Cuando ya no puedes más con tu hijo adolescente…¡la solución!

El amor es el poder más grande

Consejos útiles para un padre amoroso que trata con un niño no tan adorable

Cuando me convertí en madre por primera vez hace 23 años, nunca pensé que sería posible que no me gustara mi propio hijo. Sin embargo, en el transcurso de las últimas décadas ha habido momentos en los que no me ha gustado uno de mis hijos, especialmente cuando se acercaban sigilosamente a la adolescencia.

Si bien los he amado intensamente, ¡y todavía los amo!, me sorprendieron estos sentimientos de disgusto. Quiero decir, no es algo que quieras admitir ante ti mismo, y mucho menos ante amigos y familiares. Y ciertamente no estaba escrito en ningún manual que estos horribles sentimientos negativos asomarían la cabeza y me llenarían de culpa, confusión e ira.

Recientemente, después de un tiempo muy difícil con uno de mis hijos, en realidad me quebré y hablé con otras dos mamás de jóvenes. Ambas habían pasado por momentos muy difíciles, ambas se sentían completamente desgastadas y cuestionaban su maternidad.

Me hizo pensar: si nosotras tenemos estos sentimientos, otras mamás también deben tenerlos. Y en realidad me hizo enojar más. Somos tres madres amorosas que siempre hemos hecho todo lo posible por nuestros hijos. Todas trabajamos duro y tratamos de inculcar en nuestra descendencia los valores que son importantes para nosotras. Sin embargo, nuestros esfuerzos, según nuestros hijos, aparentemente no son lo suficientemente buenos.

Una llamada de atención

Escucharnos a todas expresar nuestras experiencias fue un gran grito de guerra: «¡Somos buenas mamás!». Pero, ¿cómo avanzamos con sentimientos negativos hacia nuestros hijos?

Luego pensé en mi propia mamá, que tenía 9 hijos . ¿Alguna vez le disgustó alguno de nosotros? Ella es tan sabia y tan comprensiva. Seguramente tiene el secreto para tratar con adolescentes insatisfechos.

Pensé en una expresión que usa a menudo: «Todo sale en el lavado». Realmente no entendía a qué se refería cuando era más joven, especialmente porque uno de sus muchos talentos es quitar las manchas difíciles de la ropa que la gente normal dejaría por imposible.

Ahora, en retrospectiva, entiendo lo que quiere decir. Nuestros hijos nacen y se colocan en un ciclo largo y caliente. Durante los diversos ciclos, dan vueltas, hacen mucho ruido, luego se calman y luego vuelven a ponerse en marcha. El ciclo de lavado terminará algún día. Habrá calma; solo tenemos que aguantar y ser pacientes.

Es dificil. Tenemos que apegarnos a nuestras armas. Al admitir que no nos gustan nuestros hijos, podemos tomar medidas para ayudarnos a volver a quererlos. No es fácil, pero aquí están las tácticas que he estado usando y que parecen ayudar:

1 ACEPTA TUS SENTIMIENTOS.

Es horrible mirar al niño que amas y admitir que no te gusta. Pero recuerda: no es un estado mental permanente. Si no te gusta una comida que has preparado, haces ajustes hasta que funcione. Trata de pensar en tus hijos como si fueran una comida que no está bien sazonada.

2 NO DISCUTAS LAS COSAS CUANDO TODAVÍA ESTÁS ACALORADO.

Una de las peores cosas que puedes hacer es abordar temas difíciles cuando tu hijo te está gritando. Diría cosas hirientes. Normalmente, las personas dicen cosas en el calor del momento de las que luego se arrepienten. Es un mecanismo defensivo natural atacar cuando estás enojado. Piensa en tu hijo como un animal enojado y herido, y háblale cuando esté tranquilo.

3 NO ENUMERES TODOS SUS FALLOS.

Esto es complicado. El mal comportamiento es inaceptable. Los niños necesitan que se señalice este comportamiento, pero solo de una manera que pueda ayudarlos a seguir adelante. Esto significa salir con soluciones prácticas a sus problemas. Si tu hijo necesita ayuda con la gestión del tiempo, por ejemplo, sugiere un horario realista que pueda ayudarlo.

4 TOMARSE UN TIEMPO.

Una táctica que realmente me ayuda cuando estoy lidiando con un adolescente insoportable es tomarme un descanso de él. Recientemente tuve una situación en la que me sentí tan devastada que no podía hablar con mi hijo. Necesitaba saber las consecuencias de sus palabras, y cuánto me había lastimado. Mi silencio fue probablemente el mensaje más fuerte que pude haber enviado.

5 DI NO A LA CULPA.

Es muy fácil caer en la trampa de preguntarse qué deberías haber hecho y qué podrías haber hecho mejor. Detente. Como padres amorosos, hacemos lo que creemos que es mejor en el momento. No tratamos deliberadamente de sabotear la vida de nuestros hijos. Hay factores externos que juegan un papel muy importante, y es importante recordar que si bien sentimos que nuestros hijos son un reflejo de nosotros, también son en gran medida su propia persona. Y, lo que es más importante, en la edad adulta temprana están lidiando con una gran cantidad de sentimientos y frustraciones que no siempre pueden verbalizar o comprender.

6 ¡CULPA DEL COVID!

He pasado los últimos años culpando a la pandemia por casi todo, especialmente por el impacto que ha tenido en nuestras vidas. En realidad, la pandemia ha afectado a nuestros hijos de maneras que aún no podemos entender. En un momento de sus vidas en el que deben sentirse libres de preocupaciones, han tenido que lidiar con restricciones que no son consistentes y, a menudo, no tienen sentido. El impacto a largo plazo del SARS-COV2 no se sabrá por mucho tiempo, así que ten esto en cuenta cuando vea que sus hijos tienen dificultades.

7 ORAR.

¡Y reza mucho! No puedo decir cuántas veces le he suplicado a la Virgen que me muestre el camino, que me enseñe a tener paciencia y me dé la fe para no desistir de mi hijo. Funciona. Siempre es cuando estoy en mi punto más bajo, al final de un momento difícil, cuando ella viene a mí por la noche y alivia mi angustia, y me recuerda que todo saldrá a la luz.

Divertirse con o sin alcohol

Martha Morales

En algunos ambientes la diversión es la meta de la existencia. Ha aumentado el uso y abuso de alcohol entre la gente joven porque no saben divertirse. Podrían bailar, escuchar música, organizar actividades culturales y deportivas, hacer teatro, leer, cantar al ritmo de una guitarra o del piano, jugar ajedrez, dominó, maratón u otro juego de mesa, o conversar y beber alguna limonada o cerveza. Pero como no saben divertirse y tienen pocas iniciativas, sólo se les ocurre ir a beber. Dice Cantinflas: “Para las muchas penas, las copas llenas. Para las penas pocas, llenas las copas”. Ahora también las chicas consumen alcohol especialmente los fines de semana.

Un autor anónimo dice que el alcohol nunca es la respuesta…, pero si hace que te olvides de la pregunta.

No hay en la historia el ejemplo de alguien que haya superado sus problemas personales con el alcohol. El antidepresivo más antiguo es el alcohol. Desde tiempos inmemorables el hombre utiliza esa bebida para sobrellevar la angustia, la frustración, los traumas o la soledad. El alcohol sólo ayuda a “disfrazar” los problemas, y posteriormente se convierte en el principal conflicto de quien trató de solucionar sus males con la bebida. El alcohólico termina solo, sin trabajo y sin patrimonio. Y a pesar de esos, no sólo los hombres, también las mujeres se animan a emborracharse.

Los jóvenes creen que en el alcohol o en la droga van a encontrar el “paraíso”, y encuentran la “dependencia”.

Muchos estudiantes de Secundaria han consumido, al menos una vez en su vida, bebidas alcohólicas en exceso. La ignorancia de los efectos nocivos para la salud es tal que se ofrecen esas bebidas hasta a menores de diez años. Con frecuencia, los “amigos” del adolescente lo animan a tomar y, cuando viene una congestión, son los primeros que desaparecen de la escena.

Algunos padres de familia se muestran permisivos o indiferentes cuando sus hijos empiezan a consumir bebidas embriagantes y no miden los efectos psicológicos y emocionales que pueden sufrir. El consumo de alcohol puede causar alteraciones en el cerebro de los niños y adolescentes. La educación siempre ha tomado muy en cuenta la templanza, a lo largo de la historia, menos ahora, donde se quiere romper límites.

El problema crece entre los jóvenes. A esta edad algunos solicitan ayuda para superar la adicción al alcohol porque son conscientes de que se alteran, se violentan y buscan pleitos y, con frecuencia, faltan a la escuela y a sus deberes.

El pico estadístico de mayor consumo está en torno a los 25 años, edad a partir de la cual la mayoría – salvo aquellos que están encaminados por una más o menos clara trayectoria de alcoholismo – comienzan a descender la cantidad de etílico consumido. La cerveza y los licores combinados son las bebidas preferidas de los más jóvenes y el vino aumenta su protagonismo a medida que crece la edad. Y es en el medio rural donde la proporción de varones es mayor que en la ciudad; al contrario de las chicas que, por razones estilo de vida y consideración social, beben más en el ambiente urbano.

El alcohol desinhibe y tomado en cantidades excesivas – para cada persona el límite es distinto- predispone a conductas violentas personales o grupales; euforias que pueden ser peligrosas en el uso de vehículos, y no cabe olvidar que los accidentes de motos y coches son la primera causa de muerte juvenil. El alcohol es «amigo» del crimen, dice un tratado de medicina legal. En el borracho o borracha se da poco control sexual y, consiguientemente, aumento de embarazos en adolescentes.

Naturalmente, su utilización moderada y en circunstancias ambientales apropiadas no sólo no es malo, sino un elemento que sirve para animar la vida personal y social. Pero cuanto más se tome y cuanto más joven sea el que lo ingiere, la cercanía a las consecuencias negativas aumenta.

La adolescencia es un periodo muchas veces difícil para los chicos: tienen problemas y tensiones interiores, frustraciones escolares, laborales o familiares; y ellos de una manera más o menos consciente buscan en el alcohol que es una compensación falsa y riesgosa.

El alcoholismo es un tipo de enfermedad en la que el paciente cree no estar enfermo. El alcohólico sufre de un sentimiento de culpabilidad; recordarle sus fracasos empeora su situación. A veces una crisis puede convencer al alcohólico de que necesita ayuda: un accidente, un arresto, una indigestión, la pérdida del trabajo… La crisis puede ser necesaria para su recuperación. No hay que hacer nada para impedir que suceda. “No hay mal que por bien no venga”.

Si los jóvenes supieran que hay hombres muy poderosos en la ONU y en el Club de Roma – entre otros-, que los quieren manipular, se rebelarían. Hay organizaciones internacionales que desean debilitar a los pueblos del Tercer Mundo por lo que tienen de más valioso: sus niños y sus jóvenes. Y les ofrecen un paraíso artificial a base de diversiones, alcohol, sexo y drogas. ¿Y esto para qué?  Para que no tengan espíritu crítico ante sus males manejos. La esperanza de recuperación estriba en la capacidad de reconocer la necesidad de ayuda, el deseo de dejar de beber y la sinceridad de admitir que, por sí mismo, no puede lidiar con el problema. Podemos tener la esperanza bien alta porque las energías de la inteligencia y la libertad son más poderosas que todos los condicionamientos económicos y políticos.

“Hay medios para proteger a los menores de la pornografía”

El Dr. Carlos Chiclana, experto en psiquiatría y profesor en la madrileña Universidad San Pablo CEU, le ha dedicado buen tiempo al estudio de los perjuicios provocados por la pornografía. Ver llegar a su consulta a personas que le confesaban tener problemas por este hábito y que le pedían ayuda, lo empujó a interesarse más en ello, a publicar un libro (Atrapados en el sexo: Cómo liberarte del amargo placer de la hipersexualidad).

Recientemente, Chiclana y la Dra. Gemma Mestre-Bach han realizado una revisión bibliográfica para determinar cuántas investigaciones han tocado el tema de los daños que causa el porno específicamente en la mente y la conducta de los más jóvenes.

Según explican en la introducción, “los efectos perjudiciales han sido ampliamente estudiados en población adulta, [pero] los estudios en niños y adolescentes siguen siendo escasos, probablemente debido a las dificultades en el procedimiento, las limitaciones éticas de la temática en cuestión, la ignorancia sobre esta realidad y la rápida colonización que la pornografía ha hecho de las redes sociales, series y vídeos a los que los adolescentes tienen acceso ilimitado. Ni los padres ni los investigadores han llegado a tiempo para conocer esta realidad que se ha impuesto”.

Dr. Carlos Chiclana
Dr. Carlos Chiclana

Para haber pasado ya varias décadas desde la aparición de Internet –que ha facilitado a los menores de edad el acceso a esos contenidos–, puede sorprender la lentitud en definir si el porno implica para ellos perjuicios concretos, indiscutibles:

— De las investigaciones examinadas por ustedes, queda en claro que no existe consenso respecto a si el porno modifica o no las conductas de los adolescentes. ¿A qué se debe la disparidad de criterios?

— La experiencia clínica apunta a que la pornografía afecta de manera notable la conducta de los adolescentes, y así lo muestran muchos estudios, aunque por ahora son insuficientes. Son necesarios más, con más participantes y con seguimiento durante años.

La ciencia, mejor sin presiones

— Una adicción implica la adopción de un hábito dañino para la persona. Muchos casos demuestran que el consumo de materiales porno puede, por lo repetitivo y por la búsqueda de sensaciones e imágenes más fuertes, clasificarse como tal. Pero algunas asociaciones de psiquiatras –como la Asociación Americana de Psiquiatría (APA)– rehúyen el tema y el término. ¿Se están imponiendo intereses no científicos?

— La APA refiere que son necesarias más investigaciones científicas, y considero que tiene razón. No es sano que la ciencia se vea alterada por ideologías, presiones mediáticas o sociales, por la moral, la religión o por intereses económicos.

Es lícito rechazar la pornografía por muchos motivos, como la violencia contra la mujer, la corrupción de menores, los abusos, su relación con la trata de personas, el daño moral a la persona, etc., pero estos motivos no son suficientes para considerar su consumo una patología psiquiátrica. Esto hay que demostrarlo y hay todavía muchos interrogantes.

En 2013 la APA rechazó, debido a falta de evidencia empírica y consenso científico, la propuesta de inclusión de este posible trastorno en el Manual Diagnóstico (DSM-5), en el que la dependencia de la pornografía habría sido incluida como un especificador del trastorno hipersexual. Más recientemente, la Organización Mundial de la Salud ha incluido en la CIE-11 el diagnóstico de “trastorno de conducta sexual compulsiva” como un trastorno de control de los impulsos, en el área de los problemas de salud sexual, bajo el cual se incluiría el uso compulsivo de la pornografía.

Se estudia si este trastorno es una adicción comportamental, pero los expertos que participaron en el diseño de la CIE-11, adoptaron un enfoque conservador, al categorizarlo como un trastorno de control de los impulsos, porque aún es escasa la evidencia que lo demuestre.

Para considerar una conducta como adictiva, se debe verificar la frecuencia y la duración de la conducta, la dependencia y los síntomas de abstinencia

¿Todo el que consume pornografía se convierte en un adicto y experimenta numerosas consecuencias negativas, tanto a nivel personal como a nivel interpersonal? La respuesta es no. Muchas personas consumen pornografía e integran esta conducta en su proyecto vital de la forma que ellas consideran.

Es posible identificar tres escalones cualitativos: en el primero de ellos se encuentran personas que consumen pornografía de modo esporádico y recreativo, y que pueden detener la conducta sin dificultad. Habrá consecuencias personales, sociales, familiares, morales, etc., pero no hay patología médica.

En un nivel medio se encontrarían aquello que hacen un uso problemático de la pornografía. La utilizan para regular sus emociones; la frecuencia, la intensidad o el tiempo dedicado son excesivos; gastan dinero de forma desproporcionada, y experimentan consecuencias negativas en su vida sexual. No pueden decir “no” a esta conducta. Estos comportamientos problemáticos requerirían de ayuda profesional.

Finalmente estarían aquellas personas que han generado una dependencia. Esta ha recibido distintos nombres, aunque el más extendido sería el de adicción a la pornografía. Para considerar una conducta como adictiva se tienen que reunir varios criterios médicos, como la frecuencia y duración de la conducta, la dependencia y los síntomas de abstinencia si no la puedes llevar a cabo.

Incidencias negativas concretas

— En su experiencia como psiquiatra, ¿ha tratado casos de adolescentes que puedan encajar en la categoría de pornoadictos?

— Sí; en nuestra consulta atendemos desde hace años a adolescentes que reúnen los criterios para considerar que tienen una adicción comportamental a la pornografía. Son más numerosos los que presentan un uso problemático de la pornografía.

— ¿En qué medida puede el consumo de porno influir la conducta de una persona joven? Se habla de una alteración del funcionamiento cerebral…

— Desde el punto de vista neurobiológico, existen evidencias que muestran alteraciones en estructuras anatómicas cerebrales, al estudiarse con resonancia magnética funcional, electroencefalografía, medidas neuroendocrinas y marcadores neurofisiológicos.

El adolescente “enganchado” al porno no necesariamente muestra signos exteriores de adicción; lo puede llevar en secreto

Aún no se sabe con certeza si estas alteraciones forman parte de las causas del trastorno y favorecen la aparición de un uso problemático de la pornografía, o si, por el contrario, este deterioro neurobiológico es una consecuencia del propio consumo excesivo de pornografía.

Es posible que el consumo se inicie en la etapa adolescente y estas alteraciones neurobiológicas aparezcan de forma paulatina a lo largo de la edad adulta. Sin embargo, al no existir pruebas empíricas, los resultados deben ser interpretados con cautela, debido a las posibles diferencias entre el desarrollo y la madurez cerebral de los adolescentes y los adultos.

— Para un adolescente, ¿cuáles serían, en lo social, los signos más problemáticos derivados de estar “enganchado” al porno?

— No es obligatorio que en lo social se muestren signos de que una persona está enganchada al porno, porque se puede llevar en secreto. Si hablamos de consecuencias sociales y relacionales, el uso de pornografía puede relacionarse con el desarrollo de actitudes permisivas sexuales, la instrumentalización de la sexualidad, el desarrollo de estereotipos de género, la visión de la mujer como un objeto, las jerarquías de género, las actitudes agresivas en el ámbito sexual, la “autoobjetificación”, una alteración de la imagen corporal, una mayor preocupación sexual, mayor probabilidad de reportar victimización física y sexual, relaciones sexuales de riesgo, mayor uso del sexting, encuentros con múltiples parejas sexuales, expectativas irreales sobre la relación sexual, alteraciones en la respuesta y satisfacción sexual y peor calidad de las relaciones afectivas.

También se ha sugerido que el uso de pornografía puede afectar el rendimiento escolar, favorecer el consumo de sustancias y conductas delictivas, fomentar un estilo de vida menos saludable, una sintomatología depresiva y psicosomática, e incitar a acudir a sexo de pago.

Por su parte, algunos autores afirman que la pornografía puede tener efectos positivos, como aumentar el conocimiento sexual, potenciar la autoestima sexual y el deseo en la pareja, aliviar el estrés, disminuir el aburrimiento y generar sensaciones de apoyo e incremento de la satisfacción sexual.

A pesar de toda la información existente respecto a las posibles consecuencias del consumo de pornografía, los resultados son contradictorios y no cuentan con el apoyo unánime de la comunidad científica. Con los datos actuales no se pueden hacer afirmaciones robustas sobre la causalidad de dichas asociaciones. Por ello es necesario realizar más investigaciones sobre las posibles consecuencias del consumo de pornografía en los adolescentes y las variables mediadoras de estas consecuencias.

— Una de las posibles consecuencias de esta práctica sería una mayor agresividad. Algunos investigadores, sin embargo, solo contemplan este resultado como derivación del visionado de porno violento. ¿Qué ha constatado Ud.?

— La realidad en la consulta es que hay adolescentes que sí presentan mayor agresividad y en el último año hemos atendido varios casos de abusos intrafamiliares de adolescentes sobre hermanos o hermanas. Pero una serie de casos no explica toda la realidad.

Algunos estudios muestran que los niños y adolescentes que usaban pornografía eran más propensos a mostrar conductas agresivas que aquellos que no la usaban. Sin embargo, otros no encontraron relación.

Diversos estudios muestran que la exposición a material pornográfico violento generaba un aumento de casi seis veces la probabilidad de comportamiento sexualmente agresivo e incrementaba la frecuencia de agresiones sexuales, y sugieren que habría relación con el abuso y la coerción sexual. Además, se asoció con todos los tipos de violencia en el noviazgo y su aceptación.

Parece, por tanto, que exclusivamente la pornografía violenta podría asociarse a conductas sexuales agresivas, aunque tal asociación es altamente controvertida y requiere de más evidencia empírica para poder obtener resultados concluyentes.

— En contraposición a la variante anterior, ¿se puede hablar de un porno amable, inocuo, llanamente recreativo?

— Hay quienes consideran que puede existir un porno ético, educativo y feminista si cumple los siguientes criterios: ser realizado por actores profesionales, bien pagados, tratados con dignidad y respeto; con los que se acuerde qué harán y qué no, con consentimiento; sin daños físicos, mentales, infecciosos o psicológicos; con disfrute y diversión; que refleje la diversidad de cuerpos, deseos y prácticas sexuales; que no participen menores ni haya relación con la trata de personas, y que paguen todos los impuestos. Si todo el porno fuera así, sería un avance, se reduciría la violencia y el daño a personas.

No obstante, nunca recomendaría su consumo a niños ni adolescentes, no lo utilizaría para la educación sexual, y ni siquiera como entretenimiento. Animaría a quien lo defiende a que se plantee si cumple de verdad una ética de mínimos: que no atente contra algún derecho fundamental, que sea bueno en sí mismo y que no genere perjuicios físicos y psicológicos a personas específicas.

“No es una batalla perdida”

— ¿Es posible, una vez cesado el consumo de porno, restaurar las conexiones cerebrales al punto en que se hallaban en el minuto anterior a la primera vez? ¿Cuál es la esperanza más cierta para quienes se proponen abandonar este hábito?

— Sí, se puede abandonar este hábito y es posible volver a llevar una vida sexual sana e integrada con el propio proyecto de vida. ¡Claro que hay esperanza! Los estudios muestran la eficacia de la terapia cognitivo-conductual, y hay programas terapéuticos específicamente diseñados. Para prevenir las consecuencias perjudiciales del consumo de pornografía será de interés desarrollar programas de educación afectivo-sexual integradores.

— Con la omnipresencia de Internet y la facilidad con que los adolescentes comparten contenidos digitales, impedir su acceso al porno puede ser como intentar poner puertas al campo. ¿Hay modos efectivos de hacerlo, o esta es una batalla en gran medida perdida?

— No es una batalla perdida: sí hay medios para proteger a los niños y adolescentes de la exposición temprana a la pornografía. El principal es la educación sexual desde la infancia, a cargo de los padres y en coordinación con colegios y asociaciones. Además, se pueden emplear filtros de educación parental y medidas legales que los protejan de la exposición temprana e involuntaria.

Actualmente está pendiente en España la aprobación de una ley de medios audiovisuales que cumpla una directiva del Parlamento Europeo. Tal como se indica en el anteproyecto de ley, se han de tomar “las medidas necesarias para la protección de los menores en el servicio de intercambio de vídeos a través de plataforma respecto de los programas, los vídeos generados por usuarios y las comunicaciones comerciales audiovisuales que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral y, en todo caso, impedir el acceso a escenas que contengan violencia gratuita o pornografía”.

A muchos profesionales nos parece que la directiva, y su consecuente aplicación en cada Estado miembro, puede ser una buena oportunidad para que se regule el acceso a contenidos pornográficos, de forma que se proteja a los menores y se promueva una educación sexual integral y de calidad.

La maternidad, a su tiempo

embarazo-adolescente2Toda mujer quiere ser madre, y desea lo mejor para sus hijos. Lo mejor para un hijo es tener una familia sólida. El padre representa el poder y la autoridad, es proveedor y forjador de identidad. El padre da seguridad y confianza. La madre da cariño y atenciones cada día. El niño tiene necesidades emocionales y psíquicas. Se necesitan dos para engendrar un hijo. También se necesitan dos para su desarrollo.

Hay adolescentes que quieren embarazarse solamente por la emoción de ser madres, no ve más allá. Un hijo necesita padres responsables, que sepan educar. Si una chica se embaraza y no quiere tener un hijo, lo mejor es que lo dé en adopción, ya que el aborto le causaría un mal de por vida, pero lo mejor es que viva la abstinencia sexual hasta que se case.

Una adolescente le comentó a su mejor amiga:

-Si llego a los 25 años sin casarme, buscaré tener un hijo.

Su amiga repuso:

-¿Te falta autoestima?, ¿no le hará falta un padre a tu hija o hijo?… Conozco a una adolescente que decía: “Daría la mitad de mi vida por tener  a mi padre en casa”.

La mujer que desea un hijo a toda costa se valora poco; no se siente capaz de que un hombre se comprometa con ella de por vida. Con esas ideas, esa mujer compromete su felicidad y la del hijo, pues siempre hay que buscar el bien real del otro. Lo que todo el mundo quiere es una familia bien constituida. Precisamente porque el amor y la sexualidad son algo grande, se ha de reservar para el matrimonio.

El amor es la vocación fundamental de todo ser humano. Todos deseamos amar y ser amados. El don del cuerpo en la relación sexual es el símbolo de la donación total de la persona. Esto no se consigue con el amor libre pues esa pareja, al no ser verdaderos esposos, actúan con mentira como si lo fueran, falsean así el uso de la sexualidad y se hieren a sí mismos en lo más profundo.

La abstinencia sexual trae muchos beneficios: se evitan las enfermedades de transmisión sexual, el embarazo no deseado, herir a la pareja, y, sobre todo, son más felices así. Los jóvenes entienden muy bien los mensajes de abstinencia. Lo normal es que la gente soltera no tenga relaciones sexuales. El problema está en que algunos textos de Biología de Primaria y Secundaria los impulsan a los adolescentes a experimentar con su sexualidad.

La juventud actual vive bombardeada de invitaciones a las relaciones sexuales prematuras que destruyen a la persona. Al ser el sexo un don maravilloso, no se puede ir repartiendo por el mundo, sino que se ha de guardar como un tesoro, para la persona a la que se va a amar en exclusiva.

¿Qué se entiende por abstinencia sexual? Consiste en tomarse en serio el amor, y esperar a tener relaciones íntimas hasta el día del matrimonio. Los jóvenes deben de comprender que hay que esperar porque vale la pena, para así amar más. El sexo es como el fuego en las relaciones juveniles: consume todo lo que se haya edificado hasta ese momento. “¿No vales tú la pena para que esperen por ti?”.

El mejor candado para guardar a un joven es su propia voluntad, como bien lo dice Miguel de Cervantes en El Quijote: “Guardábala su padre, y guardábase ella; que no hay candados, guardas ni cerraduras que mejor guarden a una doncella que las del recato propio”. Cervantes también decía que las mujeres, como las reliquias, hay que adorarlas pero no tocarlas.

Los grandes poderes de este mundo a todos nos quieren viciosos porque los viciosos son fáciles de gobernar, y nos convencen que es menos mala la mariguana que el alcohol. No hay nada más fácil de gobernar que las chicas liberadas. La muchacha casta es difícil porque sabe lo que vale su cuerpo y su alma. No se regala ni se vende, es capaz de examinar, de valorar, de escoger; la liberada tiene precio bajo.

La Anticoncepción de Emergencia en 2015

adolescentes9Estamos en una guerra ideológica. La guerra de las ideas sobre la familia se va a ganar o perder en la opinión pública. Nada de lo que pasa es accidental. Todo está planeado. Todo es negocio. Existe una manipulación sin escrúpulos. La guerra más importante de la humanidad se está dando en este momento. El problema está en que no nos han enseñado a pensar.

La Estrategia Nacional para Prevenir Embarazos en Adolescentes (ENPEA) difundirá el uso del condón y la anticoncepción de emergencia, entre otras cosas. Si uno lee las estadísticas del INEGI sobre natalidad y adolescentes, vemos que las cifras se han estabilizado en los últimos años y no se ha disparado el embarazo en adolescentes. Según cifras oficiales sólo el 23% de los adolescentes han tenido relaciones sexuales. Pero el Presidente Peña Nieto seguramente tiene compromisos con el extranjero -a raíz de que pidió préstamos y endeudó de nuevo al país- y, por tanto, debe someterse a los mandatos de la ONU. Esos compromisos incluyen difundir los medios anticonceptivos, con lo cual cada vez tendremos más mujeres que carguen con una serie de culpas, y, por tanto, que no sean felices.

La actividad sexual fuera del matrimonio da placer, pero no da felicidad, que es el matrimonio da placer, pero no da felicidad, que es lo que todos queremos. “La verdadera felicidad consiste en hacer el bien”, dice Aristóteles.

Leamos una conversación.

—Doctor, he usado la pastilla del día siguiente durante varios meses. Ahora me voy a casar.

—Pues pierde las esperanzas de tener hijos. La anticoncepción de emergencia no es un método anticonceptivo. Tomaste una “bomba” de hormonas, y lo más leve que te provocará es quedar estéril.

Esa conversación la escuché la semana pasada. Un experto dijo: “Desconocemos los efectos a largo plazo, especialmente si se usan con regularidad”.

¿Cómo actúa ese sistema?

Modifica el endometrio (la capa de mucosa que recubre el útero) para impedir la implantación del óvulo fecundado. Actúa irritando las paredes del útero, de modo que, si fallan las dos posibilidades anteriores y la mujer queda embarazada, muera el óvulo fecundado antes de que pueda implantarse en la matriz. Se lleva a cabo un aborto químico.

¿Es un método seguro?

No. Se trata de convencer a la gente joven de que el método es completamente seguro. La realidad es que no hay estudios de largo alcance que demuestren que no hay riesgos para la salud de la mujer al tomar hormonas en altas dosis. Quienes las han tomado han sentido trastornos inmediatos en su bienestar. Los estrógenos incrementan el riesgo de trombosis (en cerebro, pulmón o extremidades inferiores), cáncer de mama y cáncer en los órganos sexuales. Por algo será que, en Estados Unidos no se vende este producto sin receta médica.

Efectos secundarios

Hay una respuesta inmediata con dolor de cabeza, vómito y trastornos en el estado de ánimo. Puede provocar dolor abdominal, trastornos gastrointestinales y emocionales. Como la pastilla desequilibra el reloj hormonal, los ciclos de la mujer se pueden desestabilizar durante seis meses y, en algunos casos, se produce esterilidad definitiva. Con esto, va a aumentar el número de suicidios porque les cambia la percepción de la vida.

Contraindicaciones

Los anticonceptivos hormonales incrementan el riesgo de trombosis. Para saber lo que dicen los fabricantes de este producto, consultar:

http://www.preven.com/prodinfo/prescinfo_span.asp

Comentarios

La “píldora del día siguiente” está pensada para las adolescentes. La Dra. Anna Lines, de Family and Youth Concern, dice: “Es el modo más rápido de incitar las relaciones sexuales juveniles, incluso antes de la edad de procrear”.

«La contracepción como piedra angular de la promoción de la salud sexual en adolescentes se ha revelado un fracaso», afirmó Trevor Stammers, tutor de la Escuela Médica del Hospital St. Georges, en Londres, en un artículo en el «British Medical Journal». Según Stammers, la solución es la promoción de la castidad.

En Estados Unidos no se vende la píldora sin receta médica. En una encuesta en Washington, D .C., encontró que el 68% de los padres de menores de 17 años, quiere que sus hijos reciban una educación sexual basada en la castidad. Y es que, la única solución segura y sin riesgos para evitar el embarazo adolescente es la abstinencia. Se promueve la anticoncepción, y se nos niega la oportunidad de promover una campaña de abstinencia, que está probado es lo mejor.

Conclusión

En resumen, Si hay fecundación, la píldora es abortiva, si no la hay, no. Cuando la hay, el óvulo es fecundado en las trompas de Falopio y camina rumbo al útero. El embarazo comienza con la fertilización del óvulo. Es científicamente insostenible que la vida empiece con la implantación del óvulo fecundado, y quien sostiene esta teoría quiere engañar. Quien engaña, no permite la libre elección de la mujer. Si queremos soluciones eficaces, hablemos de abstinencia con los jóvenes. Ellos entienden bien el mensaje de castidad, para así saber amar más y mejor. La única solución segura y sin riesgos parea evitar el embarazo adolescente es la continencia. Se le ha dado promoción a la anticoncepción y no a las campañas de abstinencia, lo cual es una injusticia.

Tal y como en la antigua y decadente Roma, cuando la gente se daba un festín, y luego se disculpaban para ir a vomitar la comida que habían consumido –y evitar así las consecuencias de sus actos-, también así los hombres y mujeres que aceptan la anticoncepción de emergencia, se dan un festín para luego frustrar el poder dador de vida de la sexualidad. Esa acción es contraria a la ley natural. La pastilla fomenta la irresponsabilidad, al pensar “hoy hago lo que quiero y mañana me tomo una pastilla”.

Ahora, algunos jóvenes se toman a la ligera su intimidad. No miden las consecuencias. Viven el momento. La última palabra la tiene la mujer, pero informada con la verdad.

La sociedad contemporánea está siendo sometida a una batalla ideológica que está afectando a todos. Juegan con las palabras y las imágenes para hacernos pensar lo que los grandes manipuladores quieren, por eso es importante detenernos a pensar y a seguir pensando. Con la promiscuidad sexual se benefician las grandes farmacéuticas.

Amor y Noviazgo