Una película sobre monjes martirizados en África

«DE DIOSES Y HOMBRES» DEL DIRECTOR XAVIER BEAUVOIS

Una película sobre monjes martirizados en África obtiene el segundo más alto premio de Cannes

El domingo pasado, al final del prestigioso Festival de Cannes, una película sobre un grupo de monjes franceses que fueron martirizados en África durante la década de 1990 ganó el «Grand Prix», el segundo más alto galardón del evento cinematográfico.

Actualizado 26 mayo 2010

R.R./ReL

El domingo pasado, al final del prestigioso Festival de Cannes, una película sobre un grupo de monjes franceses que fueron martirizados en África durante la década de 1990 ganó el segundo más alto premio del evento cinematográfico.

«De Dioses y Hombres», una película del director francés Xavier Beauvois, se centra en la historia real de ocho monjes cistercienses que fueron tomados como rehenes y asesinados por fundamentalistas islámicos en 1996. Aunque se les pide a los monjes que regresen a su Francia natal, el grupo se negó y optó por permanecer en la conflictiva región de las montañas de Argelia, a sabiendas de que serían martirizados.

La película fue galardonada el domingo con el «Grand Prix» de honor, que es el segundo más alto galardón del festival.


Nada que perder, mucho que ganar

Actualizado 25 mayo 2010

Oriol Vives es un tío para conocerlo. Hace con Cati, su esposa, un equipo de diez. Son de esos matrimonios que te hace temblar de felicidad cuando estás a su vera, por la alegría que transmiten, contagiosa e intensa, en cada cosa que hacen.

Se conocieron no sé cuando, Cati se enamoró no sé por qué, se casaron no sé donde y ahora tienen cuatro hijos con los que han desarrollado un extraño hobby que practican en verano: llevar gente a Medjugorje.

En los pocos años de matrimonio que llevan, sus hijos ya han asociado el verano a Medjugorje de tal manera que para ellos un verano sin peregrinación sería como para mí un whopper sin coca cola. Vamos, que no…

Oriol y Cati han llevado ya unas mil personas a Medjugorje, y es muy gracioso, porque ellos son muy racionales, y este tema de Medjugorje, apariciones, conversiones de gente que nunca ha pisado una iglesia y sin venir a cuento se caen del caballo de la noche a la mañana, mensajes y demás, pues como que no viene en el manual básico del católico de fábrica. Al menos, en el mío era así…

La cosa es que ha escrito una carta que ha enviado a sus amigos, dando argumentos para gente racional para ir a escuchar a una señora que dice que ve a la Virgen María. Eso sí, todo argumentado, desarrollado y con una solución final. Es Oriol. Es genial:

Un trocito de Medjugorje en España. ¡Mucho que ganar, poco que perder!

¡Carta a un amigo!

Como muchos de vosotros ya sabéis, os ha llegado la noticia de que una de las personas que ve a la Virgen en Medjugorje, visita España. A la mayoría os habrá llegado a través de un e-mail, otros a través de una llamada telefónica de una amigote, y unos cuantos os habréis enterado por el boca oreja.

Lo que es indiscutible es que nos guste o no, es un notición al que no estábamos acostumbrados en España desde hacía mucho tiempo. A través de los comentarios que me llegan al oído, y otros que descubro a través de la gestión de la Web que llevamos de Medjugorje hay mucha gente convencida de que las apariciones que se iniciaron hace casi treinta años son ciertas. Y hay otros muchos que no se lo llegan a creer, o que les crea cierta indiferencia…justificándose que estas apariciones no son de su espiritualidad.

Pienso que doctores tiene la Iglesia para decidir si son ciertas estas apariciones o no, y siendo así, hace un par de meses salió la noticia de que la Congregación para la doctrina de la Fe, ha abierto una nueva comisión de investigación con varios cardenales, teólogos y expertos para discernir sobre la autenticidad de estas apariciones.

Para los que queremos Medjugorje nos encanta que se establezca esta nueva comisión, ya que tenemos la esperanza que despeje un poco las dudas. Lo que sí es cierto es que en los casi 30 años de supuestas apariciones, las dos comisiones anteriores que ha habido no han dictaminado un juicio negativo, ni han negado las apariciones, ni han prohibido peregrinar. Si la Iglesia, que es Madre, hubiera visto un peligro, las hubiera prohibido enseguida.

Pero para los que dudan o son indiferentes ante la disyuntiva de si ir o no, a alguno de los tres actos que celebra Marija Pavlovic en España, por desgracia no nos lo va a solucionar esta recién creada comisión de investigación. Tenemos que ser nosotros los que tendremos que decidir si vamos o no.

Si existiera la máquina del tiempo y nos pudiéramos trasladar al siglo XIX, mas concretamente en el año 1858, e invitáramos a Sor Bernardette, vidente de las apariciones de Lourdes, para dar una charla testimonio en Barcelona, ¿dejaríamos de ir por el motivo de que las apariciones no estaban aprobadas en ese momento, ya que tardaron varios años más tarde en aprobarse? Si fuera éste el motivo al cabo de unos años nos hubiéramos dado cuenta del error…¿dejaríamos de ir porque el mensaje de la Virgen nos pide penitencia y oración? Si fuera éste el motivo estaríamos muy lejos del magisterio de la Iglesia. ¿dejaríamos de ir porque el tema de apariciones no me va, y ya tengo suficiente con lo ordinario? Si fuera este el motivo, dejaríamos de aprovechar una parte de la riqueza de la Iglesia. O no es extraordinario un solo Dios y tres personas, o que la Virgen concibiera por obra del Espíritu Santo, o la muerte del Hijo de Dios y su resurrección…o un trocito de pan que después se convierte en el mismo Dios. En el evangelio, la palabra de Dios viva, está llena de hechos extraordinarios!!

No los desaprovechemos porque tenemos mucho que ganar y poco que perder!!

Mucha gente se pregunta el porqué de invitar a una vidente de unas supuestas apariciones a España. ¿Qué necesidad hay de ello? ¿Qué me puede aportar? Pues pienso que la respuesta es muy sencilla. Si la Fundación Centro Medjugorje ha invitado a Marija es porque su testimonio es un tesoro. Y los tesoros, si además de eso, son espirituales, se debe dar la oportunidad de compartirlos. ¿O no nos gusta compartir una buena mesa? ¿O compartir las ilusiones con un equipo de futbol?   ¿O compartir nuestro tiempo libre con la familia o amigos?

¿Y por qué no compartir la Fe? La Fe en Medjugorje. La Fe en su mensaje. La Fe en la esperanza de un tiempo nuevo, de una nueva primavera que tiene que llegar (mensaje del 25 de octubre del 2000). Una Fe que da innumerables frutos. Frutos de conversión, con gran cantidad de vocaciones, algunas de ellas en nuestra tierra.

Pienso que vale la pena aprovechar su visita. No sabemos cuántos años más puede tardar en repetirse. Y quizás cuando suceda hablaremos ya del pasado y no del presente, pues como muchos de vosotros sabéis, actualmente la Virgen se sigue apareciendo cada día a tres de los seis videntes, allí donde estén. Y uno de ellos, es la que nos visita, Marija. Y ella estará en Barcelona, Madrid y Sevilla.

Alguno de mis amigos y alguna de las consultas que me hacen a través de la web me preguntan sobre la hora de la aparición de la Virgen, también preguntan si se aparecerá con Marija…, si la veremos. Y como estoy seguro que alguno de vosotros también os lo preguntáis he ahí la respuesta:

Querido amigo,

Sabiendo que nos visita una vidente de Medjugorje, y que lo más bello que vamos a vivir son los actos eucarísticos y el rezo del Rosario meditado, ciertamente si estas supuestas apariciones fueran verdaderas, significaría que la Virgen María se aparecería a la vidente a partir de las 18.40h. ante la presencia de todos los fieles de la Iglesia. Yo que he vivido esta experiencia alguna que otra vez, creo que a parte de Marija, nadie la verá!!, pero la presencia espiritual de la Virgen sí que la notaremos. Si estas supuestas apariciones fuesen verdaderas, la Virgen especialmente, nos bendecirá a todos nosotros, a nuestras familias, a nuestras alegrías y preocupaciones, y todo lo que llevemos en el corazón. Si estas supuestas apariciones fuesen verdaderas, la presencia de la Virgen provocará innumerables conversiones y sanaciones en nuestro corazón, como así se atestigua en Medjugorje.

En cambio si estas supuestas apariciones fuesen falsas no vas a perder mucho. Porque aparte de compartir la Eucaristía con un montón de fieles, aparte de rezar y rezar, aparte de oír una meditación  en que te van a explicar que todos estamos llamados a la conversión, que tenemos que vivir la Eucarística si puede ser diariamente, que tenemos que orar con el corazón, y rezar las tres partes del rosario, que tenemos que confesarnos como mínimo una vez al mes, que tenemos que ayunar los miércoles y viernes y que tenemos que leer la Biblia…. aparte de todo esto, estoy seguro que la Virgen te bendecirá, aunque sea unos quilómetros más arriba…

Tenemos un trocito de Medjugorje en España. El 28 de Mayo en Barcelona, el 29 en Madrid y el 30 en Sevilla.
Y sobretodo recordad!! ¡Mucho que ganar, poco que perder!!

Unidos en Cristo y en la oración,
Oriol Vives.

«AHORA QUIERO SER SANTA»

AMADA ROSA PÉREZ: «AHORA QUIERO SER SANTA»

Una ex modelo sorprende al mundo con su conversión tras abortar e intentar suicidarse


Tras su exitoso paso, hace ya unos cinco años, por las pasarelas europeas y diversas producciones para la televisión, Amada Rosa Pérez, desapareció de la escena pública sin dejar rastro alguno. Hace poco ha vuelto, pero esta vez no para deslumbrar a hombres y mujeres con sus atributos físicos y su encanto personal sino para dar testimonio de su conversión después de haber abortado e intentado suicidarse.

Actualizado 26 mayo 2010

R.R./ReL

Amada Rosa Pérez llegó a ser una de las modelos de pasarela más cotizadas del país pero hace cinco años desapareció de la escena pública sin dejar rastro. Hace unas semanas volvió a ser noticia al compartir su testimonio de conversión en una entrevista concedida al diario El Tiempo.

Amada confesó que padeció una enfermedad que le quitó el 40 por ciento de la audición en el oído izquierdo y empezó a cuestionar toda su vida. «Me sentía inconforme, insatisfecha, sin rumbo, sumergida en satisfacciones pasajeras, pero siempre buscaba respuestas y el mundo jamás me las dio», indicó.

«Antes era una persona afanada, estresada, me alteraba fácilmente. Ahora vivo en paz, no me afana el mundo, disfruto cada momento que me ofrece el Señor. Voy a Misa y rezo el Santo Rosario diariamente, al igual que la coronilla de la Divina Misericordia a las 3:00 p.m. Me confieso con frecuencia ante un sacerdote», agregó la colobiana, informa ACI.

Ahora se llama Amada Rosa de Jesús y María, es devota de la Virgen y una activista incansable de la comunidad religiosa Lazos de Amor Mariano.

Amada afirma que «ser modelo significa ser un punto de referencia, alguien cuyas actitudes son dignas de reproducir y yo me cansé de ser una modelo de superficialidad. Me cansé de un mundo de mentiras, apariencias, falsedad, hipocresía y engaños, una sociedad llena de antivalores, en la que se resalta la violencia, el adulterio, la droga, el alcohol, las peleas, un mundo que exalta las riquezas, los placeres, la inmoralidad sexual y el fraude».

«Quiero ser modelo de promoción de la verdadera dignidad de la mujer y no de su utilización comercial», concluyó.

Aborto y suicidio

Hablando de los detalles de su conversión, esta vez con la cadena Caracol, la joven de 33 años dijo que tuvo que tocar fondo para re-encontrarse con ella misma.

Un aborto y un intento de suicidio, fueron dos de las razones por las que decidió buscar el cambio. «Yo aborté y eso marcó mucho mi vida por eso estoy acá compartiendo mi testimonio».

Sobre los motivos que tuvo para tomar esas decisiones, Pérez dijo, «uno siente que la vida se le viene encima, que no va a poder con esto, no sentía apoyo y se siente uno solo. Me hacía falta amor, comprensión y apoyo».

Vea el vídeo en el que Amada Rosa Pérez relata su conversión:

Aspectos inéditos de la beatificación de los pastorcitos de Fátima

JOSÉ SARAIVA MARTINS

Un cardenal revela aspectos inéditos de la beatificación de los pastorcitos de Fátima


El prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Portugués José Saraiva Martins, dio a conocer, por ejemplo, que una comisión querida por Juan Pablo II llegó a la conclusión de que los niños efectivamente pueden vivir las virtudes cristianas en grado heroico.

Actualizado 27 mayo 2010

R.R./ReL

En entrevista concedida al diario vaticano L’Osservatore Romano, el prefecto emérito de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal portugués José Saraiva Martins, dio a conocer una serie de detalles hasta ahora desconocidos de la beatificación de los pastorcitos videntes de Fátima, como por ejemplo la creación de una comisión querida por Juan Pablo II que llegó a la conclusión de que los niños efectivamente pueden vivir las virtudes cristianas en grado heroico, informa ACI.

Primeros niños no mártires en ser beatificados

El purpurado comenzó explicando que la beatificación de Jacinta y Francisco Marto, cuyo décimo aniversario coincidió con la reciente visita a Portugal del Papa Benedicto XVI, es «un evento histórico porque son los primeros niños no mártires en ser elevados a los honores de los altares».

«Antes de ellos, de hecho, no era praxis de la Iglesia la canonización de niños: se pensaba, en consideración de su edad, que no tenían la capacidad de practicar en grado heroico las virtudes cristianas, primera condición para la beatificación. Recuerdo que, en su caso, se verificó una cosa muy interesante: llegaron a Roma miles de cartas de todo el mundo –no sólo de parte de fieles sino también de obispos y cardenales– que solicitaban la beatificación de los pastorcitos», comentó el cardenal.

Esta gran cantidad de solicitudes, continuó el prefecto emérito, «generó una reflexión al interior de la Congregación de las Causas de los Santos. Juan Pablo II nombró una comisión de expertos –teólogos, psicólogos, pedagogos– para examinar el problema. Luego de un estudio profundo, se llegó a una conclusión: los niños están en capacidad de practicar las virtudes cristianas, naturalmente en el modo posible para ellos. Gracias a esta conclusión hemos podido proceder a la beatificación».

Hablando luego de los rasgos de santidad de Jacinta y Francisco, el cardenal resaltó que en ellos se podía apreciar «una piedad profunda, una devoción ferviente a la Santísima Trinidad, a la Virgen y a la Eucaristía. Hablando de heroicidad, destaca como cada uno de ellos estaba dispuesto a dar la vida antes que mentir. Fueron amenazados, de hecho, coaccionados a decir que las visiones eran falsas, pero no cedieron a las presiones».

En referencia al proceso de beatificación de Sor Lucía, la tercera vidente que falleció hace algunos años, el purpurado recordó que éste todavía está en la fase diocesana dispensada de los cinco años que debe esperarse en todos los casos para el comienzo del mismo tras la muerte.

Milagros

El cardenal precisó que en cuanto a la investigación de los milagros en la actualidad, dado el avance de la ciencia médica, es necesario constatar que para ser considerado efectivamente «un milagro la curación debe ser instantánea, completa y duradera. Si los médicos concluyen que no es explicable científicamente, los documentos pasan luego a los teólogos. A ellos les corresponde determinar si hay nexo entre la curación y la oración de intercesión hecha a Dios a través del candidato a la beatificación».

«Sólo los teólogos, y no los médicos, pueden entonces hablar de milagros. Sus conclusiones pasan luego al examen y a la eventual aprobación de los cardenales. Y finalmente el Papa es quien tiene la última palabra: se aprueba el milagro y todo queda listo para la beatificación», relató.

Un creyente no puede dudar de la existencia del Demonio

SALVADOR ROCA, EXORCISTA DE VALENCIA

«Un creyente no puede poner en duda la existencia del demonio», advierte un exorcista


¿Casos de posesiones diabólicas? «Fue una experiencia tremenda y prefiero no contarla», dice el canónigo penitenciario y exorcista de Valencia.

Actualizado 25 mayo 2010

R.R./ReL

Salvador Roca Gramage es canónigo penitenciario de la catedral de Valencia y exorcista, desde hace diez años, de la archidiócesis de Valencia. Como tal tiene en su haber una docena de exorcismos aunque aclara que «de posesión diabólica, tal y como se refleja en la historia de las posesiones diabólicas, yo no he tenido más que uno. Fue una experiencia tremenda y prefiero no contarla».

Lo primero que apunta el sacerdote en una entrevista concedida a la publicación de la archidiócesis de Valencia Paraula, es que el demonio realmente existe.

Enseñado quizás por aquella enseñanza espiritual que dice que «la primera gran victoria del demonio es hacernos creer que no existe», el penitenciario es enfático: «En cuanto a la existencia del demonio, un creyente no puede ponerla en duda. Está en la Biblia. En toda la historia y tradición cristiana se habla del demonio e igualmente de posesiones diabólicas».

Al respecto, preguntado sobre si estaba de acuerdo con algunos que sostienen que muchos obispos y sacerdotes no creen en su existencia, el padre Roca admite que es «cierto que hoy entre el clero existe un cierto pudor, que evita hablar sobre este tema».

Yo no he visto al demonio, pero…
El canónigo recordó que un periodista le preguntó si había visto al demonio. «Yo le respondí que sí lo había visto: él se sorprendió porque pensó que le decía que lo había visto cara a cara. Yo no he visto al demonio cara a cara… (sonríe) no tengo ganas de verle ni siquiera por la espalda».

«Pero le expliqué al periodista que si yo voy a la playa y veo pisadas y excrementos de caballo en la arena, aunque no haya visto los caballos en la playa, he visto sus huellas. Yo no he visto al demonio, pero he visto los efectos del demonio en algunas personas. No muchas, afortunadamente».

Esoterismo y nostalgia de Dios
Durante la entrevista con la publicación valenciana, el sacerdote abordó la relación entre el tan difundido esoterismo en nuestros tiempos y el hambre por lo divino.

Para Roca «el hecho de que hoy la gente esté con predisposición a considerar lo esotérico, lo que se sale de lo normal, se puede explicar porque aparte de ciertas actitudes morbosas, la negación de Dios produce a veces cierta nostalgia de Dios y, paradójicamente, se busca al demonio, que no podría existir si no existiera Dios».

«Si existe el demonio, es porque existe Dios que es a quien él se niega a adorar. Y si consideramos al demonio como una especie de personificación del mal, evidentemente, el mal sin el bien no tiene sentido, debemos pensar en alguien que es el bueno, Dios».

La tragedia del demonio: no poder amar a Dios
Asimismo apunta una paradoja: «Cuando se está creyendo en el demonio, en realidad lo que se está haciendo es una afirmación de Dios».

«Y cuando se habla del odio a Dios en ciertas sectas satánicas, continúa, lo que se hace es seguir la misma actitud del demonio, alejarse de Dios, ser incapaz de amar a Dios. El demonio conoce a Dios pero hay algo en lo que consiste su gran tragedia: la incapacidad de amar a Dios».

Ouija

El canónigo penitenciario se refiere también a ciertos ritos y «juegos» que podrían tener serias consecuencias. «Estos ritos no son necesariamente satánicos, por ejemplo, la ouija no deja de ser un “juego de niños”, pero cuando se mete en el terreno de las invocaciones satánicas, la cosa cambia».

«La posesión diabólica es muy, muy rara»
Su experiencia como exorcista le permite asegurar que «la posesión diabólica es muy, muy rara», sin embargo, matiza, «a veces Dios permite, cuando se invoca al demonio, la “obsesión diabólica”, utilizando el sustantivo en su sentido etimológico latino “obsedere: sitiar” que es como si el demonio tuviera a aquella persona en estado de sitio».

Finalmente, el sacerdote señala que «exorcismos habré practicado, como mucho 10 ó 12 desde que soy penitenciario de la Catedral de Valencia, hace algo más de diez años» y que «de posesión diabólica, tal y como se refleja en la historia de las posesiones diabólicas, yo no he tenido más que uno. Fue una experiencia tremenda y prefiero no contarla».

La nueva revolución sexual

Estados Unidos habla de castidad y amores comprometidos

24/05/2010 | Marta Santín.

La iniciativa 'Pure love' causa furor en Estados Unidos.

En una de las respuestas que ofrece Jason Evert sobre el amor en la página web www.chastity.com, no duda en abrir su intimidad y su pasado: “Sé cómo te sientes, ya que yo era virgen cuando me casé y mi mujer no lo era. Al igual que tu novia, mi esposa se había convertido a la fe y a la castidad. Pero pensar en su pasado me dolía, a pesar de que el mío también había sido poco casto, por todo el porno que había visto cuando era adolescente. La madre Teresa dijo que para que el amor sea real, debe doler. Para mí, la paz llegó con la aceptación. Es entonces cuando nos damos cuenta de que el perdón no es un sentimiento, es una decisión. Tú vas a recibir el don de sí misma. Sería triste perder el don de una persona por anteponerlo al don de la virginidad”.

Jason Evert (1976), autor de más de diez libros sobre el amor real, se define como “orador católico” y habla sin prejuicios y abiertamente de la castidad, del amor comprometido, de comenzar de nuevo y del romance sin lamentos ni reproches.

Cada año, su mensaje llega a más de 100.000 estudiantes. Máster en Teología con especialización en Filosofía por la Universidad Franciscana de Steubenville (Ohio, Virginia), pertenece a la organización apostólica Catholic Answers, fundada en 1982, con sede en California. Evert creó “Pure Love Club”, el programa de divulgación de la castidad de Catholic Answers. Tanto él como ahora su mujer animan a adolescentes y jóvenes a crear clubes de este tipo en las escuelas de Secundaria y en la Universidad. Participan en un sinfín de debates en televisión y radio.

Otro amor es posible

En sus múltiples encuentros por todo Estados Unidos, algunos adolescentes le preguntan cómo promover el mensaje de la castidad en la escuela. Él recomienda, lo primero, orar y ayunar. Después vivirla, porque “el mundo tiene serias dudas de que las parejas modernas puedan posponer sus relaciones sexuales hasta después del matrimonio. Desconocen que esta espera conduce a la felicidad, a una intimidad mayor en el matrimonio, a un amor sin lamentos. A veces puede dar la sensación de que la pureza es sólo un sistema de restricciones. No se trata de evitar enfermedades de transmisión sexual, se trata de encontrar una clase de amor mejor”, señala.

Y en tercer lugar, recomienda hacer llegar este mensaje, bien a nivel personal o bien creando un “Pure Love Club” (PLC). “Teniendo en cuenta que hay más de dieciséis millones de estudiantes de Secundaria en Estados Unidos, hay mucho trabajo por hacer”, dice.

En sus libros y declaraciones, deja bien claro que su iniciativa no se basa en la abstinencia porque sí o sólo por el hecho de evitar enfermedades, sino que su interés principal es demostrar que otro amor es posible. “Algunos piensan que la castidad simplemente significa no tener relaciones sexuales. Pero eso es sólo la abstinencia: lo que no puedo hacer y no puedo tener. La castidad es más que eso, se trata de lo que puedes hacer, y ahora: un estilo de vida casto que trae la libertad, el respeto, la paz y el romance sin reproches”, señala.

En la web, Evert expone algunas ideas de lo que muchos jóvenes entienden por amor. “Amigos con derecho a roce, sexo seguro, más sexo seguro, no se mete en mis asuntos, ella se ocupa de su vida y yo de la mía…Nuestra generación escucha mensajes acerca de la sexualidad, pero ninguno de ellos proporciona el amor que deseamos. En cambio, la nueva revolución sexual, sin lamentos ni reproches, existe”, argumenta.

* Reportaje íntegro en el número 278 del semanario, desde el 21 de mayo en los quioscos.

El santo bebedor

Galería de heterodoxos

Joseph Roth: el santo bebedor


25/05/2010 | Kiko Méndez-Monasterio

Las mejores ideas literarias le asaltaban en momentos de embriaguez, decía.

Afirmó a sus amigos que las mejores ideas literarias le asaltaban en los momentos de embriaguez; incluso pretendía ser capaz de demostrarlo: “Si queréis, os enseño todos los buenos pasajes de mis novelas, y os digo a qué bebida debo cada uno de ellos”. Se había enamorado del alcohol tras la guerra del catorce, a la que acudió de voluntario para defender la única patria que sintió suya, la monarquía austriaca; por eso tras la derrota se nacionalizó en la nostalgia de un tiempo que no habría de volver: “Esa guerra que llaman mundial no porque la haya hecho todo el mundo, sino porque en ella todos perdimos un mundo: nuestro mundo”.

Durante un tiempo quiso creerse la utopía soviética, quizá porque prometía un futuro sin naciones. Ya era un periodista consagrado y firmaba sus reportajes como “Joseph el rojo”, mientras recorría Europa como corresponsal… Hasta que llegó a Rusia y se curó para siempre de cualquier virus revolucionario. Fue el primero en vaticinar la caída de Trotsky y el antisemitismo de Stalin, al mismo tiempo que la sombra de Hitler se alargaba hasta Viena. Nunca consideró su condición de judío más relevante que el color de su pelo, pero sabía que no era una excusa suficiente para los camisas pardas y se marchó a París, mientras en Alemania se alimentaban las hogueras con sus libros.

También es heterodoxa su reacción ante esa fogata, porque afirma que es necesario reconocer la derrota y cuando escribe El Anticristo -especie de catálogo de los horrores de su época-, no duda en incluir el sionismo junto a los nazis, el capitalismo salvaje y hasta la tecnología. Todo eso y más, según Roth, constituía la negación de los valores sobre los cuales se había construido la civilización europea.

A orillas del Sena

Por aquel entonces su firma había variado, y ahora en vez de un color añadía a su nombre el empleo militar: Lugarteniente del Ejército Imperial. Se definía como “monárquico austriaco, conservador y enemigo irreductible de todo Gobierno a la cabeza del cual se encuentre un pintor de brocha gorda”. Sin embargo, en su exilio parisino no dejó de frecuentar los ambientes de izquierda, por bohemios, sin renunciar por ello a cierto dandysmo -bastón y monóculo- que había adquirido en su trato con la antigua aristocracia del Imperio. Y todo ello, por supuesto, regado siempre con vino y con absenta, autodestructivo refugio de su pulsión artística. Stefan Zweig se ofreció a correr con los gastos de una rehabilitación, pero Roth adivinó otra intención en su amigo: “Claro, quiere pagar porque sabe que, sin alcohol, yo no escribiría una línea”.

Mirado de cierta manera, el siglo XX fue un horror que como para pasárselo borracho, y él ni siquiera abrigaba esperanzas en la capacidad regeneradora de la literatura: “Hay que escribir precisamente cuando uno ya no cree que se pueda mejorar nada por medio de la palabra impresa”. Ya se había convertido al catolicismo, y alejándose mucho de los visionarios que quieren cambiar el mundo escribiendo un libro, quiso relatar él La leyenda del santo bebedor, un clochard de París que habita bajo un puente, a la orilla del Sena, y que se pasa los días tratando inútilmente de devolver una deuda contraída con santa Teresita. Al fin muere en la iglesia donde se venera a la santa, creyéndola reencarnada en una jovencita. “Denos Dios a todos nosotros, bebedores, tan liviana y hermosa muerte”.

* Artículo íntegro en el número 278 del semanario, desde el 21 de mayo en los quioscos.

Un cura en calzoncillos

Desde el cielo con humor

San Román Adame (25 de mayo): un cura en calzoncillos

25/05/2010 | Juan Bosco Martín Algarra

¿Qué hace un cura en calzoncillos, a las dos de la mañana, en la plaza del pueblo? Buena pregunta para san Román, al que humillaron de tal guisa un par de días antes de morir. Podríamos contestar, sin temor a equivocarnos, que así, casi en pelota picada, también se puede dar testimonio de Cristo. Pero no adelantemos acontecimientos… Mejor les cuento la sencilla historia de este santo sacerdote.

Nació en Teocaltiche (México) a mediados del siglo XIX. Como miles y miles de curas a lo largo de la Historia, vivió entregado a las parroquias y feligresías que le fueron encomendando. Quienes convivieron con él, le recuerdan especialmente piadoso y dedicado a los enfermos y a los pobres, a los que ayudaba y evangelizaba por aquellos enormes ranchos mexicanos. ¿Algo de especial? Si entendemos que una vida tan discreta como santa no tiene nada de especial, pues no. Ahora bien: seguramente esa perseverancia cotidiana fue lo que le permitió llevar gayumbos con dignidad inigualable en el instante supremo.

Cuando Román frisaba la venerable edad de setenta años, el Gobierno mexicano, presidido por Plutarco Elías Calles, socialista y masón (ejem, ejem, no les digo más) y tras años de hostilidad contra la Iglesia, promulgó una ley tan rabiosamente anticatólica que sólo de soñar con ella nuestro ministro Caamaño se haría pis encima de la envidia. Cualquier manifestación pública de culto fue prohibida. Varios obispos dieron con sus mitras en la frontera. Muchos clérigos y laicos murieron, como se dice, por exceso de plomo en la sangre… inoculado por el ejército. Y otros tantos tuvieron que esconderse, como por ejemplo el bueno de Román.

Una tarde, ante la angustia de una parroquiana que sufría por la triste suerte de los sacerdotes en aquellos momentos, Román se limitó a contestar: “¡Qué dicha ser mártir! ¡Dar la sangre por mi parroquia!”. Quiso el destino que un Judas del lugar encauzara los deseos del cura, delatando su escondrijo a una patrulla de soldados. El pelotón era comandado por una especie de Marcos Ana con sombrero charro, deseoso de ahorcar al último cura con las tripas del último obispo, por lo que, en cuanto cayó la noche, irrumpió en la vivienda donde se ocultaba el ‘padrecito’ y le sacó de la cama como hemos contado al principio, en paños menores.

El padre Román estuvo preso sesenta horas, durante las cuales no le dieron de comer ni de beber, por lo que su salud se deterioró cual bolsillo de pensionista español. Unos amigos del párroco suplicaron por su vida, a lo que el mandamás del destacamento, el coronel Quiñónez, respondió: “Tengo órdenes de fusilar a todos los sacerdotes, pero si me dan seis mil pesos en oro, a éste le perdono la vida”. Al oír aquello, todos se fajaron para reunir la pasta, mas cuando la pusieron en manos del canalla, éste ordenó fusilar… ¡a los vecinos que habían contribuido en el rescate! Sólo la intervención de personas influyentes en la comarca consiguió evitar la matanza, pero no salvó a Román. El coronel se quedó con el dinero y mandó liquidar al sacerdote sin importarle las lágrimas de todo el pueblo.

* Artículo íntegro en el número 278 del semanario, desde el 21 de mayo en los quioscos.

Compró 30 crucifijos para sus jugadores

Mourinho desvela el secreto de sus éxitos: “Rezo mucho, soy católico e intento ser una buena persona”

En una reciente visita al Vaticano compró 30 crucifijos para sus jugadores

José Mourinho, flamante vencedor del triplete con el Inter de Milán (Calcio, Copa y Champions) y probable entrenador del Real Madrid para la próxima temporada, es un personaje que no deja a nadie indiferente.

A pesar de su facilidad para provocar –de reciente factura es su celebración en el Camp Nou o sus gesticulaciones siempre presentes desde el banquillo- su rendimiento en los equipos que ha entrenado habla por sí solo. Hizo campeón de Europa al humilde Oporto en 2004, completó grandes temporadas con el Chelsea aunque sin llegar a ganar la Champions y, ahora, ha ganado todo con el Inter.

De su persona destaca su liderazgo, la forma de quitar la presión a sus futbolistas atrayendo todos los focos sobre sí mismo y ahora también se le conoce por su fe en Dios.

Preguntado recientemente por el secreto de sus éxitos, Mourinho hizo la siguiente declaración para BBC Sports: “Rezo mucho. Soy católico, creo en Dios. Intento ser buena persona de modo que Él pueda dedicarme un poco de su tiempo para darme una mano cuando lo necesito”.

‘A Dios rogando…’

Se encomendará unos minutos a Dios pero lo que es seguro es que el resto del tiempo no ahorra esfuerzos ni le falta ambición para conseguir sus objetivos. Todo el mundo le tiene por un enfermizo trabajador y un excelente profesional. Destaca su minuciosa preparación de los partidos, el control de cada detalle sobre sus jugadores y su especial relación con ellos.

En este sentido le define esta afirmación: “no basta con trabajar duro, hay que trabajar bien”. Se muestra partidario de “crear un liderazgo positivo en los jugadores, un liderazgo aceptado por todos que no esté basado en el estatus o el poder. Con una atmósfera así, hasta el vigilante o el cocinero se sienten parte del grupo y partícipes del éxito”.

Visita al Vaticano… y a la capilla del Camp Nou

Muestra de sus creencias religiosas fue la visita privada que hizo el pasado 3 de mayo al Vaticano, acompañado por varios directivos del Inter. Durante la misma, según recoge el diario AS, rezó unos minutos en la Capilla Sixtina. Y no se fue sin comprar una treintena de crucifijos, escogiéndolos uno a uno, que repartió entre jugadores y empleados del club.

La misma noche en que eliminó al Fútbol Club Barcelona en las semifinales de la Champions, quiso agradecer el pase a la final rezando unos minutos a la Virgen en la capilla del Camp Nou, cerca de los vestuarios.

Pío VII, Don Bosco y María Auxiliadora

Actualizado 24 mayo 2010

No se nos podía olvidar hoy, 24 de mayo, la fiesta de María Auxiliadora. Crecí en un barrio donde había, y hay todavía, un colegio de Salesianos, y por lo tanto la devoción a María auxilio de los cristianos, según la imagen popularizada por don Bosco y sus hijos, es parte de la identidad del barrio. Muchos de los chicos y chicas de por allí han estudiado en el colegio de los Salesianos -yo no, mis padres me mandaron a los Agustinos- y algo les ha marcado: Serán más o menos practicantes en las cosas de la religión, mejores o peores personas, más o menos cercanos a Dios, pero casi todos llevan en el corazón a María Auxiliadora: Y un día como hoy vuelven al colegio para participar en alguna de las muchas Misas que hay o acompañar a la Virgen en la procesión de la tarde.

Es quizás una de las devociones más extendidas en el mundo entero, y eso porque los hijos de Don Bosco la llevaron hasta los confines del orbe: Desde la Patagonia hasta los rincones de Asia. Es una de las Congregaciones más numerosas de la Iglesia (por desgracia decayendo en España, pero todavía fuerte en otros países) y por donde pasan dejan grabada la devoción a María Auxiliadora en los corazones de los jóvenes. Que después éstos la guarden, es cosa diferente. No hay ningún colegio religioso en toda la Iglesia que consiga que sus ex-alumnos sean todos fervorosos católicos. Ni lo hubo ni lo habrá, como máximo puede haberlos con mejor o menor formación. No soy yo quien para juzgar si los salesianos trabajan bien o mal en este sentido, pero lo que sí está claro es que muchísimos de sus antiguos alumnos no se olvidan de María Auxiliadora.

No la inventó don Bosco esta fiesta ni esta devoción, pero contribuyó de modo fundamental a su devoción: Uno de los momentos más difíciles de la historia de la Iglesia en relación con el Estado, fue sin duda, la llamada “Cuestión de Roma y el Estado Pontificio”. Luego de la segunda guerra de  Italia el Estado Pontificio – como un estado independiente- parecía ser condenado  a ser conquistado por el  Reino de Italia. Los obispos de Umbría invitaban a los fieles a invocar a Dios por la intercesión de la  Madre de Dios “Auxiliadora de los cristianos”, recordando los orígenes de esta fiesta, que luego veremos. Un milagro sucedió en Spoleto en mayo de 1862 cuando la Virgen le había hablado a un niño de 5 años desde una antigua imagen de una iglesia destruida. Enseguida llegaron las peticiones de todos lados para su reconstrucción. Mons. Arnaldi en 1862 lanzó una idea de levantar un templo en el lugar del milagro, dando a la imagen el titulo de “Auxiliadora de los cristianos”. Don Bosco leyó esta relación del  obispo de Spoleto . En eso Don Bosco tuvo un sueño el día 30 de mayo: “Don Bosco  vio la nave del Papa junto a dos columnas: una representaba la Eucaristía y la otra, a la  Virgen Inmaculada con la inscripción de Auxilio de los Cristianos”.

La advocación venía de lejos y la fiesta había sido declarada unos años antes. Eran tiempos duros para la Iglesia y la Virgen ayudó al Papa en uno de los peores momentos del pontificado, de ahí el recurso a dicha advocación cuando volvieron los momento difíciles años después. La historia de la fiesta nos lleva al Papa Pío VII, un Papa débil prisionero de Napoleón Bonaparte, coronado Emperador. Lo recordamos tomando el artículo que sobre el tema escribió Rodolfo Vargas en mi blog sobre Historia de la Iglesia: Napoléon había ocupado en 1806 el Reino de Nápoles, expulsando a los Borbones y poniendo sobre el trono partenopeo a su hermano José. La flota inglesa, sin embargo, era todavía fuerte en el Mediterráneo. Al negarse Pío VII a sumarse al bloqueo continental contra la Gran Bretaña, dejando abiertos a sus barcos el puerto de Civitavecchia y los del Adriático, el emperador francés ordenó al general Miollis que ocupara Roma, en la que entraron sus fuerzas el 2 de febrero de 1808.

Mientras tanto, Francia invadía Portugal y de paso se apoderaba del trono español, que dio Napoleón a su hermano José, el cual dejó el trono de Nápoles a Murat, su cuñado. Austria, que se había levantado en armas nuevamente, fue vencida nuevamente en Essling. Desde Viena, el 27 de mayo de 1809 (cinco días después de esa batalla), el que ya era dueño de la situación en toda Europa, decretaba la anexión al Imperio Francés de los Estados de la Iglesia, declarando a Roma ciudad libre imperial y dejándosela al Papa como residencia. Pío VII reaccionó haciendo publicar, el 10 de julio, la bula Quam memorandum de excomunión contra los violadores de los derechos de la Iglesia. Se sucedieron graves desórdenes en la Ciudad Eterna y el general Miollis ordenó la captura del Pontífice, que se llevó a cabo la noche del 6 al 7 de julio, cuando tropas francesas al mando del general Radet invadieron el palacio papal del Quirinal. El papa Chiaramonti no quiso que se derramara la sangre de sus valientes defensores de la Guardia Suiza y se rindió a sus captores. Radet dispuso la salida inmediata de Roma de su augusto prisionero (que tuvo apenas tiempo de coger su breviario), acompañado del cardenal Bartolomeo Pacca, pro-secretario de Estado (en reemplazo del cardenal Consalvi, que se había exiliado en París por exigencia de Napoleón tres años antes).

El viaje fue un verdadero viacrucis para el enfermizo Pío VII, que había superado los 67 años. Al salir de Poggibonsi, cerca de Siena, volcó el carruaje, acabando en medio de aguas pantanosas de las que salieron a duras penas el Papa y su ministro, magullados por el accidente. Más tarde, se detuvieron un tiempo en la Cartuja de Florencia, pero al partir, el cardenal Pacca fue separado de su augusto señor y enviado al Piamonte por una vía distinta. A Pío VII lo llevaron hasta Sarzana donde fue embarcado con rumbo a la Liguria. Llegado que hubo al puerto de San Pier d’Arena en Génova, continuó el viaje por tierra por Alessandria y Turín hasta el Cenisio, donde se reunió con él el cardenal Pacca, para acompañarlo hasta Grenoble. Aquí los dos hombres de Dios volvieron a ser separados: Pacca fue llevado prisionero a la fortaleza de Fenestrelle (donde permaneció hasta 1813), mientras el Pontífice tuvo que seguir una accidentada e incoherente ruta que lo llevó por Valence en el Delfinado (la ciudad donde estuvo cautivo y murió Pío VI), Aviñón y Niza, hasta llegar a Savona a finales de año. Aquí recibió Pío VII las expresiones de fidelidad de la población, permaneciendo hasta 1812.

Napoleón quiso aprovechar el cautiverio del Papa para arrancarle inauditas concesiones que constituían graves atentados a la independencia de la Iglesia del poder civil. Quería, además, que se estableciese su sede en París, haciendo de la capital imperial también la del Catolicismo. Pío VII se resistió a tales pretensiones, a pesar que se le quiso forzar alejando de él a todos los prelados fieles y secuestrando su correspondencia. Napoléon quiso forzar las cosas convocando un concilio en París, al que asistieron 95 entre cardenales y prelados, que, ante su sorpresa, se declararon incompetentes para suplir la autoridad pontificia. El 6 de octubre de 1811, después de tres meses de estériles sesiones, el concilio parisino fue disuelto por un enfurecido emperador. El 27 de mayo de 1812, éste ordenaba, antes de partir para la campaña de Rusia, el traslado del Papa de Savona a Fontainebleau. La travesía de los Alpes casi le costó la vida, llegándosele a administrar la extremaunción y el viático. En el palacio renacentista de Francisco I pasó el resto de su cautividad. Pero en Rusia y en España empezó a cambiar la fortuna del águila rapaz.

El 19 de enero de 1813, Napoléon se entrevistó en Fontainebleau con Pío VII. Lo trató cordialmente, pero logró convencerlo de la necesidad de un nuevo concordato con mayores concesiones a la potestad temporal. Obtuvo la firma papal el 25 de enero y se apresuró a publicar el nuevo acuerdo. El Pontífice fue presa de grandes escrúpulos de conciencia, pero fue confortado y tranquilizado por el cardenal Pacca (al que se había autorizado a reunirse con Pío VII en vistas al concordato), que le aseguró que podía retractarse, lo cual efectivamente hizo en carta a Napoléon (que se hallaba en Alemania) el 14 de marzo siguiente. Los consejeros de éste le insistían para que rompiera definitivamente con Roma como Enrique VIII, pero no quiso hacerles caso.

En medio del tira y afloja entre el Papa y el Emperador de los Franceses, ocurrió la derrota de éste en la Batalla de Leipzig, llamada de las Naciones, del 16 al 19 de octubre. Pensando que el prisionero de Fontainebleau atraía sobre él las iras del cielo, ordenó inesperadamente su liberación el 23 de enero de 1814. En marzo el Papa partía de regreso a Roma en un viaje triunfal. Mientras tanto, el 20 de abril, en el mismo palacio que había servido de encierro a Pío VII, su antiguo carcelero firmaba el acta de abdicación de su corona imperial. El 24 de mayo de 1814, entraba en Roma su anciano y trabajado Obispo, siendo recibido entre lágrimas por su pueblo. En recuerdo de esta fecha instituyó la festividad de Santa María bajo la advocación de Auxilio de los Cristianos.

Tiempos difíciles aquellos para la Iglesia y para el Papa y María no dejó de auxiliar a los cristianos. Tiempos ahora también difíciles, por lo que esperamos que maría seguirá siendo Auxiliadora para nosotros.