Se reencuentran 50 años después y encuentran a su bebé

La de Karen Lehmann y Dennis Vinarj es una historia única sobre el poder del amor que floreció en la juventud y fue inmortalizado 50 años después de la manera más hermosa posible

Un futbolista popular y una música comedida

La pareja se conoció en 1958 en el pasillo de la escuela. Dennis, de 15 años, había tenido varias novias antes, pero de todas ellas, Karen, de 13 años, era excepcional. A primera vista, eran completamente opuestos, pero al mismo tiempo, no podían prescindir el uno del otro. Mientras que Dennis era un futbolista popular, Karen era una música tranquila y reservada. «Todas las tardes la recogía de la escuela, lo que me hacía faltar a la práctica de fútbol, ​​pero no me importaba tanto el fútbol», recuerda Dennis.

A pesar de las objeciones de sus padres, los adolescentes Karen y Dennis continuaron reuniéndose, pero ya en secreto. A la edad de 14 años, Karen quedó embarazada. Fue la primera vez que Dennis le propuso matrimonio, pero sus padres se negaron a que se casaran.

Dieron a su hija en adopción

Según la voluntad de sus padres, Karen pasó la mayor parte de su embarazo en un hogar para embarazadas fuera del matrimonio. Después del nacimiento de su hija en agosto de 1961, Karen y Dennis se vieron obligados a darla en adopción. Dennis dice que se alegró de que al menos entonces tuvo la oportunidad de tomar a su hija en sus brazos y completar su certificado de nacimiento.

Luego, Karen fue a la Universidad y Dennis se unió al ejército, desde donde le enviaba cartas con regularidad. Pero estas nunca llegaron a Karen. Después de siete años, Dennis volvió a comprometerse con Karen, pero esta vez los padres no estaban de acuerdo con su relación. Con el paso del tiempo, los amantes perdieron todo contacto. Dennis admite que nunca dejó de pensar en Karen.

Con el tiempo, ambos se casaron con otras personas. Karen tiene una licenciatura en Diseño de Interiores y Dennis ha estudiado Inglés y Literatura.

La pareja y su bebé

La historia continúa después de 50 años

Pasaron cinco décadas antes de que se volvieran a encontrar. En 2014, un amigo animó a Dennis, recién divorciado, a crear un perfil en LinkedIn.

Todos estos años, Karen había estado convencida de que Dennis la había olvidado. Pero, de hecho, ella fue la primera persona en la que Dennis pensó cuando hizo su perfil. Buscó a Karen y rápidamente se puso en contacto con ella.

La historia del matrimonio de Karen tampoco tuvo un final feliz. Quedó viuda. Tuvo una cita con Dennis un lunes por la noche. Ella cayó en sus brazos en el aeropuerto, y tres días después sellaron su enamoramiento adolescente, que no se enfriaba desde hacía 50 años, con una boda.  

Decidieron encontrar a su hija

Pero el matrimonio no es el último toque de final feliz a la historia de amor de los exadolescentes. Juntos de nuevo, Dennis y Karen deciden buscar a su hija, a la que tuvieron que dar en adopción hace más de cincuenta años. » Te encontré, pero mi vida estaría completa si encontráramos a nuestra hija «, le dijo un día Dennis a su esposa.

Posteriormente reveló a los medios que habían encontrado a su hija, Jean Voxland, quien a primera vista se parecía mucho a él, con la ayuda de Dios y el apoyo de una agencia de adopción.

Al fin juntos, el matrimonio con su hija Jean a la que dieron en adopción y hoy está casada.

“Imagínate a los 55 años que te enteras de que tus padres están juntos buscándote”, recuerda Jean el susto inicial. «Mi corazón latía con fuerza cuando entraron por la puerta». Karen describe su primer encuentro como «el encuentro más conmovedor que jamás haya tenido «.

Los tres están inmensamente agradecidos de que finalmente se reúnan después de tantos años. Dennis y Karen tienen ahora un total de cinco hijos, nueve nietos y cinco bisnietos.

Embarazo con sorpresa

Les propusieron abortar, pero el miedo no pudo atenazar a esta familia

“Finalmente estamos embarazados y…¡Sorpresa, gemelos! Nos dicen que tenemos que consultar a un especialista y ella nos dice que nunca ha visto en toda su carrera este tipo de gemelos, es raro. La especialista nos dice de que se trata y explica el por qué. Es difícil no tener miedo. Todo lo que podemos hacer es empezar a hacer un plan para dar a nuestros hijos lo mejor”.

Así muestra Lisa Hansen la historia de sus dos hijas: River y Piper. Acaban de recibir una noticia bastante inesperada: sus gemelos eran monocoriales monoamnióticos. Es decir, comparten tanto la placenta como el saco amniótico. No sólo se alimentan de la misma placenta sino que cohabitan en la misma bolsa sin ningún tipo de separación. Es un caso infrecuente, que sólo se da en 1 de cada 50.000 embarazos.Les dieron la oportunidad de abortarlos. No lo hicieron: “porque los amamos y los queríamos antes de verlos”.

Un gran riesgo porque el cordón umbilical podría haberlas ahogado. Un riesgo también para la madre que desde los 5 meses de embarazo tuvo que se hospitalizada. En el vídeo nos cuentan toda su historia. La familia supo gestionar el miedo y River y Piper han llenado de amor el hogar.

 

Gracias por el sacrificio escondido de tantas madres

Acaso por necesidad o tal vez por gratitud la palabra ‘mamá’ es de las primeras que aprendemos a decir

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“‘Padre, ¿me bendice la panza?’: Muchas veces me piden la oración de una manera que me suena como una dulce exigencia. Cierro los ojos y vuelven a mi recuerdo tantas escenas semejantes. Las dos manos de la mamá, derecha e izquierda, con las palmas hacia adentro, casi como midiendo el largo del bebé, que por lo general ya tiene nombre”, memoró con afecto el obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano.

“Esa vida que crece y palpita con su propio corazón durante 9 meses en tu vientre. Una vida que siente y goza, o sufre. Esos meses de gestación son más que intercambios de alimentos. Hay sentimientos, música, cariño, voces que se van reconociendo familiares”, subrayó en su columna semanal.

El prelado destacó que también “es un tiempo de oración y de comunicación de la fe. Cuando la mujer embarazada reza, su niño también se acerca a Dios. Con cada bendición se va disponiendo al momento del parto y del bautismo que lo hará hijo de Dios” y valoró que en “muchas comunidades se fue extendiendo la hermosa propuesta de bendición de embarazadas el 25 de cada mes (impulsado por Grávida) o el día 15 (promovido por la Liga de Madres). Un rito que acompaña desde la oración comunitaria el crecimiento de la vida”.

“De estos 9 meses de comunicación surge también un conocimiento profundo. La mamá que dio a luz entiende mejor que nadie el lenguaje no verbal del llanto, la mirada, la sonrisa”, aseguró y agregó: “Y como este intercambio no es solamente químico, se van tendiendo lazos de otro orden: afectivos y espirituales. Por eso en la adopción se complementa con cariño lo que no se dio orgánicamente. Ser mamá del corazón es una vocación con todas las letras”.

En este sentido, consideró que “acaso por necesidad o tal vez por gratitud la palabra ‘mamá’ es de las primeras que aprendemos a decir”.

“El contacto piel a piel, alimentarse del pecho, es experiencia de cobijo, cuidado, ternura. Ese aporte de femineidad en los primeros tiempos de vida son fundamentales para el desarrollo sano psicológico y afectivo. De estas experiencias abreva la Biblia para enseñarnos acerca de Dios”, indicó.

Monseñor Lozano sugirió, además, mirar a María ayudados por las palabras del Papa Francisco en la exhortación “La Alegría del Evangelio”: María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura’ (…) ‘Como madre de todos, es signo de esperanza para los pueblos que sufren dolores de parto hasta que brote la justicia. Ella es la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con su cariño materno.”

“Bendigamos a todas las mamás y demos gracias a Dios por tanto sacrificio escondido”, concluyó.

Artículo originalmente publicado por AICA