Nueva tendencia

Aumentan médicos que se niegan a practicar abortos en Gran Bretaña

.- El Colegio Real de Obstetrices y Ginecólogos reveló que cada vez más médicos ingleses -y estudiantes de medicina- se niegan a practicar abortos alegando el derecho a la objeción de conciencia.

Se estima que la mitad de los abortos que se realizan en el país, ocurren en clínicas privadas porque una gran parte de los médicos en el sector pública se reserva el derecho de practicarlos.

Cada año, se practican unos 190 mil abortos en Gran Bretaña, un tercio de las mujeres se ha sometido a por lo menos un aborto en su vida y el 90 por ciento de los abortos se practica antes de la semana 12 de embarazo.

Para Paul Danone, vocero de la Sociedad Protectora de los No Nacidos, una de las más importantes asociaciones pro-vida en Gran Bretaña, «al fin despierta la conciencia de los médicos británicos» luego de seis millones de muertes desde que el aborto es legal. «Ya era tiempo de que la profesión médica se diera cuenta de la extensión y seriedad de la realidad de los abortos», indicó Danone.

Vivir la Familia, el arte de hacer hogar

«Incontro Romano 2007»: Vivir la Familia, el arte de hacer hogar

280 participantes de 10 países debatieron en Roma sobre la relevancia artística, cultural y social de los trabajos cotidianos en el hogar. Es el segundo congreso de una serie de tres, convocados bajo el lema «Live the family: Home art».

12 de abril de 2007

El Congreso Incontro Romano reunió recientemente en Roma a 280 participantes que, provenientes de diez países -entre ellos Alemania, Brasil, España, Italia, Francia, Estados Unidos y Hong Kong-, expusieron sus conclusiones sobre el tema Live the Family – Home Art. 

Este «Encuentro» se enmarca en la serie de congresos que entre 2006 y 2008 se están celebrando, todas bajo el lema común de «Vivir la Familia». 

A lo largo de las ponencias y comunicaciones se destacó la excelencia que reclaman los trabajos cotidianos de la casa, su dimensión artística y cultural, y su incidencia en la vida de las personas.

El intercambio de experiencia profesional entre personas de variadas procedencias constituye una riqueza presente en cada edición del Congreso anual

El intercambio de experiencia profesional entre personas de variadas procedencias constituye una riqueza presente en cada edición del Congreso anual. Raquel Contador y Susana García, de Madrid, transmitieron las ideas trabajadas en su proyecto “Home Art: vivir como artista”. 

“Vivir con talante artístico en la cotidianidad de las tareas de la casa -dijo Raquel-, supone una actitud personal que merece la pena cultivar, aprendiendo a mirar las cosas muchas veces sin cansarse». 

«En un trabajo de atención directa a la persona, como es la tarea del hogar, día a día se puede dejar una huella duradera en las personas que se ama, a través del cuidado de los detalles materiales que hacen la convivencia más amable». 

«Un ambiente limpio -continuaron-, la ropa cuidada, cambiar una bombilla fundida o cuidar los platos de comida reflejan sin palabras la amabilidad y cortesía de quien está atento a los detalles por servir a los demás”. 

La segunda parte de la presentación daba a conocer el proyecto del Centro de Estudio y Trabajo (CET) en el que participan. A la vez que cursan sus estudios universitarios, aprenden a hacerlos compatibles con una gestión profesional del hogar mediante un plan de formación integral que promueve simultáneamente un auténtico sentido de familia.

Hot Pot: Good Food, Happy Home fue la ponencia de Tiffany Wang Yee, de Hong Kong. Resaltó el valor del hot pot, tradicional comida china en la que se cocinan los alimentos mientras que se toman alrededor de la mesa. La presentación valoraba un elemento cultural que conjuga la vida familiar con el trabajo de cocinar.

La conferencia principal corrió a cargo de Claire Mazoyer, del Institut de Formation à l’Assistance aux Personnes (IFAP) de Francia. 

“La casa -dijo la profesora Mazoyer- revela el ambiente de la vida de la familia que la ocupa. Al mismo tiempo, las tareas materiales de la casa, las actividades domésticas, infunden calor y vida a un cuadro impersonal, precisamente porque están realizadas por personas y para personas». 

«Cuidar estas cosas materiales (el orden, la armonía, la limpieza), crea un clima de paz, de serenidad, de belleza, que contribuye al descanso de la familia. Las tareas domésticas tienen como fin inmediato el bienestar de cada miembro de la familia. Por ello, este trabajo será siempre necesario y fuente de dignidad y de mejoramiento para quienes lo realicen”.