Educación de los hijos(as)

Nina y Eddy

Nina y Eddy llevaban varios años viviendo en los Estados Unidos pero sus problemas de adaptación no habían terminado. Eddy le echaba la culpa a “este país” y a que su mujer “se le quería salir del corral”. Nina culpaba la tozudez de su esposo y continuamente le decía “tú no acabas de pasar la frontera”. Las dificultades eran de todo tipo pero se agudizaban alrededor del deseo de su esposa de aprender ingles, estudiar computadoras y educar a los hijos “como si fueran americanos”.

Eddy continuamente le recordaba a Nina que ellos no habían venido a los Estados Unidos a hacerse americanos sino a “juntar unos pesos y regresar”. Nina le hacía ver que  “mientras estés aquí tienes que aprovechar lo que este país ofrece”. Cuando se trataba de la educación de los hijos las diferencias entre ellos eran aún mayor. Eddy se resistía a que sus hijos hablaran inglés entre ellos “porque yo no entiendo lo que se están diciendo”; peleaba cuando los muchachos iban después de la escuela a hacer actividades deportivas, o culturales, o sencillamente de entretenimiento con sus compañeros de la escuela. Cuando alguno de los hijos tenía el valor de traer un compañero o compañera de escuela a la casa él se esforzaba más en hablarle en español a los hijos.

Nina asistía a las clases de inglés de la parroquia, iba a la escuela a actividades para los padres, y se sentaba con ellos a hacer las tareas escolares para aprender con ellos, más que para supervisar. Los niños y ella se llevaban muy bien pero le tenían miedo al papa por sus actitudes tan extremas.

Cuando el mayor de los hijos se iba a graduar de Octavo Grado la consejera de la escuela llamó a ambos padres  para explicarles las posibilidades que su hijo tenía, gracias a su buen promedio académico. Nina insistió para que Eddy estuviera presente. Cuando llegaron él se llevo tremenda sorpresa al ser saludado en español y oír los elogios que la consejera hacía de todos sus hijos. “Necesito felicitarles a ustedes, porque no siempre nos encontramos con padres que apoyen la educación de sus hijos y se mantengan al tanto de sus progresos”. Eddy bajó los ojos y el resto de la tarde estuvo pensando.

Cuando llegaron a la casa, Eddy invitó a Nina a dar una vuelta para conversar. Y hablaron, discutieron, conversaron y finalmente fueron capaces de ponerse de acuerdo en algo: la familia estaba por encima de todo. Ellos eran los responsables de mantener la familia en sus países de origen o en los Estados Unidos. La vida y el crecimiento de todos y de cada uno de ellos no podía detenerse. Juntos debían  rehacer la unidad familiar adaptándose a nuevos parámetros para responder a las necesidades de crecimiento de cada uno de ellos. Día a día la comunicación que había entre ellos, antes de la migración, volvió a restablecerse y las discusiones fueron disminuyéndose. Todos crecían teniendo en cuenta una realidad: su aquí y su ahora.

Si desea profundizar en las enseñanzas que este testimonio de la vida real nos ha dejado, vea “Retos de la vida” y “Altibajos en el camino”.

La importancia de la comunicación

Enrique y Margot

Enrique y Margot se conocieron en las clases de ingles de la Biblioteca Pública del vecindario. Ambos venían de diferentes países Latino-Americanos y llevaban poco tiempo en los Estados Unidos.

Meses después de estar “saliendo juntos” Enrique le propuso matrimonio. Margot no se sentía muy segura porque entre bromas y juegos había notado que “ellos no siempre pensaban igual” pero pensó que “eso no era tan importante” y aceptó su propuesta de matrimonio.

Enrique y Margot asistieron a un “cursillo de preparación” para la boda “por la Iglesia”, que duró un día. Durante el mismo, el pastor y la pareja de voluntarios que dirigían el cursillo les invitaron  a analizar las diferencias y acuerdos que tenían en diferentes tópicos. Enrique tomó a broma la tarea y Margot no se sintió segura para insistir en hacerlo. Días después Margot volvió a sacar el tema, pero Enrique siguió en su posición de no darle importancia a “las cosas de los curas que no que saben nada de matrimonio porque nunca se han casado”.

Cerca de un año después de casados, Margot fue a visitar al Pastor de la parroquia. Llorando le dijo lo angustiada y deprimida que estaba. Ella se sentía “fracasada” pues no lograba cumplir con su trabajo y con todas las tareas de su casa “como él lo esperaba” y sentía que Enrique no le daba importancia a otros aspectos de la vida en común que ella valoraba mucho y las realizaba con gran esmero y cariño.

El párroco pidió ayuda a la pareja que ayudó en la preparación matrimonial, y estos comenzaron a visitar el hogar de Enrique y Margot, como parte de “su seguimiento” después de la boda. El objetivo era ganar la confianza de Enrique y después modelar las respuestas esperadas a los problemas que ellos confrontaban. Así fueron entrenando a Enrique y Margot a escucharse, lo cual es diferente a simplemente oírse. Una táctica que les sirvió fue el repetir o parafrasear lo que el otro acababa de decir,  para así estar seguros que habían entendido lo que cada cual decía. También les fue útil el recordar y aceptar que tener diferencias es normal y que cada cual tiene derecho a no estar de acuerdo en todo lo que el otro cree y dice.

Años más tarde, Enrique y Margot se convirtieron en voluntarios  del programa de preparación matrimonial y su testimonio es uno de los que más efecto tiene en los novios que se preparan para administrarse el sacramento del matrimonio.

El caso de Enrique y Margot es un bello testimonio de la vida real  cuyas enseñanzas pueden leerse en “Convertirse en Compañeros para siempre”

De la incompatibilidad de caracteres a la confianza

Conoce tu carácter y el de tu pareja para evitar conflictos y avanzar con esperanza

Las diferencias de carácter, cuando no se reconocen y se aprenden a manejar, pueden traer graves conflictos dentro de la relación y hasta afectar el amor.
 
Todos podemos evolucionar y aprender a manejar nuestro carácter y hasta mejorarlo. Pero para ello debemos partir de reconocer dónde estamos en este momento:
 
Para evitar el conflicto en una pareja con diferencias de carácter, es recomendable:
 

  • Trata de conocer más sobre las características del carácter del otro, para que sepascuáles son sus puntos débiles y cuáles son sus fortalezas. Así, aprenderás a no atacarlo por la debilidad.

 

  • No trates de adivinar lo que el otro está pensando o sintiendo.Cada uno debe hablar de lo que siente y piensa.

 

  • Es muy importante que cada uno tenga espacio para expresar lo que siente y piensa,sin acaparar la palabra hasta tal punto que el otro ni siquiera puede hablar.

 

  • Repetir lo que el otro dijoes una buena técnica de comunicación. Esto ayuda a dar mayor claridad a lo que se entendió para evitar mal entendidos.

 

  • Cuando una pareja tiene diferencias de carácter,la comunicación asertiva es fundamental, es decir, deben ser directos, honestos, sin faltar al respeto es decir, sin humillar o juzgar al otro.

 

  • Para tener éxito en la comunicaciónes importante igualmente expresar con claridad lo que se quiere decir, pero también fijarse en lo que está detrás de lo que se dice (actitud y gestos) y de la forma en que se dice.

 

Ante conflictos ya creados en parejas con diferente carácter se debe:
 

  • Tener presente que,desde sus respectivos puntos de vista, ambos pueden tener la razón. Por lo tanto es necesario que ambos puedan ceder. Así el poder no se concentra en aquel que cree tener la razón siempre.

 

  • Es fundamentalno tomar represalias frente a los comportamientos del otro, sino que exista de parte de ambos una disposición para llegar a acuerdos.

 

  • Ambos deben estardispuestos a dar lo mejor de sí mismos y no ocultar sentimientos que los llenen de veneno y rencor.

 

  • Si es necesario,es importante sacar esos sentimientos y expresarle a la pareja lo dolido que se está por alguna situación en especial, para que el otro pueda entender lo que el otro está sintiendo.

Cuando los problemas y las diferencias de carácter se ventilan adecuadamente a través de una defensa adecuada de los propios puntos de vista, la pareja empieza a cultivar una actitud deconfianza y esperanza en que los problemas van a tener siempre una solución adecuada.
 
Más sobre este tema en Herramientas para solución de conflictos yComunicación. Lecturas complementarias: Geneviève Hone y Julien Mercure, Las Estaciones de la Pareja, Ed. Sal Terrae, 1996; Aaron Beck, Con el amor no basta: cómo superar malentendidos, resolver conflictos y enfrentarse a los problemas de pareja.  Ed. Paidos 1990; Escobar Isaza, Gustavo Adolfo, Hacerse Pareja: Guía para construir una relación duradera. Editorial Mad, SL, 2005
 
Por Alba Liliana Jaramillo
Fragmento de un artículo publicado en Por tu matrimonio

sources: POR TU MATRIMONIO

El Anticristo ya está entre nosotros

¿En nuestro tiempo la “guerra mortal contra el Cristianismo” ha llegado casi al final?

PADRE PIERO GHEDDO

El Anticristo es el Demonio y todas las fuerzas del mal que se oponen a la venida del Reino de Dios y de Cristo en los últimos días, pero también en la historia del hombre (Apocalipsis, 1 y 2 Carta de Juan, 2 Carta de Pablo a los Tesalonicenses). Pero también es el título del libro de Friedrich Nietzsche (1844-1900), que un laico católico, Agostino Nobile, comentó en el volumen publicado en julio de 2014: “Anticristo superstar” (Edizioni Segno, Udine – pag 120).

Agostino Nobile, casado y padre de dos hijos, profesor de historia de la música, hace 25 años decidió dejar la docencia para estudiar las culturas no cristianas y vivió durante diez años en el mundo musulmán, hindú y budista, experiencia que reforzó su fe católica. Nobile vive hoy en Portugal con su familia, se dedica a los estudios para profundizar su fe y ha trabajado hasta hace un año como pianista y cantante.

Algunos comentarios como punto de partida de “Anticristo superstar”: “Cuando hace años leí El Anticristo de Friedrich Nietzsche, pensé que me encontraba frente a un demente. Hoy, el Anticristo se ha vuelto el referente imprescindible de todos los gobiernos occidentales. Si a Friedrich Nietzsche le hubieran dicho que en poco más de cien años su “Anticristo” iba a ser una superestrella, lo habría considerado una provocación ridícula” (el libro de Nietzsche es del 1888).

Y continúa: “El Anticristo ha persuadido al hombre para ser feliz sólo al satisfacer libremente sus propios instintos, eliminando el concepto de bien y mal, el concepto de bien y de pecado. El pecado, se sabe, pesa y la idea de liberarse de él de una vez por todas hoy más que nunca se ha vuelto un verdadero afán. En el siglo pasado el Anticristo nos convenció que “Dios estaba muerto”, para luego eliminar a millones de seres humanos (a través de las ideologías inspiradas en esta convicción). Hoy, nos ha introducido en una nueva ideología, para anular la naturaleza misma del hombre. En su plan cambia los métodos, pero el objetivo siempre es el mismo: demostrarle a Dios que su criatura predilecta es el ser más idiota de la creación”.

El panfleto de Nobile, de pocas páginas pero denso de hechos e ideas y fácil de leer, es un examen histórico y actual de cómo la idea central de Nietzsche y las demás expresiones siguientes se están realizando. La convicción basilar de Nietzsche es esta: “Yo defino al Cristianismo como la única gran maldición, la única gran íntima perversión, el único gran instinto de venganza, para el cual ningún medio es suficientemente venenoso, oculto, subterráneo, pequeño. Lo defino: el único imperecedero marco de abominación de la humanidad”.

Agostino Nobile enfrenta el Anticristo a modo de réplica. Ha extraído del volumen del filósofo alemán la muchas propuestas y previsiones que conciernen a la “Guerra mortal contra el vicio y el vicio es el Cristianismo”  y con un carrusel histórico de dos mil años demuestra con referencias históricas y actuales, cómo estos sueños de Nietzsche se realizaron gradualmente y todavía hoy se están realizando, con la educación de los menores, la cultura dominante, las costumbres y las leyes que conducen a los pueblos cristianos a volver a ser paganos. El capítulo más provocador para nosotros, hombres de hoy, es el último con el título Anticristo Superstar (que es el del libro divulgativo), donde Agostino Nobile demuestra que en nuestro tiempo la “guerra mortal contra el Cristianismo” ha llegado casi al final puesto que los sueños de Nietzsche están influenciando y orientando a los gobiernos de los países cristianos (es decir, occidentales) y la ONU con sus organismos.

He aquí un ejemplo de esta corriente de la cultura y de la legislación que se está imponiendo en nuestro tiempo. Nosotros ancianos o personas de mediana edad no nos damos cuenta, pero la máxima autoridad mundial de la sanidad quiere imponer a los niños de las escuelas aberraciones a este respecto. La OMS de la ONU (Organización Mundial de la Salud) ha difundido a todos los gobiernos europeos un vademecum para promover en las escuelas cursos de sexología: “Standard de la Educación Sexual en Europa” (consultable en Internet), donde entre otras cosas se lee: “a los niños de 0 a 4 años los educadores deberán transmitir informaciones sobre la masturbación infantil precoz y el descubrimiento del cuerpo y de los genitales, haciéndolos capaces de expresar sus propias necesidades y deseos, por ejemplo en el juego del “doctor”… De los 4 a los 6 años los niños podrán ser instruidos sobre el amor y las relaciones con personas del mismo sexo… Con los niños de los 6 a los 12 años los maestros impartirán lecciones sobre los cambios del cuerpo, menstruación y eyaculación, dando a conocer los diversos métodos anticonceptivos. En la etapa de la pubertad, entre los 12 y los 15 años, los adolescentes deberán adquirir familiaridad con el concepto de “planificación familiar” y conocer el difícil impacto de la maternidad a una tierna edad, con la conciencia de una asistencia en caso de embarazo no deseado y la relativa toma de decisión”.

Al leer este documento de la ONU, que suscita desaliento y miedo, me vienen a la mente muchos textos de Juan Pablo II y Benedicto XVI sobre este tema: “El tema social se ha vuelto radicalmente una cuestión antropológica” (Caritas in Veritate, 75), en este sentido: en el siglo pasado el “problema social” más grave era la distribución equitativa de la riqueza y el bienestar entre ricos y pobres; hoy el mayor “problema social” es la distribución de la familia natural y el pansexualismo que reducen rápidamente a la población mundial al promover el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la eutanasia, la eugenesia y muchas otras aberraciones, hasta la clonación de seres humanos, hoy técnicamente posible y ya experimentada. Benedicto XVI escribe (Caritas in Veritate, 75): “Pero no han de minimizarse los escenarios inquietantes para el futuro del hombre, ni los nuevos y potentes instrumentos que la «cultura de la muerte» tiene a su disposición. A la plaga difusa, trágica, del aborto, podría añadirse en el futuro, aunque ya subrepticiamente in nuce, una sistemática planificación eugenésica de los nacimientos”.

Se llegaría, de este modo, a la meta final de lo que Nietzsche soñaba: “Un mundo habitado y dominado por Superhombres que han impuesto su voluntad de poder a los hombres inferiores, mediocres y comunes”, por lo que era necesario “establecer los valores de la sociedad y del Estado a favor del individuo más fuerte, del Superhombre (el hombre elegido, genial, el artista creador que vence al hombre medio) y de la superioridad de la raza y de la cultura” (“Enciclopedia católica”, Ciudad del Vaticano 1952). No sorprende que Nietzsche, puesto al servicio del nacionalismo alemán hubiera influenciado profundamente el nazismo y su nefasta ideología.

Pero es todavía más escandaloso que nuestro Occidente, con profundas raíces cristianas, que se considera libre, democrático, instruido, laico, evolucionado, popular, esté encaminado, sin quizá tener conciencia, sobre la misma vía que conduce al nihilismo, a la destrucción de la naturaleza humana y a la muerte. Como pueblo, hemos quitado el Sol de Dios de nuestro horizonte humano, queremos pasar de Dios y de Jesucristo y no tenemos ninguna luz de esperanza en nuestro futuro.

El «mandarín de Dios»

Trento es una ciudad que ha vinculado su historia a la de la Iglesia, no sólo por el Concilio de 1545-1564, sino también por distintas figuras religiosas que han nacido en ella.

Una de éstas es el jesuita Martino Martini, nacido el 20 de septiembre de 1614 en una próspera familia de la ciudad. Para nosotros occidentales sería imposible pensar en China sin su contribución.

Piratas, cautiverios, exploraciones y ciencia

Martino Martini, el «mandarín de Dios»: el jesuita que dio a conocer China al mundo

Actualizado 4 octubre 2014

Davide Magni/Avvenire

Martino Martini, como otros jesuitas, descubrió que vestir como intelectuales según la moda de China era importante para evangelizar
Martino Martini, como otros jesuitas, descubrió que vestir como intelectuales según la moda de China era importante para evangelizar

Trento es una ciudad que ha vinculado su historia a la de la Iglesia, no sólo por el Concilio de 1545-1564, sino también por distintas figuras religiosas que han nacido en ella.

Una de éstas es el jesuita Martino Martini, nacido el 20 de septiembre de 1614 en una próspera familia de la ciudad. Para nosotros occidentales sería imposible pensar en China sin su contribución.

Si Matteo Ricci fue, efectivamente, el primero en dar a conocer la cultura y las tradiciones occidentales a los chinos, Martino Martini está unanimemente considerado como el primero que hizo conocer China a los europeos.

A este ilustre hijo, la ciudad de Trento le dedica desde hace muchos años recursos y atención, coordinados principalmente por el Centro de estudios dedicado a Martini (www.centrostudimartini.it). El cuarto centenario de su nacimiento es, por consiguiente, una ocasión para honrar su obra.

Los primeros veinticuatro años de su vida estuvieron marcados por la infancia y los estudios; doce los pasó en el mar, en confinamiento, secuestrado por los piratas, y en varios viajes. Quedan diez años, que los pasó en tierras chinas, dedicándose al estudio de la lengua y la cultura, a la obra de educación y de conversión y a la organización y refuerzo de la comunidad católica de Hangzhou, entre malestares y peligros gravísimos.

Estudios y formación científica
Tras haber frecuentado el colegio de los jesuitas en Trento, en 1632 Martino entra en el noviciado romano de la Compañía de Jesús, en San Andrés en el Quirinal. Pronto nace dentro de él el deseo de ir en misión a Extremo Oriente y en 1634 habla de ello en un carta al Padre general, Muzio Vitelleschi.

Cuando su petición es acogida, centra su preparación sobre todo en las materias científicas, atesorando la experiencia de los jesuitas que partieron antes que él hacia China. Particularmente importantes son los cursos que sigue en el Colegio Romano y, sobre todo, el encuentro con Athanasius Kircher (1601-1680), hombre de ilimitados intereses, entre los cuales la sinologia, y con el que Martini mantiene una intensa correspondencia.

Martino-Martini

Muere el último emperador Ming
Sin embargo, para llegar a China debe recurrir a toda su tenacidad: el primer intento se remonta a septiembre de 1638, pero llega a la primera meta, Macao, sólo en agosto de 1640. Tres años más tarde, finalmente, entra en China, en Hangzhou.

Lo acompaña el superior provincial, Giulio Aleni. Son años muy difíciles y turbulentos para el Imperio Medio: en 1646, con la muerte del último emperador de la dinastia Ming, inicia la era de los Qing, procedentes de Manchuria, la última dinastia del Imperio, destinado a derrumbarse a principios del siglo XX.

Los jesuitas se encuentran, por lo tanto, en medio de largos y devastadores enfrentamientos en el periodo de transición, que no los dejan indemnes. Martini ofrece una descripción detallada de estos conflictos en su De Bello Tartarico Historia, publicada en Amberes en 1654.

Nombrado mandarín
Por sus contribuciones científicas, aplicadas también a la defensa militar de la nación,Martini es nombrado mandarín poco antes de la caída de los Ming.

Pero esto desencadena desconfianza hacia su persona, como demuestran algunos comentarios desdeñosos por parte de misioneros de las órdenes mendicantes.

Como sus sucesores, también Martini tiene que enfrentarse a un viaje de vuelta a Europa para intentar hacer entender, no sólo a las Congregaciones romanas de Propaganda Fide y del Santo Oficio, sino también a los intelectuales europeos, la complejidad de la situación en China y lo razonable de la metodología adoptada por los jesuitas, a partir de Alessandro Valignano (1539-1606), que era considerada por muchos hombres de Iglesia de esa época como una herejía demoniaca.

China: de la leyenda a la realidad
Durante su estancia en Europa, que duró casi cuatro años, Martini se reúne con diversos literatos, científicos, como también editores holandeses interesados en la publicación de sus libros. El jesuita volvió con mucho material documental, histórico y geográfico, que abrió a los europeos un amplio e insospechado panorama sobre el mundo chino. Ilustrando en una serie de conferencias esa vasta parte del mundo, casi desconocida y aún envuelta en leyenda, Martini contribuye a hacer de China un país «real».

Su fama de científico y cartógrafo está vinculada a la publicación del Novus atlas sinensis, que tuvo lugar en Amsterdam en 1655 a manos del editor Blaeu.

Dedicado a Leopoldo Guillermo, el gobernador austríaco de Bélgica de la época, el Atlas de Martini es una obra excepcional por la amplitud, la erudición y la riqueza de detalles, y supera todas las ilustraciones precedentes del Celeste Imperio. Durante dos siglos permaneció casi inigualada.

Esta obra fue precedida dos años antes por la Grammatica Sinica, en la que, en primer lugar, resume las principales características gramaticales de la lengua china y establece las bases para el estudio de esta lengua en Europa. Desde 1661 sus restos reposan en su Hangzhou, cerca de Shanghai.

(Traducción de Helena Faccia Serrano, Alcalá de Henares)

Esperanza a quienes sufren por sentir atracción al mismo sexo

SANAR Y LIBERAR

Marcela Ferrer, la psicóloga que abre esperanza a quienes sufren por sentir atracción al mismo sexo

Nunca esta psicóloga y master en bioética pensó o planificó acompañar a personas con atracción al mismo sexo. «No es algo que busqué. Me fue llegando gente muy angustiada y sin esperanza, pidiendo ayuda…», relata en entrevista exclusiva con Portaluz. Diez años lleva Marcela Ferrer, acompañando a personas que llegan a ella con angustia y desesperanza por vivir con AMS (atracción al mismo sexo). 

(Portaluz/InfoCatólica) Ferrer se distancia intencionadamente de los términos homosexual y lesbiana, «porque no se trata –precisa- de otra clase de personas: son varones o mujeres que sienten atracción sexual hacia las personas de su mismo sexo».

Marcela dice que no buscó este campo de servicio profesional, sino que fueron el dolor, la necesidad de las propias personas que le pedían ayuda, quienes fueron situándola en este camino; donde también ha debido enfrentar la discriminación de quienes no aceptan existan personas que buscan restaurar la heterosexualidad que consideran extraviaron en una parte de sus historias de vida…

Para compartir su propuesta de acompañamiento, los referentes que desde la psicología orientan su labor profesional, dificultades y logros, conversó en exclusiva con Portaluz.

En la página 5 de tu libro «¿Es posible la esperanza?» a diferencia del Catecismo de la Iglesia Católica que habla directamente de la persona homosexual -reconociendo en ello su existencia-, tú desestimas ese término y prefieres hablar de personas con atracción al mismo sexo (AMS). ¿Por qué?

Cuando se habla de persona homosexual pareciera que fuera otro tipo de persona. Sin embargo, son iguales a las otras, solo que tienen atracción sexual hacia las personas de su mismo sexo. No hay otra diferencia. En el Catecismo eso se escribió hace mucho tiempo y no se profundizó en lo que implica decir a una persona que es homosexual, cuando en realidad se es varón o mujer y se siente atracción hacia las personas de un mismo sexo.

¿Qué te motivó a ser terapeuta de personas que sienten atracción sexual-afectiva por personas de su mismo sexo?

En realidad no tenía ninguna intención en preocuparme de este tema, pero por distintas circunstancias de la vida, me llegaron algunos chiquillos pidiéndome que por favor les ayudara. Frente a mi planteamiento que no sabía del tema, me insistieron tanto que me puse a investigar y a contactar gente que lo hacía.

¿La homosexualidad es una enfermedad? ¿Por qué?

La atracción homosexual no se puede considerar que sea una enfermedad. Más bien, es una especie de detención en el área psicoafectiva del desarrollo –que no se completó por diferentes factores- que va a causar esta atracción hacia las personas del mismo sexo.

¿Sería como una inmadurez?

Es una especie de inmadurez en el área psicoafectiva. Puede que la persona sea muy madura en otras áreas, pero en esta otra no maduró del todo.

¿En qué consiste la terapia que ofreces a personas con AMS?

Yo no ofrezco ninguna terapia, sino un acompañamiento a personas que no desean sentir esta atracción, que se sienten incomodas con ésta y que me piden insistentemente ayuda. Yo las acompaño en un proceso de desarrollo, de autoconocimiento y autodescubrimiento de áreas que, a lo mejor, quedaron infantilizadas o bloqueadas por traumas que han quedado en el pasado.

¿Te piden insistentemente que las puedas ayudar?

Sí, insistentemente porque si no lo piden, lo más probable es que no los voy a ayudar. Esto por dos razones: porque lo central es que la persona esté profundamente motivada a ser ayudada y debido a que es un camino largo y agotador también para mí. No es algo que yo haga porque me venga bien. Yo por mí, en el sentido de lo fácil, preferiría estar atendiendo pacientes con las típicas cosas comunes y corrientes de cualquier persona. Esto es mucho más complejo, largo y menos gratificante. Para mí es una vocación especial, un llamado particular y lo hago con mucho amor.De hecho, se crea un lazo de un afecto muy profundo y real con cada uno de los chiquillos y chiquillas que trabajo.

¿Tu «acompañamiento» se orienta solo a transformar el deseo sexual de la persona?

Lo que hace es ayudar a la persona a descubrirse y a ir desarrollando aquellos aspectos que la fueron dejando atrapada. Una de las cosas que advierto es que el hecho de hacer un camino terapéutico en psicología y psiquiatría en general -pero en esto especialmente- no es una garantía de que la persona va a llegar a obtener una atracción heterosexual y nunca más va a sentir una atracción por las personas de su mismo sexo. Este es un camino de crecimiento y maduración en el que muchas personas logran ese objetivo, pero no hay ninguna garantía. Para mí la transparencia es fundamental.

¿En qué casos se logra un avance y en cuáles no?

Eso es absolutamente impredecible porque el ser humano es muy complejo. Se puede dar que la persona que tenía «un peor pronóstico» avance mucho mejor que aquella que nunca tuvo nada. No hay predictores. Mientras más está unido a situaciones complicadas, como adicciones importantes o circunstancias de vida que son muy complejas, evidentemente va a ser más difícil que para una persona que tiene la vida más resuelta. Lo principal siempre es la motivación: querer y estar convencido de que eso es lo que uno desea. Entonces la persona se la juega hasta el final.

¿Qué tanto influye que la persona tenga fe para poder salir adelante?

Indudablemente que quienes tienen una vivencia de fe, cuentan con una ayuda extra para trabajar y para perseverar. Sin embargo, no me piden ayuda solo personas que tienen fe. Hay algunas que son agnósticas y, por lo tanto, sin una limitación moral como la que tiene un creyente, pero no quieren llevar esa vida.

Acompañamientos como el tuyo son cuestionados por el sesgo de moral religioso que se les atribuye. Incluso en meses recientes líderes de organizaciones internacionales que los apoyaban, los desestiman. ¿Desde qué argumentos conceptuales o de praxis se valida entonces tu propuesta de «acompañamiento»?

Primero que nada, respeto mucho la libertad de la persona. Cuando veo a alguien desesperado buscando ayuda y que siente que todo el mundo le ha vuelto la espalda, porque la única posibilidad que tiene es que le digan que se debe aceptar y que no puede hacer nada más, me parece que es moralmente incorrecto no apoyarlo si yo pienso y he visto que sí se le puede ayudar. Entonces, a pesar de estar un poco remando contra la corriente, uno nunca debe perder de vista la posibilidad de un cambio en la persona y no se le puede negar la esperanza en algo que uno ve que es real, que se da. Tampoco yo creo falsas esperanzas, en el sentido de decirles a las personas: «tú haces esto y vas obtener esto otro», porque no es así.

Tengo la experiencia de haber trabajado con muchísima gente y nunca he visto que alguien me haya comentado «en realidad esto me ha hecho mal, sufrí y estoy arrepentido de haber hecho este camino». Todas las personas que han sido acompañadas, que han hecho el proceso, siempre están contentas; independiente de si han avanzado mucho o poco, han visto un crecimiento.Para todas ha sido bueno, nunca algo negativo.

¿Cuánta gente has atendido en estos 10 años?

Es difícil saberlo porque antes trabajaba con gente de varios países como España, Argentina y México. En esa primera etapa fueron más de 200 personas. Actualmente me he centrado en Chile. En este momento debo estar atendiendo alrededor de 35 personas. Nunca es un trabajo masivo, es uno a uno, por lo tanto hay que darse tiempo con la persona. Además es lento -el acompañamiento dura alrededor de 5 años-, entonces no es que uno vaya rotando pacientes.

El número 2357 del Catecismo de la Iglesia Católica señala que el «origen psíquico» de la homosexualidad «permanece en gran medida inexplicado». ¿Tienes algún argumento que desde la psicología explique ese origen?

Hay teorías que tratan de explicar el origen, pero no hay a ciencia cierta un motivo que diga esta es la causa. Lo que se ha visto es que es policausal, es decir, que son muchas las causas y los factores que se tienen que reunir para que se desarrolle una atracción homosexual. En ese sentido, no contradigo lo que dice el Catecismo, pero creo que queda un poco incompleto. Indudablemente hay algo que es muy profundo y que no se puede explicar. ¿Qué es lo que define? No se sabe, pero sí se ve que en la gran mayoría de los pacientes, hay ciertos factores que siempre coinciden.

¿Cómo cuáles?

Algo que siempre tiene relación es el temperamento: es más sensible que en la mayoría de las personas. No toda la gente con ese temperamento va a desarrollar una atracción homosexual, pero sí todas las personas con atracción homosexual tienen un temperamento extraordinariamente sensible. No obstante que esto es algo lindo, un niño con estas características es más vulnerable a que los aconteceres de la vida lo pueden lastimar.

¿Ese es el factor principal?

Es una base y desde ahí va variando, según la percepción que tiene el niño de lo que le pasando en la vida, lo irá marcando de una u otra forma. A veces, por ejemplo, se ve en una misma familia que un hijo tiene una atracción homosexual, mientras que otro hijo tendrá otra dificultad en su vida. Son maneras diferentes de afrontar lo que les ha tocado vivir.

¿Se nace o se hace homosexual?

No hay absolutamente nada desde el punto de vista científico, que pueda afirmar que hay un determinante biológico para la homosexualidad. Es decir, hasta aquí no se ha podido probar que haya un determinante genético para la atracción homosexual. Si bien el temperamento tiene un componente genético, éste sería un facilitador, no un determinante.

¿Pueden los padres prevenir y cómo la homosexualidad o lesbianismo de sus hijos-as?

Se puede prevenir en teoría, pero en la práctica es sumamente complejo. Cuando hay un niño que empieza a presentar algunas conductas, muchas veces las está exteriorizando porque ya hay un cierto ambiente de algo complicado para él en la casa y para los padres es muy difícil darse cuenta. Además los papás tienen que estar muy atentos a respetar las diferencias entre los hijos, a no meterlos en moldes y a hacerlos sentir profundamente amados tal cual son. Por ejemplo, si tengo 3 hijos: dos son muy buenos para el fútbol y líderes, el tercero en cambio, es tímido, suave y tierno; éste debe sentirse tan amado y validado como sus hermanos. Sin embargo, suele ocurrir que ahí normalmente hay quiebres y ya desde los padres la mirada es: «estos 2 son tan varoniles y mira éste como salió». No tiene por qué ser más varonil un niño que es más brusco a uno que es más dulce, pero como le ponen esta etiqueta desde muy chico, el hijo también se empieza a identificar con que eso es menos masculino y menos validado.

¿Por qué se debería prevenir?

Porque indudablemente la atracción al mismo sexo, nos guste o no, no va con la naturaleza del ser humano, independiente de que en la actualidad todos quieran negar de que existe una naturaleza. Mientras más nos ceñimos para lo que estamos creados, más plenos y felices podremos ser. Alguien me podría decir: ¿quién dice que las personas con atracción homosexual no son felices? Lo dicen las estadísticas de muchos estudios que demuestran que entre éstas hay: una mayor tasa de suicidio y de consultas psiquiátricas y que, en general, las parejas duran mucho menos. No quiere decir que todas las personas con atracción homosexual sean infelices o que todos los que no tienen AMS sean felices, pero si lo vemos en proporciones sí hay una diferencia.

Es decir, los estudios lo avalan, no es ocurrencia de algunos…

Sí y hay estudios muy interesantes que se han hecho en países donde la atracción homosexual es algo totalmente asumido y aceptado. Se han hecho investigaciones en relación con la salud pública y queda muy en evidencia de que hay una diferencia muy notable ( Fergusson, D.M.; Horwood, L.J.; Beautrais, A.L. (1999): Is sexual orientation related to mental health problems and suicidality in young people? Arch. Gen. Psychiat. 56, 876- 880. // Herrell, R.; Goldberg, J.; True,W.R.; Ramakrishnan, V.; Lyons, M.; Eisen,S.; Tsuang, M.T. (1999): Sexual orientation and suicidality: a co-twin control study in adult men. Arch. Gen. Psychiatry 56, 867-874.). Los estudios siempre tienen la complejidad de que hay alguien interesado en demostrar algo, pero en éste lo que lo hace confiable es que es un resultado que se obtiene de manera paralela, ya que la investigación iba enfocada a otra cosa.

¿Qué porcentaje efectivo de las personas homosexuales que has acompañado son hoy heterosexuales?

No me manejo con esa nomenclatura, sino que más bien diría que la persona comienza a sentir una marcada atracción hacia las personas del otro sexo y deja de sentir atracción hacia las personas de su mismo sexo. Ese porcentaje no es tan alto. Por ejemplo, de un grupo de 4 chicos que atendía y que deben llevar alrededor de 5 años en que dicen que no sienten ningún tipo de atracción hacia el mismo sexo, a uno le perdí un poco la pista, pero salió diciendo que no tenía ningún problema; y 3 con los que aún mantengo contacto, están muy contentos, formaron sus familias y dicen que no sienten ninguna atracción hacia personas de su mismo sexo.

¿Qué organismo acreditado o revista científica validó tus resultados?

No necesito que nadie valide mis resultados, ya que no estoy haciendo ningún estudio. Trabajo en acompañar a las personas que me piden ayuda, pero no estoy pidiendo ningún reconocimiento de nadie más que de las personas que me están solicitando ayuda. Si ellos están bien y contentos, yo me la juego por ellos.

Desde el punto de vista científico hay estudios que son acreditados y publicados principalmente por revistas científicas norteamericanas: Archives of Sexual Behavior, Vol. 32, No. 5, October 2003, pp. 403–417 ( C ° 2003) Can Some Gay Men and Lesbians Change Their Sexual Orientation? 200 Participants Reporting a Change from Homosexual to Heterosexual Orientation. Robert L. Spitzer, M.D.

¿Tu acompañamiento es sólo para personas que viven con dificultad, dolor o desagrado una atracción por personas de su mismo sexo?

Es sólo para quienes aceptan que sienten una atracción por personas de su mismo sexo, pero no desean vivir ese tipo de vida. Aunque a veces, he acompañado en una cosa puntual a algún chico que no quiere salir de ahí, pero no es para lo que estoy trabajando.

¿Tu experiencia es que viven esto con dolor, dificultad y desagrado?

Sí. No son felices en este tipo de vida que llevan, a pesar de que el mundo lo presenta como que es súper positivo.

¿Atiendes más hombres o mujeres? ¿De qué edad?

Más hombres, entre los 18 y los 40 años aproximadamente.

¿Cuáles son las herramientas que utilizas en tu acompañamiento?

Las herramientas normales de la psicología más bien cognitivo conductual.

¿Qué beneficios o cambios efectivos asegura tu propuesta de acompañamiento a las personas homosexuales que llegan a tu consulta?

Ninguno

¿Por qué?

Porque les planteo que es un camino muy largo, que se van a cansar, que la piensen bien y que mi acompañamiento es solo una herramienta, pero que en el momento en que encuentren algo que les ayude más, no hay problema en que cambien. Lo importante no soy yo ni lo que hago, sino que ellos estén bien y cómodos con lo que necesitan.

¿Entonces por qué haces todo esto?

Porque para mí es un llamado especial. No es algo que busqué. Si me hubieran preguntado cuando estudiaba psicología a qué me quería dedicar, no se me hubiera pasado ni remotamente por la cabeza esto, pero se fueron dando las circunstancias así. Me fue llegando gente muy angustiada, desesperada y sin esperanza, pidiendo ayuda y me vi en la obligación de echar una mano. En la medida que me fui comprometiendo, me fui encariñando. Se crean lazos afectivos que son muy reales. Cada uno de los chiquillos que acompaño me interesa personalmente.

¿A pesar de las ingratitudes?

Más que ingratitud, es la dureza y la falta de tolerancia desde afuera, donde se plantea que nadie puede pensar distinto o desear para sí mismo algo mejor que lo que el mundo dicta. Eso me parece tremendamente triste, pero hacia adentro es muy gratificante porque se vive en un ambiente de un cariño muy sincero, de una profunda confianza y de una incondicionalidad muy bonita. Cuando los chiquillos vienen a plantearte las cosas que les pasan, lo que piensan, han hecho y cuando se sienten amados, respetados y no juzgados, es algo muy valioso.