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Archivo para 27 diciembre 2009

Aprender a AMAR

28 diciembre 2009 Deja un comentario

Años de abandono en un orfanato rumano habían dejado a Daniel lleno de dolor, pero el cariño de sus padres adoptivos curó sus heridas.

Por Natalia Alonso y VINCE BEISER

De pie en la coci na de su casa, en las afueras de Cleveland (Ohio), Hei­di Solomon cor­taba queso para prepararle un sándwich a su hijo Daniel, de 10 años. Era una tarde de abril, como tantas otras en los tres difíciles años que habían pasado desde que ella y su marido, Rick, adoptaron al niño.

—No quiero eso —dijo Daniel.

Heidi, una mujer delgada de 1,52 metros de estatura, no respondió. Sabía que la hostilidad de su hijo no tenía nada que ver con ella.

Daniel pasó los primeros cinco años de su vida en un orfanato que era más una cárcel que un hogar para huérfanos. Aunque se mostró afectuoso con los Solomon cuando lo adoptaron, su conducta empeoró con el tiempo y últimamente se había agrabado. Rompía sus juguetes, pegaba a otros niños, lo habían expulsado del colegio y había pasado un tiempo recluido en un hospital psiquiátrico.

A pesar de todo, Heidi no estaba preparada para lo que ocurrió después. Dando un gruñido, Daniel cogió un cuchillo de 18 centímetros y se lo puso a su madre en la garganta.

Hasta que lo adoptaron, Daniel (cu-yo nombre rumano era Florin-Daniel Bica) nunca había tenido un par de zapatos, y jamás le habían abrazado ni le habían leído un cuento. Ni siquiera sabía que tenía padres. Una ventana les ofrecía a él y a los demás niños la única vista del mundo que se extendía más allá de las paredes del orfanato. “De noche podían verse las luces de la ciudad”, recuerda Daniel, hoy de 18 años. “Me preguntaba qué sería todo aquello”.

Luego, un día de octubre de 1996, un desconocido lo condujo a un coche que esperaba fuera del orfanato. “No sabía qué estaba pasando”, recuerda Daniel. “Era como un sueño”. De pronto se vio en un aeropuerto, y el extraño le pidió que saludara a un hombre y una mujer. Heidi se echó a llorar al ver al niño, que llevaba puesto un impermeable azul. Él la saludó con timidez. “En ese momento empezó mi segunda vida”, afirma Daniel con una sonrisa.

Heidi era sólo una adolescente de 15 años cuando decidió que algún día adoptaría a un niño. Tomó esa decisión después de trasladarse a otra ciudad para pasar tres años entrenándose como gimnasta. Durante ese tiempo vivió en siete hogares distintos, y muchas veces se sintió más como una carga que como una huésped. De vuelta a su casa, se dio cuenta de la importancia de la familia… y de algo más: “Decidí no tener hijos biológicos, porque hay muchos niños que necesitan ayuda”.

Como profesora de educación especial, empezó a trabajar con jóvenes problemáticos y con niños que padecían trastornos emocionales. En sus ratos libres era voluntaria en un programa llamado Hermanos y Hermanas Mayores. A Rick, quien trabaja actualmente en una empresa de máquinas expendedoras, no le entusiasmaba mucho la idea de la adopción, pero la aceptó para agradar a Heidi cuando se casó con ella.

Poco después de su boda, en 1994, la pareja inició el proceso para adoptar un niño en el extranjero. Una noche, mientras hojeaba el catálogo de una agencia de adopciones, a Heidi se le fueron los ojos al ver la foto de un niño risueño de piel aceitunada y pelo negro. “Me enamoré de él”, cuenta. “Le dije a Rick que ese niño era nuestro hijo”.

En esa época, el niño vivía en un austero orfanato en la ciudad de Beclean (Rumania). El personal bañaba y daba de comer a los niños y, de vez en cuanto, los pegaba con palos o los abandonaba a su suerte.

Durante los primeros seis meses en su nuevo hogar, en Estados Unidos, Daniel pareció adaptarse bien. Fascinado por el mundo que acababa de descubrir, le encantaba hablar por teléfono y que Heidi le enseñara a nadar. Pero había algunos problemas: a veces tenía berrinches y no quería dormir solo. Aunque pronto aprendió algunas palabras en inglés, le resultó difícil comunicarse cuando entró en un colegio local.

El día en que cumplió ocho años sufrió una crisis. Durante la fiesta que sus padres organizaron para él, la primera de su vida, se dio cuenta de que alguien lo había traído al mundo y después lo había abandonado. Entender esto lo llenó de furia.

“Pensé que Rick y Heidi me habían dejado siete años en el hospicio, y que luego me habían recogido y trataban de comportarse como si nada hubiera ocurrido”, señala. Sus padres le explicaron muchas veces que no eran sus padres biológicos, pero él no les creía. “No me importaba lo que dijeran o hicieran”, recuerda. “La rabia se apoderó de mí”.

Sus berrinches duraban horas, y lanzaba cuanto objeto tenía a mano contra las paredes de la casa. Rick y Heidi decidieron sacar todo de su cuarto menos el colchón, pero los arrebatos empeoraron. Cuando Daniel cumplió 10 años sus padres le regalaron un perrito, que de inmediato él trató de estrangular. Al mes siguiente llegó a casa en un coche de la policía: había atacado con una pala a otros niños en la sinagoga.

Los Solomon acudieron a varios psicoterapeutas. Daniel mordió a uno de ellos en el vientre y le dejó una herida de casi ocho centímetros. Ese mismo año lo enviaron tres veces a un hospital psiquiátrico, una de ellas por amenazar al director del colegio con un trozo de cristal. Los encierros sólo complicaron las cosas. “Antes la frustración le hacía reaccionar con furia”, cuenta su madre, “pero después de estar en el hospital se volvió violento a propósito”.

Heidi era el principal blanco de sus agresiones. Le daba cabezazos en la cara, y se reía cuando veía que le había puesto un ojo morado. Una vez la golpeó con un palo de golf. En más de una ocasión, mientras Rick estaba fuera de casa, Heidi tuvo que llamar a la policía para que la protegiera.

La única persona a quien Daniel parecía odiar más que a su madre era a sí mismo. Varias veces intentó matarse, saltando por una ventana o desde un árbol. La familia empezó a resentir los estragos de tanta tensión. Rick amenazó con irse de casa, y Heidi se sentía terriblemente culpable. Recuerda que “en esos días leí una noticia en el periódico sobre una familia de tres miembros que murió en un incendio, y pensé que podríamos haber sido nosotros por el caos en que estábamos viviendo”.

Psicólogos, amigos y parientes le dijeron a Heidi que no había esperanza, que Daniel jamás la querría y que debía renunciar a él. Pero ella no estaba dispuesta a darse por vencida. “Aunque él me odiaba, yo no me sentía ofendida”, afirma. “Sabía que su rencor se debía a todo lo que había sufrido y que necesitaba una familia. Es mi hijo, y de esto nunca tuve duda”.

El día en que Daniel la amenazó con el cuchillo, Heidi, quien había aprendido a tratar a estudiantes potencialmente violentos, mantuvo la calma. Le arrebató el arma al niño, y él retrocedió. La crisis había pasado. Sólo después la madre pensó en lo que podía haber ocurrido… y en lo que podría pasar más adelante, cuando Daniel fuera mayor. Entonces comprendió que las cosas no podían seguir así.

Los médicos habían recetado al niño fármacos psicotrópicos. Algunos no habían tenido efecto, y otros parecían estabilizar sus bruscos cambios de ánimo. Sin embargo, ninguno servía para remediar el peor de sus males: el trastorno reactivo de apego, que impide a quien lo padece formar lazos afectivos con otros.

“El niño que sufre este trastorno cree que es malo e indeseable, que no vale nada ni merece amor”, escribieron los psicoterapeutas Terry Levy y Michael Orlans en un artículo que Heidi encontró en Internet. Según ellos, la consecuencia es un profundo sentimiento de alienación que provoca ira y violencia. En pocas palabras, Daniel era incapaz de amar. Este trastorno es raro: lo sufren principalmente niños maltratados, como los miles que cada año son sacados de los orfanatos de Europa del Este para ser adoptados en Estados Unidos.

Recientemente, ante la firme presión de los gobiernos occidentales y con ayuda de organizaciones sociales, Rumania ha tomado medidas para mejorar la atención que da a sus niños abandonados. Aunque las condiciones de algunos de los orfanatos son aún deplorables, un grupo estadounidense que trabaja en la zona (Ayuda para los Niños Rumanos) ha contribuido a cerrar muchos de los peores y a reubicar a los niños en hogares de acogida.

El orfanato donde Daniel vivía se ha modernizado: ahora da servicio a adolescentes y parece una residencia universitaria. Por desgracia, estos cambios resultaron muy tardíos para Daniel; en su caso, el mal ya estaba hecho, y el trastorno reactivo de apego suele ser difícil de tratar.

Cuando llegó el verano de 1999, Heidi decidió tomar medidas drásticas. Pidió consejo al neuropsicólogo Ronald Fe-derici, de Virginia, quien recomendó un tratamiento nada fácil de aplicar: durante dos meses, Heidi tendría que mantenerse a menos de un metro de distancia de Daniel en todo momento; le daría ropa limpia y comida, pero él no podría pedirle nada más. La clave del tratamiento era lograr que tuviera un adecuado contacto visual con Heidi cada vez que interactuaran, a fin de recrear una versión del vínculo madre-hijo que nunca habían desarrollado.

“Las primeras semanas odié inmensamente a mi madre”, confiesa Daniel. Con el tiempo se produjo un cambio en su interior: por fin entendió que la pareja no era sus padres biológicos, y al tomar mayor conciencia de su estrecha cercanía con ellos, su ira empezó a disiparse. Ocho semanas después, sus arrebatos violentos cesaron y dejó de intentar hacerse daño o hacer daño a otros.

Pese a ello, su turbación emocional se manifestó de otras formas. Adoptó una actitud de agresión pasiva: comía con una lentitud exasperante y empezó a robar cosas en casa. Aun así, a sus padres esta conducta les parecía manejable, comparada con lo que habían soportado antes. Entonces hicieron algo que cualquiera podría considerar una insensatez: adoptaron a otro huérfano de Europa oriental. Alexander Joseph, de dos años, llegó de Ucrania para integrarse a la familia cuando Daniel tenía 12 años.

Éste se puso celoso de inmediato. Comenzó a jugar con cerillas, y en cierto momento amenazó de nuevo con suicidarse. Desesperados, Rick y Heidi decidieron probar otra terapia. Todas las tardes, uno de los dos se sentaba en el regazo a Daniel, quien ya tenía 13 años; le daban un helado, y no lo dejaban irse hasta que hacía contacto visual con ellos y les hablaba. Tras varios meses con este ritual, junto a una psicoterapia profesional intensiva, Daniel experimentó una transformación.

Empezó a valorar todo lo que sus padres habían hecho por él y a darse cuenta de que lo querían. Se volvió más comunicativo, dejó de robar e hizo algunos amigos. Y también mejoró su relación con Alexander Joseph, quien tenía sus propios problemas de conducta, entre ellos la hiperactividad y una forma moderada del trastorno reactivo de apego. Daniel comenzó a sentirse orgulloso de ser el hermano mayor, y en ocasiones incluso cuidaba al niño.

Animado por Heidi, también empezó a ofrecer ayuda a otros. Se hizo líder del grupo juvenil de su iglesia, ayudó a la organización Hábitat para la Humanidad a construir casas y comenzó a entrenarse como bombero voluntario. Hace dos años sorprendió a todos al obtener el premio que su iglesia otorga al mejor estudiante. Ante las 300 personas que asistieron a la entrega de premios habló de sus años en el orfanato y agradeció a sus padres todo lo que habían hecho por él. Luego, con voz emocionada, pronunció las palabras que ellos tanto habían deseado escuchar: “Os quiero”.

“Fue el momento más feliz de mi vida”, asegura Heidi.

Los problemas de Daniel aún no habían terminado. Sigue en terapia, y aunque es capaz de conversar a la perfección, tiene dificultades para leer y escribir. Aun así, está a punto de terminar el bachillerato. No es realista pensar que pueda ir a la universidad, pero el muchacho tiene otros planes; quiere ser bombero profesional. Ya ha aprendido lo que significa dar —e incluso arriesgar— todo por alguien más. Ahora desea poner en práctica esa lección.

Vendida como esclava

28 diciembre 2009 Deja un comentario

La llevaron ilegalmente a Estados Unidos y durante dos años vivió en condiciones de esclavitud con una rica familia.

Por Natalia Alonso y MARY A . FISCHER

Como cualquier adolescente, Shyima Hall olvida hacer su cama y protesta cuando tiene que cumplir con sus dos obligaciones: pasar la aspiradora y limpiar la pecera. En la casa donde vive con sus padres adoptivos y cinco hermanos, en el condado de Orange (California), esta chica de 18 años prefiere tumbarse en el sofá y hablar por teléfono. Lleva pantalón vaquero a la cadera y se pinta las uñas. En mayo de 2007 se puso un vestido de fiesta y fue a la peluquería para ir a una fiesta escolar. Su vida está llena de actividades: tiene un trabajo de media jornada, hace sus deberes escolares y se va de acampada los fines de semana. En realidad, está recuperando el tiempo perdido.

Shyima nació en Alejandría (Egipto), y hace un año cerró un capítulo de su vida que desearía que jamás se hubiera escrito. Todo comenzó en el año 2000, cuando sus padres, sumidos en la pobreza, la vendieron a una pareja adinerada en El Cairo. Ésta se fue a vivir a Estados Unidos, introdujo ilegalmente a la niña, entonces de 10 años, y la obligó a trabajar día y noche en su lujosa residencia.

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, el tráfico de personas hoy día es la industria criminal de más rápida expansión en el mundo: unas 800.000 son sacadas de sus países cada año.

Shyima pertenecía a esta última categoría. Ella y sus 10 hermanos se criaron en una pequeña casa que sus padres compartían con otras dos familias. Tenían un solo baño y dormían hacinados en un cuarto sobre mantas extendidas en el suelo. Su padre a menudo se ausentaba semanas enteras. “Cuando estaba en casa, nos pegaba”, recuerda Shyima.

Jamás había ido al colegio y su futuro parecía poco prometedor. A pesar de todo, tenía esperanzas. “Había cierta felicidad y personas que cuidaban de mí”, contó en un tribunal años después.

A los ocho años se fue a vivir con Abdel-Nasser Yussef Ibrahím y su mujer, Amal Ahmed Ewis-Abd Motelib, ambos treintañeros. La hermana mayor de Shyima había trabajado en su casa como sirvienta, pero la echaron por un supuesto robo de dinero. Shyima fue obligada por sus padres a sustituirla, según el trato que habían hecho con la pareja.

Pasaron dos años e Ibrahím y Motelib decidieron emigrar con sus cinco hijos a Estados Unidos para abrir allí un negocio de importaciones y exportaciones. Shyima no quería ir con ellos, pero Ibrahím le dijo que eso no dependía de ella. Desde la puerta de la cocina oyó a la pareja hablar con sus padres. “Los oí negociar”, cuenta, “y mis padres aceptaron venderme por 20 euros al mes”.

La pareja introdujo a la niña a Estados Unidos con un visado de turista de seis meses, obtenido ilegalmente, y la llevó a su lujosa casa de dos plantas en una urbanización de California. Cuando Shyima terminaba las tareas domésticas, la mandaban a un cuarto anexo al garaje que no tenía venta-nas, aire acondicionado ni calefacción. A veces la encerraban con llave. Su mobiliario era un colchón sucio, una lámpara de pie y una mesita. Guardaba su ropa en una maleta.

Se levantaba a las 6 de la mañana cada día, junto con los gemelos de la pareja, de seis años. Todos le daban órdenes, incluidas las tres hijas de sus jefes, de 15, 13 y 11 años. Cocinaba, servía las comidas, fregaba platos, hacía camas, cambiaba sábanas, ayudaba a lavar la ropa, planchaba, pasaba la aspiradora, barría, trapeaba y lavaba los patios. Muchas veces le daba la medianoche sin terminar.

Un día en que quiso lavar su ropa, Motelib la detuvo. “Me dijo que no podía meter mis cosas en la lavadora porque tenían más mugre que las de ellos”, recuerda. Desde entonces lavaba su ropa en un cubo de plástico que tenía en el cuarto, y la ponía a secar en una rejilla de metal junto a los cubos de la basura.

La pareja pegaba a Shyima, pero ella sufría más por el encierro y los insultos. “Me decían que era estúpida y que no valía nada”, cuenta. “Me hacían sentir inferior a ellos”. Comía sola y no la dejaban ir al colegio ni salir de casa sin que alguno de los dos la acompañara. Le prohibieron revelar su situación a otras personas. “Decían que la policía me detendría porque estaba ilegalmente en el país”.

Aunque nunca reconoció que echaba de menos a su madre, lloró desconsolada frente a Ibrahím y Motelib un día en que contrajo una fuerte gripe. “Me veían sufrir y no les importaba”, dice. “Aun así, tenía que trabajar. Ni siquiera me daban medicinas”. Al caer la noche se sentía exhausta y muy sola. Ibrahím le había quitado su pasaporte, así que pensaba que estaría ahí para siempre.

Cuando cumplió 12 años no hubo ninguna celebración. Se pasó el día haciendo tareas domésticas.

Seis meses después, la mañana del 9 de abril de 2002, Carole Chen, trabajadora social de los Servicios de Protección Infantil del condado de Oran-ge, recibió una denuncia telefónica anónima de un caso de maltrato infan-til. La persona que llamó (se cree que fue un vecino) reveló que una niña vivía en el garaje de Ibrahím y Motelib, que hacía labores de sirvienta y que no la mandaban al colegio.

Carole, junto a una investigadora de la policía local, Tracy Jacobson, acudió a la residencia de Ibrahím. Cuando éste abrió la puerta, la agente le preguntó quién más vivía allí. El hombre respondió que su mujer y sus cinco hijos.

—¿Hay otros niños? —presionó la investigadora.
Ibrahím admitió que había una niña de 12 años, y aseguró que era una parienta lejana suya.
—¿Podemos hablar con ella? —preguntó la policía.

Shyima estaba limpiando la planta alta, sin saber que en cuestión de minutos su cautiverio iba a terminar. Ibrahím le dijo en árabe que bajara y que negara estar a su servicio. Vestida con una camiseta raída y un pantalón holgado, la niña corrió a la puerta.

Al ver las manos ásperas y enrojecidas de la chica, Carole llamó a un intérprete por su móvil. Shyima le dijo que llevaba dos años viviendo en el país y que nunca había ido al colegio. La investigadora de inmediato la puso bajo custodia.

Sola en el asiento trasero del coche patrulla, de camino a una residencia infantil donde estaría temporalmente, Shyima rezó para que jamás volviera a ver a sus captores. “Era una chica sorprendentemente fuerte”, recuerda Tracy. “Nunca lloró. A diferencia de otros niños, le gustó la idea de estar bajo custodia porque se sentía a salvo”.

Unas horas después, tras obtener una orden de registro, la investigadora regresó a casa de Ibrahím con varios agentes del FBI y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. En el garaje hicieron fotos del colchón sucio de Shyima. Junto a una lámpara rota había un cubo con agua jabonosa, y en el suelo, ropa doblada. “La chica no vivía ni por asomo como el resto de la familia”, comenta Tracy. El agente de inmigración Bob Schoch añade: “Hay animales que reciben mejor trato”.

En un intento por justificar la situación, Ibrahím les enseñó el contrato que los padres de la niña y él habían firmado ante un notario. “El papel decía que Shyima trabajaría 10 años con ellos, por un sueldo para sus padres de 30 dólares al mes”, cuenta Tracy, quien detuvo a Ibrahím y a Motelib y los acusó de conspiración, esclavitud involuntaria, explotación y alojamiento ilegal de una extranjera.

El día del rescate de Shyima, los agentes de inmigración le dieron a elegir entre dos opciones: regresar a Egipto o permanecer en Estados Unidos y vivir en un hogar de acogida. La chica decidió quedarse. Quería empezar una vida nueva y mejor.

Durante los dos años siguientes vivió con dos familias de crianza. La primera le enseñó a hablar inglés y a leer; la segunda, pretendía inculcarle la observación estricta de la religión musulmana, pero como ella se negó, la trasladaron a otra casa. “Yo sólo quería ser una adolescente normal”, dice.

Pronto se cumplió ese deseo. Chuck y Jenny Hall, quienes tenían dos hijas y un hijo, acababan de comprar una casa de cuatro dormitorios en el condado de Orange y vieron que tenían espacio para más niños. Tras haber sido padres de acogida de una chica de 15 años y de un sobrino de Chuck, de 13, decidieron recibir a otro. En su primera reunión con Shyima, todos congeniaron. “Ella tiene el mismo sentido del humor que yo”, dice Chuck, gerente de una empresa fabricante de uniformes.

La niña les preguntó cuáles eran las reglas en su casa y cuáles serían sus obligaciones.

—Todo es negociable —le respondió Chuck.
—Ir al colegio y hacer los deberes serán tus prioridades —agregó Jenny, que es orientadora juvenil—. Te trataremos como si fueras hija nuestra y serás parte de la familia.

Shyima tenía ya 15 años y se había convertido en una bella jovencita. Pero llevó a su nuevo hogar algo más que su maleta. “Estaba llena de rabia”, dice. Los primeros seis meses padeció insomnio y ansiedad, por lo cual visitaba regularmente a un psicoterapeuta y tomaba antidepresivos.

Con el tiempo adquirió más confianza en sí misma. En el colegio hizo amigos, tuvo su primer novio y se incorporó al equipo de atletismo. Consiguió un empleo de media jornada y empezó a participar en actividades sociales de la iglesia. Incluso se ofreció como consejera en un campamento para niños que tenían baja autoestima.

Ibrahím y Motelib se declararon culpables a cambio de que les redujeran la condena. Shyima asistió a la audiencia pública en la que se dictaría la sentencia, en octubre de 2006.

—Lo ocurrido se debió a mi ignorancia de las leyes, pero acepto toda la responsabilidad —declaró Ibrahím ante el juez.
Motelib se mostró menos arrepentida. Sin inmutarse dijo:
—Le di el mismo trato que le daba en Egipto. Si ella me hubiera dicho qué cosas no le gustaban, yo habría modificado mi conducta.
Incapaz de contener la ira, Shyima pidió la palabra.
—Ella es una mujer adulta y cono-ce la diferencia entre el bien y el mal —señaló—. ¿Por qué no me daba cariño? ¿Es que no soy también un ser humano? El tiempo que pasé con ellos sentí como si no existiera. Lo que me hicieron me dejará cicatrices durante el resto de mi vida.

Ibrahím fue condenado a tres años de prisión y Motelib a 22 meses. Se les conminó a pagar 76.137 dólares (unos 48.000 euros) a Shyima por los servicios prestados. Ambos serán deportados a Egipto cuando salgan de la cárcel.

Después de la sentencia, Shyima lo celebró yendo a comprar un vestido para el baile de bienvenida a la secundaria. Era negro, largo y satinado. Con parte del dinero de la indemnización se compró también un ordenador portátil, una cámara digital y un coche nuevo; guardó el resto en un fondo para la universidad.

“Tiene mucha fuerza de voluntad y es independiente”. observa Jenny, quien, junto con su marido, adoptó legalmente a Shyima en 2007. “Sabe lo que quiere”.

La joven dice que le gustaría ser policía para ayudar a otros. También desea viajar a Egipto algún día para ver a sus hermanos. Pero por ahora disfruta el sueño que jamás pensó que se haría realidad: vivir como una adolescente normal.

Google compra WordPress

28 diciembre 2009 2 comentarios

NACE «BLOGPRESS». A punto de concluir el 2009 se produce una noticia muy esperada desde hace años en la blogosfera: Google, propietario de Blogger, anunciará en las próximas horas la compra de la plataforma de blogs WordPress la marca conjunta Blogpress, en un claro guiño-aviso a los medios tradicionales sobre el tremendo potencial comunicativo de la blogosfera. Google advierte que este movimiento empresarial no afectará al funcionamiento técnico de ambas plataformas, que en los próximo meses integrarán progresivamente sus sistemas sin que los usuarios tengan que modificar sus blogs personales. por un valor aproximado de 730 millones de dólares. La adquisición de WordPress es de vital importancia para la estrategia global de Google, pues la firma estadounidense –aparte de hacerse con la multitud de aplicaciones y widgets desarrollados por WordPress–  controlará alrededor del 68% de los blogs en todo el mundo, aproximadamente unas 180 millones de bitácoras repartidas principalmente por Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. La suma de ambas plataformas de blogs al parecer se anunciará bajo

Actualización: Se confirma la noticia

Categorías:Mundo, Tecnologia

Patxi López defiende a monseñor Munilla

28 diciembre 2009 Deja un comentario

EN UNA ENTREVISTA EN LA SEXTA

Espectacular defensa de monseñor Munilla por parte del lehendakari socialista Patxi López

El presidente del gobierno vasco ha recordado al PNV, un partido de orígenes católicos que ha acabado votando por el aborto libre, todas las razones que los dirigentes nacionalistas han venido rechazando desde hace un mes, tras anunciarse el relevo en la sede guipuzcoana. Ha contestado Incluso la acusación de conservador.

Actualizado 26 diciembre 2009

La Sexta ha elegido Político del Año a Patxi López, y con ese motivo la periodista Mamen Mendizábal le ha entrevistado en el Palacio de Ajuria Enea. Los informativos de la cadena emitieron este sábado la primera parte de una conversación en la cual el lehendakari hace una contundente defensa de la designación de monseñor José Ignacio Munilla como nuevo obispo de San Sebastián.

Tras recordar que la forma de elección de los obispos es conocida y no puede sorprender a nadie, López muestra su respeto por las decisiones de la Iglesia.

Afirma no entender las críticas vertidas por los dirigentes nacionalistas contra este nombramiento, por considerar «bastante incompatible» que, después, «desde esos mismos partidos políticos se le pida respeto a la Iglesia para que no entre en política». No comparte que haya quien entre «en decisiones que le corresponden única y exclusivamente a la Iglesia católica», y manifiesta su intención de «mantener siempre una posición de respeto hacia la Iglesia».

Sobre monseñor Munilla afirma que es una persona «nada ajena al País Vasco, porque es de Zumárraga, euskaldunzaharra y conocido en la zona».

«Es verdad que viene acompañada de una serie de auras», prosigue Patxi López, como que es «muy conservador. Sí, pero a la vez era quien llevaba a su casa a personas drogodependientes para desengancharse, quien atendía permanentemente a los más necesitados de su pueblo; y eso se lo reconocen en Zumárraga muchísima gente, y luego hablan de que puede ser un obispo españolista o antinacionalista como si la característica de un obispo debiera de ser ésa».

«Yo respetaré siempre a la Iglesia en su ámbito porque quiero que me respete a mí en el mío», concluyó el lehendakari en una defensa llamativa por su contundencia y por las evidentes discrepancias entre el programa socialista y las posturas del obispo Munilla, quien tomará posesión de la sede donostiarra el próximo 9 de enero.

Salvó del alcohol a cientos de sacerdotes

28 diciembre 2009 Deja un comentario

HOMENAJE EN ESTADOS UNIDOS

Austin Replay, el escritor de novelas policiacas que salvó del alcohol a cientos de sacerdotes

Es de esas historias que muestran la grandeza de la Iglesia ante las miserias de sus miembros. La influyente revista católica norteamericana «Catholic Digest» rinde homenaje al creador de Guest House, con un importante testimonio.

La revista católica norteamericana «Catholic Digest» dedica un amplio espacio en su último número a la figura de Austin Ripley y la institución fundada por él, la Guest House, dedicada a rescatar del alcoholismo y de otras adicciones a miembros del clero en riesgo de echar a perder su vida por esa plaga.

Austin Ripley fue un periodista y escritor de novelas policiacas extraordinariamente popular en los años 30 en Estados Unidos. Sus relatos de intriga titulados Minute Misteries se publicaban en 170 periódicos del país, y además eran considerados muy útiles en las escuelas por su inglés sencillo y expresivo.

Pero ese éxito profesional escondía también una continua lucha con el alcohol. Ripley logró superar esa dependencia en 1942, pero, católico convencido como era, percibió una necesidad social en ayudar a clérigos que padecían ese mismo problema. Cinco años después se puso en marcha y creó el embrión de la futura institución, aunque pronto se dio cuenta de que la peculiaridad sacerdotal exigía una atención también peculiar.

«Salvar a la persona es salvar la vocación», era su lema, y con ese objetivo fundó en 1951 la primera de las Guest House (literalmente, «casa de huéspedes»), aunque oficialmente es en 1956, con la inauguración de la sede de Lake Orion (Michigan), cuando se considera que nace la iniciativa. La casa matriz pertenecía a un magnate de la prensa que tuvo que venderla por una décima parte de su valor, y que sufragaron el mismo Ripley y la archidiócesis de Detroit.

En este medio siglo largo más de 9.000 sacerdotes, religiosos y religiosas (se abrió un centro para ellas en 1994) han sido atendidos en sus diversas casas, con un porcentaje de éxitos en torno al 75%.

En el citado número de «Catholic Digest» cuenta su experiencia el padre Bill, quien destaca cómo la Guest House le permitió recuperar la autoestima cuando fue enviado allá por su obispo, como última solución a su problema: «Comprendí que yo no era una mala persona, sino una persona enferma que estaba intentando mejorar». El padre Bill dejó de beber en 1975, y celebra con su artículo treinta años de sobriedad, ahora que, ya retirado y aquejado desde hace seis de la enfermedad de Parkinson, echa la vista atrás y evoca sus malos momentos.

Aunque también los buenos: en 1985 intervino, como experto en alcoholismo y drogas, en la primera sesión del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, nada menos que ante la madre Teresa de Calcuta. En 1991 el cardenal Fiorenzo Angelini le invitó a contar su caso ante Juan Pablo II.

«La Guest House salvó mi vida», titula el padre Bill su artículo, en un homenaje a Austin Ripley, un hombre que apostó por una labor discreta pero necesaria al servicio de la Iglesia mientras quedaban en el tintero, sin resolver, los múltiples crímenes ideados por su fértil imaginación.

JUAN PABLO II JUNTO A NUESTRA SEÑORA DE MEDJUGORJE

27 diciembre 2009 Deja un comentario

LA APARICIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II JUNTO A NUESTRA SEÑORA DE MEDJUGORJE


Ivan Dragicevic, (uno de los seis videntes), estaba en una misión en los Estados Unidos el 2 de abril. Al día siguiente, 3 de abril, domingo de la Divina Misericordia, fue a Bangor, Maine, a dar una charla y observó que todos estaban consternados por la muerte del Santo Padre. Ivan le dijo a la audiencia en Maine que la víspera, sábado 2 de abril, estando en una parroquia en New Hampshire, recibió su aparición diaria justo unas horas después de la muerte del Papa, debido a la diferencia horaria con Europa. Explicó luego que cuando la Santísima Virgen se le apareció, estaba sola como de costumbre, pero que luego ¡el mismísimo Santo Padre apareció a la izquierda de nuestra Señora. Llevaba una larga túnica blanca y una capa dorada! Ivan dijo que se lo veía muy joven y que ambos el Santo Padre y la Virgen estaban muy felices. La Virgen le dijo a Ivan: “¡El es mi hijo, está conmigo!” ¡Ivan le contó al grupo que luego de la aparición quedó tan sobrecogido que apenas pudo dormir! Las personas que asistieron a la aparición comentaron que nunca habían visto tan feliz a Ivan.

A causa de su gran amor por el Papa Juan Pablo II, Vicka fue a Roma para asistir al funeral del Santo Padre (dejando a sus dos hijos en casa con Mario). Ella había tenido ocasión de encontrarlo varias veces en el pasado, trayendo a peregrinos enfermos y tullidos de su patria para obtener su bendición. El Santo Padre la bendijo igualmente cuando fue a Roma como flamante esposa junto con su marido, Mario, justo luego de haber contraido matrimonio en Medjugorje.

Mientras el mundo entero está centrado en la extraordinaria vida y muerte del Santo Padre Juan Pablo II, quiero unirme a los millones de personas que alaban a este hombre tan admirable, ¡este reflejo del amor y de la luz de Jesús en la Tierra!
En estos días han circulado algunas noticias relacionadas con Medjugorje y es necesario hacer algunas precisiones. Así es como los acontecimientos sucedieron:
El Papa partió de este mundo en Roma a las 21:37 del sábado 2 de abril, durante la vigilia de la fiesta de la Divina Misericordia, fiesta que él mismo instituyó en abril del 2000. Esa mañana, como todos los días 2 del mes, Mirjana Soldo recibió su aparición en el nuevo edificio del Cenacolo y oró junto con la Santísima Virgen por los no-creyentes. La atmósfera estaba cargada de emoción, sabiendo que el Papa Juan Pablo II se hallaba suspendido entre la vida y la muerte. Por lo tanto oramos con intenso fervor a nuestra Señora en el momento de la aparición encomendándolo entre sus manos. Una vez que Mirjana salió de su éxtasis, dijo:

“La Gospa nos ha bendecido a todos con su bendición maternal. Dijo que la mayor bendición que podíamos recibir aquí en la tierra es la de un sacerdote. También bendijo los artículos religiosos que habíamos llevado. Luego la Gospa dijo: “En este tiempo, les pido que renueven la Iglesia”. Entonces yo (Mirjana) le dije, ‘¡Lo que pides es muy grande! ¿Soy capaz de hacerlo? ¿Somos capaces de hacerlo?’ Y la Virgen contestó: “Pero mis queridos hijos, ¡yo siempre estaré con ustedes! Mis apóstoles, ¡siempre estaré con ustedes y los ayudaré! Renuévense ustedes mismos primero y renueven sus familias, y luego todo será más fácil”.
Mirjana también dijo que le había preguntado a la Virgen por el Papa, pero que ella no había respondido. En cambio, rezaron juntas por él.

LAS APARICIONES DE MEDJUGORJE

27 diciembre 2009 Deja un comentario

Desde el 24 de Junio de 1981 hasta el día de hoy, seis videntes en Medjugorje (Bosnia y Herzegovina) de nombre Ivanka Ivankovic-Elez, Mirjana Dragijevic-Soldo, Vicka Ivankovic, Marija Pavlovic-Lunetti, Ivan Dragicevic y Jakov Colo, afirman unánimemente que Nuestra Señora se les aparece.

Ellos aún la ven diariamente, excepto Ivanka y Mirjana, quienes todavía la ven una vez al año, Ivanka en el aniversario de las apariciones y Mirjana en su cumpleaños. Ya desde el principio de las apariciones, se intentó de diversas maneras obtener la aprobación de la autenticidad de estas apariciones y visiones.

Adicionalmente a la persistente afirmación de los videntes, se pretendió, de un modo más o menos científico y teológico, llegar a pruebas objetivas de la autenticidad de las apariciones.

Incluso desde los primeros días, el régimen comunista de ese tiempo, el cual debido a motivos ideológicos y ateos se oponía a la notoriedad de las apariciones de Nuestra Señora, trató antes que nada a través de los médicos en Citluk y Mostar, de probar el dicho de que las apariciones eran una trampa infantil común y el dicho de niños insanos.

Cuando los médicos establecieron que los niños estaban completamente sanos, los comunistas integraron una comisión de doce médicos y siquiatras a quienes simplemente ordenaron declarar a los niños mentalmente enfermos. Resulta significativo que, a pesar de la presión, los miembros de la comisión no lo hicieron porque era obvio que los niños eran saludables.

Después de eso, numerosas otras comisiones oficiales y no oficiales siguieron sucesivamente. Trataron de llegar a la verdad de la aparición con mayor imparcialidad. Una excepción fueron las dos comisiones constituidas por el Obispo local, Pavao Zanic. El no pidió a dichas comisiones que estudiaran el fenómeno Medjugorje, sino que confirmaran su propia opinión negativa que, tomando en cuenta las propias apariciones, no tenía sustento en absoluto.

A fin de asegurar “el resultado” de la investigación, él se nombró a sí mismo presidente de la comisión y dispuso que [los miembros] pensaran y hablaran lo que él mismo, sin base alguna en la verdad, pensaba y hablaba. Las demás comisiones, a diferencia del Obispo Zanic y las instancias creadas por él, examinaron a los videntes y los hechos de Medjugorje, echando mano de expertos.

Puesto que la Congregación para la Doctrina de la Fe, encabezada por el Cardenal Joseph Ratzinger, rechazó los “resultados” de las comisiones del Obispo Zanic como incompetentes e infundados, ésta ordenó a la Conferencia Episcopal Yugoslava establecer su propia comisión para hacerse cargo con más seriedad de las apariciones de Medjugorje. Aún cuando esa comisión no investigó más seriamente estas apariciones, no obstante, se comportó de manera más responsable hacia ellas. Al menos, no afirmó que las apariciones no son auténticas sino que encontró una solución salomónica y declaró que aún no había arribado a pruebas reales de la sobrenaturalidad de las apariciones. Dicha positura fue también aceptada por la Conferencia Episcopal Yugoslava.

Debido a la convicción cada vez más generalizada de que las apariciones son auténticas y, especialmente, a causa de los excepcionales dones espirituales al mundo entero relacionados con las apariciones, se sintió no obstante compelida a aceptar a Medjugorje como santuario y asumir un mayor cuidado del correcto desarrollo de la devoción y la adecuada provisión de las necesidades espirituales de los peregrinos de Medjugorje.

Las apariciones de Medjugorje fueron examinadas con la mayor competencia y pericia por parte de la comisión científico teológica ítalo/francesa “en base a los sucesos extraordinarios que están teniendo lugar en Medjugorje.” En su investigación, la asamblea de diecisiete renombrados científicos, médicos, siquiatras y teólogos llegó a 11 conclusiones el 14 de Enero de 1986 en Paina, cerca de Milán.


1. En base a los exámenes sicológicos, en todos y cada uno de los videntes es posible excluir con seguridad un fraude o engaño.

2. En base a los exámenes médicos, pruebas y observaciones clínicas etc. es posible excluir en todos y cada uno de los videntes alucinaciones patológicas.

3. En base a los resultados de investigaciones previas, es posible excluir en todos y cada uno de los videntes una interpretación puramente natural de estas manifestaciones.

4. En base a la información y las observaciones que pueden documentarse, existe una correspondencia entre estas manifestaciones y las que generalmente se describen en la teología mística.

5. En base a la información y las observaciones que pueden documentarse, es posible hablar de avances espirituales y avances en las virtudes teológicas y morales de los videntes, desde el principio de estas manifestaciones hasta el día de hoy.

6. En base a la información y las observaciones que pueden ser documentadas, es posible excluir enseñanzas o comportamientos de los videntes que estarían en clara contradicción con la Fe y la moral cristianas.

7. En base a la información y las observaciones que pueden documentarse, es posible hablar de buenos frutos espirituales en personas atraídas por la actividad sobrenatural de estas manifestaciones y en la gente favorable a ellas.

8. Después de más de cuatro años, las tendencias y diversos movimientos que se han generado a través de Medjugorje, como consecuencia de estas manifestaciones, influyen en el pueblo de Dios y en la Iglesia en completa armonía con la doctrina y la moral cristianas.

9. Después de más de cuatro años, es posible hablar de frutos permanentes y objetivos de los movimientos generados por Medjugorje.

10. Es posible afirmar que todas las buenas iniciativas espirituales de la Iglesia, que están en total armonía con el auténtico magisterio de la Iglesia, encuentran sustento en los eventos de Medjugorje.

11. En consecuencia, se puede concluir que después de un examen más profundo de los protagonistas, de los hechos y de sus efectos, no sólo a nivel local sino también respecto a acordes de respuesta en la Iglesia en general, sería bueno para la Iglesia reconocer el origen sobrenatural y, por medio de ello, el propósito de los eventos en Medjugorje.

Hasta ahora, se trata de la investigación más concienzuda y completa del fenómeno Medjugorje y, por esta misma razón, es lo más positivo que hasta ahora se ha dicho acerca de él a nivel científico teológico.

Adicionalmente, un trabajo muy serio para examinar a los videntes fue también realizado por un equipo francés de expertos encabezados por el Sr. Henrio Joyeux.
Utilizando el equipo y maquinaria más modernos, él examinó las reacciones internas de los videntes antes, durante y después de las apariciones así como su sincronización ocular, auditiva, cardiaca y cerebral. Los resultados de dicha comisión fueron muy significativos.

Mostraron que el objeto de observación es externo a los videntes y que permite excluir cualquier manipulación del exterior y cualquier acuerdo mutuo entre los videntes.

Los resultados de los encefalogramas individuales y de las demás reacciones han sido reunidos y elaborados en un libro especial (H. Joyeux – R. Laurentin, Etudes médicales et scientifiques sur les apparitions de Medjugorje, Paris 1986).

Los resultados de la comisión arriba mencionada, han confirmado las conclusiones de la comisión internacional y, por su parte, prueban que las apariciones son un fenómeno que sobrepasa la ciencia moderna y que todo apunta hacia otro nivel.

Por lo que se refiere al examen científico de las apariciones de Medjugorje, es importante recordar que, en la historia de las apariciones, ninguna de ellas ha sido jamás estudiada científicamente tan amplia y minuciosamente como las de Medjugorje. Cuando se comparan los estudios de Lourdes y de Fátima con los de Medjugorje, se nota que casi no existe similitud entre ellas. Tampoco los demás videntes fueron tan minuciosamente examinados; esto no era posible con tal certidumbre y éxito a causa del nivel inferior de la ciencia y la falta de aparatos técnicos en aquellos tiempos. Es aún más significativo recordar que en Lourdes fue una sola vidente, Bernardita Soubirús, tres en Fátima y seis en Medjugorje.

La manipulación es mucho más fácil con un solo vidente que con varios. De igual modo, una confirmación de grupo es más valiosa que una individual. De Bernardita se dijo que era de salud delicada sicológica y físicamente. En cuanto a los videntes de Medjugorje, se ha establecido una salud adecuada. Si a esto agregamos las cualidades morales positivas y la uniformidad de los testimonios, no se encuentran dudas significativas de que las apariciones, de las cuales los videntes dan testimonio, sean verdaderamente sobrenaturales y dignas de fe. También el contenido de los mensajes de Medjugorje lo confirma. Además de los cinco mensajes principales, en los cuales concuerdan los videntes, a través de Marija Pavlovic, la Virgen da mensajes especiales para el mundo entero.

Si bien son numerosos, en ninguno de ellos ha podido encontrarse que sea contrario a la doctrina cristiana y a la Fe. Por el contrario, junto con los mensajes principales, integran un verdadero tesoro de teología práctica y manuable, a un nivel que hoy en día no obtendrían ni siquiera el 80% de los sacerdotes. Todo esto tiene mayor significado cuando se piensa que la vidente Marija, al igual que el resto de los videntes, es una creyente absolutamente promedio que no ha podido frecuentar regularmente el catecismo y mucho menos adquirir una educación teológica práctica.

Las acusaciones falsas del Obispo y de algunos otros opositores de Medjugorje, según las cuales los frailes escriben los mensajes, habla en favor de su excepcional contenido. Contribuyen igualmente a confirmar su carácter extraordinario.

Ultimo Mensaje de Medjugorge

27 diciembre 2009 Deja un comentario

Ultimo Mensaje, 25 de diciembre de 2009 – Aparición anual a Jakov

JakovEn la última aparición diaria del 12 de setiembre de 1998, la Virgen le dijo a Jakov Colo que tendría la aparición una vez al año, y esto sería el 25 de Diciembre. Así ha sido también este año. La Virgen vino con el Niño Jesús entre los brazos. La aparición comenzó a las 14:35, duró 12 minutos y dio el siguiente mensaje:

¡Queridos hijos! Todo este tiempo en que Dios, de manera especial me ha permitido estar con ustedes, deseo guiarlos por el camino que conduce a Jesús y a vuestra salvación. Hijitos míos, solamente en Dios pueden encontrar la salvación, y por eso, especialmente en este día de gracia, con el Niño Jesús en brazos, los invito a que permitan a que Jesús nazca en sus corazones. Solamente con Jesús en el corazón, pueden emprender el camino de la salvación y de la vida eterna. Gracias por haber respondido a mi llamado.
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Diario de Sor Emmanuel

27 diciembre 2009 Deja un comentario

12 de diciembre de 2009,
Fiesta de Ntra. Sra. de Guadalupe

Queridos hijos de Medjugorje, ¡alabados sean Jesús y María!

1 – El 2 de diciembre Mirjana recibió su aparición mensual en su domicilio (aquel día llovía) rodeada por algunos peregrinos. Al finalizar la misma, transmitió el siguiente mensaje:
“Queridos hijos, mientras los miro mi corazón se contrae de dolor. ¿Dónde están yendo, hijos míos? ¿Están tan inmersos en el pecado que no saben detenerse? Se justifican con el pecado viviendo en él. Arrodíllense ante la cruz y miren a mi Hijo. Él ha derrotado al pecado y murió, para que ustedes, hijos míos, pudieran vivir. Permítanme ayudarlos, para que no mueran, sino que vivan con mi Hijo para siempre. Gracias”.

2 – ¡Un aniversario memorable! Una carta imaginaria del Niño Jesús ha estado circulando últimamente por Internet. En síntesis, el Niño Dios nos cuenta su alegría ante todos los preparativos amorosamente elaborados en los hogares con motivo del aniversario de su nacimiento: magníficas decoraciones, velas, guirnaldas resplandecientes, arbolitos engalanados, maravillosos regalos, comidas festivas, atuendos elaborados, dulces melodías y toda clase de sorpresas… ¡Y tantos invitados! Lo que más le regocija es que, por amor a Él, las familias también han reproducido el lugar de su nacimiento en miniatura y han construido pequeños pesebres para recordar mejor aquella noche bendita. ¡Y todo ha sido preparado con mucho esmero!
Pero la historia termina de manera muy descorazonadora: cuando finalmente llega la Nochebuena y que todo está preparado, el Niño radiante de felicidad se presenta en el umbral de todas las casas, pero… ¡ante su gran sorpresa, no es esperado! ¡Nadie piensa en invitarlo a entrar! ¡Ni siquiera una mirada! ¡Se lo ignora por completo, se lo desprecia!
¿Van a celebrar su aniversario sin Él? ¿Cómo es posible? Y sí, Aquel cuyo aniversario están festejando se quedará afuera en el frío, en la soledad, el hambre y el dolor. Sin embargo, se había hecho tantas ilusiones pensando en que compartiría la fiesta con ellos! ¡Había preparado sus divinos regalos! Pero los festejos tendrán lugar sin Él… ¿Sin Él? María nos dice hoy:  “Deseo que mi Hijo nazca en ustedes. ¡Qué alegría para mí, siendo su madre!”
Y en casa, ¿cómo andamos? ¿qué lugar ocupará el Niño Jesús? ¿El primero?, ¿el último?, ¿ningún lugar?

3 – ¿Quién es mi madre? Volviendo a releer sus 27 mensajes de Navidad entre 1981 y 2008, vemos cómo la Santísima Virgen desea que nuestros corazones sean ese pesebre adonde nazca Jesús. Y con esto, nos comunica algo que le es propiamente suyo, ¡porque es ella quien ha llevado a Jesús y le ha dado a luz! ¿Acaso Jesús no nos ha dicho que podemos también ser una madre para Él? “¿Quién es mi madre?… El que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre!” (Mc 3, 31-35). Esta Navidad más que nunca, ¡el Niño Dios busca madres, corazones maternales! La Gospa le ha enseñado a los jóvenes del grupo de oración muchos puntos precisos para que prepararan convenientemente sus corazones para el nacimiento de su Hijo, ¡y este Adviento, podemos tenerlos en cuenta nosotros también!:
– Los llamaba a que se reunieran todos los días en familia para compartir los hermosos textos que la liturgia nos ofrece para este tiempo de Adviento. De esta forma nos ayudaremos unos a otros a crecer por medio de la Palabra de Dios. Nos es fácil imaginar que esto es precisamente lo que María solía hacer por las noches, una vez las labores concluidas, junto con José y Jesús, en su humilde casita de Nazaret; allí, donde sus corazones ardían tan intensamente en contacto con la Torah…
- Ella les pedía que fueran a visitar a las personas que estaban solas, ya fueran ricas o pobres, y que les llevaran el calor de su presencia, una sonrisa, el consuelo de un gesto de afecto. Lo recomendaba particularmente con las familias que tuvieran algún miembro enfermo y les exhortaba a que rezaran por ellos, y con ellos.
- Invitaba a los jóvenes del grupo de oración a que fueran a las familias más necesitadas y que se ofrecieran para la realización pequeñas tareas hogareñas para que sus casas lucieran bellas y aseadas (¡María es una verdadera mamá judía!) y que les dejaran algunos signos concretos de amor tales como alimentos, frutas, masitas caseras, etc.
- Les pedía que rezaran con mayor intensidad para que ahondaran su espera del Niño Jesús en el día de Navidad, (al que ella llama Día de la Alegría) y que pusieran especial cuidado en reconciliarse con todos. Los invitaba a que encontraran momentos en los cuales pudieran aislarse y decirle a Jesús desde lo más profundo de sus corazones: “¡Gracias!”
- Nos invita a que realicemos una novena antes de Navidad (del 16 al 24), a que renunciemos a aquello a lo que estamos más apegados (café, cigarrillos, alcohol, etc.) y que apaguemos la tele.
- Finalmente, nos previene contra la tentación de sumergirnos en los preparativos materiales hasta el punto de olvidar lo esencial: la venida de Jesús al mundo y a nuestros corazones.

Estas indicaciones son para todos nosotros. ¡Provienen de lo Alto y concuerdan perfectamente con las enseñanzas evangélicas! Me parece que si las seguimos, la Gospa podrá verdaderamente decir en Navidad: “¡Qué alegría para mí, como madre! Gracias”. ¡No dejemos de ofrecerle este bien merecido regalo navideño!

4 – Con san Francisco de Asís.
En 1223, tres años antes de su muerte y poco tiempo antes de ser estigmatizado, Francisco de Asís buscó un lugar dónde celebrar la Nochebuena junto con sus hermanos y una asamblea de fieles. Como su capilla era demasiado pequeña, pensó en utilizar una gruta natural de la montaña de Greccio. Inspirado por Dios, su deseo era el de reproducir la verdadera gruta donde nació nuestro Salvador: la pobre gruta de Belén, desprovista de las comodidades más elementales, con su mobiliario propio: un pesebre repleto de heno, un buey de verdad y un burro bien real. Francisco no llegó a tomar conciencia de que acaba de crear el primer pesebre viviente del mundo! Es allí, en aquel magnífico lugar del Greccio, en la más absoluta pobreza, que vivirá la misa solemne de medianoche en presencia de los habitantes de toda esa comarca, maravillados y radiantes. Poco a poco, gracias a san Francisco, la tradición franciscana del pesebre navideño se fue arraigando y se extendió a millones de cristianos, convirtiéndose en la más popular de sus tradiciones.

Uno de sus biógrafos, fray Tomás de Celano que se encontraba presente aquella noche, describe con mucha poesía aquella Nochebuena memorable. Otro de ellos, san Buenaventura nos relata:
”El hombre de Dios estaba frente a la gruta, penetrado de la más tierna piedad, con el rostro bañado en lágrimas y el alma inundada de felicidad. Se celebró una misa solemne en la misma gruta, Francisco cantó el Evangelio y después predicó al pueblo sobre el nacimiento del Rey pobre, que la ternura de su amor hacía que lo llamara el Niño de Belén. Ahora bien, un soldado virtuoso y digno de fe, Juan de Grecio quien, por amor al Señor, había renunciado a la vida militar y estaba unido a Francisco por una estrecha amistad, este soldado digo, asegura haber visto en la gruta a un niño de una belleza admirable; que Francisco estrechaba en sus brazos, como intentando despertarle. Pese a que la piedad de este soldado religioso bastaría por sí misma para dar fe de semejante visión, lo que ella significa constituye una prueba bien contundente, y los milagros que se produjeron a continuación la confirman. El heno que había sido colocado en el pesebre curó milagrosamente a animales enfermos y preservó a los pobladores de la región de flagelos y pestes sumamente contagiosas. Dios quería glorificar en todo a su servidor y mostrar mediante prodigios evidentes la virtud eficaz de sus santas plegarias…”

Ver www.catholictradition.org/Children/creche.htm y http://christianisme.suite101.fr/article.cfm/saint_franois_dassise_invente_la_creche#ixzz0Z1IbxENS

5 – Año Sacerdotal: He aquí una nueva oración para los sacerdotes que podremos recitar a lo largo del mes:
¡Oh Jesús! Te ruego por tus fieles y fervorosos sacerdotes, por tus sacerdotes tibios e infieles, por tus sacerdotes que trabajan cerca o en lejanas misiones,
por tus sacerdotes que sufren tentación, por tus sacerdotes que sufren soledad y desolación, por tus jóvenes sacerdotes, por tus sacerdotes ancianos, por tus sacerdotes enfermos, por tus sacerdotes agonizantes, por los que padecen en el Purgatorio.

Pero sobre todo, te encomiendo a los sacerdotes que me son más queridos,
al sacerdote que me bautizó, al que absolvió mis pecados, a los sacerdotes a cuyas misas he asistido y que me dieron tu Cuerpo y tu Sangre en la Sagrada Comunión, a los sacerdotes que me enseñaron e instruyeron, me aconsejaron y alentaron, a todos los sacerdotes a quienes me liga una deuda de gratitud, especialmente a …..

¡Oh Jesús!, guárdalos a todos junto a tu Corazón y concédeles abundantes bendiciones en el tiempo y en la eternidad!
Amén.

6 – ¡No se olviden de su santo para el año 2010! Es muy provechoso tener un santo compañero para el nuevo año. ¿Quién no necesita esta presencia celestial a su lado, siempre disponible y bienhechora? (Ver PS).

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Sin las familias, “Europa se quedaría sin el futuro del amor”

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Homilía del cardenal Rouco en la misa de las Familias de Europa en Madrid

Sin las familias, “Europa se quedaría sin el futuro del amor”

MADRID, domingo, 27 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la homilía que pronunció el cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, durante la misa que congregó este domingo de la Sagrada Familia a familias de Europa en la plaza de Lima en Madrid.

* * *

Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor:

Una vez más, una Plaza madrileña, la Plaza de Lima, nos ofrece un bello marco para celebrar la Fiesta de la Sagrada Familia públicamente ante la sociedad y ante el mundo como “una Misa de las Familias”: de las familias de Madrid y de toda España. Así sucedió el pasado año. Hoy, además, como una Eucaristía de las familias de toda Europa. Me es muy grato, por ello, saludar con afecto fraterno en el Señor a los Sres. Cardenales, Arzobispos y Obispos de las Diócesis de España, pero, especialmente, a los hermanos venidos de Roma y de diversos países europeos. En un lugar destacado quisiera hacerlo con el Sr. Cardenal Prefecto del Pontificio Consejo para las Familias, que subraya con su presencia el valor pastoral que le merecen al Santo Padre y a sus colaboradores más próximos nuestra iniciativa a favor de la familia. El luminoso y siempre certero mensaje del Papa Benedicto XVI no nos ha faltado tampoco en esta ocasión en que la Eucaristía de las familias cristianas de España se abre a las Iglesias particulares de Europa. Mi saludo muy cordial se dirige también a los innumerables hermanos sacerdotes españoles y europeos, cercanos siempre a las familias que ellos atienden y sirven con cuidadoso celo y caridad pastorales. Nuestro más efusivo saludo va dirigido, sin embargo, a las innumerables familias – abuelos, padres, hijos, hermanos… – que se han sacrificado para venir a Madrid y poder celebrar en esta fría mañana madrileña, unidos en una extraordinaria asamblea litúrgica con los fieles de nuestra diócesis, la Acción de Gracias eucarística con alegría jubilosa por el inmenso don de la familia cristiana: familia que se mira en la Sagrada Familia de Nazareth como el modelo insuperable y decisivo para poder vivir en plenitud la riqueza de la gracia del matrimonio cristiano en el día a día del crecer y del quehacer de la propia familia. La familia cristiana sabe, además, que en Jesús, María y José, encuentra el apoyo sobrenatural necesario que le ha sido preparado amorosamente por Dios para que no desfallezca en la realización de su hermosa vocación.

Vuestra multitudinaria presencia, queridas familias, y vuestra participación atenta, piadosa y activa en esta celebración eucarística habla un claro y elocuente lenguaje: ¡queréis a vuestras familias! ¡queréis a la familia!; ¡mantenéis fresca y vigorosa la fe en la familia cristiana!; estáis seguras, compartiendo la doctrina de la Iglesia una, santa, católica y apostólica, de que el modelo de la familia cristiana es el que responde fielmente a la voluntad de Dios y, por ello, es el que garantiza el bien fundamental e insustituible de la familia para sus propios miembros -los padres y los hijos en eminente lugar-, para toda la sociedad y, no en último lugar, para la Iglesia. La Iglesia es, en definitiva, la “construcción de Dios”, “en la que habita su familia”, como enseña el Vaticano II; y la familia en ella es “Iglesia doméstica” (LG 6 y 11). Queridas familias cristianas: sois muy conscientes, incluso en virtud de vuestras propias experiencias de la vida en el matrimonio y en vuestra familia, de que ese otro lenguaje de los diversos modelos de familia, que parece adueñarse, avasallador y sin réplica alguna, de la mentalidad y de la cultura de nuestro tiempo, no responde a la verdad natural de la familia, tal como viene dada al hombre “desde el principio” de la creación y de que, por ello, es incapaz de resolver la problemática tantas veces cruel y dolorosa de los fracasos materiales, morales y espirituales que afligen hoy al hombre y a la sociedad europea de nuestro tiempo con una gravedad pocas veces conocida por la historia. Queridas familias: porque queréis vivir vuestra familia en toda la verdad, la bondad y la belleza que le viene dada por el plan salvador de Dios, estáis aquí como protagonistas del nuevo Pueblo y de la nueva Familia de Dios, que peregrina en este mundo hacia la Casa y la Gloria del Padre, celebrando con la Iglesia el Sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, culmen y fuente de toda la vida cristiana -y consecuentemente ¡de la verdadera vida de vuestras familias!- como una Fiesta, iluminada por la memoria, hecha actualidad, de la Sagrada Familia de Nazareth.

Con la Sagrada Familia, formada por Jesús, María y José, se inicia el capítulo de la nueva y definitiva historia de la familia: el de la familia, que, fundada por el Creador en el verdadero matrimonio entre el varón y la mujer, va a quedar liberada de la esclavitud del pecado y transformada por la gracia del Redentor. Acerquémonos pues con la mirada de la fe, clarificada por la palabra de Dios, a la realidad de esta familia, sagrada y entrañable a la vez, que abre a las nuestras el tiempo nuevo del amor y de la vida sin ocaso. Llama la atención desde el primer momento de su preparación y constitución que lo que guía y mueve a María y a José a desposarse y acoger en su seno al Hijo, a Jesús, es el cumplimiento de la voluntad de Dios sin condiciones; aunque, humanamente hablando, les cueste comprenderla. María dice “Sí” a la maternidad de su Hijo, que era nada menos que el Hijo del Altísimo. Lo concibe por obra del Espíritu Santo, siendo Virgen y permaneciendo Virgen. José acepta acoger a María en su casa como esposa, castamente, sabiendo que el Hijo que lleva en sus entrañas no es suyo, ¡es de Dios! Se abandonan a su santísima voluntad, sabiendo que responden así a los designios inescrutables, pero ciertos, del amor de un Dios que quiere salvar al hombre por caminos que le sobrepasan por la magnitud infinita de la misericordia que revelan. Son cada vez más conscientes de que a ellos se les ha confiado la vida y la muerte terrena de un niño, que es el Hijo de Dios, el Mesías, el Señor. Sí, sobre todo, lo sabe su Madre María que lo acompaña, a veces desde la distancia física, pero siempre desde una inefable cercanía del corazón hasta el momento de la Cruz: ¡la hora de la expropiación total del Hijo y de la Madre en aras del Amor más grande! En la escena del adolescente Jesús, perdido y hallado por sus padres en el Templo de Jerusalén, que nos relata hoy el Evangelio de San Lucas, se confirmaba y se preludiaba hasta qué grado de entrega y oblación de la vida conllevaba la aceptación amorosa de la voluntad del Padre: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”. Y, aunque ellos no comprendieron del todo lo que les quería decir, su angustia precedente quedó enternecedoramente compensada por el Hijo: Jesús bajó con ellos a Nazareth y, bajo su autoridad, “iba creciendo en sabiduría, estatura, y en gracia ante Dios y ante los hombres”. Y “su madre conservaba todo esto en su corazón”. De aquel amor de María y José, amor de total entrega a Dios, y, por ello, de una fecundidad humanamente inimaginable, ¡sobrenatural!, surge la familia en la que nace, crece y vive el Salvador del hombre, el Autor de la Nueva Vida, el Cabeza del Nuevo Pueblo de Dios, el Primero entre una incontable multitud de hermanos, que habrían de configurar la nueva familia humana.

Queridas familias cristianas de España y de toda Europa: miraos a vosotras mismas como esposas y esposos, padres e hijos, en el límpido espejo de ese prototipo de la nueva familia querida y dispuesta por Dios en su plan de salvación del hombre, que es la familia de Jesús, María y José. ¿Verdad que también vosotros podéis certificar que, cuando todo ese edificio de íntimas relaciones personales entre vosotros y con vuestros hijos se fundamenta en la vivencia fiel y siempre renovada de vuestro compromiso contraído sacramentalmente en Cristo, ante Dios y ante la Iglesia, os es posible e incluso sencillo y gratificante configurar vuestra familia como esa íntima comunidad de vida y amor donde se va abriendo día a día, “cruz a cruz”, el camino de la verdadera felicidad? Entonces os sentís “como elegidos de Dios, santos y amados, para revestiros “de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión”. Sabéis pedir perdón y perdonáis. Sabéis sobrellevaros y ¿os santificáis mutuamente? Colocáis por encima de todo “el amor” que “es el ceñidor de la unidad consumada”. ¿En quién y en dónde podrán encontrar los niños, que van a nacer, los discapacitados, los enfermos, los rechazados… etc., el don de la vida y del amor incondicional sino en vosotros, padres y madres de las familias cristianas? ¿Hay quien responda mejor y más eficazmente a las situaciones dramáticas de los parados, de los ancianos, de los angustiados por la soledad física y espiritual, de los rotos por las decepciones y fracasos sentimentales, matrimoniales y familiares, que la familia verdadera, la fundada en la ley de Dios y en el amor de Jesucristo?

En esta madrileña Plaza de Lima, el día 2 de noviembre de 1982, el inolvidable Juan Pablo II, declarado Venerable el pasado día 19 de diciembre por nuestro Santo Padre Benedicto XVI, celebraba una Eucaristía memorable, convocada como “la Misa para las familias” en el tercer día de su largo primer viaje por toda la geografía de las Diócesis de España ¡Viaje Apostólico inolvidable! En su vibrante homilía se encuentra un pasaje, cuya vigorosa fuerza profética no ha perdido ni un ápice de actualidad. Permitidme que os lo recuerde:

“Además, según el plan de Dios, -afirmaba el Papa- el matrimonio es una comunidad de amor indisoluble ordenado a la vida como continuación y complemento de los mismos cónyuges. Existe una relación inquebrantable entre el amor conyugal y la transmisión de la vida, en virtud de la cual, como enseñó Pablo VI, “todo acto conyugal debe permanecer abierto a la transmisión de vida”. Por el contrario, -como escribí en la Exhortación Apostólica “Familiaris Consortio”-”al lenguaje natural que expresa la recíproca donación total de los esposos, el anticoncepcionismo impone un lenguaje objetivamente contradictorio, es decir, el de no darse al otro totalmente: se produce no sólo el rechazo positivo de la apertura a la vida, sino también una falsificación de la verdad interior del amor conyugal.

Pero hay otro aspecto aún más grave y fundamental, que se refiere al amor conyugal como fuente de la vida: hablo del respeto absoluto a la vida humana, que ninguna persona o institución, privada o pública, puede ignorar. Por ello, quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad.”

Benedicto XVI nos enseña hoy, en medio de una crisis socio-económica generalizada, un cuarto de siglo después de la homilía de la Plaza de Lima, en su Encíclica “Cáritas in Veritate”: “La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica… Por eso, se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona. En esta perspectiva, los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad”.

El panorama que presenta la realidad de la familia en la Europa contemporánea no es precisamente halagüeño. El preocupante diagnóstico del estado de salud de la familia europea, que hacía en octubre de 1999 la II Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos y que, después, Juan Pablo II recogía, detallaba y confirmaba en la Exhortación Postsinodal “La Iglesia en Europa”, se ha ido agravando más y más. La actualidad del matrimonio y de la familia en los países europeos está marcada por la facilitación jurídica del divorcio hasta extremos impensables hasta hace poco tiempo y asimilables al repudio; por la aceptación creciente de la difuminación, cuando no de la eliminación, primero cultural y luego legal de la consideración del matrimonio como la unión irrevocable de un varón y una mujer en íntima comunidad de amor y de vida, abierta a la procreación de los hijos; por el crecimiento, al parecer imparable, de las rupturas matrimoniales y familiares con las conocidas y dramáticas consecuencias que acarrean para la suerte y el bien de los niños y de los jóvenes. A esta situación se ha añadido la crisis económica, con la inevitable secuela del paro y el desempleo como factor sobrevenido a la situación ya muy extendida de la crisis del matrimonio y de la familia. El derecho a la vida del niño, todavía en el vientre de su madre -del “nasciturus”-, se ve lamentablemente suplantado en la conciencia moral de un sector cada vez más importante de la sociedad, y en la legislación que la acompaña y la estimula, por un supuesto derecho al aborto en los primeros meses del embarazo. La vida de las personas con discapacidades varias, de los enfermos terminales y de los ancianos, sin un entorno familiar que las cobije, se ve cada vez más en peligro. Un panorama a primera vista oscuro y desolador. Sólo a primera vista. En el trasfondo alumbran los signos luminosos de la esperanza cristiana: ¡Aquí estáis vosotras, las queridas familias cristianas de España y de toda Europa, para dar testimonio de esa esperanza y corroborarla. Con el “sí” gozoso a vuestro matrimonio y a vuestra familia, sentida y edificada cristianamente como representación viva del amor de Dios -amor de oblación y entrega, ofrecido y fecundo también en “vuestra carne”- y con vuestro “sí” al matrimonio y a la familia como “el santuario de la vida” y fundamento de la sociedad, estáis abriendo de nuevo el surco para el verdadero porvenir de la Europa del presente y del futuro. Europa, sin vosotras, queridas familias cristianas, se quedaría prácticamente sin hijos o, lo que es lo mismo, sin el futuro de la vida. Sin vosotras, Europa se quedaría sin el futuro del amor, conocido y ejercitado gratuitamente; se quedaría sin la riqueza de la experiencia del ser amado por lo que se es y no por lo que se tiene. El futuro de Europa, su futuro moral, espiritual e, incluso, biológico, pasa por la familia realizada en su primordial y plena verdad. ¡El futuro de Europa pasa por vosotras, queridas familias cristianas!

Habéis recibido el gran don de poder vivir vuestro matrimonio y vuestra familia cristianamente, siguiendo el modelo de la Familia de Nazareth, y, con el don, una grande y hermosa tarea : la de ser testigos fieles y valientes, con obras y palabras, del Evangelio de la vida y de la familia en una grave coyuntura histórica de los pueblos de Europa, vinculados entre sí por la común herencia de sus raíces cristianas. Unidas en la Comunión de la Iglesia, alentadas y fortalecidas por la Sagrada Familia de Nazareth, por Jesús, María y José, la podréis llevar a un buen y feliz término. ¡Sí, con el gozo jubiloso de los que han descubierto y conocen que en Belén de Judá, hace dos mil años, nos nació de María, la Virgen y Doncella de Nazareth, el Mesías, el Señor, el Salvador, lo podréis!

Amén.

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