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Archive for the ‘Audiovisual’ Category

Miles de espectadores y salas llenas en el primer fin de semana de la película de Garabandal

Imagen del estreno de la película de Garabandal en Valencia

El pasado 2 de febrero se estrenó en los cines españoles la película Garabandal, solo Dios lo sabe, que trata sobre las supuestas apariciones de la Virgen a cuatro niñas en la aldea cántabra de San Sebastián de Garabandal.

Este primer estreno se realizó en seis ciudades españolas, concretamente en las ciudades de Madrid, Valencia, Santander, Cuenca, Las Palmas y Tenerife. La respuesta en el estreno fue espectacular para tratarse de una producción de tan bajo coste y con actores aficionados.

Más de 5.000 espectadores en su primer fin de semana

Sólo en estas seis ciudades se alcanzaron los 5.000 espectadores. Según informan desde la productora Mater Spei, muchas salas estaban llenas a rebosar y en algunos de estos cines se tuvieron que hacer pases extras para atender la demanda de entradas del público pues las colas invadían la propia calle.

“El propietario de uno de los cines llegó a decirnos –afirman desde la productora-: ‘Pero, ¿qué tiene esta película? No hemos tenido tanta preventa en la vida, ni siquiera con la Guerra de las Galaxias”.

El próximo viernes 9 de febrero, la película Garabandal, solo Dios lo sabe se estrena en Barcelona (donde prácticamente no quedan ya entradas), Huesca y Torrijos (Toledo). El 16 de febrero llegará a Alcalá de Henares, Segovia, Cádiz, Punta Umbría (Huelva), Ontinyent (Valenci).

Otras diez ciudades podrían proyectarla en breve

Esto hasta el momento, porque otras diez ciudades están a punto de cerrar acuerdos para  estrenar la película el mismo 16 de febrero o para el siguiente fin de semana, el del 23 de febrero.

Todo ello sin apenas dinero. De hecho, recuerdan que el presupuesto para publicidad se agotó con imprimir carteles para que los pegaran nuestros voluntarios. No ha habido posibilidad de contratar publicidad sobre autobuses, vallas publicitarias…

La recomendación de Cotelo

Uno de los espectadores que acudió al estreno de la película sobre Garabandal fue el director de cine católico Juan Manuel Cotelo, director de La última cimaFootprints o Tierra de María, entre otras. “Acabo de salir del cine y no quiero esperar ni un minuto más para escribir mis primeras impresiones sobre la película Garabandal. Uff… siempre me cuesta escribir sobre las películas que me han gustado mucho, mucho, mucho, mucho… No es sencillo ordenar un volcán de emociones. Garabandal va de conversión y, por eso —sobre todo, por eso— es una película importante y necesaria. La recomiendo y pido que, quien desee verla, lo haga cuanto antes. En el cine, en pantalla grande, en silencio, sin distracciones. Merece la pena. Mi agradecimiento más profundo a sus productores”.

Si quiere saber más sobre la película pinche AQUÍ

Si desea conocer más sobre la historia de Garabandal y algunos hechos llamativos pinche AQUÍ y AQUÍ

Vea AQUÍ las ciudades y cine en los que se proyecta la película

 

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La expectación ante el estreno de la película sobre Garabandal

Provoca que llegue a varias ciudades más

 

Garabandal, Sólo Dios lo sabe, la película que trata las supuestas apariciones de la Virgen en una pequeña aldea de Cantabria, llega a los cines españoles este próximo viernes día 2 de febrero.

La expectación que está levantando el filme en distintos ambientes marianos ha provocado que se haya ampliado el número de ciudades en los que se proyectará la película ya sea este viernes o la siguiente semana.

Se estrenará en 14 ciudades

Hasta en 14 ciudades de distintas comunidades autónomas españolas está ya previsto el estreno, a la que se podrían sumar más en los próximos días.

Así, este viernes día 2 se estrena en Valencia, Tenerife, Santander, Madrid (en dos cines), Las Palmas y Cuenca. El viernes 9 lo hará en Barcelona, Huesca y Torrijos (Toledo) mientras que el 16 se proyectará ya en Segovia, Huelva, Cádiz, Alcalá de Henares y Ontinyent (Valencia).

La película explica a lo largo de la hora y media que dura la historia de las apariciones de Garabandal, que se remontan a 1961 y que actualmente son prácticamente desconocidas en España.  Todo empezó una tarde de domingo del 18 de junio de 1961. Cuatro niñas —Conchita, Mari Loli, Mari Cruz y Jacinta— de la pequeña aldea de San Sebastián de Garabandal estaban realizando una pequeña travesura robando algunas manzanas del árbol del maestro del pueblo cuando de pronto, ante ellas supuestamente se apareció el Arcángel San Miguel. Durante los días siguientes se repitieron anunciándolas que se les aparecería la Virgen. Y así sucedió.

Las apariciones y la reacción ante ellas

La trama muestra el inicio de estas supuestas apariciones, su desarrollo y la reacción que produjo en el pueblo y en el seno de la propia Iglesia. Pronto miles de personas se presentaron en el lugar y la curia diocesana empezó a investigar los hechos.

Además de las cuatro videntes, cobran gran protagonismo el párroco del pueblo y el brigada de la Guardia Civil, como ejemplo de personas que vivieron los hechos desde el principio y que pasaron por momentos de incredulidad, duda y finalmente de certeza ante lo que ellos consideraban que era cierto. Por otro lado, en la película aparece el padre Vergara o el doctor Morales, convencidos de la falsedad de lo que allí ocurre.

De este modo, los responsables de la película ponen cara a las distintas reacciones que estos hechos provocaron en su momento. En el filme se suceden curaciones, milagros  y también la investigación de una comisión que asegura que allí no hay nada sobrenatural. Hace, por tanto, un recorrido bastante fiel, a unos hechos hoy muy desconocidos.

Realizada por aficionados con un resultado profesional

Más de 300 intérpretes y otras 40 dedicadas al aspecto técnico participaron en el rodaje. Todas ellas voluntarias y ningún actor profesional. Aún así, el resultado es bueno con  gran calidad de imagen, una trama que no aburre al espectador y sólo pequeños aspectos mejorables.

El director, el sacerdote estadounidense Brian Jackson, asegura en una entrevista que estar “muy satisfecho con los resultados de la película. Insisto una vez más, es una bendición enorme haber trabajado en esto. Veo lo bien que han actuado los intérpretes, lo bien que se trabajó para preparar el vestuario, lo bien que está hecho todo lo que se refiere a la iluminación… Doy gracias a Dios por lo bien que ha resultado todo. Claro que hay fallos técnicos, y estoy seguro de que cualquier “director artístico” podría haberlo hecho mucho mejor nosotros, pero siento que ha quedado como la Virgen ha querido”.

La opinión de la Iglesia al respecto

Garabandal, sólo Dios lo sabe presenta también los supuestos mensajes que la Virgen habría dejado a las niñas y que se hicieron públicos en su momento en los que se hacía una clara llamada a la conversión.

En todo momento, los productores muestran la posición oficial de la Iglesia Católica con respecto a Garabandal, manteniendo el “no consta” la sobrenaturalidad de las apariciones. Es decir, no son apariciones aprobadas pero tampoco existe una condena ni se impide a los católicos acudir a este lugar. Con su proyección se pretende mostrar al mundo este mensaje y que se vuelva a reabrir una investigación sobre la situación de Garabandal.

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«La aparición»

Una joven dice ver a la Virgen, el Vaticano envía a investigar el caso a un veterano periodista…

El 8 de febrero tendrá lugar en Estrasburgo la première de La Aparición [L’Apparition], una película “apasionante” que la diócesis “recomienda vivamente ir a ver”. Llega, pues, con unas bendiciones que la Iglesia, guiada por la prudencia, tarda mucho más en impartir cuando es en la vida real donde alguien afirma que se le aparece Nuestra Señora.

Que es justo de lo que trata la película. Anna, una joven de 18 años, dice que ha hablado con la Virgen María, y en torno a ella se suscita un gran entusiasmo popular. El Vaticano se interesa por los hechos, y para descubrir exactamente qué está pasando, y si se trata de hechos creíbles o de un fraude, acude a Jacques, un célebre y experimentado periodista que no consigue superar la muerte de un amigo suyo, fotógrafo, mientras hacían un reportaje. Cuando le propongan el caso, Jacques lo aceptará, pero pone condiciones: una exigencia en la búsqueda de pruebas y un requisito cuando presente sus conclusiones…

 

La película, de 140 minutos, es de producción francesa y ha sido realizada por Xavier Giannoli, director, productor y guionista con experiencia en la dirección de actores de primer nivel, como hizo con Gérard Depardieu en Chanson d’amour (2006) y  con François Cluzet en Crónica de una mentira (2009). Numerosas veces nominado en los festivales de Cannes y Venecia y en los premios César del cine galo, Giannoli ha puesto mucha sensibilidad en esta obra y de nuevo ha tenido como protagonista a una figura de renombre como Vincent Lindon, auténtico protagonista de la historia. La joven a quien tendrá que investigar, y ante quien pondrá en confrontación todas las dudas y miserias de su vida, está encarnada por Galatéa Bellugi, hija y hermana de actores, quien a sus 21 años encaja perfectamente en el papel más importante de una carrera que comenzó siendo niña.

La Iglesia alsaciana no ahorra elogios a Giannoli por abordar una cuestión tan contracorriente como la importancia de la verdad en el misterio de la fe: “En su búsqueda de la verdad sobre Dios, ha hecho un film apasionante, lejos de los clichés mediáticos o del debate sobre el retorno de lo religioso en nuestra sociedad”. Hay “gran respeto” en cada fotograma, introduciéndonos en el itinerario de un hombre que arranca la investigación con escepticismo hasta que descubre que tal vez en esa joven y en su celestial interlocución, en el misterio que le han pedido resolver, podrían estar la explicación y el sentido de su propia vida.

Por todo ello, la diócesis apuesta fuerte con vistas a su estreno, el 14 de febrero: “Esta película es un auténtico flechazo. Recomendamos vivamente ir a verla. Es la puerta de entrada a debates apasionantes sobre el misterio de creer, la integridad de la verdad y la encarnación que invita a volcarse con el prójimo”.

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Brian Jackson, director de la película sobre Garabandal

«La trama es impresionante y un mensaje de esperanza»

Brian Jackson, director técnico del filme, es sacerdote siervo del Hogar de la Madre

El encargado para dirigir la película Garabandal: Sólo Dios lo sabe ha sido el joven sacerdote siervo del Hogar de la Madre, Brian Jackson. Ha sido precisamente un norteamericano el que ha llevado el mayor peso de llevar al cine los hechos ocurridos en Garabandal, un pequeño rincón en las montañas cántabras.

Jackson es un enamorado de María y Garabandal. Y en su vida ha visto la acción salvadora de Dios y de su madre pues no nació católico sino que es un converso y además fue María la que le sacó del infierno de la droga, la que incluso vendía para pagar deudas. Ahora como sacerdote y también como director novel ha querido mostrar al mundo el mensaje de esperanza de Garabandal

Cuando comenzó el rodaje, Brian llevaba ya meses trabajando en la redacción y adaptación del guion; programó personalmente todas las etapas de la grabación; y, durante la postproducción, ha sido el jefe de montaje y responsable de los efectos especiales.

– Esta película es su primera experiencia como director a este nivel. Si a esto le sumamos la dificultad añadida de haber trabajado con un equipo de voluntarios, ¿no es una locura lanzarse a un proyecto de este tipo?

– La verdad es que me siento un privilegiado por haber podido participar en este proyecto de Nuestra Madre. Siento que Ella ha estado a mi lado todo el tiempo. Eso es lo que me ha dado fortaleza, tanto en mi inexperiencia como en mi «locura». Pero tengo que reconocer que pude contar con la gran ayuda de Brian Shields y de Carlos Coroas, que han aportado muchísimo de su experiencia profesional. Sin ellos no hubiera sido posible. Me cuesta ser llamado «artista».

Me siento más bien como el pincel de un artista que se ha servido de mí y de todo el equipo para llevar a cabo la película. La auténtica artista ha sido la Virgen María. Yo he sido más bien su «director asistente».

El proyecto era, ciertamente, bastante arriesgado. Pero hay que hacer locuras por el Señor, que permitió que lo tomaran por loco por amor a nosotros. Brian Shields (uno tan americano como yo) cuando comenzó a trabajar con nosotros, exclamó: «Estáis locos». Locos por la Virgen y por la salvación de las almas. Así es.

En el rodaje han participado más de 300 personas, entre ellas familias enteras

-¿Cómo surgió la idea de hacer esta película?

-Llevamos desde 2014 dándole vueltas a distintos proyectos. Valoramos la idea de comenzar con un cortometraje pero, de pronto, alguien nos dijo: «¿Y por qué no hacéis una película sobre Garabandal?» Me impresionó mucho la idea y experimenté inmediatamente que eso era lo que el Señor quería. Gracias a Dios, ya había un estudio académico serio: una tesis de licenciatura en teología del P. José Luis Saavedra, que nos sirvió de base para hacer un buen guion. La trama es impresionante. Uno podría pensar que una película sobre apariciones podría ser aburrida, pero la historia de Garabandal es impresionante. Son tantas cosas a destacar: las persecuciones que han sufrido las niñas, los fenómenos tan extraordinarios, los milagros, la trascendencia del mensaje y una larga lista de etcéteras…

Realmente creo que fue la providencia de Dios quien lo puso todo en marcha. Desde el primer momento nos hemos experimentado como «lanzados» por la voluntad de Dios a hacerlo. Por eso, en los momentos en los que me encuentro con dificultades, incluso frente a fracasos, me da paz recordar que no soy yo quien lleva esto, sino que es Nuestra Madre. Saber que es voluntad de Dios me da fortaleza para seguir adelante.

–  ¿Cómo es posible que el primer largometraje de ficción basado en los sucesos de Garabandal llegue de la mano de un norteamericano?

– Creo que la providencia de Dios me ha traído hasta aquí. Se podría decir que es mi vocación. Hay quien me ha dicho que solo un americano hubiera elegido a un guardia civil como protagonista de una película española. Por otra parte, que nadie es profeta en su tierra se ve en los mismos hechos de Garabandal. Creo que las apariciones de Garabandal son más conocidas en los Estados Unidos que en España, en «su tierra». Me parece extraño que no hayan sido estudiadas a fondo todavía. La posición de la Iglesia se mantiene en «non constat», como afirma el actual Obispo de Santander, Monsseñor Sánchez Monge.

La Iglesia no se ha pronunciado aún a favor o en contra de forma definitiva. En parte, es algo comprensible, dada la cantidad de fenómenos extraordinarios —totalmente inexplicables para la ciencia— que han ocurrido allí. Ojalá pronto puedan aprobarse o darse al menos una «solución pastoral», como ha sucedido recientemente en Medjugorge. De hecho, es ya un fantástico lugar de peregrinación en el que muchos peregrinos reciben abundantes gracias.

– ¿Qué supone para ti Garabandal?

– La fiesta de la Virgen de Guadalupe, que la Iglesia celebra el 12 de diciembre, me hizo reflexionar sobre Garabandal. Los misioneros españoles estaban dando su vida para evangelizar a mis antepasados en las Américas pero, a pesar de todo el trabajo, los frutos que habían producido eran escasos. Sin embargo, en cuanto se apareció la Virgen, la gente empezó a convertirse por cientos de millares al año. En la América recién descubierta las cosas iban muy mal; pero, hoy en día, las cosas van aún peor. Pero experimento que, así como Santa María —bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe— fue en su momento instrumento de la conversión de las Américas, Ella ha venido otra vez a la tierra, no solo para convertir unas pocas personas en un pueblo perdido en Cantabria, sino para convertir al mundo entero. Me encanta el título del libro del P. José Luis Saavedra: «Garabandal, mensaje de Esperanza». Es que es así, para mí Garabandal es un mensaje de esperanza, y si la Virgen de verdad se apareció allí, no creo que se pueda ocultar por mucho tiempo más. Espero que, con esta película, su voz sea escuchada y que esos acontecimientos se den a conocer.

– Partiendo con un presupuesto cero habrá tenido que hacer auténticos milagros. ¿Qué anécdotas puede contar sobre esto?

– Algunas anécdotas. Nos explicaron, antes de comenzar a grabar, que en el lugar elegido para el rodaje de los exteriores había dos posibilidades climatológicas en verano: o sol abrasador o lluvia constante. Las dos condiciones son muy malas para grabar. No sé si puedo llamarlo «milagro» pero, durante la primera semana de grabación, gozamos de un sol espléndido difuminado por las nubes, que es una combinación perfecta para filmar. Después había ocurrido mojarla. Eso es un truco de Hollywood para matar el brillo. La Virgen dijo: «No tienen lluvia». Y comenzó a llover durante cinco minutos. Lo justo para que estuviera mojado el suelo.

Sabíamos que el «Milagruco» iba a ser una de las escenas más difíciles de grabar de todo el rodaje. Era una escena de noche, con más de cien personas. Planeamos una toma única, donde la audiencia fuera siguiendo a unos guardias civiles que intentan llegar hasta Conchita, mientras ella atraviesa el pueblo a toda velocidad en medio de una multitud de personas. El día histórico del «Milagruco», había en Garabandal unas cinco mil personas. Cuando Conchita entró en éxtasis, había una dificultad enorme para poder estar a su lado. Queríamos representar lo mejor que pudiéramos ese momento. Repetimos la escena unas siete veces porque no salía bien. Pensábamos que el primer intento había sido un «fracaso total», porque la cámara parecía haber perdido completamente los movimientos planeados. Era casi la una de la madrugada. Nos quedamos bastante satisfechos con la última repetición y nos pusimos a grabar otros planos. Al verlo después, ya en post producción, me sorprendió lo perfecto que había quedado la primera toma. Era genial puesto a cámara lenta. Creo que no podríamos haber planeado algo mejor. Veo allí la mano de Nuestra Madre y un icono para toda la película: su mano guiaba todo

Hay miles de momentos así. Siento que ha sido la Virgen la que iba diciendo cada dos por tres a Jesús: «No tienen vino», es decir, por ejemplo: «No tienen ni idea sobre cómo escribir un guion». Y luego: «No tienen luces», y conocemos providencialmente a Carlos Coroas que se convierte en nuestro director de imagen. Y demás: «No saben dirigir una película». Pues Bryan Shields deja todo para venir a España dos semanas para ayudarnos. «No tienen dinero para el vestuario». Y aparece providencialmente una barbaridad de ropa donada para la película. Y, sobre todo: «No tienen ni idea de cómo organizarlo». El plan que teníamos era: «Tenemos que grabar todo en el día planeado, sin posibilidad de volver a grabar muchas escenas. Si alguna escena no la logramos grabar, quedará fuera de la película»… Ningún actor ha fallado, o ha caído enfermo, se ha herido, la lluvia no ha impedido grabar… «No tienen escenarios». El sitio que habíamos pensado grabar como pueblo de Garabandal tenía asfalto y el Garabandal de la época de las apariciones no estaba asfaltado. Pues el alcalde nos regala un camión de tierra para cubrir el suelo.

Y así fue durante toda la película, desde la primera idea hasta el último clic de la post producción. Y me parece que sigue habiendo milagros incluso en su distribución. Ponemos nuestra agua delante de Jesús y Él la transforma en el mejor vino.

– Cuéntenos cuáles han sido los mejores y los peores momentos del rodaje.

-El rodaje fuerte de la película se hizo en veintisiete días, al que hay que añadir un día de grabación de audios en el que regrabamos unas veintisiete páginas del guion, es decir, más o menos el 30% de todo el guion de la película lo grabamos en un día. Ese día fue muy difícil, humanamente hablando. Fueron alrededor de dieciocho horas de trabajo casi sin parar. Así es la providencia. Solo teníamos ese día para grabar esas escenas, y Dios lo hizo posible.

Con todo, me cuesta decir que ese fue el peor momento del rodaje. Había un ambiente tan familiar que, incluso en momentos así, supimos reír y compartir la carga del trabajo con ánimo, todos juntos. No dormíamos precisamente en hoteles. Los mismos intérpretes y el equipo técnico cocinaban, limpiaban y hacían de todo. Me encantaba el ambiente familiar que se creó. Muchas personas me decían que la grabación estaba siendo para ellos como un retiro, y así es como intenté vivirlo yo también. Los mejores momentos para mí fueron los de la Misa y la Adoración que teníamos cada día. Íbamos con tanta presión y con tanta prisa por todos los lados, que esos momentos para mí eran imprescindibles.

Ni durante la comida podíamos descansar, porque teníamos que estar pensando ya en la próxima escena. En la Misa ponía todo lo que estábamos haciendo encima del altar y descansaba en el Señor. La oración nos sostenía a todos y, sin duda alguna, fueron los mejores momentos del rodaje.

-¿Qué le parece el resultado? ¿Estás satisfecho?

– Estoy muy satisfecho con los resultados de la película. Insisto una vez más, es una bendición enorme haber trabajado en esto. Veo lo bien que han actuado los intérpretes, lo bien que se trabajó para preparar el vestuario, lo bien que está hecho todo lo que se refiere a la iluminación… Doy gracias a Dios por lo bien que ha resultado todo.

Claro que hay fallos técnicos, y estoy seguro de que cualquier «director artístico» podría haberlo hecho mucho mejor nosotros, pero siento que ha quedado como la Virgen ha querido. La creadora de la música de la película, Karen McMahon, me dijo un día que la Virgen de Czestochowa en Polonia no es exactamente el icono más atractivo del mundo. Y, sin embargo, transmite a la Virgen María y mueve a la oración. No es «perfecto», pero transmite. Espero que nuestra película también transmita a Nuestra Madre. Si la película da frutos de conversión, serán precisamente esos fallos los que nos recordarán que han sido Él y Ella, no nosotros. «No a nosotros Señor, sino a tu nombre da la gloria». El día después de que Karen McMahon me dijo eso, delante de la pantalla del ordenador donde trabajo, había una estampita de la Virgen de Czestochowa. No sé cómo llegó allí.

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Los Archivos del Pentágono

La reciente película de Steven Spielberg The Post, sobre la publicación de los Papeles del Pentágono en 1971, ha devuelto a la actualidad una historia que pone de relieve los conflictos entre la responsabilidad ética y los imperativos de la política. La publicación de los documentos top secret por parte del New York Times y el Washington Post, avalada luego por una sentencia del Tribunal Supremo, marcó un hito en la defensa de la libertad de prensa frente al poder. Pero en el origen de la historia hay un hombre, Daniel Ellsberg, que decide romper el silencio que le imponía la ley para seguir la voz de su conciencia.

Daniel Ellsberg, que había trabajado para el Departamento de Defensa, era consciente de que las sucesivas administraciones estaban dando al pueblo una información parcial y deformada sobre la implicación de EE.UU. en Vietnam, y la publicación de esos documentos clasificados fue su contribución para poner fin a la guerra. Aun después de que el Tribunal Supremo autorizara a la prensa la publicación, Ellsberg fue imputado en 1973 por robo y divulgación de documentos secretos. En el juicio, Ellsberg alegó: “Sentía que, como ciudadano americano, como ciudadano responsable, no podía seguir cooperando en ocultar al público americano esta información. Lo hice claramente a mi propio riesgo y estoy dispuesto a responder de las consecuencias de mi decisión”. Finalmente el juez anuló los cargos por irregularidades procesales.

Ellsberg no quería prestar su cooperación a algo que consideraba un mal para toda la sociedad. Y su objeción ética provocó un debate nacional que fue el principio del fin de la guerra.

Casi coincidiendo con el estreno de la película leo la noticia, en The Washington Post precisamente, de que el Departamento de Sanidad americano ha creado una nueva Oficina de derechos civiles para proteger a los profesionales sanitarios que por razones éticas o religiosas rechazan participar en ciertas intervenciones, entre las que se mencionan explícitamente el aborto, la esterilización y el suicidio asistido o eutanasia. Esta oficina estudiará las quejas de profesionales que sean obligados por sus empleadores a “realizar, intervenir o ayudar” en procedimientos que son contrarios a sus convicciones. Si la queja sobre coerción o sanción resulta ser verdadera, la institución empleadora podría perder la financiación federal.

Ya actualmente las leyes vigentes prohíben que las instituciones que reciben fondos públicos federales obliguen a sus empleados a realizar intervenciones a las que ellos objetan por motivos éticos o religiosos. Pero el clima preponderante en la Administración condiciona la aplicación de estos criterios. Bajo la Administración Obama, la autonomía del paciente estaba por encima de las convicciones de la institución; en cambio, la Administración Trump ha reconocido con más amplitud el derecho de las instituciones y de los profesionales sanitarios a actuar de acuerdo con sus convicciones.

Es curioso que la objeción de conciencia, tan alabada en casos como el de los Papeles de Pentágono, ponga en cambio nerviosos a muchos cuando se trata de las conciencias de los profesionales sanitarios. En este caso se dice que los sanitarios imponen sus propias convicciones y discriminan a los pacientes al negarse a realizar intervenciones que estos reclaman por ser legales. Pero el hecho de que una intervención sea legal no implica que un médico esté obligado a realizarla en contra de sus convicciones. Y especialmente cuando no se trata de intervenciones para recuperar y mantener la salud, sino para anular capacidades vitales, como ocurre en el caso del aborto, la esterilización o la eutanasia. Si se trata de respetar la autonomía tanto del médico como del cliente, lo lógico sería que el paciente buscara la colaboración de un médico que compartiera sus ideas.

Por otra parte, muchos de los que critican este “obstruccionismo” de los objetores sanitarios, ven con buenos ojos las objeciones con las que simpatizan. Así, aunque la ley reconozca un derecho incondicional al aborto, la defensora a ultranza de los derechos reproductivos de la mujer apoyaría a la doctora que se niega a realizar un aborto por razón del sexo cuando una pareja no desea una niña. Y aunque la pena de muerte esté reconocida en 31 estados de EE.UU., las compañías farmacéuticas que se niegan a proporcionar sus fármacos para la inyección letal son vistas con aprobación, sin que nadie les acuse de imponer sus propias convicciones. Del mismo modo, para los contrarios a la política migratoria de Trump, la objeción de las “ciudades refugio” merece aplausos aunque suponga ignorar la ley.

En último término, lo que molesta en el caso de los profesionales sanitarios no es su negativa, sino el reproche ético que supone la objeción. Y así como Nixon acusaba a los periódicos de poner en riesgo la seguridad nacional, los contrarios a los objetores de conciencia les culpan de poner en cuestión los valores que se intentan presentar como la nueva normalidad social.

¿Por qué Keira Knightley dice no a cierto tipo de películas?

La actriz se sincera en “Variety” y confiesa que su trayectoria se centra en filmes de época por una decisión muy personal.

La actriz Keira Knightley asegura que no es pura casualidad que muchos de los personajes más relevantes de su trayectoria cinematográfica correspondan a filmes de época.

La hemos visto en espléndidas versiones de “Orgullo y prejuicio”, “Anna Karenina”, “Un asunto peligroso”, “Rey Arturo” o “Expiación” y todo parecía indicar que a la actriz y a su mánager les gustaba ofrecer el lado más romántico, aniñado, femenino y delicado de Keira.

En paralelo a esos papeles, la actriz ha firmado varias campañas publicitarias con importantes marcas de moda, entre ellas Chanel.

Sin embargo, la razón por la que Keira se ha entregado a los guiones de época con más ahínco que a otro tipo de personajes no se debe a querer formar de sí misma una imagen de actriz encerrada en el territorio del pasado.

En declaraciones a “Variety”, una de las más famosas publicaciones acerca del mundo del espectáculo, Keira ha explicado: “Yo no hago películas ambientadas en la actualidad porque todos los personajes femeninos que se escriben casi siempre acaban siendo violados”. 

La famosa asegura que encuentra “de muy mal gusto” la manera en la que las mujeres son representadas en la mayoría de películas actuales, sin embargo, “en los filmes de época que me ofrecen todos los papeles femeninos me parecen muy inspiradores”. 

“Violadas en las cinco primeras páginas”

La tendencia, sin embargo, está cambiando y a la actriz le llegan últimamente proyectos de guión que podrían romper la “colección de clásicos” en los que ha competido con Sophie Marceau o Emma Thompson.

“Sé que las cosas están mejorando. De repente -dice- me están empezando a llegar varios guiones con historias modernas en el que la protagonista no es violada en las primeras cinco páginas o simplemente está allí como novia cariñosa o novia del hombre”.

Estas declaraciones de empoderamiento femenino no son una crítica por la falta de trabajo puesto que en el caso de Knightley la lluvia de ofertas para la actriz sigue siendo abundante.

Sin embargo, como ella misma señala, “con la aparición de Netflix y Amazon estamos viendo cada vez más personajes femeninos fuertes, pero me temo que en el cine convencional no es así”.

Knightley no solo ha participado en filmes de época. Cuenta en su haber títulos como “Piratas del Caribe” (con la que le sobrevino una avalancha de fama difícil de digerir a los 18 años), la comedia romántica “Love Actually” o “Begin again”, una deliciosa película de bajo presupuesto en la que la actriz dio lo mejor de sí como intérprete cinematográfica y musical.

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“Star Wars Episodio VIII: Los últimos Jedi”

16 diciembre 2017 Deja un comentario

Nuevas esperanzas para nuevas generaciones

 

Sorprendente defensa de los ideales de los jóvenes en esta nueva entrega de la saga galáctica

La crítica que con mayor facilidad se puede lanzar sobre este Episodio VIII de Star Wars es que supone más de lo mismo, pero precisamente eso es lo que puede espolear a los fans de la Saga a acudir en masa a las salas. Sobre todo si ese “más de lo mismo” lleva aparejado el término “y mejor”.

Y es que como prueba de lo contentos que deben estar en la factoría Disney con el resultado de esta película tenemos el anuncio que se hizo incluso antes del estreno, de que el director Rian Johnson disponía de carta blanca para afrontar una nueva trilogía de películas ambientadas en el amplio universo Star Wars, pero sin constituir una continuidad dentro de los ocho episodios que ya conocemos.

Es decir, se ha dado por tan bueno su trabajo en esta entrega que se le permite poder planificar tres episodios de lo que sin duda será una nueva una notable ampliación de la mitología galáctica.

Pero centrándonos ya en este Episodio VIII la buena noticia es que se profundiza en la labor ya iniciada en la anterior entrega relativa a introducir un elenco de nuevos personajes con el que las nuevas generaciones se identifiquen, tanto por novedad como por sintonía de edad, sin por ello dejar de lado el legado de los personajes que llevan con nosotros desde finales de la década de los 70.

No ha sido tarea fácil pero las subtramas que implican a personajes de distintas generaciones tanto por separado como en colaboración, quedan hurdidas con habilidad manteniendo en todo momento el ritmo y salpicando la narración notables y en ocasiones inesperadas dosis de humor, de momentos de puro vértigo y emoción, y reservando un par de muy memorable secuencias que harán aflorar la lagrimita del fan de la saga que ha crecido al mismo tiempo que sus personajes favoritos.

Como trasfondo, en medio de implacables persecuciones, las enseñanzas a una nueva generación, así como las lecciones finales y el sacrificio de quienes deben ceder el testigo a manos más jóvenes que ansían buscar su lugar en el mundo, en la vida, en la galaxia, por muy lejana que esta sea.

Seguramente habrá tras este Episodio VIII al menos un par de frases que pasarán a ser analizadas y divulgadas por quienes saben encontrar en la lucha entre el bien y el mal, por muy ficticia que sea, algunas reglas con las que tratar de mejorar la propia vida y la relación con los semejantes y con el entorno.

Curiosamente y para quedar aún un capítulo de la actual trilogía, el cierre de esta entrega ofrece un mensaje final de esperanza infinita, de capacidad de ilusión y de confianza en las potencialidades de las nuevas generaciones, de quienes sienten la llamada algo superior al individuo, pero que al mismo tiempo le conecta con todo y con todos y que no dudarán en rebelarse contra lo que consideren injusto.

Una vez más la fuerza nos sigue acompañando.

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