«Abrazo en Familia»

Iniciativa episcopal

Obispos de Venezuela lanzan campaña «Abrazo en Familia»

CARACAS, 28 Oct. 07 / 06:20 pm (ACI).- El departamento Nacional de Familia e Infancia de la Conferencia Episcopal Venezolana ha anunciado el lanzamiento de la campaña «Abrazo en Familia« que se celebrará en todo el país con ocasión de la Semana Nacional de la Familia.

La 17º edición del «Abrazo en Familia», que se celebrará del 4 al 11 de noviembre tendrá como lema: «El respeto, centro de la armonía familiar«.

Según los organizadores, «con este lema pretendemos que la familia profundice sobre su identidad de ser familia, donde el ser humano tiene el derecho a la vida, a desarrollarse, a formarse y aprende a vivir en Comunidad donde se proyecta hacia la sociedad».

«Este valor del respeto en la vida del ser humano es indispensable para la armonía en la vida familiar, porque les permitirá construir la base de la convivencia en la familia y en la sociedad«, agregan.

Para este propósito, el departamento de la CEV ha preparado un material que propone cinco temas para talleres o reuniones de reflexión sobre el lema. Cada tema contiene una iluminación bíblica, una reflexión para profundizar, unas preguntas orientadoras para el diálogo, un guión litúrgico y sugerencias en cuanto a signos celebrativos, ya sea con los grupos o asambleas o con las comunidades en general.

El P. Antonio J. Velázquez D, Director Ejecutivo del Departamento, concluyó el anuncio de la campaña pidiendo «a Dios y Nuestra Señora de Coromoto bendiga a todos los que trabajan y trabajarán en la promoción y difusión de esta campaña nacional como agentes de pastoral familiar».

«Esperamos que esta Campaña del Abrazo en Familia permita iluminar el camino a seguir para la vivencia del respeto en la vida familiar y la sociedad«.

Alentador testimonio

Nieta de Mártir recuerda: «la nota característica fue siempre la falta de rencor»

MADRID, 29 Oct. 07 / 02:10 pm (ACI).- Pilar Caballero, nieta de la nueva beata Teresa Cejudo, una madre de familia cooperadora salesiana, señaló que el recuerdo que siempre tuvo de su abuela fue la del espíritu de perdón y reconciliación.

Caballero, una de las 2 500 familiares de los 498 mártires beatificados el domingo pasado en la Plaza de San Pedro por el Cardenal José Saraiva Martins, recuerda que Teresa Cejudo era cooperadora salesiana en Pozoblanco (Córdoba), cuya hija tenía diez años cuando su madre fue fusilada.

«La experiencia de toda mi familia -dice Caballero- está siendo muy emotiva e intensísima, porque desde los años sesenta aproximadamente, en que el colegio salesiano comenzó a mover el tema de las beatificaciones, en casa siempre hemos dicho que a lo mejor tendríamos la suerte algún día de ver que a mi abuela la hagan beata«.

Por eso «ha sido una alegría tremenda que podamos estar aquí, con mi madre viva, gracias a Dios, y los once hijos acompañándola».

Relatando lo que le refirió su madre, Caballero señaló que la beata Teresa Cejudo «colaboraba mucho en el colegio salesiano, en todo lo que era ayuda social, con los niños. En esos tiempos tan difíciles, ayudaba a repartir alimentos a las familias más sencillas, a enseñar a leer y a escribir a esos niños que por motivos sociales no podían acceder a un colegio. Una labor muy importante a nivel social, y religioso, lógicamente».

Respecto de su condena a muerte, la nieta de la mártir cuenta que fue tan confusa y precipitada como la de la gran mayoría de sus compañeros de martirio: «lo que sabemos es que se hizo un juicio, y se le acusa de llevar un mono y un arma. Se hace un juicio popular, y se la fusila».

La cooperadora salesiana «permaneció un mes en la cárcel de Pozoblanco y la fusilaron en el cementerio, con un pelotón de fusilamiento, con un grupo de dieciocho mártires». «Por lo visto -agrega Caballero- ella tuvo mucho entereza en aquellos momentos tan duros. Se despidió de su única hija, que es mi madre, y la fusilaron la última, porque ella así lo pidió. Pidió que no le vendaran los ojos, que quería morir de cara a la muerte, que no le temía, porque moría por Dios. Y dio ánimos a sus diecisiete compañeros para que no renegaran de la fe ni de Dios».

Caballero asistió con sus otros diez hermanos» porque para nosotros es un verdadero orgullo poder estar acompañando a mi madre y vivir este acontecimiento».

«Mi madre siempre comenta que era muy pequeña, tenía diez años; recuerda las visitas a la cárcel durante ese mes. También dice que no tiene la sensación de que iba a pasar algo tan traumático: que, cuando le dijeron que se despidiera de su madre, ella pensó que la iban a trasladar. De hecho, a mi madre le dijeron que la iban a llevar a otro sitio. Lo único que le decía es que se quería ir con ella, lógicamente: era una niña pequeña».

«De mi madre lo que yo he aprendido de esta historia ha sido la falta de rencor que tiene. Jamás la he oído hablar de rencores. Nunca nos ha hablado mal de nada. Siempre nos ha hablado que tuvo la desgracia de quedarse huérfana con diez años y perder a su madre en un fusilamiento, pero nunca nos lo ha transmitido a ninguno de los once hijos ni con rencor ni nos ha hablado de la guerra en clave política, ni nada».

«Eso se lo tengo que agradecer el resto de mi vida: que no nos ha transmitido ningún odio ni ningún malestar, en un pueblo pequeño como Pozoblanco, donde la guerra fue muy dura», concluye Caballero.

Causa de político italiano «avanza expeditamente»

Giorgio La Pira

Causa de político italiano «avanza expeditamente», afirma Cardenal Saraiva

A 30 años de su partida emerge como modelo de político y laico católico

ROMA, 06 Nov. 07 / 09:26 pm (ACI).- El Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, indicó que la causa de canonización de Giorgio La Pira «avanza expeditamente«; a 30 años de la muerte del sindicalista, ex Alcalde de Florencia y Diputado de la Asamblea Constituyente.

Por su parte, el Arzobispo de Firenze, Cardenal Ennio Antonelli, comentó que «en la liturgia de los funerales de La Pira, el Cardenal Benelli dijo que ‘nada puede entenderse de Giorgio La Pira si no se coloca en el plano de la fe’. Entonces digo que todo es heredad espiritual de Giorgio La Pira: su profesión de docente universitario, la actividad política como miembro de la Asamblea Constituyente, como diputado, como sindicalista, la actividad caritativa, cultural. Todo es heredad espiritual en cuanto todo es inspirado por un grandísimo amor al Señor Jesús».

El Purpurado recordó también que La Pira escribió: «el Señor me ha dado una gran gracia: el deseo de amarLo y de hacerLo amar infinitamente». «Todo en él es santidad laical, santidad de laico; y todo es espiritualidad, juntas la contemplativa con la activa, como debe ser la de todo cristiano», precisó el Cardenal Antonelli.

Para La Pira, explicó el Arzobispo, «la oración era la más grande fuerza histórica. Veía como en todas las tradiciones culturales las religiones estaban al centro, era la inspiradora de todo. Sus cartas a los contemplativos testimoniaban como sentía como decisiva la presencia de la oración para su acción como sindicalista, para su múltiple actividad en el plano político, nacional e internacional, sobre todo para su esfuerzo por la paz en el mundo».

«Se puede decir -prosiguió el Cardenal- que ha sido profeta en el sentido más auténtico de la palabra, en el sentido en el que los santos son profetas; porque buscaba anticipar en la historia el Reino de Dios, no solo en su vida privada sino también en su acción. Entonces, confiándose en la presencia del Señor resucitado, que es activa e incesante en la historia de los hombres, confiando en esta presencia, se esforzaba por anticipar los valores del Reino».