benedicto XVI, escribió un comentario sobre la “espada de fuego” y cómo apareció Nuestra Señora de Fátima para predecir una nueva guerra mundial.

Y dijo que esta catástrofe potencial podría ser detenida por Nuestra Señora y su llamado a la penitencia. Examinemos ahora más de cerca las imágenes individuales:

“El ángel con la espada de fuego a la izquierda de la Madre de Dios recuerda imágenes análogas del Libro del Apocalipsis. Este representa la amenaza del juicio, que se cierne sobre el mundo. La perspectiva que el mundo podría ser carbonizado en un mar de llamas, hoy no parece ya que sea una pura fantasía: el hombre mismo ha preparado con sus inventos la espada de fuego. La visión muestra después la fuerza que se contrapone al poder de la destrucción — el esplendor de la Madre de Dios, y, procedente en cierto modo de ello, la llamada a la penitencia”.

Ratzinger continúa explicando cómo esta guerra pendiente no está escrita en piedra, sino que puede prevenirse.

“Se subraya la importancia de la libertad del hombre: el futuro no está de hecho determinado de modo inmutable, y la imagen, que los niños vieron, no es un film anticipado del futuro, del que nada podría ser cambiado. Toda la visión sucede en realidad sólo para apelar a la libertad humana, para encaminarla en una dirección positiva… El sentido de la visión … es… el de movilizar las fuerzas del cambio al bien”.

La clave

La clave, según estas revelaciones privadas de Fátima, es seguir las palabras de Nuestra Señora y luchar por la conversión personal y comunitaria, practicando la penitencia por nuestros pecados y volviendo el corazón a Dios.

Siempre hay esperanza. El cardenal Ratzinger terminó su comentario con las siguientes palabras de Jesús.

Os he dicho esto para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis aflicción, pero tened ánimo, yo he vencido al mundo.

Juan 16,33

Un día como hoy este Papa vio “el milagro del sol” de Fátima

Un día como hoy, el 1 de noviembre de 1950, el Papa Pío XII vio en el Vaticano un fenómeno similar al “milagro del sol” ocurrido el 13 de octubre de 1917 en Fátima, Portugal.

Pío XII proclamó el dogma de la Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma al cielo el 1 de noviembre de 1950. El Papa compartió en uno de sus escritos que el milagro del solo lo vio ese día, el 30 y 31 de octubre, y el 8 de noviembre de ese año.

Según relató Andrea Tornielli en Vatican Insider en 2017, Pío XII escribió en una hoja que fue “sorprendido por un fenómeno, nunca hasta ahora visto por mí. El sol, que estaba todavía bastante alto, parecía como un globo opaco amarillento, circundado por un círculo luminoso”.

El sol, continuó el Santo Padre, “se movía ligeramente en el extremo, tanto girando como desplazándose de izquierda a derecha y viceversa. Pero dentro del globo se veían, con toda claridad y sin interrupción, movimientos muy fuertes”.

Este fenómeno lo vio mientras caminaba en los Jardines Vaticano el 30 de octubre, en la víspera de la proclamación del dogma de la Asunción y lo consideró como una confirmación de lo que iba a hacer dos días después tras recibir solo seis respuestas con algunas preocupaciones, de un total de 1.181 provenientes de todo el mundo tras una consulta que se inició de forma reservada en 1946.

El episodio se repitió el 31 de octubre, el 1 de noviembre cuando proclamó el dogma y el 8 de noviembre, “y después ya no”.

El Pontífice escribió que intentó en otros días, a la misma hora de la tarde y en condiciones atmosféricas semejantes, “mirar el sol para ver si aparecía el mismo fenómeno, pero en vano; no pude mirarlo ni siquiera un instante, la vista quedaba inmediatamente deslumbrada”.

El milagro del sol de Fátima

El 13 de octubre de 1917 cuando miles de peregrinos se encontraban en Fátima (Portugal), se produjo el “Milagro del sol” llamado así porque se vio al sol temblar, en una especie de “danza”.

El suceso duró unos tres minutos y ocurrió luego de la última aparición de la Virgen María a los pastorcitos Jacinta, Francisco y Lucía.

Luego de una intensa lluvia, las oscuras nubes se abrieron y dejaron ver el sol, que según los testigos lucía como un disco de plata. Entonces, sus rayos tomaron diferentes colores y el sol pareció caer sobre las miles de personas, que se habían puesto de rodillas.

Además del Milagro del sol, los pastorcitos dijeron haber visto imágenes de Jesús, la Virgen María y San José bendiciendo a la multitud. La Virgen se presentó como la Señora del Rosario.