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Archivo para 16 mayo 2011

Nacer de nuevo del agua y el fuego

“Sin identidad”: un thriller para nacer de nuevo del agua y el fuego

Nadie, ni siquiera su esposa, acepta que el doctor Martin Harris sea quien dice ser y hay quien quiere matarle

Pablo J. Ginés

El director barcelonés Jaume Collet-Serra (tiene 37 años y lleva desde 1992 afincado en Hollywood) presentó este thriller de misterio y acción en la Berlinale ganándose la simpatía de los periodistas alemanes, que aplaudían en las escenas de acción ambientadas en calles que conocían bien. Aunque el libro en el que se basa está ambientado en París, él trasladó la acción a Berlín, “una ciudad que también busca su identidad”, dijo.

En cierto momento, Bruno Ganz, soberbio actor que interpreta a un antiguo agente de la Stasi comunista (“a mucha honra”, dice) reconvertido en anciano detective, afirma que “los alemanes somos expertos en olvidar: hemos olvidado que fuimos nazis, y después hemos olvidado 40 años de comunismo”. Algunos pensamos que casi toda Europa y Occidente está aquejada de esta pérdida de memoria y raíces, y vive con una identidad ficticia, falsa, incompleta al menos, que de alguna forma ha llegado a creerse.

La mención nazi nos retrotrae al inicio de “El triunfo de la voluntad” de la documentalista preferida de Hitler, Leni Riefenstahl: un avión entre las hermosas nubes, el sol sobre ellas, desciende a la ciudad, y sale el hombre, el Führer. También “Sin identidad” empieza así, con el sol sobre las nubes, el reino celestial de pureza… y luego, la sombra, la oscuridad dentro del avión… y en esa oscuridad, el señor y al señora Harris. ”¿Qué le trae a Berlín, señor Harris?”, preguntan en aduanas. “Un congreso de biotecnología”, dice él. Pero la señora Harris luego se burla: no, no es eso. El espectador avezado ya verá que no es lo que parece.

Nacer del agua… y que el mundo te olvide

En un accidente, el taxi de Harris cae al río y la taxista, inmigrante bosnia en una sociedad hostil, le salva de las aguas. Ese es el primer nacimiento de Martin Harris: nacer del agua (con la ayuda de una mujer). Tras cuatro días en coma, ha olvidado algún aspecto de su vida, parece. Pero al mundo le ha pasado algo distinto: nadie le reconoce, ni siquiera su mujer, y otro hombre le sustituye y parece saberlo todo de él. Y si los demás dicen que yo no soy yo, ¿entonces quién soy? ¿Quién puede decir quién soy?

Más adelante descubre que asesinos profesionales intentan matarle, a él, pobre profesor, y a todos los que le conozcan. “Sé como son esos tíos, son como los que mataron a mi familia en Bosnia”, le dice la joven taxista, huérfana y fugitiva de la violencia. Después llegará el segundo bautismo, la gran explosión, el bautismo de fuego (bautismo también “en verdad”, que es lo que enseña el Espíritu Santo, de quien la Biblia dice que “convence de pecado”). Harris se verá reconvertido en el hombre nuevo y tendrá que matar (físicamente, con un cristal roto y afilado) al hombre viejo. Como resultado, la tierra fructificará y muchos comerán hasta saciarse.

La película, el mismo Collet-Serra lo admite, homenajea al mejor Hitchcok. Es la única película que conozco en que un personaje importante muere intentando evitar contra reloj una explosión (lo normal es que lo consigan in extremis). Los que se aferran a su maldad son gravemente castigados, y también algunos que demasiado tarde intentan atenuar su mal. Un tipo duro (blando, en realidad, es decir, sin esperanza) se suicida con cianuro: otro tipo duro, esclavos de la cultura de la Muerte, le alaba por tener valor. Pero, como se dice en ruso, “al perro, muerte de perro”: la Parca se cobrará su tributo.

¿Quién soy yo?

Nadie se aburrirá en esta película, aunque el ritmo maestro de la primera media hora pierde luego algo de fuelle. Liam Neeson es un magnífico protagonista y las escenas con coches son trepidantes. Pero hay que suspender voluntariamente la incredulidad en los aspectos psicológicos y, para quien estas cosas le intereses, en los teológicos.

¿Quién es verdaderamente Harris? El cartel de la película dice: “recupera tu vida”. El mero voluntarismo con que se afronta una metanoia brutal es poco creíble sin elemento sobrenatural. Quien quiera salvar su vida, antes ha de perderla; para recuperar la vida, hay que entregarla.

El verdadero Harris es el hombre que Dios quiere que sea. Sin Dios, sin un observador objetivo, 100% neutral, ¡100% implicado!, no hay salida del mero juego de los roles.

Categorías:Audiovisual, Mundo, Religión

Integración de 13TV y Popular TV

Los obispos desean tener una televisión de cobertura nacional

Giménez Barriocanal confirma la integración de 13TV y Popular TV

El vicepresidente para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, ha afirmado que los obispos trabajan para lanzar una televisión de cobertura nacional, ya que la Iglesia católica considera «tremendamente importante tener una presencia en los medios de comunicación» y «absolutamente fundamental» dar a conocer su labor en medios audiovisuales.

(Servimedia/InfoCatólica) Giménez Barriocanal ha subrayado que la CEE trabaja en la integración de Popular TV y 13 TV “con la idea de que la Iglesia pueda disponer de una televisión a nivel nacional, siempre unida a un proyecto de viabilidad y de sostenibilidad, que a día de hoy los proyectos de las televisiones locales no tienen”.

Preguntado por el futuro laboral de los trabajadores de Popular TV, Giménez Barriocanal ha asegurado que continuarán los que tengan contrato indefinido y al resto se les buscará “una fórmula”.

“Pero siempre hay que buscar modelos que se puedan sostener. Lo demás son ilusiones”, apostilla el responsable de la economía de la CEE.

Por último, ha destacado que la Conferencia Episcopal Española mantiene “a día de hoy” el único proyecto de televisiones locales, ya que “todos los demás han ido cerrando”. “Los procesos concesionales de las licencias autonómicas y locales no han ido como nosotros pensábamos”, ha asegurado.

El Papa pide rezar por los católicos chinos

Cristo vive en China su pasión

El Papa pide a la Iglesia entera que rece por los católicos chinos

El papa Benedicto XVI dijo hoy que los católicos chinos quieren la unidad «con la Iglesia universal, con el Pastor Supremo, con el sucesor de Pedro» y pidió a los todos los católicos del mundo que recen por la Iglesia en China. «La Iglesia en China, sobre todo en este momento, tiene necesidad de la oración de la Iglesia universal«, aseguró el Santo Padre, quien recordó el pasaje del libro de los Hechos de los Apóstoles en el que San Pedro es liberado por un ángel gracias a la oración de los fieles.

(Agencias/InfoCatólica) Benedicto XVI afirmó que en China “como en otras partes, Cristo vive su pasión. Mientras aumenta el número de los que lo reciben como su Señor, por otros, Cristo es rechazado, ignorado o perseguido”.

“Sabemos por los Hechos de los Apóstoles”, explicó el Santo Padre, “que cuando Pedro estaba en la cárcel, todos rezaron con fuerza y obtuvieron que un ángel lo liberara. También nosotros hacemos lo mismo: rezamos intensamente, todos juntos, por esta Iglesia, confiados en que, con la oración, podemos hacer cualquier cosa muy real por ella”.

El Papa aseguró que “los católicos chinos, como dije muchas veces, quieren la unidad de la Iglesia universal, con el Pastor supremo, con el sucesor de Pedro. Con la oración podemos obtener para la Iglesia en China permanecer una, santa y católica fiel y firme en la doctrina y en la disciplina eclesial. Ella merece todo nuestro afecto”.

Refiriéndose al sufrimiento de los católicos chinos Benedicto XVI manifestó: “Sabemos que, entre nuestros hermanos obispos, hay algunos que sufren y son oprimidos en el ejercicio de su ministerio episcopal. A ellos, a los sacerdotes y a todos los católicos que encuentran dificultades en la libre profesión de la fe expresamos nuestra cercanía. Con nuestra oración podemos ayudarlos a encontrar el camino para mantener viva la fe, fuerte la esperanza, ardiente la caridad hacia todos e íntegra la eclesiología que hemos heredado del Señor y de los apóstoles y nos ha sido transmitida con fidelidad hasta nuestros días”.

“Con la oración”, ratificó el Obispo de Roma, “podemos obtener que su deseo de estar en la Iglesia una y universal supere la tentación de un camino independiente de Pedro. La oración puede obtener, por ellos y para nosotros, la alegría y la fortaleza de anunciar y de testimoniar, con toda franqueza y sin impedimento, a Jesucristo crucificado y resucitado. El Hombre nuevo, vencedor del pecado y de la muerte”.

Católicos en China

En China hay entre 8 y 12 millones de católicos, según datos del Vaticano, divididos entre los pertenecientes a la Iglesia oficial -controlada por el Gobierno comunista y conocida como Patriótica- y la clandestina, en comunión con Roma y perseguida.

Uno de los puntos que enfrenta a ambas partes es el nombramiento de los obispos, pues el Vaticano reclama que sólo pueden ser designados por el Papa, mientras que la “Iglesia Patriótica” ha ordenado obispos sin el visto bueno de la Santa Sede.

El Vaticano y China no mantienen relaciones diplomáticas desde 1951, después de que Pío XII excomulgara a dos obispos designados por el Gobierno chino, que a su vez expulsó al nuncio apostólico, que se estableció en la isla de Taiwán.

Para reanudar dichas relaciones, China exige que el Vaticano rompa previamente con Taiwán y que no “interfiera” en los asuntos internos chinos.

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

El bautismo del legendario Bob Marley

Su vida familiar no fue ejemplar, pero predicó la paz

El bautismo del legendario Bob Marley: del rasta a la fe cristiana, poco antes de morir

Cuando el emperador etíope Haile Selasie supo en 1966 que en Jamaica los rastafari le adoraban como a Dios encarnado, envió unos misioneros para intentar deshacer el malentendido.

Actualizado 19 mayo 2011

P. J. Ginés / ReL

Bob Marley, “el rey del reggae”, tenía sólo 36 años cuando un cáncer acabó con su vida hace 30 años (el miércoles 11 de mayo se cumplía el aniversario). Durante casi toda su vida, el famoso cantante jamaicano fue un devoto de la doctrina rastafari, que considera al emperador etíope Haile I Selassie (1892-1975) como la encarnación de Dios.

En1966 el emperador etíope visitó Jamaica y conoció la religión rastafari y como consecuencia envió misioneros de la Iglesia Ortodoxa Etíope, la oficial de su país, a predicar a la isla: africanidad, la herencia de Salomón y el Antiguo Testamento eran su patrimonio. El arzobispo Abuna Yesehaq invirtió muchos años en hacer amistades en la isla caribeña, entre ellas Bob Marley. Esa amistad fue lo que condujo al bautismo del músico pocos meses antes de su muerte.

Cuando se bautizó, se abrazó a su familia y lloró; todos lloraron juntos durante media hora“, explicaría el arzobispo en una entrevista de 1984 en el Jamaica´s Sunday Gleaner.

Por un lado, Marley sabía entonces que estaba enfermo, aunque continuaba con sus giras y viajes. Por otro lado, su vida no había sido ejemplar en el aspecto familiar, ni siquiera para el estándar rastafari: demasiados hijos con demasiadas mujeres distintas, aunque solo estuvo casado con una. Abrazar el cristianismo, asumir a Jesucristo como único y verdadero Salvador, era visto como una traición por muchos “rastamen”, algo que enfureció a muchos de sus amigos. Pero él renunció a todo para acercarse a Dios. En su álbum “Uprising“, de mayo de 1980, un año antes de morir, se encuentra su  Redemption Song: “my hand was made strong / By the ´and of the Almighty” (“mi mano fue fortalecida / por la mano del Todopoderoso”).

“Bob no era una estrella de rock mundano. Probablemente es más adecuado decir que era un músico religioso que había triunfado en el mundo secular“, escribe Christopher Stefanick, director del Ministerio para Jóvenes de la archidiócesis de Denver. En su canción “One Love”, que la BBC consideraría “la canción del milenio”, canta: “dad gracias y alabanza al Señor y me sentiré bien“. Y en “Forever Loving Jah” (“Jah” es Yavé, Dios, en la cultura rastafari) “Marley claramente reza, no es una mera actuación; la alabanza a Jah está en toda su obra“, insiste Stefanick.

“Los rastas creen que el cannabis quita las barreras mentales para lograr un pensamiento iluminado, y basan su peinado en la ley del Antiguo Testamento, pero aunque estas doctrinas sean cuestionables, está claro que una fe sincera en Dios y el servicio a su gente fueron las fuerzas que condujeron la vida y la música de Bob”, añade Stefanick en un artículo del “Denver Catholic Register“.

Usó la música para predicar la paz, en la violenta Jamaica y en los países que se independizaban en África. En 1976 le tirotearon, pero dos días después, aún con dos heridas de bala serias, quiso actuar porque “los que quieren hacer este mundo peor no se toman un día libre, ¿cómo voy a hacerlo yo?”

El arzobispo etíope Yesehaq se ganó el cariño de Bob y muchos rastas mediante el testimonio y la convivencia. Cuando la policía detenía rastas y les rapaba la cabeza el arzobispo acudió al comisario y logró que detuviera la persecución. Bob hizo donativos a su incipiente parroquia y hasta le dio una de las casas en las que vivió Yesehaq durante años.

“Bob lloró cuando el arzobispo le invitó a convertirse y dar su corazón a Cristo. Decidió aceptar el bautismo”, explica el actual párroco de los ortodoxos de rito copto de la isla, el padre Lloyd Malakot. “Muchos rastamen le consideraban un profeta, y yo, como líder de la Iglesia en Jamaica, vi que era un profeta por derecho propio. Su música estaba inspirada por Dios. Era una expresión de su creencia en que Dios estaba con él. Inspiró a muchos a entrar en la iglesia, incluso hoy. Hace cinco meses bauticé un sacerdote rasta con sus grandes trenzas que entró en la iglesia con su esposa“, afirma Lloyd Malakot.

Su muerte fue dolorosa, y rezaba al final para reunirse con Dios. “Jesús, llévame”, era lo que su viuda le oyó decir.  Las últimas palabras a su hijo Ziggy Marley fueron: “el dinero no puede comprar la vida”. Su funeral mezcló elementos rastafari y la lirturgia ortodoxa etíope.

“He visto muchas camisetas que muestran la cara sonriente de Bob con una hoja de marihuana a su lado. Me gustaría crear una camiseta de la cara de Bob junto a una cruz”, escribe Stefanick.

La última revelación

Actualizado 18 mayo 2011

Al leer las declaraciones sobre el demonio el P. Gabriele Amorth,  que publica nuestra página, he pensado inmediatamente en la magnífica novela “La última revelación” publicada por “LibrosLibres”.  En ella se narra, con un estilo literario muy cuidado, lo que supone  la intervención diabólica en las más altas instancias de la Iglesia para tratar de destruirla desde dentro.

 

Esta novela es una contestación a la deplorable  “Código Da Vinci”, que tanto daño ha hecho a nivel mundial. Muchos se creyeron las invenciones que narraba su autor, y terminaron dejando la Iglesia. Conozco casos muy concretos. Me dolía mucho ver cada día en el balcón principal del que fue mi Seminario Mayor, hoy vendido y convertido en Escuela de Arte Dramático, una gran pancarta publicitaria sobre el libro de Dan Brown y la película sacada de él. Encima de ese balcón estaba la imagen de San Fulgencio, patrono de la Diócesis. Todo un año exhibieron la pancarta a todo color. En aquel lugar, que desde el siglo XVI había albergado a aspirantes al sacerdocio, se estaban cometiendo verdaderas profanaciones. Un día me comenta una profesora del Centro que por los pasillos se hacían procesiones blasfemas, y que allí ocurrían cosas extrañas. Me solicitaron que hiciera un exorcismo. Yo no quise entrar al edificio, no lo he hecho desde que dejó de ser Seminario, pero desde el balcón de mi despacho en el Obispado, que da al patio del “Centro Dramático” hice el exorcismo pidiendo por todos. Aquella profesora moriría al poco tiempo de una enfermedad traicionera, y muchos rezamos  por su alma.

En la novela “La última revelación” del escritor americano Joseph Thornborn  se narra magistralmente lo que supone todo un complot a nivel mundial, inducido y organizado por la masonería, para desautorizar los Evangelio Canónicos, eliminar al Papa, y propagar falsamente casos de pederastia en personas allegadas al Vaticano. Toda la trama te va llevando, con un desarrollo preciso y lógico, a pensar que enemigo tiene las de ganar. Pero Dios nunca deja indefensa a su Iglesia. Y el demonio tiene poder, pero no es todopoderoso.

El padre Gabriele Amorth, habla de los poderes extraordinarios del demonio:

La posesión demoníaca para la cual se requiere un exorcismo, la vejación demoníaca, como la que sufrió en reiteradas ocasiones el Santo Padre Pío de Pietrelcina que era golpeado físicamente por el demonio; las obsesiones que llevan a la persona a la desesperación; y la infestación, que es cuando el demonio ocupa un espacio, un animal o incluso un objeto”.  Y todo esto está ocurriendo hoy. El mal que hay en el mundo no ha surgido por generación espontánea. Los males de la Iglesia no son casualidad. El demonio actúa, pero como dice el P. Amorth debemos estar muy convencidos de que el demonio existe para poder combatirlo.

Tenemos poderosos aliados: La Virgen María y, en nuestros días, al Beato Juan Pablo II, al que el demonio tiene especial inquina por lo que ha supuesto para la defensa de la fe y la salvación de miles de jóvenes.

Recomiendo la lectura de “La última revelación” que, aunque es una novela, les va a abrir los ojos a más de uno, y puede que aquellos que se marcharon por el “Código Da Vinci” vuelvan por la “La última revelación”.

JPII veneró una imagen de la Virgen proveniente de Medjugorje

La Madonna de Civitavecchia supuestamente lloró 14 veces

Revelan que JPII veneró una imagen de la Virgen proveniente de Medjugorje que lloraba sangre

Tras la beatificación del pontífice, el obispo emérito de la diócesis, decide sacar a la luz el hecho acontecido en el Vaticano en junio 1995.

Actualizado 18 mayo 2011

Rome Reports

El Papa Juan Pablo II veneró esta imagen de la Virgen de Civitavecchia, una estatua de yeso proveniente de Medjugorje que supuestamente había llorado sangre en 14 ocasiones.

Lo asegura en el libro “La Madonnina de Civitavecchia. La verdadera historia de un doloroso drama de amor” monseñor Girolamo Grillo, obispo emérito de esta diócesis a 50 kilómetros de Roma.

Dice que el secretario personal del Papa, Stanislaw Dziwisz, le llamó para que acudiera al Vaticano con la estatua. Era el 9 de junio de 1995, tres meses después de que el obispo viera con sus propios ojos el extraordinario llanto de la estatua.

“Estuvimos rezando largo rato. Durante la cena, el Papa me pidió que le contase lo sucedido. Empecé a explicárselo pero paré porque me di cuenta de que él sabía más que yo. Me quedé impresionado. Después habló sobre el significado de este llanto. Después de cenar me ordenó que mantuviese esto en silencio y que un día, yo debía contar al mundo que Juan Pablo II había venerado la imagen de Virgencita de Civitavecchia. Le pregunté cuándo y me dijo que me daría cuenta yo sólo”, dice monseñor Grillo .

Como prueba de este encuentro, muestra en su libro una carta en la que relataba esta visita, firmada y fechada por el propio Juan Pablo II.

“Le pregunté a don Stainslaw: ¿Quién me creerá, quién creerá lo que he escrito en mis diarios? Me dijo que describiera en una carta lo sucedido esa noche y que le enviase dos copias. Una semana después me devolvió lo escrito firmado por Juan Pablo II”, relata el obispo emérito de Civitavecchia.

Además el obispo asegura que el cardenal Angelo Sodano, entonces Secretario de Estado, le llamó varias veces en nombre del Papa para que tuviese fe y creyese en el llanto extraordinario de la estatua.

Sin embargo, el Vaticano, en concreto la Congregación para la Doctrina de la Fe, no ha hecho ninguna declaración oficial que validase estos hechos extraordinarios.

No consta que sea sobrenatural, pero…

“Durante una primera investigación de una comisión se concluyó con la definición “non constat de sopranaturalitate”, una conclusión un poco imprecisa que viene a decir que en ese momento no se puede constatar su origen sobrenatural. No es la conclusión negativa, “constat de non”, que significa que consta que  no es sobrenatural”, explica el vaticanista Andrea Tornielli.

Para monseñor Grillo la beatificación de Juan Pablo II ha sido el signo de que debía hacer pública esta veneración. Nuevos episodios de una historia sobre la que la Iglesia no ha pronunciado todavía su última palabra.

La historia de la conversión de Gary Cooper

Uno de los galanes más populares del cine

La historia de la conversión de Gary Cooper: de los rodajes de cine, a ir todos los domingos a misa

Hace 50 años que murió el actor, y para recordarlo, sale a la luz la historia de su conversión, donde el Papa Pío XII jugó un rol protagónico.

Actualizado 17 mayo 2011

A. Méndiz/ Jesucristo en el Cine

El 13 de mayo de 1961 fallecía Gary Cooper, uno de los grandes galanes de la historia del cine. Para recordarle, he querido reproducir un post que publiqué tiempo atrás: la historia de su conversión, en la que, junto a la insondable intervención divina, se dio también la mediación de un amigo: alguien que supo orientar, sin violencia, en el momento oportuno…

Frank James Cooper nació en Montana (Estados Unidos) el 7 de mayo de 1901. Era hijo de unos inmigrantes ingleses, que poseían de un inmenso rancho. El futuro actor aprendió allí a montar a caballo, habilidad que demostraría después en numerosos westerns.

Tras cursar estudios primarios en Inglaterra, regresó a montana y trabajó como dibujante de tiras cómicas en diversas publicaciones. Después decidió probar fortuna en el cine, y en los años veinte logró pequeños papeles en películas del Oeste, en las que ya se acreditaba como Gary Cooper. A mitad de los treinta es una de las máximas estrellas de Hollywood: rueda grandes filmes como “Adios a las armas” (1932), “Tres lanceros bengalíes” (1935) o “Beau Geste” (1939). En 1941 logra su primer Óscar por “El sargento York”, y en 1952, el segundo por “Sólo ante el peligro”.

Pío XII tuvo la “culpa” de su conversión

Precisamente en esos años es cuando tiene lugar su encuentro con el Papa Pío XII. Su esposa y su hija eran católicas, y él accedió a acompañarlas cuando consiguieron ser recibidas por el Santo Padre. En el libro que escribió sobre su padre, su hija Mary recordaba aquel momento: “El entusiasmo nos embargó a todos a medida que se aproximaba la audiencia con el Papa. (…) Estábamos todos en una sala dorada del Vaticano con una veintena de invitados más. Habíamos comprado rosarios, anillos y medallas para que los bendijera Su Santidad, y papá tenía un buen puñado de esos objetos en sus manos. Cuando el Papa llegó a su lado, quiso arrodillarse para besarle la mano, y perdió un poco el equilibrio. Se le cayeron entonces todas las medallas, perlas y rosarios, que rodaron con estrépito por toda la habitación. Algunas quedaron bajo el manto del Pontífice, que supo sacar a mi padre de su monumental vergüenza con una sonrisa y un gesto de comprensión”.

A mitad de los cincuenta –sigue recordado su hija- “comenzó a pensar en su posible conversión. No hablaba mucho de ello, simplemente nos acompañaba a Misa casi todos los domingos. La excusa que daba era que deseaba oír los fantásticos sermones del padre Harold Ford”.

Un sacerdote, compañero de aficiones

Este joven y celoso sacerdote correspondió al interés de Gary Cooper con una dedicación entusiasta: “No le sermoneó con el azufre y el fuego del infierno –escribe Mary en su libro- sino que supo hacerse amigo suyo. (…). Mi madre le invitó un día a merendar para que pudiera charlar con mi padre. Y, nada más entrar en la sala de armas, se ganó a mi padre manifestando un gran deseo de practicar la caza y la pesca. En los meses siguientes fue su compañero inseparable en el buceo, la caza y todo tipo de excursiones”.

Durante aquellas salidas, el padre Ford fue explicando a Gary Cooper la riqueza de la Fe católica. Y, cuando ya casi estaba decidido, le dio a leer “La montaña de los siete círculos”, una autobiografía del monje Thomas Merton en el que narra su conversión. Aquello fue el empujón definitivo. El ya veterano actor se bautizó en la Iglesia católica en mayo de 1959, apadrinado por su amigo Shirley Burden, que era también converso.

A las pocas semanas de su conversión, empezaron a manifestarse los primeros síntomas del cáncer que le llevaría a la tumba. Luchó en silencio con su enfermedad, mientras rodaba sus últimas películas: “El árbol del ahorcado” (1959), “Misterio en el barco perdido” (1960) y “Sombras de sospecha” (1961). Con la salud ya deteriorada, en 1960 recibió un Óscar especial de la Academia “por su larga y extraordinaria carrera”. Durante 35 años, había intervenido en más de cien películas, la mayoría como protagonista. Murió el 13 de mayo de 1961 y fue enterrado en el cementerio católico de Santa Mónica.

Su conversión fue muy sonada entre los artistas

En octubre de ese año, Thomas Merton escribió una carta a su hija Mary en la que le decía: “Como todo el mundo, yo también adoro las películas de Gary Cooper. Aunque sea monje, me encanta verlas. Incluso tuve la secreta esperanza de que, si algún día ‘La montaña de los siete círculos’ se llevaba a la pantalla, tu padre sería el protagonista del filme. Por muchos motivos, me hubiera gustado mucho que hiciera ese papel”.

La influencia de su conversión fue enorme en el mundo de los artistas. Ernest Hemingway, que fue un gran amigo suyo, recuerda que pocas semanas antes de la muerte del actor hablaron largo y tendido sobre el catolicismo. Al final, con la voz muy seria, Gary Cooper le dijo: “Tú sabes que tomé la decisión correcta”. Según reconoció después, Hemingway no olvidaría nunca aquella conversación. Aquel moribundo tumbado en la cama le había parecido la persona más feliz de la tierra.

«El mundo tiene que saber que Satanás existe»

El exorcista Amorth a Lucifer: «Por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?». El demonio responde…

«He tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes», relata el exorcista de la diócesis de Roma, de 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber.

Actualizado 18 mayo 2011

ACI

El padre Gabriele Amorth, sacerdote exorcista de la diócesis de Roma (Italia) y uno de los más conocidos del mundo, señaló a ACI Prensa que el ahora Beato Papa Juan Pablo II se ha convertido, en los últimos años, en un poderoso intercesor en la lucha contra el demonio.

El Padre Amorth tiene 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber. Lo primero que dijo en la entrevista es que “el mundo tiene que saber que Satanás existe“.

En su pequeña y sencilla oficina en la zona sureste de Roma en donde ha llevado a cabo miles de exorcismos, el sacerdote contó que a veces invoca la ayuda de santos hombres y mujeres, entre los que destaca Juan Pablo II, beatificado por el Papa Benedicto XVI el pasado 1 de mayo en Roma ante un millón y medio de fieles.

Durante los exorcismos, contó el sacerdote a ACI Prensa, “le he preguntado al demonio más de una vez: ‘¿por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?’ Y he tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes”.

La caída del comunismo y la salvación de los jóvenes

“La primera, ‘porque desarmó mis planes’. Y creo que con eso se refiere a la caída del comunismo en Rusia y en Europa del Este. El colapso del comunismo”.

“Otra respuesta que el demonio me dio fue ‘porque arrebató a muchos jóvenes de mis manos’. Hay muchos jóvenes que, gracias a Juan Pablo II, se convirtieron. Tal vez algunos ya eran cristianos pero no practicantes, y luego con Juan Pablo II volvieron a la práctica”.

Al ser preguntado sobre el intercesor más efectivo de todos, el P. Amorth contestó a ACI Prensa sin dudar: “por supuesto que la Virgen es la más efectiva. ¡Y cuando la invocas como María!”.

¿Por qué te asustas más cuando invoco a María?

“Una vez le pregunté a Satanás. ‘¿pero por qué te asustas más cuando invoco a Nuestra Señora que cuando invoco a Jesucristo?’ Me contestó ‘porque me humilla más ser derrotado por una criatura humana que ser derrotado por Él“.

El sacerdote dijo también que es importante la intercesión de los que aún viven a través de la oración. Los cristianos pueden rezar por la liberación de un alma, uno de los tres elementos que ayudan en este proceso a los que se suman la fe y el ayuno.

“El Señor les dio a ellos (los Apóstoles) una respuesta que también es muy importante para nosotros los exorcistas. Dijo que para vencer al demonio se necesita mucha fe, mucha oración y mucho ayuno: Fe, oración y ayuno”.

El padre Amorth dijo además que en la lucha contra el demonio es necesaria “especialmente la fe, se necesita mucha fe. Muchas veces también en las curaciones, Jesús no dice en el Evangelio soy yo quien te ha curado. Dice, en vez de eso, estás curado por tu fe. Quiere fe en la gente, una fe fuerte y absoluta. Sin fe no puedes hacer nada”.

Los cuatro poderes extraordinarios del demonio

El sacerdote miembro de la Sociedad de San Pablo explicó luego a ACI Prensa que “el diablo y los demonios son muchos y tienen dos poderes: los ordinarios y los extraordinarios”.

“El poder ordinario es la capacidad de tentar al hombre para distanciarlo de Dios y llevarlo al infierno. Esta acción se realiza contra todos los hombres y las mujeres de todo lugar y religión”.

Sobre los poderes extraordinarios, el padre Amorth indicó que estos se concentran en una persona específica y existen cuatro tipos:

“La posesión demoníaca para la cual se requiere un exorcismo, la vejación demoníaca, como la que sufrió en reiteradas ocasiones el Santo Padre Pío de Pietrelcina que era golpeado físicamente por el demonio; las obsesiones que llevan a la persona a la desesperación; y la infestación, que es cuando el demonio ocupa un espacio, un animal o incluso un objeto”.

El sacerdote alertó que estos hechos son poco frecuentes pero están en aumento. También manifestó a ACI Prensa su preocupación por la cada vez mayor cantidad de jóvenes que son afectados por Satanás a través de las sectas, las sesiones de espiritismo y las drogas. Pese a ello no se desalienta.

“Con Jesucristo y María, Dios nos ha prometido que nunca permitirá tentaciones más grandes que nuestras fuerzas”, apuntó.

“Breve guía” para la lucha contra el demonio

Finalmente en la entrevista el padre Amorth propuso una breve guía a tomar en cuenta en la lucha contra Satanás:

“Las tentaciones del demonio son vencidas primero que nada evitando las ocasiones, porque el demonio siempre busca nuestros puntos más débiles. Y luego, con la oración. Nosotros los cristianos tenemos una ventaja porque tenemos la Palabra de Dios, tenemos la oración y podemos rezarle al Señor”, concluyó.

La verdadera naturaleza del Camino de Santiago

Verdades olvidadas

La verdadera naturaleza del Camino de Santiago sorprenderá a los amantes del esoterismo

Parecería que está todo dicho sobre la ruta jacobea, pero en una guía sorprendente, José Antonio Ullate redescubre su identidad.

Actualizado 14 mayo 2011

Carmelo López-Arias/ReL

Hasta ahora había tres tipos de guías para hacer el Camino de Santiago. Las más apropiadas inciden en la devoción y la espiritualidad que deben animar al peregrino en su esfuerzo por la santidad. Otras acercan al caminante la impresionante riqueza histórica, monumental y natural que implica el recorrido en cualquiera de sus vías tradicionales (francesa, de la plata, etc.). Por último, están las que quieren ver en él un vademécum de todos los esoterismos, ya sean simbólicos, cosmológicos o telúricos.

Lo que se echaba en falta era una guía que explicara la naturaleza carnal y sobrenatural, la esencia del Camino. Es la que ha escrito José Antonio Ullate Fabo, Guía católica para el Camino de Santiago (Gaudete). Y sorprenderá sobre todo a los partidarios de esas interpretaciones de corte gnóstico, al explicar lo poco que tienen que ver esos fetichismos con la doble realidad, natural y sobrenatural, de la Ruta Jacobea. Pero también a quienes consideran que lo esencial es la búsqueda subjetiva de la transformación interior, aunque sea dentro de los cánones de la más estricta ortodoxia.

A ver y rezar a Santiago

“La esencia del Camino es ir a ver a Santiago y pedir su intercesión”, explica Ullate, quien en este libro defiende la santidad objetiva del Camino: “No se trata de una acción neutra que me santificará si yo estoy en una buena disposición subjetiva. Si así fuese, el Apóstol se convertiría en una mera excusa para mi transformación interior. Es al revés: justo porque Santiago es un poderoso intercesor, y justo porque la Providencia decidió que reposara allí, hay que ir allí y no a otro sitio. Sólo entonces, y mediando por supuesto mi buena disposición, tendrá un efecto santificador que es propio y específico”.

Es decir, hay que tener clara la contraposición entre la hipótesis moderna de que el Camino es algo neutro que se hace bueno o malo dependiendo de las intenciones, de los aportes subjetivos de cada cual, frente a “la santidad objetiva de la peregrinación, cuya lógica interna santifica, atrae hacia la gracia. El Camino es santo en sí mismo y santifica si no nos resistimos a ello”, insiste Ullate.

El autor de esta Guía católica para el Camino de Santiago lo ha hecho en cinco ocasiones, pero no descubrió estas verdades sino mucho tiempo después, con la reflexión posterior. Y, tras siete años dándole vueltas, decidió plasmarlas en unas páginas radicalmente novedosas… aunque no hacen sino recordar algo que estaba muy claro para los antiguos peregrinos, pero que queda hoy muy desdibujado.

“La peregrinación a Santiago, si se la entiende bien, es una práctica muy apropiada para el hombre moderno, porque rompe con nuestra forma mentis habitual y resulta por tanto higienizante”, afirma Ullate. El error contemporáneo consiste en separar el orden natural y el orden sobrenatural, tanto para quedarse con los aspectos puramente turísticos, sociales o deportivos del Camino, como para reducirlo a una fórmula pietista en la que todo lo no espiritual debe ser desterrado.

Lo esencial es lo objetivo

Ni una cosa ni otra: ”La opulencia de frutos naturales del Camino”, explica a preguntas de ReL, y que van “desde la revitalización de los sentidos y la sorpresa ante lo creado a la propensión a la amistad, pasando por el hecho psicológico de que al cambiar de actividad la atención se despeja”, no debe ser negada, sino aprovechada, pero para su recto fin, en la perspectiva católica de que el orden natural está ordenado al sobrenatural.

“El Camino tiene una analogía con los sacramentales. Hay sacramentales-cosa y sacramentales-acción. La Ruta sería algo semejante a éstos: su existencia está en el actuarse, pero no es el actuarse lo que santifica, sino el ajustarse a una regla. No es mi intención al hacerlo la que santifica el Camino. La santidad objetiva del Camino es someterme a una regla que no me he dado yo a mí mismo”, añade el autor.

Su libro va aplicando esta idea acompañando al peregrino desde que comienza a preparar la marcha, y la apoya con historias (ultreyas) propias, ajenas o tradicionales de sucesos acontecidos a lo largo de los siglos, o en su misma experiencia.

No somos ángeles

Pero ¿no es ésta una disquisición puramente teórica?, le preguntamos. “No, porque si comprendemos que el Camino es una obra externa, corporal, que por sí misma está ordenada a la vida sobrenatural, no nos centraremos tanto en cuestiones importantes, pero accesorias (nuestra santidad, nuestra transformación interior), como en la cuestión principal: ir a Santiago a pedir la intercesión del Apóstol. Haciendo eso, cumplimos el fin de la Iglesia. En todas las acciones de la Iglesia, el medio contiene el fin y contiene la intención. Quien llega a Santiago cumple el fin y, si no ha puesto obstáculos a la gracia, verifica la intención correcta. Llegar a Santiago es lo que santifica”.

“No somos ángeles”, concluye Ullate: “Dios crea hombres y salva hombres, y los salva al modo humano, y hay que respetar la humildad del medio, ese caminar penitencial, aunque gozoso a la vez. No tengo que levantarme en cada etapa del Camino e intentar verificar si se operan cambios en mí. Sólo tengo que pensar en llegar, y eso será lo que me santificará”.

Objetivo: la Puerta Santa

Y es que “hoy tendemos a ver la santidad subjetiva desligada de la santidad objetiva de la Iglesia, cuando todos los santos entendieron siempre que son las obras encarecidas por la santidad institucional de la Iglesia las que nos salvan”.

El Camino no era una excepción y así lo entendían los primitivos peregrinos. Esa verdad, tan sencilla, aparece en ocasiones enterrada bajo inmejorables intenciones y cosas “que son todas buenas en sí, como preparar espiritualmente cada jornada, pero que no deben enmascarar la realidad: el fruto sobrenatural se obtiene porque cruzamos la Puerta Santa”.

Alexia, una adolescente santa de hoy

Actualizado 16 mayo 2011

Fui a ver la película ALEXIA. Un documental muy bien hecho. Me gustó su forma de presentar una vida santa normal, de los tiempo modernos, pero con los ingredientes de siempre: el amor a Dios y a su Santa Voluntad.  Uno termina de ver la película con la santa envidia de tener el espíritu de aquella chiquilla. Los momentos más duros lo pasó en la Clínica Universitaria de Pamplona. Me trajo bonitos recuerdos de mis años de Capellán de la misma, en la que fui testigo de otros muchos santos de hoy que allí trabajaron, sufrieron o murieron en paz.

Traigo aquí el testimonio del Dr. Aurelio Chamorro, que la trató en su momento en aquella Clínica y hoy es Jefe de Cirujía del Hospital de Caravaca de la Cruz en Murcia. Lo publicó el diario La Verdad de Murcia

-¿Cómo fue su encuentro con Alexia?

-Conocí a Alexia el mismo día de su llegada a Pamplona, en el mes de junio de 1985; me crucé con ella por un pasillo, iba en silla de ruedas y al verla quedé impresionado por su serenidad, por su simpatía. Tenía dificultades de movilidad, una grave enfermedad pero en su cara destacaba una gran sonrisa, ¡estaba contenta! Con Alexia se inició un trato que iba aumentando día tras día.

-Usted colaboró en su tratamiento.

-Al día siguiente de conocerla fui requerido para colocarle un reservorio subcutáneo, que facilitara el acceso a vías venosas y la administración de los fármacos de quimioterapia. Acudí a su habitación para informarle de los pormenores de esa pequeña operación, y desde el principio encontré en ella una madurez impropia de su edad.

-¿Alexia conocía la gravedad de su enfermedad?

-Era plenamente consciente, no la tenían engañada; a pesar de su edad se enfrentaba a todo con una gran madurez. Le dijeron que tenía cáncer de hueso. En un primer momento le dijo a su madre: ´¡mamá, tengo miedo!´, pero lo expresó con tranquilidad, aceptando el sufrimiento y enseguida le recordó a su madre que de pequeña, en la iglesia, le había dicho a Jesús muchas veces: ´que yo haga siempre lo que tú quieras´.

-¿Cómo era la relación de Alexia con sus familiares, con el equipo médico, con las personas de su entorno más próximo en la clínica?

-Era un encanto, jamás la escuché quejarse. Cuando veía a su madre preocupada le decía: ´No te preocupes, yo estoy contenta´, queriendo quitarle el peso que en ese momento podía sentir. Tenía una especial facilidad para interesarse por las cosas de los demás, era muy sensible a sus problemas. Estaba al tanto de la evolución de todos los niños que había en su planta, se interesaba por nosotros, por los médicos. Si se enteraba de una necesidad, de una dificultad, enseguida lo apuntaba para que no se le olvidase rezar por esa intención en sus oraciones; ´no quiero que se me olvide nada´.

-Usted participó en el tribunal eclesiástico que inició la causa del proceso de beatificación, ¿cuál fue su aportación?

-Fui llamado como testigo. Durante los seis meses que Alexia estuvo en la clínica mi relación con ella y con toda su familia había ido creciendo; mis visitas diarias, cada vez que encontraba un hueco en el trabajo, me llevaron a integrarme, como un miembro más, en su familia. De este modo, al tiempo que aumentaba mi cariño hacia ella, me convertía en testigo de su progreso espiritual. Lo más llamativo de todo es que no había nada llamativo; todo a su alrededor era sencillo y normal. No resultaba difícil servir a Alexia porque era muy agradecida y sufrida.

-¿Ha visto la película?

-No, estoy deseando verla; sé que se ha recogido mucha documentación, que se ha hablado con la familia y que no está realizada con fines comerciales. La intención al realizarla es dar a conocer la historia real de Alexia y en esta historia, habrá una parte que también, de alguna manera, es historia mía. Cuando vi la película de Fesser, me dio pena. Entonces se utilizó una historia con mucha carga emocional pero no hubo fidelidad con lo que había ocurrido realmente, no hubo contacto con la familia, ni con otros testigos, de alguna forma se distorsionó la realidad. Yo, que conocí personalmente a Concha, la madre de Alexia, puedo afirmar que la imagen que se da de ella no se corresponde con la realidad. Esta sí que será la verdadera historia de Alexia.

Fuente: http://www.laverdad.es/murcia/v/20110513/cultura/alexia-tenia-gran-sentido-20110513.html

            No tengo nada más que añadir, solo invitar al lector a que vea la película, y que consulte estos vídeos que recogen escenas de su vida:

 www.youtube.com/user/alexiagonzalezbarros

Juan García Inza

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