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Archivo para 24 julio 2009

Las serpientes del Sinaí

serpienteEn la historia del cristianismo, los reptiles han tenido un destacado papel. La Biblia menciona el término “serpiente” unido al de culebra o víbora, en singular o plural, del orden de 74 veces. No cabe la menor duda de que la mención de estos animales, tiene un destacado papel simbológico, amén de la gran repulsión que los reptiles producía en los antiguos y sigue produciendo entre nosotros y eso, a pesar de disponer de sueros anti ofidios y ser muy pocas las ocasiones que se le presentan al hombre de ciudad, de tropezar con un ofidio.

EI culto de la “serpiente” estaba y está extendido por todo el Oriente, recordemos a los encantadores de serpientes concretamente en la India. Antiguamente, este animal tenía un simbolismo polivalente: se lo asociaba tanto a las fuerzas de la vida y la fecundidad, como a las representaciones del caos y de la muerte, del misterio y de la ciencia oculta. En la Biblia se nos llega a presentar como un animal hostil a Dios, a quien acusa de mentira y envidia, en el pasaje del Génesis sobre el pecado original. y también hostil al hombre, a quien seduce deliberadamente e induce a transgredir el mandato divino. Además, pone de relieve la “astucia” de la serpiente, y la presenta como conocedora de la propiedad misteriosa escondida en el fruto del árbol. En el paganismo la serpiente era considerada como símbolo de la sabiduría, y la mitología pagana está repleta de símbolos alusivos a las serpientes.

En el Antiguo Testamento, tuvo la serpiente un papel esencial, el papel que tuvo Satanás revestido de serpiente, tentando a Eva y la subsiguiente maldición divina sobre la serpiente: “Y el Señor Dios dijo a la serpiente:”Por haber hecho esto, maldita seas entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre, y comerás polvo todos los días de tu vida. Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. Él te aplastará la cabeza y tú le acecharás el talón”. (Gn 3,14-15). La enemistad puesta por Dios entre los dos culpables –la mujer y la serpiente seductora– proseguirá entre la descendencia de una y otra. El linaje de la mujer es toda la especie humana en lucha contra los poderes del mal, que intentarán precipitarla en la ruina. El texto deja entrever una victoria final del hombre, que aplastará la cabeza de la serpiente. Por eso la tradición cristiana ha dado a este texto el nombre de “Protoevangelio”, o sea, primer anuncio de la salvación.

Al protegido de Dios, Él le librará de las serpientes: “Caminarás sobre leones y víboras, pisotearás cachorros de león y serpientes”. (Sal 91,13). Pero en el Sinaí, cuando aún no estaba escrito este salmo 91, Dios utiliza a la serpiente como enemigo del hombre y permite dada la conducta de Israel, que esta se cebe en los israelitas: “Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel. El pueblo fue a decirle a Moisés: Hemos pecado por haber hablado contra Yahvéh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes, Moisés intercedió por el pueblo. Y dijo Yahveh a Moisés: Hazte un abrasador y ponlo sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá. Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida”. (Núm 21,6-9). Las serpientes “abrasadoras” eran como seres fabulosos, y les daban ese nombre por la inflamación y la fiebre que producían al morder. La “serpiente de bronce” fabricada por Moisés ejerce una especie de influencia “sacramental”, ya que es un signo visible mediante el cual Dios concede la curación. En este relato se ve una vez más la reacción de los israelitas ante la dura prueba del desierto, el castigo divino y el perdón concedido por la intercesión de Moisés. La serpiente de bronce mandada construir por Moisés llamada Nejustán, se veneraba en el Templo de Jerusalén, y el rey Ezequías la mandó destruir, por considerarla un signo idolátrico, ya que los israelitas le quemaban incienso (2 Rey. 18.4).

De acuerdo con el contenido del Nuevo Testamento, la serpiente de bronce prefigura la obra salvadora de Cristo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga por él vida eterna”. (Jn 3,14-15) Y ahora nosotros, cuando seamos víctimas del sufrimiento del dolor, de la soledad, de la incomprensión, tenemos siempre el recurso para curarnos de nuestros males, de levantar la vista amorosamente al que más nos ama y que se encuentra crucificado, solo en lo alto de una cruz, crucificado por amor a por nosotros. Una simple mirada de amor al Amor de los amores, nos dará siempre la fuerza necesaria para pisotear leones y serpientes como nuevos protagonistas del salmo 91.

Mi más cordial saludo lector y el deseo de que Dios te bendiga.

Escrito por Juan del Carmelo

Aumenta el número de católicos en EEUU

Aumenta el número de católicos en EEUU y ya supera los 68 millones

25/07/2009 — Moral y Luces

MÁS DE 80.000 CRISTIANOS SE UNIERON A LA IGLESIA DE ROMA

20090613170834_cristianos_estados_unidos_2Según la última cifra del Directorio Oficial Católico de los EEEUU, el número de fieles católicos ha aumentado, superando ya la barrera de los 68 millones, un 22% de la población. En el último año, han registrado casi un millón de bautizos de menores y adultos y algo más de 80.000 cristianos han ingresado en la Iglesia fiel al Papa.

Según el Directorio Oficial Católico de los EEUU, el número de fieles se sitúa en 68.115.001, un 22 por ciento de la población estadounidense. El documento, conocido también como «Directorio Kennedy» es una relación de los datos vinculados a las organizaciones cristianas, los sacerdotes y los obispos en el país americano.

Gracias a los datos recogidos por las diferentes diócesis americanas, se incluyen en el Directorio el censo de religiosas que asciende a 60.715, el de diáconos permanentes que suman 16.935, el de diocesanos con 41.489 y el de hermanos religiosos cuya cifra llega a los 4.905. Entre otros datos también se destacan las 18.674 parroquias católicas diseminadas por los 50 estados.

Este documento oficial muestra que dos millones de alumnos estudian en siete mil colegios católicos y 800.000 jóvenes realizan sus estudios en las 234 universidades católicas de las que consta el país. Por otro lado 4.973 personas estudian en los 189 seminarios con los que consta Estados Unidos.

Las organizaciones vinculadas a la Iglesia destinan 28.000 millones de dólares en servicios educativos, sanitarios y de caridad a través de la Asociación Nacional de Educación Católica que destina 19.800 millones de dólares, la Asociación Católica de Salud con 5.700 millones y Caritas con 3.500 millones.

Por otro lado, la Iglesia gestiona 562 hospitales católicos donde se atienden cada año 85,2 millones de pacientes. Los tres mil centros de asistencia social reciben 27,2 millones de personas.

El informe concluye que este último año se bautizaron en Estados Unidos 887.145 menores y 46.629 adultos, y 81.775 nuevos cristianos se unieron a la doctrina católica.

El ‘dios’ al que se podía tocar

REPORTAJE: VICENTE FERRER

JESÚS RUIZ MANTILLA 26/07/2009

El 19 de junio falleció un español que fue como un dios para muchos indios. Vicente Ferrer creó uno de los proyectos de cooperación más importantes del mundo. Salvó en Anantapur las condiciones de vida de 2,5 millones de personas. La labor que comenzó hace 40 años continúa con su viuda y su hijo. Ellos garantizan su legado.

20090720elpepusoc_9Si un buen día de 1969, Vicente Ferrer no hubiese caído por Anantapur, ahora, al pequeño Elapa, nadie le conocería por su nombre. Ése precisamente era su sueño: que la gente le conociera por su nombre y no como el cegato del pueblo. Justo como les pasaba a sus amigos Made, Tipesuami o Rakavendra, los más listos del patio, ganadores de concursos de preguntas y respuestas a la manera de los quiz shows. Lo mismo les ocurre a los niños que sister Agnes estimula en la escuela de Kureru para que su parálisis cerebral sea más llevadera. Si el padre Ferrer no hubiese parado y montado su campamento en aquel lugar perdido del mundo, nadie les llamaría Vijaya, Vinay, Nivedita, Gririja o Sandya. Serían los bobos, los retrasados, los tullidos, la escoria del barrio. Ni por asomo 13 de ellos habrían acabado integrados en la escuela pública, y por supuesto, nunca, jamás, nadie les conocería por su nombre.

Como la fortuna es caprichosa y cambia los destinos de la gente por las leyes de azar, si Indira Gandhi no se hubiese empeñado en que Vicente Ferrer volviera a la India después de haber sido medio expulsado de Mumbai por enseñar a subsistir a los campesinos, hoy Anantapur, la región de Andra Pradesh más seca del país tras Rajastán, sería un desierto sin futuro. Una tierra yerma, árida, dramáticamente sedienta de agua, a expensas de dar o no dar cacahuetes dependiendo de las lluvias, y no un lugar donde hoy se cultivan mangos, bananas, naranjas, melones, tomates, judías, granadas, chiles, sapotas y cereales.

Sería un bardal sin vida y no con buenos partidos adonde algunos jóvenes de zonas periféricas acuden ahora a buscar novias dálits, de castas intocables. Hasta allí bajan mozos de Kurnool, Cuddapah o Chittoor por el mero hecho de que ellas vivan en esos pueblos donde actúa la Rural Development Trust (RDT), la Fundación Vicente Ferrer, para los españoles. Al menos estarán más sanas y tendrán buenos estudios. Quizá, con el tiempo, consigan una casa que la organización pondrá a su nombre, o una buena vaca a base de esos créditos que dan en losshangams (asociaciones de mujeres). Con eso y un poco de suerte comerán decentemente.

La providencia. Ésa es una de las palabras clave para entenderlo todo. Uno de los motores en la vida y el ánimo de este hombre que consagró su tarea a demostrar que la pobreza podía ser erradicada de la faz de la tierra. Sin hipocresías, sin dobles baremos, sin excusas. Con un paciente y eficiente desarrollo. Con una ideología propia, sencilla y contundente. La única que según él no creaba divisiones ni discusiones bizantinas: la ideología de la acción. Eso y la providencia, cosa indefinible que, según su hijo Moncho, era algo así como 50% trabajo y 50% suerte, llevó un buen día a Vicente Ferrer a Anantapur cuando todavía vestía hábito de jesuita.

Había nacido el 9 de abril de 1920 en Barcelona. Sus padres, recién llegados de Gandía, revendían alimentos en un humilde comercio. Eran cuatro hermanos. Anarquista y simpatizante del POUM, a los 16 años entró en el bando republicano. Participó en la batalla del Ebro, aunque siempre presumió de no haber disparado un solo tiro. También por aquella época, sintió la vocación espiritual. Pero cuando vio que la burocracia y la jerarquía suponían un impedimento para lo que quería hacer, abandonó.

En 1969 llegó a Anantapur acompañado de otros seis visionarios, de sus amigos incondicionales Tony y Flavia Fernández, del mítico señor Pereira y del buen Mahadeo. Y de una periodista inglesa que dejó su empleo en el Current, un diario de Mumbai, para seguirle a él: Anna Perry, se llamaba, y acabaría siendo su esposa. Aterrizaron allí con el único objetivo de salvar al mayor número posible de personas de la pobreza, la marginación y el hambre. Llamados a cambiar el mundo, al menos ese mundo.

Si después de llegar Vicente Ferrer y sus seis apóstoles se hubiesen sentido intimidados por las pintadas que les colocaban en las paredes de Emma Bungalow, la choza en la que dormían, no habrían terminado construyendo 3 hospitales, ni desarrollando 2.291 pozos y varios pantanos, ni construyendo cerca de 35.000 viviendas en la zona, ni atendiendo a enfermos de sida con un centro específico. Si se hubiesen arrugado y caído en la trampa de quienes les invitaban con esas pintadas a volver sobre sus propios pasos -”Ferrer go back”-, no hubiesen plantado más de 2,5 millones de árboles, ni creado esos 4.338shangams de mujeres, con sus créditos, con sus programas de educación, sanidad y nutrición, con sus acciones solidarias cuando cualquiera de ellas recibe una paliza, o es repudiada, o no ve una rupia porque su marido decide que la prioridad del gasto en casa es el juego o el alcohol.

Si las acciones intimidatorias del gobernador de la región en aquella época hubiesen surtido efecto; si sus encarcelamientos sin razón, sus presiones, su odio hacia el gran misionero le hubiesen hecho rendirse, Anantapur hoy no sería Anantapur. Se habría convertido en la región fantasma que los expertos pronosticaban vacía en 50 años a partir de los setenta, sin los 4 millones de personas que la pueblan ahora, sin los 2,5 millones que en el presente se benefician de los programas que pusieron en marcha esos locos irredentos, esos quijotes sin armadura, esos soldados de la guerra pacífica que estaba llamada a comenzar.

A los insultos y amenazas respondieron con otro mensaje: “Espera un milagro”. Lo escribieron en la puerta del cobertizo hecho con cañas de bambú. Y el milagro llegó.

Porque Vicente Ferrer -premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1998- no estaba llamado a fracasar. La providencia le había designado otras funciones: convertirse en el gran símbolo de la cooperación internacional, en un visionario empeñado en el cambio radical y la revolución silenciosa. No sólo en un santo. Poca cosa para figura tan grande. Vicente Ferrer fue, es, seguirá siendo para los suyos mucho más. Lo dice Sheeba, que le conoció de niña y hoy acompaña como traductora por todos los rincones de Anantapur, a quien por allí se pasa a contemplar su obra: “Él era el dios que podíamos ver, el dios que podíamos tocar”.

¿Exageran? Según nuestra forma de ver las cosas, probablemente. Según la suya, no. No porque la mayoría se haya formado en creencias politeístas. Sino porque nunca nadie les había cambiado directamente la vida de esa forma. Así que cuando los habitantes de Anantapur hablan así de Vicente Ferrer no pronuncian palabras huecas, ni confesiones vacías. No sorprende que poco más de una semana después de su muerte, sus habitantes todavía le lloren, que si les preguntas por él, rompan con lágrimas.

Le pasa a Saimatha, enfermera en el hospital de Bathalapalli, el mayor de los tres que la fundación ha construido en la región, además de 14 clínicas rurales. Ella fue niña apadrinada, hoy vive en el campus del hospital con su familia y no puede evitar emocionarse cuando se le menciona a Ferrer. A Father, como le llaman muchos de ellos. “Primero está Jesús, luego el padre Ferrer y después mis propios padres. Él me dio otra vida. Tenemos que trabajar mucho para cumplir su ambición”, comenta Saimatha.

No hay duda. La papeleta sin él al frente es dura. Pero Anna Ferrer sabe lo que tiene que hacer. Ella construyó toda esta ingente obra codo con codo con su marido, como relata en su libro Un pacto de amor (Espasa). Ferrer era el visionario. Anna ponía el sentido práctico. Él se comprometía a hacer sin pensar en los recursos. Ya saben: “Dios proveerá”. Uno de sus lemas de cabecera. Luego, Anna, ayudaba a conseguirlos. La siguiente generación está asegurada. Su hijo Moncho, el segundo de un matrimonio del que también nacieron Tara y Yamuna, lo lleva en la sangre y vive completamente comprometido con el proyecto. Al fin y al cabo, él es, como dice su madre, “un coco del revés”. Vino al mundo allí. Así que es blanco por fuera, indio por dentro.

Pero el de la RDT representa un trabajo sin descanso, sin meta. Tuvo un comienzo, pero no un final. Es como un ser vivo. Los Ferrer y sus colaboradores montaron un Estado donde no llegaba ni existía el propio Estado. Pero un Estado al que no mueven las ambiciones políticas ni la lucha por el poder. Ésa era la diferencia que marcaba Ferrer. Una diferencia que su hijo ha aprendido e interiorizado. Un Estado con iniciativas y experimentos pioneros en muchas cosas que después los Gobiernos aplicaban en otras partes del país.

Así lo reconocieron miembros del Gobierno en su funeral, como recuerda Sagara Murthy K., responsable de vivienda de la organización. Eso es, ni más ni menos, el proyecto de cooperación más ambicioso de la India en estos momentos. Vicente Ferrer empezó enseñando a los campesinos que debían arar y sacar provecho a sus propias tierras. Lo consiguió incluso con el beneplácito de los terratenientes que necesitaban mano de obra barata. Quedaron convencidos a base de una fascinante diplomacia, la que según sus colaboradores le había quedado intacta de su época en la Compañía de Jesús. Después, a quienes no tenían nada, les dio educación, les construyó hospitales. Luego, con esas pruebas en las manos, con resultados palpables, atacó un gran cambio de mentalidad. Una transformación radical cuyo objetivo es erradicar la desigualdad y la marginación.

Los proyectos de Educación, Ecología y de la Mujer son buena prueba. Chandra Sekhar Naidu D, encargado del programa en colegios, lo cuenta desde el principio. “Cuando empezó el proyecto, en los años setenta, lo más urgente era convencer a los dálits de que llevaran a sus hijos al colegio. El 90% de ellos no lo hacían”, asegura Chandra. Pero lo más grave es la razón. “No creían que tuvieran derecho a la educación. Pensaban que eran privilegios de otras castas”.

Debían comenzar paso a paso. Pueblo a pueblo, con las sandalias puestas, como Vicente Ferrer recorrió la zona. “A los tres años, convenciéndoles y dándoles incentivos como un programa de nutrición y material escolar, conseguimos que el 90% fuera al colegio. Dimos el vuelco”. Pero poco después se encontraron con otro problema. “Poco después les sacaban para ponerlos a trabajar, así que la segunda fase del experimento consistió en convencerles de nuevo para que continuaran”. Hoy animan a miles de niños a ir a la escuela pública y apoyan sus estudios con cuatro horas extra de clase en 1.500 centros.

La situación es más estable ahora porque otro programa de acción ha conseguido normalizar las cifras. La organización de las mujeres. Doreen Reddy E se encarga de esa auténtica revolución que consiste en darles a ellas el poder en cada pueblo mediante losshangams. Después de una acción en más de un millar de pueblos, ellas se encargan de los programas de nutrición, de repartirse créditos con arreglo a un fondo propio, de vigilar la educación y hasta la buena calidad del profesorado, de medidas sanitarias que incluyen convencer a quienes tienen dos hijos de que se sometan a una ligadura de trompas en el centro de planificación familiar que la fundación tiene en Anantapur, o simplemente, para desahogarse y contarse sus penas, para apoyarse en los problemas cotidianos y en los dramas que antes no encontraban salida puertas afuera. “Fue difícil empezar. Los hombres no querían que habláramos directamente con las mujeres, y las mujeres nos decían que habláramos de sus asuntos con los maridos”, recuerda Doreen.

Pero cuando consiguieron meterse en las cocinas, todo cambió. “Poco a poco fuimos ganándonos su confianza. Convenciéndolas de que esos problemas debían compartirlos con las demás para organizarse. Ahora, la voz de una mujer sola no vale todavía nada, pero la voz de una asociación de mujeres tiene mucha fuerza”, comenta Doreen.

Fue como todo, ladrillo a ladrillo. Primero actuaron en 10 pueblos del área de Kalyandrug, luego en 25, ahora van por 1.300. Para entender este gigantesco cambio de mentalidad hay que ser conscientes de lo que era la vida de una mujer intocable o perteneciente a algún grupo tribal en una aldea. Un dálit siempre ha sido lo peor de la sociedad. En las castas, los primeros son los sacerdotes, que nacieron de la cabeza de Brahma; después, los guerreros, que nacieron de los hombros; en tercer lugar, los comerciantes, que le salieron al dios del estómago, por último, están los intocables, que le cayeron de los pies. “Y de la planta de los pies brotaron las mujeres de éstos, pienso yo”, dice Doreen.

Nadie se preocupaba de su alimentación, eran las últimas de la fila, así que la anemia siempre rondaba por ahí. Para qué educarlas, para qué ocuparse de su salud. En la India todavía está prohibido saber el sexo de los niños durante el embarazo. Cuando hay un parto en la familia, si es niño te colman de enhorabuenas; si es niña, recibes una especie de pésame con cara de circunstancias.

Cuando se ha roto la barrera, las mujeres han reaccionado como un ciclón. “Ahora se valen por sí mismas, discuten sus problemas, buscan soluciones”, asegura la coordinadora del programa. En los pueblos llevan la voz cantante. Participan, debaten, se ocupan de las iniciativas comunes. Los hombres van valorándolas. Hablan con orgullo de sus hijas, de sus nietas, buenas estudiantes, con futuro, con formación, con agallas.

Las comadronas son las líderes. Salen de Batharapalli con sus maletines metálicos llenos de medicinas, vestidas de verde, inconfundibles, como una legión. En sus pueblos también se ocupan de distribuir los programas de nutrición. Nunca un huevo duro fue mayor acontecimiento. Los cuecen, los pelan y se los dan a cada niño, a varios ancianos de la aldea. Se los comen juntos, después de un rezo y alguna canción y antes de su papilla de cereales, provista de calcio, potasio y proteínas.

Si no fuera por esta acción, muchos niños no masticarían nada que les hiciera crecer. “Muchos, para desayunar comen arroz; para almorzar, arroz, y por la noche… más arroz”. Es lo que cuenta en mitad de un día ajetreado en su clínica de Kanekal el doctor Khanan. Lo hace mientras ausculta el llanto ahogado y la mirada intensa de la pequeña Mónica. La niña está en los huesos. Su piel es un papel que envuelve la miseria del hambre. Llora, pero apenas se la escucha; suspira, pero uno duda de que tenga fuerza para absorber el aire; gime con un espasmo que le sacude el cuello. Tiene hambre. Padece hambre. Menos mal que ha caído en manos de Khanan. Nadie como él sabe tranquilizar a los visitantes. “Cuando no pueden más, los padres los traen al hospital. Aquí se quedan un mes y les aplicamos un programa de nutrición con el que se recuperan totalmente”, comenta después de negar al abuelo y a los padres de la pequeña una ayuda para volver a su pueblo. “Que les ha costado mucho el viaje, me dicen…”.

No es el hambre lo único que asuela Kanekal. Hay otras enfermedades. Muchas de ellas extirpadas en el primer mundo, pero todavía mortales en India: “Tuberculosis, tifus, malaria, diarrea, algo de dengue y, por supuesto, las picaduras. Todo eso es muy común. Son gente que vive y trabaja a la intemperie. En cualquier momento les puede atacar una serpiente, un escorpión, por no hablar de los perros y las abejas”, asegura Khanan. Su clínica es apañada y vital. Ha supuesto un salvavidas para una zona, el noroeste de Anantapur, en la que el transporte es cuestión de vida o muerte. “Vienen en rickshaws -motocarros que han heredado el nombre de aquellos tirados por hombres- donde se montan 20 personas. Llegan también en tractores, siempre en pésimas condiciones, al borde del colapso”. Menos mal que ahora han prosperado con la joya de la corona: su nueva ambulancia.

Khanan salva vidas rápido. Actúa con decisión en mitad del hacinamiento, del ruido y la aglomeración. Su lema es claro: “Curar o matar. No hay otra opción. Pero me gusta el trabajo. Me gustan los retos”.

Lo mismo que Ángela Martínez Pérez, médico cooperante en Bathalapalli. Lleva nueve meses volcada en el centro de enfermos de VIH, donde se aplican tratamientos retrovirales y campañas de concienciación. “Este país necesita una campaña global sobre el VIH de manera urgente”, comenta Ángela. Más en una potencia demográfica que se acerca a un porcentaje escalofriante de contagio: un 1% de la población total de 1.200 millones de habitantes. “El segundo con más incidencia del mundo después de Suráfrica”, especifica la doctora. Su experiencia allí, según ella, ha sido monacal: “Disponible las 24 horas del día”. Duro. Muy duro si debes comprobar que un tercio de los infectados son niños y que la enfermedad se contagia en escalada por la falta de información y costumbres ancestrales difíciles de transformar. Pero Ángela Martínez lleva consigo una dura coraza, que después de Burkina Faso y la India -donde ya ha trabajado sobre el terreno- le llevará a otro proyecto de cooperación por esos mundos. El deseo de ayudar a los demás. Se pega. Lo mismo les ocurre a las decenas de cooperantes y voluntarios llegados de toda España que trabajan en Anantapur.

Justo frente a la unidad de enfermos de VIH está enterrado Ferrer. Su tumba, ahora cubierta de tierra roja y flores, domina un descampado que es toda una metáfora de su vida. No hay nada alrededor, queda todo por hacer. Varios curiosos se acercan durante el día. Así entretienen el trabajo de los guardias que protegen el lugar. Antes de ser enterrado allí, cerca de 200.000 personas bajaron a ver el cadáver y a velarlo en Anantapur. Pero lo enterraron en Bathalapalli por varias razones. “Aquí siempre estará rodeado de gente y es un auténtico medio rural, un símbolo del entorno que él quiso transformar”, comenta Moncho. Después del entierro llegan otros problemas. Muchos pueblos quieren levantarle estatuas. Moncho quiere evitarlo. “Él odiaba esas cosas. No le gustaría. Prefiero que le recuerden con fotos”.

Sabe que sobre sus hombros va a recaer la continuación de la obra de sus padres. Su madre está ahí para ayudarle a fondo, para trabajar codo con codo. Pero Moncho es el futuro de la Fundación Vicente Ferrer. Un futuro que, por el momento, ha recibido una avalancha de apadrinamientos después de su muerte. Un aumento considerable que ha pasado de una media de 10 niños al día a 70, según Jordi Folgado, sobrino de Ferrer y director gerente de la institución (www.fundacionvicenteferrer.org) en Barcelona.

Eso anima a Moncho. Refuerza aún más su vocación. “Nuestro padre nunca nos forzó a nada. Al final, mi hermana Yumana y yo nos quedamos aquí por convencimiento”. Aunque, una vez tomaron la decisión, Ferrer dejaba entrever lo necesaria y lo deseada que era la continuación de toda su obra generación a generación. “Nos decía que debíamos tener muchos hijos para que al menos uno quisiera hacerse cargo del trabajo”, comenta mientras viajamos a uno de los confines de Anantapur.

Él, por su parte, está dispuesto a entrar por la puerta grande del futuro en la cooperación. Muchos proyectos presentes de la organización han partido de sus iniciativas. Ha fomentado el deporte, el desarrollo de cultivos ecológicos, la educación preparatoria para la formación superior. De hecho, si Moncho no hubiese decidido quedarse en la tierra que le vio nacer hace 37 años, hoy no se disputaría el mayor torneo de críquet del distrito, con más de 200 equipos; ni hubiese hecho lo posible para que el Barça montase una escuela de fútbol para niños y niñas en Bathalapalli. Tampoco se daría una beca anual a 200 niños para estudiar los dos años previos a la entrada en la universidad en los mejores colegios del país. Eso ha fomentado una competencia sana. “Muchos buscan sacar las mejores notas”, asegura Chandra Sekhar Naidu D, encargado de educación.

Si Moncho hubiese decidido no volver de Londres, donde estudió Ciencias Políticas, los campesinos de la lejana Gollapi Thanda no utilizarían hoy su riego por aspersores alimentado por paneles solares para cultivar sus campos. Es el siguiente paso a la riqueza que trajo consigo el pantano impulsado allí por la RDT, una obra que ha convertido los 20,5 acres productivos del pasado en un vergel que riega 122. Pero Moncho quiso volver y quedarse. Quiso casarse, además, con Visha, la joven que conoció en una orgullosa aldea de guerreros en las montañas, cuyos padres se opusieron al matrimonio con un joven que no tenía casta. No les quedó más remedio que escaparse para juntar sus vidas. Hoy tienen dos niñas y esa historia está olvidada: “Ahora Visha dice que yo soy más popular en su familia que ella”, comenta el propio Moncho.

Lo suelta mientras observamos los paisajes amplios y nada arbolados de la región. Se nubla y algún rayo de sol convierte en alfombras de verde intenso los escasos campos de arroz. Moncho suspira por la lluvia al tiempo que nos acercamos por un inmenso pantano hacia Puttaparthi, la alucinante ciudad donde reina el controvertido sacerdote Sai Baba. Es una especie de Vaticano dominada por este gurú, con aeropuerto propio al que llegan vuelos chárter con adoradores de todo el mundo. Pero las cúpulas de los palacios donde habita Sai Baba ofrecen un claro contrapunto con la obra de don Vicente.

El coche pasa de largo y sigue camino hasta que termina la carretera y hay que coger el desvío pedregoso hasta Ammagondapalyam. En ese poblado controlado por facciones maoístas muy beligerantes con el Gobierno, la fundación ha construido 70 casas. Durante el tortuoso y largo recorrido, uno no deja de preguntarse cómo fueron capaces de descargar los materiales y de convencer a los trabajadores para que llevaran a cabo la obra: “A los albañiles y a los conductores no les contábamos cómo se llegaba al pueblo. Muchos sólo fueron un día. Al siguiente dijeron que no volvían”, comenta Moncho para explicar la estrategia.

En este lugar perdido donde se entrecruza la magia con las piedras, la llegada del hijo de Ferrer es un acontecimiento. Le reciben con flores y mucha ceremonia. Le quieren tocar los pies en señal de respeto, pero él los agarra de los hombros y se lo impide en perfecto telegu, la lengua de la región, su lengua madre. “Mi padre me advertía: ‘Si yo hablase telegu como tú lo hablas, haría milagros”. Más milagros, quería decir. Al fin y al cabo, es la especialidad de la casa. El milagro. Moncho, en eso, conoce las técnicas, las ha heredado y está decidido a aplicarlas.

Los mayores de Ammagondapalyam, ese pueblo oculto que da una sabrosísima miel en sus montes, recuerdan cuándo le vieron por primera vez: “El día que Moncho llegó al pueblo llovía. Y eso es señal de buena suerte”, comenta el anciano Kullayappa. “No había electricidad, nuestras casas se derrumbaban en cuanto caía agua y se nos llenaban de bichos, no teníamos apenas nada, ni arroz. Moncho ha cambiado nuestras vidas como las cambian los dioses”, comenta el hombre. Pero el hijo de Ferrer también está atento a los jóvenes. Nada más llegar a la escuela quiere saber quién es el más diestro cazando ardillas y quién estudia más, si los chicos o las chicas. La respuesta es clara: las niñas dan mejor resultado en clase.

En el camino de vuelta hacia Anantapur caen algunas gotas de agua. Moncho sonríe y desea que no pasen de largo sin dejar el campo regado. Ese campo que le quita el sueño, pero que, gracias a su padre y sus apóstoles, no es hoy el desierto que tantos temían. Ese campo en el que él, de ahora en adelante, debe seguir plantando las semillas.

¿Quién es el hombre a quien hay que servir?

26/07/2009 — Moral y Luces

Radio Vaticana

Editorial ‘Octava dies’

womanmumbai¿Quién es el hombre a quien hay que servir? Con esta pregunta el director de Centro Televisivo Vaticano y de nuestra emisora padre Federico Lombardi titula su editorial semanal Octava Dies, en el que plantea los aspectos antropológicos novedosos de la tercera encíclica de Benedicto XVI.

“La Encíclica “Caritas in veritate” ha tenido y continúa teniendo un amplio eco mundial, con numerosos comentarios en muchos idiomas. La profundidad del criterio antropológico y teológico, la multiplicidad y actualidad de los temas tratados dan efectivamente cabida a una amplia gama de profundizaciones, generalmente positivas”.

El también portavoz vaticano explica que los comentaristas entienden que –no obstante la crisis que atravesamos- la encíclica ofrece un mensaje de esperanza: la humanidad tiene la misión y los medios para transformar el mundo y hacer progresar la justicia y el amor en las relaciones humanas, también en el campo social y económico.

“Pero si el desarrollo deber estar al servicio del hombre y de todos los hombres no se puede evadir la pregunta más profunda: ¿Quién es este hombre al que hay que servir? Aquí – y es una de las originalidades de la encíclica- el horizonte se amplía a temas que no habían sido tocados en precedentes encíclicas sociales: la defensa de la vida, la visión de la sexualidad y de la familia.

El padre Lombardi afirma que sobre estos temas el Papa una vez más con valentía va contracorriente respecto a las tendencias culturales hoy muy difundidas incluso dominantes. Pero también estas partes de la encíclica son importantes: deben ser leídas y tomadas en serio como parte de un discurso unitario. “La Iglesia- concluye el portavoz vaticano- ofrece a todos con lealtad su visión del hombre porque está convencida de que es el mejor modo para servir al bien del hombre”.

Categorías:Mundo, Religión, Testimonios

Por qué los curas no se casan

Por qué los curas no se casan (sacerdocio, celibato)

12. Contribuciones varias ¿Por qué el sacerdote no puede optar por el matrimonio en su vocación?

Me propongo decir 3 cosas debido a la polémica que surgió en estos días en algunos ambientes:
1) que el sacerdote ya está casado
2) conveniencia de este “matrimonio” y
3) actitud ante otros enamoramientos.
1) Cuando se conoce que un obispo o sacerdote tiene relaciones conyugales, dimite de sus encargos. Esto viene de antiguo, pero cuando hay crisis de fe cuesta perseverar: donde muere la fe, muere también la continencia. Opiniones de moda mantienen que una persona no puede ser madura ni realizarse si no es sexualmente activa: eso resulta poco tolerante, y basta ver la proliferación de desamor que hay entre parejas e hijos. La realización personal es un tema complejo, unido a la felicidad, que no depende de la búsqueda del placer sino de tener un corazón enamorado, saber lo que se quiere (tener un ideal) y fortaleza para perseverar a pesar de las dificultades.
2) Toda persona  puede decidir ser célibe; de entre éstos, la Iglesia latina escoge sus sacerdotes. Como Jesús esposo de la Iglesia, el sacerdote se debe a todos, no a la atención diaria de una única mujer, de unos hijos en exclusividad. Cristo instituye en su persona un sacerdocio nuevo y algunos le siguen para estar con Él y asimilar su vida, pero esto no todos lo pueden entender, y así como la unión conyugal obliga a cada uno de los cónyuges a amar al otro en forma exclusiva y excluyente, como Cristo a la Iglesia, así se compromete también el sacerdote. El sacerdocio no es una profesión sino un estado de vida. Un sacerdote ya está casado y no puede entregarse a una mujer, pues tiene un solo corazón y un solo cuerpo, necesita el corazón libre para amar a todos como Jesús ama a la Iglesia, con disponibilidad, generosidad en el amor, amplitud y trascendencia; me decía uno que Jesús no hubiera podido sacrificarse en la cruz por amor a nosotros si dejaba esposa y un par de hijos. ¿Nos imaginamos a Jesús casado? El sacerdote ha de estar para todos al igual que Él, también podrá decir: mi familia son ellos.Sigue con un tercer argumento
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Abortan por 2ª vez y padecen violencia doméstica

El 30% de las mujeres que abortan por segunda vez padecen violencia doméstica en el Reino Unido

Un estudio relaciona los índices de violencia doméstica con las mujeres que pretenden abortar y hace una llamada a los profesionales de la salud para detectar los casos

Una nueva investigación difundida a través de la revista TOG del Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos del Reino Unido advierte que los médicos ingleses deben de ser conscientes de las altas tasas de violencia doméstica entre las mujeres que quieren abortar.

Los investigadores encontraron que el 30% de las mujeres que tienen un segundo aborto dijeron que estaban en una relación abusiva. Las mujeres que tenían un tercer aborto tenían 2,5 veces más probabilidades de presentar una historia de abuso físico o sexual por una pareja masculina.

Violencia contra la mujer embarazada


La autora principal del estudio, la doctora Gillian Aston Florence de la Escuela de Enfermería y Obstetricia en el King’s College de Londres, dijo “Sin llegar a considerar que los diferentes grupos pueden estar a favor o en contra sobre el estado moral del feto, lo que es evidente es que debe haber un terreno común en que todos coincidamos en que la violencia contra las mujeres embarazadas es intolerable. Los médicos y profesionales de la salud que trabajan en el sector que proporciona abortos a mujeres están en una posición privilegiada para identificar y brindar un verdadero apoyo a las mujeres que sufren violencia doméstica”.
El editor jefe de TOG, Jasón Waugh, explica que “dada la alta prevalencia de la violencia durante el embarazo, es importante preguntar a las mujeres que buscan los servicios de aborto acerca de la violencia en el hogar. Saber acerca de esta violencia en el hogar puede ayudar a garantizar que las mujeres reciban siempre el apoyo y la información que necesitan”.
“Estos hallazgos destacan la necesidad de que los profesionales de la salud conozcan y se sensibilicen con la posibilidad de encontrar violencia de género en las mujeres que pretenden abortar. Nuestra sociedad debe tener tolerancia cero para la violencia doméstica”, afirma Waugh.
Las investigaciones han revelado también un vínculo entre el abuso sexual de menores por hombres mayores y el uso del aborto para ocultar sus actividades. En los últimos años, el organismo Planificación de la Familia de Estados Unidos ha detectado varias veces el intento de ocultar violaciones en estos supuestos.
Otras investigaciones realizadas por el Instituto Elliot, también han encontrado un vínculo entre el aborto y el abuso, y han constatado la falta de apoyo en las mujeres que buscan abortar en sus parejas masculinas y como ésta es uno de los mayores factores de su decisión unida a las amenazas y la violencia que a menudo tienen lugar para que así sea.
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La Ley del aborto es ‘anticonstitucional’

EL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA CLAUSURA UN CURSO DE VERNO EN ÁVILA

El cardenal Rouco asegura que la Ley del aborto es ‘anticonstitucional’

Redacción – 25/07/2009

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco Varela se ha referido hoy en Ávila a la división que la reforma de la Ley del aborto ha generado en el Consejo General del Poder Judicial. El obispo ha destacado que desde una posición jurídica y más allá de su condición de sacerdote se trata de una ley “anticonstitucional”

El cardenal Rouco ha clausurado hoy en Ávila el curso extraordinario de verano de la Universidad Católica de Ávila titulado “quarere Deum: a las puertas de la cultura”, con una conferencia que ha versado sobre “Laicidad positiva y la vida pública”, en el contexto, ha dicho de “buscar a Dios”.

Según el presidente de la Conferencia Episcopal hay un problema de fondo que es “concepción del Estado desde el punto de vista teórico y práctico donde la relación de la comunidad política tiene ante sí el problema del ciudadano que vive su fe en la vida privada pero también en sociedad” y a la que “la respuesta de la tradición democrática desde la II Guerra Mundial ha sido el derecho a la libertad religiosa”.

A pesar de esto, el cardenal Rouco ha señalado que hay tradiciones religiosas que han conformado la vida de muchas sociedades, como el Islam para las que el concepto de la vida religiosa no está tan claro.

Obligan a enfermera católica a participar en aborto

Demandan a hospital de NY por obligar a enfermera católica a participar en aborto

NUEVA YORK, 24 Jul. 09 / 06:42 am (ACI)

La organización Alliance Defense Fund (ADF) presentó una demanda contra el hospital Mount Sinai de Nueva York por obligar con amenazas legales a una enfermera católica a participar en un aborto, contra sus propias convicciones morales.

La enfermera Catherina Cenzon-DeCarlo recibió la orden de asistir el aborto de una mujer de 22 semanas de embarazo. El hospital sabía que la enfermera no participaba en aborto por objeción de conciencia desde que la contrató en el año 2004.

Cenzon-DeCarlo recordó a sus supervisores que no podía participar del procedimiento, pero le dijeron que si no lo hacía sería acusada de insubordinación y abandono del paciente” que podría resultar en una acción disciplinaria y la posible pérdida de su trabajo y su licencia de enfermera.

La ADF ha demandado a Mount Sinai por violar el derecho a la objeción de conciencia de la enfemera.

El peligro de la Píldora del Día Después

jueves, 23 de julio de 2009
MiCumbre.com


Se acaba de aprobar la venta sin receta médica a las personas mayores de 17 años la Píldora del Día Después, también llamada PDP, Plan B, o RU-486. Aunque la publicidad está dirigida a las adolescentes, la mayoría las compran los jóvenes para persuadir a las jóvenes. Desgraciadamente también hay padres con negligencia culpable que la compran para entregarlas a sus hijas menores de edad que son activas sexualmente.

No voy a comentar las características técnicas de esta píldora abortiva recientemente aprobaAlmudi.org - Adolescentesda, ni las de las otras píldoras similares. Tampoco las consecuencias médicas que produce su consumo. Hablar de eso les corresponde a los médicos, sacerdotes, pastores, rabinos o imanes.

Si esta píldora no fuera abortiva no la recomendarían para tomarla después del acto sexual, como anticonceptiva, sino como abortiva por si se ha producido la fecundación del embrión, que ya haya creado un individuo con la identidad e información genética necesaria para su pleno desarrollo hasta convertirse en un adulto. El embrión constituido tras la fecundación, llamado cigoto, es un ser humano con carácter propio y específico antes de su implantación en el útero. Uno de los principios no negociables para la religión y para la Ley natural es: “La protección de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural” y esta píldora mata la vida humana que se acaba de formar, para eso la recomiendan.

La píldora que es de muy bajo costo, también la entregan en muchos lugares gratuitamente a los jóvenes de ambos sexos junto a los preservativos: En clínicas comunitarias, organizaciones femeninas, grandes concentraciones de jóvenes como conciertos populares, salidas de discotecas, etc.

Con esta permisividad se ha abierto todavía mucho más, la veda para aumentar la promiscuidad entre los adolescentes. Esa costumbre tan extendida en algunos segmentos de la sociedad de pedir a la pareja “dame una muestra de tu amor” y luego no te preocupes por nada, porque te tomas la píldora del día después y no te quedarás embarazada. O la otra versión de no te preocupes por tu posible responsabilidad paternal, porque cuando terminemos nuestras relaciones sexuales me tomo la píldora del día después. Así podremos hacer esto mismo tantas veces como queramos, sin temor al embarazo. Mientras exista la promiscuidad y el todo vale para alcanzar lo que cada uno quiere, no habrá preservativos, anticonceptivos o píldoras del día después que solucionen los graves problemas que originan esas actitudes.

Los padres no se pueden quedar impasibles ni callados con estas medidas de repartir las píldoras sin receta médica o gratuitamente como los preservativos. Tienen que actuar rápidamente explicando y convenciendo a sus hijos de los graves problemas que acarrea su utilización. También explicándoles insistentemente las ventajas de practicar continuamente las virtudes y valores humanos para llevar una vida lo más lejana posible a las acechanzas de esta sociedad permisiva.

Los padres tienen que luchar inteligentemente contra los mensajes que llevan las campañas publicitarias cuando dicen a los jóvenes que pueden tener la cantidad de relaciones sexuales que quieran y cuando quieran, porque las consecuencias de un posible embarazo serán cortadas inmediatamente por esta píldora abortiva.

Es muy difícil medir la eficacia exacta contra los embarazos de las píldoras del día después, ya que cada mujer y sus circunstancias son muy diferentes. Los estudios técnicos hechos por los laboratorios que venden las píldoras estiman que estas hacen disminuir el riesgo de embarazo entre el 89% y el 95%, nunca lo disminuyen el 100%. Si por la toma de esa píldora se aumenta la cantidad del uso indebido del sexo y aumenta la promiscuidad, el resultado es catastrófico para los jóvenes que no sepan practicar la abstinencia sexual antes del matrimonio, así como para las personas que no mantengan la fidelidad conyugal que en su día se prometieron.

Lo que esas campañas publicitarias no citan a los jóvenes son las consecuencias morales, religiosas ni médicas de quienes las toman o de quienes las ofrecen, pues además de que sus componentes químicos son excesivamente fuertes, las relaciones sexuales promiscuas conllevan un aumento muy considerable de las otras enfermedades sexuales relacionadas, como son el sida y las enfermedades venéreas.

Nadie sabe cuál será el siguiente paso comercial y técnico de la industria del sexo, que siempre está apoyada y financiada por los gobiernos. El objetivo puede ser destruir a una gran parte de la juventud haciéndole ver que pueden hacer lo que quieran y que el papá gobierno o las empresas mediante precio, ya se encargarán de intentar solucionarles los problemas en los que se metan. Pero nadie va a solucionarles las secuelas que quedan para toda la vida después de los embarazos no deseados, los abortos, las enfermedades sexuales o las responsabilidades económicas, sociales y religiosas libremente asumidas.

El siguiente paso es posible que sea el rebajar todavía más la edad de los 17 años para que los jóvenes puedan hacer lo que quieran y cuando quieran sin tenerlo ni siquiera que consultar con sus padres y sin que la autoridad legal les ponga reglas. De la misma forma que en la mayoría de los países la edad para el consentimiento de las actividades sexuales comienza a los 14 años y en algunos a los 13 años, posiblemente los legisladores con esta autorización de la píldora del día después han roto la barrera de los 18 años de la mayoría de edad para muchas cosas, y así podrán más fácilmente editar nuevas leyes que permitan comprar y utilizar la píldora del día siguiente a los jóvenes menores de 17 años. Después es mucho más fácil ir disminuyendo esa edad, hasta llegar a la edad del consentimiento.

Nadie habla a las jóvenes que esas píldoras les van provocar unos peligrosos efectos secundarios en su ciclo hormonal. Solamente les cuentan lo de practicar el sexo cuando quieran sin el temor a quedarse embarazadas, pero sin decirles que juegan a la ruleta rusa con el cálculo de probabilidades del embarazo.

Poco a poco se van introduciendo leyes que parecen que benefician a los derechos de las personas, pero lo que hacen es encadenar cada vez más a determinados segmentos de la población para que queden a merced de los poderes políticos y económicos. Muy pocas clínicas comunitarias u organizaciones femeninas que dan las píldoras del día después hablan a los jóvenes de las obligaciones que tienen con sus semejantes y las de mantener las leyes morales. Siempre les hablan de sus derechos, sin añadir que a cada derecho corresponde una obligación. Ahí es donde los padres tienen que poner énfasis en ser muy claros, para eso tienen que formarse bien y consultar con sus sacerdotes, pastores, rabinos o imanes. Ellos están muy bien preparados para resolver todas las preguntas que conlleva el hecho de haber puesto en las farmacias al alcance de los menores de edad la píldora del día después.

El problema más grande no es el que esos jóvenes puedan comprar o recibir gratuitamente esta píldora abortiva, con o sin la aprobación de los padres, pues cuando un joven está decidido a utilizarla, es casi seguro que no les pediría una previa autorización a los padres. Sencillamente es porque esos jóvenes no están bien educados en las virtudes y valores humanos y piensa que puede hacer con su cuerpo lo que le dé la gana, como continuamente se lo dicen los medios de comunicación y los malos ejemplos de la sociedad.

La juventud cada vez estará más polarizada entre ganadores y perdedores, entre los que estén bien formados moralmente, sepan dominar sus instintos y conozcan perfectamente las consecuencias de sus actos, y los que estén mal formados moralmente y decidan hacer lo que les parece conveniente, incluso sin medir las consecuencias. También en este aspecto habrá una sociedad de perdedores y otra de ganadores a los que se les ve su trayectoria desde los primeros años de sus vidas. Luego no vale echar la culpa al fatalismo ni a la pobreza, es un problema de falta de formación e información por parte de los padres y de los educadores.

Uno de los grandes problemas de los adolescentes, cuya nombre quiere decir “que adolecen”, es su cobardía para luchar contra la corriente de la sociedad permisiva. Solamente a través de la práctica continua de las virtudes y valores humanos podrán mantener la virtud de la abstinencia sexual hasta la época de entregar su cuerpo a la persona amada a través del matrimonio.

Los adolescentes son las víctimas de la cobardía de los profesores porque no quieren meterse en líos con los alumnos, padres y administradores. Cobardía de los medios de comunicación porque ofrecen modelos de conducta aberrantes como ejemplos a seguir. Cobardía de los oficiales electos porque legislan en contra de la ley natural solamente para complacer a sus electores. Cobardía de los padres porque no quieren o no saben educar a sus hijos, incluso por no enfrentarse a ellos, a pesar de la autoridad irrenunciable que tienen.

Principalmente los padres no pueden ser cobardes ante esta píldora del día después, tienen que ser muy valientes. No vale decir yo no sabía, a mí no me han dicho, etc. Tienen que enterarse de lo que supone para la juventud esta píldora del día después y los peligros que le va a originar a sus hijos. Después ya no sirven para nada las lamentaciones. Los padres se creen muchas cosas porque les conviene creérselas para no sentirse mal ante la irrenunciable obligación de educar bien a sus hijos.

Crisis matrimonial de los 40 años

ESCUELA PARA PADRES

Crisis matrimonial de los 40 años

  • 12 Síntomas de la crisis matrimonial de los 40 años
  • 10 Causas que originan la crisis matrimonial de los 40 años
  • 17 Soluciones para la crisis matrimonial de los 40 años
  • 15 Sentencias sobre la crisis matrimonial de los 40 años

Es lo que algunos llaman, la crisis matrimonial del medio término. Suele ser una crisis de personalidad, que se produce entre los 35 y los 45 años y que coincide, algunas veces, con la mitad de la expectativa de vida para las personas, en la cual se produce una evaluación de la vida, en base a la comparación entre las metas fijadas y los logros obtenidos.

Crisis matrimonial de los 40 años

Crisis matrimonial de los 40 años

También se le llama crisis de madurez, ya que de ella puede salirse, con una frustración o con un fuerte equilibrio, y un gran sentido del deber de la pareja, pues a partir de ese momento de análisis mutuo, pueden alcanzar una vida plena, fructífera, equilibrada, con un amplio y mayor sentido del deber, aunque los cambios y las actitudes hayan sido profundos, súbitos y violentos. La diferencia está en convertir esta etapa de crisis y frustración, en una etapa de esplendor futuro.
A las personas solteras, por voluntad propia o por otras circunstancias, también les puede llegar la crisis de los 40. Muchos de los síntomas, son los mismos que para las personas casadas. Si se ha dedicado intensamente los últimos años al trabajo, deben procurar cambiar su actitud, intentar relajarse, descansar con más frecuencia, viajar si no lo han hecho anteriormente y no rechazar la oportunidad de establecer, una relación amorosa que les motive y les haga vivir plenamente su madurez, porque tienen que pensar que la edad de los 40, es una buena época para renacer.

Las crisis pueden ocurrir por motivos personales, familiares, sociales, religiosos, políticos, económicos, militares, etc. Son las emergencias o las épocas de dificultades. Pero nos vamos a centrar en la crisis matrimonial de los 40.

No tienen que olvidar que, cuando decidieron unirse en matrimonio, tenían tres principales objetivos: Hacer muy feliz a su pareja, vivir juntos hasta que la muerte les separase, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad y formar una familia con sus hijos.

En un verdadero matrimonio, ambos tienen que aprender a desarrollar su vida conyugal, en todas sus manifestaciones, descubrimientos y vivencias físicas, afectivas, sexuales, intelectuales, sociales, económicas, culturales y espirituales. Este aprendizaje, les supone un esfuerzo para tratar de armonizarse y conjugar, lo que son cada uno y lo que aportan al matrimonio. Tienen que salir de estar con uno mismo, para compartir la vida con otra persona; se trata de establecer el marco, en el que se va a desarrollar la vida en común, para buscar la identidad del nosotros, haciendo desparecer el yo de cada uno. Se tienen que dar cuenta, que a esa edad y aunque aparezca una crisis matrimonial, también es el momento de demostrarse, que la promesa que se hicieron el día de su boda, era auténtica.

12 Síntomas de la crisis matrimonial de los 40 años

Estadísticamente en esa edad de los 35 a los 45 años, es en la que las separaciones y divorcios son más frecuentes. Es el paso del ecuador como en los estudios.

  1. Se empieza a enfriar, el primer e intenso amor que les llevo al matrimonio, se resquebraja la unión familiar indispensable, para sacar adelante a los hijos y aparece la sensación, de que ya se ha cumplido con las metas matrimoniales.
  2. Entonces comienzan a registrarse, las primeras e importantes limitaciones físicas, cambios emocionales y de conducta. Se entra en la frontera de la madurez, que algunos perciben como el principio de un tobogán, que se precipita hacia la vejez.
  3. Es la época donde algunas parejas, se sienten atraídas por lo que existe fuerade su vida conyugal y familiar. Les entran las ganas de experimentar algo diferente, a lo que llevan haciendo desde que se casaron, salir de la rutinacotidiana. No deben engañarse, creyendo que todavía tienen atractivo, para ensayar nuevas conquistas amorosas.
  4. Es una etapa donde, al hacer un balance económico, social y profesional, algunas parejas se dan cuenta que no han llegado, y muchas veces ni aproximado, a los objetivos que tuvieron cuando se casaron. No han logrado cumplir o plasmar, en la realidad de su matrimonio los sueños, pero los sueños, sueños son y otra cosa es la cruda realidad, de los ideales que tenían cuando se casaron.
  5. Esa frustración y sentido de impotencia, por solucionar el problema, suele ser otro de los motivos de las crisis, en lugar de convertirse en un aliciente, para empezar una nueva vida. Ahora se dan cuenta, que han desperdiciado unos estupendos años de la vida, cuando el intelecto y el cuerpo, estaba en los mejores momentos de su máxima potencialidad. Hay desilusión por lo proyectos juveniles, que se han postergado. Pueden aparecer momentos dedepresión y de ansiedad, debido a que existe una lucha muy dura, entre lo que se quiere hacer, lo que se debe hacer y lo que se puede hacer.
  6. También aparecen los cambios físicos, que suelen ser deterioros corporales, los cuales dependerán en gran medida del estado de salud, de la alimentación y del ejercicio físico, que se haya realizado años antes. Existe una mayortendencia a engordar, van apareciendo las primeras arrugas y el cabello se cae o se vuelve más canoso.
  7. Aparece la preocupación por las enfermedades, comienzan los chequeos médicos y en algunas personas, se empieza una actitud hipocondríaca.
  8. El concepto de belleza externa cambia, se aumenta la belleza interna, la armonía personal y la tranquilidad de espíritu, lo que origina que aparezca esa otra belleza, propia de la madurez, que nada tiene que ver con la ingenuidad, ni con la frescura corporal de los años jóvenes.
  9. Comienza a sentirse el cansancio, motivado por todas las responsabilidades que se tiene, que cada vez pesan más, si no se han aceptado con madurez, responsabilidad y conocimiento.
  10. Comienza a mantener una postura apática, ante el sexo con su pareja, ya que en el fondo, tiene miedo a la vejez y las consecuencias sexuales que ello conlleva, lo que pueden originar estados depresivos o de angustia, porque ya no se sienten jóvenes, ni atractivos sexual o físicamente como antes.
  11. Aparecen sentimientos de desesperanza, ya que por un lado, los hijos comienzan a ser independientes y se alejan poco a poco, y por el otro lado, se tienen que enfrentar a la rutina matrimonial.
  12. En el entorno laboral, aparece alguien a quien le dedican más tiempo y atención que el debido. Empiezan los coqueteos con otras personas, y lascomparaciones con la pareja. Incluso cuando sin ninguna razón profesional, se pasa demasiado tiempo en el trabajo, o fuera del trabajo con los compañeros, justificando así la llegada a la casa a última hora, cuando los niños ya están durmiendo y todas las cosas familiares están ya resueltas.

10 Causas que originan la crisis matrimonial de los 40 años

  1. El dar por terminados los objetivos que ambos tenían en común, cuando todavía les queda tanto por hacer conjuntamente.
  2. Perder el norte, que les servia para educarse y fomentar las convicciones, las virtudes y valores humanos, que les daban seguridad a la hora de actuar. Desgraciadamente, los han sustituido por actitudes materialistas, que les llevan a ver la vida bajo otros enfoques.
  3. Considerar que sus tareas familiares, conllevan un exceso de responsabilidades, imposibles de sobrellevar y que el matrimonio, empieza a volverse una carga difícil de llevar.
  4. Los cambios físicos, biológicos, psicológicos, religiosos, económicos y sociales que se producen, al llegar a esa edad, hacen creer a algunos que han disminuido o desaparecido, las cosas importantes que tenía en común la pareja. Aparecen malestares pasajeros o francas depresiones, con situaciones de crisis transitoria, cuya duración permite la elaboración de otros cambios más fuertes, que hacen para pasar a la siguiente etapa. En general estos cambios pueden tener un valor positivo, si la pareja consigue, que les sirvan para un mutuo conocimiento, maduración y crecimiento, como personas y como matrimonio.
  5. No estar preparados para sobrellevar, el llamado síndrome del “nido vacío”, que es cuando los hijos dejan la casa paterna, para irse a vivir a otro lado, por motivos de estudio, trabajo, amigos o matrimonio. En cuanto los hijos, ya han crecido lo suficiente, como para ser más independientes y tienden a alejarse del hogar familiar, origina que los padres se sientan solos. Pues si en los primeros años del matrimonio, existía la ilusión de la juventud y la esperanza de criar a los hijos, con el paso de los años y tras haber luchado, por ellos y por la vida, el hueco dejado por los hijos, puede separar a la pareja. El rol en el matrimonio, muchas veces ha perdido su carácter excitante, por la frenética actividad y las múltiples preocupaciones que conlleva, una vida familiar en armonía y felicidad.
  6. Que uno de los miembros de la pareja luche, para seguir adelante con losplanes que hicieron, para cumplir los objetivos de vida en común y que la otra persona, se acomode a quedarse atrás. Es el caso frecuente, cuando uno de ellos continúa estudiando, mientras trabaja en casa o en el exterior, y la otra persona no sigue formándose.
  7. Cuando aparecen los aspectos psicológicos de desilusión, cansancio y desengaño, y se reflejan en la crisis. Desilusión con uno mismo, porque los proyectos juveniles, no se han realizado. Cansancio al ver que las responsabilidades aceptadas de familia, hijos, trabajo, obligaciones sociales, etc. piden un esfuerzo continuado y se hacen cada vez más pesadas, pues exigen mucha atención y muy constante, lo que origina múltiples sacrificios.Desengaño cuando se percibe que la pareja, no quiere seguir luchando por conseguir los objetivos que se propusieron.
  8. Los esposos, como cuando eran jóvenes, algunas veces buscan nuevas experiencias, muy atrevidas o de alto riesgo matrimonial, a fin de evitar la sensación de tiempo perdido o de aburrimientoCoquetean con personas, incluso más jóvenes, sin tener en cuenta, el grave riesgo de que pueda haberinfidelidades matrimoniales.
  9. La práctica de deportes de alto riesgo, exagerado cambio de imagen, grandes inversiones económicas, que normalmente no haría, simplemente por llamar la atención, como el comprar coches deportivos, descapotables y de colores chillones.
  10. Un cambio profundo en la vida económica, física o social de la pareja, una situación social inestable o peligrosa. La modificación del carácter, motivado por la excesiva preocupación por la salud, la aparición de enfermedades imaginarias, una cierta pérdida de interés por el trabajo profesional, etc.Cualquier otra situación externa, que llegue sin tiempo para prevenirla, por ejemplo: Premio de lotería, accidente con graves consecuencias futuras, problemas de salud, de inmigración, de cárcel, de servicio militar, de inundaciones, etc.

17 Soluciones para la crisis matrimonial de los 40 años

  1. A toda costa, rechazar como alternativa a la situación, la irreversible decisión del divorcio, pues no soluciona ninguna crisis, aunque sea lo que apetezca y lo que recomiendan muchos, de los ya divorciados. Lo importante es que los matrimonios, pongan todas las energías posibles, en crear un proyecto de unidad, religiosa, familiar y social, sobre todo, sabiendo que en ese momento de la vida, es una de las situaciones mas difícil de solucionar.
  2. Administrar bien las actividades, para poderse dar cuenta, que ahora tienen más tiempo para pensar y hacer, todas las cosas que quisieron realizar en otras épocas, pero que la tarea diaria se lo impedía. Tomar esta etapa, como una oportunidad, para replantear su relación de pareja y con toda su familia en general. Pensar que este tiempo, es el ideal paraampliar los conocimientos en el área interesada o de retomar algún curso académico o profesional.
  3. Alimentarse sanamente y mantener su peso ideal, eso alejará el fantasma de la obesidad, la hipertensión arterial, los altos índices de colesterol en sangre y la diabetes. Vigilar la salud de los huesos, para prevenir la aparición de osteoporosis. Visitar al médico al menos una vez al año o cada seis meses, si ha tenido con anterioridad problemas de salud. Si atraviesan por unperiodo depresivo, deben consultarlo con un sacerdote, pastor, psicólogo, psiquiatra o persona con grandes conocimientos humanos, experiencia en temas matrimoniales y dotes pedagógicos para explicarlos. Nunca consuma fármacos, sin la receta de un profesional.
  4. Analizar en profundidad, serenidad, inteligencia y objetividad las cosas que por diversos motivos, ya no podrán hacer, como pareja o individualmente, sin quererlas hacer a toda costa, incluso a costa del matrimonio. Poner mucho énfasis, en programar las cosas que querían hacer y que por divisas razones, no las han hecho, pero que todavía las pueden hacer.
  5. Aplicar el sentido común, ya que la crisis de madurez en la pareja, puede superarse, con una buena dosis de entrega y lealtad, que es la total fidelidad, al otro cónyuge y a los hijos. Tratar de erradicar el egoísmo, para conseguir los máximos niveles de humildad, que les permitan perdonar los errores cometidos, si es el caso, y resolver las diferencias que existan, aceptando las propias limitaciones de la edad y de las circunstancias, así como el papel concreto, que cada uno tiene en la familia y en la sociedad.
  6. Comprobar que tanto, para el marido como para la mujer, como para ambos como matrimonio, existen en cada comunidad, muchas alternativas en el campo médico, dietético y estético, con posibilidades que ofrecen fórmulas paraconservar ágil, no solo el cuerpo, sino también la mente y el espíritu. Desde los deportes específicos, las dietas sanas y cientos de cursos y libros, que tratan sobre la armonía y el desarrollo, de las potencialidades espirituales, para intentar dominar las inquietudes de la mente, de la mejor manera posible y olvidar, que el paso de los años, ha de significar angustia y temor.
  7. Dialogar muy frecuentemente y con plena sinceridad, para llegar a acuerdos que les permitan conseguir disfrutar más de la vida, saliendo más a menudo, invirtiendo el tiempo libre en actividades enriquecedoras y cultivando nuevas amistades. Cambiando de estilo de vida, sin hacerse daño el uno al otro. Es posible realizar cambios, pero sin perder nada de lo que tanto les hacostado conseguir, hasta ahora.
  8. Diseñar un programa de convivencia, para cuando la crisis sea motivada, por lo que llaman el síndrome del nido vacío. El “volver a estar solos“, como lo estuvieron cuando empezaron su vida matrimonial.
  9. Entender que las cosas grandes se consiguen teniendo mucho carácter y atendiendo bien lo ordinario, lo cotidiano, asumiendo las obligaciones propias de la familia que han formado, el amor que la une, la profesión elegida y las circunstancias externas, incluso las que no pueden controlar. Poniendo un gran énfasis en la seriedad de la fidelidad familiar.
  10. Evitar la realización de errores irreversibles, como el abandono del hogar, salidas con personas más jóvenes, con las que normalmente no tienen cosas en común, fomentar las infidelidades con compañeros de trabajo, abandonarse en el alcohol, las drogas, los juegos de azar, en los amigos que lleven una vida disoluta o que, por su situación de divorcio, tratan de buscarconvencer a los demás, de que hagan lo mismo. Huya de las grandes inversiones en coches de lujo, para aparentar y llamar la atención, llevar ropas estrafalarias, etc. Las parejas con personalidades inseguras, son las que más realizan esos errores. El riesgo está en perder lo que tienen ahora, para poder conseguir un estímulo que será pasajero, igual que la famosa crisis.
  11. Evitar superar la crisis, buscando salidas escapistas al probar nuevos enfoques profesionales, para conseguir el éxito que no han obtenido anteriormente. Se hacen intentos, tomando excesivos riesgos, para ganar mucho dinero y así conseguir una situación de hegemonía, elevado prestigio y su reconocimiento público. En algunos casos se vuelcan en la política o secomplican la vida con otra persona, distinta de su pareja, para halagar su propia vanidad. Y en sus relaciones sociales, se dejan arrastrar por lo novedoso, dejándose absorber por el gimnasio, por el golf o por otros deportes, que le saquen de sus obligaciones familiares. Se auto engañan y eso les lleva a decidirse, por un camino claramente equivocado.
  12. Explicar a los hijos, a cada uno en los términos correspondientes a su edad y situación, los síntomas, las consecuencias y las soluciones relacionadas con este tipo de crisis matrimonial, pues los hijos cuando van llegando a su madurez, se preguntan en esas situaciones por lo que ven o sienten, de lo que les esta pasando a sus padres. No entienden muy bien lo que pasa, pero notan que algo no funciona como antes.
  13. Huir de la inercia de mirar para atrás, pensando si han perdido el tiempo, a causa de las tareas domésticas y de otras obligaciones, dejando de vivirimaginativas experienciasNo obsesionarse en analizar, lo que no se tiene y echarlo de menos, continuamente. Una rutina excesiva, que carezca de estímulos gratificantes de ocio y tiempo libre, junto a excesivas responsabilidades, atraen situaciones muy difíciles, pero no imposibles de solucionar. Es fácil pasar por momentos de depresión y de ansiedad, puesto que la lucha, entre lo que apetece hacer, y lo que se debe hacer, es muy dura. Aunque en muchas ocasiones, ambas cosas son compatibles, aun teniendo en cuenta, las obligaciones impuestas o voluntarias.
  14. Plantear la conquista del cuerpo y del espíritu, pues si no se ha hecho antes, ese es el momento de hacerlo, ante la necesidad de sentirse como cuando eran jóvenes. Pero sin practicar excesivos ejercicios, de modificación de la figura corporal, o se someterse a cirugíastratamientos innecesarios, que suelen ser por pura vanidad. Es suficiente realizar ejercicios sencillos, para que los músculos y la mente, se mantengan en buen estado, que la circulación sanguínea se optimice y que el corazón no sufra sobresaltos.
  15. Practicar como pareja el voluntariado, en organizaciones religiosas, sociales o políticas. Hay mucho que hacer y cada vez, es más necesaria la incorporación de parejas en estas actividades, para que aporten el equilibrio de opinión, madurez y experiencia, que todos los matrimonios debieran tener. Este trabajo en equipo, hará que al tener cosas importantes en común, no llegue el enfriamiento, ni el distanciamiento en las actividades cotidianas. Es una gran posibilidad de unificación de ideas, objetivos y sentimientos.
  16. Reconocer que para solucionar definitivamente, la crisis matrimonial de los cuarenta, hace falta mucho valor, conocimientos, humildad y amor por la familia, para tomar las decisiones adecuadas. No basta con engañarse, poniendo pequeños remedios inconsistentes y después, hacerse creer uno mismo, que ya parece que se ve una luz al final del túnel. Desgraciadamente esa luz al final del túnel, puede ser la de un tren, llamado divorcio, que viaja contra nuestra dirección.
  17. Tratar de esclarecer los conflictos pequeños, que muchas veces por su frecuencia, son la causa del enfriamiento del amor matrimonial, incluyendo los conflictos grandes, que están abocados, antes o después, a terminar en ruptura.

15 Sentencias sobre la crisis matrimonial de los 40 años

  1. Antes del matrimonio hay que tener los ojos bien abiertos, después suele ser ya muy tarde.
  2. Casarse sin conocerse es jugarse la felicidad a cara y cruz.
  3. El amor del noviazgo abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.
  4. El matrimonio es al amor lo que el aire al fuego; cuando no lo enciende, lo apaga.
  5. El matrimonio es una barca que lleva a dos personas por un mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.
  6. El matrimonio es una ciencia que nadie estudia, se aprende haciendo camino.
  7. Envejecer juntos es la máxima felicidad del matrimonio, cosa que los jóvenes suelen ignorar
  8. Es difícil encontrara a la persona adecuada para el matrimonio. El primer paso es, ser nosotros la persona adecuada.
  9. Hay que decir a la pareja, al menos una vez al día, lo sensacional que es y lo que le amas.
  10. Hay que elegir a la pareja con mucho cuidado. De esta decisión dependerá el 90% de la felicidad o la tristeza; pero después de elegir cuidadosamente, empieza el verdadero trabajo.
  11. La oración, el amor, la educación y el respeto son los secretos para tener éxito en el matrimonio.
  12. Los matrimonios felices y duraderos, los grandes amigos y la buena salud, se obtienen a través del esfuerzo.
  13. Si el amor ha sido una comedia al casarse, forzosamente terminará en drama.
  14. Si se ama a la pareja, no se le puede engañar.
  15. Un buen matrimonio divide las penas y multiplica las alegrías.
Categorías:Educación, Familia, Mundo
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