Pelicula «El Rito», más sobre Exorcismos

Atención a «El rito»

Anthony Hopkins, un miedo peor que «El silencio de los corderos» y una duda: ¿apta para católicos?

No la veremos en España hasta el 18 de marzo, pero ya se estrenó en Estados Unidos y llegan las primeras valoraciones.

Actualizado 29 enero 2011

C.L./ReL

El rito se abre con una frase de Juan Pablo II y se cierra con un sacerdote consagrado a su tarea más importante, después de decir misa: confesar. Se ha estrenado este viernes en Estados Unidos, llegará a España el 18 de marzo, y es una nueva historia de exorcismos, género que vuelve a ponerse de moda en el cine.

La historia guarda bastantes parecidos con la reina del género, El exorcista (William Friedkin, 1973). Un seminarista a punto de dejarlo (Colin O´Donoghue) y que tiene graves conflictos con su padre (Rutger Hauer), es destinado por su superior a un curso de exorcismos en Roma. Allí, uno de sus compañeros de curso, un dominico, le «coloca» como ayudante del padre Lucas (Anthony Hopkins), veterano exorcista, para luchar contra un demonio que se ha enseñoreado de una adolescente embarazada.

John Mulderig, comentarista de Catholic News Service, señala algún error de bulto (como el seminarista, todavía sólo diácono, dando la absolución a una víctima de accidente de coche) y avisa de la presencia en la obra de temas morbosos (suicidio, incesto) y de algunas imágenes explícitas, expresiones duras e irreverencias. Pero considera el film «religiosamente aceptable» y agradece que director y guionista, Mikael Hafstrom y Michael Petroni, respectivamente, hayan logrado una notable afirmación de la fe y del valor del sacerdocio.

De hecho, la película está basada en una historia real, la del padre Gary Thomas, de la diócesis de San José (California), quien asistió a la première de El rito en Los Ángeles, este miércoles. Lo cual parece, en principio, un buen aval.

Ejemplo para los políticos

Juana de Arco, ejemplo para los políticos, según el Papa

“Encontró la fuerza para amar a la Iglesia hasta el fin, incluso en la condena”

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 26 de enero de 2011 (ZENIT.org).- La vida heroica y la trágica muerte de santa Juana de Arco son un ejemplo para los cristianos y especialmente para quienes se dedican a la política.

Así lo afirmó hoy el Papa Benedicto XVI, en su catequesis dentro del ciclo decicado a las santas mujeres de la Edad Media, y que hoy quiso dedicar a Juana “la doncella”, jovencísima heroína francesa que fue ajusticiada en la hoguera por sus enemigos políticos.

Juana (1412-1431), original de la aldea de Domremy, recibió una serie de revelaciones divinas sobre la misión que debía cumplir liberando a su pueblo de la dominación de los ingleses, en el contexto de la guerra de los Cien Años.

Con apenas 17 años, Juana dirigió a los ejércitos de Francia a varias victorias, especialmente al levantamiento del sitio de Orléans (1429), que contribuyeron a devolver el trono a Carlos VII.

Capturada por los ingleses, abandonada por sus aliados y con un tribunal eclesiástico manipulado por intereses políticos, Juana fue acusada de herejía y condenada a la hoguera, en la que murió con tan sólo 19 años.

Rehabilitada 25 años después por el papa español Calixto III, fue canonizada en 1920 por Benedicto XV. Su figura tuvo una gran repercusión en escritores como Charles Péguy, y una honda influencia en otra gran santa francesa, santa Teresita de Lisieux.

El Papa quiso ilustrar dos aspectos de la vida de la santa francesa, como ejemplos para los cristianos de hoy. Por un lado, su acción política; por el otro, su amor a la Iglesia.

Ambos, afirmó, tienen su base en el profundo amor de Juana por Jesucristo: “el Nombre de Jesús, invocado por nuestra santa hasta los últimos instantes de su vida terrena, fue como la respiración de su alma, como el latido de su corazón, el centro de toda su vida”.

Esta santa, explicó el Papa, “comprendió que el Amor abraza toda la realidad de Dios y del hombre, del cielo y de la tierra, de la Iglesia y del mundo. Jesús siempre estuvo en primer lugar durante toda su vida, según su bella afirmación: Nuestro Señor es servido el primero”.

Juana veía a Jesús como el “Rey del Cielo y de la Tierra”, y en su estandarte “Juana hizo pintar la imagen de Nuestro Señor que sostiene el mundo, icono de su misión política”.

Por tanto, subrayó el Papa, “la liberación de su pueblo es una obra de justicia humana, que Juana cumple en la caridad, por amor a Jesús”.

“El suyo es un bello ejemplo de santidad para los laicos que trabajan en la vida política, sobre todo en las situaciones más difíciles”, añadió.

Por otro lado, Benedicto XVI quiso subrayar de la Santa su amor por la Iglesia, aún a pesar del trágico final a causa de las intrigas en las que participaron los teólogos y prelados que contribuyeron a su injusta condena.

En Jesús, afirma el Papa, “Juana contempla también la realidad de la Iglesia, la Iglesia triunfante del Cielo, y la Iglesia militante de la tierra”.

“Según sus palabras ‘es un todo Nuestro Señor y la Iglesia’. Esta afirmación citada en el Catecismo de la Iglesia Católica, tiene un carácter verdaderamente heroico en el contexto del Proceso de Condena, frente a sus jueces, hombres de la Iglesia, que la persiguieron y la condenaron”.

“En el amor de Jesús, Juana encontró la fuerza para amar a la Iglesia hasta el fin, incluso en el momento de la condena”, subrayó el Papa.

El Pontífice es una de las “figuras más características de esas ‘mujeres fuertes’ que, a finales de la Edad Media, llevaron sin miedo la gran luz del Evangelio en las complejas vicisitudes de la historia”.

[Por Inma Álvarez]

La grandeza de la castidad

Actualizado 27 enero 2011

Juan García Inza

Hemos  hablado brevemente en anteriores  Post  sobre el sexo y la lujuria. Hablemos ahora en positivo sobre la castidad. El tema es muy amplio y no siempre bien comprendido por todos. Por eso debemos antes preguntarnos: ¿Qué entendemos por castidad?

Castidad es la virtud que gobierna y modera el deseo del placer sexual según los principios de la fe y la razón. Por la castidad la persona adquiere dominio de su sexualidad y es capaz de integrarla en una sana personalidad, en la que el amor de Dios reina sobre todo.Por lo tanto no es una negación de la sexualidad.


La castidad es una virtud, que va más allá de la mera abstinencia o control voluntario de nuestros instintos sexuales. La castidad es un furo del Espíritu Santo. Nos dice el catecismo de la Iglesia Católica:

1832 Los frutos del Espíritu son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: ‘caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad’ (Ga 5,22-23, vg.).

Cuando el Espíritu Santo da su frutos en el alma, vence las tendencias de la carne.
Cuando el Espíritu opera libremente en el alma, vence la debilidad de la carne y da fruto.

«Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil» Mateo 26:41

Estas son las obras de la carne que enumera San Pablo: Fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, superstición, enemistades, peleas, rivalidades, violencias, ambiciones, discordias, sectarismo, disensiones, envidias, ebriedades, orgías y todos los excesos de esta naturaleza. (Gálatas 5, 19)

Y esas obras no son fácil de vencer si nos apoyamos solamente en nuestra voluntad. Somos frágiles pecadores y el “fruto prohibido” se nos ofrece como muy apetecible. Incluso se fomenta con vehemencia la atracción y la bondad de lo humanamente incorrecto. Un tanto por ciento muy elevado de personas no lo entiende. Y se elaboran programas y planes pedagógicos para enseñar todo lo contrario con argumentos “aparentemente” convincentes cuando se mira de tejas abajo. Po eso decimos que sólo desde la fe se puede entender bien la castidad, que no es una negación, sino una donación, una actitud propia de la dignidad humana.


Las virtudes se ejercitan con la constancia
y la ayuda de la Gracia de Dios

Al principio nos cuesta mucho ejercer las virtudes. Pero si perseveramos dóciles al Espíritu Santo, Su acción en nosotros hará cada vez mas fácil ejercerlas, hasta que se llegan a ejercer con gusto. Las virtudes serán entonces inspiradas por el Espíritu Santo y se llaman frutos del Espíritu Santo.

Cuando el alma, con fervor y dócil a la acción del Espíritu Santo, se ejercita en la práctica de las virtudes, va adquiriendo facilidad en ello. Ya no se sienten las repugnancias que se sentían al principio. Ya no es preciso combatir ni hacerse violencia. Se hace con gusto lo que antes se hacía con sacrificio.

Les sucede a las virtudes lo mismo que a los árboles: los frutos de éstos, cuando están maduros, ya no son agrios, sino dulces y de agradable sabor. Lo mismo los actos de las virtudes, cuando han llegado a su madurez, se hacen con agrado y se les encuentra un gusto delicioso. Entonces estos actos de virtud inspirados por el Espíritu Santo se llaman frutos del Espíritu Santo, y ciertas virtudes los producen con tal perfección y tal suavidad que se los llama bienaventuranzas, porque hacen que Dios posea al alma planamente.

Cuanto más se apodera Dios de un alma más la santifica; y cuanto más santa sea, más feliz es. Seremos mas felices a medida que nuestra naturaleza va siendo curada de su corrupción. Entonces se poseen las virtudes como naturalmente.

Modestia, Templanza y Castidad

La modestia regula los movimientos del cuerpo, los gestos y las palabras. Como fruto del Espíritu Santo, todo esto lo hace sin trabajo y como naturalmente, y además dispone todos los movimientos interiores del alma, como en la presencia de Dios. Nuestro espíritu, ligero e inquieto, está siempre revoloteando par todos lados, apegándose a toda clase de objetos y charlando sin cesar. La modestia lo detiene, lo modera y deja al alma en una profunda paz, que la dispone para ser la mansión y el reino de Dios: el don de presencia de Dios. Sigue rápidamente al fruto de modestia, y ésta es, respecto a aquélla, lo que era el rocío respecto al maná. La presencia de Dios es una gran luz que hace al alma verse delante de Dios y darse cuenta de todos sus movimientos interiores y de todo lo que pasa en ella con más claridad que vemos los colores a la luz del mediodía.

La modestia nos es completamente necesaria, porque la inmodestia, que en sí parece poca cosa, no obstante es muy considerable en sus consecuencias y no es pequeña señal en un espíritu poco religioso.

Las virtudes de templanza y castidad atañen a los placeres del cuerpo, reprimiendo los ilícitos y moderando los permitidos.

-La templanza refrena la desordenada afición de comer y de beber, impidiendo los excesos que pudieran cometerse

-La castidad  regula o cercena el uso de los placeres de la carne.

Mas los frutos de templanza y castidad desprenden de tal manera al alma del amor desordenado a su cuerpo, que ya casi no siente tentaciones, y si las siente intenta superarla con la ayuda de Dios. Al vivir estas virtudes la persona ve más allá de simples metas temporales. Como el lema de las Olimpiadas: más allá, más alto, superarse así mismo.

El Papa Benedicto XVI, dirigiéndose a los jóvenes les dice:

Que «aprender a amarse como pareja es un camino maravilloso, aunque necesita un aprendizaje laborioso«.

Y añade que «el período del noviazgo, fundamental para construir el matrimonio, es un tiempo de espera y de preparación, que hay que vivir en la castidad de los gestos y de las palabras».

Según el Papa, la castidad permite «madurar en el amor» y «ayuda a ejercitar el autodominio, a desarrollar el respeto del otro», que son «características del verdadero amor que no busca en primer lugar la propia satisfacción ni el propio bienestar».

Ignorar los prejuicios

Asimismo, Benedicto XVI indica a los jóvenes que a la hora de formar su matrimonio no hagan caso del «prejuicio difundido» sobre que el cristianismo «con sus mandamientos y sus prohibiciones, pone obstáculos a la alegría del amor e impida en particular disfrutar plenamente aquella felicidad que el hombre y la mujer buscan en su recíproco amor».

Invita a los jóvenes a «renunciar con alegría» a algunas diversiones y a aceptar «de buena gana los sacrificios»

Pero en el mensaje también se explica, que si «el matrimonio cristiano es una verdadera y auténtica vocación en la Iglesia», igualmente, hay que estar preparado a decir «sí», «si Dios os llama a seguirlo en el camino del sacerdocio ministerial o de la vida consagrada».

Como podemos observar, la castidad solo se entiende bien desde el amor auténtico iluminado por la luz de la fe. No es pura decencia, es la resolución de vivir con dignidad,  como seres humanos que somos, y respetando al otro ser humano, que tiene la misma dignidad que yo. El camino no es fácil, pero “se hace camino al andar”.

 

Memorias de un ex guardaespaldas de Juan Pablo II

Roman Fringeli, ex capitán de la guardia suiza

Durante 12 años, el ex capitán de la guardia suiza Roman Fringeli, fue entrenado y preparado para dar su vida por el Papa.

Actualizado 26 enero 2011

Edward Pentin/Zenit

Durante 12 años, el ex capitán de la guardia suiza Roman Fringeli, fue entrenado y preparado para dar su vida por el Papa.

De 1987 a 1999, protegió al pronto beato Juan Pablo II, como uno de sus cinco guardaespaldas personales en los viajes papales, este periodo comprendió 15 viajes apostólicos a Asia, Europa África y las Américas.

Durante tres años y medio de este periodo, Fringeli lideró al contingente de guardias suizos que acompañaba al Papa Juan Pablo II cuando éste viajaba al extranjero. “Si se hubieran dado las circunstancias, habría dado mi vida por el Papa”, afirmó. “Éste era siempre mi pensamiento cuando viajábamos”.

Natural de Basilea, al norte de Suiza, Fringeli dejó el ejército del anciano pontífice hace alrededor de 10 años. Pero su entusiasmo permanece y está dispuesto a compartir sus felices, y a veces angustiosas, experiencias de estas importantes visitas.

Él recuerda vivamente cómo lucharon con gran trabajo para contener a una multitud en Nairobi, gritando a los militares en Mozambique que evitaran que una gran masa de gente se acercara demasiado al Papa, y enfrentando la difícil tarea de proteger al Papa frente a un millón de fieles en Seúl.

“Recuerdo Ruanda, durante una misa, habíamos tenido un aviso de un ataque terrorista aéreo”, contó. “¿Te lo puedes imaginar? Y justo allí fue donde cuatro años antes había tenido lugar el genocidio”.

En otro viaje, estando con el Papa en un viejo avión chárter, éste hizo tres intentos fallidos de aterrizaje por causa de la niebla. Después de ser desviados a Johannesburgo el contingente del Papa tuvo que viajar en coche a Lesotho, para llegar allí con el sonido de disparos de las fuerzas especiales que rescataban a un grupo de rehenes.

El Papa Juan Pablo II, que había ido a Maseru para beatificar al sacerdote misionero Joseph Gérard, visitó después a algunos de los heridos en el hospital. “Fue un viaje especial y terrible, Juan Pablo II quería ofrecer un mensaje de paz y lo hizo”, relata Fringeli.

Pero quizás su visita más problemática fue en Berlín en 1996. Grupos de anarquistas protestaban salvajemente, lanzando cosas al papamóvil mientras otros desfilaban desnudos mientras el Papa pasaba.

“De repente, esa gente demen te empezaron a lanzar globos rojos llenos de pintura a las ventanas del Papamóvil”. Recordó Fringeli que estaba situado detrás del vehículo papal, tratando de alejar a los manifestantes. “Me sentí avergonzado de Alemania por lo que pasó, la policía permitió a la multitud acercarse demasiado al Papamóvil y yo les pedía que los apartasen”.

Benedicto XVI visitará Berlín en septiembre y algunos están preocupados por que se repita este suceso. “Nunca sabes qué pasará en Berlín”, dijo Fringeli, “Puede aparecer de nuevo gente loca, pero Benedicto XVI es alemán y eso puede ayudar, también quizás la policía haga mejor su trabajo, controlando a las multitudes”.

También dijo Fringeli que le sorprendió ver que la policía alemana parecía asustada de tener que frenar a la multitud. “Ellos no querían tocarlos, especialmente en Paderborn, visita previa a Berlín, en África la policía usaba palos para mantenerlos lejos.

Pero en África, Fringeli encontró que la seguridad local podía ser demasiado dura. En el viaje que Juan Pablo II realizó a Yaoundé, capital de Camerún, el año 1995, él recuerda ver a un hombre con deficiencia mental que estaba deambulando frente al Papamóvil. La policía lo tomó por las piernas tirándolo al suelo “como un saco de patatas” , arrojándolo de nuevo a la multitud. Fringeli todavía estaba afectado por lo que vió, y lo definió como “terrible” y “escandaloso”.

Ni pistola, ni chaleco

La protección que el Vaticano da al Papa durante los viajes consiste en dos guardias suizos de paisano, un capitán y un cabo, y tres policías del Vaticano. El resto de protección la suministra las autoridades locales, además de ofrecer un coche al grupo del Vaticano.

Durante su periodo de servicio, Fringeli no usó chaleco antibalas, hubiera sido demasiado pesado y “mi protección era mi cuerpo”, dijo. Tampoco llevó nunca un arma. “¿Que puedes hacer con na pistola frente a una multitud?”, dijo. “Podrías matar a mucha gente, y lo mismo sucede en la basílica de la plaza de San Pedro o en una audiencia”.

En vez de eso, el confió mucho en su agudeza visual y en su entrenamiento personal. El ex guardia suiza me enseñó una foto suya vestido con un traje negro, caminando al lado de Juan Pablo II en una visita a Rumanía, con los ojos entrecerrados, fijos en la multitud que los rodeaba.

“Siempre estaba observando con detenimiento, buscando un movimiento repentino, alguien corriendo o saltando por encima de la vallas”, contó, “ese era mi cometido”.

Le pregunté qué pensó de la brecha de seguridad que se produjo en la basílica de San Pedro durante la misa de Medianoche en 2009, cuando una mujer saltó las vallas, cogió la sotana del Papa y tiró de él hasta tirarlo al suelo, con algunos otros de la procesión.

“Necesitas saber que está pasando en cuestión de un segundo”, dijo. “Normalmente, ésto es responsabilidad de la persona que está al lado del Papa, pero en esta ocasión todo sucedió muy rápido”.

Fringeli dice que él no es quien para enseñar a otros lo que hacer, pero en vez de tirarse encima de la mujer, el habría tratado de bloquearla y así mantenerla lejos del Papa. “Es un error tirarse encima de la persona ya que hay un riesgo de tirar al Papa contigo, que es lo que pasó”. De todas maneras, insistió, la seguridad del Vaticano “es muy buena” y está mejor equipada que en ese día concreto.

Naturalmente, Fringeli tiene muchos y buenos recuerdos del último Pontífice, y está encantado con la noticia de su beatificación. “Para mí, Juan Pablo II fue en Papa santo, como todos los papas que hemos tenido en estos dos o tres últimos siglos”, dijo.

Hizo hincapié en cómo Juan Pablo II siempre decía que Nuestra Señora lo protegía, así que puso su supervivencia en las manos de la Virgen desde el atentado contra su vida ocurrido en 1981.

“Fue un mensajero de paz”, dijo. “Algunos decían que hubiera sido mejor si hubiera estado más tiempo en el Vaticano y no viajando tanto, pero para el Papa no eran viajes de placer, tenía una agenda muy apretada que duraba el día entero”. Y él recuerda como mucha gente caminó varios días desde Zambia a Zimbabwe sólo para verlo. Los 104 viajes de Juan Pablo II fuera de Italia, estaban dedicadas a esas personas, especialmente de países pobres que nunca hubieran podido ir a Roma.

Fringeli recordó con cariño como Juan Pablo II siempre daba las gracias a su equipo de seguridad al final de cada viaje. Cuando era más joven el Papa, a menudo realizaba paseos espontáneos que no siempre se granjeaban las simpatías de los guardaespaldas. “No era fácil viajar con el Papa porque no sabías lo que él haría fuera del programa”, contó el ex guarda suizo. “Pero la experiencia ayuda mucho”.

Por lo que a él respecta, pese a las obligaciones de los viajes papales, siempre encontró ést os muy satisfactorios, y su entusiasmo nunca decaía. “Era extraño”, contó. “Durante el viaje te cansabas mucho, pero al final de cada uno de ellos siempre pensaba: ¿cuándo será el próximo? Era como una droga”.

Y por último rinde homenaje a dos figuras clave de los viajes apostólicos: el cardenal Roberto Tucci, el organizador de los viajes largos, a quien define como “un gran, gran hombre”, y Camilo Cibin, el último guardaespaldas de la policía vaticana, que protegió al Papa hasta que éste cumplió 80 años.

“Sin ninguno de los dos”, dijo, “el Papa no habría sido capaz de hacer ni uno de sus viajes”.

[Traducido del inglés por Carmen Álvarez]

 

 

 

 

Cuidados paliativos

Cuidados paliativos, vivir con calidad de vida lo que queda

Más de la mitad de los 400.000 españoles que mueren cada año necesita cuidados paliativos al final de su vida, pero entre 50.000 y 60.000 no reciben la atención adecuada. En España unos 400 equipos y unidades que se dedican a cuidar a los pacientes en la recta final, pero según los expertos debería llegarse a los 700. El Gobierno ha anunciado una nueva ley de paliativos para marzo. El Hospital Centro de Cuidados Laguna (Madrid) es uno de los dos únicos hospitales dedicados a estos cuidados que van más allá de paliar el dolor del enfermo y de su familia. Manuel lleva cuatro meses ingresado en él por un cáncer de pulmón. Teresa perdió a su hermana Amelia hace más de un año por un tumor de mama. El doctor Rocafort incide en que los cuidados paliativos son una «búsqueda intensa» hacia la felicidad de los pacientes.

De Anglicanos a Católicos

Es el paso más grande hasta el momento

Siete sacerdotes y 300 feligreses anglicanos de Inglaterra se pasan a la Iglesia católica

A través del Ordinariato Personal creado por el Papa Benedicto XVI el 15 de enero pasado para acoger a los conversos del anglicanismo.

Actualizado 25 enero 2011

ACI

La diócesis de Brentwood (Inglaterra) anunció el paso de siete sacerdotes y 300 feligreses anglicanos a la Iglesia Católica a través del Ordinariato Personal creado por el Papa Benedicto XVI el 15 de enero pasado para acoger a los conversos del anglicanismo.

Según informa el diario inglés Daily Mail en su edición del 24 de enero, el Obispo de Brentwood, Mons. Thomas McMahon, ya se entrevistó con los sacerdotes anglicanos –uno en retiro y seis vicarios parroquiales en actividad– que serán ordenados presbíteros católicos. Este paso, que según el diario es el más grande que se da hasta el momento, involucra a tres parroquias anglicanas de Essex y tres del este de Londres.

Un vocero de la Diócesis de Brentwood informó que el grupo de sacerdotes se reunió con el Obispo para coordinar los detalles de su paso. Recibirán formación católica antes de ordenarse como diáconos en mayo y sacerdotes en junio.

La comunión anglicana sufrió una importante ruptura interna luego de que algunas de sus comunidades aprobaran la ordenación de obispos homosexuales y mujeres «obispos». En noviembre de 2009, el Papa Benedicto XVI publicó la constitución apostólica Anglicanorum coetibus, en la que establece el modo en el que los anglicanos que así lo deseen puedan ingresar a la comunión plena de la Iglesia Católica.

El 15 de enero de 2011, la Santa Sede anunció la creación oficial del Ordinariato Personal de Nuestra Señora de Walsingham, como «una estructura canónica que permite una reunión corporativa de tal modo que los ex anglicanos pueden ingresar a la plena comunión con la Iglesia Católica preservando elementos de su patrimonio anglicano».

Thérèse, historia de un alma

María Francisca Teresa Martin Guérin (Alençon, 1873) era una niña alegre, abierta e idealista, pero con una madurez prematura, un carácter fuerte y valiente y, sobre todo, un deseo tan temprano como incuestionable de ser carmelita.

No era un capricho infantil ni la inercia de la tradición, sino un convencimiento absoluto de entregarse al Amor de Jesús, de alcanzar la perfección a través del sufrimiento, la oración y la humildad; lo que ella llamó su “pequeña vida”, lejos de cualquier atisbo de vanidad: “Amo la sencillez. Quiero ser santa, pero en secreto; solo lo sabrá Él”.

En un principio, la madre superiora denegó a Teresa su deseo, debido a su corta edad y a su frágil salud; pero, guiada por una osada obstinación, llegó a peregrinar a Roma para dirigirse directamente al sumo pontífice en una audiencia (en contra de lo permitido) y tratar de lograr su bendición para ingresar en el Carmelo de Lisieux.

La vocación sincera e inusual de Teresa y su profunda espiritualidad acabaron por convencer a la madre María de Gonzaga, quien acogió a la niña con especial dedicación.

Fue también quien la convenció para que plasmara en un cuaderno sus pensamientos, sus dudas, sus oraciones, su vida; manuscrito que a su muerte se convirtió en libro, Historia de un alma, y en legado espiritual, teológico y antropológico de Teresa, en el que nos revela su doctrina de la sencillez: Dios está en todas partes, hasta en las más pequeñas, y son los actos más sencillos, hechos con amor, el camino hacia la santificación.

La monja perfecta

El 9 de abril de 1888, festividad de la Anunciación, Teresa inició su vida como postulante en el Carmelo de Lisieux. Ese día, tras recibir la Comunión, escribió: “Al fin se han realizado mis deseos, y no puedo describir la dulce y honda paz que llena mi corazón”.

Obediencia, sacrificio y una incansable búsqueda de la perfección marcaron cada hora, cada minuto de su vida en el Carmelo. Descubrió también las dudas y cómo su amado Jesús ponía su fe a prueba todos los días; prueba que superaba también todos los días gracias a su inquebrantable amor por Él.

Ocho meses después, el 10 de enero de 1889, la hermana Teresa tomó los hábitos de novicia y profundizó en el sentido de su vocación. Inspirada en su devoción por el Niño tomó su nombre de religiosa (Teresa del Niño Jesús); pero también enamorada del rostro del Cristo de la Pasión, pidió a su superiora que le permitiera llevar un segundo nombre (de la Santa Faz).

Ocho meses después, en la víspera de su promesa irrevocable, el 8 de septiembre de 1890, escribió a su hermana María: “Mañana seré la prometida de Jesús, ¡qué unión y qué futuro!”. Tenía 17 años y medio, pero “el sentido de una mujer de 30, la perfección religiosa de una anciana novicia y control de sí misma; es la monja perfecta”, escribió la madre Gonzaga.

Gozoso sufrimiento

Y, en efecto, su vocación fue ejemplar. En los años que siguieron, Teresa maduró su espiritualidad, rezó sin superficiales emociones y multiplicó sus actos de caridad, en secreto; aceptó las críticas de sus hermanas y respondió con una permanente sonrisa a la durísima vida en el convento (en palabras de una hermana veterana, “los 30 primeros años son los difíciles”).

Siguió regando su santidad en la sencillez de su “caminito”, donde la acción más diminuta, hecha con amor, es más importante que cualquier gran acción hecha para gloria personal. “Como una florecilla del campo -le gustaba explicar- que pasa inadvertida para la gente, pero crece dando gloria a Dios”.

El frío acabó finalmente haciendo mella en su delicada salud y Teresa contrajo tuberculosis. Ella aceptó los atroces sufrimientos “por amor a Jesucristo”, como parte de su viaje espiritual. En la víspera del Viernes Santo de 1896, cuando descubrió su enfermedad mortal, escribió: “Mi alma se ha llenado de un gran consuelo; Jesús, en el aniversario de su propia muerte, ha querido que escuche su primera llamada”.

Tras largos meses de “gozoso sufrimiento”, murió el 30 de septiembre de 1897; mirando a su crucifijo, suspiró sus últimas palabras: “Dios mío… os amo!”. Tenía 24 años.

La profesora del crucifijo

Habla la víctima de la intolerancia religiosa de Zújar

La profesora del crucifijo: «Quito la Cruz, pero por vuestra libertad yo pierdo mis derechos»

Susana Fernández dice que «es falso que sea ilegal y, además, es una «falta de libertad de expresión en un país democrático».

Actualizado 25 enero 2011

Diego Márquez/ABC

Susana Fernández ha adquirido un protagonismo del que trata de rehuir. Días atrás unos compañeros la obligaron a retirar un crucifijo y un icono de una virgen oriental del departamento de ciencias sociales del instituto de Zújar (Granada), donde imparte clases de Religión desde hace cinco años. Estos profesores, que han llegado al centro educativo este mismo curso, se sentían ofendidos cuando veían la Cruz en la pared. «En principio yo me negué porque era un espacio compartido», explica Fernández en una de las pocas declaraciones que ha dado a los medios de comunicación estos días.

La profesora, a la que todos conocen por su actitud abierta, amable y extrovertida, vio sin embargo que la cosa iba en serio y tuvo que retirar los símbolos. «Llamaré al inspector y ahora mismo retiro estos símbolos que tanto os molestan», comentó a sus compañeros con los que tuvo un intercambio de pareceres durante el que les hizo saber que lo de ellos sí que les parecía una «actitud intolerante».

«Quito la Cruz, pero por vuestra libertad yo pierdo mis derechos», les vino a explicar señalándoles que se trata de «unos símbolos que no tienen por qué ser ofensivos». Ahora que ha recibido el apoyo de los obispos andaluces y de los profesores de religión de la comarca granadina de Baza está sobrepasada y reconoce que es víctima de una «injusticia».

El crucifijo es del centro educativo. Andaba en una estantería y una compañera le comentó que se lo podía llevar a su departamento. Ella lo hizo, es parte de su materia, a la que están adheridos el 98% de los alumnos de Zújar. En señal de apoyo a su profesora han creado un grupo en Tuenti que tiene más de quinientos seguidores, y han llevado estos días cruces al cuello y estampas de la patrona del municipio, la virgen de la Cabeza.

Fernández es madre y completa sus horarios con clases en otros centros de la zona. La Junta de Andalucía se ha limitado a pedir que el Consejo Escolar se pronuncie para que se vuelva «a un clima de normalidad».

A esta profesora sus compañeros le espetaron que sus ideas las tenía que dejar en la puerta del instituto, que aquello era ilegal. Es falso que sea ilegal y además es una «falta de libertad de expresión en un país democrático», como Fernández comenta. «Nadie puede dejar la conciencia fuera de sí mismo pase una puerta o pase otra», añade.

Calvario de los profesores

Esta actitud intolerante hacia unas imágenes que forman parte del acervo cultural, histórico y de fe de la mayoría es también una obligación para que prescinda de un material curricular que forma parte de su día a día como profesora. Es «como si quitas el mapamundi o la tabla periódica» a otros profesores. El suceso pone de manifiesto el calvario que pasan muchos profesores de Religión hoy en día, sintiéndose poco menos que arrinconados por creer y enseñar la historia de su religión y las de otros con suma objetividad y profesionalidad.

Carlos Valle es profesor de Religión en un centro de Secundaria de Baza y recuerda que en todos los países europeos menos Francia existe la asignatura. Dice que la falta de respeto «no es la tónica general» aunque también llama la atención sobre la existencia de «estos energúmenos que focalizan en los profesores ese odio que puedan tener a la Iglesia».

A Fernández sus dos compañeros de departamento no le habían dado muestras evidentes de hostilidad. Es difícil pelear con ella por su carácter. Sí le habían soltado algún comentario jocoso. El cuarto componente de este departamento es el director del centro, quien incide en que no había habido problemas y se muestra sorprendido de la trascendencia de la noticia sin que haya pasado por los órganos del centro. El Consejo Escolar previsto para mañana es ahora el que tendrá que decidir si la profesora puede ejercer de nuevo su derecho a la libertad religiosa.

«¿Cambiaremos el nombre a Santa Cruz de Tenerife?»

El crucifijo que originó el encontronazo en este instituto de Granada tiene valor artístico. Y el departamento de Sociales donde se ha producido el conflicto entre los profesores de Zújar incluye también la materia de Historia del Arte. El profesor Carlos Valle, quien ha coordinado estos días las muestras de solidaridad con la profesora amenazada, se pregunta si «cerramos el museo del Prado porque esté el Cristo de Velázquez o cambiamos el nombre de Santa Cruz de Tenerife porque a una minoría de España le moleste ese nombre». Es llevarlo a un extremo, sin duda, pero también lo es, según entienden estos profesores, la actitud de quienes «denuncian parte de su propia cultura en nombre de una libertad que excluye la de otro».

Enseñar a las chicas el valor de la modestia y la castidad

Concursante en «America´s Next Top Model»

Una «Modelo Top» deja el glamour para enseñar a las chicas el valor de la modestia y la castidad

La bella Leah Darrow deja una exitosa carrera en Nueva York para «no perder» su alma y dice que mucho del modelaje es «deshumanizante».

Actualizado 22 enero 2011

Kathleen Gilbert/Notifam

Leah Darrow, la hija mayor de una familia profundamente católica del sur de Estados Unidos, contó en un reciente artículo publicado en el National Catholic Register que su epifanía se produjo cuando un día le dijeron que vistiera una ropa muy provocativa en una sesión de fotos para una revista internacional. A pesar de su incomodidad, ella consintió, diciéndose a sí misma que sólo era un trabajo.

Pero después llegó lo que ella llama un momento de gracia, justamente antes que se sacaran las últimas fotos: de repente tuvo una visión de ella misma, mirando a Dios cara a cara después de la muerte, y no teniendo nada para mostrar de su vida.

“Yo sabía que en la forma en que estaba viviendo, no estaba siendo auténtica con mi fe”, recordó ella. Se fue a su casa de Nueva York, llamó a su padre y le dijo: “Si no vienes a buscarme, voy a perder mi alma”. El manejó desde St. Louis para recogerla.

Eso fue suficiente para impulsarla por un nuevo camino. Ahora la joven mujer, alguna vez concursante en la popular serie “America’s Next Top Model”, ha abandonado una glamorosa carrera para dedicarse a un trabajo de tiempo completo en el que transmite a las niñas su visión respecto al valor de la virtud quizás menos valorada de todas: la castidad.

“Aunque no todo el modelaje es malo, mucho de él es deshumanizante. La dignidad de la persona tiene pequeña importancia”, explicó ella. “Sólo eres un cuerpo. También es muy importante a qué fiestas vas y con quien estás. Mucha gente está triste en la industria, aunque lo disimulan. Se supone que sólo haz de hacer tu trabajo, ser una profesional”.

La modestia es «bastante atractiva»

Ella dice que la modestia no es sólo una cuestión del vestir, sino también de discreción en aquellas cosas como el discurso y las emociones.

Dijo que “la modestia es más que simplemente la longitud de una falda”. “Tiene que ver con nuestras conversaciones, sobre cómo tratamos a la gente y sobre cómo amamos a los otros”.

“La modestia protege nuestra pureza y el misterio de una persona. En nuestra sociedad, tiene mala fama, pero en realidad es bastante atractiva”.

Darrow, quien está cursando un Master en teología pastoral en la Universidad Ave Maria, dice que descubrió su trabajo al extender su mano a jóvenes chicas agridulces. “Cuando hablo, usualmente tengo chicas que vienen a mí, llorando y diciendo ‘he perdido mi virginidad’. Esto me rompe el corazón. Es por eso que he dedicado mi vida a ser una defensora de las mujeres”, dijo.

 

Presionan para que no enseñen la castidad

La Federación Española de Sociedades de Sexología

«Científicos» del sexo presionan para que los colegios católicos de Valencia no enseñen la castidad

Critican que se enseñe la sexualidad con contenidos morales, religiosos e ideológicos en detrimento de los científicos.

Actualizado 24 enero 2011

Europa Press

La Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS) criticó ayer los «componentes religiosos» en los que se basa la educación sexual que se imparte en algunos colegios de la Comunitat Valenciana, en detrimento de la información científica.

La FESS expresó en un comunicado su «preocupación» ante la política que ha adoptado la Generalitat Valenciana en este tema, ya que «aparta a los profesionales de la sanidad de la educación sexual de los colegios privados concertados». La federación explicó que el Plan Integral de Salud Sexual para el año 2011 establecido por el Ejecutivo valenciano permite «completa libertad» a los orientadores de cada centro para elegir la metodología y los contenidos a impartir en este tipo de asignaturas.

De esta forma, según la FESS, muchos colegios católicos de la Comunitat Valenciana han decidido impartir el material didáctico ofrecido por el Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF), que cuenta con «fuertes componentes religiosos».

La «virtud de la castidad»

Según el colectivo de Sociedades de Sexología, este instituto «podrá introducir ahora como pilar de los contenidos en esta materia la promoción de la continencia y la ´virtud de la castidad´, apartando a los profesionales de la Salud Sexual de la docencia». De este modo, los niños y jóvenes de la Comunitat «no recibirán la información científica que necesitan para evitar problemas de salud en este aspecto».

La presidenta de la FESS, Miren Larrazábal, hizo hincapié en que todo asunto referido a la educación «debe basarse en conocimientos científicos, no en ideologías, moral o religión» porque, en caso contrario, «se puede correr el riesgo de que la educación sexual sea instrumentalizada tanto políticamente como religiosamente».

Larrazábal explicó que fue precisamente en Valencia, en la declaración del Congreso de Sexología celebrado en esta ciudad en 1997, donde se dieron a conocer los primeros derechos sexuales, entre los que se incluye que «todas las personas tienen derecho a lo largo de todo el ciclo vital a una educación sexual adecuada a su edad, que favorezca el desarrollo de recursos y estrategias que posibiliten nuestro placer sexual como un componente de nuestro bienestar personal y relacional».

Para la responsable de la FESS, «no se puede educar en esta materia según la opinión moral de cada uno» sino que ha de ser «con datos objetivos».

Perjuicio para los alumnos

Larrazábal reiteró que «la decisión de la Generalitat de permitir la entrada en varios colegios de materiales didácticos no basados en evidencias científicas sino en ideas morales, ideológicas o religiosas redundará en perjuicio, única y exclusivamente, de los alumnos de estos centros» quienes, de esta forma, «no podrán recibir la adecuada información para afrontar con total libertad decisiones claves en su vida sexual futura».

La FESS reclamó la vuelta al sistema anterior, que «primaba la información científica y evitaba la inclusión de conclusiones morales que no explican la realidad de la sexualidad humana», y la vuelta de los profesionales sanitarios al control del currículum de la asignatura.