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Archivo para 18 septiembre 2010

Segundo milagro del cardenal Newman

20 septiembre 2010 Deja un comentario

Estudian en México un segundo milagro del cardenal Newman

20 de septiembre, 2010.

El postulador de la causa de canonización de John Henry Newman, ha dicho que ya está estudiando el segundo milagro, el necesario para que el Papa lo declare santo.

El posible milagro se produjo en Ciudad de México hace algunos meses. Tras detectar a un feto una severa malformación, la madre rezó al cardenal Newman para que su hijo naciese sin problemas. Sin que los médicos pudiesen explicar la razón, el niño vino al mundo en perfecto estado.

Como se produjo después del anuncio oficial de la beatificación del cardenal Newman, si se confirma, este milagro sería válido para la futura canonización.

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Homilia de Benedicto XVI en Westminster

20 septiembre 2010 Deja un comentario

Vaticano

Queridos amigos en Cristo:

Os saludo a todos con alegría en el Señor y os doy las gracias por vuestra calurosa acogida. Agradezco al Arzobispo Nichols sus palabras de bienvenida de vuestra parte. Verdaderamente, en este encuentro entre el Sucesor de Pedro y los fieles de Gran Bretaña, “el corazón habla al corazón”, gozándonos en el amor de Cristo y en la común profesión de la fe católica que nos viene de los Apóstoles. Me alegra especialmente que nuestro encuentro tenga lugar en esta catedral dedicada a la Preciosísima Sangre, que es el signo de la misericordia redentora de Dios derramada en el mundo por la pasión, muerte y resurrección de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo. De manera particular, saludo al Arzobispo de Canterbury, quien nos honra con su presencia.

Quien visita esta Catedral no puede dejar de sorprenderse por el gran crucifijo que domina la nave, que reproduce el cuerpo de Cristo, triturado por el sufrimiento, abrumado por la tristeza, víctima inocente cuya muerte nos ha reconciliado con el Padre y nos ha hecho partícipes en la vida misma de Dios. Los brazos extendidos del Señor parecen abrazar toda esta iglesia, elevando al Padre a todos los fieles que se reúnen en torno al altar del sacrificio eucarístico y que participan de sus frutos. El Señor crucificado está por encima y delante de nosotros como la fuente de nuestra vida y salvación, “sumo sacerdote de los bienes definitivos”, como lo designa el autor de la Carta a los Hebreos en la primera lectura de hoy (Hb 9,11).

A la sombra, por decirlo así, de esta impactante imagen, deseo reflexionar sobre la palabra de Dios que se acaba de proclamar y profundizar en el misterio de la Preciosa Sangre. Porque ese misterio nos lleva a ver la unidad entre el sacrificio de Cristo en la cruz, el sacrificio eucarístico que ha entregado a su Iglesia y su sacerdocio eterno. Él, sentado a la derecha del Padre, intercede incesantemente por nosotros, los miembros de su cuerpo místico.

Comencemos con el sacrificio de la Cruz. La efusión de la sangre de Cristo es la fuente de la vida de la Iglesia. San Juan, como sabemos, ve en el agua y la sangre que manaba del cuerpo de nuestro Señor la fuente de esa vida divina, que otorga el Espíritu Santo y se nos comunica en los sacramentos (Jn 19,34; cf. 1 Jn 1,7; 5,6-7). La Carta a los Hebreos extrae, podríamos decir, las implicaciones litúrgicas de este misterio. Jesús, por su sufrimiento y muerte, con su entrega en virtud del Espíritu eterno, se ha convertido en nuestro sumo sacerdote y “mediador de una alianza nueva” (Hb 9,15). Estas palabras evocan las palabras de nuestro Señor en la Última Cena, cuando instituyó la Eucaristía como el sacramento de su cuerpo, entregado por nosotros, y su sangre, la sangre de la alianza nueva y eterna, derramada para el perdón de los pecados (cf. Mc 14,24; Mt 26,28; Lc 22,20).

Fiel al mandato de Cristo de “hacer esto en memoria mía” (Lc 22,19), la Iglesia en todo tiempo y lugar celebra la Eucaristía hasta que el Señor vuelva en la gloria, alegrándose de su presencia sacramental y aprovechando el poder de su sacrificio salvador para la redención del mundo. La realidad del sacrificio eucarístico ha estado siempre en el corazón de la fe católica; cuestionada en el siglo XVI, fue solemnemente reafirmada en el Concilio de Trento en el contexto de nuestra justificación en Cristo. Aquí en Inglaterra, como sabemos, hubo muchos que defendieron incondicionalmente la Misa, a menudo a un precio costoso, incrementando la devoción a la Santísima Eucaristía, que ha sido un sello distintivo del catolicismo en estas tierras.

El sacrificio eucarístico del Cuerpo y la Sangre de Cristo abraza a su vez el misterio de la pasión de nuestro Señor, que continúa en los miembros de su Cuerpo místico, en la Iglesia en cada época. El gran crucifijo que aquí se yergue sobre nosotros, nos recuerda que Cristo, nuestro sumo y eterno sacerdote, une cada día a los méritos infinitos de su sacrificio nuestros propios sacrificios, sufrimientos, necesidades, esperanzas y aspiraciones. Por Cristo, con Él y en Él, presentamos nuestros cuerpos como sacrificio santo y agradable a Dios (cf. Rm 12,1). En este sentido, nos asociamos a su ofrenda eterna, completando, como dice San Pablo, en nuestra carne lo que falta a los dolores de Cristo en favor de su cuerpo, que es la Iglesia (cf. Col 1,24). En la vida de la Iglesia, en sus pruebas y tribulaciones, Cristo continúa, según la expresión genial de Pascal, estando en agonía hasta el fin del mundo (Pensées, 553, ed. Brunschvicg).

Vemos este aspecto del misterio de la Sangre Preciosa de Cristo actualizado de forma elocuente por los mártires de todos los tiempos, que bebieron el cáliz que Cristo mismo bebió, y cuya propia sangre, derramada en unión con su sacrificio, da nueva vida a la Iglesia. También se refleja en nuestros hermanos y hermanas de todo el mundo que aun hoy sufren discriminación y persecución por su fe cristiana. También está presente, con frecuencia de forma oculta, en el sufrimiento de cada cristiano que diariamente une sus sacrificios a los del Señor para la santificación de la Iglesia y la redención del mundo. Pienso ahora de manera especial en todos los que se unen espiritualmente a esta celebración eucarística y, en particular, en los enfermos, los ancianos, los discapacitados y los que sufren mental y espiritualmente.

Pienso también en el inmenso sufrimiento causado por el abuso de menores, especialmente por los ministros de la Iglesia. Por encima de todo, quiero manifestar mi profundo pesar a las víctimas inocentes de estos crímenes atroces, junto con mi esperanza de que el poder de la gracia de Cristo, su sacrificio de reconciliación, traerá la curación profunda y la paz a sus vidas. Asimismo, reconozco con vosotros la vergüenza y la humillación que todos hemos sufrido a causa de estos pecados; y os invito a presentarlas al Señor, confiando que este castigo contribuirá a la sanación de las víctimas, a la purificación de la Iglesia y a la renovación de su inveterado compromiso con la educación y la atención de los jóvenes. Agradezco los esfuerzos realizados para afrontar este problema de manera responsable, y os pido a todos que os preocupéis de las víctimas y os compadezcáis de vuestros sacerdotes.

Queridos amigos, volvamos a la contemplación del gran crucifijo que se alza por encima de nosotros. Las manos de Nuestro Señor, extendidas en la Cruz, nos invitan también a contemplar nuestra participación en su sacerdocio eterno y por lo tanto nuestra responsabilidad, como miembros de su cuerpo, para que la fuerza reconciliadora de su sacrificio llegue al mundo en que vivimos. El Concilio Vaticano II habló elocuentemente sobre el papel indispensable que los laicos deben desempeñar en la misión de la Iglesia, esforzándose por ser fermento del Evangelio en la sociedad y trabajar por el progreso del Reino de Dios en el mundo (cf. Lumen gentium, 31; Apostolicam actuositatem, 7). La exhortación conciliar a los laicos, para que, en virtud de su bautismo, participen en la misión de Cristo, se hizo eco de las intuiciones y enseñanzas de John Henry Newman. Que las profundas ideas de este gran inglés sigan inspirando a todos los seguidores de Cristo en esta tierra, para que configuren su pensamiento, palabra y obras con Cristo, y trabajen decididamente en la defensa de las verdades morales inmutables que, asumidas, iluminadas y confirmadas por el Evangelio, fundamentan una sociedad verdaderamente humana, justa y libre.

Cuánto necesita la sociedad contemporánea este testimonio. Cuánto necesitamos, en la Iglesia y en la sociedad, testigos de la belleza de la santidad, testigos del esplendor de la verdad, testigos de la alegría y libertad que nace de una relación viva con Cristo. Uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos hoy es cómo hablar de manera convincente de la sabiduría y del poder liberador de la Palabra de Dios a un mundo que, con demasiada frecuencia, considera el Evangelio como una constricción de la libertad humana, en lugar de la verdad que libera nuestra mente e ilumina nuestros esfuerzos para vivir correcta y sabiamente, como individuos y como miembros de la sociedad.

Oremos, pues, para que los católicos de esta tierra sean cada vez más conscientes de su dignidad como pueblo sacerdotal, llamados a consagrar el mundo a Dios a través de la vida de fe y de santidad. Y que este aumento de celo apostólico se vea acompañado de una oración más intensa por las vocaciones al orden sacerdotal, porque cuanto más crece el apostolado seglar, con mayor urgencia se percibe la necesidad de sacerdotes; y cuanto más profundizan los laicos en la propia vocación, más se subraya lo que es propio del sacerdote. Que muchos jóvenes en esta tierra encuentren la fuerza para responder a la llamada del Maestro al sacerdocio ministerial, dedicando sus vidas, sus energías y sus talentos a Dios, construyendo así un pueblo en unidad y fidelidad al Evangelio, especialmente a través de la celebración del sacrificio eucarístico.

Queridos amigos, en esta catedral de la Preciosísima Sangre, os invito una vez más a mirar a Cristo, que inicia y completa nuestra fe (cf. Hb 12,2). Os pido que os unáis cada vez más plenamente al Señor, participando en su sacrificio en la cruz y ofreciéndole un “culto espiritual” (Rm 12,1) que abrace todos los aspectos de nuestra vida y que se manifieste en nuestros esfuerzos por contribuir a la venida de su Reino. Ruego para que, al actuar así, os unáis a la hilera de los creyentes fieles que a lo largo de la historia del cristianismo en esta tierra han edificado una sociedad verdaderamente digna del hombre, digna de las más nobles tradiciones de vuestra nación.

De «Rottweiller» a «Es un abuelo santo»

20 septiembre 2010 Deja un comentario

LA OPINIÓN PÚBLICA «HA APRENDIDO A QUERER AL PAPA»

La prensa británica ha pasado de calificar al Papa de «Rottweiller», a decir: «Es un abuelo santo»

Todos los tabloides ingleses son unánimes al señalar el gran éxito del viaje de Benedicto XVI a las islas.

Actualizado 20 septiembre 2010

Emili J. Blasco/Abc

La prensa inglesa se ha descubierto finalmente ante Benedicto XVI y unánimente califica de gran éxito el viaje de cuatro días al Reino Unido que el Papa finalizó ayer.

Benedicto XVI ya no es un “Rottweiller” (raza de perro alemán de gran agresividad), como le calificaron los tabloides ingleses en el momento de su elección como sucesor de Juan Pablo II, sino alguien no sólo humano sino incluso con aureola de santidad. “¿Rottweiller? No, es un abuelo santo”, titula “The Sunday Times”, el domininal de calidad de mayor tirada del país. “Fue etiquetado como demonio y martillo de gays, pero Gran Bretaña rápidamente ha aprendido a querer al Papa”, dice este periódico. “The Sunday Telegraph” insiste: “Disipado el mito de Rottweiler”.

La masiva simpatía mostrada por los británicos hacia el Santo Padre durante este viaje, con el simbolismo ayer de un Hyde Park y un centro de Londres repleto de personas que querían saludar al Papa, ha acabado por superar muchos prejuicios en el establishment inglés. Incluso “The Observer”, el dominal de izquierdas, ha optado por un jubiloso Benedicto XVI para su portada, relegando a un rincón la información sobre las protestas contra el Papa día anterior.

El entorno del Papa se muestra especialmente satisfecho por el desarrollo del viaje, consciente de la influencia de la prensa anglosajona en todo el mundo. En este contexto, las fuertes palabras de Benedicto XVI pronunciadas ayer en relación a la controversia sobre la pederastia podrían marcar un cambio de rasante en la polémica.

El propio Santo Padre ha querido reunirse con los responsables de la oficina de prensa del arzobispado de Westminster y con quienes gestionan localmente todo lo relacionado con la pederastia para agradecerles el directo y eficaz modo con que están gestionando este asunto.

Excluído y ridiculizado por ser fiel al Evangelio

19 septiembre 2010 Deja un comentario

BENEDICTO XVI HABLA DE LA COHERENCIA DE VIDA

«Ser excluído y ridiculizado es el precio que paga hoy un cristiano por ser fiel al Evangelio»

Presenta el ejemplo de John Henry Newman en la víspera de su beatificación a más de 85.000 ingleses que se reunieron con él en Hyde Park.

Actualizado 19 septiembre 2010

ZENIT

La vida del cardenal John Henry Newman (1801-1890) muestra que “la pasión por la verdad, la honestidad intelectual y la auténtica conversión son costosas“, dijo en la noche de este sábado el Papa Benedicto XVI durante la vigilia de oración por la beatificación de ese purpurado británico.

El acto de oración tuvo lugar en el Hyde Park, ubicado en el sector Westminster, en pleno corazón Londres, reunión a 80 mil personas, en buena parte jóvenes.
Tras la lectura de las Bienaventuranzas, Benedicto XVI en su homilía compartió a los asistentes la influencia que Newman ha ejercido en su vida y su pensamiento: este anglicano que pasó a formar parte de la Iglesia católica “nos invita a examinar nuestras vidas, para verlas en el amplio horizonte del plan de Dios y crecer en comunión con la Iglesia de todo tiempo y lugar”.

Una vida al servicio de la Verdad

El Papa destacó la lucha constante que afrontó el venerable siervo de Dios contra la tendencia de reducir la fe a la esfera privada y a una percepción meramente subjetiva. Una lucha que ofrece grandes enseñanzas para el tiempo presente, “cuando un relativismo intelectual y moral amenaza con minar la base misma de nuestra sociedad”.

Newman, siguió diciendo, recuerda que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, tiene un llamado especial: “conocer la verdad, y encontrar en esta verdad nuestra libertad última y el cumplimiento de nuestras aspiraciones humanas más profundas”.

Proclamar el Evangelio con valentía

“No podemos guardar para nosotros mismos la verdad que nos hace libres”, exhortó el Papa, quien dijo que a ejemplo de Newman “hay que dar testimonio de ella”, porque la verdad “pide ser escuchada“. De hecho, el poder de convicción que tiene la verdad “proviene de sí misma y no de la elocuencia humana o de los argumentos que la expongan”.

Un nuevo martirio, la ridiculización

Señaló que “ el precio que hay que pagar por la fidelidad al Evangelio ya no es ser ahorcado, descoyuntado y descuartizado“, no obstante, quienes proclaman la fe con fidelidad en los tiempos actuales, no pocas veces deben pagar otro precio: “ser excluido, ridiculizado o parodiado“.

Pero advirtió que no por eso la Iglesia “puede sustraerse a la misión de anunciar a Cristo y su Evangelio como verdad salvadora, fuente de nuestra felicidad definitiva como individuos y fundamento de una sociedad justa y humana”.

Benedicto XVI invitó a los presentes a vivir con coherencia su fe, a ejemplo de Newman, pues la verdad se transmite “no sólo por la enseñanza formal”, sino sobre todo “por el testimonio de una vida íntegra, fiel y santa”.

Asimismo, señaló que ante la crisis de fe de la sociedad actual, los cristianos no pueden “permitirse el lujo de continuar como si no pasara nada”.

Advirtió que tampoco está bien confiar solamente “en que el patrimonio de valores transmitido durante siglos de cristianismo seguirá inspirando y configurando el futuro de nuestra sociedad”.

“Sabemos que en tiempos de crisis y turbación Dios ha suscitado grandes santos y profetas para la renovación de la Iglesia y la sociedad cristiana”, recordó el Papa. “Confiamos en su providencia y pedimos que nos guíe constantemente”.

A los jóvenes

El Papa hizo un llamado especial a los jóvenes para que escuchen atentamente el llamado particular que hace el Señor a cada uno, sea dentro de la vida consagrada, el sacerdocio o dentro del sacramento del matrimonio: “Pedidle la generosidad de decir ´sí´. No tengáis miedo a entregaros completamente a Jesús. Él os dará la gracia que necesitáis para acoger su llamada”.

Y les dio cita con motivo de la Jornada mundial de la Juventud, que se llevará a cabo en Madrid en agosto de 2011, asegurando que es “una magnífica ocasión para crecer en el amor a Cristo” y en una “gozosa vida de fe junto a miles de jóvenes. Espero ver a muchos de vosotros allí”.

Al finalizar el discurso, la vigilia de oración continuó con la adoración del Santísimo Sacramento, las letanías del Sagrado Corazón. Posteriormente se elevó la oración Irradiating Christ y el coro entonó el canto Lead, kindly light, ambos compuestos por el cardenal Newman.

John Henry Newman

19 septiembre 2010 Deja un comentario

Que sea Benedicto XVI quien beatifique al cardenal Newman no es baladí. Ambos están hechos de la misma fibra.

Juan Manuel de Prada

Actualizado 18 septiembre 2010

La visita de Benedicto XVI a Gran Bretaña en la coyuntura presente es la más incómoda que uno imaginarse pueda: a la hostilidad «antipapista» que ciertos sectores anglicanos profesan casi a modo de atávico signo de identidad, se suma la hostilidad desatada por las campañas difamatorias contra la Iglesia, a la que la propaganda anticatólica pretende presentar como una especie de secta de sórdidos pedófilos. Benedicto XVI, a quien no ha temblado el pulso a la hora de condenar y castigar a los sacerdotes infieles a su ministerio, tampoco se ha arredrado ante este cóctel explosivo de hostilidades, aunque podemos imaginarnos que en su fuero interno haya pasado en algún momento por las angustias de Getsemaní: «Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». Y obedeciendo esa voluntad ha viajado a Gran Bretaña, para presidir la ceremonia de beatificación del cardenal John Henry Newman (1801-1890), una de las personalidades más influyentes del pensamiento católico de los últimos siglos.

Que sea Benedicto XVI quien beatifique al cardenal Newman no es baladí. Ambos están hechos de la misma fibra: la de los maestros que enseñan no sólo mediante el pensamiento y la palabra, sino también mediante la propia vida, la de quienes tocan al corazón a la vez que iluminan la inteligencia. En diversas ocasiones, el Papa ha reconocido su deuda intelectual y vital con Newman, a quien leyó con gran aprovechamiento en sus años de estudio y cuya conversión al catolicismo siempre ha presentado como ejemplo de encuentro personal de Dios con el hombre. Newman, que en la juventud coqueteó con las tesis liberales, llegó a ordenarse como presbítero anglicano, antes de iniciar un gradual movimiento hacia el pensamiento católico y liderar el Movimiento de Oxford, que se rebeló contra el sometimiento de la iglesia de Inglaterra a una autoridad secularizada, reivindicando el legado de la Tradición. Tras diversos conflictos con las jerarquías anglicanas, Newman acabaría ingresando en la Iglesia católica en 1845 y ordenándose sacerdote dos años más tarde. Fueron muchos sus méritos en el ámbito académico y pastoral; pero fue, sobre todo, un escritor superdotado, de estilo límpido y vibrante, autor de una copiosísima obra —sermones, ensayos, novelas, etcétera—, entre la que se halla una autobiografía, Apologia Pro Vita Suaque, con permiso de San Agustín, puede considerarse el más hermoso testimonio literario jamás escrito sobre un proceso de conversión.

Los lectores curiosos podrán encontrar muchos títulos disponibles de Newman (mientras escribo estas líneas se anuncia la publicación, en El Buey Mudo, de sus Cuatro sermones sobre el Anticristo, de palpitante actualidad), en especial en la editorial Encuentro, que es la que más denodadamente se ha esforzado por divulgar la obra de este gran titán de la pluma; y les aseguro que nunca agradecerán suficientemente el tesoro de delicias (para el corazón y para la inteligencia) que Newman les tiene reservado. Leer a Newman es la mejor manera de entender y acompañar al Papa en esta visita a Gran Bretaña, tan erizada de hostilidades. Seguramente, Benedicto XVI tiene muy presentes aquellas palabras de San Agustín que Newman hace suyas en Apologia Pro Vita Sua: «Sean duros para con vosotros los que no saben por experiencia lo difícil que es distinguir el error de la verdad, y dar con el camino de la vida en medio de los engaños del mundo».

www.juanmanueldeprada.com

El Papa proclama beato a Newman

19 septiembre 2010 Deja un comentario

PRECURSOR DE LA ESCUELA DE OXFORD

El Papa proclama beato, en el centro de Inglaterra, a Newman, un converso del anglicanismo

Ante más de 70.000 personas, el Papa Benedicto XVI proclamó al cardenal Newman nuevo beato de la Iglesia católica en el corazón de una Inglaterra cada vez más secularizada.

Actualizado 19 septiembre 2010

EFE

Benedicto XVI beatificó hoy en Birmingham, en el centro de Inglaterra, al cardenal británico John Henry Newman (1801-1890), considerado uno de los “padres espirituales” del Concilio Vaticano II, un reconocido intelectual, que ha influido en la formación del actual Papa.

Esta ha sido la primera beatificación dirigida personalmente por Benedicto XVI, que tras llegar al Pontificado retomó la tradición de los papas de no presidir estas ceremonias, teniendo en cuenta que la beatificación autoriza el culto local, donde nació y ejerció el beato, mientras la canonización lleva al culto universal, de ahí que sea una prerrogativa del Papa.

Benedicto XVI ha querido resaltar beatificando a Newman la categoría universal del cardenal londinense. La ceremonia se celebró en Cofton Park, en las afueras de Birmingham, cerca de la casa de una de los Oratorios de San Felipe Neri en Inglaterra (Gran Bretaña), fundados por el cardenal, donde se encuentran sus restos.

Más de 70.000 personas
El Papa le proclamó beato ante la presencia de unas 70.000 personas, llegadas de toda Gran Bretaña, en una mañana lluviosa y desapacible. Tras ser proclamado beato se descubrió una foto tamaño gigante del nuevo beato colocada en el altar mayor y sonó música sacra, mientras los miles de presentes aplaudieron.

Curado por la intercesión de Newman
A la proclamación asistió el ex juez y diácono estadounidense Jack Sullivan, de 71 años, que sanó de forma inexplicable para la ciencia de una enfermedad incurable de médula espinal, tras rezar a Newman. El Vaticano reconoció la curación como el milagro que ha elevado al purpurado a los altares y al culto local.

Benedicto XVI anunció que la festividad del nuevo beato será el 9 de octubre, fecha que corresponde al día en que entró en la Iglesia Católica tras la conversión del anglicanismo.

Construir un laicado bien instruido
Tras resaltar las virtudes y el pensamiento del nuevo beato, Benedicto XVI quiso destacar el llamamiento de Newman en aras de un laicado “inteligente y bien instruido”.

Quiero un laicado que no sea arrogante ni imprudente a la hora de hablar, ni alborotador, sino hombres que conozcan bien su religión, que profundicen en ella, que sepan bien dónde están, que sepan qué tienen y qué no tienen, que conozcan su credo a tal punto que puedan dar cuentas de él, que conozcan tan bien la historia que puedan defenderla“, afirmó el Papa, recordando las palabras del cardenal.

El Pontífice también destacó la calidez y humanidad del beato, así como “sus intuiciones sobre la relación entre fe y razón, sobre el lugar vital de la religión revelada en la sociedad civilizada, y sobre la necesidad de un educación esmerada y amplia, que sigue teniendo importancia en la época actual”.

Primero fue anglicano
El nuevo beato nació en Londres en 1801 y fue ordenado sacerdote en la Iglesia Anglicana en 1825. Un año más tarde comenzaron sus divergencias con esa iglesia y en 1841 publicó su “Tratado 90″ que desató la alarma en los anglicanos y fue censurado.

Tres años más tarde expresó públicamente que sus dudas sobre la Iglesia Anglicana eran superiores a las que tenía sobre la Iglesia Católica.

En 1946 viajó a Roma para prepararse para pasar a la Iglesia Católica y un año después fue ordenado sacerdote en la Ciudad Eterna en los Oratorios de San Felipe Neri, que exportó a Inglaterra.

En 1850 Pío IX le nombró doctor honorario en teología y promulgó la restauración de la jerarquía católica en Inglaterra, ocasionando una dura reacción de los anglicanos.

En 1854 fundó la Universidad Católica de Dublín, mientras prosiguió una intensa actividad de estudios y publicó numerosos escritos, entre ellos “An essay in aid of a Grammar of Assent”, una justificación filosófica de la fe.

También publicó la carta “A letter to the Duke of Norfolk”, donde respondió a las acusaciones de falta de lealtad de los católicos al Estado.

En 1879 fue creado cardenal por el papa León XIII, un año antes de su muerte.

En 1991 Juan Pablo II le declaró “venerable”, primer paso hacia la santidad y en 2009 Benedicto XVI aprobó su beatificación.

Condena del nazismo
Durante la ceremonia Benedicto XVI ha condenado el nazismo, al que ha denominado ” ideología demoniaca“, y ha declarado que 70 años después de la “Batalla de Inglaterra” recuerda “con horror y vergüenza” el “estremecedor número de muertos y destrucción” de la guerra. “Para mí, que he vivido y sufrido los largos y tenebrosos días del régimen nazi en Alemania, es profundamente conmovedor estar aquí y recordar a tantos conciudadanos vuestros que sacrificaron sus vidas, resistiendo con tesón a las fuerzas de esta ideología demoníaca”, ha afirmado el Papa.

Esta es la segunda vez que Benedicto XVI condena el nazismo durante su visita de cuatro días al Reino Unido.

Newman y Escrivá

18 septiembre 2010 Deja un comentario

jueves, 16 de septiembre de 2010
Mario Arroyo


ChurchForum.org

El próximo 19 de septiembre, su santidad el Papa Benedicto XVI presidirá la ceremonia de beatificación del Cardenal John Henry Newman que tendrá lugar en Reino Unido. El Santo Padre ha aceptado la amable invitación del Gobierno británico a realizar la que se convertirá Almudi.org - "Newman y Escrivá"en la primera visita oficial de un Pontífice al Reino Unido, puesto que la que realizó Juan Pablo II en 1982 era una visita pastoral.

Recogemos un artículo publicado en el portal Church Forum en donde se relaciona la figura de Newman y la de san Josemaría Escrivá a la hora de realzar el importante papel que los laicos están llamados a desempeñar dentro de la Iglesia:

Benedicto XVI beatificará a John Henry Newman durante su próxima visita al Reino Unido. La relación entre san Josemaría Escrivá y John Henry Newman —personajes sin par en la vida de la Iglesia— puede parecer muy tenue. El contexto social, cultural e histórico en el que vivieron es muy diferente: Newman es un converso del anglicanismo que llegó a ser cardenal a finales del siglo XIX, y san Josemaría es el fundador de una institución católica. Sin embargo, al mirar con cuidado su vida y obras, es posible descubrir una gran sintonía espiritual y un análogo proyecto pastoral.

Tanto Newman como san Josemaría son verdaderos campeones de la misión y el importante papel que los laicos están llamados a desempeñar dentro de la Iglesia. El cardenal inglés afirmó que el “sensus fidei” del pueblo de Dios debía ser considerado como una fuente a la que se pueda consultar para conocer cuál es el contenido auténtico de la fe. Y la Iglesia, por su parte, no debía prescindir de los fieles porque desembocaría en clericalismo y se restringiría a los ministros ordenados y a la jerarquía.

San Josemaría sufrió incomprensiones por afirmar —mucho antes del Concilio Vaticano II— que los laicos están llamados a la plenitud de la vida cristiana, a la santidad, que no son cristianos de segunda y gozan de una vocación divina específica (un modo de seguir y hacer la voluntad de Dios en la Iglesia y el mundo), por ejemplo, el matrimonio.

Ambos se dieron cuenta que también los laicos precisan una profunda formación y un empeño constante para ser coherentes con la fe. El cardenal Newman dedicó todo su esfuerzo intelectual y pastoral a ese objetivo: la revista Rambler y la escuela del Oratorio de Birmingham son ejemplos claros de ello.

Y san Josemaría, por su parte —además de su riquísima predicación y sus numerosos libros espirituales—, fundó por inspiración divina una institución que recuerda la llamada universal a la santidad, pero que también presta la ayuda adecuada para que se pueda alcanzar la perfección cristiana en medio del mundo.

Los dos eran conscientes de que lo que proponían no era necesariamente una novedad: «como el Evangelio, nuevo; y como el Evangelio, viejo» diría Escrivá. Ambos tuvieron como fuente de inspiración la vida de los primeros cristianos, a los que había que remitirse para recuperar la integridad de la fe, según Newman.

Ambos insistieron en la necesidad de alcanzar una profunda unidad entre fe y razón, cimentada en el estudio de las ciencias, tanto profanas como eclesiásticas. Por ejemplo, san Josemaría exigió a los sacerdotes del Opus Dei que fueran peritos en algún saber profano, al tiempo que bastantes laicos cultivaran las ciencias teológicas. Newman afirmará por su parte: «Quiero que los seglares intelectuales sean religiosos, y los eclesiásticos devotos sean intelectuales».

Otro punto de encuentro entre Newman y san Josemaría es la libertad de conciencia. El Fundador del Opus Dei predicó incansablemente sobre la libertad y la autonomía de los laicos en asuntos temporales y señaló que no debería haber ninguna ingerencia eclesiástica sobre ellos en esos asuntos, pero sí que debían hacer un esfuerzo por mantenerse fieles a su conciencia. Newman también incidiría en el valor de la conciencia como lugar de encuentro con Dios, sagrario del hombre y motor de toda conducta moral.

Muchos más aspectos podrían subrayarse: necesidad de aunar piedad y doctrina en la profundización teológica; el ejercicio prudente y responsable, cara a la Iglesia, de la labor teológica, y una profunda percepción de la Iglesia como Misterio, como sacramento, que teniendo un elemento humano, conduce sin embargo a la comunión con lo divino.

Enlaces relacionados:

Sitio de la visita del Papa al Reino Unido

Sitio de la causa de canonización de John Henry Newman

Viaje apostólico al Reino Unido (16-19 de septiembre de 2010)

Benedicto XVI invita a los jóvenes a ser santos

18 septiembre 2010 Deja un comentario

EN UN ENCUENTRO RETRANSMITIDO A TODAS LAS ESCUELAS CATÓLICAS DEL REINO UNIDO

Benedicto XVI invita a los jóvenes a ser santos y no se conformen con ser de segunda fila

Redacción – 18/09/2010

Tras el encuentro con el mundo de la educación católica, el Papa se reunió con unos 4.000 estudiantes de las escuelas católicas británicas en el campo deportivo, donde además se celebró la inauguración de la Fundación Juan Pablo II para el Deporte

Tras el saludo de monseñor Malcolm McMahon, obispo de Nottingham y presidente de la Comisión episcopal para la Instrucción, así como del testimonio de una joven estudiante, y teniendo en cuenta que este encuentro fue muy seguido también en directo a través de Internet, el Papa les dijo: “No es frecuente que un Papa u otra persona tenga la posibilidad de hablar a la vez a los alumnos de todas las escuelas católicas de Inglaterra, Gales y Escocia. Y como tengo esta oportunidad, hay algo que deseo enormemente deciros. Espero que, entre quienes me escucháis hoy, esté alguno de los futuros santos del siglo XXI. Lo que Dios desea más de cada uno de vosotros es que seáis santos. Él os ama mucho más de lo jamás podríais imaginar y quiere lo mejor para vosotros. Y, sin duda, lo mejor para vosotros es que crezcáis en santidad”.

Benedicto XVI les recordó, asimismo, que vivimos en una cultura de la fama, y a menudo se alienta a los jóvenes a modelarse según las figuras del mundo del deporte o del entretenimiento. Por eso les preguntó: ¿cuáles son las cualidades que veis en los demás y que más os gustaría tener a ellos? O ¿qué tipo de persona os gustaría ser, de verdad?

“Cuando os invito a ser santos, os pido que no os conforméis con ser de segunda fila. Os pido que no persigáis una meta limitada y que ignoréis las demás. Tener dinero posibilita ser generoso y hacer el bien en el mundo, pero, por sí mismo, no es suficiente para haceros felices”.

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

Susan Boyle cumple su sueño

18 septiembre 2010 Deja un comentario

INTERPRETÓ «I DREAMED A DREAM» EN LA MISA CON EL PAPA

La estrella de Britain´s Got Talent, cantó el popular tema ante miles de personas en el Bellahouston Park de Glasgow.

Actualizado 16 septiembre 2010

ReL

La cantante escocesa Susan Boyle, que cobró fama internacional tras su aparición el año pasado en el programa televisivo cazatalentos Britain´s Got Talent, cantó hoy su popular tema I Dreamed A Dream ante miles de personas en el Bellahouston Park de Glasgow, en Escocia, poco antes de la llegada del Papa Benedicto XVI al lugar para oficiar una misa al aire libre.

Boyle, de 49 años y que dijo cumpliría un sueño al cantar frente al Pontífice, interpretó la canción del musical “Los Miserables”. La británica volvía a cantar durante la misa al aire libre de esta tarde.

Se estima que unas 65.000 personas se congregaron en el Bellahouston Park para participar de la ceremonia presidida por el Papa.

“The human experience”

18 septiembre 2010 Deja un comentario

CinemaNet te invita a la proyección única en España the “The human experience”

16/09/2010

“The human experience”, una aventura apasionante

La diócesis de Getafe y CinemaNet organizan la única proyección prevista en España de “The human experience”. Las entradas son muy limitadas y deben comprarse con antelación.

La diócesis de Getafe, en colaboración con CinemaNet, organiza la única proyección prevista en España de “The human experience”, documental ganador de más de 30 premios alrededor del mundo. Gira en torno a un grupo de hermanos que viajan en búsqueda de respuestas sobre su propia existencia y sobre las preguntas más importantes que se formula toda persona: ¿Por qué y para qué vivo? ¿Por qué el sufrimiento y el mal? ¿Cómo vivir auténticamente la existencia? Para ello, emprenden una aventura apasionante en el que conocerán indigentes de Nueva York, huérfanos peruanos y leprosos de Ghana. Cada encuentro les ayudará a comprender el sentido de la vida.

Como explica el productor, Joe Campo, las personas de Estados Unidos, Sudamérica o África “pueden parecer diferentes en el exterior, e incluso pueden tener diferente culturas y visiones del mundo, pero por dentro tienen las mismas preguntas. Además, la gente quiere hacer algo y creo que todos pueden hacer más de lo que creen. Después de ver la película a uno le queda esa sensación, es algo muy esperanzador“.

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Este documental es el último proyecto de Grassroots Films, una productora independiente de Nueva York que pretende inspirar y ayudar a la gente a mirar la realidad con otros ojos. Sobre “The human experience”, Campo afirma que “va a lo más profundo y toca diversas emociones, por lo que deja poso. Si vas a cambiar a la gente, debes empezar con el corazón“. La cinta exalta la dignidad de la persona y la necesidad de dar y recibir afecto desde la niñez para lograr una madurez emocional.

Aún no tiene distribuidora en España, por lo que esta proyección puede ser la única que se haga en España. Los organizadores también pretenden que sirva como evento preparativo para la Jornada Mundialde la Juventud que se celebrará en Madrid en agosto de 2011. Será el martes 28 de septiembre, a las 19.30 horas, en el cine Palafox de Madrid. Después de ver la película, habrá un coloquio con uno de los protagonistas y uno de los productores. El precio de la entrada es de 3 €, que servirá para afrontar los costes del evento. Si queda algún beneficio, se destinará a proyectos caritativos de la diócesis de Getafe.

Las entradas son muy limitadas y deben comprarse con antelación. Para adquirirlas, escribid un email a laexperienciahumana@gmail.com indicando número de entradas y datos de contacto (nombre, apellidos, teléfono móvil, email, etc). Las entradas se irán asignando hasta fin de existencias.

Cuándo: Martes 28 de septiembre a las 19.30 horas. A las 21 horas, coloquio.
Dónde: Cine Palafox, de Madrid (calle Luchana 15).


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