El último acto de Whitney Houston

Su última película constituyó durante meses un motivo de fuerza para seguir adelante, para volver a ser la de antes, lejos de las drogas y el alcohol que a la postre acabaron con su vida de forma prematura. Según su entorno, Whitney Houston estaba emocionada con «Sparkle» y su papel de madre de las tres jóvenes que formaron «The Supremes», una de las grandes sensaciones musicales en los años 60.

Ahora, el primer tráiler de la cinta, prevista para estreno en agosto en Estados Unidos, ha visto la luz, una historia que a buen seguro cobrará fuerza tras la desaparición de la cantante y por ser su vuelta a la gran pantalla 16 años después de «La mujer del predicador».

Tras la muerte de Houston en febrero de este año, ahogada en la bañera de su habitación del hotel Beverly Hilton, se especuló con la posibilidad de que el largometraje se estrenara antes de tiempo y aprovechar la atención despertada por la tragedia. Sin embargo, parece que de momento se mantendrá la fecha inicialmente prevista.

Blessing of a child in the womb

Rite for the blessing of a child in the womb

2012-04-02 L’Osservatore Romano

The text of “Rite for the Blessing of a Child in the Womb”, which should be available in all U.S. parishes by Mother’s Day, has been approved by the Holy See. The United States Conference of Catholic Bishops (USCCB) has announced to the faithful the recognitio by the Congregation for Divine Worship and the Discipline of the Sacraments. The text will be printed in both English and Spanish.

Cardinal Daniel N. DiNardo, Archbishop of Galveston-Houston and chairman of the Committee on Pro-Life Activities of the USCCB underlined the joy of the entire Catholic community, noting that he is “impressed with the beauty of this blessing for human life in the womb”.  The Episcopate explains that the blessing has been prepared to “support parents awaiting the birth of their child, to encourage parish prayers for and recognition of the precious gift of the child in the womb, and to foster respect for human life within society”. It can be offered both during the Liturgy and outside of Mass.

The question now is how to integrate the blessing into parishes. “We wanted to make this announcement as soon as possible”, stated Archbishop Gregory Michael Aymond of New Orleans and chairman of the USCCB Committee on Divine Worship, “so that parishes might begin to look at how this blessing might be woven into the fabric of parish life”.  The text, he added, will eventually “be included in the Book of Blessings” when it is revised.

It was Archbishop Joseph Edward Kurtz of Louisville who began preparations for the text of the blessing. The former Bishop of Knoxville asked the Committee on Pro-Life Activities to see whether a blessing existed for a child in the womb. When none was found, the committee began preparing a text later presented to the Divine Worship Committee in March 2008. Subsequently in November of the same year the full body of bishops approved the prayer and it was sent to the Holy See for recognitio.

Serving the Spanish-speaking faithful of America, besides this prayer being made available, the USCCB  in June 2011 approved the Spanish translation of various additions to the Roman Missal to include Hispanic feast days. The decision was the fruit of a year long project of the Committee on Divine Worship which collected a series of texts for the celebration of the feasts of the most significant patron saints of Latin America and Spain. Auxiliary Bishop Octavio Cisneros of Brooklyn underlined that the additions were a true “pastoral need”  for the growing number of Hispanic residents in the United States. The executive director of the Secretariat of Divine Worship of the USCCB, Mons. Anthony Sherman, observed that the Missal is “a source of strength and spiritual development for Catholics throughout the United States”. For some time the U.S. Church  has decided to strengthen pastoral care in the midst of changing demographics due to the large increase of Hispanic faithful. Immigration has been significantly changing the face of society and of the Church in the U.S.; today 35% of American Catholics are Hispanic, a figure that reaches 50% of young people.

Elegir colegio: libertad y equidad

Libertad para los padres, responsabilidad para la Administración

FERNANDO RODRÍGUEZ-BORLADO

3.ABR.2012

Las familias acomodadas siempre han elegido escuela, y extender esa posibilidad a las demás es ampliar la libertad. Ahora bien, la elección de escuela puede ayudar a que los hijos de familias modestas no queden confinados necesariamente en los colegios de su barrio o puede dar lugar a una mayor desigualdad. La clave está en encontrar el sistema para promover a la vez libertad de elección y equidad.

La identificación de los padres con el proyecto educativo es un factor clave a la hora de la elección

Este año la apertura del periodo de escolarización viene marcada por algunas modificaciones, como por ejemplo el cambio en el baremo de puntos para adjudicar plazas que se seguirá a partir del próximo curso en la Comunidad de Madrid (ver cuadro). Una de las medidas más discutidas es la desaparición –en dos años– de las zonas escolares.

Este debate representa una vieja discusión en el mundo educativo: ¿Cuál es la manera de beneficiar más a un mayor número de alumnos: dar más libertad a las familias o dejar la responsabilidad en manos de las administraciones? En el fondo, se trata del típico enfrentamiento entre liberalismo e intervencionismo, esta vez aplicado al mundo de la educación. Con todo, existen modelos intermedios que ya se han implementado en otros países.

Derecho a elegir

El derecho a la educación tiene dos vertientes: por un lado es un derecho-prestación, ya que obliga a la Administración a proveer al estudiante de los recursos necesarios para poder ejercerlo; por otro lado, es un derecho-libertad, en el sentido en que permite a los padres escoger el centro educativo que responda a sus preferencias. Esta segunda vertiente se apoya en la idea de que la familia es la primera instancia educativa, y el colegio la complementaria.

Sin embargo, esta premisa se olvida frecuentemente en el fragor de la discusión, legítima y lógica según criterios políticos, sobre el mejor modo de organizar el sistema educativo. Muchos de los sindicatos de la pública, que frecuentemente critican a la escuela privada por centrarse solo en la eficacia académica, se aferran en cambio a los resultados académicos cuando les conviene: no hay estudios, dicen, que demuestren que la libertad de elección mejore las notas del alumnado.

Habría que recordar que los resultados no son el único criterio que guía a los padres en la elección de colegio. La identificación de los padres con el proyecto educativo (que puede incluir desde el ambiente escolar, al método pedagógico o la valoración del hecho religioso) es un factor clave en esa elección.

Ejemplos para todos los gustos

Algunas experiencias demuestran que el simple hecho de poner a competir a los centros no asegura un reparto justo.

La OCDE recoge en un informe reciente Equity and Quality in Education los ejemplos de distintos sistemas que han optado por una liberalización del sistema educativo. Suecia y Holanda optaron por el cheque escolar, con resultados desiguales.

La razón que puede explicar el éxito holandés, también en cuanto a la no concentración del alumnado por renta, es la política de incentivos para que los alumnos desaventajados (provenientes de niveles socioeconómicos bajos) sean atractivos para los colegios más exigentes. El cheque escolar aumenta según disminuye el nivel socioeconómico del estudiante, lo que significa que los centros reciben más dinero si los matriculan. No obstante, el hecho de que el colegio disponga de más recursos no garantiza la mejora en los resultados; depende más bien de en qué se gasten.

En el caso de Holanda, los colegios con más alumnos desaventajados tienen hasta un 50% más de profesores y personal de apoyo en sus plantillas. Si hubieran gastado ese dinero en mejorar las instalaciones u ofrecer más actividades extraescolares, seguramente también habrían atraído a muchas familias, pero es probable que los resultados académicos no fueran igual de buenos. Esta es una de las objeciones que aducen los críticos con el sistema de elección libre de centro: la competencia se puede trasladar fácilmente de la calidad académica a otros servicios distintos del principal.

En el caso de Suecia, la aplicación del cheque escolar ha traído a las escuelas más separación por estratos socioeconómicos, y apenas ha tenido incidencia en las notas. Eso sí, como en casi todos los países donde la educación pública y la concertada han luchado por alumnos, ha sido la concertada la que ha visto crecer su alumnado en detrimento de la pública.

Las condiciones para la elección

El citado informe de la OCDE recomienda que los países miembros implementen un sistema de “elección controlada”, es decir, un modelo mixto que combine las preferencias de los padres con criterios que impidan la concentración de los pobres con los pobres y los ricos con los ricos. En realidad, este informe reitera las conclusiones de otro estudio norteamericano realizado en 2006 por la Brookings Institution (cfr.Aceprensa 28-04-2006).

Uno y otro informe parten de la base de que la elección libre de colegio por parte de los padres es lo deseable, pero que puede generar desigualdades. En concreto, explican que uno de los principales problemas de este sistema es la distinta información de los padres. Las familias más aventajadas se muestran más activas en la elección del colegio de sus hijos, y lo hacen fundamentalmente porque están mejor informadas. De ahí que asegurar que toda la información esté disponible para todos –y sea inteligible– debe ser un objetivo prioritario. Ahora bien, ¿qué información se debe publicar?

Algunos sindicatos de la educación pública critican que se saquen a la luz los resultados académicos de las distintas escuelas, públicas y concertadas, ya que entienden que la comparación no es justa. Sin embargo, es difícil aportar algún otro dato objetivo que sirva para orientar a los padres. Llama la atención que los sindicatos se opongan a una medida de transparencia ahora que la sociedad la demanda más.

Otra de las conclusiones de la OCDE y de la Brookings Institution es que la elección libre de colegio solo se podría considerar libre del todo si se financiara el transporte a las familias menos aventajadas. Si no, estas familias terminarán por quedarse en su barrio, por lo que solo podrían elegir realmente los hogares con más recursos.

Los problemas relacionados con el transporte –y, de paso, la insuficiente financiación de la concertada– se podrían solucionar con la entrada en vigor de un cheque escolar progresivo, que aumente de cuantía según las necesidades del estudiante. Un ejemplo es lo que ocurre en Washington D.C.: las ayudas pueden llegar a los 12.000 dólares por alumno y año, según la renta y el colegio elegido. El cheque escolar, ratificado hace menos de un año, cuenta con el respaldo del 70% de los padres de Washington con hijos en edad escolar.

Evitar la discriminación

El temor de los contrarios a la supresión de las “zonas educativas” es que los colegios terminen por elegir a los alumnos, y no al revés.

Pese a que es completamente lícita la preocupación de la OCDE por que no se produzcan discriminaciones, se echa en falta en el informe una referencia a la importancia de la identificación de las familias con el colegio. Se estima que cerca de 200.000 familias españolas cambian de centro cada año. Muchas lo hacen simplemente porque se han mudado a otro lugar de residencia, pero está comprobado que otras muchas se empadronan en barrios donde en realidad no viven, o incluso llegan a mudarse efectivamente, para poder optar a un determinado colegio.

A veces, el “falso empadronamiento” o el cambio de residencia obedece al deseo de huir de ciertos colegios, más que al de acceder a otros. La posibilidad de elegir un colegio fuera del barrio de residencia puede beneficiar especialmente a las familias con menos recursos; al fin y al cabo, muchas de las familias pudientes ya viven en barrios con buenos colegios o, si no, pueden permitirse pagar uno en otro barrio.

La eliminación de las zonas escolares proporcionaría carta legal a una demanda que ya existe, y que además favorece la implicación familiar. Un ejemplo es el del instituto público Ramiro de Maeztu. Su directora abogaba en El País(22/02/12) por la supresión de las zonas educativas aludiendo a sus propios atractivos, y no a las supuestas ventajas de los demás: “Un centro con una sección de alemán como el nuestro no debería ser solo para una zona de la ciudad”. Gracias a sistemas mixtos como el cheque escolar progresivo o las cuotas de alumnos desaventajados no habría por qué elegir entre los guetos por nivel socioeconómico y los guetos por barrios.


La reforma madrileña

La reforma en la Comunidad de Madrid supone algo más que la eliminación de las zonas escolares. Modifica, además, el valor que se concedía a factores como la renta familiar o la vinculación con el colegio –hermanos estudiando o padres antiguos alumnos–.

En el caso de la renta, se concederán dos puntos a las familias que perciban la Renta de Inserción Mínima (una prestación que completa los ingresos de los prestatarios hasta asegurar que puedan cubrir las necesidades básicas). Anteriormente, se daban dos puntos a las familias que acreditaban una renta anual per cápita igual o inferior al IPREM (el sustituto del Salario Mínimo Interprofesional para el acceso a subvenciones, becas, etc.) y un punto a las que ingresaran una renta anual superior al 100% del IPREM pero inferior al 200%.

Con este cambio en la baremación de la renta, se espera poder concentrar la ayuda en las familias realmente más necesitadas: menos familias recibirán los puntos de la renta, pero quien los reciba obtendrá una ventaja comparativamente mayor. De esta forma se pretende mantener el criterio de discriminación positiva hacia las familias con menos recursos, pero a la vez eliminar un posible factor de estratificación del alumnado por criterios económicos.

Tener un hermano estudiando en el centro puntuará el doble: de los 4 puntos anteriores se pasa a los 8 de la nueva propuesta.

Además de los hermanos, también se premiará con 1,5 puntos si el padre o la madre son antiguos alumnos del centro.

La Comunidad de Madrid ha explicado que este cambio promueve la vinculación de la familia con el proyecto educativo del centro. El próximo curso desaparecen las zonas escolares en los municipios pequeños, y el siguiente en los grandes, entre ellos Madrid.

Con el apoyo de Red Madre

«Dios me mandó un ángel para rescatar a mi niño del aborto»

Dos jóvenes madres inmigrantes dan su testimonio de cómo replantearon su decisión de abortar a sus criaturas.

Actualizado 2 abril 2012

ReL

Rosa Moambuguete esperaba al pequeño Axe y habia decido luchar por su embarazo contra viento y marea después de un tiempo de indecisión en el que se planteó abortar. 

«En ese momento pensé en todo lo negativo. Eso fue lo que me hizo pensar en abortar». Las circunstancias adversas (no poder trabajar, la hipoteca de la casa que tenía que pagar su marido, el alto coste de mantaner a un bebé) la empujaron a tomar tal decisión.

Sin embargo, no lo llevó a cabo. Sentir una vida dentro de sí le hizo cambiar de opinión. Decidió, de forma rotunda, enfrentarse a todos sus miedos. Y fue a la salida de esa clínica donde la organización Red Madre apareció en su vida… Desde aquí le ayudaron, le animaron a seguir adelante, a luchar por la vida de su hijo.

«Dios me mandó un ángel para rescatar a mi niño» del aborto, dice Rosa al referirse al apoyo que recibió de la organización Red Madre para seguir con el embarazo.

Marlí y su hija Laura

Un agradecimiento que comparte con Marlí Marques. Llegó a España hace 8 años y la noticia de su embarazo le pilló por sorpresa. 

En proceso de divorcio, y madre de una niña de 12 años, Marlí encuentra en Red Madre el apoyo que necesitaba para afrontar la larga lucha que ha supuesto la supervivencia de la pequeña Laura, después de plantearse el aborto como opción. 

Nació hace 2 meses y estuvo a punto de perder la vida por problemas en el parto. Pero gracias a Red Madre sacó las fuerzas de salir adelante. Y con fuerza es como afronta ahora Marlí su día a día. 

Energía que comparte con la ilusión y la alegría que ha supuesto la llegada al mundo de la pequeña Laura, pero sobre todo gracias al calor y la esperanza que se contagia desde la pequeña familia que forman en Red Madre.