Archivo

Archivo para 12 febrero 2011

Vocación sacerdotal de Juan Pablo II

Hace 70 años muerte de padre movió a Juan Pablo II hacia vocación sacerdotal

ROMA, 15 Feb. 11 / 12:43 am (ACI/EWTN Noticias)

El periodista italiano Gian Franco Svidercoschi recordó que esta semana hace 70 años, el entonces joven Karol Wojtyla sufrió la pérdida de su padre, hecho que lo movió interiormente de manera decidida hacia su vocación sacerdotal.

Svidercoschi recordó el aniversario en su programa de la televisión de la cadena RaiUno, en el que tomó un tiempo para contar un pasaje de la vida de quien fuera también su amigo, el Papa Juan Pablo II, y sobre el cual ha escrito diversos libros.

En 1941, el joven Wojtyla tenía 20 años y trabajaba en una cantera de pierdas luego de que el gobierno cerrara la Universidad Jagiellonia en donde estudiaba filosofía. El 18 de febrero volvió a su casa y vio que su padre, también de nombre Karol, había muerto por un paro cardiaco.

Así, el futuro Papa peregrino se quedaba “solo”, ya que su hermana había muerto un año antes de que él naciera, su madre cuando era un pequeño niño y su hermano mayor había fallecido en 1914.

“Y esto lo hizo cambiar, o tal vez lo empujó más fuertemente hacia lo que él ya sentía dentro de sí, es decir, convertirse en sacerdote“, dijo el periodista italiano.

Svidercoschi señaló también que es importante recordar que estos “años polacos fueron decisivos porque formaron a este Papa, ya que cada experiencia que tuvo, cada proyecto que hizo, de algún modo volvieron y pudieron verse durante su pontificado”.

Para el periodista, la experiencia personal de Juan Pablo II ante la Segunda Guerra Mundial y los nazis en los 40s’, así como el imperio del comunismo en Polonia en los años siguientes “explican su atención a la causa del hombre”.

El Pontífice polaco puso un fuerte énfasis en la primera mitad de su pontificado en la defensa de la democracia ante el comunismo, especialmente en el bloque de Europa del Este dominadas por la Unión Soviética. Su posición ante el autoritarismo es considerada de vital importancia ante la caída del comunismo en esta región.

Svidercoschi dijo además que cuando Karol Wojtyla fue elegido como Arzobispo de Cracovia (Polonia) asumió una “batalla” para crear nuevas iglesias que mostraran la importancia de la relación entre la ley de Dios y la del hombre, “es decir, el derecho de todo ser humano a ser respetado”.

Una monja es un bicho raro

Actualizado 15 febrero 2011

Lo publicaba Ana Barrio  en El Mundo el  02 de Febrero del 2011 a propósito de actividades que nos parecen chocante en la concepción clásica que tenemos de la vida en religión. En la Iglesia hay una rica variedad de formas de evangelización. Y siempre que  entre dentro de lo razonable no debemos por qué descalificarlas. Pero dejemos opinar a la autora del artículo:

Se siente un bicho raro, una rara avis que nada a contracorriente, una evangelizadora que predica su fe en el desierto. En los tiempos de facebook, del consumismo compulsivo y del auge del laicismo, ella decidió meterse a monja. Pero Inma Eibe no abrazó la religión con el fin de llevar una vida contemplativa, sino para pasar a la acción: es enfermera, teóloga y también forma parte del grupo musical Ain Karem, que ya va por su quinto CD.

Esta religiosa sabe que no corren buenos tiempos para los religiosos y añora la época en la que ser sacerdote era una vocación que estaba bien valorada. «Ser creyente es extraño hoy en día. Es difícil encontrar gente que quiere vivir su dimensión de fe, que ha descubierto que Jesús es algo importante en sus vidas. Nosotras, como religiosas, tenemos las dificultades de cualquier creyente. Antes ser sacerdote y religioso estaba bien visto y eran admirados. Ahora somos esos bichos raros». Esta gaditana, de 37 años, se considera una mujer corriente y, con su discurso y la pasión que pone en él, intenta desmontar los tópicos que siempre han acompañado a las monjas: ni está aburrida ni se metió a religiosa de manera obligada ni su forma de vida es antinatural. «Soy una mujer normal que vivo mis votos porque es lo que me hace feliz. He tenido la experiencia de Dios, deseo que sea el centro de mi vida, el único. Y eso lo manifiesto en un trabajo al servicio de los más necesitados», relata con convicción esta carmelita.

Pero, ¿a qué se dedica una religiosa en esta época de crisis económica? Inma compagina su trabajo como enfermera en un centro de día con sus labores en el equipo de gestión del Colegio Mayor Vedruna en la Universidad Complutense. Amarrada a su guitarra, la música ha sido su trampolín para aproximarse a Dios y acercar su palabra a los fieles. Empezó como un hobby con la recopilación de cantos religiosos. Tímidamente, los componentes del grupo comenzaron a componer sus propias canciones y dieron el salto a grabar su primer CD.

Sin duda, es una mujer de su tiempo y, por este motivo, considera que la Iglesia tiene que evolucionar: «Hay cosas que me gustaría que cambiaran dentro de la Iglesia. Percibimos que algunas celebraciones son aburridas y que en ellas no  hay diálogo. Pero nosotras intentamos que los jóvenes tengan la experiencia de una comunidad más participativa, que acoge a todos».

Cuando se le pregunta si la Iglesia tiene comportamientos machistas, no duda ni un segundo la respuesta: Sí. «Me gustaría que el liderazgo de la mujer en la Iglesia evolucionara y que el varón y la mujer tuviesen un papel más igualitario», argumenta. Por eso, desde su labor diaria, intenta luchar poco a poco por defender los derechos de la mujer. Primero, con formación, «ya que antes los teólogos eran sólo hombres». Segundo,  procurando que las ceremonias religiosas sean más cercanas. Y, tercero, fomentando un cambio en el discurso de los católicos: «Cuando se utiliza un lenguaje exclusivamente masculino se nos invisibiliza. A mí me ha pasado de ir a una celebración donde sólo había 20 señoras y el sacerdote dijo: ‘Queridos hermanos’. Entonces, piensas: ‘¡Eh, que todas somos mujeres: queridas hermanas!’. Para nosotras es fundamental decir nuestra palabra y decirla como mujeres». (Ana Barrio).

——————————————————-

Comprendemos que ser monja, para algunos que no entienden la fe como entrega a Dios, puede ser un bicho raro, como también lo sería el cura, y el, o la, que vive un celibato apostólico. Solo se comprende esta “locura” viendo las cosas desde más arriba, desde la fe. Y desde la luz de Dios se puede comprender que casi doscientas jóvenes hayan entregado su vida a Dios, con inmensa alegría, en unos conventos de Burgos. Dios tiene esos caprichos.

www.youtube.com/watch

Juan García Inza

 

Mujeres y sacerdotes en el Opus Dei

Actualizado 13 febrero 2011

14 de febrero: Clausura  del Año mariano en el Opus Dei:

El 14 de febrero de 2010 empezó en el Opus Dei un año mariano de acción de gracias, por cumplirse el 80 aniversario de la sección femenina del Opus Dei. El año mariano se clausura  14 de febrero de 2011.

El Prelado  pidió  que encomendáramos a la Virgen especialmente a los sacerdotes en el Año sacerdotal, que ya se clausuró.

Los sucesos del 14 de febrero de 1930 están relatados en La fundación del Opus Dei:

Junto a la fecha del 2 de octubre de 1928, san Josemaría siempre añadió la del 14 de febrero de 1930 como fecha fundacional. Fue el momento en el que Dios le dejó claro que las mujeres también deberían formar parte del Opus Dei.

Anotación del Fundador del Opus Dei en sus Apuntes íntimos, n. 1871 (14‑VI‑1948):

El 14 de febrero de 1930, celebraba yo la misa en la capillita de la vieja marquesa de Onteiro, madre de Luz Casanova, a la que yo atendía espiritualmente, mientras era Capellán del Patronato. Dentro de la Misa, inmediatamente después de la Comunión, ¡toda la Obra femenina! No puedo decir que vi, pero sí que intelectualmente, con detalle (después yo añadí otras cosas, al desarrollar la visión intelectual), cogí lo que había de ser la Sección femenina del Opus Dei. Di gracias, y a su tiempo me fui al confesonario del P. Sánchez. Me oyó y me dijo: esto es tan de Dios como lo demás.

La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz

Los sacerdotes diocesanos pueden incorporarse a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, intrínsecamente unida a la Prelatura del Opus Dei.

La Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz es una asociación de clérigos, intrínsecamente unida a la Prelatura, a la que actualmente pertenecen unos 4.000 socios. Está compuesta por los sacerdotes de la prelatura y por otros presbíteros y diáconos diocesanos. El prelado del Opus Dei es el presidente de la sociedad.

Los clérigos diocesanos que se adscriben a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz buscan recibir ayuda espiritual para alcanzar la santidad en el ejercicio de su ministerio, según el espíritu del Opus Dei.
Su adscripción a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz no conlleva la incorporación al presbiterio de la prelatura: cada uno sigue incardinado en su propia diócesis y depende sólo de su obispo, y sólo a él da cuenta de su labor pastoral.

La autoridad de la Iglesia, en diferentes documentos, por ejemplo en varios textos del Concilio Vaticano II y en el Código de Derecho Canónico, ha recomendado este tipo de asociaciones sacerdotales.

Para que un sacerdote sea admitido en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz ha de tener conciencia de haber recibido una llamada de Dios a buscar la santidad según el espíritu del Opus Dei.

Esto comporta algunas condiciones: amor a la diócesis y unión con todos los miembros del presbiterio diocesano; obediencia y veneración al propio obispo; piedad, estudio de la ciencia sagrada, celo por las almas y espíritu de sacrificio; esfuerzo en promover vocaciones; afán por cumplir con la máxima perfección los encargos ministeriales.

La ayuda espiritual que proporciona la asociación se dirige a estimular en los socios la fidelidad en el desempeño de sus deberes sacerdotales, así como a fomentar la unión de cada uno con su propio obispo y la fraternidad con los demás sacerdotes.

Los medios de formación específicos que reciben los sacerdotes diocesanos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz son análogos a los que reciben los fieles laicos de la prelatura: clases doctrinales o ascéticas, retiros mensuales, etc. Además, cada uno se procura personalmente los medios comunes de formación prescritos para los sacerdotes por el derecho de la Iglesia y los mandados o recomendados por el propio obispo.

Las actividades espirituales y formativas de los socios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz no interfieren con el ministerio confiado por su obispo.

En esto vídeos se explica perfectamente lo que acabamos de decir:

www.youtube.com/watch

www.youtube.com/watch

www.youtube.com/watch

Una nueva forma de vivir la clausura en el siglo XXI

Iesu Communio comienza con 181 monjas

Son jóvenes, universitarias y decididas. Tienen un carisma tan atractivo que hace que en sólo seis meses hayan pasado por Lerma 14.000 personas que querían conocerla.

Actualizado 13 febrero 2011

ReL

En un momento en el que la vida contemplativa no pasa por su mejor momento, y, en muchas ocasiones se ha recurrido de vocaciones del Tercer Mundo para poblar los monasterios de España, el caso del convento de Lerma-La Aguilera es casi único en el mundo.

En pocos años, un monasterio que llevaba 20 años sin postulantas a la vida religiosa, de repente, explota de vocaciones hasta llegar a 181 en pocos años. Son casi todas españolas, jóvenes, universitarias, con buenas carreras profesionales y… monjas del carisma del momento: Iesu Communio.

El alma mater de esta tranformación es su fundadora, Sor Verónica Berzosa, una burgalesa que con 18 años decidió dejarlo todo por Dios e ingresó en la clarisas de Lerma con una comunidad religiosa de edad avanzada que veía en Sor Verónica una esperanza para cuidar de ellas.

Y Dios se fue manifestando poco a poco sobre otra forma de entender la entrega total. Así como a lo largo de los siglos se han producido nuevas fundaciones de la vida contemplativa, en pleno siglo XXI, Dios también se ha manifestado con sus frutos en este nuevo carisma bautizado como Iesu Communio.

Un hábito del siglo XXI
El instituto Iesu Communio cuenta con sus propios símbolos que a partir de ahora serán la referencia de esta comunidad. Posiblemente lo más llamativo sea su hábito elaborado con tela vaquera, un signo de presencia de la Iglesia en el mundo de hoy.

Lo acompañan con un poncho en azul marino, un cordón blanco y un pañuelo en azul celeste anudado a modo de toca.

Las religiosas también llevan unas alianzas blancas de las profesas, que lleva grabado el nombre del Instituto y que «van a llevar como esposas de Cristo, expresión de un compromiso de fidelidad».

Al cuello llevan unas cruces, «signo de su llamada, identidad y misión».

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

Lo que movió a Roland Joffé a dirigir la película «There Be Dragons»

«Padre, soy judía, pero creo en la religión católica»

El vídeo de san Josemaría que movió a Roland Joffé a dirigir la película «There Be Dragons»

El cineasta, que estaba a punto de rechazar la oferta de dirigir la película, cambió, conmocionado y de manera repentina, su decisión.

Actualizado 14 febrero 2011

Alfonso Méndiz/Jesucristo en el cine

Como ha contado en una entrevista reciente, Roland Joffé aceptó dirigir “There Be Dragons” por la respuesta que da san Josemaría: la respuesta a una chica judía que quería convertirse y sus padres no le dejaban, y quería saber cómo debía actuar. Mientras oía ese diálogo en el reproductor de su DVD, Joffé estaba escribiendo una carta a los promotores del filme para decirles que se olvidaran de él. Pero, de repente, la respuesta de Escrivá le dejó conmocionado y cambió la idea. Así lo explica en la entrevista.

“¡Qué momento maravilloso! Qué momento maravilloso, inesperado, y sobre todo viniendo de una organización de la que todo el mundo se esperaría que dijera lo contrario”. Estaba mirando a mi ordenador y me decía: “Espera un momento”. Apagué el DVD. Dejé de escribir la carta. Me puse la gorra de director de cine y escribí una escena en la que Josemaría aparece con un hombre, a punto de morir, a quien ya conocía, que le dice que es judío y que su sueño es convertirse.

Escribí la escena de cabo a rabo, sin dejar de pensar: “Tengo realmente ganas de ver esto en una película. Pero, no lo veré nunca si no hago la película, ¿verdad? ¿O enmarcaré esta escena en otra película?”.

En lugar de la primera carta que me disponía a redactar, escribí: “Querido X, estoy verdaderamente interesado en este proyecto, a condición de disponer de toda la libertad de creación para hacerlo como quiero, y que usted no cuente conmigo para seguir una línea de parte, y si usted acepta el hecho de que no soy muy brillante y que lo haré lo mejor posible, pero que tengo que seguir mi propia verdad. Si usted está de acuerdo, me gustaría hacer verdaderamente este proyecto”.

Medjugorje y la pobreza en el mundo

Actualizado 12 febrero 2011

Este domingo celebramos la CAMPAÑA CONTRA EL HAMBRE EN EL MUNDO organizada por Manos Unidas. Creo que todos estamos concienciados  de la gravedad del problema. Si en España, país desarrollado, muchos están bajo el umbral de la pobreza por la crisis económica, nos podemos imaginar lo que ocurre en esos países que no saben lo que es el desarrollo económico, que están en una crisis endémica desde siempre.

Me he acordado de la  ocasión en  la que la Virgen María en Medjugorje  le mostró a Jelena, una de las jovenes de Medjugorje que tiene un trato especial con la Virgen, la cruda realidad de la pobreza del tercer mundo. Se quedó impresionada. Así lo cuenta.

En 1989: Jelena explica: “Alguna cosa me decía que aquella vez tendría una visión triste; por lo cual, rogué a la Gospa que no se apareciese aquella tarde, porque no quería estar triste. Pero ella contestó: -”Tú debes ver las miserias este mundo. Ven, te las mostraré. Contemplemos África“. “Y me mostró gente que construía casas de arcilla. Los muchachos transportaban paja. Después vi una madre con su niño: lloraba. Se levantó y fue a otra casa a pedir que le diesen alguna cosa de comer, porque su niño se moría de hambre: le respondieron que ya habían gastado incluso la poca agua que les había quedado. “Cuando la madre volvió junto a su hijito, lloraba, y el niño le preguntó: -Mamá, ¿por qué nosotros tenemos hambre? “La madre solamente lloraba, y el niño murió. “Después se me apareció otra casa, en la que otra mujer, también de piel oscura, veía que no tenía nada para comer. Los niños se habían comido las últimas migajas, y no quedaba nada. Y todos -había muchos delante de la casa- decían: -¿Hay alguien que nos quiera, hay alguien que nos dé un poco de pan? “La madre del niño que había muerto se preguntaba si había alguien que la quisiese.

“Después, la Gospa me dijo que me mostraría Asia. Allá había guerra. Vi grandes ruinas y allí cerca un hombre que mataba a otro. Era terrible. Disparaban entre sí, y los hombres gritaban de miedo. “Después vi América. Allá me fueron mostrados un muchacho y una muchacha muy jóvenes. Fumaban, y la Gospa me explicó que era droga; me mostró también a algunos que se la inyectaban. Sentí un gran dolor en la cabeza cuando vi a un hermano que apuñalaba a otro en el corazón. La víctima era un soldado. “Al final vi a algunas personas que rezaban y eran felices, y quedé un poco consolada. ¡Entonces la Gospa los bendijo a todos!”

Jelena afirmaría (dieciocho años, gentil y bonita, según la describen): -”Estoy convencida de que el Bien vencerá. Para esto ruego, para esto vivo; ésta es mi esperanza”. Mirjana, otra vidente, diría: -”Antes yo no sabía que existieran cosas de este género: apariciones de María. No había oído hablar nunca de Lourdes, Fátima y otros casos similares. El día de la primera aparición, pensé:

-“¡Pero estas cosas no existen!  Ahora veo de una manera diferente la peligrosa situación del mundo: especialmente me dan pena los jóvenes. Creo que muchos de ellos no han tenido nunca la ocasión de conocer a Dios. Quisiera transmitir a los jóvenes una petición de la Gospa: -”Si no logran creer en Dios, que pasen al menos cinco minutos al día en el silencio y en la meditación, y reflexionen sobre este Dios que ellos dicen que no existe”. “Yo ruego siempre por ellos; me dan pena, porque son jóvenes como yo, y piensan que es una vergüenza creer en Dios. Para mí, personalmente, la fe es una realidad purísima y bellísima”.

No dejes de ver este vídeo:

www.youtube.com/watch

Categorías:Familia, Mundo, Politica, Religión, Testimonios Etiquetas: ,

Más de 2.000 personas arropan a «Iesus Communio»

El cardenal Rouco y el nuncio, presentes

Más de 2.000 personas arropan a las 181 monjas del nuevo carisma contemplativo «Iesus Communio»

En la Catedral de Burgos se ha oficializado el nacimiento de un nuevo Instituto religioso llamado a renovar la vida contemplativa.

Actualizado 12 febrero 2011

Efe

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela, y el nuncio del Papa en España, Renzo Fratini, han rubricado esta tarde en la catedral de Burgos la “puesta de largo” del nuevo instituto de religiosas “Iesu Communio”.

Ambos han oficiado una ceremonia que ha presidido el arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, junto al arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, y el obispo electo de Ciudad Rodrigo, Raúl Berzosa, hermano de la fundadora del nuevo instituto, Sor Verónica.

La ceremonia, en la que también han participado decenas de sacerdotes, se ha celebrado en la nave central de la catedral, a la que sólo se podía acceder con invitación, mientras miles de fieles han podido seguir la ceremonia desde las naves laterales, mediante pantallas de un circuito interno.

El momento más emotivo se ha producido justo al principio, cuando casi dos centenares de religiosas, con un hábito que aparenta ser de tela vaquera, la mayoría muy jóvenes, han accedido a la nave central entre los fieles.

El Nuncio del Papa, Renzo Fratini, ha leído, casi al inicio del oficio religioso, la carta que el Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, el cardenal Franc Rodé, envió al arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, el pasado 4 de el diciembre junto con el Decreto de Aprobación del Instituto.

Con las hermanas arrodilladas, el arzobispo de Burgos ha realizado tres preguntas semejantes a las que se hacen en el rito de la profesión, aunque se trata de un acto de carácter simbólico, dado que las religiosas no profesan de nuevo en este momento porque la Sede Apostólica, al transformar la comunidad en el nuevo Instituto, ha concedido que la profesión que hicieron en su día mantenga plena validez.

El arzobispo bendijo las cruces de las religiosas y los anillos que llevarán a partir de hoy.

Se trata de alianzas blancas que simbolizan la victoria del resucitado y que llevan grabado el nombre del instituto “Iesu communio”.

Una de las religiosas ha leído un escrito en el que ha suplicado en nombre de la comunidad la intercesión de todos los santos, para que  Iesu Communio crezca y se fortalezca envuelto y abrazado en la comunión de la Iglesia”.

Sor Verónica, la fundadora del nuevo instituto religioso, ha aprovechado las palabras finales del oficio religioso para recordar que “ha sido un largo camino el que nos ha traído hasta este día” y que “poco a poco, Dios ha ido desvelando su designio” sobre esta comunidad.

María José Berzosa, la que se ha convertido en la fundadora del instituto Iesu Communio, ingresó en la orden de las Clarisas en Lerma en 1983, a los 18 años.

En 1994 fue nombrada maestra de novicias y consigue un incremento notable de novicias que acaban recibiendo los hábitos hasta que en 2004 los franciscanos ceden a esta comunidad un monasterio en La Aguilera porque ya tenían problemas de espacio.

En 2009, sor Verónica es elegida abadesa de la Orden de las Hermanas Pobres de Santa Clara de Lerma y Aguilera, constituida por una comunidad de 181 religiosas, cuya media de edad es 18 y 35 años.

Tras diversos trámites, el 4 de diciembre de 2010, la comunidad, repartida en ambos monasterios burgaleses logra el visto bueno del Papa para formar el nuevo instituto religioso Iesu Communio, del que sor Verónica es fundadora y superiora general.

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

«el sexo no es un tabú para nosotros»

¿Cambio de tendencia?

A pesar de la presión social hay jóvenes que afirman: «el sexo no es un tabú para nosotros»

Es silencioso y no provoca muchos titulares, pero el hartazgo entre los jóvenes y el libertinaje sexual de otras décadas parece que ha tocado fondo.

Actualizado 12 febrero 2011

José Antonio Méndez/Alfa y Omega

Los prejuicios que muchas personas tienen sobre los jóvenes que viven un noviazgo cristiano son de lo más variado. Unos creen que ya no existen parejas así; otros, que se saltan la castidad; hay quien cree que les falta vigor sexual; y otros, que son unos mojigatos llenos de miedos. La realidad es muy, muy distinta. Son jóvenes que saben lo que quieren, que se atreven a conocerse en profundidad, que viven su sexualidad con responsabilidad, y que son abiertamente felices, a pesar de las presiones de su entorno. Pasen y lean

Sondeo rápido en Ciudad Universitaria, Madrid: ¿Qué opinas del noviazgo cristiano? Hay que aclarar la pregunta: Sí, eso implica castidad. Responden, sin afán demoscópico, tres chicas y un chico de veintipocos años, y una pareja que ronda los cuarenta. Los más jóvenes creen conocer algunas parejas que viven la castidad, pero no están seguros. Los de más edad piensan que ya no existen. Nadie añade más matices en el noviazgo cristiano que el no mantener relaciones coitales. Los tópicos son comunes, y los exponen con idéntica rotundidad: o son unos mojigatos a los que les han metido miedo al sexo, o les falta vigor sexual, o se saltan la castidad porque, «en realidad, están más salidos que el pico de una mesa».

Es evidente que ninguna de estas personas ha tratado con una pareja de novios cristianos que viva su relación de forma plena. Novios como María y Javi, de 23 y 22 años, o como Ana y Diego, de 18 y 17. Si lo hubieran hecho, se habrían dado cuenta de qué significa vivir un noviazgo cristiano y, quizá, como les pasa a algunos amigos de estas dos parejas, les habría llamado tanto la atención que se plantearían si, en realidad, no es eso lo que buscan para su vida.

Sexo sí, pero no sólo sexo
Pero, vayamos por partes. Sobre todo, porque aunque lo más morboso es el asunto de la castidad, un noviazgo cristiano es muchísimo más, como insisten Ana y Diego. Ellos llevan poco más de un año juntos, y, como otros muchos adolescentes, empezaron a salir cuando él tenía 16 y ella 17 recién cumplidos. A pesar de su juventud, hablan con una claridad meridiana: «Un noviazgo cristiano no es sólo la castidad. Es un proceso para ver si hay amor de verdad, o si sólo hay enamoramiento. Es tener confianza, hablar mucho y de todo; también de Dios», dice Ana. «Es impresionante ver que Dios está en medio de tu noviazgo, porque te ayuda a pensar las cosas, a razonarlas, a hacerte preguntas y a tener un punto de vista moral, sin ser tú la última medida de todo lo que haces. Ser cristiano es relacionarte con Dios, y eso te ayuda a ser mejor persona y a intentar hacer felices a los que tienes al lado. Y eso lo llevas a tu relación. Las decisiones sobre el sexo son algo muy serio, pero no son lo único importante», añade Diego.

Y no les falta razón. De hecho, el psicólogo don Jaime Serrada, de la Fundación Gift and Task, especialista en educación de la afectividad, apunta algunas características del noviazgo cristiano: «Desde luego, la fidelidad, la exclusividad, la castidad, el amor a la Iglesia y la confianza en ella, aunque no siempre entiendas las cosas desde el principio… Otra característica muy importante es que esta etapa está en función de la posterior, el matrimonio, y esto lo hace muy diferente al resto de noviazgos, porque te abre un horizonte y te obliga a plantearte tu futuro junto a esa persona. No es sólo Como nos gustamos mucho y estamos mejor juntos que solos, salimos, sino que se trata de vivir esta etapa como preparación a algo mucho mayor». Y, por supuesto, «poner a Dios en medio de la pareja: rezar juntos, compartir una vida espiritual, buscar respuestas a los interrogantes de hoy, no sólo sociales, sino ¿Qué querrá Dios de nosotros? ¿Qué es lo que deseamos juntos?, etc.» Por si el lector no lo ha deducido de sus palabras, don Jaime (hoy casado, con un hijo y otro de camino) también habla desde la experiencia del que fue su propio noviazgo cristiano…

Un ambiente hipersexualizado
Lo cierto es que, si hoy llama la atención que una pareja viva un noviazgo cristiano, es porque el ambiente bombardea con un modelo de relaciones basadas en el sexo. Un estudio del Ministerio de Interior del Reino Unido, publicado el año pasado (cuando gobernaba el partido laborista, o sea, la izquierda), alertaba de que «la televisión, las películas, la música y los medios escritos presentan a los jóvenes un mensaje hipersexualizado», e «imponen la sexualidad adulta a niños y jóvenes, antes de que sean capaces de afrontarla mental, emocional y físicamente». Las consecuencias son negativas para toda la sociedad: banalizar la sexualidad no es sólo cosa de púberes. En este ambiente, ¿quién elige un noviazgo cristiano?

Ana y Diego reconocen que fue determinante el ejemplo que encontraron en su parroquia -Cristo Sacerdote, en Madrid-: «Nuestros catequistas, Félix y Bea, una pareja joven que se acaba de casar, también nos dieron su testimonio de noviazgo cristiano y me llamó mucho la atención», dice Ana.

Para Diego, «el inicio de mi relación con Dios coincidió con el inicio de mi relación con Ana, y hay muchas cosas que todavía no tengo claras y que me suscitan dudas», pero aun así, «me voy fiando poco a poco del Señor. Quiero a Ana hasta la locura y no veo futuro sin ella, pero reconozco que si tuviera que pasar por otra relación con una chica que no fuera cristiana, echaría de menos esto tan especial: la confianza, el respeto, poner a Dios en medio de todo, tener claro que el sexo no es algo con lo que puedas jugar…»

Ver lo bueno, experimentar lo malo…, y elegir
Lo de ver el ejemplo de otros también fue crucial para María y Javi. Tienen 23 y 22 años, y llevan 5 de relación. Como otras parejas, sus inicios fueron convulsos: «Aunque éramos muy diferentes, yo más bien pijilla y Javi un poco macarra, éramos muy buenos amigos y nos daba miedo estropearlo», dice María. Por eso, buscaron referentes. «Yo había visto el testimonio de muchos jóvenes de Cursillos de Cristiandad, porque mis padres eran presidentes del Movimiento en Madrid. Veía a gente que, al vivir así su noviazgo, aunque lo dejaran después, eran más felices que amigas mías que iban de un chico a otro. Ellos eran fieles, no picoteaban, y supe reconocer que eso era lo que quería para mí».

Para Javi lo determinante fueron las relaciones que había mantenido antes: «Yo me había liado con otras chicas, y con María sabía que tenía que ser diferente, porque la quería de verdad. El uso y disfrute de otras chicas no me había hecho más feliz. Me había aliviado la excitación del momento, sí, pero sabía que eso no me hacía mejor persona; al contrario. Cuando terminaba la excitación, lo último que me apetecía era ponerme tierno o darle un beso a la chica. Con María era distinto, no quería hacer un uso egoísta de ella, sino una entrega total, respetarla y respetarme».

El Bautismo no anula las hormonas
Pero, claro, una cosa es tomar la decisión y otra mantenerla según transcurre el noviazgo. «El Bautismo y tener las cosas claras no te quitan las hormonas. María y yo nos gustamos mucho, y claro que cuesta mantener la castidad. Cada vez quieres más a la otra persona, y por eso cada vez quieres entregarte más», reconoce Javi. «Nuestros gestos sexuales, nuestras muestras de cariño, van creciendo en la medida en que crece la relación. Los dos hemos tenido momentos de decir No hacemos esto, porque si hago esto, no voy a poder darte sólo esto durante mucho tiempo, y voy a querer entregarme a ti del todo», añade María.

Y Javi remata: «Para nosotros, el sexo no es un tabú. Por eso es muy importante hablar las cosas, buscar razones y no excusas, no hacer las cosas porque sí, comunicarnos, ser honesto contigo y con el otro, vencer la barrera del egoísmo, abrir el corazón, aunque eso te haga vulnerable, y saber que cuentas con Dios para entender las cosas y hacerlas tuyas».

¿Qué se puede hacer, hasta dónde se puede llegar?
Su decisión suscita divisiones: «Los chicos flipan, pero suelen decir que, en el fondo, me admiran», dice Javi; «y las chicas intentan convencerme, hasta con detalles escabrosos, de lo bueno que sería acostarme con Javi», cuenta María. Otros les preguntan dónde está la línea, qué se puede hacer y qué no: «Es la pregunta del millón -explica María-, ¡como si hubiera un manual! Nosotros, equivocándonos, hemos sabido atinar. Porque, en el fondo del corazón, sabes que hay cosas que no están bien, que te chirrían. Aunque en ese momento te nuble la excitación, lo reconoces luego y lo hablamos».

Javi y María construyen entre los dos el final de su testimonio, como si fuese una metáfora de su propia vida: «Las relaciones sexuales son algo tan impresionante, tan bonito y tan serio que pueden confundir el discernimiento. Hay noviazgos que se prolongan y relaciones que hacen sufrir mucho, por no tener la cabeza fría. Vivir un noviazgo cristiano es buscar el bien del otro por encima de uno mismo, saber que estás llamado a amar y a ser amado como Dios te ama a ti, y contar con Él. Es no quemar etapas, vivir la sexualidad con naturalidad y sin frivolizar, porque la entrega total viene después del compromiso total. Es tener confianza y saber que te estás preparando para algo impresionante: ser uno con la otra persona. Es flipante, de verdad, vivir así el noviazgo».

¿Y si un cura dice que no pasa nada?
Por desgracia, no es infrecuente que, desde la Iglesia, no siempre se oriente bien a las parejas cristianas, o por falta de formación, o por oscurantismo, o por contemporizar. María, que es profesora, explica que «me da mucha rabia cuando hay curas, o profesores de Religión, como uno que tuve yo, que dicen que no pasa nada. Quien pregunta, busca la autoridad de la Iglesia porque intuye que está llamado a algo grande; no busca una opinión personal de alguien que vive su sexualidad de forma infeliz, o que siente que ha fracasado en ese tema y les roba a otros la posibilidad de vivir lo genial que es un noviazgo cristiano. Tengo amigas que, si no consiguen liarse con un chico o tener novio, se sienten inseguras; pero, después de pasar por varios, o de haberse acostado con su novio y romper, se sienten fatal porque saben que les hubiera gustado esperar, y que alguien les hubiera dicho que se podía y que merecía la pena».

Y añade: «Por eso, dar testimonio y formarse en estos temas para dar razones, no un porque sí, es una responsabilidad muy grande».

Categorías:Educación, Mundo, Religión, Testimonios Etiquetas:

Lothar Kreyssig, el único juez que se enfrentó a los nazis

Se opuso al programa «Acción T4» para la «higiene racial»

Lothar Kreyssig, el único juez que se enfrentó a los nazis por oponerse a la «cultura de muerte»

«Las palabras del Fuhrer no establecen determinados derechos» le dijo a un oficial nazi. Se salvó de ser llevado a un campo de concentración.

Actualizado 27 enero 2011

Chuck Colson/Breakpoint.org

Probablemente, usted nunca ha oído hablar sobre el señor Lothar Kreyssig. Yo no sabía de él sino hasta hace poco. Sin embargo, luego de conocer su historia, me di cuenta que el señor Kreyssig fue un héroe de nuestros tiempos: un hombre que, tomándose un riesgo inimaginable, defendió la santidad de la vida humana.

En octubre de 1939, el Tercer Reich estableció lo que vino a conocerse como el programa “Acción T4”. Para poder llevar a cabo lo que los nazis denominarían “la higiene racial”, los burócratas de la Reich, en colaboración con los médicos, estaban autorizados para identificar y matar aquellos a quienes entendían eran “no merecedores de la vida”, o sea, poder institucionalizar los pacientes con “discapacidades severas”.

Claro está, las expresiones como “no merecedores” y hasta “severas” eran subjetivas. En la realidad, eran palabras de licencia para el genocidio. Hitler hizo un llamado para que, por lo menos, 70,000 personas murieran bajo este programa, por lo que los médicos y los oficiales acordaron el modo de poder cumplir con la cuota impuesta por el ‘Fuhrer’.

Temiendo una reacción doméstica e internacional, los nazis intentaron esconder lo que estaba sucediendo: ellos le mintieron a las familias de los pacientes, y en prefiguración a Auschwitz, ellos disfrazaban las cámaras de gas como unas duchas de baño.

Cuando yo pienso en lo que le ha sucedido a estas personas, especialmente a los niños – algunos como mi nieto autista, Max – se me parte el corazón, y me horrorizo.

Los nazis también hicieron grandes esfuerzos para proveer el legalismo necesario para los asesinatos: Hitler, personalmente, ordenó a los jueces alemanes que no se realizaran cargos en contra de los médicos por matar a sus pacientes. Y es aquí donde el señor Kreyssig tiene un rol: él era un juez de mucha estima, en la región de Sajonia, lugar de su procedencia.

Pero él era más que un juez. Kreyssig era un líder en la iglesia confesional, la cual se resistía a los esfuerzos del ‘Reich’ para convertir a las iglesias protestantes en iglesias nazis. Ser miembro de la feligresía confesional, y especialmente del liderato de la iglesia, era ser un blanco fácil de los nazis en cualquier momento.

Mientras más y más certificados de muerte para las personas con discapacidad mental eran enviados a su despacho, el señor Kreyssig se dio cuenta que algo terrible estaba pasando.

Le envió una carta al Ministerio de Justicia en la que protestaba, no sólo el programa “Acción T4”, sino también el trato dado a los prisioneros en los campos de concentración. Además, él radicó cargos por asesinato contra un médico por las muertes de sus pacientes.

Después de haber sido llamado para presentarse ante el Ministro de Justicia, se le dijo que el propio Hitler había implementado el programa. Al serle informado de ello, él respondió de la siguiente manera: “Las palabras del Fuhrer no establecen determinados derechos.”

El valor para decirle que “no” a un oficial de gobierno de la Alemania nazi fue un acto extraordinario. Al señor Kreyssig se le obligó acogerse al retiro. Aunque la Gestapo intentó que fuese enviado a un campo de concentración, el temor de atraer atención hacia el programa T4 fue lo que probablemente salvó la vida del señor Kreyssig.

Él señor Kreyssig pasó el resto del período de la guerra atendiendo su finca, y, por cierto, escondiendo judíos en su propiedad.

El único juez que se enfrentó a los nazis, sobrevivió “la Reich de los 1,000 años”, viviendo unos cuarenta y uno años más de vida. Y pasados veinte años desde su muerte, Alemania le construyó un memorial en honor a su valor y su compasión.

En una cultura donde, como estrategia para poder sobrevivir, se dice que es mejor no quejarse y hacer lo que le pidan a uno, el señor Kreyssig rehusó guardar silencio. Cuando la mayoría de los alemanes protestantes le hicieron modificaciones a su fe para acomodar las exigencias de la Reich, él rehusó conformarse y declaró claramente que existen leyes de mayor envergadura.

Podemos estar agradecidos de que, hoy día, la defensa de la santidad de la vida no requiere de actos valerosos como los del señor Kreyssig. Pero requiere de valentía en sí. Y requiere, además, de conocer al Verbo, de quien obtenemos nuestros derechos.

 

Von Galen, el obispo que le paró los pies a Hitler

12 febrero 2011 1 Comentario

Los sermones suscitaron un fenómeno a nivel internacional

Von Galen, el obispo que le paró los pies a Hitler y su programa de exterminio Acción T4

Se opuso a las políticas públicas de la Reich en el área de la educación y en sus ataques a la libertad religiosa.

Actualizado 12 febrero 2011

Chuck Colson/Breakpoint.org

Hace unas semanas, publiqué en ReL la historia de Lothar Kreyssig, el juez alemán protestante que desafió el programa del Tercer Reich para librar a Alemania de lo que se decía eran “vidas no merecedoras de la vida”.

A la vez que Kreyssig era excepcional, él no estaba solo.

Clemens August Graf von Galen fue el Obispo de Muenster. Fue nombrado obispo en 1933, el mismo año que Hitler ascendió al poder. Desde el principio, él les hizo la vida difícil a los oficiales nazis.

Él se opuso a las políticas públicas de la Reich en el área de la educación y en sus ataques a la libertad de religión. Cuando otros se afanaban para evitar provocar a los nazis, von Galen se tiró de frente en su retórica: él escarnecía la ideología nazi y defendía la autoridad del Antiguo Testamento en contra de los ataques de los nazis.

Pero la confrontación más importante de von Galen con el régimen fue en torno al programa Acción T4 (Action T4) – el esfuerzo nazi para eliminar las personas con discapacidades físicas o mentales. Ya para 1941, la persecución nazi en contra de los católicos, lo que incluyó enviar miles de sacerdotes a los campos de concentración, había logrado que los principales prelados alemanes “mantuviesen sus cabezas agachadas”, tal como lo narra el historiador Richard Evans.

Mientras más y más pacientes discapacitados estaban siendo asesinados, lo de mantener la cabeza agachada equivalía ser cómplice con el mal. Más aún, de lo que se dio cuenta von Galen, ello era inútil – porque los nazis iban a perseguir la Iglesia, de todos modos.

Por lo tanto, en julio y en agosto de 1941, él dictó una serie de sermones en que denunció al régimen nazi. Él le dijo al pueblo alemán que, si los discapacitados podían ser matados con impunidad, “entonces el camino está abierto para el asesinato de todos nosotros, cuando estemos viejos y débiles, y por tanto, improductivos.”  Si un régimen puede ignorar el mandamiento en contra del asesinato, entonces puede echar a un lado los otros nueve mandamientos de igual modo.”

Los sermones suscitaron un fenómeno a nivel internacional. Se enviaron copias de los sermones a los soldados alemanes estacionados en las primeras líneas de batallas. Por la radio de la BBC (British Broadcasting Corporation/Corporación de Difusión Mediática Británica), se leyeron extractos de los sermones. El líder local nazi exigió que von Galen fuese ejecutado. La hermana del obispo, una monja, fue arrestada y encerrada en el sótano del convento, de la cual escapó al salir por una ventana.

El propio von Galen anticipaba que sería martirizado. Pero algo extraordinario sucedió: los nazis dieron marcha atrás. Los sermones del obispo había galvanizado al público: las enfermeras y los camilleros comenzaron a obstaculizar el programa. Con esto, Hitler emitió una orden suspendiendo la muerte de los adultos discapacitados por intoxicación de gas.

Mientras que los nazis sí continuaron con la matanza de los discapacitados, especialmente de los niños, ellos mataron a menos personas, y se esforzaron por ocultarla. Como narra Evans, de no ser por las acciones de von Galen, los nazis hubiesen continuado en su ansia, sin límite, de librar la sociedad alemana “de aquellos que continuaban siendo una carga para la misma.”

Von Galen le sobrevivió al Tercer Reich, pero no por mucho tiempo. Poco después de que fue nombrado Cardenal en 1946, él murió debido a una infección de un apéndice. Pero no fue olvidado. En 2005, él fue beatificado por la Iglesia Católica. En términos católicos, eso lo convierte en “Beato Clemens von Galen.” Pero somos nosotros quienes hemos sido bendecidos por los ejemplos dados por él y por Lothar Kreyssig. Ellos defendieron la vida bajo circunstancias que se nos hace imposible imaginar, y obligaron a una dictadura demoniaca a que retrocediera.

Imagínense lo que nosotros podríamos lograr hoy día, con esa clase de compromiso y valentía.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 93 seguidores