Ceferino Namuncurá ilumina con su vida…

Ejemplo a seguir

Ceferino Namuncurá ilumina con su vida nuestro camino hacia la santidad, destaca Benedicto XVI

Ceferino NamuncuráVATICANO, 11 Nov. 07 / 09:57 am (ACI).- Traa el rezo del Ángelus dominical, el Papa Benedicto XVI saludó a los peregrinos de Argentina que celebran hoy la beatificación del joven mapuche Ceferino Namuncurá; y destacó que «con su vida ilumina nuestro camino hacia la santidad, invitándonos a amar a nuestros hermanos con el amor con que Dios nos ama».

Hablando en español, el Santo Padre saludó especialmente «a las comunidades eclesiales de Argentina y a la presente delegación de ese querido País, así como a los miembros de la gran Familia Salesiana, que celebran hoy, con inmensa alegría, la beatificación del Venerable Siervo de Dios Ceferino Namuncurá».

«Damos gracias al Señor por el testimonio extraordinario de este joven estudiante de diecinueve años que, animado por su devoción a la Eucaristía y por su amor a Cristo, deseaba ser salesiano y sacerdote para mostrar el camino hacia el cielo a sus hermanos mapuches», prosiguió el Pontífice.

Finalmente, el Papa destacó que Ceferino Namuncurá «con su vida ilumina nuestro camino hacia la santidad, invitándonos a amar a nuestros hermanos con el amor con que Dios nos ama. Pidamos a María Auxiliadora que el ejemplo del nuevo Beato, produzca abundantes frutos de vida cristiana, principalmente entre los jóvenes. ¡Feliz domingo!»

Bella begins with a bang

Hollywood, Nov 2, 2007 / 10:06 am (CNA).- After a successful opening weekend, Bella promoters are hoping the film will continue to draw in viewers in subsequent weeks.

Matt Brannon of Metanoia Films told CNA that despite a very limited release of Bella, the film grossed an amazing $1.3 million and finished in the top 20 films of the weekend even though it played on the fewest amount of screens of all its competitors. 

Bella was shown on 165 screens.  Typically, Hollywood blockbusters are shown on 3,000 screens across the US.

The movie also had the highest per screen average in America on Sunday, suggesting strong word-of-mouth momentum from the previous two days. While most films saw a decline in ticket sales of 30 – 50 % from Saturday to Sunday, Bella held its ground.

Brannon encouraged the public to go to the theatres, «the key to Bella’s long term success is sustaining momentum this week. Another strong box office performance will prove that Bella’s surprising success is not a fluke, and that Americans want to see more inspiring and uplifting movies.»

Bella is a film about a New York City waitress who struggles with an unexpected pregnancy and the friend who helps her through her hardship.  The movie won top honors at the prestigious Toronto Film Festival.

 

Mi amigo el exorcista

11 Noviembre 2007

CruzHace unos meses me llamó un buen amigo dominico y me dijo: «-Lucía, el arzobispo de Barcelona, me acaba de nombrar exorcista de la arquidiócesis».

Confieso que sabía que existían aun los exorcistas por algunas declaraciones que me sonaban a excéntricas del famoso padre Fortea- y mucho pintorescas o patéticas después de visitar sus páginas web en las hay una importante exhibición de fotos suyas- pero ignoraba si tenían trabajo, y si la gente acudía a estos «servicios».

Le dije: «-Juanjo, me alegro porque supongo que la gente que irá a ti es gente que sufre, y a la que podrás ayudar. No sé cuál es la causa del sufrimiento, física, moral, psicológica, o todo a la vez. Lo otro, la verdad, me cuesta de creer.» Mi amigo me dijo: «-Lucía los curas y las monjas son los más escépticos para creer en estas cosas.» Como el Padre Juan José Gallego O.P. es un buen amigo y confío absolutamente en su sentido común, le dije que ya sabía que podía contar -como siempre- con mi cariño, oración y lo que necesitara.

Pasadas unas semanas compartí en el locutorio del Monasterio una conversación con un grupo representativo de la Ciudad y alguno de ellos, a raíz de un reportaje televisivo que habían emitido, estaban inquietos con el tema de los exorcismos. Notaron mi escepticismo, y alguno incluso me cuestionó este hecho. Les dije que tenía una amigo que habían nombrado exorcista y que lo invitaría para que hablaran con él, que seguro hablaría con más autoridad de un mundo que desconozco y que la verdad, no me inquieta demasiado. Me hizo pensar tanta inquietud e interés.

Bien, esta semana, a instancia de mis amigos, le invité al Padre Juanjo a la televisión para hacerle una entrevista. Comencé diciendo: «La película del Exorcista nos ha hecho conocer de cerca el mundo de la lucha contra el mal, concretamente contra el diablo. Muchos han visto el film como una película más de terror, otros como una de ciencia ficción, y otros con grandes interrogantes.

La gente intenta ser escéptica con el tema del diablo, pero cuando se habla a fondo, pocos quedan indiferentes. Unos niegan su existencia, otros la afirman tanto, que parece que perdemos la libertad y somos esclavos de las fuerzas del mal, y se olvidan del bien, y que Dios es más fuerte, y que las personas somos libres para decidir. Santiago -1,14- decía que Dios no nos tienta, sino nuestra propia concupiscencia».

Comenzó la entrevista y me explicó que estas semanas había tenido unos casos que le habían impresionado mucho. Que cuando él actuaba sabía que no era él quien expulsaba al demonio, sino que lo que hacía lo hacía en nombre de Dios; que al principio tenía miedo, pero que ahora se sentía muy reconfortado por la oración, etc.

Me llamó la atención -y aquí quería llegar- su afirmación de que la gran mayoría de gente que va a verlo, es gente que ha estado en grupos satánicos, en temas de brujerías, de tiradas de cartas, en magia negra, etc. Casi todos jóvenes que lo han probado todo, y que han quedado tocados, enganchados y destrozados.

En una sociedad en la que cada vez estamos más secularizados, en la que parece que pasamos hasta de Dios, la gente busca, necesita creer en algo, y es fácilmente vulnerable por los inescrupulosos, que a cualquier precio se dedican a destrozar la vida de las personas.

Cuando acabé la entrevista vino a mi mente aquello de Paulo Coelho: «Conozco a Satanás: cuando te paras se te pone delante y te desafía con una tentación. Los hombres son capaces de crear demonios artificiales. Para destruirlos, basta con no darles poder.»

Y el poder lo tenemos nosotros, y consiste en vivir la vida con normalidad, aceptar los acontecimientos como se presentan y procurar ser dueños de nuestros actos. El poder nos lo da, ¡que duda cabe!, el saber que hay UNO que ha vencido a la muerte y al pecado, que VIVE y que «ya nos ha sentado» con el Padre en el Banquete de la Vida.

San Pablo en la Carta a los Romanos -8,31-39 nos da la clave para vivir sin miedos y sin fantasmas, con confianza y libertad, sabiendo que nada ni nadie nos apartará del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús:

«Si Dios está con nosotros, ¿quién estarà contra nosotros? El que no perdonó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que está a la diestra de Dios, el que intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, manifetsado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

www.dominicos.org/manresa

Beatificación del Padre Arrupe

Peter-Hans Kolvenbach, Prepósito General de la Compañía

Arrupe tendrá que esperar

Sábado, 10 de noviembre 2007 

Revista TimeEl proceso de beatificación del Padre Arrupe requerirá «un largo tiempo de espera», así lo anuncia esta semana en la revista Vida Nueva, el Prepósito General de los jesuitas, Peter-Hans Kolvenbach, quien entiende que la Iglesia, que tendrá que realizar un análisis de sus múltiples escritos y las expresiones de fe y amor a Dios y su Iglesia, no podrá declararse acerca de la santidad del jesuita vasco «hasta que este enorme trabajo de estudio y análisis no se haya concluido». Kolvenbach aclara, por tanto, que «no es ‘timidez’ lo que detiene el proceso, sino un juicio, creo que justificado, sobre las dificultades reales».

En la entrevista que el Prepósito General de los jesuitas ha concedido a José Lorenzo también explica las razones que han motivado su renuncia al cargo vitalicio de Superior de la Compañía de Jesús, que ya presentó al papa Juan Pablo II y que finalmente ha sido respondida por Benedicto XVI. «Después de 25 años al timón del gobierno, creo que la Compañía de Jesús tiene derecho a esperar una infusión de sangre joven», afirma Kolvenbach, quien añade que a finales de noviembre de 2007 cumple 80 años «con todas las consecuencias que la avanzada edad y una salud precaria llevan consigo».

El Papa le ha dado la facultad de poner su cargo a disposición de la próxima Congregación General de la Compañía, que se reunirá en enero de 2008, pero el Prepósito deja claro que «la Compañía de Jesús mantendrá el cargo de Superior General de por vida«, es decir, que su sucesor continuará en el cargo «mientras esté en condiciones de guiar la Compañía».

Más que en una posible «crisis de la Vida Religiosa» en la actualidad, Kolvenbach cree en una cesión del «monopolio» que en otra época ejerció la vida consagrada a la misión de la Iglesia en favor del «fervor y la nueva consciencia del Pueblo de Dios».

Está convencido de que, en cada momento de la historia, el Espíritu Santo ha guiado a los miembros de la Iglesia para indicarles lo que tienen que ser dentro de ella, no en vano, así nació la orden de los jesuitas: «Cuando en la Iglesia parecía predominar un replegarse sobre sí misma y ensimismarse en sus problemas, el Espíritu suscitó la Compañía de Jesús, que abrió puertas y ventanas para que entrara el viento de la inquietud misionera universal», subraya el Superior General.

En las páginas de Vida Nueva, Peter-Hans Kolvenbach habla también del trabajo pastoral de los jesuitas en el siglo XXI, del papel de los laicos en la Compañía de Jesús, de las relaciones con Obispos y miembros de la Curia Vaticana y del diálogo Iglesia- sociedad contemporánea, entre otras cuestiones.

El Papa de los deportistas

Juan Pablo II ha sido el Papa de los deportistas

Dejo a otros las valoraciones históricas sobre la revolución política y social cuyo artífice supo ser. Cambiando el mundo, derribando muros y prejuicios, haciendo reconocer a la religión un rol que durante siglos se pretendió negarle. Nadie-y puedo decirlo tranquilamente- ha sabido cubrir este rol como él. Nos ha dejado maravillosos recuerdos y Juan Pablo IIun vacio verdaderamente incolmable.

Karol Wojtyla ha sido un himno a la autenticidad. Vivió su juventud, etapa seglar de su vida, practicando deportes con gran pasión y jamás olvidó, ni pretendió hacerlo, el gozo y las emociones experimentados. Les hablaba a los jóvenes y a los deportistas como si fuera uno de ellos, con la fuerza de su mismo entusiasmo. Lo hacía con pasión y competencia, sabía ir directamente a sus corazones, salvando cualquier distancia de edad o roles. Tres veces nos honró con su presencia a los del CONI (Comité Olímpico Italiano), en el Parque del Foro Itálico, la sede del deporte italiano. La primera vez fue en abril de 1984, en ocasión del Jubileo Internacional del deporte, cuando asignó una función capital al deporte, afirmando que naturalmente por si solo no puede dar solución a los enormes problemas de la incomprensión y la injusticia, del empleo y de la marginación, del hambre y la guerra, pero que, sin embargo, en todos estos partidos tan difíciles de ganar podría cumplir un papel significativo. En mayo de 1990 volvió a estar entre nosotros, bajo el techo del estadio renovado, listo a hospedar los Campeonatos Mundiales de Futbol. En 2000, ya no tan joven, marcado su cuerpo, tan solo su cuerpo, por el tiempo y la enfermedad, pero más firme que nunca en su inmensa energía espiritual, permaneció entre nosotros durante horas para celebrar el año Santo de los deportistas. Las palabras de su homilía aún siguen grabadas en nuestros corazones y en nuestras conciencias. Nos recordó una vez más que las victorias y las marcas alcanzadas son momentos magníficos en la vida de un atleta -dándole el sentido de no subestimar la importancia- pero que adquieren valores bien distintos, que van más allá de la legítima satisfacción personal cuando son puestas al servicio de la humanidad.

A causa de la dimensión planetaria que ha adquirido esta actividad, es grande la responsabilidad de los deportistas en el mundo. Están llamados a convertir el deporte en ocasión de encuentro y de dialogo, superando cualquier barrera de lengua, raza y cultura. En efecto el deporte puede dar una valiosa aportación al entendimiento pacifico entre los pueblos y contribuir a que se consolide en el mundo la nueva civilización del amor. Y después, refiriéndose a los protagonistas de los Juegos Olímpicos de Sidney , apenas concluidos. O sea a los elegidos, a las estrellas de nuestro mundo, interpretando sus resultados sobre todo como el fruto de los sacrificios realizados día tras día, durante años. Esta es la lógica del deporte, especialmente del deporte olímpico -fueron sus palabras- y es también la lógica de la vida: sin sacrificios no se obtienen resultados importantes, y tampoco autenticas satisfacciones. Juan Pablo II ha considerado el deporte como nunca antes lo hiciera la Iglesia. De una forma más directa. Sus intervenciones no fueron meras exhortaciones, con el fin de promover la función educativa que siempre les ha sido reconocida, sino a menudo con otros modos. No tomó distancia a priori de sus máximas expresiones, sino solo -naturalmente-de aquellas que podían ser peligrosamente distorsionadas y que terminarían por desnaturalizarlo, haciéndolo irreconocible, expropiándole su propia identidad. A los deportista siempre les hablo de deportes con la competencia y la pasión de un deportista, sin salir de este ámbito y hablando y tomado partido desde su posición. Juan Pablo II -tuve ocasión de decir en los días tristes de su partida- ha sabido ser en todo momento de su vida el Papa que la gente quería y también ha sabido ser un Papa de estadio. Con la presión de los jóvenes, de su amadísimo jóvenes, que literalmente lo envolvían , entre millares de persona, teniendo que hablar y actuar en directo, interpretando más que soportando las «liturgias de los comportamientos», ha creado momentos de esplendida comunión con quienes tenía a su alrededor. De campeón autentico, dándose con generosidad, sin ceder jamás a la fatiga. Como entre los postes de su portería en Cracovia, como en sus caminatas de montaña, como en sus maratones llevando la palabra de Cristo a todos los rincones del mundo.

Giovanni Petrucci

Presidente del Comité Olímpico Nacional Italiano

Critica a «Escuela de Bologna»

Concilio Vaticano II no está abierto a interpretaciones libres, precisa autoridad vaticana

RMons. Agostino MarchettoOMA, 10 Nov. 07 / 04:34 pm (ACI).- El Secretario del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, Mons. Agostino Marchetto, señaló que el Concilio Vaticano II es una «síntesis entre la tradición y la renovación»; y no está abierto a interpretaciones libres, como afirma la llamada Escuela de Bologna iniciada por Giuseppe Alberigo.

«El Concilio Vaticano II fue un gran evento, síntesis entre la tradición y la renovación que no es una ruptura con el pasado, en la creación de una nueva Iglesia«, indicó el Prelado en Ancona, durante un encuentro sobre la Iglesia Católica en el siglo XX, en esta localidad.

Para el Prelado, los miembros de la Escuela de Bologna «han tenido éxito, con la riqueza de medios, lo industrial de sus operaciones y sus muchas amistades, monopolizando e imponiendo una interpretación» del Concilio Vaticano II que hoy «va por la más grande» oponiendo a Juan XXIII y Pablo VI hasta imaginar «una revolución copernicana, el paso … a otro catolicismo».

Mons. Marchetto dijo luego que Alberigo proponía una suerte de democratización de la Iglesia afirmando que «la hegemonía del sistema institucional sobre la vida cristiana… había tocado el ápice con la calificación dogmática del primado y la infalibilidad magisterial del Obispo de Roma». «En vez de ello son la fe, la comunión y la disponibilidad al servicio que hacen la Iglesia», precisó el Prelado italiano, quien por su parte propone la «identidad en evolución» y la «fidelidad en la renovación».

El Secretario del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes instó luego a leer el discurso del Papa Benedicto XVI a la curia vaticana del 22 de diciembre de 2005, en el que hablaba de la interpretación que los medios de comunicación tienen como favorita sobre la «ruptura de la Iglesia» originada con el Concilio. En dicha conferencia, el Santo Padre recordaba que la exacta interpretación del Concilio «siempre ha sido visible y silenciosamente» más fuerte.

La Escuela de Bologna

Giuseppe Alberigo, profesor de historia de la Iglesia de la Universidad de Bologna (Italia), publicó entre 1995 y 2001 cinco volúmenes en siete idiomas sobre la Historia de la Iglesia, en la que da cuenta del Concilio Vaticano II. Alberigo sigue en sus teorías, plasmadas en estos volúmenes, al P. Giuseppe Dossetti (1913-1996), experto de confianza del Cardenal Giacomo Lercaro, uno de los cuatro purpurados moderadores que presidían la cumbre eclesial.

Alberigo, siguiendo a Dossetti, es uno de los principales promotores de la idea de que el Concilio es «ante todo un nuevo Pentecostés» -abierto a las interpretaciones más dispares e incluso arbitrarias– más que un conjunto de documentos»; una «novedad» que supuestamente estaría representada por el Papa Juan XXIII; mientras que -siempre según esta interpretación- el Papa Pablo VI y sus sucesores simbolizan la «traición» a este espíritu.

Este «espíritu» quedaría abierto, según esta escuela, a cualquier interpretación subjetiva de la Iglesia, y tendría como supuestos «enemigos» al Papa Pablo VI y a quienes históricamente han querido aplicar la verdadera reforma conciliar.