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Archivo para 16 julio 2011

Un servicio necesario

«Sólo el 26% de las 69 diócesis españolas tienen exorcistas: me parece insuficiente»

El sacerdote Antonio Doñoro cuestiona en un estudio recién publicado la eficacia del nuevo ritual de exorcismos en los casos más graves.

Actualizado 18 julio 2011

Carmelo López-Arias / ReL

En 1999, cuando se promulgó el nuevo ritual de exorcismos, el exorcista de Roma y el más célebre del mundo, Gabriele Amorth, criticó su ineficacia en comparación con el ritual anterior, cuya última edición es de 1952, pero con oraciones de una antigüedad secular.

Un joven sacerdote de la diócesis de Madrid, Antonio Doñoro, licenciado en Teología Litúrgica por la Facultad de San Dámaso, acaba de publicar su tesina justo sobre esa cuestión: Exorcismos. Fuentes y teología del Ritual de 1952 (Toledo, 2011), con prólogo de José Rico Pavés, director del Instituto Teológico de San Ildefonso, que lo ha publicado. Y donde aborda también, con un estudio pionero, la situación de las diócesis españolas ante los exorcismos en los últimos cincuenta años.

Sobre ambos aspectos ha conversado con ReL.

¿Comparte la opinión de Gabriele Amorth?

Como exorcista experimentado que era y sigue siendo, el padre Amorth da su opinión conforme a su experiencia. Yo creo que en algún punto, sin embargo, sus afirmaciones pueden ser matizadas porque no tienen la precisión que requiere una afirmación teológica.

¿Cuál sería ese matiz?

En mi estudio y al consultar con exorcistas experimentados que llevan años realizando esta tarea (ejercen desde antes de 1999), he comprobado que sustancialmente están de acuerdo con el padre Amorth. El matiz consistiría en precisar la palabra “ineficaz”. A mi modo de ver, y por la misma experiencia de otros exorcistas, el nuevo ritual sí es eficaz, válido y útil en algunos casos.

¿En cuáles?

La experiencia dice que en las posesiones hay que distinguir entre casos más graves y más leves. Para estos últimos el nuevo ritual sí es eficaz.

¿No en los más graves?

En mi libro cito un caso concreto atendido por el exorcista de Cartagena, un caso grave de posesión ante el cual el ritual nuevo no resultó eficaz, y sin embargo el antiguo sí lo fue.

¿Todo depende del ritual?

No, la eficacia del exorcismo también depende principalmente de la colaboración de la persona a quien se le realiza, y de la santidad del sacerdote. No obstante, Dios puede tener en cada caso particular razones conocidas por Él de oponerse a la salida de los demonios, y así el poder de exorcizar no sería eficaz de ningún modo.

¿Cuáles son las principales diferencias entre los rituales de 1999 y 1952?

En el ámbito de las oraciones. La principal diferencia es que el ritual de 1999 introduce oraciones ex novo, totalmente nuevas, mientras que el antiguo se componía de oraciones que tenían muchísimos siglos, y que a lo largo de la historia de la Iglesia habían probado su eficacia.

¿Por qué unas oraciones son más eficaces que otras?

Es que no hay que olvidar que el exorcismo es un sacramental muy especial, porque al realizarlo hay oraciones que se dirigen a los ángeles caídos. Y los demonios son seres personales, por ello no es absurdo pensar que reaccionan de distinta manera según se les hable. En el ritual antiguo encontramos dos aspectos que el nuevo no tiene: el modo contundente de imperar a los demonios y las amenazas del castigo eterno que les espera (el infierno). Y pienso que puede haber otra razón. Decía San Atanasio que las oraciones de los santos refuerzan la lucha contra el demonio. ¿Quizá la mayor eficacia del ritual antiguo se deba a que lo elaboraron santos como San Ambrosio o San Martín de Tours?

Es una idea interesante…

Aunque nos movemos en el campo de la reflexión teológica, no es una enseñanza definitiva del Magisterio.

¿Cuándo nació el ritual fijado en 1952?

La primera edición es del Papa Pablo V, en 1614, tras el Concilio de Trento.

La célebre escena de la levitación en "El exorcista"

Pero ya antes había rituales particulares, como el Liber sacerdotalis del teólogo Alberto Castellani, o el Rituale del cardenal Santori, que recogían oraciones que habían demostrado su eficacia, y que fueron incluidas en el ritual de 1614. En principio éste no era obligatorio, pero acabó siendo el oficial.

Y sigue siendo posible emplearlo…

Cuando se edita el de 1999, una nota de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos abrió la puerta a continuar empleando el de 1952. El sacerdote tiene que pedirlo al obispo, y éste a la Congregación, que la concede, afirma la nota, “con gusto”… Y pienso que esta concesión no se refiere sólo a las oraciones, sino que puede alcanzar también a la normativa del exorcismo. Por ejemplo, a las prescripciones que había que cumplir si se exorcizaba a una mujer y que ahora han desaparecido.

Usted ha realizado el primer estudio sistemático sobre la presencia de exorcistas en las diócesis españolas en los últimos decenios…

Sí. Ya en su momento el que fuera obispo auxiliar de Madrid, monseñor Eugenio Romero Pose, q.e.p.d., sugirió la necesidad de un estudio sobre la situación en España de esta pastoral en el último medio siglo. Yo he querido poner un primer peldaño y ofrecer esta reflexión que pueda servir a la Iglesia en España, aunque muchos datos deben completarse.

¿Hay una atención suficiente a este problema?

Actualmente sólo el 26% de las 69 diócesis españolas tienen exorcistas. Me parece insuficiente. Lo achaco a que muchos sacerdotes no creen en los exorcismos, o lo ven como un instrumento innecesario, o piensan que la acción extraordinaria del Maligno es escasa. En mi opinión, no es tan escasa. El exorcismo es un oficio de caridad de la Iglesia (como la pastoral de migraciones), y la Iglesia tiene que dar una respuesta a esta necesidad.

Porque sí se dan casos…

Se afirma que con la difusión universal del cristianismo el demonio ha visto su poder disminuido. Sin embargo, hoy se da un proceso inverso: lo que está sucediendo en los países antes cristianos es una proliferación de sectas y de secularismo. ¡Por eso ha creado Benedicto XVI el Consejo Pontificio para la promoción de la Nueva Evangelizacion, justo en países de tradición cristiana! Las potencias del mal van avanzando. Pero obviamente la respuesta no se reduce a los exorcismos, consiste sobre todo en la vida sobrenatural: la oración, los sacramentos…

Éste es sólo un instrumento más…

Sí, pero en España hay pocos exorcistas. Incluso en una diócesis pequeña, de cien mil habitantes, ¿no habrá una sola persona que necesite ese servicio? Creo que este aspecto se ha descuidado. Una de las finalidades de la Nueva Evangelización es promover formas e instrumentos adecuados para realizarla. Y éste lo es. También lo fue para la primera evangelización. Jesucristo envía a los apóstoles a evangelizar junto a la autoridad “para expulsar a los espíritus inmundos”.

¿Ayuda el cine de exorcismos a comprender su naturaleza, o la deforma?

Las películas pueden servir para dejar constancia de esta acción que la Iglesia realiza. El cine tiende a mostrar lo más espectacular, sí… pero lo cierto es que los exorcistas te cuentan levitaciones, y también los Santos Padres las relatan. Pero más que recordar la realidad del demonio para tener miedo, estas películas pueden servir para recordarnos que existe un poder superior al de los demonios: Jesucristo resucitado, ante el cual tiemblan los espíritus malignos, y le obedecen. Frente a Él, no pueden hacer nada.

Viber ya está en Android

Telefonía por internet

Los usuarios podrán mandar mensajes a sus contactos con Viber y llamarles por VOIP utilizando 3G o conexión wifi.

2011-07-21

Libertad Digital

El servicio de llamadas y mensajes por internet Viber ya está disponible para Android. Después de pasar una selectiva fase beta, la aplicación está disponible en Android Market para su descarga. Los usuarios podrán mandar mensajes instantáneos a sus contactos con Viber y llamarles por VoIP utilizando 3G o conexión Wi-Fi.

El servicio de Viber era uno de los más esperados por los usuarios de Android. Se trata de una aplicación que permite realizar llamadas utilizando la conexión de internet. Su peculiaridad es que permite a los usuarios usar sus tarifas de datos para realizar las llamadas, opción que otras aplicaciones similares no ofrecen. Además, también integra un sistema de mensajería instantánea similar a Whatsapp y tiene un diseño calcado a la aplicación telefónica del Iphone.

Viber llega a Android después de una pasar por una fase beta. Los usuarios pueden descargar la aplicación de forma gratuita y disfrutar de sus posibilidades. “Viber y todas sus características son absolutamente gratis. Se puede usar para hablar y también para enviar texto. Solo hace falta que sus amigos tengan Viber. Todo lo necesario es una conexión a internet: 3G o wifi”, explican en la descripción de la aplicación en Android Market.

Los responsables de la aplicación también destacan que Viber permite realizar llamadas desde cualquier país sin ningún tipo de cargo, solo los  limitados a la conexión de internet (en el caso del 3G). Además, en Viber no es necesario registrar nombres de usuarios ni exportar contactos ya que el sistema automáticamente registra la libreta de direcciones del teléfono y muestra un icono en los contactos que disponen de Viber, informa Europa Press.

Los usuarios de Android ya pueden descargar la aplicación desde Android Market. Viber es gratuita y requiere la versión 2.0 para su instalación, aunque se recomienda la 2.2. Los responsables de la aplicación también aconsejan mantener la aplicación siempre abierta, aunque sea en segundo plano, para que no haya problemas a la hora de recibir llamadas. 

DESCARGA DEL .APK

http://www.megaupload.com/?d=MHAXD6WY

Le dijo misa hasta a sus guardianes

«Sólo unos meses vida sacerdotal normal»

Estuvo diez años en Siberia, le dijo misa hasta a sus guardianes y hoy el Papa llora su muerte

El fallecimiento del cardenal Sviontek, de 96 años, recuerda el testimonio fiel de los católicos tras el Telón de Acero.

Actualizado 21 julio 2011

Aciprensa / ReL

Benedicto XVI expresó su pesar por el fallecimiento este jueves, a los 96 años de edad, del cardenal Kazimir Swiatek, arzobispo emérito de Minsk-Mohilev (Bielorrusia), quien sobrevivió a la prisión y a diez años de trabajos forzosos en un campo de concentración en Rusia.

El Santo Padre señala en el telegrama enviada al obispo de Grodno y presidente de la conferencia episcopal bielorrusa, Aleksander Kaszkiewicz, que recuerda “el testimonio valeroso de Cristo y su Iglesia en tiempos particularmente difíciles así como el entusiasmo prodigado para colaborar en el camino de renacimiento espiritual del país”.

Misa en Siberia

El cardenal Swiatek, que era también administrador apostólico en ejercicio de la diócesis de Pinsk, nació el 21 de octubre de 1914 en Walga, en el territorio de la administración apostólica de Estonia. Fue ordenado sacerdote el 9 de abril de 1939.

El diario vaticano L’Osservatore Romano recuerda lo que el cardenal escribió hace algunos años: ”Puedo decir que solo por unos meses tuve una vida sacerdotal normal, de esa sobre la que se escribe en los manuales de teología pastoral”. Fue arrestado en 1941 y enviado a la cárcel de Brest por el supuesto delito de espionaje, en donde después de varios interrogatorios por parte de la autoridad comunista que perseguía a la Iglesia, “la condena a la pena capital parecía inevitable”.

Pudo escapar en medio de la confusión creada por la invasión alemana, pero fue nuevamente arrestado el 18 de diciembre de 1944. Estuvo en la prisión de Minsk hasta 1945. Luego fue condenado a diez años de trabajos forzosos en los gulags de Siberia; primero en Mariinsk hasta 1947 y luego siete años en Vorkuta e Inta, en el círculo polar ártico.

Uno de sus recuerdos más emotivos fue la misa de Navidad que celebró a escondidas con diez católicos, librándose de ser castigado porque, cuando unos guardianes descubrieron el hecho, les invitó amablemente a participar de la Eucaristía… y aceptaron.

Testigo de la fe

Luego de ser liberado en 1954, volvió a la diócesis de Pinsk. Tras años de esforzado trabajo pastoral por la reconstrucción y el crecimiento de la Iglesia en Bielorrusia, el Papa Juan Pablo II lo creó cardenal en el consistorio de noviembre de 1994 y diez años después, en 2004, le confirió el premio Fides testis [testigo de la fe]. 

Recientemente el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, visitó Bielorrusia y al regresar no escatimó elogios al cardenal Sviontek: ”Este gran anciano, que ha sufrido tanto en su vida, sigue trabajando con una fuerza extraordinaria, sigue trabajando apostólicamente, con un proyecto pastoral, con un esfuerzo verdaderamente admirable”.

Del amor líquido y sus paradojas

Actualizado 20 julio 2011

El matrimonio

Me dedico especialmente a los problemas matrimoniales que llegan hasta la sala del Tribunal Eclesiástico en donde ejerzo de Juez. Cada caso un historia lamentable de falta de entendimiento, decisiones inmaduras, incapacidades para asumir los derechos y obligaciones propios del matrimonio, infidelidades, adicciones diversas (internet, juegos, drogas, etc.), errores que se cometen o que son inducidos dolosamente… Siempre ha habido crisis matrimoniales, pero lo que caracteriza al hombre y a la mujer de nuestro tiempo es la poca disposición para afrontar los problemas y buscarles solución, si las tiene. A la más mínima se rompe el lazo que les une, se falta a la palabra dada, se buscan soluciones drásticas sin pensar en el dolor que provocan. Ese el fruto de una cultura, o de un pensamiento, que podemos llamar líquida, porque se filtra por las rendijas y se escapa.

Traigo al Blog un trabajo de Francesc Torralba Roselló que considero de interés. Hay que leerlo despacio y reflexionar sobre el fondo de la cuestión que se plantea.

Ya no decimos ´hasta que la muerte nos separe´, sino apenas un ´veremos cómo funciona´ 

Seguimos  a Zygmunt Bauman y su teoría del amor líquido. Según el analista cultural, el matrimonio, tal y como se contempla en la tradición occidental, es una institución demasiado densa para sobrevivir en la modernidad líquida.

La mentalidad del hombre postmoderno es incompatible con la decisión que conlleva la vida conyugal, pero también con cualquier otra que suponga el ejercicio de una opción fundamental y un trabajo de renuncia infinita.

Se comprende que, en estos contextos, la vocación de vida consagrada o la entrega absoluta a una causa que se sitúe más allá del hombre, genere auténtico temor y temblor en el personal.

Uno no se fía de sí mismo, ni de su capacidad para permanecer fiel a las decisiones libremente articuladas. Se teme, como nunca, el vértigo de las posibilidades, el abismo de la auténtica libertad. Se defiende, paradójicamente, la libertad, pero se trata de una libertad líquida, de un puro ejercicio del libre albedrío, de la elección entre dos o más ofertas de consumo inmediato, pero la libertad radical, ésa que abre una zanja en la vida personal, la libertad sólida, se teme como al hambre.

La crisis del matrimonio en las sociedades postmodernas no es una casualidad, ni un paréntesis en la historia, sino un síntoma inequívoco de la modernidad líquida. En el fondo, es una crisis de libertad.

El matrimonio es demasiado sólido para sostenerse en el escenario postmoderno. Da miedo. Causa estupor. Soeren Kierkegaard lo caracterizó como un tipo de vida serio, fundado en el compromiso y en el deber, en la palabra dada y en la fidelidad probada a lo largo del tiempo.

Nada tiene que ver este estadio de vida con la vida frívola y seductora del don Giovanni que busca desesperadamente el mejor néctar de cada flor, pero teme, con igual desesperación, cualquier forma de compromiso. La raíz del matrimonio no está en la sensualidad, tampoco en el sentimiento, sino en la razón.

El matrimonio da miedo, aterroriza a los hipotéticos contrayentes, porque ellos mismos no se sienten capaces de lanzarse al vacío. Tienen que experimentar, con antelación, si son compatibles. Deben vivir juntos, probar, experimentar, conocerse en distintas situaciones, observar si pueden compaginar.

Investigan si sintonizan y, a lo sumo, después de un par de años de convivencia, se lanzan a la piscina del matrimonio. Después del gran festejo y de las deprimentes despedidas de soltería, los temerosos ciudadanos líquidos se casan. Pero nada garantiza la vigencia de tal vínculo, ni siquiera a pesar de los contactos previos.

El número de rupturas matrimoniales que se producen en nuestro entorno cultural es extraordinario y ha crecido cualitativamente en los dos últimos lustros. Ello obedece a muchos factores, tanto de orden económico, como psicológico o político, pero no se puede descartar que en el fondo subyace un tipo de ciudadano líquido que siente los vínculos que forja como algo muy inestable y voluble.

La idea de un compromiso de por vida, más allá de los avatares y de las metamorfosis que se experimentan en ella, es algo que se presenta como titánico para el sujeto postmoderno. Supera su frágil voluntad. Nadie se siente capaz de garantizar sus sentimientos futuros, sus nuevos horizontes profesionales, sus aventuras y aficiones de mañana y, por ello, uno prefiere salvaguardar la libertad individual, la vida ajena a los compromisos de larga duración.

Se teme a los papeles, a los jueces y a los abogados; se teme a llevar a cabo una opción fundamental que determine un antes y un después en la biografía de una persona. Se prefiere dilatar, indefinidamente, la indecisión, la etapa del sueño juvenil, donde todos los horizontes son posibles y nada está cerrado. Se teme a la instalación, a la monotonía, a vivir con fidelidad las propias decisiones.

El compromiso se interpreta como negación de la libertad personal y la vinculación a una sola persona, se experimenta como una condena, como un bochornoso pacto que destruye la creatividad de la vida. Se huye del pasado, se teme el futuro y se vive con intensidad el presente, a sabiendas de que todo es muy voluble y de que nada permanece estático bajo el sol.

En este contexto, proliferan las parejas a tiempo parcial. Aborrecen la idea de compartir la casa y prefieren conservar separadas las viviendas, las cuentas bancarias y los círculos de amigos, y compartir su tiempo y su espacio cuando tienen ganas, pero no en caso contrario.

El viejo estilo del matrimonio “hasta que la muerte nos separe” ha quedado desplazado por la reconocida temporaria cohabitación del tipo “veremos cómo funciona”.

Persisten los símbolos, los ritos y las liturgias de antaño, pero, fundamentalmente, por razones estéticas. Las iglesias embellecen simbólicamente el acto del compromiso, pero tal compromiso sólo tiene una dimensión líquida. Se multiplican los ritos laicos creados a imagen y semejanza de la denostada religión, pero tienen un significado esencialmente icónico.

El ciudadano líquido adora los detalles, el ceremonial, la indumentaria y las convenciones más clásicas, experimenta un revival neogótico, pero no dota a tales celebraciones de significado ético. Los hijos de los hippies no sienten aversión al templo, ni odian a la familia burguesa como lo experimentaron sus padres. Les agrada todo aquel mundo de palabras y de cirios, pero no tienen el coraje de luchar contra el sistema como sí que hicieron sus padres, cuanto menos, cuando eran jóvenes. 

La postmoderna razón líquida ve opresión en los compromisos duraderos. Los vínculos durables despiertan su sospecha de una dependencia paralizante. Esta razón niega su derecho a las ataduras y los lazos, sean espaciales o temporales.

Las ataduras y los lazos vuelven impuras las relaciones humanas, tal y como sucedería con cualquier acto de consumo que proporcione satisfacción instantánea así como el vencimiento instantáneo del objeto consumido.

Juan García Inza

 Fuente:

http://www.francesctorralba.com/castellano/articulos_1.php?pageNum_rs_article=9&totalRows_rs_article=320

Reflexión sobre la fidelidad matrimonial:

Lo que dice San Josemaría Escrivá:

  www.youtube.com/watch

Categorías:Matrimonio, Mundo, Testimonios

Quince hijos y fama de mujer santa

El mayor es obispo en la India

Tiene quince hijos, diez se hacen religiosos y muere con 94 años y fama de mujer santa

«Cuidó de mi hermano menor, que estuvo quince años en cama», destaca su hijo Joseph, rector de un colegio salesiano. Joseph recuerda los inicios humildes de esta familia como pioneros en plena jungla.

Actualizado 19 julio 2011

P. J. Ginés / ReL

Elizabeth Anikuzhikattil, llamada Aleykutty por sus amigos, murió el pasado 14 de julio a los 94 años en Kerala, una de las zonas con más cristianos al sur de la India, después de una vida dedicada a su familia y a la Iglesia. Su marido Luke murió en 2006. Tuvieron 15 hijos y 10 de ellos entraron en vida religiosa.

El mayor, Mathew, es el obispo católico siro-malabar de Idukki, una diócesis con 170 sacerdotes, donde 260.000 personas (un tercio de la población) son católicos de rito siro-malabar.

De sus siete hijas, cuatro son religiosas: dos hermanas del Sagrado Corazón, una salesiana y una franciscana misionera de María.

De los ocho hijos, seis se ordenaron sacerdotes (incluyendo al obispo Mathew). Uno, misionero de Santo Tomás Apóstol, murió atropellado por un camión en 1992, cuando volvía en motocicleta de dar catequesis en un pueblo.

Nacer en la jungla entre elefantes salvajes

Otro hijo, Joseph, rector de un colegio salesiano y doctorado en misionología por la Gregoriana de Roma, recuerda su infancia familiar en la selva. Él nació en pleno bosque hace 53 años: sus padres estaban entre los pioneros que colonizaron la densa jungla de Idukki. En aquellos días hacían casas en los árboles para defenderse de las fieras y de los elefantes salvajes. “Mi padre, con otros pioneros, limpió el terreno boscoso y se asentaron en Idukki. Recuerdo crecer en una gran casa-árbol”, explicó a DonBoscoIndia.com.

En esas condiciones precarias, de frontera, su madre dio a luz a 15 bebés a los que crió “con mucho éxito”, afirma Joseph, orgulloso. La prueba más dura para la familia fue quizá cuando el más joven de los chicos, Savio, fue atacado a los 19 años por el síndrome de Gillen Barry, que causa grave debilidad muscular y ataca al sistema nervioso. “Estuvo 15 años postrado, y mi madre le cuidó sin que él nunca tuviese ni una llaga por estar en cama“.

Hijos consagrados, para ir al Cielo

Muchos en Idukki y diócesis cercanas recuerdan estos días una promesa de San Juan Bosco, el fundador de los salesianos: “Un sacerdote es la mayor bendición para una familia y todos los que ofrecen sus hijos a la Iglesia serán bendecidos por muchas generaciones. Tienen el cielo asegurado“, citan algunos, como el arzobispo de Shillong, Dominic Jala.

Un anciano salesiano de 90 años, el doctor Syvanus Sngi Lyngdoh, que está recopilando un comentario a la Biblia en 60 volúmenes en lengua khasi, se mostró contundente al comentar el caso de la señora Anikuzhikattil con la prensa católica local: “los padres que eduquen a más de cinco hijos como personas que amen a Dios y ciudadanos honestos, pueden estar seguros de ir al cielo“.

La Iglesia católica Siro-malabar ( www.smcim.smonline.org ), a la que pertenece la diócesis de Idukki (www.idukkidiocese.org), está en plena comunión con Roma desde el siglo XIX, tiene su propio calendario litúrgico y celebra mediante el rito siríaco. Cuenta con 3,6 millones de fieles (solo 200.000 fuera de la India), 29 diócesis y más de 9.000 sacerdotes.

Fue un bebe abortado, hoy seminarista

Actualizado 17 julio 2011

Nos lo cuenta Sor Emmanuel, una religiosa francesa, conversa  en Medjugorje, que conoció el caso directamente. Merece la pena conocerlo por ser un caso insólito.

Marcia S. es una mujer muy respetada en todo San Francisco. Responsable del grupo de oración más antiguo de la ciudad, es conocida por su gran fe y por el hecho de que las autoridades eclesiásticas locales solicitan su ayuda para ciertas misiones delicadas. La conozco bien y la admiro.

Medjugorje cambió completamente su vida; ahora Marcia ya no puede encontrarse con alguien sin hablarle del extraordinario poder del rosario. Respondiendo a una llamada interior de la Santísima Virgen, ha fundado doce cenáculos alrededor de San Francisco con el objeto de “cer­car” la ciudad y rodearla con la corona real de María, formada por doce estrellas, a fin de devolverle a Dios lo que debería ser de Dios y que infe­lizmente ha caído bajo el poder de las tinieblas. En efecto, de todas las metrópolis del mundo, San Francisco sufre, más que ninguna otra, de un satanismo activo, y la Virgen busca allí instrumentos especiales para vencer al Destructor de sus hijos.

Un día, el desaliento se apodera de Marcia, pues su marido, ya depre­sivo, padece ahora de una ceguera evolutiva que requiere atenciones espe­ciales las 24 horas. Física y psicológicamente agotada, tiene la tentación de anular la velada Oración-Testimonio de Medjugorje que debe dirigir por la noche en una iglesia de la gran bahía: El Santo Redentor, la parroquia de San Francisco donde más víctimas del sida se sienten “tocadas” por el Evangelio. Sabe que la mayoría de sus oyentes serán gays o lesbianas.

También sabe que una gran muchedumbre la espera allí. Solo la idea de sacar el coche del garaje la agobia… ¡Pero a pesar de todo, irá! ¡No puede arriesgarse a dejar unas almas con hambre, porque son vidas las aue están

—Si hay un lugar en el mundo que Satanás tiene bien sujetado es San Francisco. No quiere que la gente oiga hablar allí de la Santísima Virgen o de Medjugorje. ¡Tus palabras abrirán el manto de María y la gente correrá hacia Ella como por racimos enteros! ¡Animo!

Marcia tiene la edad de María al pie de la cruz y habla de Ella como de su mejor amiga o, más bien, de su confidente. La connivencia entre las dos es notoria. Las palabras brotan de su boca con gran ternura y misterio­so poder, y en la asamblea se ven muchos pañuelos salir de los bolsillos…

La velada termina y un hombre joven, visiblemente emocionado, se dirige hacia Marcia para contarle lo que acaba de experimentar mientras ella mostraba el vídeo sobre Medjugorje. Unas lágrimas fluyen suavemente de sus ojos:

—Fui un bebé abortado —le dice él—. ¿En qué condiciones nací? No lo sé, pero, todavía con vida, me tiraron a un cubo de basura en el aparcamiento de un hospital. Yo lloraba con todas mis fuerzas y un hombre que pasaba por allí oyó mis alaridos. Aterrorizado, trataba de descubrir de dónde venían los gritos, cuando al fin levantó la tapa del cubo. Yo estaba cubierto de sangre, pero muy vivo. El hombre me llevó a su casa envolvién­dome lo mejor que pudo, y me cuidó durante algunos días. Luego decidió quedarse conmigo y criarme, e hizo una solicitud de adopción que le fue concedida.

Crecí con él y con sus amigos, todos homosexuales, bajo un mismo techo. Siendo bebé y durante toda mi infancia, nunca fui tocado, cambia­do, alimentado o ni siquiera besado por una mujer. Nunca conocí el cariño de una mujer. No supe lo que era tener una madre. Me crié en ese ambien­te y en mi adolescencia, naturalmente, me volví homosexual. ¡Lo normal!

Hace algunos años, comencé a descubrir el Evangelio a través de unos miembros de la Iglesia Episcopal. Me invitaron a unirme a ellos y un día tomé la decisión de ser sacerdote en esa iglesia.

El día de mi ordenación, yo estaba de pie con otros candidatos, listo para caminar hacia el altar para recibir el orden sagrado. Pero todos avan­zaron menos yo, porque, muy a mi pesar, me quedé prácticamente clavado al suelo. Parecía como si unos brazos me detuvieran, me impidieran dar un paso hacia adelante. No fui ordenado, y desde entonces siempre me he preguntado por qué yo no me había adelantado con los demás, qué era lo que me había retenido así.

Esta noche, al ver el vídeo, me he quedado realmente conmovido. Mientras mirábamos a esos jóvenes en éxtasis, he sentido claramente unos brazos femeninos rodearme con amor, un amor indescriptible. Una mujer estaba detrás de mí, de esto estoy convencido. Cautivado por el vídeo del cual no podía desprender los ojos, sentí nuevamente ese abrazo. ¡Era algo tan fuerte que apenas podía soportarlo! ¡Creí morir de felicidad! Todo mi cuerpo temblaba. Yo lloraba y lloraba. El calor y el amor de ese abrazo eran tales que literalmente me derretí. Me giré para ver quién era, ¡pero no había nadie detrás de mí! Oí entonces una voz femenina que me decía: “Dan, yo te amo y tú eres mío”. Por primera vez en mi vida sentía unos brazos de mujer estrecharme. ¡Había encontrado a mi madre! Compren­dí entonces en un instante por qué no había podido seguir adelante con la ordenación… ¡Había sido Ella! Ella me lo había impedido, porque la homosexualidad no es de Dios, y yo debía primero abandonar esas prácti­cas, arrepentirme de ellas…

Marcia escuchaba el relato de Dan con el mismo corazón que si se tratara de su propio hijo. A duras penas contenía ella también sus lágri­mas. Comprendió entonces por qué había tenido que hacer el esfuerzo de ir allí esa noche. “Este niño ha sido una víctima incluso antes de salir de las entrañas de su madre”, pensó. Una víctima de nuestra sociedad. Y fue suficiente hablar de las apariciones de María en Medjugorje para que fuera liberado del plan que Satanás tenía para su vida…

—Marcia, ¿qué debo hacer para volverme católico? —le pregunta

Dan.

Hoy en día, San Francisco cuenta con un católico más y el manto de la Gospa  (la Madre) con un habitante más. ¡Y no cualquiera! A este, María lo esperaba desde hacía mucho tiempo, desde que estaba en el cubo de basura. Sí, Ella lo esperaba para abrazarlo, para apretarlo finalmente contra su corazón de madre… Y con sobrados motivos, puesto que Dan está camino del sacer­docio.

Fuente: “Medjugorje: El triundo del corazón” de Sor Emmanuel. Ed. Hijos de Medjugorje.

Juan García Inza

¿Cómo se sabe si tenemos vocación de cura o monja?

A través de una página web

¿Cómo se sabe si tenemos vocación de cura o monja? Los protagonistas nos lo cuentan

La web foryourvocation.org también incluye consejos de padres, madres y educadores sobre cómo ayudar a los hijos en estos momentos.

Actualizado 18 julio 2011

Rome Reports

Descubrir qué vocación tenemos no es nada fácil. Podemos encontrar algunos indicios en las cosas que nos gustan, en el estudio o en el trabajo. De hecho, de esta forma muchos incluso han encontrado la fe.

Para ayudar a quienes están pensando qué quiere Dios de sus vidas, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos ha lanzado esta web en la que a través de originales vídeos, varios sacerdotes y religiosas explican cómo descubrieron su vocación.

Testimonios

El padre John Gerth de la diócesis de St. Petersburg(EEUU) cuenta: “Recuerdo que dije a mi madre que cuando fuese mayor quería ser un sacerdote. Y la semana siguiente le dije que quería ser bombero”.

El padre Jim McNulty de la archidiócesis de Detroit (EEUU) explica: “Cuando pensaba en el seminario preguntaba a Dios:  Pero, ¿de verdad me pides que no vuelva a salir con chicas nunca y que no tenga hijos? ¿Estás de broma?”.

El padre Christopher Martin  de la archidiócesis de St. Louis (EEUU) dice que le sigue sorprendiendo “el cariño de la gente por los sacerdotes”.

El padre Fr. Joseph Pellegrino de la diócesis de St. Petersburg (EEUU) lo tiene muy claro: “Creo que tengo la única vocación en toda la Iglesia en la que, mientras haces tu trabajo, estás hablando con Dios. Es un buen negocio”.

También muchas mujeres se sienten llamadas a dar su vida completamente a Dios. En muchas, esta llamada se traduce en ser monjas. Por eso, estos vídeos incluyen también sus historias y sus consejos.

La hermana Michele Schafer explica su experiencia: “Una vez me preguntaron si por ejemplo nos depilamos. Me quedé pasmada… por supuesto que nos depilamos las piernas, somos personas normales”.

La hermana Mary Fidelis, de las Clarisas de la Adoración Perpetua cuenta que “no es como elegir una carrera; esto es algo para lo que has sido elegida”.

La hermana Augustine Marie, perteneciente a las Clarisas Pobres de la Adoración Perpetua, apunta una idea: “Creo que cualquier chica católica debe plantearse la posibilidad de la vida religiosa, dar al Señor la oportunidad de decirnos si es lo que ha pensado para nosotras”.

La web foryourvocation.org también incluye consejos de padres, madres y educadores sobre cómo ayudar a los hijos en estos momentos.

Un interesante recurso para hablar con otros que también están considerando dar así la vida a Dios o para conocer a quienes ya han dado este paso.

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

Sí que hay vocaciones

La hermana Elvira María, diez años descubriendo en Internet a «las monjas del futuro»

Las redes sociales revolucionan nuestro entorno… y para hablar de Dios hay que estar en él. Y es lo que ella enseña a otras religiosas.

Actualizado 18 julio 2011

Rome Reports

En la actualidad Internet se utiliza para cualquier cosa. Y si no que se lo digan a estas monjas (ver vídeo abajo) que están aprendiendo a usar la red de redes para algo poco habitual.

Desde hace años, la hermana Elvira María de Witt, religiosa holandesa del Divino Corazón de Jesús, utiliza Internet para conectar con otras jóvenes que buscan dar sentido a sus vidas. Tuvo la idea cuando vio que cada vez menos iban a misa. Por eso decidió conectarse con ellas a través de Internet para que ellas volvieran a conectarse con la religión. “¿Sabes dónde encontrar a las futuras monjas? Están en Internet. Todas las candidatas las encontré por Internet. Ahora tenemos estas reuniones sobre este tema y creo que es estupendo.Quiero estar ahí para cada joven que busque. Quiero ayudarles a encontrar su camino. Puede ser con nosotras, puede ser en otra congregación o casándose”, explica la hermana.

A través de Internet se conecta con gente de Holanda, Irlanda, Alemania o Estados Unidos. Es una manera de hablar de Dios, pero también de estar presente en la era digital. Asegura que las posibilidades son tan grandes que no pueden ser pasadas por alto.

“Llevo haciendo esto diez años, pero todavía hoy hay hermanas que nunca han entrado en Internet, tienen una dirección de email pero no la utilizan nunca”, cuenta la Hermana Elvira.

Asegura que entrar en la era digital puede suponer un reto, pero que sus beneficios son mucho mayores que los obstáculos.

Al pie de las Montañas Rocosas

Los planos son espectaculares

Al pie de las Montañas Rocosas construirán un monasterio gótico y lo financiarán con café

«Lo difícil se hace, lo imposible se intenta», dijo Napoleón. Algo así, y mucha fe en la Providencia, inspiran a una comunidad carmelita de Wyoming.

Actualizado 17 julio 2011

 C.L./ReL

Mystic Monk Coffee es una marca que permite ayudar a una buena causa y al mismo tiempo saborear un café de primera.

Distribuye los granos que tuestan los monjes carmelitas de Wyoming, que tienen en esa actividad una de las fuentes de financiación para un proyecto mucho más ambicioso: la construcción de un gran monasterio de estilo gótico al pie de las Montañas Rocosas.

El Hermano Java, en plena tarea.

Y todo, en buena medida gracias al hermano Java, el experto de la comunidad en la selección de los granos para crear un café de gourmet, y en darles el tostado preciso para -dice la publicidad de la marca- “hacerte estremecer de gusto”.

Si esto es así, los monjes tendrán conseguido buena parte de su objetivo. Aunque no nacieron, obviamente, para cultivar café. Esta comunidad (Monjes de la Santísima Virgen María del Monte Carmelo) se creó en 2003 en la diócesis de Cheyenne para continuar la tradición eremítica de los carmelitas, y de ahí que escogiesen para establecerse un lugar apartado, al norte del estado de Wyoming, para llevar una vida de soledad y silencio.

En 2009 se creó la Fundación Nuevo Monte Carmelo para construir el citado

Simulación de lo que será el monasterio.

monasterio, y no por capricho, sino porque el continuo fluir de vocaciones lo ha hecho imprescindible. La mayor parte de los nuevos monjes tienen entre 18 y 30 años, y se forman en las tradiciones carmelitas -incluida su propia liturgia- y en la espiritualidad de San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús y Santa Teresita del Niño Jesús, en un ambiente de penitencia, trabajo y oración.

El objetivo de la ubicación planeada no es otro que facilitar, afirma la

Donde la naturaleza ayuda a orar.

Fundación, “la vivencia en plenitud de las vocaciones contemplativas de estos jóvenes”. Y ciertamente la naturaleza, en uno de los parajes más bellos de los Estados Unidos, ayuda a ello.

Una taza de buen café, por supuesto, también, que para orar hay que estar bien despierto.

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¿Qué esconde el mosaico de la Plaza de San Pedro?

La plaza fue diseñada por Bernini

La plaza de San Pedro fue diseñada en 1657. Se construyeron las columnas, las dos fuentes y las 162 estatuas de santos. Pero faltaba un detalle: en el centro de la Cristiandad no había ninguna imagen de la Virgen María.

Actualizado 15 julio 2011

Rome Reports

La plaza de San Pedro, tal y como la conocemos hoy, fue diseñada por Bernini en el año 1657. Él y sus sucesores idearon las imponentes columnas, las dos bellísimas fuentes y las 162 estatuas de santos. Pero faltaba un detalle muy importante: en el centro de la Cristiandad no había ninguna imagen de la Virgen María. De ésto se dio cuenta un joven universitario en la Semana Santa de 1980. Y se lo dijo a Juan Pablo II durante una audiencia. El arquitecto Javier Cotelo recuerda perfectamente la escena.

El arquitecto Javier Cotelo reproduce la escena: “Santo Padre, esta plaza está incompleta: he mirado y hay tantos santos… Están ahí todos los santos y no he encontrado una imagen de la Virgen que presida la plaza. “Bene, bene, muy bien, entonces habrá que completar la plaza”, dijo el Papa”.

El estudiante estaba en Roma para participar en el UNIV, un congreso organizado por personas del Opus Dei. Por eso, contó la conversación al sucesor de San Josemaría Escrivá, Álvaro del Portillo, quien cuando supo que a Juan Pablo II le gustaría que hubiera una imagen de la Virgen en San Pedro, pidió al arquitecto Javier Cotelo que buscara el lugar más adecuado en la plaza.

Cotelo explica que “era difícil porque la plaza estaba muy llena de estatuas y de santos y no podía ser una estatua más. Y tenía que ser un sitio singular, importante, y al mismo tiempo no podía ser una cosa rica”.

Después de muchas visitas a San Pedro y horas de trabajo, encontró una buena solución el 17 de mayo de 1980. La mejor opción era colocar un gran mosaico en uno de los edificios que hay junto a la plaza.

“El sitio está situado entre la plaza de San Pedro y el Cortile di San Damaso. Es como un chaflán de un edificio fino y esa ventana seguramente no era necesaria porque había cinco o seis en el lateral, y también hacia San Dámaso había unas cuantas…”, afirma Javier.

Estos son los bocetos del proyecto que entregó dos veces al Papa: primero en julio de 1980 y después en enero de 1981. Seis meses más tarde, supo que el taller de mosaicos del Vaticano estaba preparando esta imagen para ese lugar.

Colocaron el mosaico el 7 de diciembre de 1981 y un día después Juan Pablo II lo bendijo desde su ventana. Tres días más tarde dio las gracias por la idea a Álvaro del Portillo.

El Papa invitó a don Álvaro dos días después a desayunar, era bastante habitual que invitase a gente a desayunar, y le habló de la imagen de la Virgen y de lo agradecido que estaba por haberla puesto. Y le regaló el cartón que se hizo para hacer el mosaico”, cuenta el arquitecto.

Ese cartón todavía se conserva. Reproduce la imagen de la “Mater Ecclesia” y se inspira en a la imagen de María más antigua que hay dentro de la basílica de San Pedro.

En diciembre 2011 se cumplirán 30 años de su colocación. Con ella, la plaza quedó completa. Por eso, puede decirse que es también la última piedra de la plaza de San Pedro.

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