¡ÁNGELES EN EL FRENTE DE BATALLA!

«En los momentos de graves peligros, de guerras y de masacres bélicas, frecuentemente olvidamos que tenemos amigos muy poderosos en el Cielo que nos han sido personalmente asignados por Dios desde el momento de nuestra concepción, en calidad de ángeles custodios. “Satanás quiere la guerra” nos dice María, pero ¿quién es él frente a toda la Armada Celestial que incesantemente adora a Dios y lleva a cabo sus misiones especiales en la Tierra en nuestro favor? Hemos rezado mucho por la paz del mundo el 25 de marzo, cuando el Papa Francisco consagró la humanidad al Corazón Inmaculado de María, particularmente a Ucrania y a Rusia. Pero podemos continuar rezando e invocando la poderosa ayuda de los ángeles. ¡Enviémoslos a las primeras filas en Ucrania, así como en los demás lugares del mundo donde estén en pleno combate! Lo que no podemos hacer a causa de nuestros límites humanos, ellos lo pueden. El ángel custodio es el amigo ideal porque goza de dones específicos muy preciosos para nosotros. Formar un equipo con él nos abre hacia horizontes magníficos y nos cambia la vida.

En el combate espiritual, los ángeles son aquellos amigos íntimos que nos anticipan las astucias del enemigo y nos ayudan a superarlas con la gracia de Dios. Nos llaman al orden cuando nos desviamos en nuestra manera de seguir a Jesús. Nos vuelven a poner sobre el buen camino porque conocen el plan de Dios para nosotros y cuál es nuestra vocación única en la Tierra.

Podemos además encomendarles misiones, pedirles su poderosa intervención en Ucrania, que cuiden de las víctimas en los combates, que protejan a los refugiados y que inspiren las decisiones de los jefes de estado. Estamos muy limitados en cuanto al socorro que quisiéramos brindar, pero los ángeles no lo están si nos encomendamos a ellos con confianza y fervor.»

© Children of Medjugorje – 15 de abril de 2022

Sor Emmanuel

¿Alguna vez has sido salvado por los ángeles?

¿Alguna vez en tu vida has sido salvado por los ángeles de Dios de un peligro inminente? El periodista francés Pierre Jovanovic relata su propia experiencia:

«Una tarde de enero de 1988 estaba en Fremont (EEUU). Un amigo y yo nos habíamos subido a un auto alquilado y estábamos conduciendo por la autopista 101 a San Francisco. Todo parecía completamente normal y tranquilo. El sol brillaba y como no conducía el coche, estaba viendo pasar los grandes camiones…. Cuando de repente, sin reflexionar, me sacudí bruscamente hacia la izquierda. Un segundo después, una bala atravesó el parabrisas y golpeó exactamente donde había estado, a la derecha. Hablando de este caso con algunos compañeros, descubrí que no era el único al que le había pasado algo parecido. Otros colegas, periodistas o fotógrafos, me hablaron de casos inexplicables en los que se habían salvado de la muerte».

Lo atribuyó a su ángel de la guarda y, por ello, inició una investigación, viajando por todo el mundo para aprender todo lo que pudo sobre este tema, escribiendo su libro «Survey of Guardian Angels», donde relata interesantes testimonios, que alientan nuestra fe en su ayuda y protección.

Un amigo mío, de quien no puedo dudar en absoluto, me estaba contando lo que le sucedió personalmente, cuando era estudiante universitario. Un día estaba esperando el autobús al costado de la carretera, distraído y pensando en el próximo examen, cuando sintió que alguien lo agarraba bruscamente por el pelo y lo tiraba hacia atrás. En ese momento, un autobús pasó a toda velocidad por donde había estado. Cuando se volvió para ver quién lo había empujado … no vio a nadie, estaba solo. E inmediatamente pensó en su ángel. Desde entonces nunca lo olvida.

Recuerdo lo que me dijo una mujer. Una noche oscura y silenciosa se iba a casa, en silencio, cuando, de repente, un coche aparcado a su lado y dos hombres salieron y quisieron llevarla adentro. En ese momento, otro hombre alto llegó a la vuelta de la esquina y trató de ayudarla, y los otros dos huyeron sin pensarlo dos veces. El joven amablemente la escoltó a su casa. Ella nunca olvida este evento, que para ella fue una protección de Dios. ¿Era su ángel? ¿Fue una simple coincidencia, que alguien pasara por allí en ese momento y la ayudara resueltamente? Es posible, pero también podría ser que su ángel inspirara a ese joven a pasar por ese lugar en el momento adecuado para ayudarla y salvarla. Nada sucede por casualidad.

Del libro del Padre Ángel Peña sobre los ángeles