Situación de polémica parroquia

Cumple antigua medida
Arzobispado de Madrid aclara situación de polémica parroquia

.- El Arzobispado de Madrid salió al paso de algunas versiones periodísticas que informaron sobre el cierre de una parroquia a cargo de tres sacerdotes liberacionistas acusados de abusar de la liturgia, y precisó que dicha entidad fue eximida de sus responsabilidades pastorales en 1985.

A través de una nota informativa sobre la parroquia de San Carlos Borromeo, la Oficina de Información del Arzobispado de Madrid precisó que ésta «según las decisiones tomadas en 1985 por el Arzobispado de Madrid, fue eximida de las responsabilidades pastorales en relación a los fieles del territorio y ha estado orientada, cada vez más, exclusivamente a la atención y el servicio en el ámbito de la marginación social, especialmente de adolescentes, jóvenes e inmigrantes».

«Actualmente, el Arzobispado de Madrid ha procedido, con el parecer favorable unánime del Consejo Presbiteral, y buscando siempre el mejor servicio social que desde esa Parroquia se venía prestando, a destinar las instalaciones de dicha Parroquia para un Centro dirigido por Cáritas Madrid, con el fin de mantener y potenciar del modo debido el servicio a los pobres», indicó.

Asimismo, informó que «a los sacerdotes de la Parroquia (Javier Baeza, Pepe Díaz y Enrique de Castro) se les ha pedido que continúen asumiendo las tareas de acogida, educación y atención social que se vienen prestando desde este lugar».

«Los feligreses del territorio, que de hecho ya venían siendo atendidos en las Parroquias limítrofes, quedan incorporados canónicamente a las Parroquias de San Francisco de Paula y de Santa Eulalia de Mérida. Con estas medidas de organización pastoral se da forma jurídica a lo establecido desde 1985 en relación a la hasta ahora Parroquia de San Carlos Borromeo», agregó.

En este sentido, aclaró que «la actividad de servicio social que se venía ofreciendo, no sólo no se ve afectada lo más mínimo, sino que queda reforzada con el apoyo y la ayuda que recibirá de Cáritas Diocesana de Madrid».

La polémica

El diario El Mundo recogió el sábado un comunicado de la parroquia que informa sobre el cierre de sus instalaciones y anuncia que la asamblea parroquial «ha decidido seguir adelante» desoyendo la decisión arzobispal.

El Mundo cita una fuente no identificada según la cual «esa parroquia es un nido de herejías. Imparten la absolución colectiva y comulgan con rosquillas o turrón, en el colmo de los despropósitos litúrgicos y sacramentales. La paciencia del cardenal se ha agotado y ha decidido poner coto a tantos desmanes».

Según la publicación Libertad Digital, «San Carlos Borromeo es un lugar atípico. Hace casi 30 años que de lunes a sábado sus locales han sido un techo para los ‘sin techo’, insumisos, cristianos, ateos, agnósticos, musulmanes, toxicómanos, jueces, ‘sin papeles’, madres, políticos, ex presos».

«La Teología de la Liberación, inspiradora de algunos de los movimientos revolucionarios y terroristas más sangrientos, se ha atrincherado en una parroquia de Madrid. Los tres párrocos de San Carlos Borromeo, en el barrio de Entrevías, predican un Catecismo y practican un culto no reconocidos por la Iglesia Católica, y han desafiado con constituirse en una ‘asamblea’ parroquial dispuesta a seguir con sus actividades, después de que el Arzobispado haya decidido convertirla en un centro de Cáritas», resume Libertad Digital.

No afectará servicio social

Al mismo tiempo, en declaraciones al programa La Mañana de Madrid de la Cadena COPE, el Vicario Episcopal del Arzobispado de Madrid, Joaquín Martín Abad, aclaró que desde 1985, los sacerdotes de San Carlos Borromeo «se dedicaban exclusivamente a la atención y al servicio en el ámbito de la marginación social»; por eso,» al Cardenal le ha parecido bien eximirles de la responsabilidad del servicio parroquial, y que siguieran atendiendo ese servicio a la marginación social».

Sobre la celebración de la Misa, Abad recordó que «los sacerdotes hemos prometido obediencia al Obispo en el momento de la ordenación, y la Eucaristía no es nuestra, por lo que hemos de celebrarla como quiere la Iglesia. En el Magisterio de la Iglesia nosotros debemos ser fieles. Después de la visita pastoral que se ha realizado en esa Iglesia, se ha visto que los sacerdotes que estaban allí no desarrollaban la función catequética y litúrgica de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia». «La Eucaristía es de la Iglesia. Y los pobres tienen derecho a que se celebre como está establecido», concluyó.

Pudor

Elogio del Pudor
Una excesiva visibilidad acaba por hacer opaca a una persona o una situación. El pudor es el signo indeleble de la dignidad de toda persona
 

Elogio del Pudor
Elogio del Pudor

El desenfado para hablar de lo íntimo y personal, la frivolidad y la desvergüenza, campean a sus anchas en los programas radiales y televisivos. Se exagera el valor moral de esta nueva franqueza. Se sostiene que lo no espontáneo es falso, calculador e hipócrita. Si a esta lógica unimos la muy en boga moral de la autenticidad, resultará que lo reflexivo y voluntario será siempre hipócrita y falso. Resulta arriesgado hablar hoy del pudor cuando la sociedad hace gala de haberlo superado y predomina la retórica de la explicitación total, el decirlo todo y a voz en grito. ¿Es el pudor algo obsoleto y prescindible, o más bien un valor siempre necesario, tanto personal como socialmente? No ha transcurrido mucho tiempo de cuando el pudor era algo vivo y operativo en el tejido social. Muchos recuerdan sus manifestaciones en todos los niveles: vestido, espectáculos, lenguaje, tono de las relaciones personales, etc.

Max Scheler, el entonces Karol Wojtyla, Giuseppe Savagnone, Jacinto Choza, por citar algunos estudios conocidos, han mostrado la profundidad antropológica del pudor. Choza en su ensayo «La supresión del pudor» lo considera como la tendencia y el hábito de conservar la propia intimidad a cubierto de los extraños. Así se dice que una persona carece de pudor cuando manifiesta en público situaciones afectivas o sucesos autobiográficos íntimos. Es que la intimidad puede quedar protegida o desamparada en función del lenguaje, del vestido y de la vivienda. Se da una proyección espacial de la propia intimidad en la casa y en la propia habitación. Y el cuerpo, si bien no es la proyección espacial de la intimidad tampoco es algo meramente neutro y yuxtapuesto, puesto que yo soy también mi propio cuerpo. El pudor más que natural o cultural es estricta y genuinamente personal: «el pudor es el modo como una persona se posee a sí misma y se entrega a otra concreta».

Pero hoy muchos consideran obsesiva y malsana toda discreción a la hora de vestir o de manifestar los propios deseos o impulsos. Sin embargo, una manifestación exagerada o indiscreta puede ocultar lo esencial. Una excesiva visibilidad acaba por hacer opaca a una persona o una situación. Es como si la auténtica personalidad quedase por completo oscurecida precisamente por la luz de los reflectores que les enfocan sin cesar. Máscaras vacías, tras lo cual no hay ningún rostro. Hay modos de exhibición de la realidad personal que en vez de desvelar un sentido acaban por banalizarlo y ocultar su verdad profunda. Mecánica fatal que reduce el sujeto a objeto, las personas a cosas.

Hoy existe una obsesión por «sacar a la luz», por «revelar», por «hacer al fin público» realidades que requerirían una saludable penumbra para poder sostener, hasta en lo malo, la propia dignidad. Pareciera que no hay perversión, retorcimiento o vicio que no requiriera ser expuesto al público, desdramatizado y homologado. Cuando George Orwell acuñó la expresión «El Gran Hermano» en su novela 1984, quería subrayar lo espantoso de un régimen totalitario que aplasta a las personas al someterlas a un despiadado control visual. Ahora el reality ha creado, bajo la forma de espectáculo, un pequeño campo de concentración en donde las personas se despojan de toda intimidad, y reducidas al rango de ratón de laboratorio, son objeto de incesante observación dentro de una caja de cristal transparente. Flujos íntimos y conversaciones triviales obtienen un éxito masivo. Lejos de constituir el último tabú de una mentalidad superada, el pudor es el signo indeleble de la dignidad de toda persona.

Falleció el creador del Método Billings

A los 89 años
Falleció el creador del Método Billings, un pionero de los métodos naturales

John y Evelyn Billings

.- El doctor John Billings, creador del método de la ovulación que lleva su nombre, falleció a los 89 años de edad en su casa de retiro en Melbourne, Australia, luego de una breve enfermedad.

Junto a su esposa Evelyn, se convirtieron en pioneros de los métodos naturales de la regulación de la natalidad al desarrollar en la década de los ‘50s el llamado Método Billings de Ovulación, una técnica simple que permite a las mujeres identificar los días en que están fértiles con la observación del moco cervical. El método es eficaz para espaciar el nacimiento de los hijos y cada vez es más usado para superar problemas de esterilidad femenina.

Los Billings establecieron en Melbourne la Organización Mundial del Internacional Método Billings de Ovulación, conocida por las siglas en inglés como WOOMB.

La actual directora de WOOMB, Marian Corkill, confirmó el fallecimiento del experto y recordó que el Método Billings ha sido implementado en más de cien países, incluyendo China donde redujo las tasas de aborto.

“Su trabajo en China fue un punto importante en su carrera para que el Método Billings esté ahora disponible en todas las provincias de China, y ha sido adoptado por el gobierno chino como un método a elegir en su sistema de planeación familiar”, indicó Corkill.

La más grande esperanza de la humanidad

La gran esperanza

Card. Ricardo Mª. Carles

En la Semana Santa se apoya la más grande esperanza de la humanidad. Que nadie quiere el Señor que desespere. Lo afirma así un cristiano en estos días: «Señor, que al que le deja no despide,/que al siervo vil que le aborrece quiere,/ que, porque su traidor no desespere,/a llamarle su amigo se decide». Y, recordando la Pasión, se preguntó San Agustín: «¿Por qué vacila la fragilidad humana en creer que los hombres vivirán con Dios en el futuro?».

Hace tiempo, Ortega y Gasset definía la cultura inicial, del «homo faber», que comenzó a construir instrumentos, como el movimiento «quasi natatorio» del hombre para no perecer en la naturaleza. Este hombre construye ahora instrumentos perfectísimos, pero es lícito preguntarse si no se olvida del «homo sapiens» que realmente es, marginando lo que le constituye como tal: como ser que conoce el porqué y el para qué de su vida; su trascendencia.

Opino que la religión puede devolver al hombre eso que se arriesga a perder. Y ello no depende del número de creyentes, porque, como dijo Guitton, entre muchos otros, parece que, «desde el origen de la vida, todo lo llamado a crecer (los mamíferos o los primeros cristianos, por ejemplo) ha salido de un pequeñísimo resto».

Esto le lleva a considerar que «Bergson, al final de su último libro, propone esta fórmula: El universo es una máquina de hacer dioses. Yo diría: una máquina de suscitar santos. Tales fueron los primeros mamíferos, los primeros hombres. Tal fue el pueblo judío con Abraham. Tal fue la Iglesia con Jesús».

En el tiempo confuso que llamamos «tiempo presente», nadie puede saber lo que es ceniza y lo que es esencia, lo que es polvo y lo que es germen. No sin razón escribió Machado: «Creí mi hogar apagado; removí la ceniza… ¡Me quemé la mano!». Esperanzador se muestra también Guitton, quien termina su importante libro titulado «Silencio sobre lo esencial» con la siguiente idea: «El catolicismo bien comprendido presenta a la era nuclear la única posibilidad real de unir las soledades y las multitudes, de reunir a la humanidad entera, en el eterno amor y en la unidad».

Parroquia que celebraba «misas cristiano-musulmanas»

El obispado clausura una parroquia que celebraba «misas cristiano-musulmanas»
Los sacerdotes oficiaban en ropa de calle y daban a comulgar rosquillas en vez de hostiasÁlex Navajas


Javier Baeza, uno de los párrocos de San Carlos Borromeo, ayer durante la rueda de prensa

Madrid- Una gran pancarta en letras rojas y negras deja meridianamente claras sus intenciones: «De aquí no se va nadie». La parroquia de San Carlos Borromeo, en el barrio madrileño de Entrevías, ha echado un pulso al arzobispado de Madrid después de que éste pidiera el cese de las actividades parroquiales.

El motivo: hace ya 22 años que la parroquia «fue eximida de las responsabilidades pastorales en relación a los fieles del territorio y ha estado orientada, cada vez más, exclusivamente a la atención y el servicio en el ámbito de la marginación social». Ésta es la versión oficial. Pero hay que leer entre líneas para entender que se trata de una llamada de atención a los tres sacerdotes de San Carlos Borromeo por su escaso respeto a las normas litúrgicas. Según los propios feligreses, «celebran misa en ropa de calle y dan a comulgar rosquillas en vez de hostias».

Una «misa musulmana»

Enrique de Castro, uno de los tres sacerdotes de la parroquia y más conocido como «el cura rojo», reconocía recientemente en una entrevista publicada en una página web que «en mi parroquia celebramos los domingos una misa cristiano-musulmana todos juntos. Rezan en su idioma; ellos leen el Corán, nosotros el Evangelio (…) El hombre está por encima de las religiones y hay que creer en el hombre». Las absoluciones colectivas -reprobadas, una vez más, hace unos días por el propio Benedicto XVI- estaban también a la orden del día en San Carlos Borromeo. Todo esto colmó la paciencia del arzobispado, que decidió el lunes cesar la actividad parroquial y encomendar el local a Cáritas.

Los responsables de San Carlos, lejos de acatar la decisión, están en pie de guerra contra el arzobispado. Ayer, tres representantes de la parroquia aseguraban que el templo «seguirá celebrando misa los domingos como hasta ahora», según ha recogido Efe. Además, los portavoces retaron al arzobispo de Madrid, el cardenal Antonio María Rouco Varela, a acudir a la parroquia a explicar las razones para clausurarla como lugar de celebración.

Una «irregularidad»

Ante esta situación, el vicario episcopal para la Vida Consagrada de la archidiócesis de Madrid, Joaquín Martín Abad, respondía ayer mismo que, en caso de seguir adelante con su intención de celebrar misa el próximo domingo, los sacerdotes de San Carlos Borromeo «cometerían una irregularidad», aunque no llegó a hablar de una suspensión «a divinis». El vicario espiscopal explicó a Servimedia que, con el decreto de unificación de parroquias, la iglesia de San Carlos Borromeo pasa a ser un lugar de atención a excluidos sociales «y no tendrá funciones parroquiales de derecho». «Que todo el mundo sepa en la archidiócesis que, cuando eso suceda (celebrar misas), eso no será aceptado por la Iglesia, porque San Carlos Borromeo no será un lugar de culto», agregó.

Tiendas de artículos sacros

La «milla de oro» religiosa
La calle de Postas concentra la mayor parte de las tiendas de artículos sacros. Durante estos días se venden trajes para cofradías e imágenes

Enrique Villalba


Madrileños y turistas visitan en Semana Santa las tiendas de artículos religiosos de la calle de Postas

Madrid- La Semana Santa afronta sus días grandes y, como cualquier otro evento social, se convierte en víctima del consumismo. Las calles huelen a incienso, a torrijas y a flores, y suena el eco de los primeros pasos de las cofradías. Sin embargo, en estos días, el sonido más habitual de los establecimientos sigue siendo el del paso de las tarjetas de crédito.
   Y es la imaginería religiosa y, sobre todo, los atuendos de procesión, los artículos estrella de los establecimientos de esta temática. En la calle de Postas se venden a cientos. Es la «milla de oro» religiosa. Allí se concentra la mayor parte de las tiendas de objetos y atuendos sacros de la capital.
   Una de las más antiguas es «Miguel Peletier». Su propietario, del mismo nombre, es ya la tercera generación de su familia que se dedica al negocio. Comenta que esta época es muy especial. «La Semana Santa es una época de gran fervor, aunque ya no es como antes. Los madrileños y muchos turistas de todo el país se acercan a Postas para comprar objetos religiosos», explica. Y añade que «la mayor parte de las ventas las cerramos en enero. El negocio de estos días son los trajes. Las cofradías nos encargan todo tipo de diseños. Cada uno con su tela y adornos determinados. La suerte es que cada vez hay más cofrades y el negocio siempre está funcionando».
   Uno de los empleados de «El Ángel», otra de las tiendas veteranas (fundada en 1867) apoya la moción, aunque con más pesimismo. «Hay un aumento de las ventas, pero tampoco es como para tirar cohetes. Los turistas que vienen a Madrid casi no compran y los que lo hacen es más por un motivo folclórico que religioso. En general, prefieren comprarse un Oso y un madroño de plástico que una cruz de plata, y la cosa va a peor».
   Un traje de procesión de Semana Santa suele costar entre 70 y 300 euros. En función de la tela, el diseño y, sobre todo, los adornos, el precio varía. Aunque cualquier adorno encarece el conjunto con bastante facilidad.
   Pero estos trajes, que no atienden a modas, no son los únicos objetos de deseo de los consumidores. Las joyas y las flores también son protagonistas. Isabel es propietaria de una platería. Ha observado un aumento en las ventas. «Esta época no es especialmente buena para las joyerías en general, pero se venden bastantes cruces y rosarios de plata. Durante el año corriente triunfan más las imágenes y los cuadros con pequeños adornos. El problema es que es un sector que innova poquísimo, y así es difícil aumentar ventas».
   Jorge trabaja en una floristería y estos días se ha armado de valor para clasificar por cofradías e imágenes las distintas clases de flores y plantas que se ofrecen en las procesiones. «En los días clave se venden miles de paquetes de flores. Habitualmente, la gente compra centros grandes, que valen más de 60 euros».
   Remedios es pastelera y hace torrijas: el único pecado que está permitido en Semana Santa. En estos días, le toca hacerlas por miles. «Estos días son muy malos porque no paramos prácticamente de trabajar más que para dormir. Pero compensa, porque sacamos el 30 por ciento de la recaudación de todo el año».

La historia del cáliz que buscaron hasta los nazis

De Jesusalén a Valencia: la historia del cáliz que buscaron hasta los nazis
Himmler, la mano derecha de Hitler, viajó a Montserrat para intentar localizar el grial

José R. Navarro Pareja

Valencia- De los caballeros de la Mesa Redonda a los jerarcas nazis. Todos vivieron pendientes de una común obsesión: el grial, la copa con la que Cristo celebró la Última Cena. Para Lanzarote acabó siendo una suerte de camino iniciático, mientras que Himmler esperaba encontrar en ella un secreto conocimiento que le otorgara la supremacía y la inmortalidad. De esta forma, el recuerdo palpable del momento en que Cristo instituyó la Eucaristía, ha acabado por convirtirse en la reliquia de la Pasión que más interés ha suscitado a lo largo de la historia.
   Pero menos conocida es la estrecha relación que España guarda con este cáliz que el Evangelio sitúa en las manos de Jesús, en la Palestina del siglo I. Para algunos historiadores, nuestro país es el origen de las leyendas griálicas, y lo es, precisamente, porque aquí -en la catedral de Valencia- se conserva el cáliz que reúne los necesarios requisitos arqueológicos e históricos para ser proclamado como auténtico. «Es una reliquia verosímil», afirma sin pudor un canónigo de la sede valenciana.
   El «Santo Cáliz», como es conocido, llegó a Valencia en 1424 de la mano del Rey Alfonso el Magnánimo, pero su vinculación a España se remonta al siglo III. Antes, según la tradición, había sido Pedro quien la llevó hasta Roma. Era un objeto fácil de transportar y el primer Papa tenía motivos más que evidentes para conservarlo, para el cumplimiento del mandato de Jesús: «Haced esto en memoria mía».
   Los sucesores de Pedro utilizaron aquel cáliz hasta la violenta persecución de Valeriano, en el año 258. Es entonces cuando su historia se vincula a España. El Papa Sixto II, poco antes de morir, la entregó a su diácono Lorenzo. Éste, que también sería martirizado, consiguió salvar el cáliz de la destrucción, al enviarlo hasta su ciudad natal, Huesca, por medio de un legionario paisano suyo. En la catedral aragonesa permaneció hasta el siglo VIII cuando, para protegerlo de la invasión musulmana, se acabó escondiendo en los Pirineos, en el monasterio de San Juan de la Peña.
   Según el investigador alemán Michael Hesemann existe una relación directa entre el periodo en que el cáliz permaneció oculto en los Pirineos y el nacimiento de las leyendas griálicas. Según sus estudios Guiot de Provins -el primero en escribir sobre estas leyendas- estuvo al servicio del Rey Alfonso II de Aragón .
   De esta forma, el Montsalvat (o Montsalvatge) de las leyendas griálicas, el inexpugnable monte donde los caballeros custodiaban el grial según estas narraciones, no sería el Montsegur de los cátaros, ni el Montserrat catalán hasta donde llegó Himmler en su búsqueda del cáliz, sino las abruptas rocas que protegen el monasterio oscense de San Juan de la Peña.
   Ésta, la «aventura» de Himmler en España es una de las menos conocidas de la historia esotérica del grial. El 23 de octubre de 1940, el mismo día en que Hitler se reunía con Franco en Hendaya, la mano derecha del Führer viajaba hasta Barcelona para visitar el monasterio benedictino de Montserrat. Sin embargo, sus motivaciones no eran precisamente religiosas. Los monjes que le recibieron, revelaron más tarde que sus intereses se centraron en la montaña y en la biblioteca, donde esperaba encontrar documentos sobre Parsifal y el grial.
   De la visita apenas quedó constancia de ella en la prensa de la época a pesar de la relevancia política de Himmler en aquellos momentos. Tampoco ahora la información sobre aquella sorprendente búsqueda es muy prolija. Curiosamente, el mayor acercamiento a aquel acontecimiento se ha hecho desde la literatura, como en el caso de «La abadía profanada» (Planeta), de la escritora catalana Montserrat Rico. Entre la documentación con la que preparó la novela, la autora contó con una entrevista con Andreu Ripol, el monje encargado de atender al jerarca nazi.
   En aquella, ocasión, Himmler se marchó de vacío, pero su búsqueda, aunque errada, no iba desencaminada. En una mezcla de esoterismo, leyenda e historia, los nazis también intuyeron que el grial se podía encontrar en los Pirineos, quizás influidos por Wagner, que ubica allí su Parsifal. Lo que no tuvieron en cuenta, en esta insólita búsqueda, es que la reliquia ya no se encontraba allí desde hacía cinco siglos.

La iglesia ‘roja’

La iglesia ‘roja’ convoca a los ‘grafiteros’ a pintar la parroquia en señal de protesta 

Feligreses de la Parroquia de San Carlos Borromeo reunidos para debatir el cierrre de la Iglesia que quiere efectuar el Episcopado. (J. Garc�a Palomar)MADRID.- La Asamblea de la Parroquia de San Carlos Borromeo ha convocado hoy a las 17.00 horas a todos los graffiteros de Madrid para que decoren con pintadas la fachada y las paredes de toda la iglesia e impartan un taller sobre esta modalidad artística a los niños del barrio de Entrevías, como protesta por la decisión del Arzobispado de Madrid de cerrar el templo para el culto, según ha informado un miembro de la Asamblea, Estívaliz Borda.

La iniciativa, autorizada por los sacerdotes de la iglesia, busca «demostrar el estrecho vínculo entre la parroquia y la comunidad que la compone, la gente de la calle», ha señalado la Parroquia en un comunicado.

Borda ha indicado que los graffiteros pintarán los paredes con mensajes de protesta, citas del evangelio y mensajes de apoyo a sus integrantes, «a parte de otros dibujos que libremente quieran expresar los artistas».

Según ha explicaso Borda, la relación con el mundo del graffiti empezó hace varios años con la plasmación de varias pintadas con el título ‘No a la guerra’ y ‘Todos los niños libres’, que se exhiben actualmente en las paredes exteriores y con la colocación de un mural bajo el lema ‘He venido a liberar a los presos’, que se muestra en el interior de la iglesia.

«Esto no debió gustarle a el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, cuando realizó una visita pastoral hace un año a la parroquia», ha agregado.

Por otro lado, ha explicado que hace unos años, el Ayuntamiento de Madrid eliminó los graffitis de las paredes de la iglesia, alegando «contaminación visual». «Vino el alcalde a inaugurar una obras y no debió gustarle las pintadas contra la guerra y por eso mandó retirarlas», ha agregado el miembro de la Parroquia.

La ejecución de los graffitis y el taller de pintura comenzará a las 17.00 horas y se desarrollará durante toda la tarde, una idea que, según indicaron desde la Parroquia, ya estaba prevista antes de conocerse la noticia del cierre de la iglesia.

Protección policial para Arzobispo italiano

Intolerancia
Protección policial para Arzobispo italiano que opinó contra uniones homosexuales

.- La policía local comenzó a escoltar al Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y Arzobispo de Génova, Mons. Angelo Bagnasco, debido a las amenazas que ha recibido desde que opinó en contra de legalizar las uniones homosexuales en el país.

La decisión policial ocurrió horas después que apareciera un escrito en las puertas de la Catedral de Génova con la frase «Bagnasco vergüenza».

El Arzobispo se ha convertido en blanco de las críticas de distintos sectores por haber cuestionado el proyecto de ley que legalizaría las uniones entre personas del mismo sexo y las parejas que conviven sin estar casadas.

«¿Por qué decir que no a varias formas de convivencia, a crear figuras alternativas a la familia? ¿Por qué decir que no al incesto de un hermano y una hermana que viven juntos y tienen hijos en Gran Bretaña? ¿Por qué decir que no al partido de pederastas en Holanda?», cuestionó el Arzobispo.

Mons. Bagnasco pidió «tener en cuenta que estas aberraciones están ya presentes, al menos en brotes iniciales» y advirtió que «si cae el criterio antropológico de la ética sobre la naturaleza humana será difícil decir no después».

Situación de polémica parroquia

Cumple antigua medida
Arzobispado de Madrid aclara situación de polémica parroquia

.- El Arzobispado de Madrid salió al paso de algunas versiones periodísticas que informaron sobre el cierre de una parroquia a cargo de tres sacerdotes liberacionistas acusados de abusar de la liturgia, y precisó que dicha entidad fue eximida de sus responsabilidades pastorales en 1985.

A través de una nota informativa sobre la parroquia de San Carlos Borromeo, la Oficina de Información del Arzobispado de Madrid precisó que ésta «según las decisiones tomadas en 1985 por el Arzobispado de Madrid, fue eximida de las responsabilidades pastorales en relación a los fieles del territorio y ha estado orientada, cada vez más, exclusivamente a la atención y el servicio en el ámbito de la marginación social, especialmente de adolescentes, jóvenes e inmigrantes».

«Actualmente, el Arzobispado de Madrid ha procedido, con el parecer favorable unánime del Consejo Presbiteral, y buscando siempre el mejor servicio social que desde esa Parroquia se venía prestando, a destinar las instalaciones de dicha Parroquia para un Centro dirigido por Cáritas Madrid, con el fin de mantener y potenciar del modo debido el servicio a los pobres», indicó.

Asimismo, informó que «a los sacerdotes de la Parroquia (Javier Baeza, Pepe Díaz y Enrique de Castro) se les ha pedido que continúen asumiendo las tareas de acogida, educación y atención social que se vienen prestando desde este lugar».

«Los feligreses del territorio, que de hecho ya venían siendo atendidos en las Parroquias limítrofes, quedan incorporados canónicamente a las Parroquias de San Francisco de Paula y de Santa Eulalia de Mérida. Con estas medidas de organización pastoral se da forma jurídica a lo establecido desde 1985 en relación a la hasta ahora Parroquia de San Carlos Borromeo», agregó.

En este sentido, aclaró que «la actividad de servicio social que se venía ofreciendo, no sólo no se ve afectada lo más mínimo, sino que queda reforzada con el apoyo y la ayuda que recibirá de Cáritas Diocesana de Madrid».

La polémica

El diario El Mundo recogió el sábado un comunicado de la parroquia que informa sobre el cierre de sus instalaciones y anuncia que la asamblea parroquial «ha decidido seguir adelante» desoyendo la decisión arzobispal.El Mundo cita una fuente no identificada según la cual «esa parroquia es un nido de herejías. Imparten la absolución colectiva y comulgan con rosquillas o turrón, en el colmo de los despropósitos litúrgicos y sacramentales. La paciencia del cardenal se ha agotado y ha decidido poner coto a tantos desmanes».Según la publicación Libertad Digital, «San Carlos Borromeo es un lugar atípico. Hace casi 30 años que de lunes a sábado sus locales han sido un techo para los ‘sin techo’, insumisos, cristianos, ateos, agnósticos, musulmanes, toxicómanos, jueces, ‘sin papeles’, madres, políticos, ex presos».

«La Teología de la Liberación, inspiradora de algunos de los movimientos revolucionarios y terroristas más sangrientos, se ha atrincherado en una parroquia de Madrid. Los tres párrocos de San Carlos Borromeo, en el barrio de Entrevías, predican un Catecismo y practican un culto no reconocidos por la Iglesia Católica, y han desafiado con constituirse en una ‘asamblea’ parroquial dispuesta a seguir con sus actividades, después de que el Arzobispado haya decidido convertirla en un centro de Cáritas», resume Libertad Digital.

No afectará servicio social

Al mismo tiempo, en declaraciones al programa La Mañana de Madrid de la Cadena COPE, el Vicario Episcopal del Arzobispado de Madrid, Joaquín Martín Abad, aclaró que desde 1985, los sacerdotes de San Carlos Borromeo «se dedicaban exclusivamente a la atención y al servicio en el ámbito de la marginación social»; por eso,» al Cardenal le ha parecido bien eximirles de la responsabilidad del servicio parroquial, y que siguieran atendiendo ese servicio a la marginación social».Sobre la celebración de la Misa, Abad recordó que «los sacerdotes hemos prometido obediencia al Obispo en el momento de la ordenación, y la Eucaristía no es nuestra, por lo que hemos de celebrarla como quiere la Iglesia. En el Magisterio de la Iglesia nosotros debemos ser fieles. Después de la visita pastoral que se ha realizado en esa Iglesia, se ha visto que los sacerdotes que estaban allí no desarrollaban la función catequética y litúrgica de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia». «La Eucaristía es de la Iglesia. Y los pobres tienen derecho a que se celebre como está establecido», concluyó.