Cooperadores de Dios

Esposos y padres, cooperadores de Dios
El amor matrimonial es un anticipo del cielo cuando nace y crece como donación generosa, sin límites
 

Esposos y padres, cooperadores de Dios
Esposos y padres, cooperadores de Dios

El amor matrimonial es un anticipo del cielo cuando nace y crece como donación generosa, sin límites. Ser generoso para pensar en el otro, en la otra; hacer de la vida diaria un esfuerzo para darse enteramente; abrirse con esperanza y espíritu de servicio a la llegada de cada uno de los hijos.

Los matrimonios católicos están llamados a esa generosidad, a esa apertura a la vida, precisamente porque aman. El amor hace que crezca la confianza, permite acoger el sacrificio, llena de fecundidad la vida esponsal, permite que nazcan hijos, deseados y amados por sí mismos.

Así lo enseña el Concilio Vaticano II, en su constitución “Gaudium et spes”, al hablar del matrimonio y la familia. Miles de obispos, unidos al Papa, expusieron el maravilloso proyecto de Dios sobre la fecundidad matrimonial, en unos números que vale la pena recordar.

¿Qué nos enseña el Concilio? Simplemente aquello que encontramos en la Revelación: el sentido originario del matrimonio, su grandeza según el designio amoroso de Dios.

«El matrimonio y el amor conyugal están ordenados por su propia naturaleza a la procreación y educación de la prole. Los hijos son, sin duda, el don más excelente del matrimonio y contribuyen sobremanera al bien de los propios padres. El mismo Dios, que dijo: “No es bueno que el hombre esté solo” (Gen 2,18), y que “desde el principio … hizo al hombre varón y mujer” (Mt 19,4), queriendo comunicarle una participación especial en su propia obra creadora, bendijo al varón y a la mujer diciendo: “Creced y multiplicaos” (Gen 1,28)» (“Gaudium et spes” n. 50).

Abrirse a la llegada de cada hijo es una vocación maravillosa. Tan maravillosa que, gracias a ella, hemos nacido millones de seres humanos. Tan maravillosa que el Concilio no duda en recordar que los esposos cooperan, así, «con el amor del Creador y del Salvador, quien, por medio de ellos, aumenta y enriquece diariamente a su propia familia» (n. 50).

El texto que sigue es sumamente hermoso: «En el deber de transmitir la vida humana y de educarla, lo cual hay que considerar como su propia misión, los cónyuges saben que son cooperadores del amor de Dios Creador y como sus intérpretes. Por eso, con responsabilidad humana y cristiana cumplirán su misión y con dócil reverencia hacia Dios se esforzarán ambos, de común acuerdo y común esfuerzo, por formarse un juicio recto, atendiendo tanto a su propio bien personal como al bien de los hijos, ya nacidos o todavía por venir, discerniendo las circunstancias de los tiempos y del estado de vida tanto materiales como espirituales, y, finalmente, teniendo en cuanta el bien de la comunidad familiar, de la sociedad temporal y de la propia Iglesia» (n. 50).

¿Cómo formar el “juicio recto” respecto de un tema tan importante? El texto da algunas pistas ágiles pero profundas. Pide, en primer lugar, que los esposos no procedan “a su antojo”, como si el tema de la transmisión de la vida fuese algo que cada quien decide según sus gustos personales. Dios sabe por qué y cómo el amor esponsal se orienta por sí mismo a la apertura de la vida. Por lo mismo, hay que evitar cualquier actuación deshonesta (por ejemplo, el uso de técnicas anticonceptivas) que vaya contra el maravilloso designio de Dios, que ha querido que los cónyuges tengan una misión insustituible en la transmisión de la vida.

En segundo lugar, hay que formar la conciencia de forma que siempre se ajuste «a la ley divina misma, dóciles al Magisterio de la Iglesia, que interpreta auténticamente esta ley a la luz del Evangelio» (n. 50, cf. n. 51).

Todos los matrimonios católicos están llamados a conocer y a acoger el tesoro del Magisterio, que tantas veces y de tantos modos ha explicado cómo vivir la apertura a la vida en la familia. Bastaría con recordar algunos de los documentos publicados durante el siglo XX: “Casti connubii” (Pío XI, 1930), “Humanae vitae” (Pablo VI, 1968), “Familiaris consortio” (Juan Pablo II, 1981), y la “Carta a las familias” (Juan Pablo II, 1994).

¿Qué gana la pareja si acepta alegremente la ley divina? Sigamos el texto del Concilio: «Dicha ley divina muestra el pleno sentido del amor conyugal, lo protege e impulsa a la perfección genuinamente humana del mismo. Así, los esposos cristianos, confiados en la divina Providencia cultivando el espíritu de sacrificio, glorifican al Creador y tienden a la perfección en Cristo cuando con generosa, humana y cristiana responsabilidad cumplen su misión procreadora» (n. 50).

Aquí se descubre la grandeza de espíritu y la generosidad alegre que muestran tantos esposos que, de común acuerdo, aceptan tener muchos hijos y les ofrecen la mejor educación posible, según recuerdan las líneas con las que sigue el texto del Concilio.

Esposos y padres, cooperadores de Dios. Si dejamos que Dios penetre en cada hogar, si aprendemos a confiar en su Bondad infinita, si acogemos también sacrificios (la Iglesia no cierra los ojos a las dificultades de la vida), que quedan reducidos a muy poco ante la alegría que muestra cada hijo amado por sus padres, el mundo podrá dar un vuelco. No desaparecerán problemas muy graves, como el elevado precio de las viviendas, ni las dificultades del trabajo. Pero se afrontarán de otra manera, se buscarán ante los mismos nuevas soluciones, se dejarán de lado “necesidades” impuestas por la sociedad para que en muchos hogares lleguen nuevos hijos.

Esos hijos, ojalá lo recordemos siempre, no son sólo un bien para sus padres, para la sociedad y para el mundo entero. Son, principalmente, fruto del amor creador del Padre de los cielos, de la confianza que pone en los esposos que viven su vocación al amor con generosidad y alegría, como cooperadores de una Bondad que explica nuestra vida en el tiempo y nuestro futuro eterno en el reino de los cielos.

En palabras del Concilio: «Tengan todos entendido que la vida de los hombres y la misión de transmitirla no se limita a este mundo, ni puede ser conmensurada y entendida a este solo nivel, sino que siempre mira el destino eterno de los hombres» (n. 51).

Destruirnos como Padres

Quieren destruirnos como Padres
Forumlibertas.com 

13 de abril de 2007

En España está en marcha un proceso político que se compone de distintos elementos yIglesia en el Mundo apunta a un mismo resultado: la destrucción de los padres.

Destrucción en el sentido de sus responsabilidades que se ven reconocidas en el ejercicio de sus derechos.

Cada vez más la figura del padre y de la madre está quedando arrinconada a un simple proveedor obligatorio de servicios a sus hijos, pero con una nula capacidad para intervenir en su educación. Porque educar significa conducir, dar sentido a las cosas de la vida y del mundo.

Educar significa la capacidad de transmitir una moral, es decir, la identificación de los que está bien y lo que está mal, de lo que es justo e injusto, de lo necesario y lo superfluo.

Esta función la está asumiendo cada vez más el Estado, a pesar de que se trata de un derecho de los padres, reconocido por la Constitución española. El problema radica en que como todos los principios que no están desarrollados en leyes y decretos, su capacidad de incidir sobre la realidad es mínima, y siempre quedan derrotados ante cualquier norma por ínfimo que sea su grado pero que cuenta con la ventaja de la concreción.

El derecho de elección de escuela está cada vez más limitado. La edad de emancipación sexual desde el punto de vista legal se da en España a los 14 años. Cuando se llega a esta edad el adolescente puede mantener relaciones con quien quiera y cuando quiera sin que los padres puedan intervenir, y si lo hacen pueden verse denunciados y condenados penalmente.

La asignatura de Educación para la Ciudadanía es otro ejemplo sistemático de cercenamiento de los derechos paternos.

La decisión de determinados colegios de médicos de inventarse la figura del “adolescente maduro” que podría abortar sin necesidad de permiso paterno, se inscribe en esta línea.

Peor todavía peor es el caso de la pastilla abortiva, “del día después”, distribuida a menores de edad sin ninguna información, y no digamos ya consentimiento, de los padres, a pesar de que entraña un riesgo objetivo para la salud de la adolescente.

Un excelente ejemplo de este arrinconamiento de los padres es la carta que está enviando la teórica defensora del ciudadano de Girona, M. Teresa Seseras, en realidad es una apologeta del ayuntamiento.

El escrito de la “defensora” responde a la protesta de muchos padres porque la institución municipal ha enviado cartas a sus hijos menores de edad dándoles a conocer un centro de orientación sexual y médica en el que se subrayaba que serían atendidos sin su conocimiento. 

Ahora, en este escrito, la teórica defensora del ciudadano razona que legalmente todos los niños y adolescentes tienen derecho a recibir información sobre la salud en general y la propia en particular, y que corresponde a las administraciones cumplir con este deber.

Cuando se habla de salud, entiéndase sobre todo anticonceptivos, aborto, relaciones sexuales y consumo de drogas, que es a lo que se dedica este tipo de centro y su publicidad escrita, y olvídense del fomento de la actividad física y criterios de nutrición, porque eso tiene poco interés para nuestros teóricos del deseo, para la alcaldesa de Girona.

Este escrito que persigue teorizar sobre los derechos de la administración debe mover a reflexión más allá de aquella ciudad, porque intenta justificar jurídicamente que el límite de edad para que pueda actuar “en la protección del interés del menor” se sitúa en ¡los 12 años!

O sea, que ya lo saben, la mayoría de edad es a los 18 años, pero esto no quiere decir nada porque a partir de los 12 quienes nos gobiernan ya se consideran con derecho en “interés del menor” a inmiscuirse en la educación de nuestros hijos.

No era un detalle el que el Código Civil substituyera la denominación de “padre” y “madre” por la de progenitores para encajar el matrimonio y la adopción homosexual. Es que realmente la figura del padre y la madre debe desaparecer. Es un estorbo

Defensa de la familia

Card. Caffarra: Equiparar matrimonio con uniones homosexuales es trastorno en el ordenamiento jurídico
Responsables del bien común deben promoverlo y defenderlo

.- La equiparación del matrimonio a las uniones homosexuales significa introducir en el ordenamiento jurídico «un elemento que objetivamente lo trastorna«, porque esta situación «construye el edificio jurídico social sobre la base de lo que cada uno quiere», precisó el Arzobispo de Bologna, Cardenal Carlo Caffarra.

En una conferencia pronunciada el jueves con el título «La bondad y la preciosidad del matrimonio para la sociedad civil», el Purpurado explicó que establecer por medio de la equiparación de las uniones homosexuales al matrimonio que éste último es «una convención social y que por lo tanto cada uno puede realizar en la propia esfera sexual-afectiva lo que esté de acuerdo a sus deseos y convenciones de vida teniendo todos los derechos a partir de este reconocimiento público» significa introducir en el ordenamiento jurídico «un elemento que objetivamente lo trastorna«.

«Construir la sociedad sobre la base de los deseos de cada uno equivale a construir una sociedad siempre más extraña moralmente, más extraña para unos y otros, y siempre más conflictiva«, indicó el Cardenal.

Para el Arzobispo de Bologna, el reconocimiento de las uniones homosexuales «es un hecho absolutamente nuevo en la historia de la humanidad». «La institución matrimonial es vista como si no tuviera ningún fundamento natural sino como una mera convención social«. Entonces, «la ley civil puede calificar como ‘matrimonio’ o equiparar a la institución matrimonial como hasta ahora se ha pensado, cualquier comunidad de otro tipo» con la idea de «extender los derechos» de estos últimos, precisó luego el Purpurado.

«Favorecer con el mismo título, con el que el Estado favorece el matrimonio, a otras formas de convivencia de hecho significa disminuir aquella tutela de la institución matrimonial que es un grave deber de quienes tienen responsabilidades políticas», precisó.

El Arzobispo recordó que los «responsables del bien común» deben «promover y defender» la institución matrimonial; y las leyes civiles no pueden «equiparar al matrimonio» defendido por «la constitución italiana» a las uniones homosexuales.

La institución matrimonial «constituye la forma originaria, el arquetipo y el paradigma de la sociedad humana y también el lugar en el que la persona humana inicia -en el sentido fuerte del término- su vida», dijo.

«Entonces decir que los responsables del bien común deben promover y defender esta institución es una conclusión coherente. Todos los ordenamientos jurídicos le dan al matrimonio el favor iuris: las leyes han buscando favorecer -defender y promover- la institución matrimonial. En Italia -como en otros países- es una obligación sancionada por la Constitución«, añadió el Purpurado.

Aborto en México

Ahora el útero es el lugar más peligroso para niños mexicanos, denuncia Obispo

.- El Presidente de la Comisión de Familia de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Mons. Rodrigo Aguilar Martínez, denunció que los legisladores de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), que despenalizaron el aborto, han convertido al útero, «que debiera ser el lugar más seguro para la vida«, en «el lugar más peligroso« para el no nacido.

«De un plumazo se redefinió el aborto como ‘la interrupción del embarazo después de la décimo segunda semana de gestación’. Demasiado fácil se define que si se interrumpe el embarazo antes de ese tiempo, no hay aborto. Invito a usted a observar fotografías o videos de una ‘interrupción del embarazo’ que ya tenga doce semanas de gestación: las imágenes son elocuentes, no se interrumpe el desarrollo de un gusanito o de una ranita, sino de un ser humano«, expresó el también Obispo de Tehuacán.

A través de un mensaje emitido hoy, Mons. Aguilar Martínez dijo que si bien no se manda a la gente a abortar, la ley aprobada «abre una puerta muy ancha de permisividad» que provocará, especialmente en los jóvenes, un «mayor número de relaciones sexuales buscando la satisfacción del placer sin la responsabilidad de la procreación».

En el texto, el Prelado explicó el proceso de crecimiento del no nacido hasta la duodécima semana de gestación, plazo establecido en la ley para abortar. En ese tiempo, señaló, ya «la mayor parte de los órganos están completamente formados; (el niño) puede patear, doblar el pie, mover los dedos, cerrar el puño, voltear la cabeza, abrir la boca, apretar los labios».

«No pretendo detenerme más en hacer ver lo insensato de la ley aprobada, con todo y que se argumente que así México entra al nivel de los países dizque desarrollados; prefiero invitar a usted a contemplar con fascinación lo maravillosa que es la vida humana desde su inicio», expresó.

En ese sentido, llamó a los mexicanos a colaborar responsablemente con la obra creadora de Dios a través de «hijos engendrados y educados en la atmósfera de una relación estable y madura, fundamentada en el matrimonio sacramento». Mons. Aguilar pidió también «por quienes están planeando un aborto» y por quienes «anhelan ardientemente un nuevo hijo».

No podrán cambiar la ley de Dios

Por su parte, el Arzobispo de Hermosillo, Mons. Ulises Macías Salcedo, declaró a un medio local que la despenalización del aborto en México DF no quiere decir que ya no hay delito civil que castigar, pues el aborto es un crimen que, como «lo dijo la Madre Teresa (…), acaba con dos vidas: la del inocente y la conciencia de la madre», que quedará perturbada por siempre.

«Me duele que suceda esto en pleno siglo XXI, porque no esperábamos que salieran ganando los votantes en contra de la vida y a favor del aborto. Pero una cosa sí digo: aunque intenten cambiar esto, la ley de Dios sigue siendo la que impera en la conciencia de la gente», afirmó el Prelado luego de participar en la ordenación episcopal del primer Obispo de Ensenada, Mons. Sigifredo Noriega Barceló.

El mensaje completo de Mons. Aguilar se encuentra en http://www.cem.org.mx/prensa/diocesis/2007/abril/RAM070426.htm 

Aborto en México

Ahora el útero es el lugar más peligroso para niños mexicanos, denuncia Obispo

.- El Presidente de la Comisión de Familia de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Mons. Rodrigo Aguilar Martínez, denunció que los legisladores de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), que despenalizaron el aborto, han convertido al útero, «que debiera ser el lugar más seguro para la vida«, en «el lugar más peligroso« para el no nacido.

«De un plumazo se redefinió el aborto como ‘la interrupción del embarazo después de la décimo segunda semana de gestación’. Demasiado fácil se define que si se interrumpe el embarazo antes de ese tiempo, no hay aborto. Invito a usted a observar fotografías o videos de una ‘interrupción del embarazo’ que ya tenga doce semanas de gestación: las imágenes son elocuentes, no se interrumpe el desarrollo de un gusanito o de una ranita, sino de un ser humano«, expresó el también Obispo de Tehuacán.

A través de un mensaje emitido hoy, Mons. Aguilar Martínez dijo que si bien no se manda a la gente a abortar, la ley aprobada «abre una puerta muy ancha de permisividad» que provocará, especialmente en los jóvenes, un «mayor número de relaciones sexuales buscando la satisfacción del placer sin la responsabilidad de la procreación».

En el texto, el Prelado explicó el proceso de crecimiento del no nacido hasta la duodécima semana de gestación, plazo establecido en la ley para abortar. En ese tiempo, señaló, ya «la mayor parte de los órganos están completamente formados; (el niño) puede patear, doblar el pie, mover los dedos, cerrar el puño, voltear la cabeza, abrir la boca, apretar los labios».

«No pretendo detenerme más en hacer ver lo insensato de la ley aprobada, con todo y que se argumente que así México entra al nivel de los países dizque desarrollados; prefiero invitar a usted a contemplar con fascinación lo maravillosa que es la vida humana desde su inicio», expresó.

En ese sentido, llamó a los mexicanos a colaborar responsablemente con la obra creadora de Dios a través de «hijos engendrados y educados en la atmósfera de una relación estable y madura, fundamentada en el matrimonio sacramento». Mons. Aguilar pidió también «por quienes están planeando un aborto» y por quienes «anhelan ardientemente un nuevo hijo».

No podrán cambiar la ley de Dios

Por su parte, el Arzobispo de Hermosillo, Mons. Ulises Macías Salcedo, declaró a un medio local que la despenalización del aborto en México DF no quiere decir que ya no hay delito civil que castigar, pues el aborto es un crimen que, como «lo dijo la Madre Teresa (…), acaba con dos vidas: la del inocente y la conciencia de la madre», que quedará perturbada por siempre.

«Me duele que suceda esto en pleno siglo XXI, porque no esperábamos que salieran ganando los votantes en contra de la vida y a favor del aborto. Pero una cosa sí digo: aunque intenten cambiar esto, la ley de Dios sigue siendo la que impera en la conciencia de la gente», afirmó el Prelado luego de participar en la ordenación episcopal del primer Obispo de Ensenada, Mons. Sigifredo Noriega Barceló.

El mensaje completo de Mons. Aguilar se encuentra en http://www.cem.org.mx/prensa/diocesis/2007/abril/RAM070426.htm 

Despenalizan el aborto en México D.F.

Aborto en México
Izquierda contra el pueblo: Despenalizan el aborto en México D.F.

.- Esta noche la mayoría parlamentaria conformada por los izquierdistas Partido de la Revolución Democrática (PRD), el ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) y otras cuatro formaciones pequeñas aprobaron la despenalización del aborto en México D.F. hasta la semana doce de gestación. Esto contra la voluntad de la mayoría de mexicanos que se pronunciaron especialmente los últimos meses a favor de la vida y las miles de firmas recolectadas hasta la fecha para someter la propuesta a un referéndum.

La ley, debatida esta noche durante siete horas fue finalmente aprobada por la Asamblea Legislativa de Ciudad de México (ALDF) con 46 votos a favor, 19 en contra y una abstención. Durante el debate el local de la Asamblea permaneció fuertemente custodiado por la policía ante la presencia de decenas de manifestantes que se expresaron ya sea a favor o en contra de la propuesta.

«Aborto es la interrupción del embarazo después de la décimo segunda semana de gestación«, fue la reforma aprobada por la ALDF al artículo 144 del Código Penal de la Ciudad de México.

La polémica norma legal incluye también la reducción de penas para aquellas mujeres que decidan interrumpir el embarazo después del plazo de doce semanas.

En la misma sesión legislativa se introdujeron modificaciones en la Ley de Salud local por las que se obliga a las instituciones sanitarias públicas locales atender las solicitudes de aborto de las solicitantes, y se determina que el Gobierno de la capital mexicana debe promover la controvertidasalud sexual” y los “derechos reproductivos”.

La ley entrará en vigor una vez que sea promulgada por el alcalde capitalino, Marcelo Ebrard.

Para muchos analistas la presente despenalización del aborto sienta un precedente de lo que podría suceder próximamente a nivel nacional.

Pedir cita con el médico a través de Internet

Los madrileños podrán pedir cita con el médico a través de Internet

A partir del próximo 3 de mayo los madrileños podrán pedir cita por Internet las 24 horas del día con el médico de familia o el pediatra, que les dedicará el tiempo de atención necesario para su diagnóstico, que en ningún caso será inferior a 10 minutos por paciente.

19 Abr 2007, 13:33 | Fuente: AGENCIA EFE

El nuevo sistema de cita médica por Internet fue presentado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, durante la inauguración de un centro de salud en Tres Cantos, el segundo de la localidad y el número 50 de los 56 comprometidos por el gobierno regional para esta legislatura.

Según explicó Aguirre, el nuevo sistema de cita médica por Internet se realizará a través del portal institucional de la Comunidad (www.madrid.org) y gracias a él, el paciente podrá conocer, e incluso anular, las citas y revisiones que tenga pendientes, mientras que los facultativos también sabrán las consultas que tienen programadas.

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Nueva tendencia

Aumentan médicos que se niegan a practicar abortos en Gran Bretaña

.- El Colegio Real de Obstetrices y Ginecólogos reveló que cada vez más médicos ingleses -y estudiantes de medicina- se niegan a practicar abortos alegando el derecho a la objeción de conciencia.

Se estima que la mitad de los abortos que se realizan en el país, ocurren en clínicas privadas porque una gran parte de los médicos en el sector pública se reserva el derecho de practicarlos.

Cada año, se practican unos 190 mil abortos en Gran Bretaña, un tercio de las mujeres se ha sometido a por lo menos un aborto en su vida y el 90 por ciento de los abortos se practica antes de la semana 12 de embarazo.

Para Paul Danone, vocero de la Sociedad Protectora de los No Nacidos, una de las más importantes asociaciones pro-vida en Gran Bretaña, «al fin despierta la conciencia de los médicos británicos» luego de seis millones de muertes desde que el aborto es legal. «Ya era tiempo de que la profesión médica se diera cuenta de la extensión y seriedad de la realidad de los abortos», indicó Danone.

Vivir la Familia, el arte de hacer hogar

«Incontro Romano 2007»: Vivir la Familia, el arte de hacer hogar

280 participantes de 10 países debatieron en Roma sobre la relevancia artística, cultural y social de los trabajos cotidianos en el hogar. Es el segundo congreso de una serie de tres, convocados bajo el lema «Live the family: Home art».

12 de abril de 2007

El Congreso Incontro Romano reunió recientemente en Roma a 280 participantes que, provenientes de diez países -entre ellos Alemania, Brasil, España, Italia, Francia, Estados Unidos y Hong Kong-, expusieron sus conclusiones sobre el tema Live the Family – Home Art. 

Este «Encuentro» se enmarca en la serie de congresos que entre 2006 y 2008 se están celebrando, todas bajo el lema común de «Vivir la Familia». 

A lo largo de las ponencias y comunicaciones se destacó la excelencia que reclaman los trabajos cotidianos de la casa, su dimensión artística y cultural, y su incidencia en la vida de las personas.

El intercambio de experiencia profesional entre personas de variadas procedencias constituye una riqueza presente en cada edición del Congreso anual

El intercambio de experiencia profesional entre personas de variadas procedencias constituye una riqueza presente en cada edición del Congreso anual. Raquel Contador y Susana García, de Madrid, transmitieron las ideas trabajadas en su proyecto “Home Art: vivir como artista”. 

“Vivir con talante artístico en la cotidianidad de las tareas de la casa -dijo Raquel-, supone una actitud personal que merece la pena cultivar, aprendiendo a mirar las cosas muchas veces sin cansarse». 

«En un trabajo de atención directa a la persona, como es la tarea del hogar, día a día se puede dejar una huella duradera en las personas que se ama, a través del cuidado de los detalles materiales que hacen la convivencia más amable». 

«Un ambiente limpio -continuaron-, la ropa cuidada, cambiar una bombilla fundida o cuidar los platos de comida reflejan sin palabras la amabilidad y cortesía de quien está atento a los detalles por servir a los demás”. 

La segunda parte de la presentación daba a conocer el proyecto del Centro de Estudio y Trabajo (CET) en el que participan. A la vez que cursan sus estudios universitarios, aprenden a hacerlos compatibles con una gestión profesional del hogar mediante un plan de formación integral que promueve simultáneamente un auténtico sentido de familia.

Hot Pot: Good Food, Happy Home fue la ponencia de Tiffany Wang Yee, de Hong Kong. Resaltó el valor del hot pot, tradicional comida china en la que se cocinan los alimentos mientras que se toman alrededor de la mesa. La presentación valoraba un elemento cultural que conjuga la vida familiar con el trabajo de cocinar.

La conferencia principal corrió a cargo de Claire Mazoyer, del Institut de Formation à l’Assistance aux Personnes (IFAP) de Francia. 

“La casa -dijo la profesora Mazoyer- revela el ambiente de la vida de la familia que la ocupa. Al mismo tiempo, las tareas materiales de la casa, las actividades domésticas, infunden calor y vida a un cuadro impersonal, precisamente porque están realizadas por personas y para personas». 

«Cuidar estas cosas materiales (el orden, la armonía, la limpieza), crea un clima de paz, de serenidad, de belleza, que contribuye al descanso de la familia. Las tareas domésticas tienen como fin inmediato el bienestar de cada miembro de la familia. Por ello, este trabajo será siempre necesario y fuente de dignidad y de mejoramiento para quienes lo realicen”.