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Archivo para 8 julio 2011

Voluntario de la JMJ 2011 y experto en nuevas tecnologías

Actualizado 12 julio 2011

Antonio González (@_antoniog), voluntario de la JMJ 2011 y experto en nuevas tecnologías

Hoy entrevistamos a alguien muy especial e interesante. Pero mejor va a ser que él mismo se presente. Luego van las preguntas que le hice y sus respuestas.

 Hola, mi nombre es Antonio González (@_antoniog). Encantado de conocerte… Vivo en Madrid (España) y dirijo Trei: una empresa de diseño de páginas web, posicionamiento en buscadores y gestión de redes sociales (Twitter y Facebook).

Desde enero de 2006 hasta 2009 trabajé en una multinacional como administrador de red informática. Como hobby y por motivos profesionales me he dedicado a la seguridad informática.

Me apasiona mi trabajo: tuitear, feisbukear y emailear… lo que ahora se llama community manager.

También me gusta mucho el SEO y posicionamiento en buscadores.

Tengo estudios de Ingeniería Industrial por la UPM y Ciencias Físicas por la UNED. Aunque, si volviese a estudiar la carrera, estudiaría Ingeniería Informática.

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo por mail antonio@gonzalez.org.es o en las redes sociales en que estoy.


¿Cómo definirías tu aportación o colaboración actual al desarrollo de la JMJ 2011?
Desde Revaloria.org hemos hecho una web con noticias de la JMJ http://jmjmadrid2011.net/. También un foro http://jmjmadrid2011.net/foro/ donde la gente hace preguntas sobre la organización del viaje, alojamientos, testimonios, etc. Además, personalmente me he apuntado como voluntario de la JMJ y he colaborado visitando alojamientos que se han ofrecido para la JMJ, para hacer una ficha de cada uno con sus características y enviarla a la organización.

¿Por qué tantos registros sobre el mismo evento? ¿cuentas en este sentido con algún tipo de beneplácito, colaboración o aprobación del sitio web oficial o no ha hecho falta?

Se trata de unir ;-) En la organizacion oficial JMJ estan hasta arriba y sólo pretendo apoyarles y reducir su carga de trabajo. Andrés de la Fuente (jmjmadrid2011.net) colabora con Revaloria como voluntario. A Rafael Rubio (madrid11.com) le conozco personalmente y estamos en contacto cercano por Facebook. Al Arzobispo (jmj200madrid.com) me gustaría conocerle en persona :-) Desde la web oficial nos han animado con nuestras iniciativas.

Acerca de los jóvenes en relación con las redes sociales: ¿es necesaria su presencia en todas? ¿no hay una sobreexposición a pantallas y redes por parte de los jóvenes? ¿cuáles serían los criterios para un buen uso de los medios digitales a su alcance?

Cada uno ha de discernir las redes en que estar. Una red social es como un círculo de amigos en el que uno se mueve. Cada uno tiene que saber con qué amigos quiere emplear su tiempo. Y no emplear demasiado tiempo enganchado a internet, porque es más enriquecedora una relación personal, cara a cara, que una relación informática con otras personas. Además de saber ser coherente y llevar en las redes sociales una vida regida por los mismos principios que su vida “real”.

¿Piensas que es necesaria una “infoética“?

Sí, porque algunos se amparan en el anonimato que pueden dar las redes sociales, para transformarse en personas diferentes a como son habitualmente.

¿Qué recomendaciones de estilo y contenido harías a los editores de blogs religiosos y a los directores de portales de esa temática?

1. Cómo influir en internet en 10 pasos: si no tienes web, ni blog, ni Facebook
http://www.opusdeialdia.org/2010…04123151/como-influir-en-internet-en-10-pasos.html

2. 16 pasos para escribir en internet: si escribes en algún blog o web
http://www.opusdeialdia.org/201005113178/16-pasos-para-escribir-en-internet-y-que-muchos-te-lean.html

3. 10 ideas para influir cristianamente con Facebook: sácale todo el partido
http://www.opusdeialdia.org/201008303200/10-ideas-para-influir-cristianamente-con-facebook.html


¿Cómo animarías a participar en la JMJ 2011, a algún joven indeciso? ¿y a algún joven que no disponga de ordenador (raro, pero podría haberlo)?

Aunque el Papa ha twitteado, para ir a la JMJ no hace falta ordenador ni iPhone, sino ganas de encontrarse con el Papa y jóvenes del mundo entero!! ;)

Antes de despedirnos, Antonio ha hecho referencia a una noticia muy curiosa, que publicó hace tres días y que nos puede interesar:

Llegan 250 vocaciones de monjas por Google gracias a “Sor Youtube”

 

¡Muchas gracias, Antonio!

Su vida cambió al estar «toda llena de Jesús»

Un policía nacional de Granada

Entró en una depresión, se pegó un tiro y su vida cambió al estar «toda llena de Jesús»

Después de estar sumergido en una profunda deprensión e intentar quitarse la vida, su vida cambió cuando el psiquiatra le dijo que tenía que rezar.

Actualizado 12 julio 2011

ReL

ReL se hace eco de la tremenda historia de un policía que al caer en una profunda depresión, intentó suicidarse, pero la fuerza del Señor le ayudó a salir adelante, y ahora forma parte del grupo de la Renovación Carismática.

La depresión le llevó al suicidio

«Yo era una persona que mi religiosidad se encontraba bajo mínimos, algunas veces me había preguntado ¿pero, en que creo yo ya?. Mis entradas en la Iglesia eran por mero cumplimiento.

Hace aproximadamente tres años sufrí una fuerte depresión e intenté quitarme la vida dándome un tiro en el corazón (soy policía nacional). La bala tuvo entrada por la parte superior izquierda del pecho y salida por la espalda pero con tal limpieza que no me dejó secuelas físicas ningunas, pero sí psíquicas. Mi mujer y mis hijos trataban de ayudarme pero yo no terminaba de estar bien. Visité varios psicólogos y psiquiatras, salía aparentemente bien de las consultas, pero la verdad es que no estaba bien.

“Sigue el tratamiento y reza”

»En una de mis visitas al psiquiatra me dijo: “El tratamiento que tienes puesto es correcto, sigue con el y reza”. Yo salí muy confundido e incluso irritado de la consulta, pues había pagado una cosulta para que me dijera que rezara. Camino de casa le dije a mi mujer -si yo no me acuerdo de rezar, ya que había comprobado que cuando me ponía a rezar me pasaba de una oración a otra y las mezclaba.

Una estampita lo cambió todo

»Un tiempo después tuve que ir a mi trabajo a llevar unos informes y al pasar por la Basílica de la Virgen de las Angustias, entré, me postré pidiéndole que me sanara pues yo no estaba bien. Al salir del templo después de unos momentos de oración se dirigió a mi una señora y sin mediar palabra me dio una estampa con una oración que se titula “tengo sed”. Me la dio solo a mi y aunque en otra ocasión se hubiera olvidado en mi bolsillo, esta vez la leí detenidamente y poco a poco me sentí reflejado en la lectura de tal forma que me fue envolviendo una alegría interior y me fue seduciendo. Al llegar a casa se lo comenté a mi mujer, se la leí y desde ese día me agarré a esa lectura que termina con la palabra ¡¡¡empieza!!!.

Empecé a ir a misa con mi mujer

»Comencé por acompañar a mi mujer a la Eucaristía, al principio casi con vergüenza y sin entender nada, las lecturas me sonaban a chino, pero yo tenía que darle su tiempo a esa “medicina” y sobre todo insistir y llevar bien el tratamiento, nada de dejar pasar tomas y llevar el tratamiento a mi manera. Empecé a pedirle a Jesús (y le pido todavía hoy) que quiero ser un cristiano auténtico, sin cumplimientos ni fingimientos. Nos fuimos acercando mi mujer y yo (aunque tengo que decir que ella nunco estuvo retirada de Dios) a grupos donde nos pudiéramos ir llenando de él. Me compré una Biblia que al principio tenía en casa un poco escondida y de “tapadillo”, hoy está encima de la mesa disputando puesto con el mando de la tele.

»Me fui acercando cada vez más a la Palabra (siempre con mi mujer), la mayor parte de las veces sin entender nada pero insistiendo en todo lo que me podía llenar de Jesús. Hemos hecho dos cursos en la Escuela de Evangelización de Granada, el taller de Oración y Vida del Padre Ignacio Larrañaga y poco a poco lo que estaba viviendo me estaba atrapando de tal forma que donde me enteraba que “llovía Agua Viva” allí estabamos nosotros para empaparnos y que nos calara hasta los huesos. Así el Señor puso en nuestro camino a dos parejas que veíamos y que estaban muy llenas de Dios, un día les pregunté que dónde iban ellos a vivir la Fe y nos hablaron de la Renovación Carismática, del grupo “Kairós” donde ellos participan de la Oración.

La Renovación Carismática forma parte de su vida

»Desde hace dos años aproximadamente estoy en el grupo y cada tarde del lunes mi corazón y mi alma salen rebozantes de alegría, de una alegría nueva, que perdura, que llena, me ha cambiado la vida, veo que se cumple lo que en alguna ocasión hemos cantado “ha cambiado mi lamento en baile” . Cuando sugen los problemas los veo de otra manera, siento un gozo nuevo, desconocido. La alabanza surge en mi boca desde la mañana hasta la noche, ya todo trato de hacerlo desde la perspectiva de Jesús, pues se ha convertido en el Centro, en la Meta, en el Fin de mi vida.

»La oración (tanto comunitaria como personal) es un disfrute. En una palabra, mi vida está toda llena de Jesús desde la mañana a la noche y le pido que sea así hasta el fin de mis días».

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Pasó 20 años de insomnio y tristeza

La mexicana Laura Díaz de Gómez

Abortó, pasó 20 años de insomnio y tristeza, y hoy, tras perdonarse y volver a Dios, tiene paz

Bajó a lo más profundo de los infiernos en vida, y tras encontar la paz en el Señor, la felicidad volvió a su vida.

Actualizado 11 julio 2011

ReL

ReL publica el impresionante testimonio narrado por Laura Díaz de Gómez, del Distrito Federal de México, y que fue recogido por el portal oficial del Arzobispado de México – SIAME.

No querer abortar

«Mi testimonio lo comparto con ustedes porque sé lo que es abortar y sé también lo que significa “no querer interrumpir un proyecto de vida”.

»Nací en provincia y a los 16 años viajé al DF para estudiar. Llegué a la ciudad de México con mi maleta llena de ilusiones y de sueños, con ganas de triunfar y de alcanzar el éxito. Me alojé con una tía que era lesbiana. Allí comencé a impregnarme de muchas ideas y empecé a experimentar un fuerte rechazo a la Iglesia a pesar de que mi familia es católica y soy bautizada. Con mi tía viví experiencias muy fuertes, incluso hasta llegué a tener dudas sobre mi sexualidad. Pero como buena emprendedora, quise reafirmar mi inclinación saliendo con varios hombres. Desde los 18 años comencé a tener relaciones sexuales y me ponía a pensar: “total, si me afecta o me embarazo, no pasa nada, aborto y ya”.

Liberal, altanera y alejada de Dios

»A los 21 años estudiaba la carrera de comunicaciones en la UNAM; era una mujer completamente alejada de Dios, liberal y altanera; continuaba con mis aventuras ya que había logrado que mi papá me comprara un departamento… Hasta que un día quedé embarazada.

Un infierno de tristeza

Cuando esto ocurrió, no me alteré ni espanté, recordé aquellas ideas liberales y pensé algo así como lo que hoy se dice: “no puedo tener un bebé ahora porque interfiere con mi proyecto de vida”… así que decidí abortar. Pero con mi bebé murieron también todas mis ilusiones… creo que ese día yo misma me asesiné; me hundí en un infierno de tristeza y vi mi proyecto de vida destruido.

Un insomnio que dura 20 años

»Han sido 20 años de insomnio: iba a un psicólogo y a otro, eran unos momentos de histeria y pánico. Durante las clases en la facultad me salía del salón sin ningún motivo, me ponía muy nerviosa y corría a los jardines a buscar un lugar solitario para poder llorar.

»En la casa, sin saber porqué, no podía dormir en las noches y varias veces escuché el llanto de un bebé… me sentía terrible, era un dolor interminable y una tristeza espantosa. Tuve que dejar la carrera porque reprobé todas las materias, así que comencé a trabajar, pero no podía conservar un empleo por más de tres meses debido a las crisis que me atacaban.

Busqué respuesta en la brujería…

»Precisamente por eso hace unos días me dio mucho coraje cuando leí la declaración de una mujer que decía: “Dejen que las mujeres aborten en paz”. ¡Que tontería! no saben a donde están aventando a las mujeres. Caí en todo: brujería, vacío, soledad… aún no encuentro las palabras para explicarlo.

Encontré la paz

»Años más tarde me casé y me fui a vivir a Cancún. A un costado de la casa donde habitábamos había una capilla, cuyo sonido de las campanas, los cantos, la Misa entraban por mi ventana. Pero mi dureza y miedo no me dejaron entrar ahí. Por mucho tiempo permaneció así. En una ocasión, cansada de la vida, decidí entrar al templo y confesarle al sacerdote todo lo que me estaba ocurriendo. En ese momento me regresó la paz, porque el sacerdote me enseñó a perdonarme a mí misma.

Una vida que cambia

»Poco a poco fui encaminando mi vida y en ese sentido mi esposo fue uno de mis pilares, nunca me juzgó ni me criticó, y sé que le duele también porque a él le gustaría que yo tuviera una paz plena. Por lo que hice con mi bebé sé que no merecía tener un título, no merecía tener un hijo tan hermoso ni un esposo como el que ahora tengo. Cuando me casé no me podía embarazar, pero le pedí a Dios que me diera la oportunidad de tener una vida en mis manos y que esta vez no lo iba a defraudar. Y Dios me concedió a mi hijo que actualmente tiene cinco años.

No más víctimas del aborto

»Cuando regresé a México mi vida estaba cambiando, de la mano de Dios, porque gracias a Él encontré nuevamente el rumbo de mi vida y ahora pienso que el niño que no quise tener está en el cielo. He contado en mi parroquia este testimonio, pero quiero que más mujeres jóvenes lo escuchen, no quiero que nadie sufra la muerte humana -que yo viví- ni que pierdan la paz».

La Comunidad del Cénaculo abre casa en Barcelona

La Comunidad del Cénaculo

El centro con mayor porcentaje de éxito en la rehabilitación de drogadictos abre casa en Barcelona

Su hoja de ruta se basa en la oración, amistad y trabajo, y está fundado por la religiosa italiana Elvira Petrozzi.

Actualizado 12 julio 2011

Zenit

La Comunidad Cenáculo, dedicada a la rehabilitación de drogodependientes, ha abierto su primera casa en España, concretamente en la rectoría de la parroquia de Fogars de Montclús, en la provincia de Barcelona.

Monseñor Josep Àngel Sáiz, obispo de Terrassa, presidió el pasado 2 de julio una misa en la parroquia de la pequeña localidad, situada en pleno Montseny, con motivo de la inauguración de la casa, que acoge doce residentes en este primer momento.

En su homilía, el obispo habló sobre los pilares de la Comunidad Cenáculo: la oración, el trabajo y la amistad, y agradeció su presencia en la diócesis.

También hizo referencia al Inmaculado Corazón de María, fiesta del día, destacando la firmeza de la Virgen y su respuesta generosa a la llamada de Dios, informó el obispado de Terrassa.

A imagen de ella, añadió, los cristianos deben mantenerse firmes en medio de las dificultades y con un profundo sentido de servicio.

Después de la misa, se realizó el traslado del Santísimo al oratorio habilitado en las dependencias de la comunidad y finalmente los asistentes, cerca de un centenar, compartieron un refrigerio.

“En su momento -recuerda un comunicado del obispado de Terrassa-, responsables de la entidad se pusieron en contacto con el obispo de Terrassa para explorar la posibilidad de instalar una comunidad en el territorio diocesano, preferentemente en un espacio aislado y donde se pudiera favorecer el trabajo y la oración”.

La propuesta se trató en los organismos diocesanos y se estudió la posibilidad de ubicar las instalaciones en la rectoria de la parroquia de Fogars de Montclús.

El párroco, Ignasi Fuster, consultó la cuestión a la feligresía diseminada de la parroquia y a las autoridades locales y el proceso culminó con la firma de un convenio de cesión, entre la parroquia y la Comunidad Cenáculo.

La Comunidad del Cenáculo

La Comunidad Cenáculo es una asociación internacional fundada en Italia por la Hermana Elvira Petrozzi el año 1983.

Actualmente tiene 56 comunidades en distintos países del mundo, entre ellos los Estados Unidos, México, Brasil, Perú, Argentina, Italia, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Polonia, Austria, Francia, Inglaterra, Irlanda, Rusia y Eslovaquia.

La Comunidad Cenáculo utiliza un método en la vida en fraternidad, a través del trabajo manual y la oración, con el acompañamiento de voluntarios y profesionales y la ayuda de otras personas que han pasado por el proceso e rehabilitación.

Colaboran con la Comunidad voluntarios, consagrados y familias que viven y trabajan a tiempo completo y en total gratuidad al servicio de esta obra.

La «Casa Madre» de la Comunidad se encuentra en Saluzzo, una ciudad en la provincia de Cúneo (Piemonte), en el noroeste de Italia.

A quienes llaman a las puertas de la Comunidad se les propone un estilo de vida sencillo, familiar, orientado a descubrir el trabajo vivido como un don de Dios, la amistad verdadera y la fe en la Palabra de Dios, hecha carne en Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros.

Creemos que la vida cristiana, en su plenitud, es la respuesta verdadera a cada inquietud del hombre, y que nadie más de Aquél que lo ha creado, Dios Padre, es capaz de reconstruir los corazones confundidos y perdidos en una vida sin sentido – explica la Comunidad Cenáculo –. Nuestra fuerza quiere ser el Amor, aquel Amor que nace de la cruz de Cristo y que da vida a los muertos, libertad a los prisioneros y vista a los ciegos”.

“Somos nosotros los primeros en sorprendernos de aquello que el Señor está obrando ante de nuestros ojos y en darle las gracias porque nos hace espectadores cotidianos de su Resurrección, resultado de la cual cada día vemos la vida sonreír en los rostros de quienes habían perdido toda esperanza”, reconocen.

El 30 de mayo de 1998, en la solemnidad de Pentecostés, el obispo de Saluzzo, entonces monseñor Diego Bona, reconoció la “Comunidad Cenácolo” como “Asociación Privada de Fieles”.

La Comunidad recuerda como un momento eclesial particularmente significativo la peregrinación que hicieron a Roma en compañía de su obispo el 16 de febrero del 2000, Año del Jubileo.

Juan Pablo II saludó entonces “con afecto al numeroso grupo de jóvenes de la Comunidad Cenáculo, provenientes de Italia, Croacia y Francia, guiados por el obispo de Saluzzo, monseñor Diego Bona”.

“El Papa está con vosotros –dijo-, aprecia vuestra obra y os recuerda en su oración. No os desaniméis ante las dificultades. Que la cruz sea vuestro apoyo y que en Cristo, muerto y resucitado, encontréis el estímulo constante para perseverar en el camino emprendido, de forma que seáis testigos de esperanza en la sociedad” (Cf. Juan Pablo II, Audiencia, miércoles 16 de febrero de 2000).

En enero de 2001 fue ordenado el primer sacerdote de la Comunidad. Y en la solemnidad de Pentecostés del mismo año el obispo renovó la Aprobación Eclesial para el Cenáculo como “Asociación Pública de Fieles”.

Para más información: www.comunitacenacolo.it

Vuelvo de Medjugorje

Actualizado 10 julio 2011

En mi post anterior deje que me marchaba a Medjugorje, y que contaría como ido todo por allí. También dije a mis lectores que rezaría por ello. Y lo he cumplido. Y debo decir que la nueva experiencia ha sido muy positiva.

Hace ya nueve años que visito aquel lugar mariano de la antigua Yugoslavia, en Bosnia-Herzegovina. Hace treinta años que el día 24 de Junio, fiesta de San Juan Bautista, allí ocurrió algo sobrenatural. Un grupo de seis niños y  niñas normales de aquel pueblecito escondido entre montañas, dijeron que se les había aparecido la Virgen en un montículo cerca de sus casas.   Nadie los creía, pero la Virgen los citaba para el día siguiente. Los niños, entre expectantes y temerosos, acudieron a la cita. Y la Virgen María los fue instruyendo en el amor a Dios y en la necesidad de orar por la Iglesia y el mundo. Aquel fenómeno trascendió, y la gente acudía en masa al monte de las apariciones. Todo ello suponía un peligro serio debido a que el régimen político de Yugoslavia era comunista y ateo militante. Empezó para los niños un verdadero calvario por la intervención de la policía y del ejército. Pero ellos seguían diciendo con toda firmeza que la Virgen se les aparecía cada día.

El párroco, P. Jozo, estaba muy preocupado. El pueblo y la Parroquia corrían serio peligro. El no sabía si los niños decían o no la verdad, pero los defendía. Pidió una señal a la Virgen para saber a qué atenerse. Y un día, estando rezando con la gente el Rosario en la iglesia parroquial, la Virgen se apareció en el presbiterio. Desde entonces el P. Jozo se convirtió en el mayor defensor de la verdad de los niños y de los mensajes que la Virgen les estaba transmitiendo.  Esto le costó dieciocho meses de cárcel.

A los niños los sometieron a toda clase de pruebas psicológicas y médicas. Los niños estaban sanos y nada hacía sospechar que sus afirmaciones eran cuentos y fábulas infantiles. La Virgen María acompañó todo su proceso de educación en la fe visida desde el corazón, con signos físicos y espirituales que nadie se explica. Un sacerdote español que regenta una parroquia cerca de Roma fue a Medjugorje y compró una imagen de la Virgen. La pudo en una hornacina en el atrio de la Iglesia protegida con un cristal, y a los pocos días aquella imagen comenzó a llorar lágrimas de sangre. Intervino el Obispo que la hizo encerrar en una caja fuerte. A los tres días abrió la caja en presencia de sus colaboradores y la imagen seguía llorando sangre. El fenómeno trascendió llegando hasta el Vaticano. Y así muchos casos inexplicables, como curaciones de enfermos incurables, fenómenos naturales inexplicables y, sobre todo, miles de conversiones de gente de todo el mundo. De esto soy testigo yo.

La Iglesia es muy prudente y no se define sobre el particular. El Papa Juan Pablo II dijo el Medjugorje era el confesionario del mundo, y que si él no fuera Papa iría allí a confesar. Benedicto XVI anima a que vayan los fieles acompañados de sacerdotes. Y ha nombrado una importante Comisión de teólogos, juristas y expertos en estos temas para que estudien el caso y, en su día, den su autorizada opinión. Todo hace pensar que hasta que no cesen las apariciones y los mensajes por que lo decida la Virgen o porque mueran los videntes, la Iglesia no emitirá su juicio sobre el caso. Hay que tener en cuenta que la Iglesia no canoniza a nadie mientras viva, sino una vez muerto y comprobado que nada dijo ni hizo contra la fe cristiana. 

En estos días he participado en el Retiro mundial de sacerdotes sobre el tema “El sacerdote y el Sacramento de la Confesión”. Lo dirigió un profesor de la Universidad católica del Zagreb. Muy positivo. Estábamos cuatrocientos sacerdotes. El grupo de cuarenta laicos que me acompañaban tuvieron su programa especial. Y sobre todo destacaría alas horas de oración, de adoración, de celebración eucarística y de convivencia que hizo posible que todos descubrieran la importancia de vivir el amor a Dios y al prójimo con todo el corazón.

Yo no me defino sobre la autenticidad de lo que allí ocurre. Someto mi juicio al dictamen de la Jerarquía, pero todo hace pensar que allí la Virgen está llevando un “plan pastoral” muy serio para millones de personas, y con frutos abundantes. ¿Qué es lo que la Virgen sugiere para nuestra vida espiritual? Cinco cosas muy sencillas: oración, confesión, eucaristía, lectura de la Palabra de Dios, y ayuno.  Todo muy normal, pero hay que hacerlo con corazón y constancia.  Que Ella nos siga ayudando, que falta nos hace.

Estoy seguro que la Virgen se está manifestando en otras partes del mundo, entre ellas España. Hay que aprovechar lo que nos ofrece para nuestro bien, y que cada uno ponga los medios para enriquecerse espiritualmente y hacer el bien a todos.

Juan García Inza

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

«Jesús, mi médico, me curó»

Lleva 16 años sin probar el alcohol

Era alcohólico, perdió a su familia y trabajo, enfermó gravemente y «Jesús, mi médico, me curó»

Cayó en un gran pozo del que humanamente era difícil salir y Dios lo rescató con todo su poder.

Actualizado 9 julio 2011

ReL

ReL publica el testimonio sobrecogecor de José Antonio, natural de Barcelona, en dónde cuenta una vida plagada de dificultades provocadas, en gran parte, por su adicción al alcohol. Éste testimonio fue ofrecido en un grupo de la Renovación Carismática Católica.

Adicto al alcohol

«Tenía un buen empleo, una familia y no me daba cuenta de que cada día necesitaba beber más para desarrollar mi trabajo. Lo que empezó como eso que llaman “bebida social”, terminó haciéndome esclavo de la barra de los bares. Me parecía que si dejaba de beber sería incapaz de hacer las cosas más sencillas, que la vida no tendría ningún sentido y que aquello de tomar copas era parte consustancial a mi existencia.

Un infierno en el hogar

»La convivencia matrimonial se fue deteriorando, no en un día, si no a lo largo de interminables meses; la falta de respeto a la vida familiar, mis continuas discusiones y mis borracheras hacían de mi hogar un verdadero infierno.

»Trabajaba como jefe de área en una multinacional y mi tarea consistía en hacer visitas en el ámbito de gerencia. Naturalmente mis jefes se dieron cuenta de mi progresiva dependencia a la bebida y no tuvieron más remedio que cesarme en el puesto de trabajo. Yo, como casi todos los que beben en demasía, no me enteraba de la triste impresión que producía en los demás.

Al poco tiempo me abandonó mi esposa

»Durante un año estuve dando tumbos, emborrachándome de buena mañana y llegando a la noche en condiciones deplorables. Mi única ilusión era conseguir una botella de vino. La meta más importante de mi vida era conservar la borrachera y vivir entre los vapores del alcohol. Si alguien dice que la bebida ahoga las penas yo puedo asegúrale que no es así. Las penas y los problemas flotan en cualquier copa de vino.

Un pozo cada vez más hondo

Poco a poco fui perdiendo a los amigos. El desmoronamiento en el que estaba inmerso me hacía imposible el conseguir algún empleo. Es más, tampoco lo buscaba. La bebida tiene una tremenda capacidad para ocultarte el porvenir. Si hoy has conseguido tu ración diaria de copas el mañana no existe. Ante este engaño te despreocupas de las cosas más necesarias.

Sin luz, agua y teléfono

Un buen día me cortaron la luz por falta de pago. Al cabo de poco tiempo, el agua. Más adelante se llevaron el teléfono. Debía ya unos cuantos recibos del alquiler. A todo esto mi familia no sabía nada de mi situación y yo, por un falso orgullo mal entendido, no les pedí ayuda.

En mi casa andaba con velas y por la noche bajaba hasta la calle para llenar un par de cubos de agua en una fuente pública. Me acostaba pensando de dónde sacaría cien pesetas para conseguir un litro de vino peleón… Esa era la meta de mi vida, ninguna otra.

En un pozo muy hondo

Había perdido la familia, el trabajo, las relaciones sociales y el respeto a mí mismo. Y tengo que decir que no pisaba una iglesia desde hacía más de veinte años. Una noche llegué borracho a mi casa, como de costumbre. Encendí una de las velas y mirando a mí alrededor me di cuenta, por primera vez en muchos meses, de mi lamentable estado. Aquel día estaba desesperado. Tenía un crucifijo en mi habitación, lo miré y aquella noche me arrodillé y llorando le dije: “¡Si tú no me sacas de este pozo yo no puedo salir!”

Jesús te ama

Unos días más tarde, mientras estaba en un bar de mi barrio, se acercó una mujer a la que conocía vagamente. Yo seguía tomando mis copas y ella, después de hablar de otras cosas, me dijo: “Jesús te ama”. Naturalmente me la tomé a broma. “¿Cómo puede Jesús quererme a mí, con la vida que llevo y riéndome de todas esas cosas de iglesia?”. Y pedí otra copa.

Conocer un grupo de oración

Nos fuimos viendo, ella hablándome de Dios y yo siguiendo con la bebida. Un día me habló de un grupo de oración, en una iglesia cercana; me invitó a conocerlo. Me negué en redondo. Pero otro día y algunos más, insistió. Al fin, para quitármela de encima y no parecer un maleducado, acudí a aquel grupo de oración de la Renovación Carismática Católica.

¿Están locos?

La primera impresión que saqué es que todas aquellas personas estaban locas. Levantaban las manos, cantaban. Pero algo había allí. La oración era sencilla pero directa. Parecía que el Señor estuviera sentado, acompañándoles, en cualquiera de aquellos bancos. Volví otras veces. En uno de aquellos días, intuyendo mi situación, se presentó en mi casa aquella mujer que me había invitado al grupo. Me traía comida. Naturalmente yo no había contado a nadie mi situación personal, pero no era difícil entenderla.

Conseguí un empleo

Empecé a trabajar en algunos empleos de corta duración y todavía seguía bebiendo. Algunos meses más tarde uno de los hermanos del grupo me proporcionó un empleo estable en un parking. En el grupo yo no abría la boca, no cantaba y me sentaba lo más cerca posible de la puerta…

No me había perdonado

Un día me confesé, después de tantos años. Pero no podía comulgar, no me había perdonado a mí mismo. Más tarde ya lo hice. Volví poco a poco a la iglesia, participaba un poco más en el grupo y mi vida iba normalizándose.

Volver poco a poco a la normalidad

Recuperé la luz, el agua, el teléfono y hasta me compré un coche de segunda mano… Pero todavía tenía el hombre viejo en mí. No había dejado totalmente el alcohol. Llevaba dos años trabajando cuando un día caí al suelo y no podía levantarme. Aquello pasó, pero unos días más tarde sucedió lo mismo. Me llevaron al hospital y después de una noche de exploraciones me dijo el médico de guardia: “Tienes un agujero en el pulmón como un puño, el hígado hecho polvo y una polineuritis”. Y se quedó tan tranquilo. Tenía, pues, una tuberculosis y todo lo demás. Cuando todo parecía que iba viento en popa llegaba la enfermedad. Estuve ingresado en el hospital en situación verdaderamente grave.

Pues, bien, le doy gracias a Dios por ello, porque me sirvió de palanca para dejar definitivamente la bebida y para ver la vida bajo otro prisma. Estuve casi siete meses sin poder andar, sentado en un sillón, viendo cambiar el color de las hojas de los árboles.

Gracias a la oración de los hermanos mi curación fue, según los médicos del hospital que me trataban, espectacular. La tuberculosis quedó completamente curada, la polineuritis ha desaparecido, ando perfectamente, y en los controles hepáticos todo es normal.

Siendo importante la curación física creo que lo más importante ha sido mi sanación espiritual, porque ésta trae como consecuencia la otra. Todavía me queda mucho camino por recorrer, pero después de mi experiencia del poder salvador de Jesús el camino se hace más fácil.

Dejé el alcohol

Hace ya dieciséis años que no pruebo ni una sola gota de alcohol. Y no es mérito propio. El Señor quiso que pudiera entrar en todos los bares del mundo sin que me apeteciera tomar una sola copa. Y sigo en el Grupo de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, de Barcelona, en el Santuario del mismo nombre, y veo que el Señor actúa en nuestras vidas diariamente, en las pequeñas cosas, como un amigo al que siempre se puede acudir.

Jesús es mi médico

Éste es mi testimonio, para mayor gloria de Dios. El Señor está vivo entre nosotros y a Él le debo que me sacara del pozo en el que había caído. Y animo a los que tengan problemas con la bebida a que acudan al médico que puede curarles: Jesús.

Testimonios de Medjourge

Testimonio de Nikola Djukic

Mi nombre es Nikola Djukic. Soy serbio, tengo 31 años y tantos de ellos, vividos en las tinieblas. Sin embargo, hoy puedo afirmar que tuve la suerte de ser drogadicto. Y digo suerte, porque Dios se valió de esta oscuridad, para acercarse a mí cuando ya nadie más lo hizo.

Crecí en una familia donde nunca me faltó de nada. De nada salvo Dios.

Mis padres eran jóvenes, por lo que yo pasaba mucho tiempo con mis abuelos. Es así como yo, a diferencia de aquéllos chicos de mi generación, obtuve un nivel más holgado de “libertad”.

Como chico avispado, supe sacar siempre provecho de esta situación y de esta manera, adelantar el momento de comenzar a salir a la calle, de volver tarde a casa, de entrar en las discotecas, de conocer la vida de la noche.

Al principio, esto me gustaba mucho. Este estilo de vida me hacía sentir diferente al resto. Tenía 14 años y dentro de mí, como todos los niños, tenía miedos e inseguridades. La diferencia era, que todo ello lo escondía detrás de máscaras que me hacían aparentar ser otro. La primera vez que probé la droga, todos esos miedos, desaparecieron y yo era el “hombre” que anhelaba ser. Pensaba que había encontrado la solución a todos mis problemas, pero la droga es la mejor artimaña del Diablo, y como artimaña, te tima haciéndote creer que vuelas cuando lo único que haces es caer: crees que eres dueño de una libertad, cuando lo que sucede es que poco a poco te convierte en más esclavo de un “polvo” que acaba controlando tu vida.

Yo por este polvo, estaba dispuesto a todo: engañar, robar, mentir, traicionar.. y tantas otras veces, en las que sin querer, acababa debiendo hacerlo. Porque mi vida dependía de la heroína. Único pensamiento con el que acostaba, era cómo conseguir al día siguiente droga. Y con igual pensamiento me levantaba.

Pasaron los años. Probé a salir de esta esclavitud por mí mismo, con ayuda de mis padres, de mis amigos.. Pero no lo conseguí, porque siempre que dejaba la droga, quedaba un gran vacío dentro de mí. Un vacío que no conseguía rellenar con otras cosas, como el deporte, el trabajo.. Porque este tipo de vacío dejado por la droga, no se rellena con otra cosa que no sea más potente. Y no hay “droga” más potente que Jesús. Él es el único que puede rellenar el vacío después de la heroína y cocaína.

Cada vez que recaía, mi agonía era mayor y después de tantos engaños a mis padres y a mis amigos, quedé finalmente solo.

No tenía ganas de vivir. Mi vida había perdido todo sentido. El único sentido de vida era el de vivir para la droga. Así, comencé a tener incluso problemas con la policía y con la gente que había engañado por dinero.

Debía escapar.

A través de un amigo, oí de una comunidad en un pequeño pueblo de Bosnia-Herzegovina, llamado Medjugorje. Lo único que me dijo fue: la comunidad se llama Cenáculo y en ella te acogerán. Sin pagar nada, podrás estar cuanto quieras, comerás y te darán de vestir. A cambio sólo tendrás que trabajar un poco.

Lo que me dijo, bastó para convencerme. Y así, emprendí el viaje desde Serbia a Medjugorje, pensando encontrar un lugar donde esconderme durante un tiempo, hasta que las aguas se calmaran.

Al llegar a Medjugorje, vi gente de todas los países. No entendía nada. Me preguntaba: “Pero ¿qué sucede aquí?”. Ya en la Comunidad, los responsables me informaron de que podía quedarme, pero que existían algunas reglas a respetar: “Aquí no se fuma, no se bebe, no tendrás teléfono, no hay periódicos, no hay televisión, ni radio, ni chicas.” – “Pero ¿Qué es lo que hay entonces?” (les dije). Como respuesta, una sonrisa y un: “Tienes a la Gospa (Virgen)”

Dentro de mí, pensé: “Éstos, no están bien de la cabeza, qué tendrá que ver Jesús y la Virgen con los drogadictos”. Gracias a Dios, no tenía elección: no podía regresar a Serbia. Acepté, dejando claro de antemano que sólo estaría un mes.

La vida en la Comunidad no era nada fácil. Para empezar, nada más llegar me dieron un “Ángel de la Guarda”, que era un chico más veterano en la Comunidad y que tendría la responsabilidad de guiarme en el manejo de este nuevo estilo de vida. Era una chico, que se pasaba las 24 horas conmigo. Lo primero que le comenté fue que al respecto de rezar: a mí no me interesaba nada. No quería rezar. Él me respondió que no había ningún problema. Por las mañanas al levantarnos, mientras los demás fueran a la capilla a rezar, yo y mi ángel, iríamos a trabajar directamente.

Como mi entrada en la Comunidad, fue en el inicio del invierno, el tiempo por entonces era muy frío. Así que tras mis primeros quince minutos de trabajo, le rogué a mi ángel ir a la capilla a rezar, pues así al menos estaríamos bajo techo. Éste fue mi primer encuentro con Dios en la capilla, con la oración. No porque quisiera, sino por frío.

Así, poco a poco, comencé a entrar en la vida comunitaria, apreciando los valores de la vida que antes no valoraba: amistad verdadera, sinceridad, verdad y sobretodo el perdón.

Si cuando llegué, los chicos de la Comunidad, me parecían salidos de un psiquiátrico, al finalizar el día, no podía negar que tras toda una jornada de trabajo intenso, no había ni uno solo de ellos que no sonriera, que no reflejara con su mirada una felicidad para entonces inexplicable para mí.

Decidí quedarme en la Comunidad. Comencé a rezar y lo más fascinante de todo era que Dios me escuchaba. Hasta hoy, todo aquello que le he pedido con pureza de corazón, Él me lo ha dado.

Después de tantos años de tristeza, también yo comencé a sonreír, a apreciar el don que es la vida y la oportunidad que Dios me ha regalado.

A día de hoy sólo puedo dar las gracias, porque Dios a través de la Virgen y de la Comunidad Cenáculo, me ha dado la vida que siempre había anhelado.

Estuve más de cinco años en la Comunidad, donde conocí a mi mujer, Irene, dando testimonio para un grupo de españoles, de entre los cuales estaba ella.

Hoy vivimos en las Islas Canarias, lejos físicamente de Medjugorje, pero ello no quita para que sigamos viviendo “Medjugorje”.

COMUNIDAD DEL CENÁCULO

De las tinieblas, a la luz

Sor Elvira empezó rezando por la gente sumida en el pozo de las adicciones y terminó por poner en marcha casas donde viviesen alejados de la droga y el alcohol. Hoy, la Comunidad del Cenáculo está extendida por todo el mundo y sana las heridas, a través de la oración, el trabajo y la amistad. Incluso, en torno a la Comunidad, se han creado ramas de consagrados, familias voluntarias y hasta misiones en Iberoamérica

Un informe de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, publicado el jueves pasado en Viena, certificaba que España, junto al Reino Unido, es el principal país europeo consumidor de cocaína. La mayoría de los expertos en adicciones coinciden en que la drogodependencia es el síntoma visible de un problema anterior. El Papa Juan Pablo II señaló, en varias ocasiones, que la raíz de la adicción a las drogas se encuentra «en un vacío existencial, en la falta de confianza en sí mismo, en los demás y en la vida». La consecuencia es una terrible desesperanza que invade las vidas de las personas que sufren una adicción. Y en España, hay muchas.

La Comunidad del Cenáculo, iniciada hace 27 años en Saluzzo, Italia, por sor Elvira, pone solución a este problema: acoge a las personas que viven en la tristeza por una adicción, y trabaja en torno a tres pilares: oración, trabajo y amistad. Hoy día, 58 casas repartidas en 15 países viven de la Providencia para reeducar a las personas perdidas en el camino del amor, para que pasen, de las tinieblas, a la luz. La más cercana a España es la de Lourdes, en Francia, en la que viven 7 españoles, algunos de los cuales vendrán a la diócesis de Tarrasa, el próximo domingo, para dar su testimonio en un Encuentro en el que se reunirán familiares y amigos de esta institución, que llevan años rezando para que se abra una Comunidad en Barcelona. Incluso hay una casa propuesta que, uno de los responsables internacionales, el padre Stefano, visitará para continuar con el proceso de apertura.

Decía Benedicto XVI, en su Viaje apostólico de 2007 a Brasil, cuando visitó las Haciendas de la Esperanza -iniciativas de estructura similar a las Comunidades del Cenáculo-, que «la reinserción en la sociedad constituye una prueba de la eficacia. Pero lo que confirma la validez del trabajo son las conversiones. No basta curar el cuerpo; es necesario adornar el alma con los dones divinos más preciosos recibidos en el Bautismo».

Amigos del Cenáculo

Sor Elvira no pone en marcha una casa si no hay oración que la sostenga. Esa es la labor de los Amigos del Cenáculo. En España, en San Cugat del Vallés, la parroquia San Juan Bautista se reúne cada lunes para rezar por que pronto se cree una Comunidad. Javier García, un feligrés, señala que «es fundamental que tantos chicos y chicas que están sufriendo en España no sólo se curen físicamente, sino que se renueven espiritualmente. Necesitamos hombres y mujeres con una fe madura». También en Madrid, en una parroquia de Boadilla del Monte -Santo Cristo de la Misericordia-, se juntan para rezar cada miércoles. Rosario Torrent conoció el año pasado a la Comunidad en la Fiesta de la Vida, que tiene lugar cada mes de julio en la Casa Madre, en el aniversario de la fundación de la primera casa en Saluzzo. «Allí pensé que esto era un milagro: no hay medicinas ni psicólogos, sólo oración. ¡Cómo no vamos a tener esto en España, con la necesidad que hay!» Rosario acaba de hacer una experiencia de 10 días en una Comunidad de Turín, y sólo puede hablar del «amor que hay entre ellos. Y de que Jesús nunca está solo en el Sagrario».

Hechos, no promesas

Cuenta la fundadora que todavía no tenían capilla en la Casa Madre cuando llegaron los chicos: «Fue una gran sorpresa cuando un muchacho, en lugar de ir a trabajar, se sentó a mi lado y me preguntó qué hacíamos. ¡Rezamos! Le contesté. Se paró, escuchó el salmo y él también leyó una frase. Después de él llegó otro, y otro… Así entendí que los jóvenes me pedían que los ayudase a encontrar a Dios». La oración fue clave para Juan García, que lleva 6 años y medio en la Comunidad de Lourdes: «A los 5 meses de entrar, me fijé en el sol, en la primavera que llegaba, y me dije: ¿Pero te das cuenta cómo ya no veías nada de la belleza de la vida? Me sentía amado, siempre había alguien que me preguntaba cómo estaba, y comencé yo también a querer a los demás».

Juan llegó hasta la Comunidad de Lourdes gracias a la oración de su hermano, que años antes entró en una de las casas de Italia. La cadena no se rompió: Juan pasó meses rezando por otro de sus hermanos que vivía en París, y que, finalmente, entró en la Comunidad de Medjugorje.Desde el primer día que llegan a la casa, un ángel de la guarda de carne y hueso los acompaña día y noche. El objetivo es sujetarse unos a otros cuando se caen. Para Juan, esta figura fue fundamental, ya que, cuando llegó, «venía lleno de soledad y tristeza, porque me quedé sin amigos, sin nadie… Aquí te relacionas con las personas de una forma nueva, es amistad pura».Ahora Juan es el ángel de la guarda de los nuevos chicos españoles que llaman a la puerta del Cenáculo francés.

Cristina Sánchez
Alfa y Omega

Padre Slavko

Medjugorje

Fr. Slavko Barbaric nació el 11 de marzo de 1946, en la familia de Marko y Lucija Stojic en Dragicina (parroquia Cerin). Cursó la escuela primaria durante ocho años en Cerin, y la secundaria en Dubrovnik. Ingresó a la orden franciscana en Humac el 14 de julio de 1965. Pronunció sus votos perpétuos el 17 de septiembre de 1971. Fue ordenado Sacerdote el 19 de diciembre de 1971. Estudió en Sarajevo, Graz y Friburgo. Terminó sus estudios en Graz (Austria) logrando una maestría. Después de 5 años de actividad pastoral en la provincia de Herzegovina, en la parroquia de Capljina, el año 1978 continuó sus estudios en Friburgo, lugar en el cual obtuvo un doctorado en Pedagogía Religiosa y el título de Psicoterapeuta. Como sacerdote franciscano trabajó en Capljina desde 1973 hasta 1978. De la primavera del 1982 a septiembre de 1984 trabajó en Mostar como catequista de estudiantes, dirigió seminarios de oración para religiosas en Bijelo Polje, cerca de Mostar. Debido al trabajo fecundo con los jóvenes y los cursos de oración que los estudiantes aceptaban extraordinariamente, el régimen comunista de aquel entonces comenzó a perseguir a Fr. Slavko. En esos momentos difíciles, el Excelentísimo Cardenal Franjo Kuharic, protegió en su actividad a Fr. Slavko Barbaric. Por su conocimiento de los principales idiomas europeos, además de las obligaciones en las parroquias en las cuales trabajó, Fr. Slavko Barbaric trabajó incansablemente con los peregrinos de Medjugorje desde su regreso de los estudios en el año 1982. Fue trasladado oficialmente a Medjugorje el año 1983, a pedido del Obispo Zanic. El año 1985 fue trasladado a la parroquia Blagaj, y en el año 1988 lo fue a la parroquia de Humac, lugar en el que ejerció como Capellán y profesor auxiliar de seminaristas. Al inicio de la guerra en Bosnia-Herzegovina, cuando todos los sacerdotes antiguos se fueron a Tucepe como refugiados con la autorización verbal de Fr. Drago Tolj, provincial de ese entonces, Fr. Slavko permaneció en Medjugorje. Desde el inicio de su actividad en Medjugorje comenzó a dedicarse a su trabajo literario, escribiendo libros de contenido espiritual: Oren con el corazón, Dame tu corazón herido, Celebren la Misa con el corazón, En la escuela del amor, Adoren a Mi Hijo con el corazón, Con Jesús y María en el Gólgota hacia la Resurrección, Oren juntos con el corazón gozoso, Madre, guíanos a la paz, Sígueme con el corazón, Conversaciones y Ayunen con el corazón. Los libros de Fr. Slavko Barbaric han sido traducidos en veinte idiomas e impresos en más de 20 millones de ejemplares en todo el mundo. Además de libros, publicó artículos en diversas revistas. Fue redactor jefe del Boletín de San Francisco en Capljina, colaboró en las revistas Tradición Católica, Vocero de la Paz y en la radioemisora “Mir” de Medjugorje. Junto a su trabajo de escritor, habló incansablemente a los peregrinos, dirigió las adoraciones eucarísticas, las oraciones ante la Cruz, el rezo del rosario en el Podbrdo y la devoción del Vía Crucis en el Krizevac, lugar en el que terminó su vida terrenal. Dirigió encuentros anuales para sacerdotes y jóvenes, en la casa provincial “Domus Pacis” dirigió semianrios de ayuno y oración. Debido a los grandes dazos provocados por la guerra fundó y dirigió una institución para la educación y el cuidado llamada la “Aldea de la Madre” en la cual actualmente viven más de 60 personas (huérfanos de guerra, niños de padres separados, madres solteras, y ancianos abandonados y niños enfermos). Si alguien quería a los niños era justamente Fr. Slavko. Y los pequeños también lo amaban: siempre estaba alrededor de ellos y él siempre supo reunirlos en torno a él – tal como Jesús! Su formación y educación psicoterapéutica le permitieron el trabajo con los adictos de la comunidad “Cenáculo” que fundó Sor Elvira y especialmente en la casa de Medjugorje, el “Campo de la Vida”. La ayuda de los benefactores de todo el mundo procuró encauzarla en dos fondos: el “Fondo para los hijos de los caídos en la guerra de liberación de la patria” y el “Fondo de amigos de jóvenes con talento” – para ayudar a jóvenes estudiantes. Es dícil destacar de manera especial algo de la vida de este gran hombre poco común sin olvidar injustamente lo demás. Sin embargo, si lo intentáramos, eso sería seguramente el período de su vida en Medjugorje. Fr. Slavko Barbaric cruzó y viajó por todo el mundo difundiendo el mensaje de paz y de reconciliación. Fue el alma y el corazón del movimiento de paz que en Medjugorje nació hace 19 años y medio. Estaba dotado de grandes cualidades: el conocimiento de idiomas, la facilidad en la comunicación con la gente, su formación, su simplicidad, la preocupación y el cuidado por el necesitado, una energía inagotable que se pensaba era imposible que un hombre la poseyera, su diligencia, y sobre todo su devoción, humildad y amor. Esa fue justamente la esencia de su vida: con la oración y el ayuno llevar las almas humanas a Dios a través de María – la Reina de la Paz. Fr. Slavko Barbaric falleció el 24 de noviembre 2000 a las 15,30 horas. Después de haber terminado la oración del Vía Crucis, que habitualmente dirigía cada viernes en el Krizevac conlos fieles de la parroquia y los peregrinos, repentinamente sintió dolor, se sentó en una piedra, rápidamente cayó al suelo, perdió conocimiento y entregó su alma al Señor. Vivir junto a él a veces parecía irreal, es decir, él estaba en este mundo, pero al mismo tiempo estaba fuera de él. En su cercanía, las palabras del Sumo Sacerdote Jesús se convertían en realidad: “… Ellos no son del mundo, como yo no soy del mundo. Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.” (Jn 17, 16-19). Los funerales se llevaron a cabo en el cementerio local de “Kovacica” en Medjugorje, el domingo 26 de noviembre 2000, luego de la misa de funerales en la Iglesia de Santiago Apóstol a las 14 horas. Mensaje del 25 de noviembre de 2000 “Queridos hijos! Hoy, cuando el cielo está de manera especial cerca de vosotros, os invito a la oración, para que a través de la oración pongais a Dios en el primer lugar. Hijos, hoy estoy cerca de vosotros y bendigo a cada uno con mi bendición materna, para que tengais fuerza y amor para todas las personas que encuentreis en vuestra vida terrena y que puedais dar el amor de Dios. Me regocijo con vosotros y deseo deciros que vuestro hermano Slavko ha nacido al Cielo y que intercede por vosotros. Gracias por haber respondido a mi llamada!”   El 24 de noviembre de 2001, en ocasión del primer aniversario de la muerte del Padre Slavko Barbaric, se erigió un memorial en el lugar donde entregó su alma al Señor : un relieve del Padre Slavko en bronce, incrustado en la piedra. Entre dos estaciones del Via Crucis, quedará como signo y recuerdo del hombre que decía lo que pensaba y que hacía lo que decía, siguiendo el Evangelio y los mensajes de la Reina de la Paz.

El Monte Krizevac

Agosto 30 de 1984 “iQueridos hijos” También la Cruz formaba parte del plan de Dios cuando vosotros la construisteis. Especialmente en estos días, id al Monte Krizevac y orad al pie de la Cruz. Yo necesito de vuestras oraciones. Gracias por haber respondido a mi llamada!”  

Septiembre 6 de 1984 “iQueridos hijos! Sin oración no hay paz. Por tanto os digo, queridos hijos, orad por la paz al pie de la Cruz. Gracias por haber respondido a mi llamada! He aquí una breve historia sobre el Krizevac y la Cruz que se levanta en su cima…

A una distancia de alrededor de un kilómetro a vuelo de pájaro de la iglesia de Medjugorje se encuentra el monte Krizevac, que con el monte Crnica forman un ángulo. Sobre su cima (520 m de altura sobre el nivel del mar) el párroco de ese entonces, Fr. Bernardin Smoljan y los parroquianos de Medjugorje, levantaron una cruz de 8,56 m de hormigón armado. En la cruz grabaron las palabras siguientes: “A Jesucristo, Redentor del género humano, como un signo de fe, amor y esperanza, en conmemoración del aniversario 1900 de la Pasión y Muerte de Jesús.” En el centro de la cruz, en la intersección de los brazos, se colocó una reliquia enviada para esa ocasión desde Roma – un pedacito de la Cruz que los cristianos veneramos como la Cruz en que Jesucristo fue crucificado, y cuya parte más grande se preserva en la iglesia de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma.

La cruz fue terminada el 15 de marzo de 1934 y posteriormente se estableció la costumbre de celebrar la Santa Misa una semana después de la Natividad de la Virgen en conmemoración de la Exaltación de la Santa Cruz. El Krizevac no atrae a tantos peregrinos por causa de sus bellezas naturales, sino porque mucha gente afirma que después del comienzo de las apariciones en Medjugorje, han visto en esa cruz, diversos “signos” luminosos y de otra índole. Todos han relacionado esos signos con las apariciones de la Virgen y con el mensaje de las apariciones de Medjugorje: la paz entre Dios y los hombres y entre los pueblos. Muchos han comprendido que el camino hacia esa paz inevitablemente va a través de la Cruz de Cristo, y son muchos también los que han encontrado la paz y su propio camino hacia Dios en el Krizevac. Según el testimonio de los videntes, en el mensaje del 30 de agosto de 1984, la Virgen dijo : « La cruz también estaba en el plan de Dios cuando ustedes la construyeron. » Con el inicio de las apariciones de la Gospa comenzó a rezarse el Via Crucis sobre el Krizevac.

Al principio las estaciones estaban señaladas por simples cruces de madera. En 1988, fueron colocados relieves de bronce (obra del prof. Carmelo Puzzolo). La Virgen María se encuentra en cada uno de ellos, salvo en el del Huerto de los Olivos.

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