En la fiesta de San Josemaría Escrivá

Actualizado 27 junio 2011

Carlo Caffarra,

Presidente del Instituto de estudios sobre el Matrimonio y la Familia Juan Pablo II, de la Universidad Lateranense

En una de sus famosas catequesis decía el Cura de Ars: «o la santidad o la eterna condenación». Exponía una de las verdades centrales de la fe cristiana: el Amor de Dios crea el bien de la creatura, como enseña Santo Tomás, y no se detiene a mitad de camino: desea darlo todo. Sólo el rechazo del hombre puede frustrar ese proyecto divino: pero todos y cada uno estamos llamados a la santidad. Y el último acto de la misericordia de Dios es el Purgatorio.

Este es el primer pensamiento que me ha evocado la lectura de Surco, obra póstuma de Mons. Escrivá de Balaguer: la llamada universal a la santidad, por usar el vocabulario del Vaticano II. La obra pertenece a un género clásico de la literatura cristiana: breves pensamientos, como breve es el resplandor del relámpago que ilumina nuestra angustiosa noche. Son ráfagas de luz que se clavan en lo hondo del alma.

Pertenecen a ese mismo género la Filocalia, algunos capítulos de la Imitación de Cristo, los Pensamientos de Pascal, o el Diario de Kierkegaard, por citar sólo algunos ejemplos clásicos. En una época  aquejada por esa enfermedad mortal que es hablar demasiado es elocuente el género literario elegido: «Non multa, sed multum loqui»: no hablar mucho, sino con intensidad, escribe San Ignacio.

Síntesis admirable de verdades de fe

Más que un libro para leer es un libro para meditar. Está dirigido a los que, en expresión de San Bernardo, saben rumiar lo que leen. Algunos de sus pensamientos, en su concisión, permiten penetrar en la profundidad de la Verdad, y constituyen síntesis admirables de las sublimes verdades de la Fe. Por ejemplo: «Para convencerse de que resulta ridículo tomar la moda como principio de conducta, basta mirar algunos retratos antiguos» (nº 48).

La afirmación es incisiva. La elevación del consenso mayoritario a criterio de verdad ética, no sólo agosta la inteligencia, sino que vuelve ridículo el lado serio de la vida, la experiencia ética. Es la caída en picado del estadio ético al estético, como diría Kierkegaard.

El es la Luz

«Esperar no significa empezar a ver la luz, sino confiar con los ojos cerrados en que el Señor la posee plenamente y vive en esa claridad. El es la Luz» (Surco, nº 91). Es difícil encontrar una expresión tan sencilla de la experiencia fundamental de Abraham, modelo, por la Sagrada Escritura, de todo creyente, y por tanto, de la experiencia cristiana como elevación a un criterio de verdad que es la misma Verdad divina. Una elevación que saca al hombre de la duda y le libera de la incertidumbre que acaba en la desesperación.

«Que me conozca: que me conozca y que te conozca. Así jamás perderé de vista mi nada» (nº 273). Resuena en esta súplica la plegaria agustiniana: noverim me, noverim te. La medida del hombre es Dios mismo, porque éste es el destino del hombre: sólo puede ser feliz haciéndose más que hombre en Dios. Sólo en ese momento, al confrontarse con esa medida inconmensurable, el hombre descubre su propia nada.

Sin esta confrontación, que Mons. Escrivá de Balaguer suplica en la oración, el hombre, o cae en el orgullo o se hunde en la desesperación. Y, para acabar, un pensamiento para los que van buscando siempre imposibles acomodaciones: «No cedas nunca en la doctrina de la Iglesia. -Al hacer una aleación, el mejor metal es el que pierde» (nº 358).

Una espiritualidad enraizada en el Misterio de la Encarnación

Queriendo penetrar más profundamente en el secreto de una experiencia única, me parece que algunas líneas medulares sobresalen claramente en el conjunto de este profundo escrito. Quiero comenzar con una cita de T. S. Eliot sobre la Encarnación.

«Un momento no fuera del tiempo sino en el tiempo, en eso que nosotros llamamos historia: seccionando, biselando el mundo del tiempo. Un momento en el tiempo, pero no como un momento de tiempo. Fue un momento en el tiempo, pero el tiempo fue creado a través de aquel momento. Porque no puede haber tiempo sin sentido, y en aquel momento el tiempo se llenó de sentido».

Eliot escribe poéticamente la fórmula de Calcedonia. Me parece que la espiritualidad de Mons. Escrivá de Balaguer, tal como aparece en este libro, está centrada precisamente, como toda verdadera espiritualidad cristiana, en el acontecimiento del «Verbo que se hace carne», perfecto Dios, perfecto Hombre.

Un proyecto de existencia cristiana

Desde este punto central parten varias líneas radiales y en torno a él se construye todo el «campo magnético» de su meditación espiritual. Deriva de ese centro en primer lugar, la proyección de la existencia cristiana considerada en sí misma: una existencia perfectamente humana, divinizada por las virtudes teologales.

De aquí nace su insistencia sobre las virtudes humanas (p. e. el nº 652) y su insistencia en que el trabajo del cristiano tiene que estar hecho con la máxima perfección humana posible. Santo Tomás escribe que toda minusvaloración  injusta del valor de la criatura es una minusvalora ción del honor debido al Creador, y, por tanto, que Dios se glorifica dando a las criaturas el poder de obrar como verdaderas causas de su obrar. Mons. Escrivá de Balaguer ha comprendido profundamente esta verdad católica: este libro es un ejemplo insigne del verdadero humanismo.

La Santa Cruz

Pero al mismo tiempo no cede un milímetro en la doctrina sobre la mortificación. Allí se gesta y se genera la verdad del hombre. Y lo hace de una forma a la que no estaban habituados nuestros cómodos oídos: «no pongas obstáculos a Dios, hasta que haga de tu pobre carne un Crucifijo» (978). «Sin mortificación, no hay felicidad en la tierra» (983).

De este modo esta espiritualidad encuentra su centro en la Santa Cruz, contemplada como acto de la Redención, norma primera y última del obrar del discípulo. Perfecto hombre-perfecto Dios: el hombre vuelve a encontrar la verdad originaria y la belleza entera de su dignidad y de su vocacion cuando su mirada interior se dirige hacia el Verbo hecho carne.

En el mundo, pero no de este mundo

En segundo lugar, desde aquel centro se proyecta la misión del cristiano en el mundo. La síntesis admirable del Concilio de Calcedonia, -el centro de la fe de la Iglesia, podemos decir- ordena internamente esta construcción en un equilibrio que sólo el santo sabe alcanzar. El cristiano no debe tener miedo a entrar plenamente en el mundo: es más, lo debe amar apasionadamente (nº 290) para «contribuir a que el amor y la libertad de Cristo presidan todas las manifestaciones de la vida moderna».

En el mundo, pero no de este mundo.

El escándalo supremo

Y es esto precisamente lo que no soportan los «enemigos de la Cruz de Cristo». Soportan a los cristianos, e incluso los alaban, si se retiran para escuchar la Palabra y en esa escucha se detienen. Soportan a los cristianos, e incluso los alaban, si se empeñan en la promoción de los valores humanos, con un mínimo común denominador, fijado de común acuerdo a la luz del común patrimonio cultural. Soportan a los cristianos, e incluso los alaban, si se ocupan de los marginados, con tal de que no trabajen en la construcción de la sociedad como cristianos, en la que los «marginados» no existan.

Pero lo que no soportan es que esos cristianos actúen en el mundo porque son cristianos y como cristianos: testigos de una Presencia que ha empapado toda su existencia.

Las campañas difamatorias contra la Obra fundada por Mons. Escrivá de Balaguer, aunque duelen profundamente, no sorprenden en absoluto. No pueden soportar el proyecto trazado por él por que la Encarnación, desde que aconteció, es el escándalo supremo. Estos son los pensamientos de Mons. Escrivá de Balaguer, cortantes como láminas de acero… (cfr. los nn. de Surco 239, 241, 246, 247, 252).

¿Es posible realizar ese proyecto?

Pero ¿es posible realizar este proyecto? Todo depende del punto de partida. La primera serie de pensamientos (1-33) es, desde cierto punto de vista, la más importante. Allí se especifica, precisamente, la fuente: el asentimiento (mariano-eclesial: cfr. nº 33) a Dios; el asentimiento («la entrega de mi libertad»: nº 11); cómo no recordar la oración ignaciana: «recibe Señor, toda mi libertad…».

Esa que es como el seno del que ha nacido toda la Iglesia, con toda la variedad de sus carismas. En una palabra: estar plenamente a disposición de Dios.

¿No encuentra el hombre su grandeza suprema cuando un cuerpo y un alma humana se unieron a la persona del Verbo? Surco es el camino trazado para hacer realidad en cada uno de nosotros la paradoja de una libertad que nace de la obediencia a fin de que el universo del ser reencuentre en Cristo su originaria belleza.

Habla San Josemaría Escrivá: 

 www.youtube.com/watch

El día más feliz de Joseph Ratzinger

60 aniversario de su sacerdocio

Se cumplen 60 años del nombramiento como sacerdote de Benedicto XVI y por ello, el próximo miércoles la Iglesia universal revivirá ese día.

Actualizado 27 junio 2011

Jesús Colina/Zenit

El próximo 29 de junio Benedicto XVI recodará los sesenta años del “momento más importante de mi vida”, su ordenación sacerdotal, recibida en la catedral de Freising, cerca de Munich.

Recibió el sacramento, junto a su hermano mayor, Georg, de manos del cardenal Michael von Faulhaber, conocido como gran opositor al nazismo. “Adsum”, “Aquí estoy”,fueron las palabras que pronunció en latín, ante Dios y ante el pueblo el joven Joseph Ratzinger, a sus 24 años.

El próximo miércoles la Iglesia universal revivirá ese día, pero el papa no quiere que sea un momento de exaltación de su persona, mas bien espera que sirva para promover entre la Iglesia el agradecimiento a Dios por el don del sacerdocio y pedirle que suscite nuevas vocaciones.

De aquel espléndido día de verano, Joseph Ratzinger recuerda un detalle que para otros pasó desapercibido y que comparte en su libro “Mi vida” (Ed. Encuentro, 1997).

“No se debe ser supersticioso –escribe en esas memorias–, pero en el momento que el anciano arzobispo impuso sus manos sobre las mías, un pajarillo –tal vez una alondra– se elevó del altar mayor de la catedral y entonó un breve canto gozoso; para mí fue como si una voz de lo alto me dijese: va bien así, estás en el camino justo”.

Fue en esos días cuando Joseph Ratzinger descubrió lo que significa el sacerdote para la gente. “El día de la primera Misa, fuimos acogidos en todas partes –también entre personas completamente desconocidas– con una cordialidad que hasta aquel momento no me podría haber imaginado”, prosigue el papa en sus memorias.

“Experimenté así, muy directamente, cuán grandes esperanzas ponían los hombres en sus relaciones con el sacerdote, cuánto esperaban su bendición, que viene de la fuerza del Sacramento. No se trataba de mi persona ni la de mi hermano: ¿qué podrían significar, por sí mismos, dos hermanos como nosotros, para tanta gente que encontrábamos? Veían en nosotros a unas personas a las que Cristo había confiado una tarea para llevar su presencia entre los hombres; así, justamente porque no éramos nosotros quienes estábamos en el centro, nacían tan rápidamente relaciones de amistad”.

(Re)descubrimiento del sacerdocio

Este mismo (re)descubrimiento del sacerdocio, a nivel universal es el objetivo que se plantea Benedicto XVI al celebrar su aniversario del sacerdocio.

En este contexto, el prefecto de la Congregación vaticana para el Clero, el cardenal Mauro Piacenza, ha enviado una carta a los obispos del mundo para promover 60 horas de adoración eucarística por la santificación de los sacerdotes, por las nuevas vocaciones y por Benedicto XVI.

En el texto, firmado también por el secretario de la Congregación para el Clero, el arzobispo Celso Morga Iruzubieta, se explica que las horas de adoración eucarística dedicadas a esta intención pueden ser continuas o pueden distribuirse durante el mes de junio, y debe comprometer “de manera particular, a los sacerdotes”.

“El culmen de este recorrido de oración podría coincidir con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús –Jornada de santificación sacerdotal–, el próximo viernes 1 de julio”, añade la carta.

Con esta iniciativa, la Iglesia pretende homenajear “al pontífice con una extraordinaria corona de oraciones y de unidad sobrenatural, capaz de mostrar el centro real de nuestra vida, de la que surge todo esfuerzo misionero y pastoral, así como el auténtico rostro de la Iglesia y sus sacerdotes”.

Oración por su sesenta aniversario
Señor,
te damos gracias
porque has abierto tu corazón para nosotros;
porque en tu muerte y en tu resurrección
te has convertido en fuente de vida.
Haz que seamos personas vivientes,
vivientes de tu fuente,
y dónanos el poder ser nosotros también fuentes,
capaces de donar a este nuestro tiempo
agua de vida.
Te damos gracias
por la gracia del ministerio sacerdotal.
Señor, bendícenos
y bendice a todos los hombres de este tiempo
que están sedientos y en la búsqueda

Amén.

Récords de asistencia, confesiones y sacerdotes

Asistencia multitudinaria de devotos

Los 30 años de las apariciones de Medjugorje bate récords de asistencia, confesiones y sacerdotes

Se estima que entre medio millón y un millón visitan el santuario anualmente.

Actualizado 27 junio 2011

ReL

El 24 de junio de 1981, la Virgen supuestamente se apareció a seis niños residentes en esta pequeña ciudad, situada en el suroeste de Bosnia-Herzegovina.

Hasta hoy este milagro no ha sido reconocido oficialmente por el Vaticano, aunque varios de los «videntes» de Medjugorje aseguran que la Virgen se les sigue apareciendo.

Desde el año pasado una comisión liderada por el ex vicario general de Roma, cardenal Camillo Ruini, investiga a fondo el caso, que atrae a cientos de miles de peregrinos todos los años.

Sólo este fin de semana han llegado hasta esta remota región balcánica, situada a unos 25 kilómetros del mar Adriático, decenas de miles de fieles procedentes, entre otros países, de Colombia, México, Brasil, Italia, España, Portugal y China.

Se cuenta que a Ivanka Ivankovic, Mirjana Dragicevic, Vicka Ivankovic, Ivan Dragicevic, Ivan Ivankovic y Milka Pavlovic se les apareció en el cercano monte de Crnica una imagen blanca, con un niño en los brazos.

Sorprendidos y asustados no se acercaron, pero el día siguiente a la misma hora cuatro de ellos se sintieron fuertemente atraídos hacia el mismo lugar. Y esta vez reconocieron a la Virgen, conversaron y rezaron con ella.

Dos de ellos nunca más tuvieron visiones, pero la Virgen supuestamente se sigue apareciendo hasta hoy a los demás «videntes» y les transmite mensajes de paz.

Desde entonces, el denominado santuario de la Virgen de la Paz ha sido visitado por más de 30 millones de devotos de todo el mundo, según estimaciones de la Iglesia católica local.

Temprano en la mañana del sábado, ante la Iglesia de San Jacobo se formó una larga fila de peregrinos que rezaban y cantaban, muchos llorando de exaltación o arrepentimiento, mientras que otros miles se reunían ante la casa de la vidente Vicka Ivankovic.

Cada lunes y miércoles, Vicka comunica los mensajes de la Virgen a los peregrinos desde su balcón, donde abraza, besa, acaricia a los enfermos y reza con ellos.

Los demás suben bajo el implacable sol del verano al monte de la aparición -un kilómetro de piedra arisca- muchos de ellos incluso descalzos.

Entre ellos, el madrileño Javier López García junto a Ignacio, de 6 años, que han venido por primera vez a Medjugorje.

«Se trata de un santuario mundialmente conocido y hace mucho que quería venir», declaró el madrileño a Efe mientras subía al monte Crnica.

Planea pasar en Medjugorje cuatro días de peregrinaje y oración, convencido de que ha venido a un sitio «santo», ya que éste es para él «un lugar de fe, de redención y oración».

A pesar de que la Iglesia católica no haya reconocido el milagro de Medjugorje tal como lo hizo en el caso de Lourdes o Fátima, los devotos que visitan el santuario creen firmemente en las apariciones y aseguran que aquí encuentran fe y renovación espiritual.

Este fin de semana han batidos récords las comuniones repartidas, las confesiones tomadas, el número de sacerdotes que oficiaron misas y los idiomas en que lo hicieron.

Los propietarios de las tiendas de recuerdos, los hoteles y hostales y las agencias turísticas pueden estar satisfechos, ya que han batido récords también la cantidad de pernoctaciones realizadas y el número de «souvenirs» vendidos.

Si antes era una localidad pobre cuya población soñaba con poder irse a trabajar a Alemania, Medjugorje es hoy uno de los municipios más ricos de Bosnia-Herzegovina, lleno de hoteles y restaurantes.

Rosarios y estatuillas de la Virgen, mayormente importados de China, se venden a cada paso por entre 5 y 50 euros y cada casa alquila camas por hasta 50 euros.

No hay datos oficiales sobre el número de peregrinos o las ganancias, ya que la mayoría de los huéspedes no se registra, pero se estima que entre medio millón y un millón visitan el santuario anualmente y se quedan en la localidad tres o cuatro días.

Siendo el turismo religioso un negocio tan lucrativo, tampoco los locales se preocupan mucho de si el Vaticano reconocerá o no el milagro del santuario.

Y a los peregrinos tampoco parece preocuparles la declaración oficial por parte del Vaticano.

«Todo el mundo sabe que aquí se apareció la Virgen y no me importa si el Vaticano reconoce el milagro o no. Yo sé qué ocurrió aquí, lo siento, lo sienten todos los peregrinos que están aquí», asegura Javier López García, el peregrino llegado desde Madrid.

Durante 30 años la Virgen visita Medjugorje

Actualizado 25 junio 2011

30 años de la primera aparición de la Virgen en Medjugorje

Hoy, 25 de Junio, hace 30 años que la Virgen se apareció por primera vez en Medjugorje (Bosnia, antigua Yugoslavia) a un grupo de seis chicos y chicas muy jóvenes. La Virgen hoy, como hace treinta años, busca especialmente a la gente joven. Son los más necesitados de ayuda para vivir la fe en un mundo especialmente frio espiritualmente.

Nuestra Página Religión en Libertad hacía ayer referencia a tal evento. Yo quiero aportar mi propia experiencia en víspera de salir hacia Medjugorje con un grupo de peregrinos, como hago todos los años.

Međugorje o Medjugorje (en croata: Međugorje, ‘Entre montañas’ y se pronuncia en español así: Médyugorie) es un pueblo de la parte suroccidental de Bosnia y Herzegovina, en el Cantón de Herzegovina-Neretva, situado a 200 msnm y a unos 25 km al suroeste de Mostar y cerca de la frontera con Croacia.

Medjugorje posee una población aproximada de 4.000 habitantes, de etnia croata en su mayoría, y un clima mediterráneo suave. En esta localidad, presumiblemente están aconteciendo las más recientes apariciones de la Santísima Virgen María, un hecho que ha atraído la atención de millares de personas en todo el Mundo. La Iglesia católica ya está estudiando este fenómeno, pero el número de peregrinos no cesa de aumentar.

Medjugorje posee dos grandes colinas, el monte Podbrdo, denominado hoy “Colina de las Apariciones”, fue el lugar de las primeras supuestas apariciones marianas. Y el monte Krizevac “Colina de la Cruz”, en cuya cima, el 15 de marzo de 1934, en conmemoración de los 1900 años de la muerte de Jesús, los parroquianos construyeron una gran cruz de concreto armado de 8,5 metros de altura. En ella fueron grabadas las siguientes palabras: «A Jesucristo, Redentor de la humanidad, como signo de nuestra fe, de nuestro amor y de nuestra esperanza, y en memoria del 1900 aniversario de la Pasión de Jesús»…

Las apariciones

Al atardecer del 24 de junio de 1981, dos muchachas salieron a pasear por las afueras de Medjugorje, aldea perdida entre las montañas de Bosnia-Herzegovina, provincia de la antigua Yugoslavia. Una de ellas, Ivanka Ivankovic, había cumplido 15 años tres días antes, pero este aniversario había quedado ensombrecido por la prematura pérdida de su madre, fallecida hacía dos meses. Su amiga Mirjana, un año mayor, había venido a pasar las vacaciones con su abuela tras acabar el curso académico en Sarajevo. Mantenían una conversación intrascendente cuando, de improviso, Ivanka percibió frente a sí, a unos doscientos metros de distancia y en la ladera del monte, una figura femenina luminosa. Portaba un bebé en sus brazos y, a juzgar por sus gestos, parecía invitarlas a acercarse. Ivanka, sobrecogida, dijo a Mirjana —que se encontraba de espaldas a la visión—: «¡Mira! ¡La Gospa! ¡La Gospa!» (“Gospa” es el término croata que se refiere a la Virgen). Mirjana no se molestó en volver la cabeza; antes bien, creyendo que se trataba de una broma tonta, se limitó a ironizar: «¡A nosotras se nos va a aparecer la Gospa (la Virgen)…! ¡Ja! ¡Faltaría más!». Más tarde volvieron por el mismo camino con Milka, una amiga de 13 años, para ayudarla a recoger un rebaño de ovejas. Esta vez las tres vieron a la Señora. Se arrodillaron y rezaron. El rebaño volvió solo a casa. No obstante, las jóvenes, incapaces de mantener la serenidad ante tamaño portento, terminaron huyendo.

Mientras tanto Vicka, que acababa de levantarse de la siesta, se dirigía al encuentro de sus amigas Ivanka y Mirjana. Al llegar vio que éstas le hacían señas agitadas, como si algo extraordinario estuviera ocurriendo. «¡Mira! ¡Allí está la Gospa!», anunció Mirjana. Vicka se sintió indignada ante una broma tan irreverente; pero seguidamente, al ver con sus propios ojos la Aparición, huyó despavorida.

Se concentró entonces con Iván y su amigo, que vienen por el camino de recoger manzanas y les propuso ir, los tres, hasta el lugar de la aparición. Yendo hacia allá se cruzaron con las otras muchachas, que volvían agitadas y llorosas.

La Gospa seguía en la colina. Tapando y destapando al niño Jesús, les hacía señas para que se acerquen. Iván, que había dicho a Vicka que no tenían nada que temer, al ver la aparición también huyó a todo correr.

Nadie se atrevía a aproximarse a la visión. Eran ya las seis y media de la tarde.

Todos habían visto que se trataba de la Virgen, pero un impulso los lanzaba a la huida. Se preguntaban si en realidad se trataba de una aparición. No habían escuchado voz alguna ni sabían el porqué de la visita.

Ese día, el 24 de junio, los católicos conmemoran el nacimiento de San Juan el Bautista, el profeta que prepararía el camino a Jesucristo.

Al día siguiente, previo común acuerdo, cuatro de los chicos del día anterior y otros dos nuevos deciden ir a la misma hora y mismo lugar donde se había aparecido la Virgen, con la esperanza de volver a verla. Desde entonces, estos han de ser los seis videntes de Medjugorje: Ivanka Ivankovic, Mirjana Dragicevic, Vicka Ivankovic, Iván Dragicevich, Jakov Colo (de sólo diez años) y Marija Pavlovich, hermana mayor de Milka, a quien su madre no había permitido ir. Pese a que algunos de ellos tienen en común el mismo apellido, no guardan vínculo directo de parentesco. Ese día, 25, fue nuevamente Ivanka la primera en ver a la Virgen, quien ya no tenía al Niño en sus brazos.

Desde abajo de la colina parecía cercana, pero en realidad no era así.

Todos los chicos la vieron y partieron a gran carrera en dirección directa hacia donde Ella se encontraba. No les importaba ni lo escarpado y pedregoso del lugar, ni tampoco las grandes, agudas y abundantes espinas. En cinco minutos llegaron hasta la aparición. Vicka, a pesar de correr descalza, no sufrió ninguna lastimadura. Al encontrarse a unos dos metros, sintieron todos como una fuerza que los hizo caer, instantáneamente, de rodillas sobre el terreno lleno de piedras y de zarzas. Jakov cayó sobre un matorral de espinas, pero, según pudo comprobarse después, no sufrió daño alguno.

Ivanka, la primera en hablar, preguntó a la Gospa  la Madre) por su madre, recientemente fallecida. La respuesta de la Virgen fue: «Está bien, está conmigo». Mirjana le pidió una señal para que la gente creyera que ellos decían la verdad y que no habían enloquecido. La Virgen no les ofreció ninguna señal. Los videntes, en medio de una gran emoción que les hizo llorar por momentos, rezaron el Credo con la Virgen: siete padrenuestros (al unísono con ella), siete avemarías (sólo ellos) y siete glorias.

Finalmente Ella se despidió diciéndoles: «¡Adiós, ángeles míos! Id en la paz de Dios». Los chicos tenían la mirada fija hacia donde la han visto partir. La gente que esta allí no vio nada, pero se sentía emocionada.

Desde ese entonces nació en Medjugorje la práctica de la oración del Credo, los 7 Padre Nuestros, 7 Ave Marías y 7 Glorias. Cinco en honor de las llagas de Jesús, uno por el Santo Padre y una para pedir el don del Espíritu Santo.

En la tarde de aquel 25 de junio de 1981, después que los jóvenes regresaron a sus casas, descendió sobre Medjugorje una gran luz desde el cielo. El fenómeno fue visto por todos

El primer mensaje

Panorámica del monte Podbrdo, el lugar de las primeras apariciones de la Virgen María en Medjugorje.

Recién al tercer día la Virgen María les da su primer mensaje. La noticia de las apariciones se ha extendido más allá de los límites de la aldea y caseríos vecinos y en la colina se han congregado entre 2000 y 3000 personas para seguir los acontecimientos.

El piso está mojado y el terreno resbaladizo, difícil de escalar. Los chicos van acompañados de gente adulta. De pronto, todos los presentes ven un rayo de luz que por tres veces ilumina todos los alrededores. Para los videntes es la señal del sitio donde se encuentra la Virgen. Salen disparados, atraídos hacia un punto, sobre el monte Crnica, que se sitúa a unos 300 metros del lugar de las primeras apariciones (el monte Podbrdo).

Esta vez se hace ver por más tiempo, y si por momentos desaparece, después de la oración de los jóvenes reaparece.

Por consejo de algunas ancianas, los chicos habían concurrido a la cita ungidos de agua bendita. Cuando se encontraron delante de la Virgen, Vicka dijo: «En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y le tiró el agua: «Si eres la Virgen quédate con nosotros, si no vete de aquí». La Virgen sonrió y se quedó en el lugar. Mirjana le preguntó cuál era su nombre, la Virgen respondió: «Soy la Dichosa Virgen María». Ivanka le preguntó a qué había venido y qué quería de ellos. «He venido porque aquí hay verdaderos creyentes. Deseo estar con vosotros para convertir y reconciliar al mundo entero».

Después del encuentro verán la misma luz que lo había precedido y, pese a ser pleno día, relatarán haber visto estrellas.

Durante todo ese tiempo previo y durante la aparición es tanta la gente que los rodea y tanto el calor que Ivanka, Mirjana y Vicka se desmayan.

Más tarde, cuando los chicos bajan del Podbro, la Virgen vuelve a aparecer, pero solo a Mirja. Esta vez la Gospa (la Madre) llora. Junto a Ella hay una cruz como iridiscente, y dice: «¡Paz! ¡Paz! ¡Paz! ¡Y sólo paz! Debe reinar la paz entre el hombre y Dios y entre los hombres». La primera palabra que la Virgen le dice al mundo es: «Convertíos!».

Los Mensajes

Desde esa fecha del 25 de Junio, 1981 hasta el día de hoy, la Virgen María baja a la Tierra todos los días a hablar con los videntes que todavía pueden verla, este año se celebra el 30 aniversario de las apariciones,  que se espera con mucha emoción el Medjugorje, el mensaje central que la Virgen María pide es el siguiente:

1. Oración con el Corazón (la oración preferida El Santo Rosario)

2. Lectura de la Biblia

3. Ayuno (Miércoles y Viernes)

4. Confesión

5. Santa Eucaristía.

Estas son las cinco piedritas para vencer el mal.

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EL próximo domingo vamos a Medjugorje un grupo de cerca de cuarenta sacerdotes y laicos para celebrar allí este acontecimiento, y asistir al XVI Seminario para sacerdotes. Ya llevo muchos años peregrinando a este lugar de Bosnia. La experiencia es muy gozosa. Realmente se encuentra allí uno con Dios y la Virgen María. Y soy testigo de innumerables conversiones de personas que fueron vacías de Dios, como simples turistas, y la Virgen María les salió al encuentro.

He tenido la oportunidad de estar varias veces con el P. Jozo, franciscano, el que estaba de Párroco allí cuando comenzaron las apariciones. El no creía a los niños, hasta que la Virgen se le apareció también a él, y se convirtió en su más autorizado propagador de la devoción  a la Reina de la Paz. Todo ello le costó la cárcel en la antigua Yugoslavia, pero Dios le ayudó, y hoy, después de 30 años, sigue evangelizando a los peregrinos que se acercan a él con una fuerza espiritual que conmueve. Soy testigo de ello.

Les invito a ver este vídeo que les dará una día de quien es este P. Franciscano Croata con fama de santidad:

http://www.youtube.com/watch?v=K282NF5zUhI&feature=related

Juan García Inza
Juan.garciainza@gmail.com

Un empresario se convierte en Medjugorje

El italiano Fabio Sghedoni

Un empresario se convierte en Medjugorje y construye una ciudadela para jóvenes marginados

Ha invertido más de 10 millones de euros para ayudar a la gente y devolver un poco de lo que ha recibido.

Actualizado 24 junio 2011

Andrea Tornielli/Vatican Insider

«Antes de venir aquí, iba a misa sólo en Navidad y en Pascua. Llegué a Medjugorje solo, un mes después de los atentados a las Torres Gemelas, en el 2001, un evento que me había afectado. Para mí fue como volver a casa, reencontrarme conmigo mismo y con la verdadera paz. Esa primera vez, cuando llegó el momento de regresar, estaba aterrorizado, temía que la felicidad que había experimentado desapareciera…».

Es casi mediodía y el sol calienta las piedras marrones del monte Podbrdo, la colina de las apariciones, donde hace treinta años, algunos jóvenes de este pequeño pueblo perdido de Herzegovina contaron haber visto por primera vez a la «Gospa», la «Reina de la paz».

Un gran empresario del sector de la construcción

Hay un hombre que recorre el sendero en subida con los pies descalzos, desgranando el rosario. Se llama Fabio Sghedoni, tiene 46 años, está casado, tiene cuatro hijos y es uno de los titulares de Kerakoll, la empresa de Sassuolo que factura 350 millones de euros por año en ocho plantas europeas con más de mil empleados, que produce cola para azulejos y la exporta a todo el mundo.

Una ciudadela para jóvenes sin oficio y marginados

Ese primer viaje a Medjugorje hace diez años le cambió la vida, y ahora Sghedoni, que vuelve aquí cada tres meses, acaba de terminar de construir una ciudadela que servirá para recibir a jóvenes marginados y enseñarles un oficio.

Sentir el amor de Dios

«En 2001 —cuenta— debía venir con un sacerdote polaco que conocía. Pero debido a un problema con su pasaporte, quedó varado en Múnich. A mí, en cambio, me perdieron el equipaje. Me encontré solo en Medjugorje, sin nada, sin conocer el idioma. Participé con los demás peregrinos en la adoración eucarística, subí por primera vez al Podbrdo, conocí a una de las videntes, Vicka. Y, mientras ella hablaba, relatando las apariciones del Virgen y sus mensajes que llaman a la conversión, comencé a llorar desconsoladamente. Descubrí en ese momento lo que significaba advertir el amor de Dios…».

Recibir mucho y devolver una parte

Para el empresario de Sassuolo es un encuentro conmovedor. Se vuelve a acercar a la fe, decide hacer algo por los pueblos azotados por la guerra fratricida de los Balcanes. «Aquí recibí mucho para mi vida y sentí el deber de contribuir a sanar al menos una pequeña parte de aquellas heridas interiores que había visto en esta tierra».

Aunque el pequeño pueblo de Bosnia-Herzegovina, convertido en uno de los lugares de peregrinaje más frecuentados del mundo, se había salvado de las bombas durante la guerra en la ex Yugoslavia, en los alrededores el conflicto dejó muchas marcas, exteriores e interiores.

Dar esperanza

«No sólo casas destruidas —revela Sghedoni— sino también heridas en los corazones. Recuerdo a un hombre que me dijo: «Yo sé quién mató a mi padre, es mi vecino. Pero lo he perdonado«. Muchos otros se encontraron en la misma situación, sin poder, sin embargo, superarla. Deseaba hacer algo para volver a darles esperanza...».

Apariciones marianas en Medjugorje

Fabio es un empresario de Emilia Romaña, no un místico. No entiende de debates teológicos en torno a las apariciones marianas: las de Medjugorje no son reconocidas por la Iglesia, entre otras cosas porque continúan desde hace treinta años y los mensajes no han terminado aún. El obispo de Mostar está en contra, otros obispos y cardenales están a favor, el papa Benedicto XVI encargó al cardenal Camillo Ruino que presidiera una comisión de investigación para evaluar los testimonios y los mensajes.

Un sitio de conversión

«Nosotros —dice Sghedoni— confiamos en la Iglesia y en su juicio. Yo no quiero entrar en detalles… Vengo aquí para rezarle a la Virgen, he visto a miles de personas acercarse a los sacramentos, volver a descubrir la fe, cambiar de vida. Exactamente como me sucedió a mí.»

Siete construcciones

El signo concreto que junto a sus familiares ha decidido dejar en este lugar, para expresar su gratitud, es una ciudadela que se extiende a lo largo de siete hectáreas apenas en las afueras de Medjugorje, y que comprende siete construcciones, entre las cuales dos casas para la acogida y la formación de jóvenes marginados.

«Deseaba ofrecer a estos hijos de la guerra una segunda oportunidad, la posibilidad de lograr algo, enseñándoles un oficio». Así, en la ciudadela, además de un hospedaje para peregrinos, se encuentran activos laboratorios y escuelas de cocina. Los jóvenes aprenden el oficio de panaderos y cocineros.

Hay también un palacete para actividades deportivas que puede albergar hasta dos mil personas, que se encuentra a disposición de todos los equipos de jóvenes de la zona que deseen entrenarse.

Ciudadela administrada por Nuevo Horizontes

La «ciudadela de la alegría» hoy es administrada y animada por la comunidad Nuevos Horizontes, fundada por Chiara Amirante. «Costó aproximadamente diez millones de euros, la realizamos gracias a la ayuda de muchos, si bien la parte más significativa de los fondos fue puesta a disposición por parte de mi familia y de Kerakoll».

Fabio baja la mirada, desgrana nuevamente el rosario, retoma la subida con los pies descalzos, se detiene a orar largamente frente a la estatua de mármol blanco que se alza en el lugar de la primera aparición. «Jamás podré retribuir —susurra— todo lo que he recibido…».

Deja su trabajo «por llevar por el camino equivocado a la gente»

«Estaba totalmente horrorizado»

Un médico de fertilización in vitro deja su trabajo «por llevar por el camino equivocado a la gente»

Anthony Caruso dice que su conversión es única entre los médicos que practican esta especialidad en Estados Unidos.

Actualizado 25 junio 2011

Miriam Arribas/ReL

Un reconocido médico del campo de la fertilidad afirma haber renunciado a su trabajo debido a que era parte de “una creciente objetificación de los niños” – una manifestación que él dice que sus compañeros simplemente ridiculizaron.

“No puedo decirles que entendía que yo estaba perjudicando a otras personas”, dijo Anthony Caruso, un endocrino en el área de la reproducción humana, a Noticias EWTN (Eternal Word Television Network/ Red Global Católica), en un artículo publicado el pasado 9 de junio.

Caruso dice que, en un solo día, renunció a su empleo y acudió a confesarse. “Cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, quedé “totalmente horrorizado”, comentó a Noticias EWTN. “Yo estaba tan alterado de haber llevado a tantas parejas por el camino equivocado”.

El experto en fertilidad dijo que, inicialmente, se sintió motivado a adentrarse en este campo para así poder hacer felices a las parejas casadas que no pudiesen tener hijos – pero desde entonces se ha dado cuenta de que el procedimiento no concuerda con el ideal de auto sacrificio que es parte del matrimonio.

En el artículo de EWTN también se discute la carrera del Doctor Michael Kamrava, quien está a punto de perder su licencia de médico el 1 de julio, debido al papel que tuvo en el caso de la “Octomamá”: Kamrava fue el médico que transfirió los doce embriones de Nadya Suleman en su vientre materno, lo que resultó en el  nacimiento de varios bebés en enero de 2009.

Normalmente, los médicos de la fertilización in vitro transfieren un máximo de cuatro embriones en cada tratamiento de fertilidad, y deciden si tienen que llevar a cabo o no un aborto por si alguno de los embriones no sobrevive– un procedimiento que Suleman rechazó.

Caruso comentó que dicha “objetificación de los niños’ es parte de la mentalidad de la fertilización in vitro, en donde el aborto de niños inocentes es parte de una rutina, y además promovida.

“Usted se quedaría sorprendido de cuántas mujeres embarazadas por fertilización in vitro llegan a las 23 o 24 semanas y tienen complicaciones con sus embarazos”, dijo. “Y entonces dicen, ‘Bien; no hay problema. No quiero continuar con el embarazo’. Y es porque pueden dar marcha atrás y volver a empezar el proceso cuando quieran”.

Mientras tanto, Caruso dice que su conversión es única entre los médicos de la fertilización in vitro en Estados Unidos, lo que lo convierte en un tontería entre sus colegas. “La mayoría de mis colegas piensan que estoy completamente loco”, dijo el médico.

De campeona de esgrima a monja de clausura

Sor Leticia, de las dominicas de Lerma

Fue campeona de España de esgrima y hoy es maestra de novicias en un convento

En lo alto de la fama y el éxito, la burgalesa Leticia decidió dejarlo todo y entrar en el convento de clausura de las dominicas de Lerma.

Actualizado 25 junio 2011

Juan Cadarso/La Razón

Hace 15 años, Leticia, una joven burgalesa, decidió cambiar el traje blanco de campeona de esgrima por el hábito blanco de las madres dominicas de Lerma. Hoy es Sor María Leticia de Cristo Crucificado, maestra de novicias.

Leticia nació en 1977, en una familia de clase media. Sus padres no solían ir a misa, pero procuraban que sus hijos acudieran a catequesis. «A los doce años dejé la parroquia; la misa la veía como un teatrillo», explica al periodista Jesús García en su reciente libro de testimonios «¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?» (LibrosLibres).

Buscaba éxito y pero estaba vacía
Joven y desapegada de la Iglesia, Leticia se volcó en el deporte. «Mi corazón buscaba el éxito. Sentía dentro de mí algo muy grande que dar, y la Iglesia me cortaba las alas». Descubrió la esgrima, y ese deporte le dio sus mayores éxitos, pero tras ellos sentía grandes vacíos.

Fue tres veces campeona de España y llegó a ser seleccionada para los Juegos Olímpicos. «Fueron años de mucha satisfacción momentánea. Llegaba al hotel después de ganar y me sentía vacía. La gente me hacía creer que yo era dios, y no lo era», relata. Por ese tiempo Leticia decidió unirse a una pandilla de rockabillys. «Vestíamos de cuero, tachuelas en la cazadora y cinturones con hebilla». Era una vida de peleas, drogas y alcohol, que no la llenaba.

Unas monjas felices
Entonces una amiga le habló de una visita que había hecho a unas monjas de clausura, de cómo le había sorprendido la felicidad de sus rostros. Y Leticia visitó el convento para comprobarlo. «Eran felices sin tener nada, cuando yo no lo era teniéndolo todo».

Poco después, bailando en una discoteca, comenzó a sentirse indispuesta, salió a la calle y encontró una iglesia. Entró en ella. «Fue la primera vez que experimenté que allí dentro, en una iglesia, existía algo, y era algo bueno, que me daba paz». Leticia pensó que debía dejar aquella vida y volver a la Iglesia. «En medio de todo eso se . Dejé la esgrima por unos brazos me cruzó Dios y ya nada se podía compararamorosos que te acogen», comenta a LA RAZÓN.

No a los Juegos Olímpicos
El éxito de Leticia crecía y le propusieron acudir a los Juegos Olímpicos de Atlanta, pero ella ya había decidido dejarlo todo. Conoció a unos jóvenes del Camino Neocatecumenal y entró en una comunidad. Pasado un tiempo, sintió que debía hacer una experiencia con las dominicas de Lerma. «Allí sentí que un amor absoluto me llenaba. Me encontré con una Persona que me quería como era, con Dios», explica a LA RAZÓN.

El 8 de septiembre de 1995 la exitosa esgrimista entró en el convento de las dominicas de Lerma. Hoy tiene treinta y tres años y es la maestra de novicias del convento. Conserva todas sus espadas y alguna vez le hace una demostración de esgrima a las chicas nuevas del convento.

Testimonios de luz
A través de las páginas de la obra de Jesús García, el lector se convierte en el visitante de un monasterio de papel, cuyas celdas están habitadas por mujeres auténticas de nuestro mundo, que responden abiertamente a preguntas sobre la vocación y explican como es la vida de clausura o qué valor tiene la pobreza.

Ley sobre final de la vida

En España

Ley sobre final de la vida «excluye» eutanasia pero sí la permite

MADRID, 23 Jun. 11 / 10:14 am (ACI)

La plataforma Profesionales por la Ética (PPE) dio a conocer hoy una nota de prensa sobre el proyecto de ley sobre el final de la vida en España, en la que explica que si bien el texto «asegura» la exclusión de la eutanasia, en realidad sí deja abierta las puertas a esta práctica.PPE señala que el gobierno recién ha permitido se conozca el texto modificado que envió a las Cortes. El texto pasa ahora a la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso de Diputados y podrá ser modificado mediante enmiendas hasta el próximo 6 de septiembre.Si bien el texto dice explícitamente que la eutanasia no puede incluirse entre los derechos de los pacientes, se mantienen dos artículos que la permiten en la práctica.El artículo 15 obliga al profesional de la salud a cumplir la voluntad del paciente hasta el punto de eximirle de responsabilidad si efectuara actuaciones inadecuadas o punibles.

El artículo 11 define la sedación paliativa como derecho sin límites y no como tratamiento sujeto a indicaciones concretas propuesto por el médico.

Además está la disposición final primera, que «anula los límites establecidos a la voluntad del paciente existentes en la legislación hasta ahora vigente», precisa PPE.PPE también explica que «en el nuevo texto también se explicita concretamente cómo puede el médico realizar la incapacitación ‘de hecho’ del paciente terminal si tiene dificultades para comprender la información que se le suministra. Esta práctica es muy común al final de la vida pero, en el proyecto de ley se ha modificado la redacción anterior».

Con la nueva redacción se sustituye la frase «se recabará la opinión de, al menos, otro profesional implicado» por «se podrá contar con la opinión de otros profesionales implicados».Además, se cambia la frase «consultará a la familia» por «se podrá consultar a la familia».Santiago Diez, portavoz de la Campaña Vida Digna de PPE, explicó que con esto «se está otorgando un poder todavía mayor al médico, pues podrá tomar decisiones al final de la vida sin tener que consultar con otros médicos ni con la familia como incluía el borrador inicial».

En definitiva, concluye, «las sucesivas modificaciones que se han ido incorporando al borrador de texto legislativo mantienen el riesgo de que exista una eutanasia encubierta que, con toda probabilidad, constituye el eje central del nuevo modelo asistencial que pretende el Gobierno».

30 años de las apariciones en Medjugorje

Se apareció supuestamente a seis jóvenes

Se cumplen 30 años de las apariciones de la Virgen en Medjugorje

El Vaticano prefiere ser prudente y no se ha pronunciado definitivamente sobre estas apariciones. De los seis videntes, tres de ellos supuestamente ven a la Virgen todos los días y los otros tres, una vez al año.

Actualizado 22 junio 2011

Rome Reports

Hace 30 años, el 24 de junio de 1981, la Virgen María comenzó a aparecerse supuestamente a seis jóvenes en una pequeña aldea de Bosnia Herzegovina llamada Medjugorje. Así comenzó uno de los fenómenos más controvertidos de los últimos años que convirtió la aldea en uno de los lugares más visitados de Europa. Más de un millón de personas pasan cada año por Medjugorje.

Sin embargo, el Vaticano prefiere ser prudente y no se ha pronunciado definitivamente sobre estas apariciones. De los seis videntes, tres de ellos supuestamente ven a la Virgen todos los días y los otros tres, una vez al año.

Para pronunciarse, el Papa convocó en marzo de 2010 una comisión ligada a la Congregación para la Doctrina de la Fe y dirigida por el cardenal Camillo Ruini. El sacerdote Salvatore Perrella es uno de sus miembros.

“La Iglesia tiene que verificar las apariciones no porque no crea en la posibilidad de que existan sino para salvaguardar la fe, salvaguardar sobre todo la esencia de la fe. Un cristiano que basa su fe en las apariciones, no es un cristiano adulto, maduro”, explica Salvatore Perrella.

El Vaticano marca varios criterios para declarar que una aparición es auténtica. Por ejemplo, que los mensajes no contradigan el Evangelio o el Magisterio de la Iglesia y que las conversiones que suscitan sean profundas.

Para ello el Papa designó a 17 expertos en distintas materias. Entre ellos hay un psicoanalista y psiquiatra porque uno de los puntos más importantes es constatar la salud mental de los supuestos videntes. Aunque también hay otros aspectos que investigar.

“La seriedad de los videntes, la sanidad mental, moral, eclesial. Los videntes son personas normales que son llamadas por Dios a una vida particular, de sacrificio, de renuncia, de persecución”, afirma el miembro de la Comisión de investigación sobre Medjugorje.

Para Salvatore Perrella cada aparición es un modo que Dios tiene de hacerse presente en la historia y en vida de las personas. En veinte siglos de Cristianismo, sólo unas dos mil apariciones cuentan con algún reconocimiento.

“Si el Señor nos hace ver la veracidad de las apariciones, bien, pero tenemos que estar seguros de que vengan de Dios y no hayan sido construidas aunque sea con buenas intenciones. Esto es lo que hace la comisión pontificia. Por eso no hay todavía un juicio que dar. Queremos ver si el evento que explican los videntes, del que hablan los medios de comunicación y que atrae a millones de personas a ese pequeño pueblo es verdaderamente de Dios”, dice Perrella

30 años después de la primera aparición de la Virgen en Medjugorje todavía no se puede dar un juicio claro sobre su veracidad. Algo sobre lo que los 17 expertos en apariciones que forman esta comisión están investigando, aunque por ahora prefieren no hacer declaraciones.


Santo Tomas Moro

Santo Tomas Moro, Mártir

Patrono de los políticos y gobernantes.

Santo Tomás Moro nació en Londres el 1478. Estudió en Oxford y en Londres. Fue un gran humanista, amigo de Erasmo y de Luis Vives. Pensó algún tiempo en la vida monástica, y por fin, leyendo La Ciudad de Dios de San Agustín, decide ser ciudadano de la ciudad celeste sin apartarse de la terrestre.

La Vida de Pico de la Mirándola influyó mucho en su vocación. Contrajo matrimonio con Juana, y tuvieron cuatro hijos, pero al poco tiempo queda viudo, contrayendo segundas nupcias con Alicia.

El santo supo compaginar una vida interior profunda con una escrupulosidad en sus obligaciones profesionales. Como pionero en la promoción de los laicos, se enfrenta a los problemas de su tiempo con criterios cristianos. Demuestra con su ejemplo el valor de «la obra bien hecha» . Crece su prestigio como abogado, y en la Corte le piden su colaboración, y luego es elegido Canciller del Reino. Sin embargo, cuando el Rey Enrique VIII consigue la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón por presiones y sobornos, el santo renuncia a su cargo, intuyendo que eso le costará muy caro.

Moro se niega a firmar el Acta de Sucesión y de Supremacía, por la que se proclama el rey Cabeza de la Iglesia Anglicana y la independencia de Roma. Moro acata la autoridad civil del rey, pero no quiere ser infiel a su conciencia. Poco después, Tomás Moro es juzgado y encerrado en la Torre de Londres; muchos le piden que firme, que ceda, aunque sea disimulando, pero su conciencia no se lo permite, «prefiere ser discípulo del Señor antes que del Rey». Su hija Margarita lo visita con frecuencia; rezan juntos, piensan en el cielo.

El 16 de julio de 1535 fue decapitado. Santo Tomás Moro escribió muchos libros de piedad y en defensa de la fe; el más famosos de ellos es «Utopía». Es un mártir por la unidad de la Iglesia y por la libertad de conciencia centras las leyes civiles injustas. Pio XI lo canonizó en 1935.

Conozca más sobre Santo Tomás Moro, Patrono de los políticos en la Enciclopedia Católica:
http://www.enciclopediacatolica.com/t/tomasmoro.htm

Otros Santos que se celebran hoy: Paulino de Nola, Adán, Nicetas, Liberto, obispos; Pompiano, Galación, Heraclio, Saturnino, Albano, Flavio, Clemente, mártires; Inocencio V, papa; Consorcia, virgen; Lamberto, abad; Arón, eremita; Domiciano, monje.