La nueva campeona mundial de Taekwondo es una monja de 67 años

La hermana Linda, campeona mundial de Taekwondo.
Con solo 4 pies y 11 pulgadas de alto (equivalente a 1,49 metros), la diminuta religiosa sabe cómo defenderse

Una hermana de Singapur, que pesa menos de 110 libras (49,895 kilos), proclama: “Siempre he sido pequeña y de complexión pequeña. Si puedo correr y patear, no tengo que llevar un arma para defenderme”.

La hermana Linda Sim explica que, a pesar de su pequeña estatura, “yo soy el arma”, según un artículo de TNP Singapur.

Si bien se unió a las Franciscanas Misioneras de la Divina Maternidad hace 43 años, todavía practica su arte a un nivel impresionante.

Ahora te estarás preguntando si no existe un conflicto entre practicar un arte marcial y dedicar tu vida a Dios como hermana religiosa. Sin embargo, la hermana Linda comparte que, para ella, “el Poomsae (una secuencia de movimientos en taekwondo) es una forma de arte y para mí es como un baile. No es violento y el lema de la (autoridad mundial) World Taekwondo es ‘la paz es más preciosa que el triunfo’”.

Curiosamente, se basa en el santo que inspiró su orden para explicar: “…San Francisco dijo la oración ‘Hazme un canal de tu paz’. El taekwondo me permite llegar a la gente en un idioma que no es de iglesia”. (Si bien la famosa «oración de la paz» a menudo se atribuye incorrectamente a San Francisco, los miembros de la Orden de los Frailes Menores a menudo se apoyan en esta plegaria).

Convertirse en una campeón mundial

En abril de 2022, la poseedora del cinturón negro de quinto dan (en las artes marciales japonesas modernas, los poseedores de rangos de dan  a menudo usan un cinturón negro); pudo usar sus habilidades para convertirse en la primera singapurense ganadora de una medalla de oro en el Campeonato Mundial de Taekwondo Poomsae que tuvo lugar en Corea del Sur.

A diferencia de muchas otras artes marciales, este deporte defensivo requiere que el atleta luche contra un oponente imaginario (no podemos evitar preguntarnos si la Hna. Linda fingió que estaba peleando contra algún tipo de demonio, ¡o tal vez luchaba contra el mismo diablo!). Venció a otras seis concursantes en su categoría de edad para convertirse en la campeona mundial entre los mayores de 65 años.

Al ganar el impresionante título, la Hna. Linda compartió:

“Me sentí en la cima del mundo ya que he alcanzado un hito importante en mi trayectoria de taekwondo. Me sentí muy bien porque esta es la primera vez que Singapur gana una medalla de oro y también sentí una gran gratitud hacia Dios”.

David Koh, el presidente interino de la Fundación de Taekwondo de Singapur (STF) también compartió:

“La Federación de Taekwondo de Singapur está muy orgullosa de ella. También es un brillante ejemplo para nuestros jóvenes de corazón singapurenses de que el deporte es para todos”.

Una hermana llena de acción

Parece que la Hna. Linda siempre se ha sentido atraída por la acción. De niña quería unirse a la policía o convertirse en soldado. Se desanimó cuando descubrió que las mujeres estaban más involucradas en el trabajo de oficina.

Así que la joven pasó de perseguir el sueño de salvar vidas a salvar vidas espirituales. A pesar de las preocupaciones de su madre, la Hna. Linda sintió un llamado a servir a Dios. Su madre estaba ansiosa por el hecho de creer que perdía a una hija y le tomó más de 10 años aceptar su decisión. Pero como explicó la hermana atleta:

“Iba a todas las fiestas y hacía todos los deportes, pero había un vacío en mí. Seguí sintiendo esta emoción de que Dios me estaba llamando y solo encontré paz después de unirme a las hermanas”.

Si bien la hermana ha viajado por el mundo con su trabajo, incluida una temporada de 17 años en Inglaterra para trabajar en un convento y tres años trabajando como administradora en un hospital en Zimbabue, fue hace 15 años cuando trabajaba con niños que sufrían del cáncer que empezó a tomar más en serio su pasión por el deporte.

De hecho, la Fundación de Taekwondo de Singapur estaba enseñando taekwondo a niños que luchaban contra el cáncer en el hospital de Asís que la FMDM había fundado en Singapur. La misma hermana fue entrenada por la fundación para ayudarla en su enseñanza.

Una cosa llevó a la otra y se dio cuenta de que no era demasiado mayor para llevar el deporte a un nivel superior, así que terminó compitiendo en Corea del Sur.

“Después de ver competir a mujeres canosas, pensé que quería entrenar para representar a Singapur porque estoy muy orgullosa de ser singapurense”.

Aunque la Hna. Linda está ocupada coordinando el trabajo misionero de las hermanas Franciscanas Misioneras de la Divina Maternidad en Singapur, también ha dedicado algún tiempo a participar en 25 competencias internacionales, logrando la impresionante cantidad de 30 medallas.

La campeona mundial en realidad tuvo que entrenar tres veces por semana antes de su última competición, y aunque tiene algunos dolores y molestias por el desgaste, insiste en que «la edad no es un problema para mí».

“La hermana Linda es un muy buen modelo a seguir para los niños pequeños.»

La hermana religiosa, que estaría más allá de la edad de jubilación, no parece que vaya a colgar su cinturón negro a corto plazo. Los sábados entrena a niños y, como señaló una madre, la Sra. Pamela Lim:

“La hermana Linda es un muy buen modelo a seguir para los niños pequeños. Podemos ver su pasión y compromiso con el taekwondo y todo el trabajo que hace como monja católica”.

Con suerte, la Hna. Linda tendrá muchos años más por delante para usar su pasión por el Taekwondo como una herramienta para inspirar a otros. En 2018, tuvo la alegría de ser recibida en audiencia por el papa Francisco junto con la Fundación Mundial de Taekwondo. Para ella fue un hito en su vida religiosa y en su trayectoria en este deporte. Puedes verlo en este vídeo:

He pregonado a los 4 vientos (eso 💉 es malo)

Presionaron a los atletas olímpicos de varias maneras para que nos «vacunáramos», no sabíamos en qué nos estábamos metiendo.

He pregonado a los 4 vientos (eso 💉 es malo), pero es difícil superar la censura.

Pasé de tener 500.000 visitas por publicación, a 5.000 en todo el día.

Kyle Dake Tres veces campeón del mundo de lucha libre.

VÍDEO:

https://t.me/No_Plandemia/2533

Lo que “esconden” las espinilleras de Luka Modrić

El delantero del Real Madrid muestra su amor a Jesucristo y a su familia segundos antes de entrar al campo.

Luka Modrić es uno de los grandes jugadores de fútbol internacional. Es Balón de Oro. En el último partido de Champions del Real Madrid contra el Paris Saint Germain mostró su excelente trabajo como centrocampista.

Si en octubre de 2020 vieron El Clásico de Real Madrid – Barcelona, quizá recuerdan que cuando entró Luka Modrić en el segundo el tiempo, las cámaras de televisión lo captaron besando repetidas veces sus espinilleras segundos antes de entrar al campo.

LUKA MODRIC

No es la primera vez que lo hacía, y es que hay una historia muy bonita detrás de esta especie de ritual que, además, pareciera traerle muchas bendiciones. Por ejemplo, en aquel partido, metió el tercer gol del Real Madrid, y en el partido contra el PSG facilitó el segundo gol de Benzema.

LUKA MODRIC

En sus espinilleras, el futbolista de origen croata tiene impresa una foto de su familia y otra de Jesucristo.Para él, la religión es fundamental en su vida. Cuando ganó el Balón de Oro en el 2018 dijo que su familia cercana es la que le da fuerzas para seguir cruzando fronteras y cosechando frutos.

LUKA MODRIC

Además, este accesorio que protege sus piernas tiene otro significado muy especial para él. Modrić viene de una familia muy humilde. Su infancia transcurrió en plena guerra de los Balcanes. Su padre fue llamado por el ejército croata. A su abuelo lo asesinó un grupo de serbios cerca de su casa y él y su madre tuvieron que huir a Zadar.

LUKA MODRIC

Allí se hospedaron en un hotel. Modrić no paraba de jugar a fútbol. Incluso, años después, un antiguo recepcionista bromeó diciendo que él rompía más cristales con el balón que las propias bombas.

Allí fue descubierto por Tomislav Basic, jefe de la cantera de Zadar. Este recuerda que le hizo unas espinilleras de madera a Modric (que aún conserva) porque su familia apenas tenía dinero para sobrevivir.

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Mucho ha cambiado desde entonces, incluso sus espinilleras, que ahora son de fibra de carbono; sin embargo, algo se mantiene igual: su sentimiento de que lo más importante es la familia.

El extraordinario y vulnerable Juan Martín Del Potro

Estanislao Torres Del Santo

A partir del momento en el que Federico Delbonis festejaba su triunfo sobre la cancha central del mítico Buenos Aires Lawn Tennis Club aquella noche del martes 8 de febrero, la melancolía comenzaba a invadir a mi persona. Era inevitable…

Nos encontrábamos en presencia de un hecho demasiado singular para estos tiempos tan apremiantes y agitados, el extraordinario Juan Martín Del Potro parece decir adiós al tenis a causa de una maldita lesión en su rodilla contra la que ya no puede luchar.

El tandilense resistió, batalló, aprendió y se levantó una y mil veces. Es un ejemplo apasionante de lo que es ser longánime y de reinventarse una y otra y otra vez ante diferentes problemas y lesiones…

Te recuerdo que la LONGANIMIDAD es la estrecha relación entre la perseverancia y la constancia de ánimo y de espíritu frente a continuas adversidades, y vaya que estas últimas fueron muchas para Juan Martín, las operaciones en las muñecas, la muerte de su hermana y más recientemente de su padre, etc. Sin embargo, a aquellos a los que nos gusta el tenis y que alguna vez lo hemos practicado, nos llenó de alegría y de inspiración…

Hizo sucumbir a los mejores en su mejor momento y merecidamente, está recibiendo el estatus de “leyenda” con grandes muestras de entusiasmo y admiración, como, por ejemplo, las de sus colegas Frances Tiafoe y Kristina Mladenovic.

Ya perpetuado en la gloria eterna, se mostró vulnerable y nos compartió sus padecimientos y dolores ante la sorpresa de muchos y ante mi beneplácito: ¿Por qué nos cuesta tanto a los argentinos mostrarnos frágiles, si es una condición humana innata?

Los tremendos años de la Dictadura, los espantosos mandatos de jefes autoritarios de empresas que encarnan el discurso de que a los problemas y a los miedos no se los lleva al trabajo, incidieron en un conglomerado cultural que castiga al hombre que demuestra sus emociones abiertamente en lugar de premiarlo por su sensibilidad, su autoconocimiento y su empatía. Estos resabios serán todavía, bastante difíciles de desaprender para nuestra sociedad, aunque por suerte las nuevas generaciones, parecen estar alejándose de todo esto.

Es así como la Torre de Tandil se convierte en una persona de la cual podemos aprender varias habilidades emocionales además de las ya nombradas vulnerabilidad y longanimidad. No podemos dejar de lado la empatía que mostró tanto en la final de la Copa Davis cuando el croata Marin Cilic estampó un durísimo saque en el estómago de una nena alcanza pelotas como en un partido contra Nicolás Almagro en el que este se largó a llorar de impotencia porque su cuerpo no le respondía. Delpo entendió, consoló, no juzgó y ofreció su hombro amigo en un delicado momento de su rival.

Además, soportó todo tipo de críticas por jugar más en canchas duras y menos en el polvo de ladrillo, una decisión basada en su propia autoconciencia y en sus preferencias (todos tenemos derecho a elegir), contradiciendo a los tradicionalistas, impacientes y fundamentalistas argentinos de las canchas lentas, los cuales no pueden entender que la gran parte de este deporte se juegue sobre superficies rápidas.

No todos de hecho en el circuito, actúan de la misma manera, por eso y con total derecho, le podemos asignar el mote de “extraordinario”, por su tenis y por sus actitudes al demostrarnos su verdadera naturaleza humana.

Tendremos “saudades” de Juan Martín, una palabra del portugués que no tiene traducción, pero que puede asemejarse a la misma melancolía o a la nostalgia.  Su fantástico legado, siempre estará presente, especialmente a la hora en que cualquier amateur enfervorizado intente pegar una derecha demoledora inigualable…

Futbolista, famoso y con un tatuaje de Jesús

Este deportista que juega en Italia ama el «body art» y lo usa para resaltar aquello a lo que está más unido en la vida.

Un futbolista con un enorme tatuaje de Jesús se está volviendo viral.

El deportista se llama Pasquale Mazzocchi, un napolitano de 26 años que ahora juega en el club Salernitana. Tiene un talento sobrenatural y se ganó su camino a la Serie A (la mejor liga italiana) con sudor, sacrificio y fuerza de voluntad. 

Mazzocchi ama los tatuajes. Los usa para resaltar las cosas a las que está más apegado en la vida. Decidió hacerse un enorme tatuaje en toda su espalda: no eligió dragones, calaveras o consignas, sino una bella imagen de Jesús con una corona de espinas, claramente inspirada en la famosa imagen del actor Robert Powell en el papel principal de Jesús de Nazaret de Franco Zeffirelli .

Un sueño nacido en las afueras de Nápoles

Para este futbolista su familia lo es todo, empezando por la mujer que conoció en su juventud y de la que nunca se ha separado. Mazzocchi es humilde: ha seguido siendo el mismo y cada vez que vuelve a Barra, en las afueras de Nápoles, se transforma de nuevo en el niño que tuvo que marcharse de allí a los 11 años para perseguir un sueño. 

El sueño se hizo realidad, trayendo alegría para él, su familia, sus amigos y todo un barrio, que hoy lo considera un ejemplo. 

Fe en la familia

“Para mí, la fe lo es todo”, dijo a Fan Page en octubre de 2021. “Si no crees en Dios, no crees en nada. Algunas personas me critican por ese tatuaje, pero yo soy un verdadero creyente. Yo lo soy, mi familia lo es y mi esposa también lo es. Respeto a todos, pero espero que los demás hagan lo mismo conmigo”.

El tatuaje de un niño en su pecho

Mazzocchi no solo tiene el tatuaje de Jesús: el futbolista de la Salernitana también tiene otro muy importante, un niño tatuado sobre su corazón. Explicó a Fan Page:

Es el amigo al que le dediqué el gol al Empoli. Es un chico con el que crecí en el barrio. Éramos inseparables. Lamentablemente, cuando tenía 9 años se lo llevó una meningitis y desde entonces no hay un día que no lo recuerde. Hoy en día, los jóvenes a menudo se llaman ‘hermano‘, pero él realmente lo era para mí. Y cuando murió, una parte de mí se fue con él. Suena a tópico, pero te puedo asegurar que no lo es. Y si he emprendido esta carrera, también se lo debo a él, porque estoy seguro que, de alguna manera, desde allá arriba, me dio el coraje de dejarlo todo y mudarme a Benevento [la ciudad donde tomó su carrera].

Surfista, médico y un carisma arrollador

un ejemplo para los jóvenes que va camino a los altares

Guido era médico, surfista y en apenas unos meses iba a ser ordenado sacerdote. Su gran pasión fue siempre salvar almas

Cada vez afloran más vidas de jóvenes católicos que murieron en pleno siglo XXI y que son un ejemplo para las nuevas generaciones. Recientemente, el nuevo beato Carlo Acutis ha sido un auténtico fenómeno mediático en todo el mundo. Pero no es el único que es propuesto como un ejemplo para la juventud.

Otro es Guido Schäffer, conocido como el “ángel surfista”, un joven brasileño seminarista a punto de ordenarse que murió ahogado en 2009 a los 34 años mientras practicaba surf, una de sus grandes pasiones.

Guido está en estos momentos en proceso de beatificación en la Archidiócesis de Río de Janeiro, que considera que su vida “inspira cada vez más a otros jóvenes a seguir el camino de la santidad sin dejar de vivir todas las cosas propias de la juventud”.

Para conocer más sobre la vida de Guido, Ediciones Paulinas ha publicado el libro El Ángel Surfista donde cuentan detalladamente las enormes obras de evangelización y caridad que este joven con gran carisma realizó durante su vida.

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Puede comprar aquí este libro (versión ebook)

«Guido siempre quiso salvar vidas»

En el prefacio, Jorge Luiz Neves, conocido como el Padre Jorjão, sacerdote que siempre estuvo muy cercano a él recuerda una anécdota de su funeral. La contó la madre de este joven. “Siendo niño era un apasionado por el mar, quería ser salvavidas; cuando era adolescente, era apasionado por el ser humano, quería ser médico; era apasionado por Dios, quería ser sacerdote. Guido siempre quiso salvar vidas”, explicaba su madre.

Este sacerdote recuerda además que “mientras se preparaba para su consagración sacerdotal, (Guido) hizo de la medicina su apostolado. Su encuentro con las hermanas de la Madre Teresa de Calcuta afianzó su trabajo voluntario junto a las personas de la calle. En la residencia médica, la Santa Casa de Misericordia, reveló su competencia como profesional ilustre de la salud, siendo elogiado por sus colegas, reconocido por sus profesores y admirado por sus pacientes”.

Pero además –agrega el Padre Jorjão- “su gran liderazgo atraía a un equipo de voluntarios que cada domingo se convertían en un ejército de bien y de amor para los internos de la enfermería 41, de aquel hospital fundado por el padre Anchieta. Así era Guidinho: ponía empeño y pasión en todo lo que se proponía hacer, y todo lo realizaba con amor”.

Guido Schäffer era joven y provenía de una familia de alta posición en Rio de Janeiro. Hablaba la jerga de los jóvenes de su barrio, el exclusivo Copacabana, y durante mucho tiempo tuvo novia. Y siguiendo la estela de su padre y de su abuela decidió en primer lugar ser médico, y lo llegó a ser, según contaban sus profesores de facultad y jefes en el Hospital.

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Su infancia fue normal, como la de otros muchos niños. Al tener tan cerca el mar pasaba mucho tiempo en la playa surfeando, y como su alegría era contagiosa siempre estaba rodeado de gente.

Su espiritualidad estuvo muy marcada por sus padres, una familia profundamente católica. Iban juntos a misa el domingo y cada noche rezaban en familia. Además, su  padre participaba en un grupo de la Renovación Carismática, que también marcaría el devenir de Guido.

Guido invitaba desde adolescente a sus amigos para que acudieran a algún retiro espiritual, en especial el del Cenáculo, que organizaba el Movimiento Sacerdotal Mariano, y al que acudía todos los meses su madre.

La cita de Tobías que cambió su vida

Una vez que inició su deseada carrera de Medicina, este joven brasileño se unió en Fuego del Espíritu, otra comunidad de espiritualidad carismática que además atendía a pobres. Y fue en un retiro donde escuchó una frase que cambiaría totalmente su vida: «No apartes la cara ante ningún hombre y Dios tampoco la apartará de ti». Esta cita es de Tobías, y le golpeó de tal manera ante la actitud que había tenido antes con los pobres que se puso de rodillas y pidió perdón al Señor suplicándole: “¡Jesús, ayúdame a cuidar a los pobres!”.

En ese momento, también vino en su ayuda  la lectura del libro El hermano de Asís (San Pablo), escrito por el capuchino español Ignacio Larrañaga, fundador de los Talleres de Oración y Vida, que le dio «una gran luz de Dios en su vida».

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Guido, ya con el alzcauellos, con algunos de sus amigos.

Guido colaboró en la atención a los pobres con las misioneras de la Caridad de la Madre Teresa. La hermana Irma Caritas, trabajó mucho con él en las calles. Así le recordaba: “su única preocupación era salvar almas. Llevar a todos a un encuentro personal con Cristo. Para eso no media esfuerzos. De hecho, toda su conversación estaba direccionada con Él y hacia Él. No perdía una oportunidad de proclamar a Jesús ya fueran con palabras o con su propio ejemplo».

De hecho, esta religiosa aseguraba que “cuando atendía a los hermanos de la calle no los cuidaba únicamente la salud del cuerpo, sino sobre todo, el del alma. A ninguno de los pacientes dejaba de hablares de Cristo. Muchos de ellos salían del consultorio con lágrimas y profundamente tocados. Oraba por cada uno de ellos y les invitaba a recibir los sacramentos como fuente de gracia y comunión con Dios».

Usar los talentos que Dios le dio

La hermana Irma contaba también de Guido que “muchas veces usaba los carismas que el Señor le concedía. Varias veces presencié cómo daba palabras de conocimiento a sus pacientes. A todos trataba con delicadeza, paciencia y comprensión. Nunca lo vi irritado o impaciente con ninguno. Incluso cuando alguien llegaba borracho o con sobredosis de drogas, Guido procuraba calmarlos… siempre tenía tiempo para cada uno. Su ejemplo me edificaba y corregía».

Finalmente, Guido acabaría poniendo fin su relación con su novia y respondió a la llamada de Dios para ser sacerdote. Pero estando en el Seminario de Río de Janeiro, Guido no abandonó a sus “hermanos de la calle, sino que continuó llevando comida por las noches a la favelas más pobres, escuchando con cariño, orando y aconsejando a los más desfavorecidos. A todos atendía como médico de forma gratuita.

Este era el “ángel surfista”, un joven apasionado por Dios y por la vida, que fue feliz e hizo feliz a los que rodeaba. Ahora es un ejemplo para tantos cristianos jóvenes que buscan referentes. Y quien sabe si más pronto que tarde la Iglesia lo declarará santo.

Los beneficios de la caminata

La caminata es la actividad física más antigua y natural del hombre; actualmente es quizás la más olvidada. La vida moderna presenta mil oportunidades para estar sentado, y muy pocas para caminar. La mayor parte de nuestro día se consume estando sentados.

Caminar es una alternativa para todas aquellas personas que no puedan o no quieran realizar los esfuerzos que se requieren en otros deportes. Los cambios artríticos con frecuencia se deben a la inactividad e inmovilidad. Caminar es una de las mejores maneras para mejorar este problema. Se ha demostrado que el caminar con asiduidad a un ritmo moderado adelgaza, reduce la incidencia de diabetes de tipo II y disminuye la tensión arterial.

Andar con regularidad ayuda a bajar la presión sanguínea y los niveles de colesterol, se quema la misma cantidad de grasa que al correr. No se recomienda correr salvo que haya experiencia profesional.

Los beneficios de caminar con regularidad son:

Ayuda a controlar el peso. Mejora la circulación sanguínea. Evita problemas cardíacos. Ayuda a la digestión. Disminuye el riesgo de arterioesclerosis. Acelera el proceso de rehabilitación cardiaca después de un infarto cardiaco. Actúa como supresor moderado del apetito. Elimina tensiones y preocupaciones. Previene problemas respiratorios. Elimina grasa. Mejora la visión periférica. A paso ligero aumenta el nivel de endorfinas, los aliviantes naturales de dolor producidos por el cuerpo. Caminar promueve la inmunidad del sistema, aumentando la producción de los componentes de la sangre que luchan contra los virus y bacterias. Combate la constipación o estreñimiento. Osteo Muscular
Tonifica los músculos de muslos, pantorrillas y cadera. Mantiene los huesos sanos y fuertes, ayudando a enderezarlos. Caminando se enderezan los músculos alrededor de las articulaciones. Esto nutre al cartílago. ·        Incrementa la masa muscular Mejora el rendimiento físico Tonifica el sistema inmunológico Ayuda a prevenir la osteoporosis Disminuye el avance de la artrosis de rodilla y caderasPsicosocialesMejora la capacidad de concentración, de estudiar y de memorizar.
Reduce los niveles de stress
Disminuye el dolor de cabeza originado por tensión
Combate el agotamiento psíquico
Al activar endorfinas (“la química” de la alegría), disminuye el mal humor.
Disminuye la depresión . Generales ·Promueve una sensación de fuerza y bienestar general
·Alimenta el espíritu al ponernos en contacto con el medio ambiente y la naturaleza.
·Al practicarlo, solo o acompañado, baja las tensiones y favorece el diálogo.

Algunas recomendaciones generales:

  1. Vestir apropiadamente. Se recomienda ropa ligera y tenis o zapato bajo.
  2. Camine acompañado, de día y por una ruta conocida, no es recomendable hacerlo a través de jardines poco vigilados, arena o tierra.
  3. No lleve cartera ni joyas, mejor lleve un pito ( por si acaso ).
  4. Haga ejercicios de calentamiento antes de la marcha. Un estiramiento muscular durante 5 minutos es suficiente.
  5. Haga ejercicios respiratorios después de la marcha. Respire con profundidad y lentamente.
  6. Una buena caminata debe durar como mínimo 30 minutos. Al finalizar debe presentar sensación de cansancio en las caderas pero no dolor.
  7. Hágase un chequeo médico que incluya electrocardiograma antes de iniciar sus caminatas. Informe a su médico de cualquier contratiempo.

La historia de Álvaro

el joven que rechazó jugar en el Real Madrid

Álvaro es de Córdoba y ha jugado al fútbol durante toda su vida, pero renuncia a su sueño por una pasión más grande todavía

El sueño de niño de Álvaro era salir al césped y escuchar cómo rugen miles de personas cuando los tacos se hunden en el barro. Dar ese pase al hueco que se repitiera durante toda la semana en los telediarios. Y se veía -pese a su corta estatura por la edad- en lo más alto levantando esa codiciada copa. Como muchos otros niños, Álvaro soñaba con ser futbolista.

Álvaro Fernández Martos nace en Córdoba hace 22 años. Es el tercero de cinco hermanos y crece en una familia muy normal. Él siempre ha sido hincha del Barcelona y desde pequeño el fútbol es su pasión.

Es ‘la estrella’ en el patio del cole: “En el cole iba de ‘chulillo’. Veía que jugaba bien, yo era el que hacía los equipos para jugar compensado. He jugado siempre mucho y siempre he sido muy movido. Cuando eres pequeño ese sueño idílico de ser futbolista siempre está”.

Van pasando los años en Córdoba y Álvaro se cruza con chicos con grandes habilidades con el balón, y empieza a pensar que “esto es para gente que juega muy bien”.

Jugaba en ligas andaluzas y en segundo de bachillerato, con solo 17 años, apuntaba maneras: “Fue de mis mejores años, yo era capitán y durante los partidos venían ojeadores”.

Jugaba de mediocentro defensivo. Una joven promesa. Y entre partido y partido, torneo y torneo… surge un gran dilema.

Un día, después del entrenamiento, se le acerca el ‘míster’ y le dice a Álvaro que un ojeador del Real Madrid le quiere probar para su equipo.

Su sueño -y el de cualquier niño- está más cerca que nunca. El problema está, en que la semana anterior Álvaro había hablado con su director espiritual porque quiere ser sacerdote.

El encuentro: La JMJ de Madrid en el año 2014

La Jornada Mundial por la Juventud del año 2014 se celebró en la capital española. Varios amigos de Álvaro iban y finalmente él también se anima.

“Mi familia es cristiana, mis padres van todos los días a misa, con una fe muy fuerte y que se ha transmitido en mi casa desde que éramos pequeños. Pero nosotros íbamos a misa porque mis padres nos llevaban. En la adolescencia, mis amigos se van desligando de la Iglesia y me empiezo a plantear que lo que me han enseñado igual es solo una tradición”.

En aquel viaje a Madrid, algo cambia dentro de él: “Vi que había jóvenes de todas las culturas, de toda raza y que durante esos días se planteaban qué es lo que quería Dios de ellos”.

Álvaro escucha perplejo el testimonio de una chica de 20 años que en dos semanas entraba en un monasterio de clausura:

“Lo contó con una sonrisa de oreja a oreja y eso me llamó mucho la atención. Me pregunté: ¿Cómo es posible que renuncie a su vida y se meta entre cuatro paredes para toda la vida?”.

En esa jornada “abrí el corazón para darme cuenta de que la fe no es una cosa que me han enseñado, sino que Dios venía a por mí. Es algo que toca el corazón de cada hombre. Me di cuenta de que la fe era tratar con una persona”.

Y durante la noche de Cuatro Vientos, después de la lluvia y de “armar jaleo” con guitarras y conociendo a gente, Álvaro se lleva una regañina inesperada:

“Se acercó una anciana y vino a echarnos la bronca. Yo me puse detrás de ella a poner muecas con la cara para hacer la gracia y ella me pilló”.

“Me cogió aparte y se puso a echarme la bronca. En un momento dado se quedó callada, me miró fijamente y me dijo: ‘oye, ¿tú has pensado en ser sacerdote?’. Y yo reconozco que en ese momento sentí un amor muy grande dentro de mí, como si Dios me lo estuviera planteando a través de esa señora».

«Estuve a punto de ponerme a llorar y le dije: ‘Creo que en algún momento lo he pensado’, y me dijo: ‘Que sepas que eso es una vocación y voy a rezar por ti todos los días para que seas sacerdote’”.

La prueba de fuego

Álvaro volvió a casa tocado por aquella experiencia. Pero antes de tomar una decisión, Álvaro vuelve a la vida normal. Todavía no ha terminado el colegio, se echa una novia y sigue con el fútbol.

Pero, “mi vida cobraba un valor especial con la oración y mi relación con Jesús. A los 17 lo dejo con esta chica porque pensaba que Dios me estaba llamando de nuevo”.

“En diciembre hablo con mi sacerdote y le digo que al año siguiente quiero irme a Pamplona para comprometerme. Y justo a la semana siguiente me vino el entrenador y me dijo: ‘que sepas que durante seis meses te vas a ir al Real Madrid para ver si te incorporas a la cantera’. En ese momento aluciné porque dije: ¿qué hago? Es el sueño que he tenido siempre… o el sueño que tiene Dios para mí”.

Álvaro pasa cinco meses muy duros discerniendo sobre qué hacer con su futuro. Viaja a Pamplona a jugar en el equipo del Atlético Osasuna. Se ve bien. Juega bien y cree que puede haber futuro.

Gracias a la oración pude tomar una decisión. “Me costó la vida, estuve un año muy preocupado. En ese momento tomé la decisión un poco a ciegas”. Viendo que lo del fútbol estaba funcionando, decide cortarlo de raíz.

“El Señor me hizo saltar al vacío. Tuve un año de muchísimas dudas. En Navidad tuve la tentación de dejarlo pero la Virgen en Medjugorje me convenció”.

Álvaro realiza una peregrinación a Medjugorje y la Virgen no le defrauda: “En una adoración se estaba cantando ‘Gracias Jesús’ y la Virgen me habló al corazón y sentí que me decía: ’Mi hijo quiere que seas sacerdote’. Me puse a llorar como un niño y desde ese momento no he tenido dudas”.

Ahora, después de un viaje con sus compañeros del seminario afirma sin miedo: “Dios ha mirado mi pobreza y ha dicho ‘yo voy a entrar en la vida de este pobre’. Dios me ha dicho ‘sígueme, que el mundo no te ofrece nada, solo un caramelo que se acabará y yo te ofrezco la vida eterna’. Para mí no ha sido un renunciar a un montón de cosas, sino que realmente Dios te regala muchísimo más que lo que el mundo te puede ofrecer”.

UN PORTERO SIN COMPLEJOS

«ME ARRODILLO EN LOS PARTIDOS PARA QUE VEAN QUE DIOS EXISTE»

A veces, detrás de una estrella del deporte, está la nada. No es el caso de Keylor Navas, hombre comprometido con Dios, en quien deposita y a quien agradece cada paso que da en su carrera futbolística. Por ese motivo, la productora PCP ha estrenado con un éxito abrumador ‘Keylor Navas.

Hombre de fe’, un biopic que pretende mostrarnos la vida del jugador desde sus orígenes hasta casi su última victoria con el Real Madrid. En la cinta podemos ver un ejemplo de autosuperación, al tiempo que nos acercamos a la vertiente religiosa del jugador, que ha puesto su vida en manos de Dios, para que todos sus sueños se cumplan. Con una generosidad impensable en un astro del deporte, el arquero tico mantiene con la periodista Ángeles López de la revista Vida Nueva una reveladora conversación. Pese a estar concentrado ya en Rusia para debutar en el Mundial, no tiene prisa. Su voz suena serena, cálida… y limpia.

– ¿Con qué objeto ha protagonizado el documental sobre su vida?

 La película, gracias a Dios, fue algo que surgió hace bastantes años y nuestro principal objetivo nunca fue engrandecer mi imagen sino hacer protagonista a nuestro Señor. Que las personas (y especialmente los niños) vean que todo se puede lograr con fe. Solo eso nos da fuerzas y talento para conseguir nuestras metas. Si te pones en manos del Padre, todos tus sueños se pueden cumplir. Además, quiero que todo el mundo vea de dónde salí, en qué situación crecí, las cosas que tuve que pasar y la forma en la que Dios trabajó en mi vida y me cuidó hasta traerme al lugar en el que estoy ahora. Para mí todo esto es un privilegio, no es casualidad, sino algo que Él me tenía preparado.

– Durante la grabación, rodaron varios días en España…

– Sí. Hubo un rodaje de cinco días y algunos más de preparación. Para la directora y la productora era importante poder capturar mi vida en España; porque yo no llegué a Madrid directamente, primero pasé por Albacete y luego por Valencia, donde milité en el Levante. Mi llegada a España fue complicada y estuve mucho tiempo en el banquillo. Les pareció importante lograr captar ese momento, hasta que pude llegar al Real Madrid y que contara mi espera, mi paciencia, mi lucha… Ver cómo un niño hecho adulto da su primer paso en el Bernabéu. Creyeron que era el momento clave de la película y lo abordaron, no como una persona que busca reconocimiento sino cómo una persona espiritual consigue su meta. Ahí tuvimos un momento muy bonito en el Bernabéu donde grabamos en el vestuario.

– Una de sus costumbres más características es la de arrodillarse en el césped, santiguarse antes de comenzar el partido y elevar sus brazos al cielo…

– Eso lo he hecho desde que tengo 5 años. Me arrodillo para poner todo en manos de nuestro Señor. Siempre le rogué que me diera la oportunidad de poder llegar a arrodillarme en estadios grandes y que todos pudieran ver que en ese campo había un hombre de fe. Dios me ha dado la oportunidad de cumplirlo y reverenciarle todos estos años. Por eso no le pido que no me metan goles… sino que le ofrezco cada partido. También hago una pequeña oración para hacer un partido digno y coherente, como todo lo que intento abordar en el día a día.

– De joven, se reunía junto a su familia para rezar el rosario, un gesto en el que hallaba fuerza…

– Nací en el seno de una familia humilde de Costa Rica y sí, cada noche, nos reuníamos para rezar el rosario. Nada me daba más energía y más fuerza que ese momento de oración. Mi abuela, que es la persona con la que realmente me crié, nos recordaba que la única persona que dirige nuestros destinos y en quien debíamos poner nuestra confianza era Dios. Él nos ama, nos cuida con la ternura de un padre. De hecho, para que jamás se me olvidaran sus palabras, me regaló una bella cruz de madera.

– Dice que todo lo que tiene se lo debe a Dios. ¿Cuál fue el momento crucial en el que sintió su omnipresencia?

– Muchas veces he sentido su presencia y, por tanto, su omnipresencia desde el momento en que acepté a Cristo en mi corazón. Ver cómo fue transformando mi vida a través de los dones propios y de las personas que me rodeaban. Puedo verle, sentirle y palparle en cada momento de mi vida. Cada vez que Dios quiere, se cumple un sueño que ni yo mismo podía haber llegado a desear. Como cuando conocí a la que hoy es mi esposa. Ella dejó su profesión de modelo y construimos una familia con Jesús en el centro.

– ¿Nunca se ha dejado cautivar por los ambientes de éxito que rodean el mundo del fútbol?

– A veces, uno se deja tentar. Incluso por la vanidad: desear más protagonismo en los partidos, flirtear con algún mal hábito, compañías poco deseables… Pero nunca olvidé el mensaje de Dios de mi abuela, y recuperé el grupo de oración. Fue entonces cuando despegué en mi profesión. Porque la oración, la fe y depositar mi confianza en el Señor lo hicieron todo. ¿Te extraña, ahora, que, en cada partido, me postre bajo la portería, me santigüe y le dedique el encuentro a Dios? Hubo muchos momentos donde las cosas no salían como yo quería, muchas piedras en el camino, pero siempre pedí al Padre que me diera paz, confianza y sabiduría para poder seguir esforzándome, para encontrar fuerzas. También para aceptar que mis deseos son una cosa, pero su voluntad es la que sirve. Dios tiene siempre algo maravilloso para cada uno de nosotros y siempre es mejor de lo que esperamos.

– Siempre ha agradecido los sacrificios que sus padres y sus abuelos realizaron para sacar adelante a la familia…

– Mi abuelo, Juan Gamboa, me llevaba siempre a todos sus entrenamientos en su coche, por eso quise agradecerle su entrega y dedicación de tantos años regalándole un ‘carro’ nuevo. Él me llevó a mí y a toda mi familia a todos lados siempre. Y yo decía: “Algún día, cuando tenga algo de plata, a mi abuelo le quiero regalar un carro”. Lo hice, pero aún así, sigue manteniendo el viejo automóvil en el garaje por su alto valor sentimental.

– ¿Qué opinión le merece el papa Francisco?

– A su Santidad lo admiro muchísimo. He tenido la oportunidad de estar en Roma, en una misa del Gallo y fue una experiencia maravillosa. Me gusta la forma en la que actúa, como un hombre sencillo, del pueblo. Como tú o como yo. Es un claro ejemplo del evangelio trasladado a la vida cotidiana, tratando a todos con amor, con sencillez, con serenidad y sinceridad. Intenta llevar el mensaje de Dios a la rutina diaria, a cada pequeño gesto, y para mí es algo totalmente admirable. Además de todo, está haciendo un gran trabajo por el mundo, en el mundo.

– Por último, ¿cómo se enfrenta al Mundial?

– Con mucha ilusión y con ganas de poder disfrutar de esa experiencia. Somos unos privilegiados, y creo que también ha sido Dios el que me ha regalado esta oportunidad. Vamos a ponerlo todo en manos del Señor, rogarle salud para dar lo mejor de nosotros y dejar el nombre de Costa Rica lo más alto posible

– Mucha suerte, Keylor. Toda la del mundo. No solo en lo deportivo, sino también en su vida.

– Que Dios os bendiga: a ti, a los lectores y a la publicación, por ser un medio decano en tratar la fe.

Fuente: Reporte Catolico Laico