Habrá templo de San Josemaría Escrivá en Burgos

El Ayuntamiento cederá terrenos 

El PSOE no quiere «regalar nada al Opus», pero habrá templo de San Josemaría Escrivá en Burgos 

Actualizado 28 julio 2012 

Religión Confidencial 

Pese a la negativa del PSOE en el pleno del ayuntamiento, finalmente la parroquia de San Josemaría podrá ser construida en Burgos. Además, el párroco contará con un terreno anexo al templo, cuya concesión también ha sido aprobada.

El concejal socialista Antonio Fernández Santos ha explicado las razones del voto en contra a la cesión de una parcela en el entorno de la antigua estación ferroviaria al Arzobispado de Bugos. Argumenta que este terreno, anexo a otro ya en manos de la misma institución religiosa, servirá para levantar un centro del Opus Dei.

Además, considera que al tratarse de una prelatura personal de la Iglesia Católica «debe conseguir terrenos mediante un concurso público y abonar el precio correspondiente, y no recibirlo como regalo» pues «sus dependencias no van a estar destinadas a todo el público, si no únicamente a sus seguidores».

De esta manera, Fernández Santos achacó la solicitud de esta parcela a «caprichos del arzobispo, Francisco Gil Hellín, que pertenece a este movimiento», y lamentó que la cesión se aprobara con el voto a favor del equipo de Gobierno.

Sin embargo, cabe recordar que el destino de la parcela en cuestión estaba ya marcado. De hecho, complementa una colindante -con una superficie de 1.300 metros cuadrados- que se cedía al Arzobispado en septiembre de 2009. Entonces, el PSOE apoyó la operación a condición de que el centro se destinara al culto y empezara a construirse en los cinco años próximos.

Pero esta parcela anexa -de 700 metros cuadrados- no se pudo entregar en ese momento por pertenecer a una unidad de actuación diferente. Culminados los trámites que bloqueaban esta parcela la Gerencia de Fomento daba luz verde a la cesión que esperaba con impaciencia José Luis Tapia, párroco de San Josemaría Escrivá, al que estará dedicado el nuevo templo de la zona de Cellophane (Burgos).

«La corporación nos da muchas facilidades y la relación es inmejorable», reconoce Tapia que, no obstante, no oculta sus ganas de disponer de un espacio ´propio´. Trabaja de hecho desde hace semanas, en representación del Arzobispado, con los técnicos del Ayuntamiento en el estudio de detalle que definirá a qué límites arquitectónicos debe ceñirse el proyecto final del futuro edificio, que aún es un esbozo.

Por ahora, no hay plazos establecidos para la ejecución de la obra. «Lo que está claro es que se priorizará la construcción del templo frente a las dependencias que lo complementarán», avanza el párroco.

Sobre la postura del PSOE, Tapia sencillamente niega que la cesión recientemente aprobada sea un regalo al Opus Dei. «Su destinatario es el Arzobispado, que pidió esta superficie por considerar que la de la primera parcela se quedaba pequeña en comparación con las entregadas para poner en funcionamiento las últimas parroquias abiertas incluso cuando el PSOE gobernaba el Ayuntamiento». Además, aclara y que él no pide «ningún carné a quien se acerca a la parroquia».

El diablo odia a la familia, asegura exorcista de EEUU

El diablo odia a la familia porque es imagen de la Trinidad, asegura exorcista de EEUU

VATICANO, 26 Jul. 12 / 04:20 am (ACI/EWTN Noticias).- Un sacerdote estadounidense que actualmente se está entrenando como exorcista en la diócesis de Roma (Italia), aseguró que el diablo y los demonios en general odian a la familia porque ésta es “una imagen de la Santísima Trinidad”.
En entrevista concedida a ACI Prensa, el presbítero, que prefirió mantenerse en el anonimato, señaló que entre los factores comunes que encuentra en las personas poseídas ve gente con “profundas heridas en sus vidas y sobre todo, en su familia”.

El sacerdote indicó que el demonio fácilmente accede a familias donde “los padres han tomado elecciones realmente malas”, y al obrar así “han invitado a influencias malignas al interior de su hogar”.

Las malas acciones que atraen al demonio a los hogares son “la infidelidad marital, el aborto, hacer cosas que rompen la familia”, señaló.

El presbítero admitió que nunca pensó en dedicarse al exorcismo, pero un inesperado suceso en una de sus primeras Misas tras su ordenación, hace 15 años, marcó el inicio de su acercamiento a esta labor sacerdotal.

“En el momento de la consagración de la sangre preciosa, le pedí al Señor que derrame su sangre sobre la juventud y ayude a todos los hombres jóvenes que podrían tener vocación al sacerdocio”, recordó.

La reacción instantánea de un joven de 13 años sorprendió al joven sacerdote. “Él cayó de espaldas y comenzó a gruñir. Yo pensé ‘¡no estaba esperando esto!’”.

Muchos años después, él es parte de una nueva generación de exorcistas en formación en Estados Unidos, luego que de los obispos del país decidieran, en noviembre de 2010, incrementar el número de exorcistas.

A pesar de que la ley canónica estipula que cada diócesis debería contar con un exorcista, se estima que no superarían los 50 sacerdotes dedicados a esta labor en Estados Unidos.

El sacerdote, que es del noreste de Estados Unidos, explicó a ACI Prensa que “nos hemos organizado para asegurarnos de que quienes más necesitan ayuda la obtengan”.

Durante su estancia en Roma, donde fue enviado por su obispo para aprender del trabajo de seis exorcistas oficiales de esa diócesis, el sacerdote está “involucrado” en alrededor de tres exorcismos al día.
“No hay dos casos parecidos. Ese ha sido un real aprendizaje para mí. El rito del exorcismo no es una fórmula mágica”, dijo.

El sacerdote señaló que “no es el demonio o el exorcista quien está al centro de esto, sino una persona que está sufriendo mucho y que necesita de certera liberación a través de Cristo”.

El presbítero explicó que, en cuanto a la correcta terminología, “demonio viene del griego, diablo del latín, cualquiera de esos nombres está bien”. Con lo que se combate, explicó, “son ángeles caídos que fueron creados buenos”.

Los primeros Padres de la Iglesia, entre ellos San Jerónimo y San Agustín, especularon que estos ángeles se rebelaron “a causa de que les fue revelado el plan de Dios de la encarnación” y su “repulsión a la idea de que Dios, que es espíritu puro e infinito, deba hacerse hombre”.

Por esta razón, el sacerdote indicó que los demonios tienen una “fascinación con lo físico” y “hacer sufrir a las personas”.

“Una vez que el rito inicia, normalmente (el demonio) se comienza a manifestar en la persona, que sufre de diferentes maneras, con violencia, cambios en el rostro, cambio de la voz, es diferente”, dijo, recordando recientes exorcismos.

El sacerdote aseguró que el demonio “sólo quiere intimidar, pero básicamente hay que ignorarlo y decir ‘oye, yo soy el que da las órdenes aquí, amigo’”.

La inteligencia angélica del demonio, dijo a ACI Prensa, también implica que ellos saben que Dios sólo permite sus actividades diabólicas para llevar la salvación a personas a través de un “sufrimiento expiatorio”.

“Estas personas sufrientes se están volviendo santos al ofrecer sus sacrificios”, que Dios entonces recibe y “bendice a gran parte de la Iglesia en todo el mundo”.

El sacerdote afirmó que “cuando le recuerdas eso al diablo, se pone furioso”, porque sabe que está perdiendo, y por lo tanto “quiere conseguir lo que pueda, mientras pueda. Si no puede ganar las almas de estas personas, quiere al menos hacer sus vidas miserables”.

El presbítero estadounidense indicó que cuando habla con el demonio le hace “una serie de preguntas: ‘¿cuál es tu nombre?’, ya que cuando usas su nombre en una orden, eso lo debilita”. Una vez que el demonio dice su nombre, el exorcista le ordena “salir”, y también le podría preguntar “cómo entró y cuándo va a salir”.

“(Al responder a) eso último es como si ellos hubieran sido entrenados para decir lo mismo, ‘nunca me voy a ir’, pero eventualmente lo harán”.
La clave es limitar el diálogo, dijo el aprendiz de exorcista. “No quieres hacerle preguntas sólo por curiosidad, eso no es saludable”, subrayó.

También es posible “decir cosas para humillar al demonio”, tales como invocar la presencia de santos, ángeles guardianes y, la más “temida” de todas, de la Virgen María. Es entonces que “puedes realmente ver un cambio en el comportamiento del demonio”.

El final viene a menudo cuando el diablo empieza a mostrar arranques de ira y violencia, cuando “es común que bote espuma por la boca”.

En caso de que se haya roto una maldición, la persona “comenzará a vomitar objetos que fueron usados en la maldición. El vómito cambia a verde, luego a rojo, y otra vez verde”.

Entonces, el exorcista sabe que “estoy tocando fondo, que esto está siendo realmente eficaz y esas son buenas señales. No es algo placentero de ver, pero tú sabes que ‘estoy siendo efectivo aquí’”.

42 años de viacrucis

Hermano Tiberio, de las Escuelas Cristianas

Un religioso rumano cuenta como vivió su fe en los 42 años de cárcel y trabajos forzados 

Lo arrestaron en 1948 bajo la dictadura comunista implantada en Rumanía por la Unión Soviética. Eran 20 hermanos de La Salle… 

Actualizado 25 julio 2012 

ReL

Este es el estremecedor testimonio del Hermano Tiberio, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, muerto a los 74 años en 1999. Fue hecho prisionero y condenado a trabajos forzados en 1958, en su Rumanía natal, por las autoridades del Partido Comunista húngaro.

42 años de viacrucis

«Mi viacrucis comenzó el 2 de agosto de 1948. Era el último día de nuestro retiro anual.

»Los Directores de tres escuelas católicas de los Hermanos en Bucarest fueron llamados por los dirigentes comunistas de Rumania, que estaban en el poder, para informarles que el gobierno comunista quería nacionalizar las escuelas privadas. En consecuencia, los Hermanos debían entregar en el acto las llaves de sus establecimientos.En menos de una hora, nos encontramos lanzados a la calle. No nos permitieron tomar sino los efectos estrictamente personales: calzado, ropa, etc. Todo lo demás debía quedar en las escuelas: libros de la biblioteca, camas, armarios…

Buscar otro trabajo…

»También nos dijeron que debíamos abandonar la vida comunitaria y que nos emplearían como profesores, si no, debíamos arreglárnoslas para encontrar un medio de subsistencia.

»Los dirigentes nos impusieron, por decreto, la residencia en un apartamento situado en el segundo piso del palacio episcopal católico. Este decreto no se aplicaba sino a los religiosos que trabajaban en escuelas. Los jesuitas y franciscanos, que eran sacerdotes, no entraban en esta disposición pero tuvieron que abandonar sus hábitos religiosos e irse a las parroquias.

»El decreto afectó únicamente a los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Las dos comunidades de Hermanos formaron entonces una sola comunidad bajo la dirección del Hno. Director y Visitador auxiliar Bonifazius Sattmann. Éramos unos 20 Hermanos. Cada uno debía manifestar por escrito su acuerdo o desacuerdo. Yo era uno de los más jóvenes: 24 años. 

¿Seguir las directrices del Partido Comunista?

»Había enseñado solo cuatro años en la escuela San José. No dudé ni un instante sobre lo que debía hacer. Sabía que mi puesto debía estar entre los Hermanos y con ellos. También estaba persuadido de que la situación no duraría mucho. Había dos Hermanos más jóvenes que yo. Desgraciadamente, se salieron más tarde por diversas razones; enseguida les pesó, aunque nuestra vida no era fácil.

»Los dirigentes comunistas intentaron con presiones y promesas hacernos abandonar la vida religiosa. No lo lograron.

Un testimonio de fe en la Providencia

»El Hno. Bonifazius era el procurador y el superior en aquellos tiempos penosos. Su fe en la Providencia nos impresionó a todos y nos infundió valor. Ninguno de nosotros era pusilánime o temeroso, aunque eso no fue siempre fácil. Él era el padre, el jefe y el amigo de todos a pesar de su sordera tenaz. Rezó mucho precisamente porque era sordo… A la gracia de Dios y a él en segundo lugar mantuvimos nuestra vida comunitaria. Era el superior que la Providencia nos había preparado para aquellos tiempos turbulentos.

Dar clases particulares para comer

»Muy pronto surgieron les primeras dificultades. Los escasos recursos se habían agotado. Para continuar viviendo, los Hermanos debían dar clases particulares. Los padres lo deseaban. En esto me ocupé durante cinco años. Era una nueva modalidad de apostolado. A través de las lecciones particulares seguíamos ejerciendo una influencia religiosa. Era necesaria más que nunca.

Condenados a trabajos forzados sin juicio

»Empezamos muy pronto a dar lecciones de catecismo en las parroquias. Estuvimos tranquilos durante dos años. Era la calma que anunciaba la tempestad. La primera tormenta se declaró en 1950. Cinco Hermanos fueron arrestados. Dos que habían trabajado en la Nunciatura fueron conducidos a los tribunales y cada uno fue condenado a 16 años de prisión; los otros tres a dos años de trabajos forzados sin mediar ningún proceso legal.

»Por precaución, parte de los Hermanos se fue a vivir con las familias de algunos antiguos alumnos.

»Volvimos a vivir un período de calma después de que el gran Moloch había devorado su ofrenda… Parecía que el cielo se iba a despejar después de la conferencia de Helsinki. 

Reunir cada domingo a 300 personas

»Los Hermanos volvieron a su apartamento y continuaron sus cursos de religión en las cinco parroquias donde se reunían cada domingo cerca de 300 católicos. Esto no les caía bien a las autoridades comunistas, que les decían a sus colegas: `Ustedes no logran convocar a las juventudes comunistas, y este puñado de educadores religiosos llenan sus salas todos los domingos´. Algunos antiguos alumnos y amigos advirtieron a los Hermanos que se preparaba algo contra ellos. El Hno. Bonifazius permaneció tranquilo y ejerció su influencia en la fidelidad de los Hermanos y de su confianza en Dios.

Enseñar religión rodeados de espías

»Durante dos años enseñamos religión en presencia de espías que estaban en todas partes.Los conocíamos, y ellos nos conocían. Pero la señal para entrar en acción no había sido dada. Lo fue el 21 de agosto de 1958: cuatro Hermanos fueron arrestados y con ellos tres antiguos alumnos. Habían movilizado a otros alumnos. Después de 3 meses de pesquisas e interrogatorios penosos o aun de torturas, el 17 de diciembre de 1958 fueroncondenados a 90 años de prisión. Los dos Hermanos de más edad recibieron una sentencia de 20 años cada uno; los otros tres, 15 años cada uno y los dos más jóvenes tuvieron que pagar 10 años cada uno.

Condenados a prisión por enseñar catequesis

»¿El crimen? Haber enseñado la religión a los jóvenes. (Se puede leer ese motivo en el texto de la sentencia M 125258).

»¡Mire usted! ¿Por qué condenan a 10, 15 ó 20 años de prisión, ellos que se proclaman miembros del régimen que dice ser el más humanitario… del mundo? Un espíritu sano no puede comprenderlo, y sin embargo los comunistas condenaban a las más duras prisiones por tales «crímenes», y no se avergonzaban de dejar pruebas escritas de ello. ¿Qué dirán ustedes, occidentales, de semejante comedia? Y ustedes, comunistas del occidente, ¿qué dirán de su fraternidad universal y de su justicia? ¡Alianza del bloque oriental!…

En la cárcel con ratas

»Entonces las dificultades continuaron. Nos encontramos 110 residentes en un cuarto de 11 x 10 metros con una sola ventana que estaba tapada con tablas clavadas desde el exterior para que los prisioneros no pudieran mirar hacia afuera. En un rincón, para atraer a las ratas, había cuatro baldes, (no había retrete). Los baldes eran vaciados una o dos veces por día… Nadie podía permanecer debajo de la ventana. Estaba absolutamente prohibido. Dormíamos en el suelo de cemento sin poder siquiera acostarnos boca arriba, porque faltaba espacio; había que dormir de lado, apretujados como sardinas. A menudo, o las más de las veces, el último que entraba en el cuarto debía dormir sentado en los baldes que servían de retrete.

Sin jabón, ni papel higiénico… poca agua

»En poco tiempo, nuestros cuerpos eran una sola llaga. No había agua. Cada uno tenía derecho a medio litro por día. No había jabón; solamente unos granos aquí o allá de jabón para lavar… Nada de papel higiénico… Media hora para pasearse en un patio de unos 30 metros cuadrados, bien separados para evitar que pudiéramos hablar con el vecino o aun que lo pudiéramos ver realmente… Nadie podía chistar palabra. Un guardia (miliciano) vigilaba todo. 

Todo estaba prohibido

»Durante el día, nadie podía descansar en la cama; solamente los enfermos que tenían permiso médico. No se podían hacer llamadas telefónicas, ni recibirlas, ni estudiar alguna lengua extranjera o enseñarla. No teníamos ningún medio pare escribir: lápiz, papel…. no teníamos ni una aguja. Todo estaba formalmente prohibido. Cualquiera que fuera sorprendido infringiendo estas leyes era condenado al aislamiento de 3 a 5 días. En los lugares de aislamiento era imposible sentarse desde las 5 de la mañana a las 10 de la noche. Uno recibía de comer dos veces al día, y solamente 100 gramos de pan y medio litro de agua.

Crueldades inhumanas

»Me dirán que me equivoco, que exagero. No, querido lector, no hay equivocación. De hecho era muy horrible. Les recomiendo el libro de Solyenitsin «El archipiélago de Gulag».

»Él no engaña. No exagera. En ese libro encontrará todas les crueldades inhumanas e inimaginables cometidas por esos señores.

Trabajos forzados para construir una presa

»Después de un año de semejante tratamiento le preguntaban al prisionero si deseaba trabajar. Naturalmente, todos los que podían moverse respondían afirmativamente. Era el mes de agosto, a comienzos, nos pusieron en uno de los vagones para animales y nos dotaron del mismo sistema de retretes que mencionamos antes. Después de dos días y una noche, partíamos con destino desconocido. Como los vagones eran abiertos pudimos constatar que nos llevaban a la región llamada «Grosseinsel» del Danubio en los alrededores de Braila. Allí tuvimos que construir una presa de contención de 17 km x 35 km contra las olas espumosas del Danubio. Nos alojaron en dos barracas. Cerca de 100 hombres. Las instalaciones eran más que primitivas. El principal problema era el del agua. Un litro de agua para mezclar con una especie de café; mitad agua, mitad barro, que había que esperar hasta las 3 de la madrugada.

Aparece la disentería

»Las consecuencias no tardaron en aparecer. Desde el 10º día (17 de agosto), sufríamos de disentería. Era un gran peligro. No había médico. Yo tenía solamente 12 tabletas de TALASOL… Durante 7 días no pude comer ni beber absolutamente nada. Verdaderamente nada. Estaba moribundo (ya había sufrido de lo mismo en prisión).

En el esqueleto…

»Lo que estoy contando parece difícil de creer, pero no digo más que la verdad. En dos semanas me convertí en un esqueleto. Fue también la primera vez que vi morir a un hombre. Lo que me impresionó mucho. Y yo no parecía estar en mejores condiciones que él. Sin embargo, no perdí la esperanza. Los comienzos fueron duros y duraron mucho tiempo. Debía volver al trabajo pero estaba tan débil que no podía casi andar. Muchos murieron en esa época.

»El mes de noviembre debía volver a trabajar en la presa. Hubimos de construirla a pico y pala. Era pesado. A menudo hemos pensado en el trabajo de los egipcios que construyeron les pirámides. ¿Sería tan agotador? …no hay que exagerar; pensarán algunos…

A las puertas de la muerte

»Después de dos años fuimos llevados a trabajar en los campos. Era menos agobiante. En el curso del año 1961, nos habían dirigido a Luciu Giurgen. Cogíamos el agua del Danubio, que hacíamos hervir para beberla. Eso no duró mucho tiempo. De nuevo enfermamos. Me convertí en un caso especial que sería sometido a una junta de médicos civiles. Estaba en peligro de muerte por eso me llevaron al hospital de Constanta… Era la segunda vez que me encontraba a las puertas de la muerte. Allí nos trataron humanitariamente. En tres semanas el peligro fue conjurado y pudimos volver al campo a emprender otra tarea. Eso sucede una vez sobre ciento… En el camino de regreso viví una Navidad inolvidable en un reducto donde había toda clase de bichos y centenares, o más bien miles de ratas, que se acercaban a preguntarme qué buscaba allí, y por qué venía a turbar su tranquilidad. Ni hablar de dormir en semejante ambiente.

Traslado a la prisión de Gherla

»En el otoño de 1962, fui conducido de nuevo a la famosa prisión de Gherla. A causa de mi enfermedad era portador de un bacilo desde hacía quince años, y representaba un peligro para los civiles que habitaban esta isla. De los prisioneros, no se preocupaban aun cuando cayeran enfermos.

»En Gherla trabajé dos años en una fábrica de muebles, haciendo mesas. Me sentí más holgado en lo referente a mis necesidades materiales. Al que cumplía las «normas» le daban una tarjeta postal y podía escribir a la familia y recibir un paquete que podía llegar a los 5 kg de comida y 400 cigarrillos. Escribí una vez solamente porque entretantome convertí en un buen fabricante de mesas.

Leer un libro tras cinco años

»En la primavera de 1964, pudimos por primera vez, después de cinco años y medio, leer un libro. También nos permitieron leer el periódico del partido que trataba de los éxitos del pueblo bajo la dirección del partido comunista rumano. Querían prepararnos paulatinamente a la liberación que se avecinaba. Creo que en abril nos dijeron que seríamos liberados pero no todos a la vez sino poco a poco. Fue la primera vez que cumplieron la palabra: la liberación comenzó en abril; sólo en agosto de 1964 me llegó a mi el turno.

Liberado, sólo y sin dinero

»Debido a que durante seis años no había tenido noticias de los Hermanos, me dejaron primero con una familia. No muy lejos de allí, a 110 km, y cerca de 50 km de Bucarest. Yo no tenía dinero y quería saber si mi madre vivía aún, ya que tenía 77 años y había sufrido un ataque cardíaco en la primavera de 1958.

»Yo fui hecho prisionero en otoño. Durante mucho tiempo pensé que estaba muerta. Había permanecido muy unido a mi madre porque ella jugó un papel muy importante en mi vocación de Hermano.

Reencuentro con la madre

»Mi encuentro con ella fue muy emocionante para ambos. Me reservo hablar de este asunto. Incluso, después de tanto tiempo, me costaría decirlo todo. Lloró largo rato entre mis brazos y solamente podía decir: «querido hijo, querido hijo». Y yo lloraba con ella. Todos los de la casa nos acompañaban. Llorábamos todos… de alegría.

Otra vez con los hermanos en Bucarest

»Permanecí cuatro días donde mi madre. Deseaba ardientemente unirme a los Hermanos en Bucarest. Fui el último en llegar. Todos estaban ya reunidos. Fue un encuentro caluroso pero bastante breve. No podíamos formar comunidad. Para los comunistas, éramos hombres peligrosos. Debíamos salir de Bucarest sin tardanza. Tres Hermanos pudieron permanecer con sus padres que habitaban en Bucarest, los otros hubieron de regresar a sus lugares de origen.

Considerados como leprosos…

»Así comenzó la segunda fase de nuestra condena. Fueron los años más duros de soportar; aun cuando no eran comparables con las dificultades de la prisión, me pusieron a prueba y los conservo en la memoria. Faltarían todavía veinticinco años… Fuimos siempre considerados por los comunistas como leprosos y perjudiciales para el estado. Pero la gente no nos veía así. Nos amaba y nos respetaba. ´Lo que es peligroso para nosotros es solamente su nombre de Hermanos de las Escuelas CRISTIANAS`, me dijo un día un oficial de la seguridad.

Le dan un trabajo de minero… pero termina de bibliotecario

»Como necesitaba hacer algo para vivir, solicité un trabajo a los responsables… `para alguien como usted, no tenemos otro trabajo que el de minero´, me respondieron. Entonces me dirigí a algunos amigos. Había entre ellos personas comprensivas. Y después de cuatro meses tenía el empleo de bibliotecario. El salario era reducido pero me permitía vivir. Tuve suerte igualmente con algunos padres de familia que vivían en la vecindad. Me proporcionaron medios de sobrevivir. No tenían dinero. Recibí mucha ayuda de parte de cinco Hermanos húngaros de Satu Mare. Habían tenido la fortuna de no ser dispersados.

»Vivían lejos de Bucarest (700 km) en la frontera con Hungría; eran todos entrados en años. Cada dos meses iba a visitarlos para fortalecerme en el espíritu de comunidad.Fueron siempre gentiles y amigables conmigo. Aunque todos están muertos, debo mostrarles mi reconocimiento por el amor fraterno que me dispensaron.

Vivir de prestado

»El alojamiento constituía una gran dificultad. No lograba encontrarlo. Al final, uno de mis familiares tuvo piedad de mí. Tenía una casa nueva pero no disponía más que de un cuarto habitable. Los otros no tenían ni ventanas ni puertas. Tenía cuatro niños. Tuve, pues, quecompartir con ellos, durante tres meses, esta única habitación. Tuve que acomodarme, no había más remedio. Cada mañana el dueño de casa nos saludaba con un `viva Jesús en nuestros corazones´…, porque estuvo de aspirante con nosotros durante 3 años. Más tarde, se hizo sacerdote (grecocatólico). En febrero pude dormir solo. Durante el día pasaba la mayor parte con los niños porque no había leña para calentar dos habitaciones.Ayudaba a los niños a trasportar leña. Permanecí, pues, con esta familia tres años y medio hasta que, en 1968, encontré una pequeña vivienda en un Bloque de apartamentos (4,5 m x 2,5 m).

Permanentemente vigilado

»Al principio estaba estrechamente vigilado. Sabían siempre dónde me encontraba. No podía aún entrar en relación con los Hermanos que habían vivido conmigo en Bucarest. Esto no fue posible sino dos años más tarde, cuando disminuyeron la vigilancia.

Orgulloso de ser Hermano de La salle

»En la primavera de 1965, en el mes de abril, tuve la visita del Hno. Liebhard, de Viena. Conocía a todos los Hermanos rumanos porque había sido profesor en Rumania antes de 1948. No vino con las manos vacías. Lo mismo había hecho en 1964, pero yo no estaba todavía libre. Nos sentíamos muy confortados con la visita de los Hermanos de Viena. Sentíamos que no estábamos abandonados ni olvidados. Experimentamos que la gran familia lasallista era una realidad.

»El Hno. Visitador nos invitó a pasar un tiempo en Viena. Éramos relativamente jóvenes (40-54) y sabíamos un poco de alemán. Además nos podrían ayudar allá. Obtuvo todos los papeles para nosotros, extranjeros. Austria dio permiso de entrar, pero las autoridades rumanas no nos permitieron salir. De manera que permanecimos en Rumania. Cada año el Hno. Visitador de Viena venía a visitarnos al menos una vez. Más tarde otros superiores también vinieron. El Hno. Asistente Richard vino dos veces, y vino el propio Hno. Vicario (actual Superior general), Hno. John Johnston. 

«Todos fuimos fieles a nuestros compromisos»

»Estas visitas eran para nosotros ocasiones de volvernos a encontrar con cohermanos. Muchas veces fuimos interpelados sobre quiénes eran nuestros invitados, qué pretendían. Seguían temiendo que nos reorganizáramos. No nos permitían vivir en comunidad. De cuando en cuando nos preguntaban, aquí o allá, cuándo nos íbamos a casar. Eso constituía pare ellos una prueba de que abandonábamos nuestros compromisos.Gracias a Dios, todos han sido fieles hasta el día de hoy.

»Con el tiempo los vínculos se han estrechado. Nos hemos reunido más a menudo, sea para celebrar un aniversario, sea para destacar una fiesta. En 1970 se produjo un pequeño milagro, al menos yo lo considero así: el Hno. Tarcisius, que había estado prisionero 14 años, recibió, el primero, un pasaporte y pudo visitar Viena, Roma y París. ¡Fue todo un acontecimiento! La segunda vez, sin embargo, se lo rehusaron. No volvimos a sentir angustia.

Sin poder dar catequesis

»La vigilancia era más discreta. Pero no podíamos hacer cursos de religión. Podíamos ir a la iglesia cuantas veces y por el tiempo que quisiéramos. 

»Teníamos la misa cotidiana. Nadie nos la prohibía. Sin embargo era imposible volver a tener vida comunitaria y llevar el hábito religioso. 

»El número de Hermanos seguía disminuyendo. Los Hermanos húngaros de Satu Mare han muerto, todos a edad avanzada (de más de 80 años). El último murió en abril de 1983.

»El Hno. Tarcisius murió de repente el 25 de noviembre de 1977, de infarto. El 9 de noviembre había cumplido 60 años. Su muerte nos conmovió profundamente a todos.Había sido un luchador infatigable y firme contra el comunismo. Aun en prisión seguía protestando cuando trataban injustamente a un prisionero.

Viajar a Viena y a Roma

»En 1983, me llegó el turno de obtener un pasaporte. Casi no me lo creía. En el mismo año, otro Hermano recibió también su pasaporte. Así que pasé un mes con los Hermanos de Viena. En 1987, pude volver a salir del país. Esta vez fue más sencillo porque estaba jubilado. Fui a Roma y a la Casa generalicia. Por segunda vez, el sueño se convertía en realidad en 1989 y duró seis semanas en el Centro Internacional Lasallista de Roma. 

Cantar de nuevo el Te Deum

»El final del año 1989 nos ha traído nuevas esperanzas. En Navidad, pudimos oír de nuevo los villancicos y seguir (con permiso) la Misa televisada. La larga noche de 42 años de opresión comenzaba a iluminarse. El gobierno comunista era derrocado. Pudimos volver a respirar. Y pudimos cantar en nuestro interior el Te Deum. No nos atrevíamos a creerlo. 

»Desgraciadamente, después de un año, constatamos que los nuevos dirigentes no parecen tomar muy en serio la libertad religiosa. Las comunidades religiosas no son todavía reconocidas ni les han entregado aún sus conventos y propiedades. Nosotros, Hermanos, aunque viejos y poco numerosos, hemos salido al fin de la noche.

»Un Hermano enseña en el seminario de Alba Julia, otro en el seminario de Iasi. Éste acompaña a un aspirante que desea ser Hermano de las Escuelas Cristianas. 

»Desde la fiesta de Cristo Rey, se ha constituido una pequeña comunidad en Oradea, a 15 kilómetros de la frontera húngara. 

Pocos hermanos pero optimistas

»Sobre todo, hemos sido invitados a continuar la actividad en centros donde habíamos trabajado antes. 
Aunque seamos pocos por el momento seis Hermanos, de los cuales dos enfermos, y de edad avanzada: de 67 a 81 años, somos optimistas y confiados en la Providencia. Los catorce Hermanos santos y beatos nos ayudarán. La obra de san Juan Bautista de La Salle en Rumania no puede y no debe morir.

Dios nos asiste

»Nos dirigimos a todos los Hermanos del mundo para pedirles que no nos olviden en sus oraciones. Venceremos… no con nuestras solas fuerzas… Nuestros Hermanos santos y la multitud de 150.000 Hermanos de las Escuelas Cristianas que en el curso de los siglos han llevado las libreaslasallistas están con nosotros; ellos nos ayudarán. Estamos convencidos de que Dios nos asiste, y cuando Dios «está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?».

«Cuando hay un embarazo inesperado, la vida no se acaba. Empieza»

El embarazo, un calvario por culpa de su novio 

Amber, madre a los 16: «Cuando hay un embarazo inesperado, la vida no se acaba. Empieza» 

¿Derecho a «elegir»? «Se elige cuando se decide tener sexo. Luego, hay que ser responsable de las consecuencias de esa elección.» 

Actualizado 22 julio 2012 

C.L. / ReL 

La historia de Amber Kortekaas no tiene nada de excepcional. Su caso es como el de muchas chicas que se quedan embarazadas a los 16 años, le echan valor a su situación y tienen a su hijo. Lo que destaca en esta joven norteamericana es la madurez y tranquilidad con la que explica a LifeSiteNews por qué nunca se le pasó por la cabeza «elegir» matarle.

Porque «elegir» [choice, en inglés] es la palabra clave de la cultura de la muerte para vestir en positivo al movimiento abortista en Estados Unidos, autodenominado así, pro-choice, para esconder que lo que se elige es la destrucción de un ser humano.

Amber tiene claro, sin embargo, que la elección es anterior al embarazo, no posterior a él: «Para mí, elegir es cuando un elige conducir después de haber bebido. Uno es responsable de haber optado por conducir. Del mismo modo, elegir es cuando uno decide tener sexo. Uno es responsable de lo que pase después de esa elección«.

Y en su caso tiene un mérito añadido, y es que descubrir el verdadero rostro del padre de su hijo no ayudó precisamente a aquietar las aguas.

Como en miles de casos

La historia no tiene nada de excepcional. Amber, en un periodo de descontrol emocional adolescente, comenzó a gustarle a un chico que no dejaba de llamarla y de querer salir con ella. La hizo «sentir importante», y al cabo de un tiempo cedió a sus verdaderas pretensiones: «Me sentí obligada a darle lo que quería. Una estupidez, ¿verdad?».

A los pocos días, durante un campamento juvenil en el verano de 2010, empezó a sospechar que estaba embarazada. Siguió con todas las actividades por si se trataba de otra cosa, pero en la última semana ya no tenía dudas y empezó a pensar en lo que se le venía encima: volver a casa y decírselo a sus padres: «La idea de contárselo todo era terrible. Mi madre es una mujer muy amable y religiosa que no tenía ni idea de lo que yo hacía a sus espaldas».

Pero algo ayudó a transmitir la noticia: cuando fueron a recogerla al campamento, notaron su inquietud y Amber vomitó en el coche durante el camino de vuelta su madre adivinó «instantáneamente» la razón. 

En vez de condenarla, se volcaron con ella: «Me sentí muy feliz así, porque sé que habría sido todo mucho más difícil si no lo hubiesen hecho».

Un desequilibrado

Sobre todo, porque entonces empezaron a descubrir el verdadero rostro del padre de la criatura. El chico, hasta entonces «divertido y encantador», demostró ser una personaobsesiva y controladora, y a acosar a Amber con continuos sms, llamadas si no los respondía al instante, visitas si no lo cogía para saber dónde estaba y por qué no respondía.

Descubrió además que se había inventado historias sobre sí mismo para ganar su admiración y conseguir el objetivo de acostarse con ella.

Empezaron a discutir por el nombre del niño, sobre si Amber trabajaría o no, o si seguiría yendo al colegio y, sobre todo, dónde vivirían. Él amenazaba con suicidarse si no conseguía lo que quería. Sobre todo, pretendía que ella viviese con él, pero Amber se negaba: «Sabía que no me ayudaría a terminar el instituto».

«Me mentía constantemente sobre todas las cosas. Podíamos estar discutiendo al teléfono toda la noche. Ahora lo veo más claro, pero entonces era duro para mí darme cuenta de lo hundida que me sentía. Creía que él era mi único amigo. No podía creer que estuviese abusando de mí y manipulándome», cuenta Amber, que continuó viviendo con sus padres y empezó el curso siguiente: «No pude contar con mis amigos, pero comprendí la importancia de mi educación».

Nace Jonah

El 4 de marzo de este año nació Jonah: «Fue un parto natural, sin epidural, y no tardó mucho en estar en mis brazos. Quedé agotada, pero fue muy emotivo. Valió la pena. Él era real, estaba vivo, respiraba, era adorable«.

El padre de Jonah redobló su asalto para controlar la vida de Amber, y en el mismo hospital acabó en urgencias con un ataque de ansiedad. «Pase lo que pase, no dejes a tu hijo a solas con ese chico«, le dijo una enfermera que había presenciado el incidente, que le reveló como una persona muy desequilibrada.

«Rompí con él al día siguiente», dice. Hoy, la custodia de Jonah la tiene ella y él visita a su hijo siempre con supervisión.

¿Elección? Responsabilidad

A partir del nacimiento de Jonah y de la ruptura con su novio, la vida de Amber mejoró: «Empecé a sentirme bien conmigo misma«, confiesa, tras meses de inseguridad adolescente justo durante el embarazo.

Y todo, por su hijo: «La idea de que podría haber destruido tan fácilmente algo tan maravilloso aún me aterra», comenta sobre la posibilidad de abortar. «Sí, he tenido que renunciar a muchas cosas, pero no creo que sea el fin del mundo. Tengo un hijo que me quiere, y yo le quiero más que a nada.  Estoy disfrutando de la vida».

Dice que lamenta haberse acostado con aquel chico, pero no su decisión de dar a luz. Tiene claro que su «elección» fue estar con su novio. Una vez quedó embarazada, «ya no habíaelección, sino simplemente responsabilidad«.

Y concluye: «Me siento orgullosa de haber sido capaz de asumir la responsabilidad de mis actos, de afrontar las consecuencias y hacerlo lo mejor posible. Amo a mi hijo. Cuando hay un embarazo inesperado, la vida no se acaba… Empieza«.

 

Se jugó la vida para salvar a la Virgen de la Paciencia

1936: a golpes con la imagen 

La familia que se jugó la vida para salvar a la Virgen de la Paciencia, patrona de Oropesa del Mar 

Los Marco Prats habían acogido en su casa a dos religiosos que fueron detenidos por los milicianos. 

Actualizado 21 julio 2012 

Avan / ReL 

Una familia valenciana salvó de la destrucción a la Virgen de la Paciencia, patrona de la localidad castellonense de Oropesa de Mar, tras ocultarla en su casa durante la persecución religiosa de 1936.

La advocación de la Paciencia nació en 1619, tras un ataque berberisco sufrido por la localidad de Oropesa, según publica en su último número el periódico Paraula. Según las crónicas de la época, durante el ataque pirata una imagen de la Virgen, probablemente del Rosario, que se veneraba en la conocida como Capilla de la Defensa, fue destrozada.

Se trataba de una talla en madera de ciprés, de 57 centímetros y datada a finales del siglo XVI, aproximadamente coincidiendo con la repoblación de Oropesa. Los restos de la imagen fueron llevados al convento de las Carmelitas Descalzas de San José y Santa Teresa de Valencia, “donde probablemente cambió el nombre de su advocación, dado el laborioso y paciente trabajo de las monjas para restaurarla”, según publica el semanario de la archidiócesis de Valencia.

1931-1939: la persecución antirreligiosa

La imagen fue venerada en el convento durante más de tres siglos, con la excepción del periodo de la Segunda República (cuando la quema de conventos) y la Guerra Civil, en la que la imagen hubo de ser conservada a escondidas en la casa particular de la familia Marco Prats, situada frente a la Puerta de los Hierros de la catedral de Valencia.

Durante cinco años, la imagen “recibió culto en la intimidad familiar con la discreción que la peligrosa situación requería”, tal y como relata Eduardo Marco , quien por aquel entonces contaba 9 años. 

Tras el estallido de la guerra, la familia Marco Prats acogió en su casa a dos hermanos religiosos, por lo que “la vivienda fue objeto de continuos registros policialeshasta que en agosto de 1936 unos milicianos se presentaron en el domicilio para llevarselos detenidos. En uno de los asaltos, un miliciano “golpeó la imagen contra la pared, la cabeza de la escultura rodó por el suelo” y se partió en varios trozos, que la familia conservó.

Terminada la contienda en 1939, la imagen se recompuso y fue devuelta a la comunidad carmelita del convento de San José, después de haber sido protegida durante casi diez años. Allí permaneció hasta 1964, cuando el párroco de Oropesa solicitó a las monjas el regreso de la imagen a la ciudad castellonense, a donde llegó el 3 de octubre de 1964, 345 años después del origen de su devoción.

En la actualidad se conservan dos copias en Oropesa, una para ser procesionada y otra para ser venerada en la parroquia. Una tercera copia se donó al convento de San José de Valencia, hoy ubicado en la localidad de Serra y una cuarta imagen se entregó al museo diocesano de la catedral de Segorbe.

A ti, madre de sacerdote…

19.07.12

A ti, madre de sacerdote… ¡Gracias, muchas gracias!

Por Reme 

“Después de Dios, se lo debo a mi madre. ¡Era tan buena! La virtud viértase fácilmente del corazón de la madre al corazón de los hijos…Jamás un hijo que ha tenido la dicha de tener una buena madre tendría que mirarla y pensar en ella sin llorar” (Sto.Cura de Ars)

Tengo entre mis manos un pequeño libro titulado La madre del Sacerdote escrito por Juan de Yepes. Se publicó en 1941 con motivo de la Semana de la Madre celebrada por la Unión Diocesana de Mujeres de acción Católica de Ávila para contribuir “en esta siembra menuda de bien. Quiera la Virgen María, Madre Sacerdotal, bendecirlas, dándoles una fecundidad insospechada”.

A pesar de que muchas de ellas consideran que no han hecho nada extraordinario están predestinadas desde la eternidad para vivir el privilegio de tener un hijo sacerdote y custodiarlo para que sea fecundo y santo. Los que tenemos el privilegio de tenerlas cerca, de conocerlas y de tratarlas, descubrimos las grandes virtudes que Dios puso en ellas.

“La Sagrada Familia se convirtió en el primer modelo de amor de muchas otras familias santas. Y María, Madre de Jesucristo, Sumo y Eterno sacerdote y Madre de todos los sacerdotes es el modelo a seguir del valor trascendente que puede alcanzar una vida en apariencia sin relieve”(San Josemaría Escrivá de Balaguer)

De hecho, la “historia del cristianismo está llena de innumerables ejemplos de padres santos y de auténticas familias cristianas que han acompañado la vida de generosos sacerdotes y pastores de la Iglesia”, como afirma Benedicto XVI, tomando el ejemplo de santa Mónica, madre de san Agustín.

Ser mujer-madre ya es algo que comporta admiración y magnificencia. Pero ser madre de un sacerdote, rezar, acompañar y servir con amor de madre, de hermana, a un “Ministerio santo que requiere santidad” para que el ministro pueda ocuparse de ser “servidor de todas las almas, ejemplo del Divino Maestro”(1), es un orgullo, el privilegio más grande que Dios nos puede conceder.

Alguien me dijo una vez que “una madre no es una autopista pero te puede guiar por el mejor camino, con paciencia, entrega, sacrificio, perdón, compañía, amor, bendición, protección, cuidado y demás etc…”.

“Para nosotros los sacerdotes nuestras madres son el familiar más cercano, el más allegado. En los momentos de dolor, aparte de la oración, nuestras madres son el oasis en donde enjugamos nuestras penas, la piedra en la cual recostamos la cabeza en los momentos de cansancio, la luz que nos alegra el alma cada vez que nos sonríen. Es por eso que nosotros los sacerdotes sufrimos profundamente la muerte de nuestras madres. Cuando ellas nos dejan para irse a Dios, nosotros nos sentimos perdidos, hay un gran sentimiento de vacío en nuestro corazón. Pero en ese momento comprendemos también que nuestras santas madres están al lado del Sumo Sacerdote, de su Madre Santísima y que desde allí velan por nuestro sacerdocio.(2)

Tengo en mente un nuevo proyecto. Con el propósito de darles las gracias a las madres de los sacerdotes me gustaría que vosotras- madres, hermanas y demás familia de sacerdote-, aportarais vuestro testimonio. Vosotras sois las grandes protagonistas. Tenéis tantas cosas que enseñarnos…

A partir de ellos, de vuestras experiencias y reflexiones, podremos deleitarnos y considerar la necesaria y privilegiada participación en la vida de la Iglesia de todas las madres de sacerdotes. Mujeres – muchas de ellas han pasado desapercibidas a lo largo de la historia-, que por su valentía, compromiso y generosidad, son un ejemplo para las mujeres del Siglo XXI.

Estoy segura que con la ayuda de Nuestra Madre Santísima nos ayudará a todos a reconocer y agradecer a todas las madres- si, también a tu madre que siempre se mantuvo en la sombra-, su amor, piedad, comprensión, dulzura, seguridad, libertad, coraje, ejemplo, alegría…difícil de superar. Ellas, como nadie, y poniéndose al servicio de Dios, de su familia y de sus hijos, se han puesto al servicio de toda la humanidad.

Gracias por vuestra ayuda.

(1)Monseñor Javier Echevarría, Homilía Ordenación Diaconal, Torreciudad, 1997
(2)P. Rafael Méndez Hernández, La madre del sacerdote,El visitante, año 36, núm. 19; 2010

Matricula a su hija en un colegio católico

En el Sagrado Corazón en Nueva York 

La ex esposa de Cruise se aleja de la Cienciología y matricula a su hija en un colegio católico 

El colegio está regentado por unas monjas de la congregación del Sagrado Corazón y se encuentra en Nueva York. Tiene fama de estricto. 

Actualizado 20 julio 2012 

Forum Libertas

La ex esposa de Tom Cruise, que se ha reencontrado con su hija por primera vez desde su separación, ha matriculado a la pequeña en un colegio de monjas católicas en Nueva York.

La que fuera hasta hace poco esposa de Tom Cruise, Katie Holmes, quiere romper definitivamente con cualquier aspecto que pueda relacionarla a ella o a su hija con el mundo de la Cienciología, al que sigue perteneciendo el actor.

Así, según informan los diarios británicos Daily Mail y The Sun, Katie ha matriculado a su hija Suri en elcolegio católico Sagrado Corazón de Nueva York, regentado por monjas. El plan de estudios de este centro, cuya matrícula cuesta más de 31.000 euros al año, es muy estricto, a demás de requerir la asistencia obligatoria a misa los jueves.

Holmes se ha decidido por un centro de mojas con el fin de que la pequeña Suri tenga una educación católica, en lugar de contemplar ni tan siquiera la posibilidad de que asista a un colegio de la Cienciología que eligió Tom Cruise, publican ambos medios.

De esta manera, Katie sigue en su lucha para poner barreras entre la Cienciología y ella y su hija, algo que evidentemente inició con el divorcio del también ex marido de Nicole Kidman.

Katie está intentando comenzar una nueva vida en la ciudad de los rascacielos, a pesar de que se ha llevado algún que otro susto, como el pequeño accidente en el que chocó con un camión después de ir a recoger a Suri de sus clases de ballet.

Se da la circunstancia de que Suri no es la primera alumna famosa que pasa por las aulas del Sagrado Corazón de Nueva York, ya que antes que ella asistieron de pequeñas a este mismo centro alumnas como la cantante Lady Gaga o la heredera de una cadena hotelera Paris Hilton.

Reencuentro entre Tom y Suri

Por otra parte, Tom Cruise ha podido reencontrarse por primera vez con su hija tras el divorcio de Katie Holmes. El actor necesitaba ver a su Suri e hizo un descanso en el rodaje de Oblivion para reunirse con la pequeña en Nueva York.

También su hija añoraba los brazos de su padre, a los que se aferró fuertemente cuando él fue a recogerla. Con un brazo se sujetaba a su cuello y con el otro agarraba fuertemente su peluche. 

Padre e hija se dirigieron al hotel Greenwich, donde se cambiaron de ropa y esperaron la llegada de la hermana de Cruise, Cass Mapother, quien llegó con un cargamento de juguetes.

Tom y Katie no tuvieron ningún tipo de contacto durante los 5 minutos que tardo el actor en pasar a recoger a la pequeña, o al menos, esto es lo que ha asegurado la web TMZ.

Tom y Suri fueron vistos por última vez juntos en público el 16 de junio, cuando cenaron en Sushi Samba en Reykjavik, Islandia, junto con Katie, por lo que padre e hija llevaban cerca de un mes sin verse.

Tras su separación y tan solo dos semanas después de hacerla pública, Tom y Katie llegaron a un acuerdo de divorcio, en el que la actriz se quedaba con la custodia de Suri, sin trascender más detalles sobre la negociación.

Un padre y su hijo son ordenados sacerdotes católicos

Los Hough

Un padre y su hijo son ordenados sacerdotes católicos, al mismo tiempo, tras ser episcopalianos 

Chuck Hough III, de 57 años, y su hijo Chuck Hough IV, de 30 años recibieron la ordenación sacerdotal de manos del obispo Kevin Vann, titular de Fort Worth.

Actualizado 20 julio 2012 

Notimex 

Un padre y su hijo fueron recientemente ordenados sacerdotes por la Diócesis Católica de Fort Worth, pese a que ambos tienen esposa e hijos, en un hecho considerado histórico dentro de la Iglesia Católica. 

Chuck Hough III, de 57 años, y su hijo Chuck Hough IV, de 30 años, recibieron al mismo tiempo la orden sacerdotal de parte del obispo Kevin Vann, el 30 de junio pasado, en la comunidad de Keller, un suburbio de Fort Worth.

La ceremonia fue atestiguada por las esposas y los hijos de ambos. 

Su ordenación, y la de otros cuatro que fueron consagrados en la misma ocasión, constituyen la primera que se realiza bajo el nuevo ordinariato personal del Papa Benedicto XVI, denominado Cátedra de San Pedro. 

El ordinariato fue creado en enero pasado para Estados Unidos para permitir que sacerdotes episcopales sean ordenados como clérigos católicos y que las congregaciones episcopales se sumen a la Iglesia Católica. 

Charles Hough III fue sacerdote episcopal durante 31 años, antes de renunciar a ese credo en septiembre de 2011 para abrazar la fe católica. 

Su hijo, Charles Hough IV, quien creció viendo a su padre dirigir una iglesia episcopal, decidió seguir los pasos de su progenitor. 

Hough III fue ordenado sacerdote episcopal en 2007 e ingresó a la Iglesia Católica en junio de 2011, tras haberse graduado de la Universidad Texas A&M. 

Puede ser que seamos los únicos, padre e hijo, que han sido ordenados al mismo tiempo, sobre todo en Estados Unidos, dijo Hough III. 

Los Hough han sido durante mucho tiempo partidarios de una relación más estrecha entre las iglesias Católica y la Evangélica Anglicana.

 

Grupos de oración

Actualizado 18 julio 2012

En la escuela de María. Grupos de oración

Es un hecho incuestionable que en el mundo han nacido numerosos grupos de oración fundados por peregrinos de Medjugorje. Esto ha sucedido y sucede actualmente por deseo expreso de la Virgen de formar grupos de oración. Es difícil saber el número exacto, pero lo cierto es que se cuentan por miles (cfr. Reni Laurentin, Eight Years, 1989, Milford, Ohio, The Riehle Foundation, pág. 56).

El primer grupo de oración fue fundado el 4 de julio de 1982, un año después del inicio de las apariciones de la Virgen. Este grupo aún sigue activo y hay que subrayar que se trata de un grupo particular. Según el testimonio del vidente Ivan, la Virgen pidió, en efecto, que quienes lo desearan se reunieran y oraran juntos, añadiendo que Ella misma estaría con ellos de un modo especial. La Virgen pidió también formar grupos de oración en todas las comunidades parroquiales, para ayudarle con oración a realizar los planes que el Señor le ha confiado. Al principio, el grupo se reunía tres veces por semana en el Podbrdo: lunes, miércoles y viernes. Durante la oración, la Virgen se aparece dando breves mensajes. Ivan, Marija y Vicka la ven, pero sólo Ivan puede hablar con la Virgen y oír Sus mensajes. Cuando Ivan no puede estar presente, es sustituido por Marija y cuando ella está ausente, la sustituye Vicka. A veces, los encuentros son reservados únicamente al grupo formado por una cuarentena de personas, otras son abiertos a todos. Últimamente, los encuentros se desarrollaban dos veces por semana, lunes y viernes y desde hace poco tiempo, martes y viernes.

Estos son muy simples: rezo del Rosario, cantos, lectura de la Sagrada Escritura y el mensaje. La mayoría de las veces se desarrollan al aire libre, en el Podbrdo o en el monte Krizevac, independientemente de las condiciones del tiempo.

Estos encuentros son significativos para los planes que el Señor ha confiado a Su humilde sierva María, pero también para el crecimiento espiritual de cada uno de los miembros del grupo de oración.

A la pregunta: Qué significa para ti participar en el grupo de oración?, el vidente Ivan respondió: «Participar en el grupo de oración en estos tiempos es muy importante para mí… Aprendo a orar en el grupo y no puedo imaginar mi crecimiento espiritual sin ello.»

Después de un breve recuento de los hechos, tratemos de dar respuesta a una simple pregunta: Qué es un grupo de oración?

Un grupo de oración es una comunidad de fieles que se reúne a orar una vez o más durante la semana o el mes. Es un grupo de amigos que rezan juntos el Rosario, leen la Sagrada Escritura, celebran la Misa, que se visitan unos a otros e intercambian experiencias de oración. Se aconseja siempre que es mejor que [el grupo] sea guiado por un sacerdote, pero si esto no es posible, que se organicen los encuentros de oración con sencillez.

Los videntes siempre subrayan que el primer y el más importante grupo de oración debe ser la familia y que solamente entonces puede hablarse de una verdadera educación espiritual, que tiene su prolongación en el grupo de oración. El grupo requiere que cada uno de sus miembros sea activo y que aporte su propia contribución espiritual. Solamente así, el grupo puede vivir y crecer.

 Los fundamentos bíblicos y teológicos del grupo de oración se encuentran, además de otras fuentes, en la palabra de Cristo: «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.» (Mt 18,19-20).

El primer grupo de oración de hecho tuvo lugar en la primera novena de oración después de la Ascensión de Cristo, cuando Nuestra Señora oró con los Apóstoles y esperó en oración a que el Señor Resucitado cumpliera Su promesa enviando al Espíritu Santo, lo que en efecto sucedió el día de Pentecostés (cfr. Hch 2,1-5). Dicha practica la siguió también la Iglesia primitiva, como relata San Lucas en los Hechos de los Apóstoles: «Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones» (Hch 2,42) y «Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común; vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo Espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar.» (Hch 2,44-47)

Ciertamente existe también una razón sociológica para los grupos de oración, particularmente en el tiempo presente. Todo individuo debe cuidar de su propio crecimiento espiritual, pero en ese crecimiento, debido a la estructura psíquico-física de la persona humana, la comunidad es insustituible. Es importante sobre todo hoy, porque el individuo se pierde fácilmente en el ritmo de nuestros días. El grupo ayuda al crecimiento espiritual, lo corrige y lo inspira. La experiencia de uno enriquece e ilumina la experiencia del otro. Quien permanece solo corre el peligro de crecer sin ningún control. Es más fácil superar cualquier dificultad en el grupo y éstas se transforman en ricas experiencias espirituales. El grupo ayuda a fomentar y dirigir los carismas.

Los grupos de oración marianos pueden reconocerse fácilmente, gracias a su comportamiento frente a la comunidad parroquial. Es claro que el grupo de oración no es el supervisor litúrgico-pastoral de las actividades del párroco. Y ésta es una gran tentación para los grupos que encuentran dificultades al entrar en comunicación con quien labora en la parroquia y con los sacerdotes, caso no poco común. En efecto, existe una resistencia por parte de muchos sacerdotes que no aceptan los grupos de oración en general y, en particular, aquellos que han surgido de Medjugorje. Si no se tiene cuidado, crece un Espíritu negativo y crítico en los grupos hacia todo lo que es emprendido por el párroco y se alejan y llegan hasta límites extremos, en los que se exponen directamente al peligro de incluso excluirse de la comunidad parroquial. No quisiera entrar en la problemática de la relación entre la comunidad parroquial y los grupos de oración, pero ciertamente quiero hacer énfasis en que un grupo de oración de espiritualidad mariana no debe absolutamente dejarse provocar por nada ni dejarse llevar a límites extremos desde donde es fácil irse a la izquierda o a la derecha o a un sectarismo que, al final, es dañino tanto para la comunidad parroquial como para el grupo de oración.

Ciertamente, otro peligro que fácilmente ocurre con los grupos de oración marianos es una atmósfera apocalíptica y catastrófica. Sucede que tales grupos de oración lo saben todo acerca de los eventos futuros, catástrofes y cataclismos y difunden un Espíritu de miedo y ansiedad. Ellos nutren su conocimiento a través de perseguir continuamente a personas que portan tales mensajes. Sucede fácilmente que esos grupos saben mucho más de lo que el propio Jesús sabía en el Evangelio acerca de los eventos futuros. El hecho de la existencia de secretos contribuye ese Espíritu apocalíptico y catastrófico que la imaginación, a menudo enferma, transforma en noticias definitivas sobre el futuro.

Si el grupo sucumbe a uno de estos dos peligros, no corresponde al Espíritu mariano. María es madre y una madre nunca difunde el miedo ni la ansiedad entre sus hijos, sino que los educa para la paz y la confianza.

Un grupo de oración debe estar en comunión no sólo con el párroco y el personal pastoral, sino que debe ser el alma y el corazón de toda comunidad parroquial. Los grupos marianos, en sí mismos, son las células maternales de cada comunidad parroquial que, viviendo una vida de oración, desarrollan una actividad maternal en la parroquia. De estas células maternales nacen nuevos creyentes con convicción, las familias son renovadas y preservadas, los jóvenes son educados, las vocaciones religiosas se fomentan, se desarrollan actividades en todos los ámbitos, tanto en el litúrgico-pastoral como en obras de caridad para hacerse cargo de los ancianos, los enfermos, los olvidados y los encarcelados. Todo esto se expresa en palabras del Papa Juan Pablo II en su encíclica de 1995, El Evangelio de la Vida, en cuanto a que debemos respetar, proteger, amar y servir a la vida, !toda vida humana! (cfr. no. 5). Los grupos marianos, como células maternales de la parroquia, funcionan de

acuerdo a los criterios expresados por Jesús y que San Mateo recogió en el Capítulo 25,31-46, donde una cosa resulta totalmente clara: que todas las oraciones, ayunos, misas y confesiones deben servir al desarrollo del amor hacia cada persona y el valor de servir a todos. Un Espíritu y un corazón maternal reconocen las necesidades de sus hijos y reaccionan incansable e invenciblemente ante dichas necesidades, que van más allá de cualquier regla o estipulación.

Hoy, grupos así en la Iglesia moderna seguramente traerán una auténtica renovación de la vida cristiana y mostrarán su verdadero rostro que está en peligro de ser desfigurado.

Si hacemos un breve recuento de las actividades que sabemos que Nuestra Señora pidió de los grupos de oración en Medjugorje, podemos decir que, primero que nada, es una decisión fundamental por la oración diaria y la participación en la Santa Misa, la confesión mensual, convertirse en testigos y ser activos en la parroquia. Antes de la Navidad, Ella pidió al grupo que hiciera una obra buena. Ellos asistieron a los ancianos y visitaron a los enfermos y débiles, ayudaron a familias pobres a reparar sus casas, prepararon leña para el invierno y otras cosas similares.

A nivel espiritual, Ella les pidió, adicionalmente a los encuentros de oración semanales, organizar también retiros, salir a la naturaleza y hacer allí ejercicios espirituales.

Las reglas para los grupos de oración de Medjugorje que pueden resumirse de los mensajes son:

1. Renunciar a todo y abandonarse completamente a Dios, creyendo que todo lo que sucede se transforma para bien;

2. Invitar a los jóvenes a participar en los grupos de oración;

3. Renunciar a cualquier miedo y angustia porque estando abandonados en Dios, no hay lugar para ningún miedo;

4. Amar a los enemigos y desterrar del corazón cualquier odio, amargura o juicio;

5. Ayunar dos veces por semana;

6. Participar en el grupo al menos una vez por semana;

7. Decidirse a orar tres horas al día, incluyendo la oración matutina y vespertina, la participación en la Misa, recibir la Sagrada Comunión, la adoración y extender el Espíritu de oración a cada día de la semana;

8. Orar por los obispos y todos los que tienen autoridad en la Iglesia;

9. Decidirse a permanecer en el grupo por cuatro años y aprovechar ese tiempo para madurar personalmente y, por esa razón, no tomar nuevas ni fundamentales decisiones en la vida;

10. Tener un sacerdote en cada grupo.

A través de Jelena, el 25 de Abril de 1983, Nuestra Señora dio este mensaje: «Digan a mis hijos e hijas que mi Corazón arde de amor por ellos. Sólo busco la conversión.»

www.youtube.com/watch

Juan García Inza
De mi libro «Medjugorje.Historia y testimonios de encuentros con la Reina de la Paz«

Madre, ¡Quiero ser sacerdote!

Por Reme 

“Estad abiertos a las vocaciones que surjan entre vosotros. Orad para que, como señal de su amor especial, el Señor se digne llamar a uno o más miembros de vuestras familias a servirle. Vivid vuestra fe con una alegría y un fervor que sean capaces de alentar dichas vocaciones. Sed generosos cuando vuestro hijo o vuestra hija, vuestro hermano o vuestra hermana decidan seguir a Cristo por este camino especial. Dejad que su vocación vaya creciendo y fortaleciéndose. Prestad todo vuestro apoyo a una elección hecha con libertad” (Juan Pablo II, Nagasaki, Japón, 25.II.1981).

Los padres deben mirar a sus hijos como lo que son: una obra de Dios. A los padres, con la colaboración libre y desprendida al engendrarlos, confía su educación, su amor, y su cuidado en el amor que hemos recibido de Dios.

Dios, Padre Eterno y Amor infinito, ha sido el primero en amarlos, guiarlos, formarlos y acompañarlos para que saquen lo mejor que llevan dentro. Solo El, sabe lo mejor para ellos. Dios tiene sus planes tiene para cada uno, que no siempre coinciden con los nuestros. No temamos. Aunque humanamente nos cueste, nuestra felicidad y la de nuestros hijos depende de la aceptación y cumplimiento de los planes de Dios. De nosotros depende, en gran medida, que nuestros hijos escuchen la llamada de Dios, que respondan a ella afirmativamente, y que perseveren en su decisión hasta el final. “En adelante, la labor sacerdotal se convertirá para ellos —por expresarlo de algún modo— en su profesión, a la que dedicarán todas las horas de la jornada, con el inmenso gozo de saberse instrumentos del Señor en la aplicación de la redención a las almas. Recemos para que vivan como sacerdotes santos, doctos, alegres y deportistas en el terreno sobrenatural, pues así lo deseaba san Josemaría: sacerdotes-sacerdotes, sacerdotes cien por cien”.(Monseñor Javier Echevarría, Carta 1 de mayo de 2012)

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