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Archive for the ‘Testimonios’ Category

Cristo, el mejor aliado de la mujer

Cristo, el mejor aliado de la mujer, según el predicador del Papa

“Debería haber una petición de perdón colectiva, del hombre a la mujer”

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 2 de abril de 2010 (ZENIT.org).- Con la cruz, Cristo ha invertido la lógica de la violencia, derrotándola. Sin embargo, ésta sigue dominando en las relaciones humanas, de los poderosos contra los débiles y, por desgracia, entre el hombre y la mujer.

Así lo afirmó el predicador de la Casa Pontificia, el padre Raniero Cantalamessa, O.F.M. Cap., durante la predicación con motivo del Viernes Santo dirigida en la Celebración de la Pasión del Señora,presidida por Benedicto XVI en la Basílica Vaticana.

Cantalamessa insistió en la gravedad de la violencia contra la mujer, y afirmó en que “esta es una ocasión para hacer comprender a las personas y a las instituciones que luchan contra ella que Cristo es su mejor aliado”.

En Cristo, “ya no es el hombre el que ofrece sacrificios a Dios, sino Dios quien se sacrifica por el hombre”, explicó. El sacrificio “ya no sirve para aplacar a la divinidad, sino más bien para aplacar al hombre y hacerle desistir de su hostilidad hacia Dios y el prójimo”.

“El sacrificio de Cristo contiene un mensaje formidable para el mundo de hoy. Grita al mundo que la violencia es un residuo arcaico, una regresión a estadios primitivos y superados de la historia humana y – si se trata de creyentes – de un retraso culpable y escandaloso en la toma de conciencia del salto de calidad realizado por Cristo”.

Explicó que en casi todos los mitos antiguos, la víctima es el vencido y el verdugo el vencedor. “Jesús cambió el signo de la victoria. Ha inaugurado un nuevo tipo de victoria que no consiste en hacer víctimas, sino en hacerse víctima”.

“El valor moderno de la defensa de las víctimas, de los débiles y de la vida amenazada nació sobre el terreno del cristianismo, es un fruto tardío de la revolución llevada a cabo por Cristo”.

Por ello, en cuanto se abandona la visión cristiana, “se pierde esta conquista y se vuelve a exaltar al fuerte, al poderoso”.

“Por desgracia, sin embargo, la misma cultura actual que condena la violencia, por otro lado, la favorece y exalta. Se rasgan las vestiduras frente a ciertos actos de sangre, pero no se dan cuenta de que se les prepara el terreno con lo que se anuncia en la página de al lado del periódico o en el programa siguiente de la televisión”.

Junto a la violencia juvenil y la violencia contra los niños, Cantalamessa señaló la violencia contra la mujer, “tanto más grave en cuanto que tiene lugar al abrigo de los muros del hogar, sin que nadie lo sepa, cuando no incluso se justifica con prejuicios pseudo-religiosos y culturales”.

“La violencia contra la mujer no es nunca tan odiosa como cuando se produce allí donde debería reinar el respeto y el amor recíprocos, en la relación entre marido y mujer”.

El predicador propuso, a imitación de Juan Pablo II, una “petición de perdón por los errores colectivos”, el “perdón que una mitad de la humanidad debe pedir a la otra mitad, los hombres a las mujeres”.

“Ésta no debe quedarse en genérica y abstracta. Debe llevar, especialmente a quien se profesa cristiano, a gestos concretos de conversión, a palabras de perdón y de reconciliación dentro de las familias y de la sociedad”, afirmó.

“También hacia la mujer que se ha equivocado, ¡qué contraste entre la actuación de Cristo y la que aún tiene lugar en ciertos ambientes!”, añadió, citando el pasaje evangélico del juicio de la adúltera. “El adulterio es un pecado que se comete siempre en dos, pero por el cual uno solo ha sido (y en algunas partes del mundo lo es todavía) castigado”.

“Hay familias donde aún el hombre se considera autorizado a levantar la voz y las manos sobre las mujeres de la casa. Mujeres e hijos viven a veces bajo la constante amenaza de la ‘ira de papá’”.

“A estos tales habría que decirles amablemente: ‘Queridos compañeros hombres, creándonos varones, Dios no ha pretendido darnos el derecho de enfadarnos y dar puñetazos en la mesa por cualquier pequeñez. La palabra dirigida a Eva después de la culpa, Él (el hombre) te dominará, era una amarga previsión, no una autorización”.

[Por Inma Álvarez]

Oleada de muestras de apoyo de obispos al Papa

Prelados de todo el mundo apoyan su actuación ante casos de pederastia

MADRID, viernes 2 de abril de 2010 (ZENIT.org).- Innumerables obispos de todo el mundo están mostrando su adhesión al Benedicto XVI y apoyando su respuesta a los abusos sexuales por parte de algunos sacerdotes. Lo hacen a través de sus homilías, declaraciones, escritos, cartas dirigidas al Papa y otras iniciativas con las que rechazan las acusaciones que le tachan de encubridor de esos abusos o de no haber actuado con el suficiente rigor. Traemos aquí algunos testimonios de obispos de habla hispana.

“La cabeza visible del Cuerpo Místico de Cristo ha sido maltratada por enemigos de la Iglesia, con inusitada falta de respeto a la verdad y con un despliegue de cinismo increíble; se ve, detrás, ese ataque a la Iglesia para dañarla”, afirmó el arzobispo de Lima, el cardenal Juan Luis Cipriani en la Misa Crismal celebrada en la catedral de la capital peruana este miércoles.

“Sus hijos no podemos quedarnos en silencio -exhortó-. La oración es la principal arma que el Espíritu Santo pone a su disposición”. “Recemos por el Papa, por la Iglesia, por los obispos, por los sacerdotes y por la vida consagrada -continuó-. Busquemos con más fuerza la santidad personal”.

“Estamos llamados a ser colaboradores y cooperadores de la verdad”, dijo ante más de doscientos presbíteros que renovaron sus compromisos de fidelidad sacerdotal. Y les animó “a permanecer cercanos al Papa en la oración, con el empeño en seguir sus enseñanzas con delicada obediencia”.

La Conferencia Episcopal de Paraguay envió a Benedicto XVI una carta de “apoyo, comunión y solidaridad por los ataques que aparecen en la prensa internacional”. Los obispos expresaron en ella “su comunión con el Papa, en estos momentos de dolor por los ataques que recibe en su carácter de pastor de la Iglesia universal”, que buscan “debilitar su voz y su autoridad moral”.

En Santiago de Chile, el cardenal Francisco Javier Errázuriz declaró el Domingo de Ramos que “algunos medios de comunicación tratan de golpear el buen nombre del Papa acusándolo de cosas, en las que el Santo Padre nunca tuvo ninguna responsabilidad”.

Ese mismo día, el obispo de la diócesis mexicana de San Cristóbal de Las Casas, monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, aseguró en celebración de los Ramos que Benedicto XVI siempre ha actuado con responsabilidad ante ese problema.

“Estamos sufriendo por los pecados internos que son innegables, como también lo es la traición de Judas, la negación de Pedro y el alejamiento de los propios apóstoles que dejaron solo a Jesús, dijo.

“Se ha querido incluso salpicar de lodo al Papa Benedicto XVI, siendo que él desde que era arzobispo de Munich o después responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, siempre trató estos casos con suma delicadeza y con suma responsabilidad”, indicó.

En la República Dominicana, el arzobispo de Santo Domingo, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez destacó los criterios de firmeza, transparencia y severidad con que Benedicto XVI ha tratado y trata los casos de abusos a menores.

El purpurado afirmó este martes, en una rueda de prensa en Santo Domingo, que algunos medios de comunicación intentan “menospreciar los hechos y forzar las interpretaciones”. “Eso no es nada nuevo y nadie ignora que se trata de una confabulación de sectores de gobiernos europeos y grupos de Estados Unidos, que no perdonan al Papa ni a la Iglesia su posición firme de defensa a la vida y su rechazo al crimen del aborto“, declaró.

En España, monseñor Jesús Sanz Montes ha dirigido una carta a Benedicto XVI, junto con el arzobispo emérito de Oviedo, monseñor Gabino Díaz Merchán, el obispo auxiliar de Oviedo Raúl Berzosa Martínez, así como los presbiterios, las comunidades de Vida Consagrada y los fieles laicos de la Archidiócesis de Oviedo, de la Diócesis de Huesca y de la Diócesis de Jaca, para hacerle hacer llegar un respetuoso y filial abrazo.

En la misma, monseñor Sanz Montes comunica al Santo Padre que “en estos días de honda vivencia litúrgica, las Diócesis que la Santa Sede me ha confiado como arzobispo de Oviedo y administrador apostólico de Huesca y de Jaca, hemos tenido la ocasión de celebrar la Misa Crismal en las respectivas catedrales. En ese marco hemos hecho una especial mención y hemos elevado nuestras plegarias por su querida persona”.

“El testimonio de amor a la verdad que Su Santidad nos está transmitiendo con hondura y belleza –añade–, no deja de ocultar el profundo dolor que los sucesos acaecidos entre algunos sacerdotes y consagrados han provocado en su corazón de Padre. La clara cercanía hacia las víctimas inocentes y la reprobación de los graves pecados cometidos por estos hijos de la Iglesia, ha sido un evangélico ejemplo de firmeza, libertad y misericordia que hemos reconocido con gratitud”.

“Lamentamos que estos hechos hayan ocurrido en maleficio de niños y jóvenes, que deberían haber recibido de estos sacerdotes y consagrados lo que el Señor quería darles a través suyo”, subraya el mensaje de las tres diócesis.

Junto a la gratitud por el testimonio de amor a la verdad del Papa, la carta expresa su dolor por “el maltrato injusto y falaz que algunos medios de comunicación y grupos interesados están haciendo de su persona y de su largo e intachable ministerio como arzobispo de Munich, como cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y ahora como Sucesor de Pedro”.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Antonio María Rouco Varela, también expresó, en la Misa Crismal celebrada este martes en la catedral de Madrid, la unión al Papa “precisamente en estos días en que es tan ofendido y tan atacado”.

Por su parte, el arzobispo castrense, monseñor Juan del Río, manifestó su comunión y afecto filial al Papa a través de una carta y la jurisdicción castrense dedicó la Hora Santa del Jueves Santo a pedir por la Iglesia.

El obispo de Urgel, monseñor Joan Enric Vives, transmitió al Papa, por carta, “la adhesión filial a su persona y a su magisterio ejemplar, a su manifiesta bondad y humildad, y a su tenaz lucha contra el pecado que ofende a Dios y lastima a sus hijos”.

El arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, afirmó este miércoles: “Nada, ni siquiera las opiniones de los hombres por muy organizadas y orquestadas que estén, destruirá el ministerio sacerdotal que con tanto amor ha diseñado el mismo Jesucristo”.

En Roma, el cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación para los Obispos y la Disciplina de los Sacramentos, expresó su cercanía al Papa el martes, en la homilía durante la Misa con los miembros del Parlamento italiano.

“¡Gracias, Santo Padre! -dijo-. Con toda la Iglesia, y de un modo particularmente eminente en los tiempos actuales, estamos con Pedro, con el gran don que Dios no ha dado en su sucesor, nuestro amadísimo Papa Benedicto XVI”.

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¡Sacerdotes, ánimo! Os necesitamos

31 Marzo, 2010

Acción conjunta de Forum Libertas y E-Cristians

Sacerdotes, ánimo. Os necesitamos. Confiamos en vosotros. Os confiamos a nuestros hijos. Existe una campaña que quiere presentar como normal lo que son hechos excepcionales acumulados a lo largo del tiempo, manipulando datos y sucesos. La verdad siempre se impone. Por eso pedimos ánimo y renovamos nuestra confianza en todos vosotros y en nuestro pastor Benedicto XVI.

Este mensaje o cualquier otro de parecido que compongas hazlo llegar a cuantos sacerdotes y parroquias tengas a tu alcance. Difúndelo, además, para que amigos y familiares hagan lo mismo. Si te mueves en las distintas redes sociales, aprovecha para difundirlo.

Si conoces otras lenguas, tradúcelo o recréalo, y difúndelo. Que una ola de confianza en nuestros sacerdotes y en el Papa llene el mundo.

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

Proteger tu matrimonio de la infidelidad

Las 8 precauciones para proteger tu matrimonio de la infidelidad


En un país como España, en que las rupturas aumentan un 10% cada año, más vale blindar nuestras relaciones con inteligencia y prevenir. (Publicado el 31 de julio de 2006)

Cada vez es más evidente que nuestra sociedad es especialmente hostil contra el matrimonio. No basta con “quererse”. La misma noción de fidelidad y compromiso es sacudida por las prácticas de nuestro entorno y por leyes en las que, como se ha señalado, estamos obligados a mantener nuestro móvil al menos 6 meses mientras que podemos divorciarnos a los 3 meses de casados.

Si nos remitimos al momento en que se publicó esta información, en 2005 hubo en España casi 140.000 rupturas matrimoniales, entre divorcios y separaciones, un 10% más que en el año anterior. En 7 años, de seguir este ritmo, habrá el doble de rupturas, se calculaba ese año.

Lo peor del divorcio es que, como el suicidio, es contagioso. Cuando se han divorciado ya un par de parientes, hermanos, primos cercanos, y nadie parece haberse muerto de ello, es fácil asumirlo como “otra opción”. Una pareja joven en crisis cada vez tiene menos ejemplos a los que mirar, ejemplos de matrimonios jóvenes, firmes y alegres.

Peor aún, en nuestra sociedad apresurada hay pocos espacios y acsi ningún tiempo para compartir nuestra intimidad con nuestro cónyuge e incluso con algún amigo o pariente muy cercano. Por eso es especialmente peligroso cuando se presenta la ocasión con alguna persona que empieza a ocupar el espacio que debería ocupar nuestro cónyuge.

Hay un papá de estar en casa en nuestro vecindario que se ha convertido en mi mejor amigo“, le decía una joven madre a Jill Savage, fundadora de Hearts at Home, un servicio para animar a las madres que se quedan en casa a ser cada vez “más profesionales”. Jill enseguida se preocupó mientras escuchaba a la entusiasmada madre.

Vamos juntos con los niños al parque, a comprar, incluso cocinamos juntos una vez al mes; es un gran tipo“, decía la mujer. “Es evidente que ella no tenía ni idea del peligro de esta situación aparentemente inofensiva“, escribió luego Jill Savage en un artículo. “La historia es siempre la misma: el cónyuge infiel desarrolló una relación que empezó como una inocente amistad, con alguien al que poder hablar, alguien que le escuchaba, que se preocupaba”.

En una sociedad especialmente hostil, es importante proteger el matrimonio con una atención especialmente fuerte. “Cada uno es tentado por sus propios deseos que le atraen y seducen; estos deseos, una vez concebidos, engendran el pecado, y el pecado, una vez crecido, engendra la muerte“, cita Jill la Carta de Santiago 1, 14-15.

“Necesitamos plantar un seto de protección alrededor de nuestro matrimonio, es decir, tomar decisiones ya, por adelantado, que mantengan la tentación lejos y hagan del matrimonio una prioridad”, recomendaba en 2006 Jill como asesora familiar y matrimonial. En concreto, ella recomendaba 8 precauciones para proteger la relación.

Precaución 1: Elige sabiamente. Evita pasar tiempo innecesario con alguien del sexo opuesto. Por ejemplo, si buscas un entrenador personal en el gimnasio, elige mejor a alguien del mismo sexo que tú.

Precaución 2: Comparte sabiamente. Si un día te das cuenta de que estás compartiendo con alguien secretos e intimidades sobre ti y tu matrimonio que no ha compartido con tu esposo o que no lo haría, eso es una señal de alerta. Un lío emocional con alguien, incluso si no llega a ser sexual, también puede hacer mucho daño a la relación.

Precaución 3: Procura estar en sitios públicos. Haz el propósito de no citarte a solas con alguien del otro sexo. Si un compañero te invita a comer o a que le acompañes. haz que venga una tercera persona. No titubees en explicarle, si hace falta, que así lo has acordado con tu cónyuge. Puede servir para dar ejemplo.

Precaución 4: No seas inocente. La mayor parte de la gente que termina teniendo un lío no quería tenerlo; la infidelidad empieza como una relación inocente que termina alcanzando una profundidad emocional que cruza la línea de la fidelidad.

Precaución 5: Aumenta tu inversión en hogar. Los matrimonios fuertes se consiguen pasando tiempo juntos, riendo juntos, jugando juntos. Si no tienes citas con tu pareja, planea ya citas para los meses que vienen y haz que pasar tiempo juntos sea una prioridad.

Precaución 6: Presta atención a lo que piensas. Si todo el día estás pensando en los fallos de tu cónyuge, si el tiempo que dedicas a pensar en él o ella se centra en defectos y reproches, es fácil que cualquier otra persona pueda parecerte mejor y te atraiga. Haz una lista por escrito de los puntos fuertes que inicialmente te atrajeron de tu pareja. Aumenta el animar y apoyar y disminuye las críticas.

Precaución 7: No juegues a comparar. Todos tenemos malas costumbres, manías y errores. Es muy tramposo comparar a tu esposa o esposo con un nuevo conocido, porque al recién llegado no lo estamos viendo en el mundo real, en el mundo de compartir techo, cuidar niños a las tres de la mañana, cuadrar cuentas, etc…

Precaución 8: Busca ayuda. Buscar ayuda es un signo de fortaleza, no de debilidad. Busca ayuda quien está dispuesta a presentar batalla, es un primer paso de fuerza. Un terapeuta familiar cristiano, un buen consejero, etc… te darán una perspectiva serena, valiosa, para establecer nuevas estrategias para proteger o defender o reconstruir tu matrimonio.

Estos consejos, publicados en Christianity Today (verano 2006, Vol. 23, n2, pág. 42) son de Jill Savage (www.jillsavage.org ), fundadora de www.hearts-at-home.org .

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Juan Pablo II, patrón de Europa

EN EL 5º ANIVERSARIO DE SU MUERTE

Antonio R. Rubio Plo

Doctor en Derecho y Analista Político Internacional – 02/04/2010

El 2 de abril de 2005 fallecía Juan Pablo II, y poco después algunos empezaron a aplicarle el calificativo de “Magno”, un Pontífice comparable a un san León o a un san Gregorio. Se aproxima ahora el día en que será beatificado elevado a los altares, y en ese momento, o más adelante, quizás la Iglesia debería de otorgarle el título de Patrón de Europa. Si Pablo VI designó así, en 1964, a san Benito, y el propio Juan Pablo II otorgó este calificativo a los santos Cirilo y Metodio en 1985, ¿qué mejor calificativo para un Papa que reunía en sí mismo los “dos pulmones del Continente”?

“Eslavo entre los latinos, y latino entre los eslavos”. Esta definición aplicada a Polonia, es válida también para Juan Pablo II. Refleja acertadamente la existencia de dos Europas, que en el fondo la misma, y que hunde sus raíces en Jerusalén, Atenas y Roma. Sin embargo, desde amplios sectores políticos y sociales se quiere construir una Europa sobre el “pulmón” occidental; pero ese “pulmón” no está demasiado sano. La Europa que se pretende edificar está asentada casi exclusivamente sobre criterios económicos, y en determinadas orientaciones políticas se pretende que el Viejo Continente se someta a un modelo que se mueve entre el socialismo utópico y un culto al cientificismo. Ni que decir tiene que ese modelo niega las raíces cristianas de Europa. De esta situación era perfectamente consciente Juan Pablo II cuando en sus viajes a los antiguos países comunistas, y en particular a Polonia, llamaba a los que un día estuvieron oprimidos por el comunismo a no dejarse llevar por otro materialismo.

Alguien podría pensar que el Papa Wojtyla fracasó en su última batalla: no logró insertar la referencia al cristianismo en el preámbulo de la malograda Constitución europea, pero eso no habría llenado por sí mismo las lagunas y deficiencias del texto constitucional. Con esa referencia, tan sólo se pedía un reconocimiento histórico, algo de justicia. Nada más y nada menos.

El Papa se enfrentó al nazismo y al comunismo, y nadie le reprochará su oposición a estos sistemas totalitarios que también persiguieron a la Iglesia. Más incómoda resulta, sin embargo, otra cuestión. Juan Pablo II reconoce en su libro Memoria e identidad que también hay gobiernos democráticamente elegidos que pretenden ahogar la identidad religiosa, relegando a la Iglesia a las sacristías, en trágica coincidencia con los regímenes totalitarios. Quizás el primer ejemplo histórico sea la Francia de 1905, con su laicista ley de separación de la Iglesia y el Estado. Pero la Iglesia no puede silenciar su voz, por ejemplo, en cuestiones éticas por el mero hecho de que los gobiernos hayan sido elegidos por la mayoría. Sería respaldar un relativismo moral de peligrosas consecuencias. Este es el gran reto que la Iglesia católica afronta en la Europa del siglo XXI. Necesitará la intercesión de un Pontífice santo, Juan Pablo II, merecido patrón de Europa.

El Vía Crucis 2010 del Coliseo Romano

Escrito por Ecclesia Digital    viernes, 02 de abril de 2010

Presidido por el Papa Benedicto XVI y con meditaciones escritas por el cardenal Camilo Ruini, vicario general emérito de la diócesis de Roma

Cuando el Apóstol Felipe dijo a Jesús: “Señor, muéstranos al Padre”, él respondió: “Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces…? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre” (Jn 14, 8-9). Esta noche, mientras acompañamos en nuestro corazón a Jesús, que camina bajo el peso de la cruz, no nos olvidemos de estas palabras suyas. También cuando lleva la cruz y cuando muere en ella, Jesús sigue siendo el Hijo de Dios Padre, una misma cosa con él.

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JESÚS, MI MEJOR AMIGO

Actualizado 22 marzo 2010

Sor Emmanuel: Jesús, mi mejor amigo (2)


Esa tarde, le entregué mi vida a Dios:

Señor, hoy mi plan era morir. Pero tú has tomado sobre ti mi muerte y me has dado tu vida. Entonces Señor, esta vida que me queda por vivir sobre la tierra, es enteramente tuya. ¡Tómala!

Durante la misa, ¡reía de alegría! Al final, el animador del grupo pro­puso que algunos avanzaran para recibir la efusión del Espíritu Santo. Un pequeño grupito imponía las manos y oraba por cada uno en particular. No podía dejar de repetirle aJesús que mi vida era suya y, bajo las manos ben­decidoras de estos maravillosos hermanos, abrí mi corazón al Espíritu Santo. Me tocó entonces en un punto neurálgico, el de mi ceguera espiritual, y recibí una luz penetrante, clara como el cristal: la voluntad de Dios es vida, mi propia voluntad puede generar la muerte. ¡Era clarísimo, irre­batible!

Si anteriormente desconfiaba de la voluntad de Dios y me mantenía a distancia como si se tratara de una avalancha de desgracias, en ese momento era todo lo opuesto, la amaba, la buscaba con todo mi ser ¡por­que era vida! Esa noche se apoderó de mí un temor, el temor de no hacer la voluntad de Dios. El Espíritu Santo me había hecho acceder a sus teso­ros, a sus siete dones, en particular al denominado “temor de Dios”. ¡Temor de disgustar a quien uno ama!

Esa noche, dormí como bebé recién nacido sobre el corazón de su madre, y a partir de la mañana siguiente una vida totalmente nueva comenzó para mí. ¡Estaba tan feliz que saltaba de alegría en el asiento de mi ciclomotor aun en pleno París! Jesús se había convertido en mi mejor amigo, lo consultaba en todo momento, ante la menor decisión a tomar y él me guiaba.

UNA BUENA LIMPIEZA INTERIOR

Iba a menudo a casa de Andrée T. que ejercía en aquel entonces un minis­terio de liberación y de evangelización en ciertos barrios pobres de París, especialmente entre las prostitutas. Junto con Paul, su marido, pertenecía a una asamblea pentecostal muy activa, y a ambos les gustaba venir a des­lizarse en medio de los católicos con el verdadero propósito de “unidad en Cristo”. Vivían en un hogar muy pobre. Andrée apenas conseguía moverse en la cocina. Pero para mí, [era mi pequeño rincón del Paraíso! Conocía tan bien su Biblia, que en cada situación evocaba un versículo: “Cristo ha dicho … , Pablo ha dicho … , Moisés ha dicho … ” y nos sacaba sus hilachitas de luz a chorro continuo. Nutría entonces mi alma y mi corazón con ese fuego y yo salía de allí con tanta alegría como para levantar montañas.

Muy pronto después de mi ´liberación´ ella me explicó -a su mane­ra- lo que realmente debía haberme ocurrido con ese astrólogo en la India, pues sus conocimientos me habían sorprendido. ¿Cómo había podi­do leer mi vida pasada sobre un viejo libro? ¿Cómo podía haber tenido el libro de mi vida en su biblioteca?

-Te dejaste engañar por el Enemigo -me dijo Andrée-. Te mintió todo el tiempo y ¡tú no lo podías comprender porque no conoces bien la Palabra de Dios! ¡Sin embargo, Dios ha advertido a su pueblo sobre esto!

Entonces me hizo comprender el famoso capítulo 18 del Deuterono­mio sobre los profetas que yo leía por primera vez en mi vida católica (jamás lo he oído citar en una iglesia).

Cuántos jóvenes van a ver adivinos, astrólogos y se vuelven obse­sivos, depresivos, suicidas! El libro que tenía era tan sólo un soporte a su adivinación.” Recibía la información de Satanás y simulaba leer. ¡No me digas que te vas a tragar que un hindú haya escrito tu vida en sánscrito hace más de 1.000 años! Pero Satanás conoce tu pasado, él también es un ángel (caído). No conoce tu futuro, pero es inteligente y puede suponer algunas cosas en función de tu pasado y de tu presente. Lo que te dijo es mentira.´ Su palabra es una palabra de muerte que conduce a la muerte. Su plan con­sistía en matarte por dentro… Alaba el santo nombre de Jesús y ponte bajo su preciosa sangre. El Enemigo huirá.

Con Andrée, mis descubrimientos sobre el poder de Cristo y sobre la demonología eran en cierta manera empíricos. Leía el Evangelio y la vida de los santos de una manera completamente nueva, pues ahora podía tocar y reconocer estas realidades en mi vida cotidiana. Jesús era ahora alguien vivo!

Desde el día siguiente de mi liberación, hablé con Andrée y Paul sobre mi hermano Bruno quien, también él, sufría angustias mortales como consecuencia de muchas tonterías y extravíos de parte suya…

Fuimos alcanzados por la misericordia. Habiendo gustado del fruto amargo de las tinieblas, habiendo maldecido el día de nuestro nacimiento y rozado la muerte de cerca, hoy damos gracias a aquel que, derramando su Sangre en la Cruz nos hizo pasar de la muerte a la vida.

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Y Sor Emmanuel sigue corriendo el mundo para hablar de Dios y de la Virgen. Ella es un milagro viviente, ya que encontró la Vida, cuando pensaba que ya merecía la penar seguir viviendo. La seguiremos teniendo en cuenta.

Juan García Inza
juan.garciainza@gmail.com


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