¿Qué dice la Escritura sobre ser padre?

Celebramos a todos los padres que han recibido con aplomo, valentía y compromiso este encargo divino.

 

padre

Ser padre es una vocación que no se limita a ciertos roles o tareas y su presencia en el matrimonio y la familia es de vital importancia. La Escritura nos dice que Dios lo creó para ser cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia (Efesios 5:23). Pero este concepto bíblico, expresado en términos de las condiciones sociales y religiosas en los primeros años de la Iglesia, tiende a ser malentendido en nuestra cultura actual, incluso al punto de decir que el hombre manda y a justificar acciones de dominio u opresión hacia la esposa y los hijos/as.
 
Recordemos que por nuestro bautismo ya no se hace diferencia entre hombre y mujer, pues todos somos uno solo en Cristo Jesús. (Gálatas 3:28). Entonces pues, tanto el hombre como la mujer desde su condición, tienen un lugar primordial en la iglesia doméstica, de la cual Cristo es la cabeza y ellos sus discípulos.

Las demandas de la sociedad de hoy exigen que tanto hombres como mujeres compartan en pareja las tareas y roles antes considerados exclusivamente masculinos o femeninos. Pero esta realidad actual no resta de modo alguno la integridad de la identidad de cada quien, más bien enriquece la experiencia de vida familiar, a la cual cada uno aporta valiosos dones desde su masculinidad y feminidad.

Ejemplo perfecto de esta complementariedad son Maria y Jose, quienes dan testimonio de vida y protección a nuestro mismísimo Salvador, en el ambiente sano y amoroso de la Sagrada Familia.
 
El hombre que verdaderamente vive según el plan de Dios es aquel liderado por Cristo y, que a imitación suya, se deja guiar por el Espíritu Santo. La palabra “padre” se deriva del término en latín “pater” que significa defensor, protector, sustentador, maestro y padre espiritual. Por lo tanto, un buen padre y esposo es aquel que vive su vocación como defensor, protector, sustentador, maestro, formador -en la fe y las buenas costumbres- y colaborador en su iglesia doméstica, con amor, justicia y misericordia.
 
Celebramos en este mes a todos los padres que han recibido con aplomo, valentía y compromiso este encargo divino. Padres y esposos que se han ganado el respeto y la admiración de los suyos, no con gritos, golpes, ni imposiciones arbitrarias, sino con integridad, rectitud, ecuanimidad y dominio propio. Damos gracias a Dios por aquellos que con su amor y ejemplo fomentan un hogar feliz, como lo hizo el buen San José.
 
Artículo originalmente publicado por Por tu matrimonio

La Iglesia católica ante el nuevo Frente Popular

TEMOR AL ANTICLERICALISMO

Viernes, 5. Junio 2015 – 20:59

El resultado de las últimas elecciones autonómicas augura la creación de un frente popular en España. La formación de este nuevo ‘frentepopulismo’ preocupa a la Iglesia católica a causa de la radicalización del mensaje durante la campaña electoral. Y es que los líderes de formaciones de extrema izquierda han arremetido en numerosas ocasiones contra «los privilegios de la Iglesia católica» durante la campaña y han resucitado viejos rencores.  No hay que olvidar que la «número 5» de Ahora Madrid, Rita Maestre, asaltó desnuda la capilla de una facultad gritando «Arderéis como en el 36». No sería sorprendente que un Gobierno de coalición de la izquierda pretendiera perjudicar a la Iglesia, llevando a cabo medidas en su contra.

Una de las viejas reivindicaciones del izquierdismo es que la Iglesia católica pague el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) del que está exenta al igual que otras asociaciones declaradas de utilidad pública, fundaciones (también políticas) u ONGs. Este es uno de los mal denominados «privilegios de la Iglesia» que la institución comparte con otras muchas asociaciones. Sin embargo, es de esperar que el populismo izquierdista pase por alto que hay otras entidades sin ánimo de lucro que no pagan el IBI y únicamente exija este impuesto a la Iglesia católica.

Para obligar a la Iglesia a pagar el IBI, tendrían que modificarse los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede y la actual Ley de Mecenazgo, en la que se recoge que que las asociaciones sin ánimo de lucro y que contribuyen al desarrollo social están exentas de este impuesto. Desde la Iglesia se ha defendido que estas exenciones fiscales son importantes para ayudar a todas las organizaciones que trabajan por el bien común y no se entiende que se quiera modificar una ley únicamente para excluir a la institución católica de este beneficio fiscal.

Si la Iglesia católica se viera obligada a pagar este impuesto sobre bienes inmuebles, el 90% de las parroquias españolas no podrían hacer frente a su pago, según asegura el diario ABC. También se obligaría a pagar el IBI por comedores sociales y otras instalaciones en las que se realiza una importante labor social y más en época de crisis. No hay que olvidar que Cáritas, perteneciente a la Iglesia católica, es una de las organizaciones que más ha ayudado a aliviar las consecuencias de la crisis en nuestro país.

Otra medida financiera que teme la Iglesia de un Gobierno de coalición de partidos de izquierdas es que se suprima la opción de los ciudadanos a adjudicar el 0,7% de su cuota del IRPF a la labor de la Iglesia Católica. Una medida que Pedro Sánchez, líder del PSOE, ha apoyado en numerosas ocasiones públicamente con el mensaje: «La Iglesia debe autofinanciarse». Igualmente, el izquierdismo pretende emprender una cruzada para investigar «hasta el fondo» el patrimonio de la Iglesia católica.

«Ni un euro a los colegios que recen»

Sacar a Dios de las aulas es otro de los objetivos del laicismo que defiende la izquierda radical. Suprimir la clase de Religión y conseguir que la escuela pública sea totalmente laica, es el ideal del laicismo que han apoyado públicamente partidos como Podemos. De hecho, recientemente la formación morada ha apoyado la campaña «No me apuntes a la clase de Religión» que promueve la organización laicista Europa Laica. Si se eliminara la Religión del currículo escolar, los más de 3.000 profesores que imparten esta asignatura en centros públicos pasarían a engrosar las filas del paro, sin contar con la pérdida moral y cultural que esta medida supondría para las nuevas generaciones.

Los colegios concertados con ideario católico también se verían afectados por la creación de un frente popular. En su campaña electoral, partidos de extrema izquierda como Podemos y aparentemente no tan extremos como Ciudadanos, aseguraron que retirarían la financiación pública a los centros con ideario. En el caso de «formación naranja», a los que tuviesen educación diferenciada. «Ni un euro a los colegios que recen», fue la declaración de principios del líder de Podemos, Pablo Iglesias, en uno de sus mítines.

El ataque a la educación católica no sólo afectaría a la Iglesia, sino también a la libertad de los padres a decidir dónde y cómo quieren que se eduquen sus hijos. Sólo en Madrid, las cifras hablan por sí solas del peso de la enseñanza católica: 338 centros, 15.000 profesores y 210.000 alumnos. Con todo esto arremetería la izquierda que viene.

Y por supuesto, ni un sólo símbolo religioso en los lugares públicos. El nuevo frente popular, enarbolando los principios del laicismo, no permitiría que las creencias religiosas salieran del ámbito estrictamente privado. Ya durante las elecciones, hubo problemas en varios colegios electorales cuando apoderados de Podemos obligaron a retirar cruces y cuadros de la Virgen de centros religiosos bajo la amenaza de invalidar las elecciones. 

La madre de Alemania

ÚRSULA VON DER LEYEN

La ministra alemana que aboga por la familia y los valores cristianos

Juan E. Pflüger

Domingo, 7. Junio 2015 – 13:38

Apodada “la madre de Alemania”, esta política es ya considerada como la delfín de Merkel. Su secreto: rezar todos los días junto a sus siete hijos antes de ir al ministerio.

La meteórica carrera política de Úrsula Von der Leyen llama la atención por lo anómalo del perfil de quien ya se ha ganado el cariñoso apodo de “la madre de Alemania”.Licenciada en Economía y doctora en Medicina, sus primeros años laborales trascurrieron en Estados Unidos donde acompañó a su marido por cuestiones laborales. Allí se centró en el cuidado de su familia que aumentaba –tiene siete hijos- y enfocó su carrera profesional a la investigación médica.

De vuelta a Alemania, hace 25 años, se afilió a la Unión Cristianodemócrata donde pronto empezó a ser considerada por su valía personal y porque representaba los valores tradicionales del electorado de esa formación política. En 2005, cuando Angela Merkel formó su primer gabinete, nombró a Úrsula ministro de Asuntos Familiares, Ancianos, Mujeres y Juventud. Pronto empezó a destacar pos sus proclamas en favor de la protección a la familia y la necesidad de ponerla en valor como base de la sociedad.

Sus políticas en este sentido fueron encaminadas a mejorar las políticas de conciliación de madres y padres a la vez que dejaba clara la necesidad de recuperar los valores cristianos. Este llamamiento a la maternidad chocaba con la imagen del gabinete al que pertenecía por entonces. De las cinco ministras que formaban parte de él, ella era la única que había sido madre y esto no había perjudicado ni su carrera profesional ni su carrera política.

Cuando Merkel renovó su mandato en 2009, reconoció la valía de Úrsula Von del Leyen entregándole el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, donde ha permanecido durante cuatro años hasta que, en 2013, con la formación del último gabinete, Merkel le ha encargado una cartera tradicionalmente en manos de hombres en Alemania: la de Defensa.

El valor de la familia y la oración

Cristiana practicante, afirma que lo que le da fuerzas para afrontar los retos del trabajo es la oración. Todas las mañanas, cuando sus obligaciones se lo permiten, desayuna toda la familia junta y antes de salir rezan para encomendar el trabajo diario, del mismo modo, cuando se acuestan, vuelven a rezar.

Asegura que la mejor inversión que puede hacer un país es la defensa de la familia:“hay que volver a hablar del pan que los niños traen bajo el brazo. Se llama alegría, fuerza creadora, seguridad futura. Los niños no pueden significar pobreza, sino perspectiva”.

Y defiende que la verdadera transmisión de valores debe darse en el marco de la familia, a la que da también un importante valor social: “la familia recobra su importancia, no sólo como factor de equilibrio, sino como herramienta para transmitir directamente unos valores, una interioridad y una trascendencia”. Es tajante a la hora de aseverar que “sin niños un país no puede seguir existiendo, por razones económicas, pero también por razones emocionales”.