Células estaminales adultas superan a embrionarias

Ciencia demuestra que células estaminales adultas superan a embrionarias, explica autoridad vaticana

ROMA, 20 Nov. 09 / 05:35 am (ACI)

El Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, Mons. Rino Fisichella, explicó, a partir del trabajo de dos connotados científicos, que las células estaminales adultas superan largamente en ventajas a las células estaminales embrionarias, no tienen inconvenientes éticos y sí están contribuyendo en el avance de la cura de enfermedades degenerativas como el Parkinson.

En un artículo publicado en L’Osservatore Romano titulado «Adultas es mejor», el Arzobispo cita el trabajo de dos connotados investigadores: el estadounidense James Thomson y el japonés Shinya Yamanaka. Este último logró generar células estaminales adultas en ratones y luego en piel humana, a las que llamó IPS (células estaminales inducidas pluripotentes), lo que constituye un gran avance en la investigación.

Mons. Fisichella resalta que «la técnica de producción de las células IPS ha permitido realizar algo que era impensable en materia de biología celular: hacer pasar células adultas diferenciadas al estado de células inmaduras, indiferenciadas, de tipo embrional».

Actualmente, subraya, «cerca de 300 laboratorios en todo el mundo estudian estas células y lo que llama la atención es que numerosos equipos de investigación han pasado del estudio de células estaminales embrionarias a las IPS».

El Presidente de la Pontificia Academia para la Vida subraya luego que las células estaminales adultas superan claramente a las embrionarias en tres aspectos.

«El primero es de orden ético –afirma– ya que las IPS no son obtenidas tras la destrucción de la vida humana de embriones vivos (como sucede en el caso de las embrionarias)». «Con la llegada de las IPS, por lo tanto, se puede considerar cerrado el debate ético que ha conmocionado a los opinión pública, los parlamentos y la comunidad científica», añade.

El segundo aspecto, prosigue, «tiene que ver con las aplicaciones terapéuticas: las células IPS ofrecen la gran ventaja de ser obtenidas de células tomadas directamente del paciente».

«Esto significa que en el momento de su traspaso resultan inmuno-compatibles con el organismo del mismo paciente, por lo tanto, son aceptadas perfectamente«, como ya lo han demostrado diversos casos concretos en donde se ha usado células generadas a partir del cordón umbilical, entre otros.

El Arzobispo refiere luego que el tercer aspecto está en que las «células IPS permiten crear modelos de patologías. Es siempre gracias a Yamanaka que se puede hablar sobre el inmediato futuro de generaciones de modelos celulares de las enfermedades, in vitro, como la primera aplicación práctica de esta tecnología«.

Al respecto, continúa el Prelado vaticano, «se puede recordar estudios ya efectuados con la producción de células IPS a partir de células de pacientes con un gen mutado responsable de la esclerosis lateral amitriófica o de otras patologías como el Parkinson, la diabetes juvenil, la atrofia muscular espinal» que ha permitido algunos significativos avances «sobre todo para la farmacología».

Finalmente, Mons. Fisichella recuerda que entre el 26 y 28 de noviembre se celebrará en Mónaco, bajo el auspicio del dicasterio que preside y otras instituciones católicas mundiales, el congreso internacional «Células estaminales adultas: nuevas perspectivas«, que espera promueva el respeto a la vida y nuevos métodos para «responder con eficacia a la urgente necesidad terapéutica, en el marco de una medicina regenerativa que ya es una realidad«.

La calvicie es bella

volver a nacer

Con ocasión de su participación en el Congreso “Lo que verdad importa” han salido varias entrevistas sobre esta mujer.

Sharon Blynn, modelo y escritora, regresaba a casa para visitar a sus padres sharonblynnantes de volver a Nueva York, donde había trabajado y estudiado los últimos años.

Un día antes de coger el avión a Nueva York ese dolor de estómago que le llevaba dando la lata un tiempo se hizo más fuerte. No pudo marcharse. Ya en el hospital de Florida le fue diagnosticada una dolencia gastrointestinal que, tras una nueva serie de pruebas, se convirtió en una extraña forma de cáncer de ovarios.

“Cuando oí la palabra maligno mi primer pensamiento fue: Dios mío, voy a morir. Después de mi diagnóstico vinieron tres años de operaciones y quimioterapia, y más tarde el inimaginable dolor de comprobar, un año después de haberme dicho que estaba curada, que el cáncer había vuelto”. Sharon Blynn experimentó el miedo y la ansiedad que suponen enfrentarse a una enfermedad que puede ser letal. Sintió que todo su mundo se desplomaba, “como si de repente viviera la vida de otra persona”.

Pero en el dolor encontró una fuerza que nunca había imaginado. “Dicen que el dolor es el mayor motivador, y en mi caso no pudo ser más cierto. Estos años pasados han sido los más positivos y de conocimiento personal que he tenido nunca. Evidentemente, si me hubieran dado a elegir, habría preferido que me dejaran en medio de la nada sin agua ni alimento para conocerme a mí misma antes que afrontar un cáncer, pero no siempre podemos elegir, ¿no?”, explica Sharon.

De aquel viaje por la enfermedad no sólo se llevó una victoria (hoy está curada), sino también “pasión y alegría de vivir; una que nunca antes había tenido”. Pero Sharon también conoció un mundo de sufrimiento y vergüenza que estaba más allá del cáncer.

-¿Cómo ha cambiado su vida su enfermedad?

Mi enfermedad me ha dado una energía renovada, pasión y una perspectiva de vida. He dado prioridad a un estilo de vida saludable mental, corporal y espiritualmente. He aprendido a amar, a cultivar mi vida día a día y a perseguir mis metas disfrutando cada momento.

“Me encontré con muchas mujeres hundidas por la caída del pelo y otros cambios físicos que provoca la lucha contra el cáncer”. Por eso, Sharon Blynn, una mujer joven y guapa, decidió hacer de la calvicie un signo más de belleza.

Una belleza distinta, pero igual de femenina. “Ninguna mujer debería disimular su calvicie, sino reinventar su belleza”.

Y en eso está Sharon, en enseñar una belleza que nazca desde el interior, fruto del bienestar personal. A través de su organización Bald is Beautiful [La calvicie es bella], de conferencias a lo largo y ancho del mundo y de su trabajo como modelo, Blynn cautiva allá por donde pasa.

Es la fe de Benedicto la que pica piedras en Uganda

miércoles, 04 de noviembre de 2009
PaginasDigital.es


«Es Dios que actúa. Nuestra capacidad, por sí sola, no salva nada». Lo afirma Rose Busingye, fundadora del Meeting Point International de Kampala (Uganda). Este centro acoge a mujeres seropositivas, «mis mujeres», como dice Rose siempre que habla de ellas. Personas que han sabido encontrar en la fe cristiana una esperanza nueva de vida, la única respuesta creíble a la desesperación del abandono. Es en sus mujeres en las que siempre piensa cuando tiene que hablar de la fe, de la Iglesia, de la esperanza que Cristo representa hoy para el mundo, y para África. Rose ha participado, junto a otros invitados, en el Sínodo de Obispos africanos celebrado la semana pasada.

* * *

¿Qué ha significado para usted este Sínodo, a la luz de la experiencia de Iglesia que vive en África?

Entender que es Dios quien actúa. Nuestra capacidad, por sí sola, no salva nada. Percibes claramente una y otra vez nuestra incapacidad, y aun así ves cómo el cristianismo sigue avanzando igualmente. Toda la Iglesia en África está creciendo. Pero no somos nosotros quienes la sacamos adelante, es el Espíritu. Lo he visto claramente en el modo con que el Papa ha estado con nosotros durante el Sínodo.

¿Qué le ha llamado tanto la atención de la presencia del Santo Padre?

Él estaba con nosotros sin una programación de lo que debíamos hacer, sino sencillamente para hacernos compañía. Como un padre, que suscita en ti esa ternura que te hace preguntarte: ¿pero qué tengo que temer?

La primera preocupación, tratándose de una iglesia joven como la africana, podría ser la de «consolidar una iglesia futura». Pero la Iglesia no es ante todo una organización. La invitación del Papa, y su testimonio personal, ha sido su predisposición a aceptar la iniciativa de Dios sobre nosotros. En esta aceptación está el futuro —y el presente— de la iglesia africana.

Al escuchar los programas de desarrollo de los gobiernos y de tantas organizaciones, podría parecer que el primer desafío para África sea conseguir más dinero y más proyectos.

El hombre europeo lo tiene todo, ¿pero por qué entonces nunca está contento? ¿Cómo es que las calles están siempre llenas de caras tristes, de personas que no sonríen? Es porque en Europa se han olvidado de que lo que les hace felices es el proyecto de Dios, no el nuestro. Por el contrario, «mis» mujeres van a la cantera a picar piedras sonriendo y cantando. Aunque no hayan comido nada.

El mayor desafío en Occidente es que la sociedad ha abandonado sus raíces cristianas. Para la mayoría de las personas, el cristianismo no tiene nada que ofrecer a su humanidad. En África, ¿cuál es el desafío cultural más urgente para los católicos?

La fe en Cristo Jesús. Siempre digo que la fe es el fin de la esclavitud. Es abstracto —me dicen muchos—. Pero no es verdad porque un hombre que vive la fe lo ve todo como algo dado, recibido, y así disfruta. Disfruta del trabajo, de los hijos, de la creación. Para un hombre que vive la fe Dios es todo. Y es más libre.

Benedicto XVI, en su homilía de apertura del Sínodo, dijo de África que «su profundo sentido de Dios» es «un tesoro inestimable para el mundo entero» y que «desde este punto de vista, África representa un inmenso ‘pulmón’ espiritual para una humanidad que vive una crisis de fe y de esperanza». ¿Qué le parecen estas palabras?

Por esta razón es más fácil encontrar hoy a Cristo en África que en los países occidentales. Porque un africano tiene tal sentido del misterio que siempre es consciente de que pertenece a Otra cosa. Otra cosa más grande, más grande que su madre y que su padre. Este Misterio es Cristo presente, El que escucha a todos los corazones. Si lo encuentro, renueva mi identidad, el juicio que tengo sobre todas las cosas. Me doy cuenta de esto cuando miro a «mis» mujeres. ¿Ves? —me digo—, ¡siempre siguen adelante! No porque sean más inteligentes, sino porque son sencillas. La fe ha penetrado en su vida. Cuando el huracán sacudió Nueva Orleáns, ellas concebían a las víctimas como parte suya, aunque estuvieran en el otro lado del mundo. Y las ayudaron. Cuando conoces la fe, todo te pertenece. Es una mentalidad nueva, persuasiva. Te das cuenta, sencillamente, de que es más bello vivir como cristiano.

El lema del Sínodo decía «La Iglesia en África, al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz». ¿La justicia y la paz son cosas por las que merece la pena dar la vida?

Pero la justicia, sin Dios, ¿qué justicia es? Lo dijo el Papa en la homilía del domingo. Si no está Jesús de Nazaret, ¿qué sentido tiene hacer proyectos? «He visto la miseria de mi pueblo… he oído su grito… conozco sus sufrimientos. He bajado para liberarlo». Puedo tratar bien a mi prójimo, pero con el tiempo me canso y entonces, ¿por qué debo seguir haciéndolo? Puedo hacer proyectos de caridad, pero a la larga no se sostienen. Pero si mi corazón vive de la fe, todo se hace más sencillo. Y sólo entonces te trato por lo que tú eres, porque tú también eres de Dios. Eres «divino», ¡también tú me perteneces!

En muchos países los cristianos son perseguidos. En el Sínodo se dejó oír el testimonio de monseñor Hiiboro Kussala, que contó cómo los cristianos son asesinados en Sudán. ¿Cómo viven el peligro del martirio los católicos que usted conoce?

Saben que pueden morir a causa de su fe, pero están tranquilos, porque si uno tiene un ideal para vivir, vale la pena morir por él. El problema, por el contrario, es cuando falta algo por lo que dar la vida. El dinero no nos hace felices porque quien tiene mucho dinero vive tan triste, o más, que los otros. Sólo el encuentro con Dios nos hace ser más hombres, y nos hace descubrir el valor de nosotros mismos. Es por eso que por Dios se puede sacrificar hasta la vida.

Para usted y para las mujeres que viven con usted, ¿qué significa encontrar personas que creen en otra cosa? En África hay mil credos diferentes.

Hay mil credos, pero todos se encuentran bien con nosotros. Es la prueba de que en realidad sólo en Cristo lo posees todo. He visto a muchos extranjeros sorprenderse, y darse cuenta de que es bonito estar con nosotros, sin prejuicios, sin proyectos.

¿Es una propuesta también para quien os odia?

Sí. Imagina a nuestras mujeres, que van a la cantera cantando cantos alpinos. Uno las ve, no entiende lo que dicen, pero se conmueve porque es hermoso cantar así. Un hombre que vive una relación con Dios atrae, atrae siempre. En Roma, durante el Sínodo, nunca estaba cansada cuando estaba el Papa. Ha sido precioso sorprender en él toda la ternura de un padre que mira a sus propios hijos.

Pero la experiencia del dolor y del mal da miedo, puede bloquearlo todo.

La fe lo vence todo. Si la fe no vence es que no es fe, sino un sentimiento. El Misterio de Dios atrae y cambia. Pero hay que dejarse cambiar. En vez de eso, nosotros medimos Su iniciativa, le ponemos condiciones: hacemos nosotros el proyecto del misterio, ¡le decimos dónde debe llegar y dónde no! Menos mal que no depende de nosotros, sino que «sopla donde quiere»: donde hay un corazón sencillo que lo escucha.

A su vuelta a Kampala, sus mujeres le preguntarán por lo que ha pasado, ¿qué les dirá?

Hablaré del Papa. Les diré que estoy tranquila porque en él tengo una guía segura. No tengo ningún miedo porque hay un hombre que vive más que ninguno la fe, y yo lo he visto. Debemos pertenecerle, a él y a su pueblo, a la Iglesia tal como es. Un hombre que vive la pertenencia a Cristo como la vive el Papa atrae, no puedes dejarlo.

Esta fidelidad de la que habla —del Papa a Dios y la suya personal al Papa— ¿no es algo extraña para la cultura africana?

No, porque no es algo exterior, que venga de fuera, de Europa o de la historia, sino de dentro de nosotros: uno lo descubre mirando cómo está hecho el corazón. Y nuestro corazón está hecho para encontrar a Cristo. Un hombre que pertenece, como el Papa, grita a Dios.

El mundo llega aquí y pretende decirnos lo que es bueno y lo que no. Reduce el problema de África al preservativo. No nos trata como hombres. Sin embargo, el Papa, con su mirada y su ternura de padre, es el único que nos quiere realmente bien. Es importante que el cristianismo —dijo el Papa una mañana— no sea una suma de ideas, sino un modo de vivir. El cristianismo es caridad, es amor, dijo. Y si la fe se transforma en caridad, no hay nada que pueda resistir.

Publicado originariamente, en italiano, en ilsussidiario.net

Enlace relacionado:

Intervención de Rose Busingye en el Sínodo sobre África, en Radio Vaticano

Quien quiere puede salir de la homosexualidad

Quien quiere puede salir de la homosexualidad: testimonios que lo ejemplifican


La Asociación Americana de Psicología admite que los terapeutas ayuden a los pacientes que lo deseen a rechazar las tendencias homosexuales con terapias basadas en la fe y la identidad sexual

¿Es posible que una persona con sentimientos e incluso práctica homosexual cambie? Todo indica que sí.

A finales de septiembre de 2007, dos psicólogos del Instituto para el Estudios de la Identidad Sexual (www.sexualidentityinstitute.org) de la Regent University y otro del Wheaton College, Stanton Jones y Mark Yarhouse, respectivamente, revelaron que el 38% de pacientes sometidos a una metodología centrada en la religiosidad de las personas y en la vida de comunidad lo había logrado. Pero la respuesta afirmativa y los datos también van acompañados de testimonios con nombre y apellido.

Richard Cohen es un terapeuta estadounidense que ha logrado ayudar a miles de personas que sentían atracción por los de su mismo sexo. Él mismo comprender y sanar la homosexualidad(1)fue protagonista de sentimientos y actitudes homosexuales por al menos una década, por lo que su testimonio ofrece un valor añadido a los métodos que él plantea y aplica. “Muchos dirán que no es posible salir de la homosexualidad. Eso es sencillamente un mito, porque el cambio es posible”, declaró a ReligionenLibertad.com (cf. 22.06.2009).

En esa entrevista también revelaba algunos aspectos de su propia experiencia: “Yo me sentía atraído sexualmente por los hombres. La gente me decía que yo había nacido así y que el pensamiento de cambiar era absolutamente inviable, y que terapéuticamente era además contraproducente. Yo pensaba ¡Ni hablar! Cualquiera puede conseguir lo que anhela si tiene un ardiente deseo, elabora un buen plan, obtiene apoyo de otros, y se lanza decididamente por ello. Después, he podido aconsejar a muchos hombres, mujeres y adolescentes sobre cómo salir de la homosexualidad precisamente porque yo mismo me negué a escuchar a los que me decían: «Sé honrado contigo mismo: tú naciste así. Acéptalo»”.

Y agrega: “Yo me daba cuenta de que algo no iba bien, por más que a mí alrededor insistieran en que era lo más normal del mundo. Logré descubrir de dónde provenían los deseos que yo tenía hacia los de mi propio sexo, aprendí a curar aquellas heridas, y a dar cumplimiento a las necesidades que seguían insatisfechas desde mi infancia”.

Cohen lanzó en lengua española el libro Comprender y sanar la homosexualidad (Libros Libres, 2009). Se trata de un libro tanto para especialistas como para el público en general, donde explica cómo comprender y ayudar a quienes sienten este tipo de atracción, a partir de la propia experiencia y las terapias que él mismo ha aplicado con éxito.

En noviembre de 2008, Marta Lozano presentó un libro-testimonio UNA HISTORIA MALTRATO Y HOMOSEXUALIDADtitulado Una historia sobre el maltrato y la homosexualidad (Editorial CCS). En él narra su vida y cómo logró la paz tras años de luchas contra su tendencia homosexual: “Antes simplemente no me sentía mujer. Ahora, en cambio, me siento plenamente identificada con el sexo femenino y sobre todo, me siento mucho más a gusto conmigo misma, más sosegada y con paz interior. Mi vida social y personal también ha variado sustancialmente. Ahora me siento más libre y más feliz, me relaciono más y mejor con la gente, en mi trabajo me encuentro más satisfecha y me ilusiona mi futuro”.

No es el único caso. Luca Tolve es un ex homosexual italiano ahora felizmente casado con Teresa. Luca pertenece a un grupo religioso católico llamado Lot (www.gruppolot.it). En él es posible, ayudándose de las enseñanzas del programa Livings Waters, hacer un camino para superar la orientación homosexual.

“Me sentía solo, faltaba algo […] Busqué respuestas en el budismo y esta experiencia me ayudó sobre todo a darme cuenta del mundo material en el que estaba inmerso”. Pero reflexionando recordó a la Virgen María y se dio cuenta que no tenía nada que hacer en un templo budista. Se fue a casa, tomó un Rosario y comenzó a recitar lo poco que recordaba de sus oraciones de niño.

“Fue un periodo muy confuso, pero estaba convencido de haber encontrado alguien en quien confiar. No salía de casa sino para ir a misa”.

A inicios del mes de agosto de 2009, la Asociación Americana de Psicología (APA) admitió que los terapeutas ayuden a los pacientes que lo deseen a rechazar las tendencias homosexuales, con terapias basadas en la fe y la identidad sexual. La decisión de la APA es significativa pues congrega a más de 150.000 psicólogos.

Según la doctora Judith Glassgold, directora del grupo de trabajo de la APA, “no hay ninguna prueba de que esto haga daño y algunas personas parecen estar contentas con este camino” (cf. The Wall Street Journal, 06.08.2009).

Dios no se va a tomar café

Ana se quedó embarazada al poco de casarse. A las 6 semanas se hizo una ecografía: “la de la ilusión”, la llaman ellos. La segunda, a las 12 semanas, “la de la duda”, afirma Tomás: como radiólogo le llamaron la atención las dimensiones de las extremidades del feto…


16 de octubre de 2009

Ana estudió Humanidades y dirige un Centro de Educación Infantil en Pamplona. Tomás es médico radiólogo de la Clínica San Miguel, también en la capital navarra. Los dos son del Opus Dei.

Tomás y Ana se casaron hace ahora siete años en la parroquia de la Purísima Sangre, en Castellón. Un proyecto en común, mucha ilusión, toda la vida por delante. La foto está sobre el bureau del comedor de su casa.

Ana se quedó embarazada al poco de casarse. A las 6 semanas se hizo una ecografía: “la de la ilusión”, la llaman ellos. La segunda, a las 12 semanas, “la de la duda”, afirma Tomás: como radiólogo le llamaron la atención las dimensiones de las extremidades del feto.

La tercera ecografía en la semana 20, fue “la del derrumbe”. Había muchas posibilidades de que el niño que esperaban sufriera una enfermedad en la que el bebé muere en el parto, o inmediatamente después. Lo previsible era que su hijo naciera y muriera a la vez.

«Tu hijo respira, parece que quiere vivir»

Tomás tiene un gen recesivo que se hereda y Ana tiene ese mismo gen. Algo que ocurre una vez de cada 150.000 y que ya había afectado al hijo que esperaban.

Ana le rezaba cada noche a Dios: “Si me has mandado un hijo, ¿por qué me lo quieres quitar? Mándamelo enfermo, pero no te lo lleves. Es mi hijo”. No compraron cuna. Ni cochecito. Ingresó en la Unidad de partos de riesgo del Hospital Virgen del Camino, donde pusieron todos los medios para que el niño viviera el mayor tiempo posible. Ana dio a luz y Tomás se llevó al bebé. Lo bautizó en el mismo quirófano: le llamaron Miguel. Ana le preguntó a la comadrona si ya había fallecido y ella respondió que oía a un niño llorar. El médico neonatólogo añadió: “Tu hijo respira, parece que quiere vivir”.

Miguel tiene ahora seis años. Padece una enfermedad que se llama displasia diastrófica. La palabra “diastrófica” es un término geológico que se aplica a los montes. El esqueleto se fosiliza; llegará un momento en el que no se podrá mover, no podrá andar. Y todo por un gen recesivo heredado, unido a otro gen recesivo también heredado, idéntico.

“Lo que es una bendición es tener un hijo. Es tu hijo, y lo quieres, independientemente de cómo sea. Cuando quieres a alguien de verdad te da igual cómo sea”, comenta su madre.

Ese gen incompatible que tienen Tomás y Ana arrastra una estadística: de cada cuatro embarazos con esta combinación de genes, uno sale con la enfermedad.

Así, llegó Juan, perfectamente sano y que ahora está a punto de cumplir 4 años. Y más tarde apareció Jimena. Apareció, porque no la esperaban.

He encontrado «algo» por lo que dar la vida

Y se repitió la misma secuencia que con Miguel: ecografía a las 6 semanas, y otra, a las 12. Ya sabían que estaba afectada. Y “ése fue el punto culminante” dice Tomás, “porque sabes a lo que te enfrentas y, precisamente porque lo sabes, te derrumbas. Pero, o crees en Dios o no crees. Dios está detrás de esto, claramente. A Él no se le escapa nada, contaba con Jimena: Dios no se va a tomar café. No se despista. Cuida de ti, de nosotros”.

Hoy Jimena tiene dos años y medio y todavía no camina; comparte la enfermedad con su hermano Miguel, que ya cursa P5 en la escuela. Sus padres entienden que, en el día a día y a la larga, Miguel apoyará a Jimena y Jimena a Miguel. Y Juan, el mediano, entenderá a la larga y en el día a día que «un enfermo es un tesoro», como le gustaba decir a San Josemaría.

“En nuestra sociedad no se ven niños con esta enfermedad porque ante la más mínima sospecha los abortan”, apunta Ana. Pero yo tengo a alguien por quien meter cabeza, vida, alma y corazón. No puedo olvidarme de mis hijos. Si puedo con esto, me como el mundo. He encontrado «algo» por lo que dar la vida: mis tres hijos hacen que la vida valga la pena”.

«Esto» es de Dios y mío

“Ser del Opus Dei me aporta un plus de paz”, dice Ana, “me siento más acompañada, sé que no estoy sola. He llegado a entender que Dios me va cincelando a través de esta gran prueba. No ha sido fácil. Pero hay un punto en el que ves que «esto» es de Dios y mío”. Tomás remata: “El dolor es un punto de encuentro con Dios, ahí lo encuentro, apoyándome cada día. El dolor es incomunicable”. El dolor es compatible con la fe: “percibo que creer en Dios, en Jesucristo en la Cruz, es una herramienta básica para llevar esta situación”.

Se les ve contentos, felices; a ellos y a sus hijos. Son una familia triplemente bendecida, alegre. Así se percibe y ellos también lo creen. Y Miguel es un niño pillo, que se hace el remolón para meterse en la bañera. Y Juan pinta a los jugadores de su equipo de fútbol… mientras Jimena reclama la atención de su madre, que hace ya demasiado rato que no la tiene en brazos…

El héroe de los mutilados

El domingo será beatificado el héroe de los mutilados

Don Carlo Gnocchi dio su vida por heridos y discapacitados

MILÁN, viernes, 23 de octubre, de 2009 (ZENIT.org).- La plaza de la Catedral, en Milan, será el escenario de la beatificación del sacerdote Carlo Gnocchi (1902- 1956), inspirador de la fundación que lleva su nombre y que presta su servicio en 28 centros en Italia a hombres y mujeres discapacitados, ancianos, enfermos de cáncer y personas en estado vegetativo. La ceremonia se celebrará a las 10 de la mañana y estará presidida por el arzobispo de Milán, el cardenal Dionigi Tettamanzi, y contará con la presencia del arzobispo Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la causa de los Santos y enviado para esta ceremonia por el Papa Benedicto XVI.

Don Carlo es recordado como un héroe de la solidaridad con las víctimas de la segunda guerra mundial. Lo llamaban «padre de los mutilados» y de los huérfanos de los combatientes, debido a que el centro creado por él atendía la rehabilitación de quienes habían sufrido físicamente las consecuencias de la guerra.

Sus palabras cobran una inmensa actualidad en el siglo XXI: «Antes que la crisis política o económica hay una profunda crisis moral, más aún, una crisis metafísica. Como tal afecta a todos los pueblos porque toca al hombre y a su problema existencial», escribía en 1946.

ZENIT habló con el postulador para la beatificación de don Carlo, el padre Rodolfo Cosimo Meoli F.S.C, quien explicó cómo si vida sigue haciendo eco en el tiempo actual.

–¿Cómo fue la infancia de don Carlo?

–Padre Rodolfo Cosimo: Estuvo atravesada por grandes luchas. Su padre murió en 1907, cuando Carlo tenía sólo 5 años. Dos años más tarde murió su hermano Mario de meningitis. Su hermano mayor Andrea también falleció de tuberculosis. Carlo se quedó sólo con su madre Clementina Pasta. Fue una mujer valiente y, a pesar de que tuvo que vivir en condiciones muy difíciles, no sólo no perdió la fe en Dios sino que llegó a orar de esta manera: «Dos hijos míos los he perdido Señor; el tercero te lo ofrezco para que tú lo bendigas y lo conserves a tu servicio».

–En medio de estas circunstancias, ¿cómo se dio cuenta de su llamado al sacerdocio?

–Padre Rodolfo Cosimo: Su madre desempeñó un papel fundamental. La gracia de Dios y la participación en las actividades parroquiales hicieron lo demás. Supo responder a las inspiraciones de la gracia. Don Carlo dio siempre amplias pruebas de ello durante toda su vida.

–¿Cuáles fueron sus principales virtudes?

–Padre Rodolfo Cosimo: Más que virtudes, yo hablaría de «la virtud»: la caridad, sobre la que recaen las demás. También la nobleza. Caridad hecha acción, ternura, compasión, acogida, disponibilidad…

–Siendo ya sacerdote, creó la fundación «Pro Juventud», hoy conocida legalmente en Italia como la fundación Don Carlo Gnocchi Onlus. ¿Cómo fue esta inspiración?

–Padre Rodolfo Cosimo: En la guerra fue capellán voluntario. «¡Un sacerdote no puede no estar donde se muere!», decía.

Después, la trágica experiencia de la retirada de Rusia, hizo madurar en él el plan concreto de ofrecer asistencia a los huérfanos de los alpinsitas y de otras muchas pequeñas víctimas inocentes de los conflictos bélicos: «Deseo y pido al Señor una sola cosa: servir todos los días de mi vida a sus pobres. Es esta mi ‘carrera'». escribía a su primo. La primera institución creada por él se denominaba «Pro infancia mutilada»(1947), la cual se convirtió luego en la «Fundación pro Juventud» en 1952.

–En la actualidad, ¿cuál es la misión de esta fundación?

–Padre Rodolfo Cosimo: La obra surge con el fin de socorrer a los «Mutilados de la guerra». Luego, con el pasar de los años y sobretodo con la gradual desaparición de los mutilados, la obra de don Carlo ha ampliado progresivamente las actividades asistenciales.

Hoy los centros de la fundación acogen pacientes con diferentes formas de discapacidad, pacientes que tienen necesidad de intervenciones quirúrgicas y tratamientos de rehabilitación. Ancianos que no son autosuficientes y enfermos de cáncer en fase terminal.

–¿Cómo cree que el testimonio de don Carlo puede iluminar a los sacerdotes en este año dedicado especialmente a ellos?

–Padre Rodolfo Cosimo: Supo interpretar de manera superlativa su vocación: la de ser luz y apoyo, fuerza y esperanza para todos los que encontraba. Su vida se consumó por el bien de los demás. Fue un alter Christus, algo que todo sacerdote, de ayer, de hoy y de siempre, está llamado a vivir. Yo aconsejaría a todos la lectura meditada de sus escritos y de sus cartas.

–¿Por qué es importante su testimonio para el siglo XXI y para la defensa de la dignidad humana?

–Padre Rodolfo Cosimo: Don Carlo es el rostro moderno de la santidad. Ha puesto en el centro de su acción al hombre, los hombres, todos los hombres, la fuerza vital del amor, el sueño de la fraternidad y de la solidaridad universal, sin prejuicios ni excepciones.

Por Carmen Elena Villa

Educación para la Ciudadanía adoctrina en Madrid

La web de Educación madrileña enseña a los niños de Primaria cómo utilizar el preservativo


Este fin de semana, en declaraciones realizadas a la Cadena COPE, Esperanza Aguirre ha acusado al Gobierno de pretender reeducar a la sociedad en todos estos aspectos, y que para eso ha hecho la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC); en este sentido, Aguirre ha querido tranquilizar a los padres de la Comunidad de Madrid porque la asignatura ofrece sólo los contenidos que están recogidos en la Constitución. En respuesta a esas declaraciones, Fabián Fernández de Alarcón, secretario general de Profesionales por la Ética, ha respondido a la presidenta de la Comunidad de Madrid indicándole que «el conjunto de asignaturas de Educación para la Ciudadanía adoctrina en esta región al igual que en el resto de España».

Publicado el 2009-10-19 10:42:00

(PpE/INfoCatólica) La página web de recursos educativos de la Comunidad de esperanzaclaseMadrid recomienda el famoso multimedia Sexpresan a niños de Primaria (http://www.educa.madrid.org/portal/c/portal/layout?p_l_id=16090.3&c=an). Entre otras actividades, Sexpresan explica a los alumnos (con dibujos) cómo ponerse un preservativo.

La Fundación laicista CIVES, presidida por el socialista Mayoral, recoge en su Memoria de Actividades de 2008 que tiene suscrito un convenio con la Comunidad de Madrid para formar profesores de EpC.

El desarrollo curricular de las asignaturas de EpC (incluyendo Educación Ético-Cívica) en la Comunidad de Madrid recoge plenamente lo que establece la legislación estatal y las enseñanzas mínimas establecidas por el Ministerio de Educación, como confirmó el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) el pasado mes de agosto.

La Comunidad de Madrid no ha distribuido ninguna comunicación a los inspectores de Educación (como ha hecho, por ejemplo, Andalucía) informándoles del criterio del Tribunal Supremo, que ha establecido claramente que la educación estatal no puede tomar posturas sobre problemas sobre los que no existe un generalizado consenso moral en la sociedad española ni erigirse en árbitro de las cuestiones morales controvertidas.

«Por todo ello», explica Fernández de Alarcón, «solicitamos a la presidenta de la Comunidad de Madrid que evite eficazmente y no de palabra el adoctrinamiento escolar en su jurisdicción». Fuentes de Profesionales por la Ética recuerdan que la presidenta no ha atendido a las peticiones de entrevista de los objetores a EpC.

Preservativo alienta promiscuidad

Preservativo alienta promiscuidad y genera más contagio de SIDA, dice Obispo africano

VATICANO, 14 Oct. 09 / 10:02 pm (ACI)

En su intervención en el Sínodo de los Obispos de África que se realiza en el Vaticano, el Obispo de Capra y Vicario Apostólico de Rundu (Namibia), Mons. Joseph Shpandeni Shikongo, explicó que el preservativo difunde una «visión secular y relativista de la sexualidad» y hace que «la promiscuidad sea alentada» incrementando el contagio del SIDA.

Al hablar de la experiencia sanitaria en Namibia, el Prelado explicó que si bien la Iglesia en este país hace lo posible por promover la abstinencia en la lucha contra este mal, se queda corta ante el programa del gobierno «que está mucho mejor financiado, tiene consultores extranjeros y la posibilidad de usar los medios de comunicación nacional: televisión, radio y diarios. Entonces tiene una mayor influencia con respecto a nosotros».

Así, prosiguió el Obispo, «se difunde una visión secular y relativista de la sexualidad. Para ellos (el gobierno) la primera preocupación es la prevención del contagio y el principal medio práctico para evitarlo es el preservativo: así se promueve una confianza poco realista en la eficacia del mismo».

«La ineficacia de este medio –explicó– es adrede ignorada o explicada de manera vaga. De este modo, la promiscuidad es alentada, y es lo que genera el mayor número de contagios».

Su última batalla contra el cáncer en un blog

Una joven madre cuenta su última batalla contra el cáncer en un blog

08/10/2009 | Ignacio Peyró

Emilie murió anoche mientras dormía.blog que llevaba su mujer en internet. Fue su primera y única aportación, y también el párrafo que cerraba definitivamente el diario de una vida. Desde entonces, el testimonio de esa vida y de esa muerte de Emilie Lemmons se ha expandido entre las gentes de sensibilidad y de fe con la serena cualidad de cuanto es hermoso, puro y hondo. Nuestras manos estaban entrelazadas conforme su vida se iba apagando”. Era el día de Nochebuena del año 2008 -hace apenas unos meses- cuando Stephen Lemmons, marido de Emilie Lemmons, se permitió escribir esta entrada en el diario o

Rondando los cuarenta años, Emilie Lemmons mantenía todavía un aspecto de muchacha risueña, con el extra gracioso de unas gafas que le daban cierto aire, a la vez, de intelectualidad e indefensión. Puede decirse que no le faltaban motivos para la alegría humana, ante todo la conciencia de ir cumpliendo coherentemente con su propio proyecto vital: casada con el hombre de su vida -”mi mejor amigo, además”-, podía vivir plenamente su fe católica en familia, con el contento permanente de ir viendo crecer a su niño pequeño, Benjamin, rubio como un querubín.

Veredicto: cáncer

La fundación de su familia había colmado tanto a Emilie que decidió dedicarle lo mejor de su tiempo, reconvirtiéndose de reportera incisiva, premiada y exitosa en escritora y columnista desde su propia casa. Tiempo para su hijo, para su marido; tiempo también para leer y escribir y ser leída: una vida de gozos y dolores sencillos pero sabrosos; significativos por estar abiertos a la trascendencia. Quizá, un ideal de paz para alguien que tenía una percepción intelectual y una hondura humana insospechadas. Desde marzo de 2006, cuando nació su hijo Benjamin, Emilie actualizaba un diariolemmondrops.blogspot.com– y colaboraba con la revista ‘The Catholic Spirit’, de la diócesis de Minnesota. Su columna se llamaba “Notas de una nueva mamá”.

Todo cambió en el verano de 2007. Comenzó como suelen comenzar estas cosas: un dolor inexplicable, todavía no muy agudo, en el abdomen. Pruebas. Radiografías. Escáneres. Más pruebas. “Espero que no sea nada; por favor, rezad por mí”, anotó Emilie en su diario, entre observaciones sobre esa “sabiduría de la mesa de la cocina”, mezcla de humor y filosofía de la buena, de la que era tan partidaria. Un negro presentimiento se iba formando ya en su alma. En un momento dado, es vencida por las lágrimas pero prefiere no llorar delante de Stephen. Los médicos no se ponen de acuerdo y ella se teme lo peor. Llora aún. Pero sus lágrimas no eran tanto de pena por sí misma sino por una preocupación aún más fundamental: estaba embarazada de Daniel, su segundo hijo. Antes de terminar el mes de agosto, ya tenía un diagnóstico. Sonaba a veredicto: cáncer.

Días después, el cáncer se diagnosticó definitivamente como sarcoma, con un tumor “complicado, del tamaño de un melón”. Cierto especialista inaprensivo susurra la palabra que Emilie más aborrecía oír: “aborto”. La incertidumbre por su niño continúa, y Emilie vive su embarazo como una celebración de la convivencia con su niño no nacido -una celebración que en cualquier momento se puede terminar. Emilie sufre y reza. El embarazo, con todo, sigue su curso, con una penalidad que en ningún momento emborrona la alegría. Daniel nace y Emilie escribe: “No dejo de pensar que este niño me puede haber salvado la vida”.

Cómo es la vida de Emilie con el sarcoma, cómo logra hacerse una rutina con la experiencia de lo terrible día a día? Los momentos de desaliento son inevitables, parecidos a palpar la pura nada. “Sé que la mayor parte de creyentes y de santos -la Madre Teresa, Thomas Merton, San Juan de la Cruz- han pasado por las dudas y por las noches oscuras del alma. Pero, aun así, siento como si debiera culparme a mí misma por lo insuficiente de mi fe, como si dejara con demasiada facilidad de confiar en la presencia de Dios. Hay tantos momentos en los que me parece que Dios ‘ha salido del cuarto’ y me ha dejado sola con lo mío… Es duro luchar contra la duda que me persigue en esos ratos”. Sequedad de alma, enfermedad de cuerpo: Emilie es intervenida en diversas ocasiones pero el sarcoma se apodera poco a poco, poco a poco, de todo su organismo.

Pero también hay momentos para llegar por el consuelo humano a saber de la caricia de Dios. “En estas semanas irreales, agónicas, he sentido en toda su extensión cómo me quiere la gente a la que quiero. Cuando me siento perdida y abandonada, me ayuda el pensar en Daniel, en cómo ha crecido a lo largo de estos meses. Y, ante todo, el pensar que el Señor volverá pronto, que en realidad no se ha ido nunca”. La fe de Emilie, sometida a las mayores pruebas, va depurándose en luz. “Me siento envuelta en su amor. Es la presencia de Cristo en el mundo. ¡Ojalá cada persona supiera recibir esa presencia -y luego extenderla a los demás!”

Lágrimas de alegría

Conforme pasa el tiempo, una evidencia atroz, una pena secreta va haciéndose presente en la vida de Emilie. No verá crecer a sus propios niños. Todavía mantiene la esperanza del milagro pero sabe más que nunca que sus días están contados. En ocasiones, este dolor la abate casi por completo: Stephen será viudo, Benjamin y Daniel serán huérfanos. No verá cómo juegan al béisbol. No podrá contestar a sus preguntas. No irá a sus fiestas escolares. Empieza a hablar de sí misma en pasado. Desde el hospital, al oír las voces de los niños por teléfono, algo se le rompe dentro y sólo puede echar a llorar.

Emilie anota también sus alegrías: muchas de sus amigas esperan niños; recibe visitas y cartas; el pelo le vuelve a crecer tras la quimioterapia; vuelve a casa y participa mal que bien en prepararla para la Navidad. En sus últimos días, ya desahuciada, saca fuerzas aún para escribir una columna,”El gozo en la oscuridad“, una meditación personal de Adviento, de cara a su Navidad postrera. La escribe sin solemnidad, dejando que su verdad se imponga por sí misma.

“Así como yo sé que existen las lágrimas de la alegría, de la misma profundidad humana surgen las lágrimas de la pena. Es como si una y otra estuvieran íntimamente entrecruzadas dando respuesta a la vida. La alegría es aceptar la vida en su conjunto tal como es, y no sólo cuando responde plenamente a nuestras expectativas. Me he abandonado por completo en las manos de Dios y vivo intensamente cada día, absorbiendo y abrazando la vida tal y como se presenta”.

Sus últimas palabras fueron de un poema de Raymond Carver. Las recogió su marido y dicen así:

-”A pesar de todo, ¿conseguiste lo que querías de esta vida?
-Sí.
-¿Y qué querías?
-Llamarme a mi misma “amada”, sentirme amada sobre la tierra”.

Emilie sabía que para eso se necesitaba un Dios de amor.

Ante gripe, el Vaticano también es prudente

VATICANO, 25 Jul. 09 / 10:21 am (ACI)

El P. Federico Lombardi, Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, señaló que ante la epidemia de gripe AH1N1, el Vaticano también es prudente y toma las medidas preventivas necesarias; siguiendo las indicaciones sugeridas por la Organización Mundial de la Salud.

En declaraciones a Radio Vaticana, el sacerdote comentó un artículo aparecido en L’Osservatore Romano sobre el tema y señaló que “también el Vaticano tiene en cuenta las eventuales indicaciones de la Organización Mundial de la Salud o de las autoridades sanitarias italianas» al respecto, «las que se establezcan ante la epidemia actual, para evitar –de ser el caso– aglomeraciones que podrían facilitar la difusión del virus”.

Asimismo indicó que en el mencionado artículo lo que se establecía era “un criterio de prudencia, de sentido común, que es general” y puso como ejemplo el caso de México en donde después de algunos días de preocupación, “la situación se normalizó y todo volvió a funcionar normalmente”.

Entonces, concluyó, “se trata de una normal y natural prudencia que deben asumir también las comunidades cristianas, cuando sea necesario”.