Federer conquista en Londres su 15º grande

Actualizado domingo 05/07/2009 19:34

LONDRES.- Roger Federer es ya el mejor tenista de todos los tiempos. Lo coronó un partido épico en el que sólo rompió una vez el saque de Andy Roddick (5-7, 7-6, 7-6, 3-6 y 16-14) y que incluyó el set con más juegos que se haya jugado jamás en una final de Wimbledon. Una quinta manga que por momentos pareció que no terminaría nunca con el suizo y el americano inexpugnables en su saque y sin dar síntomas aparentes de fatiga o desazón.

Lo vio todo desde el palco Pete Sampras, que voló por sorpresa desde California para ver como caía su récord. Desde hoy ya no es el hombre que más ‘Grand Slams’ ha ganado en la Historia aunque le quede el consuelo de saber que aún tiene un título más que Federer sobre la hierba de Londres.

Engrandeció la medida del título la resistencia titánica de Roddick, que jugó con una solidez y una concentración que no se le conocían desde que ganara el US Open hace seis años. Le rompió el saque a Federer en dos ocasiones, le endosó la friolera de 27 ‘aces’ y dominó con la derecha y en la red. Parecía imposible que perdiera su saque hasta que sucedió. Precisamente en el último juego del partido.

Se podría decir que Federer se llevó el partido por agotamiento aunque al principio no arrancara demasiado bien. La primera manga la jugó muy incómodo. Tanto que decidió cambiar de raqueta en el noveno juego, como si así fuera a espantar el martillo del saque de Roddick o poner fin a su insólita consistencia en la red. Federer dominaba en los peloteos pero casi nunca lograba marcar la iniciativa y no encontraba la forma de inquietar el servicio de su rival.

En el fondo, casi nadie dudaba de que se cumpliría el guión previsto y Federer emergería en los últimos juegos rompiendo el saque de Roddick o llevándose la primera manga en la muerte súbita. No ocurrió ni una cosa ni otra. La primera, porque Federer no supo rematar la faena en el undécimo juego y echó a perder cuatro bolas de ‘break’. La segunda, porque Roddick aprovechó la única que tuvo en el juego siguiente aprovechando un par de errores no forzados del suizo y endosándole con desparpajo un par de passing shots.

De pronto, Federer se encontró con un set abajo y la perspectiva de un partido largo y correoso. ¿Qué hacer? Ganar su saque y esperar agazapado a jugarse la vida en el desempate. La táctica propició que cada vez se ganaran menos puntos al resto e hizo entrar al partido en una especie de paz armada que podría haber favorecido a cualquiera de los dos. El tedio de los primeros juegos lo compensó con creces la batalla campal que libraron los finalistas en la muerte súbita. Roddick logró primero la proeza de ir rompiendo el saque de Federer y asomarse al borde del triunfo con un parcial de 6-2. Cuatro bolas de set que fue desperdiciando una a una hasta perder la muerte súbita y la segunda manga por un sorprendente 8-6.

Tan tocado le dejó a Roddick la derrota que se largó el baño como un resorte. Hiciera lo que hiciera dentro, volvió a la central recompuesto y tampoco en el tercer set logró el suizo romperle un solo saque. De nuevo dictó sentencia el ‘tie-break’ y esta vez Federer lo ganó con claridad, sin echar mano de la épica de otra remontada.

Así las cosas, el partido quedaba propicio para que el suizo lo ganara sin hacer un solo break, aguardando de nuevo con racanería a la muerte súbita en el cuarto. Fue entonces cuando Roddick se rebeló y logró lo que se antojaba imposible: romperle por segunda vez el saque a su rival y encarar la posibilidad de ganar el set someterse de nuevo a la tortura del ‘tie-break’. Lo logró aunque no sin que lo amenazaran los zarpazos del suizo, que salió de la cueva y afiló su juego intentando equilibrar la manga y finiquitar el partido sin recurrir al quinto.

Pero el quinto llegó y convirtió el partido en un intercambio de aces, puntos de saque y juegos en blanco que se podría haber extendido por toda la eternidad. Al final falló Roddick en el trigésimo juego. Sampras se levantó para aplaudir en la grada más ligera. Su corona la lucía el tenista que sostenía la copa en el centro de la pista central.

MAYOR NÚMERO DE TÍTULOS DE GRAND SLAM
TENISTA
AUSTRALIA
R. GARROS
WIMBLEDON
US OPEN
Roger Federer (15, entre 2003 y 2009) 3 1 6 5
Pete Sampras (14, entre 1990 y 2002) 2 0 7 5
Roy Emerson (12, entre 1961 y 1967) 6 2 2 2
Rod Laver (11, entre 1960 y 1969) 3 2 4 2
Bjorn Borg (11, entre 1974 y 1981) 0 6 5 0

Autor: Moral y Luces

Moral y Luces

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: