Dalila, atleta de la vida
Querida Dalila:
Cuando me enteré de que la primera mujer grave por gripe A era una embarazada e apenas 20 años, me llevé un gran disgusto.
El domingo, por cesarea, nació tu hijo, pero el lunes ya habías muerto. No te conozco, pero me atrevo a decirte que tu hijo es medalla de oro de los Juegos Olímpicos de la vida.
A él no lo has podido ver, ni sentir el parto, ni darle pecho…Aparentemente sólo ha habido dolor. Pero has muerto dando la vida, y eso enlos tiempo de muerte que corren es una gran victoria.
Los vínculos que te unen con tu hijo no los puede romper ni la misma muerte. Por eso te doy las gracias por habernos dejado esa estela victoriosa de vida yle pido a Dios que te pague tanto esfuerzo y sacrificio.
Ester del Río Aguado, Toledo
Carta publicada por ABC













