El buen uso del móvil

Día Mundial de Internet

El contrato que la Policía quiere que firmen padres e hijos para el buen uso del móvil

Un joven juega con su teléfono móvil.

Un joven juega con su teléfono móvil. ALBERTO DE LOLLI

ANA DEL BARRIO Madrid

Actualizado:17/05/2015 13:01 horas

al vez su retoño de nueve años subió a Instagram una foto inapropiada de un compañero de clase; tal vez su hasta ahora angelical hija adolescente envió por WhatsApp unos mensajes vejatorios hacia una amiga; tal vez su vástago esté usando el móvil a todas horas y usted ya no sepa qué hacer para evitarlo.

Para evitar todas estas situaciones y peligros, el grupo de redes sociales de la Policía Nacional ha lanzado en el Día Mundial de Internet una propuesta innovadora: un contrato para que padres e hijos menores de 13 años establezcan por escrito unas normas para un uso responsable del teléfono móvil. Las normas se cancelarán o se irán relajando a medida que el menor vaya creciendo.

A continuación exponemos las principales bases del contrato lanzado a través de la cuenta de Twitter de la Policía, que seguramente hará las delicias de los padres, pero no tanto de los hijos:

  1. El menor empezará a usar el teléfono móvil con alguno de los padres y configurarán conjuntamente las aplicaciones, los programas y los juegos. «Ambas partes conocerán qué utilidades y riesgos tienen cada una, para así evitar sorpresas», afirma el contrato.
  2. Si el nuevo propietario del móvil, PC o tableta es aún pequeño, se instalarán filtros parentales y antivirus. Siempre se tendrá cuidado al abrir links extraños y al instalar programas y archivos de fuentes no fiables para evitar contenidos que puedan dañar los dispositivos.
  3. El menor se debe comprometer ante sus padres a usar el móvil cumpliendo siempre las normas legales y las del centro escolar (si éste permite su utilización).
  4. Las redes sociales como Facebook, Twitter e Instagram tienen marcada una edad mínima para su uso, fijada en 13 o 14 años. Si el menor no tiene aún esa edad, debe compartir el perfil con alguno de sus padres.
  5. El nuevo usuario debe asumir que, hasta que sea un poco más mayor, sus padres o personas mayores de confianza deberán conocer sus códigos de acceso y las contraseñas de sus juegos, vídeos o aplicaciones para poder ser supervisados.
  6. Los padres también se deben comprometer a no leer más allá de la estricta comprobación, a respetar la intimidad de sus hijos y a entender que deben tener su propio espacio para hablar con sus amigos.
  7. En las relaciones a través de las redes sociales, foros o videojuegos online, el menor no debe añadir a nadie que no conozca en la vida real. Además, deberá desconfiar de todo lo que le cuenten y evitará facilitar datos personales de cualquiera.
  8. En caso de tener problemas o de ser acosado por cualquiera a través de la red, el menor debe contárselo a sus padres para buscar una solución. Si el problema surge en el colegio, se deberá acudir a los profesores. Si el caso va en aumento, la familia podrá consultar y denunciarlo ante la Policía.
  9. El menor no compartirá ninguna foto íntima o inapropiada. En caso de que reciba alguna imagen ofensiva o dañina para alguien, la borrará y exigirá que no se reenvíe.
  10. El menor deberá dejar a cargar el móvil durante la noche en una zona común de la casa y no se lo llevará a la cama.
  11. El joven se comprometará a no utilizar Internet para acosar, humillar, ofender o molestar a ningún compañero de clase, vecino o conocido. Tampoco será cómplice de acoso, ni por reenviar determinados mensajes, ni por su silencio.
  12. El nuevo usuario atenderá siempre las llamadas de sus padres para saber que se encuentra bien.
  13. El menor será quien domine la tecnología y no al revés. De esta forma, intentará evitar adicciones y estar todo el día conectado a los chats, foros o juegos… «¡Conéctate a la vida real!», pide la Policía a los más jóvenes.

La mentira de los cigarrillos electrónicos

Actualizado: 17/05/2015 19:51 horas

  • Estos productos generan alteraciones en las células pulmonares

  • Quienes los consumen tienen anulado el reflejo de la tos

  • Se ha detectado en su composición sustancias como la acroleína

14316137276311Ni ayudan a dejar de fumar ni son inocuos. Hasta la fecha, no hay una sola evidencia científica seria que avale los cigarrillos electrónicos como herramienta para abandonar el tabaco. Sin embargo, sí se van sumando estudios sobre los efectos que podría tener su consumo en el organismo. Los últimos indican que producen alteraciones en las células pulmonares y que anulan el reflejo de la tos, lo que podría significar que incorporan entre sus componentes «algún tipo de anestésico local». Así lo exponen varios grupos de investigación en la Conferencia Internacional de la Sociedad Torácica Americana, que se celebra esta semana en Denver (Colorado).

Precisamente el reflejo de la tos aparece con el objetivo de proteger al sistema respiratorio superior de la entrada de material extraño. La irritación de las primeras caladas produce este efecto, que es el que trata de expulsar los tóxicos. Dados los resultados de uno de los trabajos que se acaban de presentar este domingo, algún tipo de anestésico local consigue anular este mecanismo de defensa. «También ocurre con el tabaco», señala Francisco Rodríguez Lozano, ex presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) y ahora presidente de la European Network for Smokins and Tobacco Prevention (ENSP). Enseguida los fumadores dejan de experimentar ese reflejo de tos. Existen varios trabajos que demuestran que los fumadores convencionales sufren una reducción progresiva de dicho efecto.

Por el contrario, aún no se había comprobado en consumidores de cigarrillos electrónicos. Ahora, un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de Albert Einstein y del Centro médico de Montefiore (Bronx, Nueva York) ha observado la disminución del reflejo de tos en 30 personas sanas y no vapeadoras. Se les expuso a la capsaicina, uno de los elementos incorporados en un e-líquido. Es un extracto de pimiento rojo picante y «se ha demostrado que induce de forma segura el reflejo de la tos«, explica Peter Dicpinigaitis, uno de los responsables del trabajo. Los participantes del estudio fueron expuestos a esta sustancia y conforme pasaban los minutos, «la sensibilidad del reflejo de la tos se redujo significativamente», aunque a las 24 horas este efecto se recuperaba. «Todavía tenemos que entender el significado clínico de estos resultados en la exposición aguda e investigar las consecuencias de la exposición crónica a los e-cigarrillos», advierte Dicpinigaitis.

Sustancias tóxicas escondidas

«A pesar de su popularidad, se sabe muy poco acerca de su efecto sobre el sistema respiratorio», señala Dicpinigaitis. Tampoco hay claridad sobre los componentes que incluye. «No hay mucho control de estos productos», matiza Rodríguez Lozano. «Mientras que las composiciones químicas y efectos negativos para la salud del humo de tabaco han sido bien estudiados, los cigarrillos electrónicos aún tienen que someterse al mismo nivel de escrutinio», argumenta Daniel Sullivan, médico de la Universidad de Alabama y autor de otro estudio presentado en la conferencia de la Sociedad Americana Torácica. En dicho trabajo, Sullivan y su equipo han encontrado diferencias en la composición química y mecánica de los e-cigarrillos. Observaron, por ejemplo, acroleína, un irritante asociado con mayores probabilidades de sufrir cáncer de pulmón; acetaldehído, que además de conllevar el mismo riesgo, incrementa la adicción; y el formaldehído, otro carcinógeno conocido. En algunos casos, puntualizan el investigador, «los niveles de este elemento eran comparables a los vistos en los cigarrillos del tabaco».

La formación de estas sustancias químicas se correlaciona con el glicerol, comúnmente utilizado como disolvente de nicotina en los cigarrillos electrónicos. Además, el análisis mostró alteración de la actividad de la enzima ofLTA4H, implicada en la inflamación pulmonar. «Nuestros resultados ponen de manifiesto que los cigarrillos electrónicos incluyen sustancias tóxicas para la salud humana«. Dados los datos, «convendría establecer un escrutinio más cuidadoso y regular la estandarización de los componentes de estos dispositivos ampliamente utilizados».

«Puede que no tengan alquitrán ni monóxido de carbono, pero está claro que los cigarrillos electrónicos tienen otras sustancias tóxicas que no son inocuas», subraya Rodríguez Lozano. «No sabemos con certeza lo que producen», pero los estudios que se van realizando van hablando de alteraciones en las células pulmonares y efecto sobre el tejido cardiovascular. Esta última consecuencia se debe a la nicotina, incluida en la gran mayoría de los cigarrillos electrónicos, aunque no lo especifiquen, señalan los expertos.

No es un medicamento

A las repercusiones sobre la salud se suma que vapear aumenta el riesgo de la introducción de la conducta de fumar, sobre todo con los sabores y especialmente en la población más joven. Un estudio publicado hace un par de meses en la revista American Journal of Public Health confirmaba que los cigarrillos electrónicos, lejos de ayudar a dejar de fumar, enganchan aún más que los clásicos.

El tercer trabajo (un metaanálisis de 22 estudios) presentado en Denver sentencia a los e-cigars en el mismo sentido. Un equipo de científicos de la Universidad de Toronto afirma, una vez más, que no hay evidencia veraz sobre su papel para dejar de fumar. «Aunque se ha demostrado que los cigarrillos electrónicos facilitan la abstinencia durante el primer mes, no existen datos sobre su eficacia a largo plazo», afirma el autor principal, Riyad al-Lehebi.

De la misma opinión es Rodríguez Lozano: «No existen estudios a largo plazo, independientes, amplios, contrastados y cuyos resultados se repitan. Por eso, «la OMS desaconseja recomendar el cigarrillo electrónico como estrategia para dejar de fumar. No se pueden considerar medicamento».

La Asociación Nacional del Cigarrillo Electrónico (ANCE) reconoce que «el cigarrillo electrónico es un producto dirigido exclusivamente al fumador […] No es para dejar de fumar, sino una alternativa al tabaco dirigida exclusivamente al fumador adulto». No obstante, aunque errónea, la idea que impera es la contraria.

Mientras no se demuestre su eficacia y seguridad, añaden los expertos, hay otras opciones aprobadas para abandonar el tabaco». Rodríguez Lozano señala algunas: la terapia de reemplazo de la nicotina (chicles, parches e inhaladores) y medicamentos que son eficaces, pero siempre con la supervisión de un médico, que será quien deba valorar cada caso. 

El efecto de dejar de fumar
Además de recuperar su olfato, dejar de fumar reduce el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares y cáncer de pulmón significativamente. Ahora un estudio publicado en la revista Neuropsychopharmacology desvela también algunos cambios cerebrales. Según un equipo de científicos de la Universidad de Duke, cuando un fumador logra abandonar el tabaco con éxito, la conectividad entre ciertas regiones de su cerebro mejora, en comparación con quienes no han conseguido mantener dicha abstinencia. Esta es la conclusión que relata el artículo después de que los investigadores analizaran las imágenes por resonancia magnética de 85 personas. La prueba se realizó un mes antes del intento de dejar de fumar e hicieron un seguimiento de 10 semanas. Un total de 41 participantes recayeron. El resto consiguió su objetivo con éxito. Comparando imágenes, los científicos observaron mejor sincronía entre la ínsula (el origen de los impulsos y deseos) y la corteza somatosensorial (fundamental para el sentido del tacto y el control motor) en quienes superaron la adicción. «La ínsula envía mensajes a otras partes del cerebro para coger el cigarrillo», expone Merideth Addicott, profesor asistente de la Universidad de Duke y autor principal del estudio. Esta parte de la corteza cerebral ha sido objeto de muchos estudios que demuestran que está activa cuando los fumadores ansían tabaco. Otros estudios han encontrado que los fumadores que sufren daños en la ínsula parecen perder espontáneamente interés en fumar. «Hay un acuerdo general sobre el papel de la ínsula en el consumo de tabaco», argumenta Addicott. Convendría indagar en «intervenciones para modular esta parte de la corteza cerebral» y facilitar así el abandono del tabaco. Quizás, «si somos capaces de aumentar la conectividad entre ínsula y corteza somatosensorial en los fumadores», les ayudaría a conseguirlo, apuntan los responsables del tabaco. Probablemente a través de métodos como el neurofeedback y la estimulación genética transcraneal, utilizados ya para mejorar la depresión, por ejemplo.

Niño de 6 años acaba asesinado con alevosía

MÉXICO

Un grupo de menores ‘juega’ a secuestrar a un niño de 6 años al que acaba asesinando con alevosía

Tienen entre 12 y 15 años y lapidaron, golpearon, estrangularon y apuñalaron a su víctima

JAVIER BRANDOLI Especial para EL MUNDO México DF

Actualizado:17/05/2015 17:45 horas

Un niño de 6 años, Cristopher Raymundo Márquez, fue lapidado, golpeado, estrangulado, apuñalado y enterrado por cuatro amigos, dos chicas de 12 años y tres chicos de 13 y 15, que decidieron entretenerse jugando a los secuestros. Los jóvenes recrearon sádicamente lo que tantas veces pasa entre los mayores y su juego acabó siendo demasiado fiel a la realidad.

Los hechos ocurrieron en Chihuahua, relata la página de internet ‘Proceso’. Concepción Mora, madre del pequeño asesinado, acudió el sábado a la Policía para interponer una denuncia por la desaparición de su hijo. La Fiscalía pronto activó la Alerta Ámber, para buscar desaparecidos, y comenzó un proceso de búsqueda. Sin embargo, poco tiempo después era otra madre, la de una de los verdugos, la que se ponía en contacto con la Fiscalía para narrar todo lo ocurrido. Su hijo, uno de los adolescentes de 15 años, se había derrumbado y contado todo.

Y lo contado es una trágica historia que acaba con Crhistian enterrado en un hoyo de cinco metros y con un animal muerto encima para evitar ser encontrado. Los verdugos acabaron explicando a la Fiscalía que todo comenzó cuando el grupo de amigos encontró al pequeño de 6 años fuera de casa y le invitaron a jugar cerca de la ladera de un arroyo para buscar leña.

En el trayecto, parece que a uno de los niños se le ocurrió cambiar de juego y propuso jugar a que secuestraban a Christian. Fue entonces cuando decidieron atarlo de pies y manos y comenzaron a agredirlo físicamente. El relato de los hechos indica que primero le lanzaron piedras a la cara y su cuerpo y después le golpearon con un palo con espinas para finalmente estrangularlo con un palo.

Cuando comprobaron que estaba sin vida una de las niñas de 12 años cavó un hoyo donde metieron su cuerpo hasta donde arrastraron su cuerpo y le colocaron boca abajo, momento en el que una de las menores, a pesar de estar muerto, le apuñaló por la espalda. Luego colocaron maleza encima y un animal muerto (que la web dice que no se especificó) para evitar que fuera identificado.

El Fiscal, tras los interrogatorios, afirma que «nunca lo tuvieron en cautiverio ni pidieron auxilio de algún adulto para el traslado. Todo lo hicieron ellos. Por el momento el Ministerio Público ha decidido apartar a los cinco niños de sus familias por omisión de cuidados mientras se determina el tratamiento que se les dará a los muy jóvenes homicidas. «Hay preocupación por la edad en la que se comete el hecho, todos son vecinos, se conocen entre sí. Se trata de familias y entornos sociales muy desestructurados», indicó. Por ahora ninguno de los menores, debido a su edad, está detenido, aunque los dos participantes de 15 años sí pueden ser imputados.