Actualizado 22 noviembre 2010
Algún periodista ha dicho que la Iglesia ha cambiado su opinión sobre el uso del preservativo, pues el Papa Benedicto XVI ha señalado unas ocasiones en que lo admite.
Pero el Vaticano dice que las palabras del Papa «no reforman o cambian las enseñanzas de la Iglesia»
(RELIGIÓN EN LIBERTAD del 21 de Noviembre).
Hay que advertir que el Papa no ha dicho que el uso del preservativo sea moral, sino que en caso de prostitución, lo aceptaría.
La cosa es clara: si ya la prostitución es pecado grave, el uso del preservativo no cambia la gravedad del pecado.
Pero eso no quiere decir que el uso del preservativo sea moral.
Ni tampoco que evita el SIDA.
El preservativo sigue siendo inmoral, y el virus del SIDA se sigue colando por los poros del preservativo como una pelota de tenis por el aro del baloncesto. Pues los poros de la goma son cincuenta veces más grandes que el virus del SIDA, según estudio hechos por el científico Cecil H. Fox, del Instituto Nacional de Salud de Maryland, con microscopio electrónico.
El diámetro de los poros de la goma es de cinco micras, mientras que el tamaño del letal virus del SIDA es de 0,1 micras. (MARY BETH BONACCI: Sobre el amor y el sexo, III, 2, d. Ed. Palabra. Madrid. 2002).