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Archive for 28 febrero 2017

Las últimas palabras del “santo del quirófano” a sus 7 hijos

El papa Francisco autoriza que prosiga la causa de beatificación de Vittorio Trancanelli

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El médico Vittorio Trancanelli, moribundo llamó alrededor de su lecho de muerte a todos sus hijos y a su esposa para declararles que eran sus tesoros más grandes y que por ellos nada fue un sacrificio, sino un regalo de amor. “Por este motivo valió la pena vivir, no para ser alguien, hacer carrera o tener dinero”, fueron sus últimas palabras en 1998.

Médico del Hospital Silvestrini en Perugia, casado con Lia Sabatini, cayó gravemente enfermo en 1976, un mes antes del nacimiento de Diego, el único hijo natural. La enfermedad (durante varios años) y el trabajo no le detuvieron a él y a su esposa en su misión de dar un hogar a siete chicos, tratándolos como hijos, algunos de ellos con discapacidad.

El papa Francisco ha autorizado los decretos de la Congregación para la Causa de los santos que reconocen al médico Trancanelli “virtudes heroicas”. El Pontífice ha recibido en audiencia al cardenal Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, este lunes 27 de febrero por la mañana.

En dichos decretos de la Congregación se reconocen las virtudes heroicas del “Siervo de Dios” Vittorio Trancanelli, laico, padre de familia nacido el 26 de abril de 1944 en Spello, provincia italiana de Perugia (región de Umbria) y muerto el 24 de junio de 1998.

Los pacientes de Trancanelli lo reconocen también como un médico cariñoso y atento a sus necesidades, de corazón abierto para recibir a los niños que lo necesitaban, animado por una profunda fe y deseo de ser misionero. “Humanizando el hospital donde trabajaba” y fundando una “casa de acogida”. Algunos ya lo llaman “el santo del quirófano”. El obispo de Perugia le indica como “el santo laico de nuestro tiempo”.

Trancanelli y su esposa inspiraron la red de solidaridad creada por otras familias y que lleva por nombre “Asociación En el valle de Mamre”. Un proyecto de familias unidas que prestan acogida a mujeres y niños que los necesitan.

La Santa Sede concedió la apertura de la causa de beatificación el pasado 22 de junio de 2006, ahora llegó el nuevo decreto firmado por papa Francisco, quien ha siempre pedido a los laicos de escapar del clericalismo y no ventanear ante los problemas de la vida y de la sociedad.

El Pontífice autoriza a seguir adelante con otras seis causas: 

El Papa reconoció el martirio del Siervo de Dios Tito Zeman, salesiano prisionero y martirizado por el régimen comunista checoslovaco, nacido el 4 de enero y asesinado en odio a la fe el 8 de enero de 1969.

Se reconocen también las virtudes heroicas del Siervo de Dios Ottavio Ortiz Arrieta, obispo nacido en Lima el 19 abril 1879 y fallecido en Chachapoyas, Perú, el 1 marzo 1958. Fue el primer sacerdote salesiano en Perú y evangelizó en zonas marginadas y lejanas.

En el mismo decreto de autorización se establecen las virtudes heroicas del Siervo de Dios Antonio Repiso Martínez de Orbe, sacerdote de la Compañía de Jesús fundador de la Congregación de las Hermanas del Divino Pastor en México; que nació el 8 de febrero 1856 y murió el 27 de Julio de 1929.

También las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Maria de las Mercedes Cabezas Terrero, fundadora del Instituto Religioso de las Obreras Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús, nacida el 19 de diciembre 1911 y fallecida el 30 de septiembre 1993; las de la Sierva de Dios Lucia dell’Immacolata, religiosa consagrada de la Congregación de las Ancelle della Carità nacida el 26 de mayo 1909 y muerta el 4 de julio 1954, y las del Siervo de Dios médico pediatra, Pietro Herrero Rubio, laico; nacido en Alicante (España) el 29 abril de 1904 y muerto el 5 noviembre de 1978.

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3 consejos de san Gregorio para rechazar 3 tentaciones del diablo

El diablo te tentará por lo menos con tres artimañas: la necesidad, la vanidad y la ambición

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San Gregorio de Nacianzo, también conocido como san Gregorio Nacianceno (329 – 389), fue patriarca de Constantinopla, teólogo, escritor y considerado el más talentoso orador de la era patrística de la Iglesia, formado en los clásicos y conocedor de la filosofía.

La Iglesia ortodoxa, que le tiene mucho aprecio, lo llama simplemente “el Teólogo”. En la tradición católica, san Gregorio es reconocido con el importante título de Doctor de la Iglesia. Te compartimos un texto suyo:

Si, tras el bautismo, fueras atacado por el perseguidor, el tentador de la luz, tienes material para la victoria. Él ciertamente te atacará, ya que también atacó al Verbo, mi Dios, engañado por la apariencia humana que escondía la luz increada.

No tengas miedo del combate. Se le opone el agua del bautismo, se le opone el Espíritu Santo en quien se extinguen todos los dardos inflamados lanzados por el maligno.

Necesidad

Si él te muestra las necesidades que te oprimen –y lo hizo con Jesús-, si te recuerda que tienes hambre, no le hagas ver que ignoras sus propuestas. Enséñale lo que él no sabe; se le opone la Palabra de vida, ese verdadero Pan enviado del cielo y que da vida al mundo.

Vanidad

Si te pone la trampa de la vanidad –y la usó contra Cristo, cuando lo llevó al pináculo del Templo y le dijo: “Lánzate hacia abajo”, para hacerlo manifestar su divinidad-, ten cuidado en no caer por haber querido elevarte.

Ambición

Si te tienta con la ambición, mostrándote, en una visión instantánea, todos los reinos de la tierra sometidos a tu poder, y te exige que lo adores, desprécialo: él no es más que un pobre hermano tuyo.

Y dile, confiando en la devoción divina: “Yo también soy imagen de Dios; no he sido, como tú, precipitado de lo alto de mi gloria a causa de mi orgullo. Estoy revestido de Cristo; me he vuelto otro Cristo por mi bautismo; cabe en ti adorarme”. 

Estoy seguro que él se irá, vencido y humillado por estas palabras. Procedentes de un hombre iluminado por Cristo, las sentirá como si emanaran de Cristo, la luz suprema.

Estos son los beneficios que el agua del bautismo trae a los que reconocen su fuerza.
(San Gregorio Nacienceno Homilía XL, 10)

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La Santa Sede sigue prudente respecto a Medjugorje

El papa Francisco ha nombrado a un enviado especial al pueblo de Medjugorje que visitan millones de peregrinos cada año

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En Medjugorje, pequeña localidad de Bosnia Herzegovina, según parece la Santísima Virgen se ha estado apareciendo a seis personas desde hace 36 años, por lo que los peregrinos acuden en masa y abundan los testimonios de gracias. Mientras que la Santa Sede se mantiene muy prudente al respecto, el papa Francisco designó el 11 de febrero de 2017 a un enviado especial cuya misión será únicamente pastoral.

Cada año, más de dos millones de personas acuden en peregrinación a Medjugorje, donde seis personas declaran ver regularmente a la Virgen María desde junio de 1981. Altos prelados como el cardenal Christoph Schönborn se han desplazado a esta pequeña localidad rural de Bosnia Herzegovina, donde se ha desarrollado una fuerte espiritualidad en torno al sacramento de la penitencia y la reconciliación, con muchas personas que atestiguan haber recibido gracias.

Sin embargo, la Santa Sede avanza con gran precaución en relación al caso. A principios de 2014 concluyó su trabajo una comisión especial creada en 2010 por petición del papa Benedicto XVI con el objetivo de estudiar específicamente este caso. Pero, contrariamente a lo que se había anunciado varias veces, no se hizo ninguna declaración pública al respecto.

El papa Francisco prosigue en este camino de prudencia, limitando la misión de su enviado especial, monseñor Henryk Hoser, al ámbito de lo pastoral. Hoser ha recibido el encargo de obtener información sobre las exigencias de los fieles que acuden en peregrinación a Medjugorje. Así pues Hoser, arzobispo de la diócesis polaca de Varsovia-Praga, no debe pronunciarse sobre la realidad de las apariciones en sí.

A día de hoy, la postura oficial de la Iglesia católica se basa en la Declaración de Zadar de la Conferencia episcopal de la antigua Yugoslavia en 1991, donde se estipuló que no se podía certificar el origen sobrenatural de los acontecimientos de Medjugorje.

Desde el comienzo de las apariciones en 1981, los sucesivos pontífices no se han pronunciado oficialmente sobre Medjugorje. La Iglesia no se pronuncia sobre unas apariciones hasta que estas hayan concluido.

Sin embargo, el papa Francisco, al igual que sus predecesores, siente una gran devoción por la Virgen de Fátima, cuyas apariciones fueron reconocidas en 1930. Se dirigirá en peregrinación al santuario portugués los próximos 12 y 13 de mayo, con motivo del centenario de las apariciones.

Padres de niños con discapacidad, no se olviden de cuidar de su relación

Nuestras buenas ideas para relajarse solos o juntos

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En julio de 2016, Emilie, madre de una pequeña niña trisómica, puso fin a su propia vida, “al límite del cansancio”. Por otro lado, aunque luminoso, el testimonio de los padres de Gaspard nunca ocultó el agotamiento que sentían y su necesidad de respirar, de recuperar energías. Anne-Dauphine Julliand, directora de la conmovedora película documental Et les Mistrals gagnats y madre de Azylis, una pequeña que padecía una grave enfermedad y fallecida recientemente, como su hermana antes que ella, lo confirma: “Debo aguantar para sanar lo ordinario y lo extraordinario […], todos los días hay que superarse y encontrar la fuerza para seguir adelante. […] Mi vida es hermosa, pero complicada y exigente”.

Aunque la discapacidad de un niño puede consolidar una pareja, también puede hacerla más frágil e incluso destruirla. ¿Cómo conservar el vínculo conyugal cuando la llegada de un hijo discapacitado crea un estrés insoportable y sentimientos de rechazo incontrolables que deberían poder expresarse sin tabúes? Kate, madre de un niño trisómico, destaca la importancia de la comunicación: “Lo que ha salvado nuestra pareja es que tenemos buena sintonía y nos atrevemos a contarnos nuestras fragilidades”.

Fines de semana en pareja, para padres o madres: una experiencia de alivio inolvidable

Carole y Arnaud se han ido a recuperar fuerzas en pareja con la OCH*. Era un caso de urgencia vital: “Estábamos al borde de la separación, la discapacidad de nuestro hijo lo acaparaba todo y éramos incapaces de escuchar el sufrimiento del otro, un espejo insoportable”. Otra pareja atestigua: “Allí había unas quince parejas agotadas pero felices de tener tiempo para ellas. Durante dos días, pudimos descansar como envueltos en un manto de atenciones. Al dejar nuestro caparazón de sufrimientos, hemos cumplido con nuestro derecho a un baño rejuvenecedor: volver a las alegrías de nuestro encuentro amoroso, las alegrías de las conversaciones distendidas, las alegrías de las historias compartidas en torno a una mesa con compañeros de infortunios. Las herramientas que nos han dado los monitores nos han puesto cara a cara, corazón a corazón, antes de volver a la aventura de nuestra familia, fortalecidos y reanimados”.

“El corazón de una madre ama sin condiciones”

“La discapacidad no es una suerte, la vida sí lo es”, expresaba en el canal KTO TV Marie-Caroline Schürr, joven profesora en silla de ruedas y autora de Out of the box ! La joie à roulettes [Out of the box, la alegría sobre ruedas]. Sin embargo, vosotros que sois padres de un hijo discapacitado, quizás tenéis dudas, quizás sentís vergüenza después de vuestros enfados, quizás os sentís inútiles… Regalaos el libro  Tu es la meilleure mère au monde [Eres la mejor madre del mundo], de Isabelle Laurent. Aquí comparte su testimonio y unos recursos fundamentales y muy concretos para vivir serenamente con vuestros hijos. Tomaos un día de descanso para recuperar energías, no temáis pedir ayuda y dejar a vuestro hijo al cuidado de algún ser querido para que podáis ir a vivir, por ejemplo, una jornada de madres, de marzo a mayo en 9 localidades de Francia.

Según explica Isabelle Laurant, podéis estar seguras de una cosa: “El corazón de una madre es poderoso, prevalece sobre todo lo demás (…). Ama sin condiciones, sin envidia, simplemente ama, contra viento y marea. Este sentimiento puede mover montañas, porque es incapaz de mentir. Sabe lo que es bueno, surge del amor original”.

* OCH es la oficina cristiana de personas discapacitadas en Francia. Su servicio de atención y orientación responde en el número 01 53 69 44 30. Su lema: Compartir nuestra fragilidad, apoyar a las familias, transmitir esperanza. Cuando Marie-Hélène Mathieu fundó la OCH en 1963, quería ofrecer apoyo a padres desesperados de niños discapacitados. Hoy día, padres, abuelos y hermanos afectados pueden encontrar aquí una ayuda indispensable.

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¿Cómo me puedo relacionar con mi ángel de la guarda?

Tu ángel de la guarda puede ayudarte más de lo que imaginas

 

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Ya sabemos cuál es la misión de los santos ángeles de la guarda: conducirnos al Cielo y a la salvación eterna. Pero, ¿cómo nos relacionamos concretamente con ellos, en el día a día?

Antes que nada, nuestros ángeles son nuestros amigos. No existen secretos entre nosotros. Ellos saben todo lo que hacemos y –al contrario de los demonios, que no ven a Dios cara a cara– saben también lo que pensamos.

En relación a ellos es bueno saludarlos e invocarlos durante el día, recordando también a los ángeles de los demás. Al saludar a alguien, es interesante crear el hábito de saludar también a su santo ángel. Eso, además de ayudar a la relación con la persona, nos ayuda a honrar a una persona santa, que está junto a ella y, al mismo tiempo, al lado de Dios.

En las Sagradas Escrituras, el ángel Rafael se ofrece para acompañar al joven Tobías en su viaje: “Díjole Tobías: ‘¿Conoces la ruta de Media?’ Respondió: ‘Sí; he estado allá muchas veces y conozco al detalle todos los caminos” (Tb 5, 5-6).

Los ángeles conocen las cosas mucho mejor que nosotros. Por eso, también les podemos pedir consejos, siempre que pasemos por alguna dificultad o peligro. Su ayuda es importante especialmente frente a las tentaciones; al final, ellos fueron colocados a nuestro lado para librarnos del infierno y llevarnos al cielo.

De los santos, también aprendemos valiosas lecciones para realizar con nuestros ángeles de la guarda.

El papa san Juan XXIII, por ejemplo, cuando tenía que resolver algún problema difícil durante su trabajo en la nunciatura de París, apostaba por la “diplomacia de los ángeles”: mandaba a su santo ángel a hablar con los ángeles de sus interlocutores, para que ellos ayudaran a solucionar cualquier cuestión.

El Padre Pío de Pietrelcina insistía mucho con sus hijos espirituales, para que le enviaran a sus ángeles de la guarda, frente a cualquier necesidad. Era frecuente que el santo no durmiera en la noche, al atender los pedidos de sus hijos espirituales que le presentaban por medio de sus ángeles.

Santa Teresita del Niño Jesús, en su poesía A mi Ángel de la Guarda, escribe:

“Tú que los espacios cruzas
más rápido que el relámpago,
vuela por mí muchas veces
al lado de los que amo.
Seca el llanto de tus ojos
con la pluma de tu ala,
y cántales al oído
cuán bueno es nuestro Jesús.
¡Oh, diles que el sufrimiento
tiene también sus encantos!
Y luego, murmúrales
quedo, muy quedo, mi nombre”.

Vale recordar también que no sólo las personas poseen ángeles de la guarda, también las instituciones, las parroquias, las diócesis, la ciudades y los países. Cuando san Juan María Vianney entró en Ars, impregnado de la conciencia de lo sobrenatural, no dejó de saludar al ángel de aquella parroquia, y a los ángeles de todos sus parroquianos.

San Francisco de Sales, en la carta a un obispo, recomendó que él invocara al ángel de su diócesis. Y en Portugal, existe una fiesta para el ángel del país, el mismo que se apareció a los pastorcillos de Fátima.

Al final, lo que es importante principalmente es imitar a los ángeles de la guarda, buscando ser como ángeles para los otros y haciendo todo lo posible para que ellos lleguen al cielo, donde, un día, contemplaremos todos juntos, el rostro de Dios.

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Cómo el Padre Pío detenía en pleno vuelo los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial

En la zona de San Giovanni Rotondo donde vivía el santo no cayó jamás una bomba

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Esta historia increíble sobre el Padre Pío la cuenta el padre Damaso de Sant’Elia, superior del convento en Pianisi (Italia), en la Positio para la causa de canonización del famoso capuchino con estigmas.

“Varios pilotos de la aviación anglo-estadounidenses de varias nacionalidades y religiones diversas que durante la Segunda guerra Mundial, después del 8 de septiembre de 1943, se encontraban en la zona de Bari para llevar a cabo misiones en territorio italiano, fueron testigos de un hecho fuera de lo normal. En el cumplimiento de sus obligaciones algunos aviadores pasaron por la zona de Gargano, cerca de San Giovanni Rotondo, vieron a un monje en el cielo que les prohibía lanzar bombas en el lugar.

En Foggia y casi toda Puglia fueron bombardeados en varias ocasiones, pero increíblemente en la zona de San Giovanni Rotondo (donde vivía Padre Pio) no cayó jamás una bomba, testigo directo de este evento fue el general de la fuerza aérea italiana, Bernardo Rosini que, entonces, era parte de la “Comando de unidad aérea” junto a las fuerzas aleadas.

El general Rosini me refirió que entre los militares hablaban sobre un monje que aparecía en el cielo y hacía que los aviones se retiraran. Muchos reían incrédulos al escuchar estas historias, pero debido a que los episodios se repetían, y siempre con diferentes pilotos, el general decidió intervenir personalmente, tomó el mando de una escuadrilla de bombarderos para ir y destruir un depósito de municiones alemán que se encontraba justo en San Giovanni Rotondo.

Todos estábamos muertos de curiosidad por saber el resultado de la operación, así que cuando la escuadra regresó inmediatamente fuimos a ver al general que atónito contó cómo, apenas llegado al lugar, él y sus pilotos vieron en el cielo la figura de un monje con las manos en alto, las bombas se desengancharon solas cayendo en un bosque y los aviones dieron la vuelta sin ninguna intervención de los pilotos ”.

Todos se preguntaban quién era ese fantasma al que los aviones obedecían, alguien le dijo al general que en San Giovanni Rotondo había un fraile con estigmas, considerado un santo por la gente, y que tal vez podría ser él el autor de estos acontecimientos.

El general dijo que quería ir a comprobarlo apenas fuera posible, y cuando la guerra terminó es lo primero que hizo. Acompañado de algunos pilotos, fue al convento de los capuchinos. Al cruzar el umbral de la sacristía, se encontró frente a varios monjes, entre los que inmediatamente reconoció al que había parado sus aviones.

El Padre Pío se acercó a él y, poniendo una mano sobre su hombro, le dijo: “¿Así que tú eras el que quería matarnos a todos?”. El general se arrodilló delante del Padre Pío. El capuchino le había hablado, como de costumbre, en dialecto de Benevento, pero el general estaba convencido de que el monje le había hablado en Inglés. Los dos se hicieron amigos y el general, que era protestante, se convirtió al catolicismo”.
Fuente: Positio III / 1, pp. 689-690 (Pena, 20)

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Pepito, el niño que ofreció su vida por la de su madre adoptiva

“Virgen mía, si mamá debe morir, por favor llévame a mí en vez de a ella” fueron sus últimas palabras

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Pronto será beatificado Giuseppe Ottone, un niño italiano que murió a los doce años ofreciendo su vida por la salud de su madre adoptiva.

Pepito nació el 8 de marzo de 1928 en Benevento. De padre desconocido, sólo se sabe que su madre quedó embarazada después de una violencia sexual. Iba a ser abortado pero una amiga hizo desistir a la mujer de esta decisión y en noviembre fue adoptado por Domenico Ottone y Maria Capria. Por temor a que la madre natural se arrepintiera, decidieron trasladarse a Nápoles.

Gracias a su madre adoptiva, Pepito creció grande en la fe y en tantas otras virtudes. Sincero, disciplinado, siempre alegre, antes de entrar en la escuela pasaba por la Iglesia para una breve visita a Jesús en el altar, era el primero en la clase.

La madre era muy buena, pía y paciente, al contrario del padre, al que le gustaba beber y tenía el carácter muy fuerte, colérico. José era un ángel de paz en familia, ayudaba a la madre a soportar la violencia del padre que se emborrachaba continuamente.

Era también muy misericordioso a escondidas ayudaba a los pobres con las moneditas que conseguía ahorrar y muchas veces donaba la merienda que le daban para la escuela. Cada mañana un anciano esperaba el almuerzo que él le traía a escondidas y de vez en cuando invitaba a un amiguito menos afortunado a comer a casa.

Con gran fervor recibió la primera comunión a los 7 años. Muchas veces se iba en bicicleta hasta Pompeya a rezarle a la Virgen del Rosario a la cual tenía una gran devoción. Como a los chicos de su edad le gustaba leer, se inventaba aventuras con sus amigos y soñaba ser militar de la marina cuando fuera mayor.

Pero llegaron tiempos más duros, era la época de la primera guerra mundial y a su madre muy enferma la tuvieron que hospitalizar para realizarle dos operaciones muy delicadas, y más para aquellos tiempos. Pepito ante tal motivo y por el gran amor que tenía por su madre adoptiva se puso muy mal y angustiado. Temiendo por la vida de ella, pensó en ofrecerse al Señor a cambio de su madre.

El día que iba a ser operada su madre, el niño encontró en la calle una estampita de la Virgen de Pompeya, la recogió y besándola dijo: “Virgen mía, si mamá debe morir, por favor llévame a mí en vez de a ella”. Fueron sus últimas palabras, en ese mismo momento empalideció y cayó a tierra sin conocimiento.

Lo llevaron de urgencia al hospital donde estaba su madre. Ella al saberlo no se operó y corrió al lado de su hijo, que murió al día siguiente. En cambio María murió a los 88 años, en 1983.

Jesús aceptó el sacrificio del pequeño Pepito llevando su alma noble al cielo eterno.