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Archivo para 13 enero 2011

Esperanza de cambios radicales en la sanidad americana

Posible nueva modificación del proyecto anti-vida de Obama

El Congreso «más pro-vida» abre la esperanza de cambios radicales en la ley sanitaria de EEUU

Un cambio dramático es el reemplazo de la pro abortista Nancy Pelosi, por el pro-vida, John Boehner, como Presidente de la Cámara de Representantes.

Actualizado 19 enero 2011

John Jalsevac/Notifam

El nuevo congreso estadounidense es para algunos, incluyendo para el representante estadounidense pro-vida, Christopher Smith, el congreso “más pro-vida” de memoria presente, y aún posiblemente en la historia, en los Estados Unidos de América.

Fueron noventa y cuatro nuevos miembros representantes los que fueron juramentados el 5 de enero, al igual que trece nuevos senadores. Los republicanos ahora tienen una mayoría de 242-193 en la Cámara de Representantes, mientras que los demócratas mantienen una mayoría de 53-47 en la Cámara del Senado.

Además del cambio en su totalidad visto en la Cámara de Representantes, de una mayoría demócrata a una mayoría republicana,  uno de los cambios más dramáticos es el reemplazo de la señora Nancy Pelosi, una proponente radical del aborto, con el sólido defensor pro-vida, el representante John Boehner, como Presidente de la Cámara de Representantes.

El señor Boehner tiene una larga trayectoria pro-vida, con un récord de votación de 0% a favor del aborto, según la Liga Nacional de Acción a favor del Aborto y los Derechos Reproductivos (National Abortion and Reproductive Rights Action League/NARAL), y un récord de votación de 100%  a favor de la vida, según el Comité Nacional de Derecho a la Vida (National Right to Life Committee/NRLC), en los Estados Unidos de América.

La presidenta y gerente general de la organización Americanos Unidos por la Vida (Americans United for Life/AUL), la señora Charmaine Yoest, dijo hoy que le daba la bienvenida al nuevo Congreso. En una declaración hecha pública, dijo lo siguiente: “Yo predigo que veremos cambios en el plan de salud del Presidente Obama, y otras medidas pro-vida, como resultado del liderato pro-vida en sus puestos ahora en Washington, Distrito de Columbia, a partir del día de hoy.”

Durante su primer discurso, el Presidente de la Cámara de Representantes, el señor John Boehner, prometió que la mayoría republicana honraría el documento titulado, ‘Un compromiso con América’ (‘A Pledge to America’) en que se delinea la agenda republicana, y que incluye una sección en que se promete eliminar la partida de fondos federales para costear el aborto. En el preámbulo del documento, se lee lo siguiente: “Nos comprometemos en honrar a las familias, el matrimonio tradicional, la vida, y las organizaciones privadas y de comunidades de base de fe, que conforman el meollo de nuestros valores americanos.”

El nuevo Presidente de la Cámara de Representantes también invocó su fe católica para proveer una imagen del significado del servicio auténtico: “Dentro de la fe católica, nos adentramos en una temporada de servicio cuando nuestras frentes quedan marcadas con ceniza,” dijo él. “Las cenizas nos recuerdan que la vida, en todas sus formas, es frágil – nuestro tiempo en la tierra, pasajero. Cuando se nos imponen las cenizas, escuchamos decir las siguientes humildes palabras: “Polvo eres,  y en polvo te has de convertir.”

Una de las prioridades de la nueva Cámara de Representantes republicana es la derogación, o por lo menos, la enmienda, de la Ley de Protección al Paciente y del Cuidado de la Salud a Costo Alcanzable (Patient Protection and Affordable Care Act), conocido como ’Cuidado de la Salud Obama” (‘Obamacare’).

Y no están perdiendo el tiempo para lograrlo.

El 7 de enero, la Cámara de Representantes votará sobre una resolución para propulsar la derogación de la ley de reforma del cuidado de la salud pro-aborto. Si la resolución es aprobada, se anticipa que la Cámara de Representantes votará a favor de la derogación de la ley el próximo miércoles, 12 de enero.

En los días venideros, la Cámara de Representantes también habrá de dar consideración al proyecto de ley ‘No al dinero del contribuyente para costear el aborto’  (‘No Taxpayer Funding for Abortion Act’) auspiciado por el representante Smith, que habrá de establecer una prohibición por ley en todo el gobierno de costear, con dinero del contribuyente, cualquier iniciativa a favor del aborto.

También se habrá de dar consideración al proyecto de ley ‘Prohibición de fondos bajo el Título X a los proveedores de aborto (‘Title X Abortion Provider Prohibition Act’), auspiciado por el representante Mike Pence (republicano por el Estado de Indiana), que aseguraría que el dinero del contribuyente no sea enviado a los proveedores de aborto como la Federación de Planificación de la Familia de América (Planned Parenthood Federation of America/PPFA, el capítulo en los Estados Unidos de América, de la Federación Internacional de Planificación de la Famila, mejor conocida como por sus siglas de su nombre en inglés, International Planned Parenthood Federation of America/IPPF). Los fondos federales del Título X son usados para costear los programas de planificación de la familia.

El señor Tony Perkins del Consejo de Investigación sobre la Familia (Family Research Council) dijo hoy que el proyecto de ley del representante Pence “cobra aún mayor importancia ahora que la PPFA le ha dicho a todas sus afiliadas que estarán obligadas a practicar abortos, y si no lo hacen, perderán el apoyo de la organización.”

En el día de hoy, la organización Listado de la Susan B. Anthony (Susan B Anthony List/SBA), anunció que está movilizando a su red de 280,000 miembros a nivel local para que cabildeen a los nuevos miembros en el Congreso para que voten a favor de la derogación de la nueva ley sobre el plan de salud. La presidenta de la SBA, la señora Marjorie Dannenfelser, dijo que “sacar el aborto de la ley del plan de de salud – como la antítesis de la misma – fue un asunto crítico para avanzar o detener la ley del plan de salud.”

“Hacemos un llamado para que el Congreso derogue esta ley con que se destruye la vida con el dinero de nosotros los contribuyentes,” dijo ella.

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Vida lejos de Dios

lunes, 17 de enero de 2011

Evaristo de Vicente


La Gaceta

Este no es el milagro por lo que le van a beatificar, es el de una monja francesa que tenía párkinson y, sin embargo, ahora por su intercesión, ya no lo padece. Pero no sé si decir, que ese es fácil. En este está clarísimo que intervino Dios a través de su amado Papa Juan Pablo II.

Aún no había sido el atentado. En el Aula Pablo VI había más de 7.000 personas. El Papa avanzaba por el pasillo central donde al final una inmensa Resurrección, escultura de Pier Luigi Nervi, le esperaba con los brazos abiertos. Las gentes se lanzaban contra las vallas como jugadores de rugby en apasionada melé por tocar al Papa Juan Pablo II.

Él se acercaba a ambos lados, lento, sonriente, divertido como encantado con el griterío, dando la mano fugazmente. Una mujer casi asfixiada por los apretujones gritaba más que otras:

«¡Santidad, Santidad!»

De pronto se encuentran las miradas. El Papa Juan Pablo II se acerca. Le toma de la mano:

«¿Sí? Dime»

A aquella mujer el corazón le empieza a latir con tal fuerza que ya solamente oye su corazón y el del Papa:

«Santo Padre, rece… —balbucea, ¡ahora no sabe qué decir!— rece por España»

«Lo hago, lo hago»

«Pero… pero sobre todo —añade ya con la boca seca, la mano sudorosa entre las del Papa— pero, sobre todo, rece por mi marido —mientras coge por el brazo al hombre que tiene al lado— porque… porque él está apartado de Dios»

En ese mismo momento el marido tuvo fuertes sentimientos de muerte, aunque nunca supo con certeza si sobre él mismo o sobre su esposa. Juan Pablo II miró con ternura a aquel enrojecido hombre, tomó sus manos entre las suyas. Con mirada tierna y profunda a la vez acercó su boca al oído del azarado hombre:

«Hijo. Vuelve. Se pasa tan mal lejos de Cristo»

Y en aquel momento el Papa, aquel hombre y su mujer, volvieron a oír el griterío: ¡Viva el Papa! ¡Juan Pablo II te quiere todo el mundo! Hasta ese momento en la Sala Nervi solamente estaban ellos tres. A la salida, el hombre pasó del aula al confesionario del Vaticano y pidió perdón a Dios por su vida alejado de Él.

Este que les he contado no es el milagro por lo que le van a beatificar, es el de una monja francesa que tenía párkinson y, sin embargo, ahora por su intercesión, ya no lo padece. Pero no sé si decir, que ese, ese es fácil. En este, el que yo les he relatado, está clarísimo que intervino Dios a través de su amado Papa Juan Pablo II.

Educación y medios de comunicación

lunes, 17 de enero de 2011
Francesco Belleti


FamilyAndMedia.eu (Entrevista de José María La Porte).

Entrevista con Francesco Belleti, Presidente del Foro de las Asociaciones de Familia (Italia): «Los padres deben tener el coraje de conocer y entrar en el mundo de los medios de comunicación. No hay otra alternativa, los hijos ya lo están»

* * *

¿La familia en crisis o la familia como una oportunidad?

La familia es, siempre y sin duda alguna, una oportunidad y un recurso. Formar una familia responde perfectamente al deseo humano de construir una pertenencia profunda, un lugar donde se tiene la certeza de ser y de poder amar, tanto como para constituirse como un lugar de excelencia para el desarrollo de las cualidades fundamentales del ser humano, y también de la convivencia social. Por lo tanto, la familia no es una superestructura, sino que es la cuna de la humanidad. Necesitamos creer en la familia, que es lo que Juan Pablo II ha pedido en repetidas ocasiones durante su pontificado. Aunque hoy en las familias existe mucha fragilidad, la familia sigue siendo el lugar bueno donde hacer crecer y educar a los hombres y mujeres.

¿Construir una familia no es de super-héroes?

Hoy, en Italia, construir una familia es, sin duda, una empresa heroica, porque constituir una nueva familia suma dos situaciones de partida difíciles en sí mismas: ser joven y originar un hogar. No es fácil en Italia ser joven. Nuestro sistema educativo, laboral y de welfare penaliza fuertemente a los jóvenes. Además, la familia no es una opción promovida por el contexto social. Hoy a dos jóvenes que dicen “Nos casamos dentro de 6 meses”, se les replica “pero, ¿quién os manda hacerlo?”

¿Y entonces…?

Hace años no era así. Hay que redescubrir el desafío fresco y alegre de realizar un proyecto juntos y para siempre. Hoy en día formar una familia no es fácil porque es una empresa que se debe vivir en un clima de cinismo que deja solos a los esposos. Se trata efectivamente de un heroísmo, pero de un heroísmo consciente y sin dramatismos y que debe ser capaz de presentarse como normal y, al mismo tiempo, cautivador, un heroísmo para hombres y mujeres reales.

A menudo los padres ven que una parte de su función educativa ha sido secuestrada por los medios de comunicación. ¿La pueden recuperar?

Los padres se encuentran en gran dificultad por la responsabilidad educativa en cuanto tal, con o sin los medios de comunicación. La dificultad radica en el mismo hecho de ser padres: decir sí o no, tener autoridad y ejercitarla. En general, el contexto actual no facilita el desarrollo de la autoridad paternal, porque generalmente se niega el concepto de “respeto de la autoridad”. Por otra parte, hay que recordar siempre que amar el destino de los hijos no significa dejarles solos, sino que más bien significa entrar en sintonía con ellos, orientarles y hacer madurar sus talentos hasta que sean autónomos. La autoridad, por lo tanto, es uno de los códigos fundamentales de la educación y como tal debe recuperarse.

¿Autoridad como educación?

Digo autoridad, no autoritarismo, porque los dos términos son claramente distintos; pero debemos tener claro que el papel de los padres es radicalmente diferente del de los hijos. Ser padres comporta el ejercicio de una responsabilidad asimétrica, no democrática, que genera un desequilibrio de poder. Se trata de ejercer una responsabilidad precisa y directa con respecto a los propios hijos, que no son otra cosa que el fruto del amor conyugal.

¿Se pueden combinar el amor y la autoridad?

Se trata de amar al propio hijo no sólo porque es “otro respecto a ti”, sino para hacer que se convierta en autónomo, educarlo en el respeto de la verdad y en la capacidad de encontrar y conocer la realidad como “algo distinto de sí”, como un don. Amar, por lo tanto, implica incidir positivamente en el desarrollo de los hijos, negociando constantemente con su libertad. Existen dos palabras claves vinculadas entre sí en este contexto: autoridad y responsabilidad. La autoridad implica ejercer un juicio sobre el bien y el mal, evitando el autoritarismo o el extremo opuesto, es decir la renuncia a la responsabilidad del juicio, en favor de un “laissez faire” en apariencia políticamente correcto, que desemboca en un rendirse del adulto frente a su responsabilidad educativa.

¿Cuál es la idea de la familia que presenta la opinión pública?

En la opinión pública se presenta una “no idea”, de hecho es uno de los temas más difíciles de discutir. La idea de familia se deja en manos de la autodeterminación de los individuos, ya que cualquier forma de convivencia se ha convertido en una familia. En cambio, la familia como buena noticia, no sólo cristiana, es el encuentro amoroso y pacífico de un hombre y una mujer abiertos a la vida, que asumen la responsabilidad y por lo tanto educan y, al hacerlo, construyen la sociedad.

¿Cuáles serían los elementos claves del concepto familia?

Existen cuatro elementos de la identidad antropológica de la familia: la relación/alianza entre la diferencia sexual (es la gran idea del Génesis, que afirma que la imagen de Dios reside precisamente en esto: “hombre y mujer los creó, a su imagen y semejanza”); la capacidad generativa; la responsabilidad educativa y la responsabilidad social. Desde el punto de vista eclesial, podríamos añadir la responsabilidad de construir la Iglesia.

¿Cuáles son las necesidades más profundas de la familia que los medios de comunicación no muestran de modo fidedigno?

La primera gran necesidad de la familia, que los medios de comunicación no cuentan, es la necesidad de verdad y amor en las relaciones dentro de la propia familia. Hoy en día la familia debe seguir los frenéticos ritmos de vida impuestos a todos sus miembros por parte de una sociedad llena de actividades y compromisos, y el riesgo que se corre es que en medio de esta congestión de compromisos se deje de lado el amor. Lo más importante es ser feliz en tu propia casa, con las personas que cada uno de nosotros ha escogido como compañeros de vida. Ser una familia no es una garantía automática de felicidad. La felicidad dentro de la familia es una aspiración y una tarea que cada uno de nosotros construye durante toda la vida, día tras día.

La segunda gran necesidad, que es difícil verla, es la necesidad de apertura y de compartir que cada familia tiene. La familia que se encierra en los confines de su propio casa o hábitat es una familia que vive mal; por el contrario, la apertura a otras familias es un mandato social inherente al “construir una familia”. A menudo, al final de los cursos de preparación para el matrimonio la verdadera pregunta es: “¿dónde estos dos encontrarán compañía?”, “¿quién les estará cercano, con el apoyo y la amistad, en el lugar donde han decidido ir a vivir?”.

¿Existen otras necesidades?

Una tercera necesidad de la familia se refiere al discurso público sobre la familia. Si vives en una sociedad donde la familia se presenta como un nido de víboras, un lugar de violencia o una serie de relaciones que aprisionan, entonces es difícil tener un modelo positivo. Por tanto, es apropiado pensar en la forma de presentar la familia de una manera positiva, como una “buena noticia”. Hay muchas familias felices, aunque con dificultades y limitaciones, pero felices de verdad, que no aparecen en los medios de comunicación y en las series de televisión. Ya solo en el contar cómo los jóvenes de hoy tratan de construir una familia hay algo de positivo, una representación de ese ideal que se desea alcanzar.

¿Es tan difícil educar en un contexto mediático?

Hoy más que ayer, la familia no es la única que educa, aunque en el fondo siempre ha sido así. En la actualidad el contexto social es especialmente incisivo, de gran alcance, y la distancia entre generaciones se define por su relación con el mundo de los medios de comunicación. Los padres de hoy en día están en la primera línea de este cambio y se encuentran en una etapa crítica, sobre todo por el poder de los nuevos medios, que llevan a la gente a vivir en un mundo completamente virtual. Los padres deben ser conscientes de que los medios de comunicación son una oportunidad, pero también un riesgo. Deben tener el coraje de conocer y entrar en este mundo. No hay otra alternativa, los hijos ya lo están.

¿Algún consejo práctico?

Tal vez la clave es evitar el aislamiento de los hijos frente al ordenador o a las consolas de videojuegos y encontrar también en ellos un espacio educativo propicio para todas las circunstancias. Por ejemplo, decidir que en casa haya sólo un ordenador, que se encuentre en una sala común (un poco como se hacía hace tiempo con la televisión), donde se comparte, donde se acompaña y se crece juntos, ayuda a ejercer la libertad.

En otras palabras, hace falta buscar espacios donde se pueda educar en el uso responsable de los medios de comunicación. Un idioma se aprende en compañía, y muchos jóvenes todavía están aprendiendo el alfabeto intelectual del mundo virtual. Aunque saben cómo funcionan los programas desde el punto de vista técnico, sin embargo, desconocen los matices de una lengua formada por actitudes éticas, elecciones relacionales, de valores que inciden profundamente. Están inmersos en un lenguaje mediático que los introduce de repente en un contexto cultural global, donde los conceptos como amistad, trabajo, amor, familia, Dios, han sufrido muchas presiones ideológicas, y esto crea una confusión de valores muy difícil de contrarrestar.

Por tanto, es necesario que nuestras familias puedan llegar a ser lugares de experiencia y de testimonio de la belleza de estar juntos, de los vínculos familiares, de la alianza de la pareja y de la familia; solo así nuestros jóvenes sabrán gobernar los nuevos medios y las nuevas relaciones que están conectadas con ellos, y no ser gobernados más bien por aquellos que los poseen, como desgraciadamente ocurre con demasiada frecuencia.

Categorías:Familia, Mundo, Testimonios

Sor Verónica y las clarisas de Iesus Communio

En una extensa carta dirigida a sus ex hermanas religiosas

Sor Verónica dice a las clarisas que Iesus Communio no es una negación del carisma de Santa Clara

Confiesa que lo que más les hizo sufrir era el reproche «Vosotras no hacéis bien a las Clarisas, porque no mostráis su verdadero rostro».

Actualizado 17 enero 2011

Gilberto Pérez/ReL

La Hermana Verónica Berzosa, fundadora del nuevo instituto de derecho pontificio Iesu Communio, explica en una carta dirigida a las hermanas clarisas algunos asuntos que relacionados con la aprobación del instituto, sobre algunos temas que han ido apareciendo en forma de acusaciones y que dañaban el nombre de esta nueva realidad, sobre los apoyos recibidos, las vocaciones que fueron llegando, su obediencia a la voz del Espíritu…

En la epístola, fechada el 24 de diembre de 2010 y que fue publicada este domingo en el boletín de la URC, sor Verónica es enfática en afirmar que “En nada sentimos negación de un carisma radiante” y que cree firmemente en la “vocación íntegramente contemplativa”.

Para la cabeza de este nueva forma de vida religiosa, “es imposible sentir la negación de un carisma radiante como es el de las Damas Pobres de Santa Clara” e insiste en que ”no se trata de una negación, sino de una afirmación de un designio concreto de Dios sobre nosotras”.

El texto de la carta

Iesu communio

La Aguilera-Lerma, 24 de diciembre de 2010

Queridas hermanas: La Madre Presidenta me invitó a escribiros; le agradezco sinceramente esta invitación que tanto deseaba. Dejo en sus manos esta carta para que ella os la transmita. Deseo abriros el corazón y dirigiros esta carta en tono familiar y más confidencial que la nota informativa que salió en la prensa, dirigida a los que, movidos por el amor que nos tienen, solicitaban una información amplia de lo que estamos viviendo.

Quiero compartir sencillamente con vosotras que la reciente decisión de la Santa Sede viene a reconocer y confirmar una forma de vida que ha recorrido antes un largo camino que se ha ido configurando paulatinamente. Cuando alguien se propone escribir acerca de un designio de Dios, no encuentra palabras con las que expresar tanto bien recibido, sin mérito alguno. Explicar este hoy sería como pretender explicitar detalladamente la llamada al seguimiento de Jesucristo. Una sólo sabe reconocer que su corazón ha sido robado por el amor entregado de Dios, y que, encontrado el Tesoro incomparable, ya no puede más que avanzar en el camino que Él va indicando.

Siempre me han impactado las palabras de H. Urs von Balthasar, cuando sintió la llamada de Dios: «Tú no tienes que elegir nada, has sido elegido. Se te dará la vocación como tarea a desarrollar. No necesitas nada, se te necesita a ti. No tienes que hacer planes, eres una piedrecita de un mosaico ya existente. Todo lo que yo tenía que hacer era simplemente dejarlo todo y seguirle, sin hacer planes, sin el deseo de experimentar intuiciones particulares. Sólo debía estar allí, sencillamente quedarme quieto para que Él me tomara».

En verdad siento que el camino recorrido no ha sido fácil. Tampoco ha estado exento de cruz, pero ha sido necesario, porque el grano de trigo tenía que caer en tierra y morir para que despuntara y floreciese el fruto que Dios quería. A la luz de este momento, releo cómo nuestra forma de vida se tejía en el silencio de Nazaret. Es verdad que hoy estamos llenas de gozo, pero siento que es el mismo gozo que teníamos ayer y siempre, porque la alegría consiste en estar en la voluntad de Dios día tras día.

Un día, leyendo el artículo de Mons. Jesús Sanz Montes, franciscano, El lugar eclesial del carisma de Santa Clara, encontré estas palabras: «Ni Clara, ni Francisco sabían más. Por eso señala el biógrafo con gran agudeza: Francisco la conducirá al monasterio benedictino de San Pablo, no porque fuera ése el locus charismaticus de Clara, sino porque representaba un lugar seguro de espera donec aliud provideret Altissimus —hasta que el Altísimo dispusiera otra cosa— (LegCl 8)». Confieso que al principio sentí alivio… ¿quizás sería esto lo que nos estaba pasando? Pero luego me dije: «No, esto no ha sido así para nosotras».

Santa Clara estaba cierta de que ése no era su lugar; y de hecho, su estancia allí fue muy breve. Nosotras hemos abrazado de corazón el carisma franciscano, sin duda en medio de mucha fragilidad. Puedo afirmar que no hemos buscado «un lugar seguro hasta que el Altísimo dispusiera otra cosa»; en verdad no ha sido así. Lo que alcanzo a discernir en este hoy es que Él ha querido que esta forma de vida, Iesu communio, tuviese su cuna en la Orden Franciscana, y estamos muy agradecidas a Dios por este don; sólo Él sabe por qué, y quizá más tarde, e incluso posteriores generaciones, comprenderán. Hemos tenido la gracia de beber intensamente en las fuentes de la espiritualidad franciscanoclariana, pero también es verdad que hemos sido formadas en el conocimiento de los Padres de la Iglesia.

Además, ha sido muy decisiva en nuestra formación la persona y el Magisterio de nuestros Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, así como la rica tradición espiritual del patrimonio de santidad de la Iglesia, y los escritos de teólogos como Joseph Ratzinger, Hans Urs von Balthasar, Henri de Lubac, etc., quienes nos han ayudado a profundizar en nuestra experiencia concreta y en nuestro peregrinar en la fe.

Debo mi perseverancia a la Madre Clara. Tras veintisiete años desde mi entrada en el monasterio, me atrevo a afirmar que debo mi perseverancia en la vocación a la Madre Clara; en ella veo realizado el sueño de Dios sobre una mujer formada esposa y madre según el corazón de Cristo. Ella me ha confirmado con su vida que la sed esponsal de Cristo, que Él hizo arder en mi interior desde mi juventud, sólo se colma en Jesús, Vida nuestra, nuestro inseparable vivir. Sus cartas han sellado en mí la certeza de que la consagración es un camino de plenitud, de bienaventuranza, vivido en un «amor incomparable» (Sta. Clara, Carta III), y esta certeza inquebrantable me ha sostenido en mi perseverancia. Francisco y Clara me han mostrado el gozo del seguimiento a Cristo en una libertad envidiable. «Pero ¿por qué no nos habéis informado antes?», nos preguntáis muchos Nos han llegado constantes ecos y algunas cartas, preguntando: «¿Por qué no nos habéis informado antes?» Quiero deciros con toda sinceridad que nosotras ni siquiera nos hemos propuesto informar o no informar, sino que hemos dejado que la vida transcurriese, tratando de secundar siempre lo que Dios quería de nosotras.

El día 31 de mayo de 2010, como sabéis, vinieron las hermanas de nuestros monasterios de Burgos, y en ese encuentro les expusimos el momento que estábamos viviendo. Incluso sor María Javier, de Castil de Lences, hizo una crónica que se publicó en la revista Hermanas Menores. Como comprenderéis, no se podía explicar íntegro el contenido de la forma de vida presentada al Dicasterio, porque, una vez que la cuestión estaba sometida a su estudio, era obligado guardar reserva para no prevenir el juicio de la Santa Sede ni interferir en él. Por tanto, ni a la Madre Presidenta, ni al Padre Asistente, ni a los demás miembros de la Orden pudimos informar de la marcha de este estudio, que ni siquiera nosotras conocíamos.

Desde abril hasta finales de noviembre han sido meses de silencio por parte de la Congregación y, en consecuencia, también por nuestra parte, hasta que hablaron con nuestro Sr. Arzobispo D. Francisco Gil Hellín, el cual nos comunicó que la Congregación para la Vida Consagrada, con el beneplácito del Santo Padre, aprobaba lo que estábamos viviendo como un nuevo Instituto Religioso de derecho pontificio llamado Iesu communio (Comunión de Jesús). Quiero aclarar que la comunidad entera sí conocía íntegramente todo lo que se presentó en Roma; se leyó y explicó punto por punto con todo detenimiento en el Capítulo presidido por el Sr. Arzobispo, incluso a las novicias y postulantes.

Después todas las hermanas votaron en secreto. Todos los votos fueron favorables para que fuera presentado a la Congregación lo que allí se exponía, quedando totalmente abierto a su discernimiento. Todas las hermanas compartíamos la disposición de obedecer a la Iglesia, fuera cual fuera la resolución, para avanzar en la voluntad de Dios. Otra pregunta insistente y dolorosa: «¿Por qué no repartís?» Al ser cada vez mayor el número de hermanas, insistentemente nos llegaban voces desde dentro de la Iglesia: «¿Por qué no repartís? Algunos monasterios se extinguen por falta de vocaciones, ¿por qué no los ayudáis para que no se cierren? ¿Acaso queréis crear algo diferente?» Hubo quienes incluso nos aconsejaban que no recibiésemos más vocaciones, si en verdad amábamos a las jóvenes, mientras no tuviésemos claro qué íbamos a vivir… Estas voces, día tras día, a la vez que nos hacían sufrir, nos han hecho mucho bien, porque nos han ayudado a arrodillarnos con la súplica de san Francisco: «Señor, que realicemos tan sólo tu simple y puro querer», sin pretensión que lo empañe o eclipse. En conciencia, no podíamos repartirnos, sencillamente porque no era la voluntad de Dios, y creo que está claro a la luz de este hoy. Pero creedme que lo que más nos ha hecho sufrir era el reproche que algunos expresaban en términos semejantes a estos: «Vosotras no hacéis bien a las Clarisas, porque no mostráis su verdadero rostro…»

Y quizá tenían razón, pero nosotras no podíamos dar ningún paso si el Espíritu de Jesús no lo indicaba. Quiero confiaros, para que estéis informadas de primera mano, e incluso podáis responder a quienes os preguntan, que nos ha sorprendido dolorosamente oír no pocas veces que hemos recibido a nuestras hermanas de Briviesca y de Nofuentes para quedarnos con su patrimonio, y que nos hemos aprovechado del Santuario de La Aguilera. La sencilla verdad es que nuestras hermanas de Briviesca y Nofuentes fueron informadas de lo que estábamos viviendo y de lo que nosotras conocíamos hasta el día que vinieron. Nos parecía un deber de conciencia explicárselo con toda claridad antes de dar el paso; y ellas, con humildad y libre decisión, insistieron en venir a nuestra comunidad. En cuanto al Santuario de La Aguilera, en el Comunicado se explican brevemente las condiciones en que pudimos comenzar a usarlo, y estamos agradecidas a los Hermanos Franciscanos, que se avinieron primero a cederlo y, posteriormente, a vendérnoslo. Duda de las jóvenes vocacionadas: «¿Por qué aquí sí y no en otro lugar?» Creo que es oportuno daros a conocer lo que una tras otra expresábamos en conciencia antes de dar el paso a la profesión, porque «el corazón sangraba» al no acabar de identificarse con la forma de vida en la que habíamos entrado. Las nuevas jóvenes vocacionadas, que llamaban a nuestra casa acuciadas por la sed de Cristo, pronto manifestaban: «¿Por qué siento la llamada a consagrarme únicamente aquí?, ¿por qué veo en vosotras lo que quiero vivir y ponéis nombre a lo que yo tengo en el corazón? Sólo sé que tengo esta certeza —decían—, pero no sabría responder a la pregunta que tantos me hacen: “Si te sientes llamada a ser Clarisa, podrías vivir en cualquier monasterio de Damas Pobres…”, pero la realidad no es así».

Durante los años en que he sido maestra de novicias, era testigo de cómo las hermanas se entregaban gozosas el día de su Profesión Solemne con un «sí» para siempre a Cristo y a su voluntad, pero es verdad también que me decían: «Yo profeso lo que vivimos, esta realidad, pero no me identifico con la Regla y las Constituciones de las Hermanas Clarisas»… Yo les decía: «Hija, nosotras somos Clarisas, llevamos este hábito y hemos profesado esta Regla, esto es lo que hay; si quieres, lo tomas y si no… puedes irte». Jamás se ha sostenido a nadie hablándole de la posibilidad de comenzar un nuevo camino. Lo más bello es que profesaban en total libertad, tras haber abierto con transparencia a los superiores y sacerdotes sus inquietudes. Nosotras, sin más, confiábamos en que era Él mismo, y a su tiempo, el que tenía que desvelarnos a todas y a cada una lo que ya estaba realizando.

Es verdad que Dios no pone ningún deseo en el corazón que no vaya a cumplir, pero es necesario saber esperar. Se trataba de dejar a Dios que hiciese su camino; a nosotras nos tocaba arrodillarnos y secundar lo que Él quería, dejar nuestra vida en sus manos y vivir en obediencia sencilla cada día, con la confianza de que Él nos mostraría lo que quería de nosotras. Nos queda una gran paz, porque Dios siempre ha tomado la iniciativa Al leer hoy nuestra historia de salvación concreta, me llena de gozo ver que la iniciativa y el tiempo siempre han sido de Dios. Éstos son, en síntesis, los pasos sucesivos de este peregrinar. Como sabéis, a partir de 1994 el crecimiento de hermanas fue muy rápido y «amenazaban con estallar» las paredes de nuestro monasterio de Lerma, que podía albergar, como mucho, a treinta y tres hermanas, y en el que hemos llegamos a vivir hasta ciento treinta y una hermanas. Tras muchas «noches de búsqueda» de un lugar para acoger a las hermanas presentes y a las que insistentemente mendigaban a nuestra puerta vivir junto a nosotras, sólo se nos abrió con realismo un lugar. Digo «con realismo», porque un bienhechor, de forma espontánea, prometió ayudarnos a reconstruir este convento concreto de La Aguilera (Burgos), Santuario de San Pedro Regalado.

Así se manifestó el camino de la Providencia, que suponía tener las dos casas en nuestra propia diócesis de Burgos. Estábamos ya deseando venir a vivir a La Aguilera. Llevábamos casi 3 años en obras preparando este lugar. El paso, que era «obligado dar» por el número de hermanas, exigía pedir un permiso al Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, Cardenal F. Rodé, en orden a que nos concediese «ser una única comunidad Lerma-La Aguilera en dos sedes diferentes con un solo gobierno». En este momento vino a visitarnos nuestro Sr. Arzobispo; no puedo dudar que fue movido por el Espíritu Santo. Hoy nos parece ver cómo Dios tomó la iniciativa en la persona del pastor que Dios había dispuesto para ser guiadas y que, desde el primer momento, se volcó en ayudarnos. Era mayo y, con ocasión de administrar el Sacramento de la Confirmación en la parroquia de Lerma a algunos jóvenes, quiso visitar los tres monasterios de clausura del pueblo y manifestó el deseo de verme a solas con motivo de mi reciente elección de Abadesa en marzo, para alentarme en la nueva andadura. Estuvimos dialogando menos de media hora, y sólo puedo decir que, por designio de Dios, mi corazón descansó en él, porque pude abrir lo que estaba sucediendo en nuestro monasterio de un modo, creo, que hasta entonces Dios no había querido que abriese; os confieso que había hecho algunos otros intentos, pero todo, una vez más, me confirma que el tiempo y la hora son de Dios. Me insistió en que era un tiempo en el que había que orar intensamente para saber discernir en verdad qué quería el Señor de nosotras en este acontecer concreto.

Su invitación a orar y a esperar en Dios me llenó de alegría, y vuelvo a afirmar que, sobre todo, el corazón descansó. Sin duda que en este camino y en este momento necesitábamos más que nunca ser acompañadas, porque sólo en obediencia podríamos seguir avanzando en el designio de Dios, bajo el impulso del Espíritu de Jesús, en total transparencia y filial confianza ante la Madre Iglesia, en cuyo seno hemos nacido y queremos vivir. En este nuevo paso, llevábamos bien grabadas a fuego las palabras de santa Clara: «Vivid siempre fieles y sujetas a los pies de la Madre Iglesia». El 27 de junio llegó la contestación del Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada. Nos llenó de gozo su respuesta paternal y llena de caridad. En ella nos decía: «Este Dicasterio ha decidido acoger la instancia en espera de que la Comunidad llegue serenamente a una mayor claridad respecto a lo que se sienten llamadas a realizar. Tal concesión es válida por tres años, con el ruego de enviar anualmente una relación a este Dicasterio». Volvimos a tener un encuentro, y el Sr. Arzobispo me manifestó su gozo por esa acogida del Dicasterio a nuestra petición, y con más fuerza me insistió en la necesidad de ir definiendo lo que estábamos viviendo, y me dijo: «Madre, creo que esta realidad nos desborda; necesitaríamos un buen canonista de la Madre Iglesia que nos ayude a dar forma y a expresar esta “realidad ya hecha cuerpo”… Sois muchas hermanas y la Congregación, ante “una solicitud muy particular”, como os decía en su respuesta, os pide que os vayáis definiendo… Si quieres, me pongo en camino y llamo a la puerta de un canonista en el que he pensado».

Ante ellos, Madre Blanca y yo, en la medida que el Espíritu nos permitía, abrimos con sencillez nuestro corazón, ciertamente no buscando discernimiento sobre nuestra vida personal, sino sobre lo que Dios estaba obrando en la comunidad. Ellos no trataron más que de ayudarnos a buscar la voluntad de Dios en este peregrinar bajo el soplo del Espíritu. A lo largo de este año hemos tenido los encuentros necesarios con el Sr. Arzobispo. Él me repetía: «Sin prisa, Madre, pero hay que trabajar y avanzar en este discernimiento». Yo le preguntaba con mucho temor y respeto: «¿Usted cree que es la hora de presentar esto, padre?» Y para que en nada nos buscáramos a nosotras mismas, seguimos dejando este discernimiento abierto a nuestra amadísima Iglesia, a quien debemos todo lo que somos y tenemos, sin pretensión ni prisa, porque nada nos impedía ya, en el hoy de su gracia, ser de Cristo y querer cada día más su voluntad. Como veis, creemos que en esta realidad en la que nos hemos visto inmersas no ha habido ninguna planificación previa, sino que hemos querido ir dando respuesta a lo que el Señor iba y va haciendo. Primero la «obligación» de vivir en otro lugar por el número de hermanas y, por tanto, de escribir a la congregación; y después ni siquiera fuimos nosotras las que llamamos a la puerta de nuestro Sr. Arzobispo pidiéndole discernimiento en este momento; creo que ni nos atrevíamos, aunque lo deseábamos con todo el corazón. Todo pertenece a Jesucristo, también el tiempo de espera. Era necesario que su designio sobre nosotras fuera madurando. Nosotras somos las primeras sorprendidas por este designio de Dios Como ya sabéis, junto a la afluencia de vocaciones, a la vez se fue dando otro fenómeno. Sobre todo a partir de 1994, comenzaron a venir, sin convocarlos, numerosos grupos, peregrinos sedientos en cuyo corazón ardía un deseo: «Queremos ver a Jesús» (Jn 12,21); querían compartir la fe y, por ello, los locutorios del monasterio se abrían para dar testimonio, y también se invitaba a la oración. De Roma nos pidieron hacer una estadística de este acontecer, y calculamos que en seis meses habían pasado catorce mil personas, sin contar las visitas privadas de las hermanas; la mayor parte de ellos eran jóvenes en búsqueda.

Ahora entendemos mucho más por qué nos han impactado siempre estas palabras de Juan Pablo II pronunciadas en Ávila a las contemplativas en 1982: «Consientan vuestros monasterios en abrirse a los que tienen sed. Vuestros monasterios son lugares sagrados y podrán ser también centros de acogida cristiana para aquellas personas, sobre todo jóvenes, que van buscando una vida sencilla y transparente en contraste de la que les ofrece la sociedad de consumo». Sentimos que nuestra llamada es ser por entero esposas de Cristo, consagradas, con la misión de ser una casa abierta, posada del Buen Samaritano, para hacer presente, en la comunión, a Jesús Resucitado a tantos peregrinos que llaman día y noche a nuestra puerta, y así los que están sedientos y heridos puedan encontrarse con Jesucristo Redentor y experimentar que han sido acogidos en la oración y presentados al Padre, esperados como hijos por la Madre Iglesia; queremos ser lugar de encuentro para avivar en comunión nuestra fe, hasta hacer arder el deseo de santidad como plenitud de vida. Y este peregrinar de gente sigue sucediendo cada vez más. Nosotras no hemos elegido el modo de dar la vida.

En nada sentimos negación de un carisma radiante. Creemos firmemente en la vocación íntegramente contemplativa; es más, creemos que es la corriente subterránea que sostiene todo vivo y cuida el florecer de todas las realidades de la Iglesia; esto, hemos tenido el privilegio de verlo y vivir en ello. Es imposible sentir la negación de un carisma radiante como es el de las Damas Pobres de Santa Clara, que en su seno ha generado grandes santos en la Iglesia; no se trata de una negación, sino de una afirmación de un designio concreto de Dios sobre nosotras. Sólo tenemos agradecimiento por todo el bien recibido A nosotras mismas, pobrecillas, no deja de sorprendernos esta llamada y, sobrecogidas y agradecidas, nos sentimos impulsadas a corresponder al don de Dios.

Por ello, nos postramos conscientes de la gran responsabilidad que conlleva este momento, pero vivimos en la plena confianza de que el que inició esta obra, Él mismo la llevará hasta el fin. Suplicamos vivamente vuestra oración, para que no malogremos su designio sobre nosotras y nos dejemos siempre hacer por Él. Sólo tenemos agradecimiento hacia la Orden Franciscana por todo el bien recibido, agradecimiento que esperamos saber transmitir a las futuras generaciones, porque en la voluntad de Dios no hay ruptura de corazón. Perdonadnos el sufrimiento que, sin pretenderlo, o a causa de nuestra fragilidad, os hayamos causado. Pedimos a Dios seguir viviendo en comunión, ofreciéndonos unos por otros. Que la Virgen María, Madre y Maestra nuestra, interceda por todos. Gracias, Jesucristo, gracias, Madre Iglesia, gracias, hermanas. Siempre una vida: Jesús y su voluntad,

Hermana Verónica Mª

A los altares con 16 años

Aprueban las «virtudes heroicas» de Faustino Pérez Manglano

Si se probara un milagro por intercesión suya, Faustino se convertiría en el beato más joven en la historia de la Iglesia en Valencia.

Actualizado 14 enero 2011

AVAN

El Papa Benedicto XVI ha firmado hoy el decreto de virtudes heroicas del joven valenciano Faustino Pérez Manglano que murió a los 16 años de edad en 1963, con lo que se le declara “venerable” y avanza su proceso de beatificación.

El Pontífice ha aprobado el decreto esta mañana instantes después de haber firmado también el reconocimiento de un milagro atribuido a la intercesión del Papa Juan Pablo II, cuya  beatificación tendrá lugar el próximo uno de mayo, en la fiesta de la Divina Misericordia.

Faustino Pérez Manglano se convierte así en el valenciano que alcanza a edad más temprana el titulo de “venerable”, según han indicado a la agencia AVAN fuentes de la delegación diocesana para las Causas de los Santos.

Benedicto XVI ha firmado el decreto este viernes en el transcurso de una audiencia con el cardenal  Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. El decreto reconoce  “las virtudes heroicas del Siervo de Dios Faustino Pérez-Manglano Magro, alumno y postulante de los Padres Marianistas, nacido en Valencia (España) el 4 de agosto de 1946 y muerto el 3 de marzo de 1963”.

A partir de este momento, el proceso de canonización de Faustino Pérez Manglano continuará con el fin de “conseguir probar un milagro atribuido a su intercesión y así poder ser elevado a los altares como beato”, han añadido las mismas fuentes. En ese caso, también Pérez Manglano “se convertiría en el beato más joven en la historia de la Iglesia valenciana”.

Más de 400 testimonios sobre su intercesión

Desde el inicio de su causa de beatificación, se han registrado más de 400 testimonios sobre la intercesión de Faustino, según su biógrafo, el sacerdote marianista José María Salaverri, que fue profesor suyo en el Colegio Nuestra Señora del Pilar, en Valencia. La vida de Faustino, que ha sido publicada en numerosos idiomas, “ha ayudado a abundantes vocaciones sacerdotales y religiosas, como lo prometió él mismo el último día antes de morir, y hoy jóvenes de todo el mundo lo tienen ya como ejemplo de vida cristiana”, ha señalado Salaverri.

La fase diocesana del proceso de beatificación de Faustino Pérez Manglano se inició en 1986 y concluyó en 1991. El pasado año 2010 el congreso de teólogos de la Santa Sede aprobó las “virtudes heroicas” y trasladó la causa al congreso de cardenales y obispo del Vaticano que, tras su ratificación han propiciado la firma del decreto hoy por parte del papa Benedicto XVI.

Biografía de Faustino Pérez Manglano

Faustino Pérez Manglano nació el 4 de agosto de 1946 en Valencia y fue alumno en el colegio del Pilar desde 1952. En 1961 la enfermedad de Hodgkin deteriora rápidamente su salud, pero “él asumió su muerte con naturalidad después de dar un testimonio excepcional durante toda su vida y hasta el último momento”, según Salaverri.

Faustino falleció el 3 de marzo de 1963, a los 16 años. El profesor Salaverri asegura que su alumno “practicó en vida las virtudes teologales y cardinales en un grado superior, convirtiéndose en un auténtico misionero que, incluso tras su muerte, misiona, allí donde alguien se pone en contacto con él”. En realidad, “su vida estuvo llena de síes  a la Virgen, a una existencia consagrada a  Dios, al sufrimiento y también a la muerte”, según Salaverri.

Los libros sobre la vida de Faustino Pérez Manglano se han publicado en varios idiomas. Así “Los panes y los peces de Faustino”, sobre sus últimos días ha sido traducido recientemente al polaco. Otra obra de Salaverri, “Los cuatro síes de Faustino”, ha sido editada, entre otras lenguas, en kinyarwanda, la lengua nacional de Ruanda, y el libro ” Tal vez me hable Dios” ha sido publicado en italiano, francés, húngaro, polaco, portugués e inglés. Por su parte, la escritora sueca Katarina Johanson ha publicado en su país otro libro para niños sobre la vida de Faustino. Existen además biografías de Faustino en albanés y en papiamento.

Estados Unidos ya no es protestante

16 enero 2011 1 Comentario

Significativo cambio de 1910 a 2010

Es tiempo de reconocer que Estados Unidos ya no es más un país de mayoría protestante

Considerando singularmente a los grupos protestantes, es el catolicismo el que mayor número de seguidores tiene a 2010.

Actualizado 16 enero 2011

Jorge Enrique Mújica/ReL

El último Atlas Global del Cristianismo, del cual algunos reportes están disponibles on line, ofrecía datos interesantes sobre los porcentajes de cristianos presentes en países como Estados Unidos, tradicionalmente considerado de mayoría protestante.

Retomando esta información, The Catherine of Siena Institute evidenciaba cómo el rostro protestante de Norteamérica ha cambiado de 1910 a 2010. Mientras que a inicios y mediados del siglo XX el rostro protestante de la Unión Americana era totalmente protestante:

…a finales del siglo XX el panorama era ya distinto:

Los mapas muestran que si bien el conjunto de grupos protestantes (luterano, metodista, presbiteriano, evangélicos, baptistas, episcopalianos, etc.) es todavía superior, considerados singularmente es el catolicismo el que mayor número de seguidores tiene.

El dato es contrastante pues en 1910 las referencias eran las que siguen: 65% de protestantes, 22% de católicos, 10% de cristianos independientes, 4% de anglicanos, 1% de ortodoxos y 1% de otros.

En 2010 el mapa refleja algo completamente diferente: 25% protestantes, 35% católicos. 31% independientes, 1% anglicanos, 3% ortodoxos y 5% otros.

El estudio The Catherine of Siena Institute muestra que los anglicanos (episcopalianos) han sufrido una caída desproporcionada (debida a su liberalismo moral) y que la forma de cristianismo más practicada es el catolicismo. Estos datos confirman que, después de Brasil, México y Filipinas, Estados Unidos es el país con mayor número de católicos en el mundo.

Categorías:Historia, Mundo, Religión

Sobrevivió a un aborto

Sin embargo, Claire Culwell ama a su madre biológica

Sobrevivió a un aborto, fue dada en adopción… hoy habla «en honor» de su hermana gemela que murió

Su madre quedó embarazada a los 13 años. Le practicaron un aborto cuando tenía cinco meses de gestación. Sin embargo, al mes descubrió que…

Actualizado 16 enero 2011

Matthew Cullinan Hoffman/Notifam

La joven Claire Culwell dice que cuando ella fue a visitar su madre biológica por primera vez, le entregó una tarjeta que leía: “Gracias por escoger la vida para mí.”

La joven Culwell, que ahora tiene 21 años de edad, fue criada en un hogar pro-vida y cristiano luego de ser dada en adopción. Ella quería expresar su gratitud a su madre biológica por haberla traído al mundo. Aunque su madre lloró lágrimas de felicidad al momento de su encuentro, las palabras escritas en la tarjeta provocaron una reacción distinta que la que la joven Culwell esperaba.

“Lo que al principio era lágrimas de mucha felicidad se convirtieron en lágrimas de mucha tristeza también,” dice la joven Culwell. Su madre entonces le explicó a ella las circunstancias de su nacimiento: ella había sobrevivido un atentado de aborto, un aborto que había terminado con la vida de su hermana gemela.

La señorita Culwell cuenta su historia para La Red de Difusión Cristiana (Christian Broadcasting Network/CBN) en los Estados Unidos de América durante una entrevista, en que explica que su madre quedó embarazada a la edad de 13 años, y fue llevada por su madre a una clínica de aborto, donde el procedimiento letal fue llevado a cabo a los cinco meses de gestación.

Sin embargo, la joven Culwell dice que, pasado un mes, era claro que su madre no había regresado a su estado normal. Luego de consultar de nuevo con el abortista, a ella se le dijo que ella había tenido gemelas, y que solamente una de las gemelas había muerto durante el aborto. Dos semanas más tarde, ella parió a la joven Culwell.

La señorita Culwell habla ahora de sus experiencias como una sobreviviente de aborto en iglesias y ante otros grupos, y dice que ella habla “en honor” de su hermana gemela que no sobrevivió.

“Muchos me han preguntado si siento ira, o si me siento disgustada, y yo digo que ‘no,’ porque mi madre biológica es, con toda probabilidad, mi heroína más grande, porque ella no tenía que haberme contado todo. Fue debido a su valentía, su fuerza y su abnegación, que las vidas de otras personas están siendo cambiadas,” le dijo la señorita Culwell a la CBN.


“El aborto no solamente afecta a una sola persona. Tiene un efecto de dominó. Y aunque eso pasó, ello se ha convertido en algo tan hermoso,” ella añade. “Realmente Dios me ha enseñado a depender de Él, que esto no se trata solamente de mí. Se trata de Él, de su gracia, y del regalo maravilloso de la vida que no has dado. Aunque parezca que la vida es algo que damos por sentado, porque la tenemos, es un regalo. Él es capaz de hablar por medio de mi historia y por medio de la historia de mi madre biológica, de la historia de mis padres, y de compartir este regalo con el mundo.”

Categorías:Aborto, Familia, Mundo, Testimonios

Pregunta inquietante sobre los últimos tiempos

Programa sobre el Apocalipsis

Una pregunta inquietante sobre los últimos tiempos sobrevoló el plató de «Lágrimas en la lluvia»

El espacio de cine y debate que dirige Juan Manuel de Prada abordó la segunda venida de Cristo y el dramático periodo que la precederá.

Actualizado 14 enero 2011

C.L./ReL

«La palabra Apocalipsis proviene del verbo griego kalypto, que significa velar, ocultar, al que se añade la preposición apó, equivalente a nuestro prefijo des-. Apocalipsis significaría, pues, “des-envelamiento”; o dicho más con mayor propiedad: “Revelación”»: así lo explicó María Cárcaba en la presentación de uno de los bloques de Lágrimas en la lluvia, el programa de cine y debate que dirige en Intereconomía TV el escritor Juan Manuel de Prada.

Este viernes se emitió la película El séptimo sello (1956), de Ingmar Bergman, para ilustrar un debate pocas veces visto en televisión: el que atañe al último libro de la Biblia y las profecías contenidas en él sobre el Anticristo, los últimos tiempos, el fin del mundo y la segunda venida de Jesucristo, anunciada por Él mismo en los Evangelios.

La finalidad del programa la dejó clara Prada desde su presentación inicial, a saber, sacar de la tergiversación o del olvido esas realidades de la fe: «El Apocalipsis de San Juan, que es el Evangelio de las realidades últimas, ha sido confinado a la categoría de libro esotérico, de lectura poco menos que desaconsejada; y la Parusía ha desaparecido casi por completo de la predicación y de la catequesis».

¿A qué se debe ese silencio? Según el director de Lágrimas en la lluvia, «el espíritu de nuestra época prefiere soslayar cualquier asunto enojoso o aflictivo (y ya se sabe que la Parusía vendrá precedida de acontecimientos amargos). Así, se ha cegado la fuente de la esperanza cristiana: con lo que al cristiano de hoy se le condena a cultivar una fe desustanciada, perfectamente sustituible por un código de buena conducta y una vaga afirmación de trascendencia… una fe cobardona, acomodaticia e inane».

En torno a estas cuestiones debatieron cuatro buenos conocedores de la cuestión, tres de ellos sacerdotes: David Amado, licenciado en Filosofía y profesor en diversas instituciones eclesiásticas barcelonesas; Miguel Ayuso, presidente de la Unión Internacional de Juristas Católicos, catedrático de Derecho en la Universidad Pontificia de Comillas y director de la revista de pensamiento católico Verbo; José Carlos Martínez de la Hoz, del Opus Dei, doctor en Teología y postulador de diversas causas de canonización; y Gabino Uríbarri, jesuita y decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontifica de Comillas.

El debate

Los contertulios intercambiaron sus puntos de vista sobre cuatro aspectos de la cuestión: la significación misma del Apocalipsis, la figura del Anticristo, la Parusía y el alcance del «reino de los mil años» que anuncia el último libro de la Biblia.

Dicho texto debe recibir una interpretación literal, sostuvo Ayuso, aunque tenga en cuenta la carga simbólica propia de su género literario, que defendía Uríbarri; también discreparon sobre considerar lo un libro profético o no, respectivamente. En cuanto a su referencia evidente a las persecuciones, hacen referencia a que serán continuas como modo de «purificación constante» de los cristianos, afirmó Martínez de la Hoz, pero «se incrementarán al acercarse el final de los tiempos», precisó Amado.

El «hombre de pecado»

Y se incrementarán por obra del Anticristo «a quien muchos confundirán con un nuevo Mesías, que instaurará una impostura religiosa fundada en la adoración del hombre», había dicho Prada en su introducción. Y María Cárcaba desarrolló el punto, al dar cuenta de las interpretaciones más extendidas: «No será un hombre abiertamente demoníaco, al estilo de Nerón, Hitler o Stalin, sino que encubrirá su perversidad haciendo gala de una falsa humanidad. No será un personaje siniestro, sino que se mostrará virtuoso, aunque su fondo sea cruel, soberbio y mentiroso».

Pero la inquietante y gran cuestión que sobrevolaba continuamente el plató de Lágrimas en la lluvia es saber si quizá los nuestros son los últimos tiempos que describe el libro sagrado, en los que una gran apostasía precederá a la aparición del Anticristo, previa a la remoción del katejón u obstáculo que dificulta su tarea.

Ayuso defendió la interpretación de que la «bestia surgida del mar» del Apocalipsis tiene que ver con la realidad política («la potestad política anticristiana»), y la «bestia surgida de la tierra» es el pseudoprofeta, que sometería a un sacerdocio envilecido por el mal.

Algunos elementos de la actualidad surgieron entonces como referencia. Amado puntó a la «unidad de todos los pueblos del mundo en torno a un humanitarismo en el que la sobra la Iglesia. La idea de un hombre que se autorredime es formalmente propia del Anticristo». Y Prada recordó que la «religión del hombre» hoy ubicua ya fue anticipada por San Pablo.

Rey de las sociedades

En cuanto a la Parusía, todos los intervinientes coincidieron en que forma parte esencial de la virtud teologal de la esperanza. Nuestra vida es «nuestra oportunidad» para ganar el bien prometido, dijo Uríbarri, y el tiempo en el que tiene lugar «la invitación de Dios a la intimidad con Él», según Martínez de la Hoz.

Amado añadió que la segunda venida de Cristo es el signo de que Él es el señor de la Historia: «Jesús también quiere ser reconocido por las sociedades», no sólo por los individuos, de modo que su Redención sea también palpable en las comunidades.

En cuanto al reino de los mil años, Ayuso explicó que el milenarismo craso o carnal, que piensa en un reinado corporal y visible, está fuera de la doctrina de la Iglesia, y que ésta también desaconsejaba la enseñanza del milenarismo espiritual. No tiene sentido ese milenio si Cristo ha venido ya, sostuvo Amado, luego en todo caso sería antes de ese momento, y a modo recapitulación de a Iglesia en el mundo para «hacer palpable la Redención en la sociedad humana».

No quedó, pues, contestada al cien por cien la cuestión de si estamos o no en los últimos tiempos. Pero sí se extrajo del debate la idea de que las realidades escatológicas no pueden seguir permaneciendo fuera de la cosmovisión de los cristianos y de la predicación de la Iglesia. Frente a esa amputación, sostuvo Prada, «se alza la visión que nos ofrece el libro de San Juan, que a la vez que nos anuncia los acontecimientos luctuosos que precederán al fin del mundo nos brinda la esperanza del triunfo final».

 

 

Beatificación de Juan Pablo II el 1 de mayo

Será el día de la Solemnidad de la Divina Misericordia

Benedicto XVI aprueba la beatificación de Juan Pablo II que se celebrará en Roma el 1 de mayo

El Papa firmó este viernes el decreto de beatificación, presentado por el Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato.

Actualizado 14 enero 2011

Europa Press

La ceremonia de beatificación de Juan Pablo II tendrá lugar el próximo 1 de mayo, después de que Benedicto XVI haya firmado este viernes el decreto de beatificación, presentado por el Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal Angelo Amato.

Así, según ha declarado el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, la ceremonia de beatificación se celebrará el 1 de mayo de 2011, día de la Solemnidad de la Divina Misericordia.

La firma del Papa era el único paso que faltaba para dar ´luz verde´ a la beatificación de su predecesor, después de que los 30 purpurados y obispos que forman parte de la Comisión de este dicasterio aprobara el pasado miércoles un milagro por intercesión de Juan Pablo II.

Se trata de la curación de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padecía desde 2001 la enfermedad de Parkinson, la misma que sufrió Juan Pablo II en sus últimos años.

La religiosa superó, dos meses después de la muerte del Papa en abril de 2005, todos los síntomas del Parkinson de forma “inexplicable” según las autoridades médicas de la comisión de beatificación. La hermana Marie Simon ha sido la pieza clave para el proceso de beatificación del antecesor de Benedicto XVI.

El milagro de la hermana Marie Simon, atribuido a Juan Pablo II, sufrió un parón en el mes de marzo del año pasado, cuando uno de los médicos externos consultados por el dicasterio sostuvo que el milagro no estaba suficientemente documentado.

Sin embargo, el cardenal Angelo Amato señaló entonces que “había suficientes milagros” catalogados, un total de 251 atribuidos al antiguo Papa y que el proceso de beatificación seguía adelante, aunque finalmente el milagro de la curación del Parkinson de la hermana Marie dio buenos resultados y fue considerado por la comisión de expertos como válido para continuar el proceso.

El 13 de mayo de 2005, el mismo Benedicto XVI anunciaba en la Basílica de San Juan de Letrán el inicio del proceso de beatificación de su predecesor, que comenzó oficialmente el 28 de junio de 2005, dos meses después del fallecimiento del Pontífice, gracias a la dispensa concedida por Benedicto XVI para que la causa pudiera empezar sin necesidad de esperar a los cinco años de rigor que deben transcurrir entre el fallecimiento de una persona y el comienzo de su causa.

Esta dispensa fue concedida también por Juan Pablo II para beatificar a la Madre Teresa de Calcuta, cuyo proceso comenzó menos de dos meses después de su fallecimiento y que fue beatificada seis años después, en octubre de 2003.

El sacerdote polaco Slawomir Oder fue nombrado por Benedicto XVI como postulador de la causa de beatificación de Juan Pablo II y se inclinó por la curación de la religiosa francesa como el milagro que decidiría si el llamado ´Papa viajero´ sería elevado a los altares.

Juan Pablo II fue nombrado ´Venerable´ y reconocidas sus virtudes heroicas el 19 de diciembre del año 2009, el primer paso para el proceso que le llevará a los altares. Después de su beatificación, será necesario un segundo milagro para que sea declarado definitivamente como “santo” y entrar así en la lista de los santos de la Iglesia.

De qué me quejo

13 enero 2011 1 Comentario

Pensar por libre

Después de ver este vídeo, hice un propósito que no podré cumplir: no quejarme nunca de nada…

Y el caso es que hace unos días aconsejé a un colega amigo mío que nunca hiciese propósitos “negativos”, de esos que empiezan con la palabra “no”.  Así que rectificaré el propósito: cuando tenga ganas de quejarme, trataré de acordarme de Rosa.

Categorías:Mundo, Testimonios
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