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Archivo para 24 mayo 2009

La Iglesia en tiempos de Facebook

La Iglesia en tiempos de Facebook: comunicar en lo virtual lo sustancial

 
Reflexión del padre Federico Lombardi
 

CIUDAD DEL VATICANO, domingo 24 de mayo de 2009 (ZENIT.org).- El actual desafío de la Iglesia en tiempos de Facebook y de Twitter consiste en presentar el profundo mensaje de Jesús sin dejarse atraer por los aspectos superficiales, considera el portavoz de la Santa Sede.

El padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, ofrece esta reflexión en el último editorial de “Octava Dies”, semanario del Centro Televisivo Vaticano, con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, celebrada este domingo, que tiene por tema, según ha dispuesto el Papa en su mensaje “Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad”.

“Benedicto XVI –o mejor dicho BXVI, como se le suele llamar en este mundo particular– se dirige ante todo a los jóvenes, a la denominada ‘generación digital’, animándola en el desafío de vivir su propio crecimiento y su propio compromiso humano y espiritual también en la dimensión comunicativa, caracterizada por las nuevas tecnologías”.

Dimensión que ocupa tanto espacio en la vida de la “generación digital” (los que han crecido con los nuevos medios de comunicación), recuerda el padre Lombardi, algo que implica la necesidad de acompañar a los jóvenes en la enculturación del Evangelio en el mundo de las nuevas tecnologías.

“También en este campo la fe cristiana debe ser ‘enculturada’, presente como anuncio y estilo de vida y de relaciones. Aunque no sea fácil. El riesgo de limitarse al juego, de perder tiempo, de huir de la realidad y de quedarse en lo superficial acecha”.

“Por su parte, BXVI, cuando habla a los jóvenes, por ejemplo en las Jornadas Mundiales de la Juventud, insiste en querer comunicar a la juventud contenidos firmes, consistentes y articulados, que requieren empeño para ser asimilados, aun antes de ser traducidos en la vida de cada día”.

Por lo tanto, se pregunta el padre Lombardi, “hacer pasar lo sustancial por medio de lo virtual es un gran desafío ¿Lo lograrán nuestros jóvenes? ¿Lograremos acompañarlos en esta aventura? Lo esperamos de verdad”.

“Pero no debemos ser víctimas de la fascinación de los extraordinarios éxitos tecnológicos, debemos seguir distinguiendo posibilidades y límites –advierte–. Y seguir buscando, al mismo tiempo, la profundidad del sólido terreno de la relación vital con Dios y con los demás, para edificar verdaderamente una cultura de respeto, de diálogo y de amistad”.

«Las mujeres necesitan que los hombres también concilien»

lunes, 25 de mayo de 2009
Miguel Janer y David Suriol


 

Diario de Burgos

David Suriol y Miguel Janer, tanto monta, monta tanto, no en vano acaban de publicar un libro que se llama Ama a tu socio como a ti mismo (Planeta), y llevan dando conferencias sobre conciliación en numerosos lugares de la geografía española. (…)

SuriolNAmbos son responsables del Observatorio de la Conciliación Masculina, sostienen que en la sociedad y la empresa españolas los hombres deben asumir –igual que han hecho las mujeres– su responsabilidad en la conciliación entre vida privada y profesional.

Los dos son licenciados en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, ambos son escritores, y después de una diversa trayectoria profesional, David enfocó su carrera hacia la parte empresarial y ha trabajado como director de marketing en diversos negocios, y Miguel ha estado en Actualidad Económica y en La Gaceta.

Han coincidido en la consultora Life C y han escrito conjuntamente los libros Marketing de pareja y Ama a tu socio como a ti mismo (Planeta).

Miguel y David son padres de familia numerosa.

¿Por qué dicen que no concilian los hombres en España?

DAVID: Porque estamos todavía llenos de estereotipos

¿Qué tipo de estereotipos?

D: Hablando con un joven del tema, llegó a decirme que las mujeres estaban mejor preparadas genéticamente que los hombres para encontrar unos calcetines dentro del armario o un bote de mayonesa en la nevera, que tenían mejor visión espacial.

¿Y que respondió?

D: Que ¿cuántas veces había guardado unos calcetines o la mayonesa? Que lo hiciera durante algún tiempo y sabría encontrarlos; así adquiría la visión espacial en cuestión de dos semanas.

¿No hay conciliación por parte de los hombres?

MIGUEL: Mire, los dos indicadores de conciliación más evidentes son las «excedencias por cuidado de familiares» y los «permisos por maternidad». En los dos casos, la participación del hombre es simbólica: apenas piden excedencias y no hacen uso del derecho a utilizar parte del permiso de la madre.

¿Pero no es cierto que en España, sobre todo las jóvenes generaciones, concilian más?

D: Sí es cierto que las nuevas generaciones están más concienciadas, pero todavía el hombre tiene la mentalidad de «ayudar» más que de repartir «responsabilidades».

¿Qué entienden por ayudar?

D: Imagínese que en su empresa tiene un compañero que estuviera todo el día diciendo: ¿te ayudo?, ¿te ayudo?, ¿te ayudo?, seguro que usted le respondería: «A ti te habrán fichado para algo, ¿no?» La cuestión no es ayudar, ya que con ese planteamiento la responsabilidad siempre recae sobre el ayudado. La cuestión es repartir responsabilidades y que «cada palo aguante su vela».

¿En las cuestiones de trabajo?

M: Sí, y la brecha salarial entre hombres y mujeres es una de las más altas de Europa, entre un 25 y un 30 por ciento; y aquí es donde menos se concilia, un 5% de los hombres frente a un 95% de las mujeres.

¿Qué tiene que ver la brecha salarial con las políticas de conciliación entre vida laboral y personal?

M: Pues que para atender a los suyos, muchas mujeres, que incluso trabajan por obligación, se ven forzadas a renunciar a una carrera profesional en condiciones; además, la mujeres tienen una tasa de actividad más baja, y de temporalidad y precariedad en el empleo más alta.

¿A pesar de toda la legislación, medidas políticas y concienciación, las mujeres siguen discriminadas?

D: Nosotros, en el campo de la conciliación, no decimos que solo esté discriminada la mujer, decimos que está discriminado todo aquel que intenta conciliar, mujeres u hombres.

M: Tengo un amigo que se divorció. Y tras la separación intentó empezar a atender a sus dos hijas igual que hacía su madre, e igual que su madre empezó a pedir permisos, un horario más razonable…

¿Y qué ocurrió?

M: Pues que él me decía: «Mira, desde entonces, en mi departamento empezaron a tacharme de vago. Y te aseguro que por ahora se ha acabado mi carrera profesional».

D: Mientras el hombre no dé un paso adelante en el tema de la conciliación vida familiar y trabajo, la mujer seguirá discriminada en el mundo laboral. Pero también es cierto que los pocos hombres que intentan conciliar, también son discriminados, por las leyes, los jueces, las empresas y sus propias mujeres.

¿Cómo definiría esa situación?

D: Es la figura del hombre blandengue. Si usted ve a un tipo de mediana edad en un supermercado a media mañana, con el carrito del niño, porque viene de ponerle la vacuna, haciendo la compra, lo primero que se le ocurre es que ese tipo está en paro, que es un fracasado o que menudas cosas le toca hacer en la vida.

¿Cuáles son las consecuencias de esa falta de corresponsabilidad?

D: Mire, desde que la mujer se ha incorporado al trabajo, la falta de una conciliación efectiva por parte del hombre es la responsable directa del aumento de rupturas matrimoniales, del aumento del absentismo laboral (para cuidado de la familia), de los problemas con los hijos, por culpa de la escasa presencia de los progenitores en el hogar, del malestar en el trabajo y del brutal descenso de la natalidad que se ha producido en España.

¿Cuál es el sistema?

D: Una vez que uno asume –y cuando digo «uno» me refiero a los hombres, porque las mujeres ya concilian– los valores reales de la conciliación, hace falta un método para convertir esas buenas intenciones en «hábitos operativos»; porque si no, nos quedamos en eso, en solo buenas intenciones.

¿Un método?

D: Sí, un método que tiene varios pasos, que van desde el análisis hasta la aplicación en varias fases.

En primer lugar hay que definir cuál es la misión de nuestra vida: si queremos trabajar doce horas diarias o compartir nuestro trabajo con la vida privada, afectiva y familiar.

¿No todo el mundo quiere una vida privada?

D: Pero no todo el mundo actúa en consecuencia. Muchos amigos míos que se han preparado en escuelas de negocios, a los 45 o 50 años se dan cuenta de que se han dejado llevar por la corriente de sus carreras profesionales, sin haber planificado nada; y ahora han llegado a una situación que no saben si es exactamente lo que deseaban cuando era jóvenes y empezaron a trabajar.

¿Qué se puede hacer en esta situación?

D: Pues lo mismo que deberían haber hecho a los 25 o 30 años, plantearse a dónde quieren llegar en la vida.

Pero a veces no es posible dar marcha atrás…

M: Por eso nosotros proponemos hacer un DAFO.

¿Un DAFO?

M: Es una técnica de análisis que se utiliza en marketing, para relanzar un producto y que tiene una eficacia sobradamente demostrada.

¿Marketing?

M: El DAFO es simplemente un análisis de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades. Es el GPS que nos indica la situación real que tenemos en cada momento.

¿Podrían poner un ejemplo?

D: Podemos tener una debilidad cuando nos gusta más quedarnos haciendo «horas extras» antes que llegar a casa a la hora de los baños y cenas de los niños; o porque nos apetece más una tarde de tenis o mus el fin de semana, que ir al parque. Una amenaza es que en la empresa nadie va a entender que queramos encargarnos de la guardería o las vacunas de los niños. Pero una fortaleza es que queremos mucho a nuestra chica y nos gusta apoyarla en su carrera profesional, porque entre otras cosas está ganando mucho dinero. Y por último, oportunidades porque quiero criar a mi hijo en valores modernos, como el de una masculinidad bien entendida.

¿Y después del DAFO?

M: Vienen los siguientes pasos. Cuando ya conocemos la situación tenemos que hacer un análisis de competencias: qué sabemos hacer, qué queremos hacer y qué podemos hacer. Es absurdo que si soy un chapuzas me ponga a colgar cuadros. Solo lograré destrozar las paredes. A eso se le llama análisis de competencias… y llegados a este punto lo más importante es la negociación.

¿Con la empresa se puede negociar?

M: Sí, aunque por desgracia se producen abusos en las medidas de conciliación, lo que hace que el empresario esté mal predispuesto a dar facilidades y flexibilidad a sus empleados. Si uno quiere conciliar, lo primero que tiene que hacer es convencer a su jefe de que ni le dejará colgado ni disminuirá su rendimiento.

Coartada para matar

Coartada para matar y racismo prenatal

Las recientes declaraciones de Bibiana Aído, con las que estadestacada11 “científica del fandango” creyó justificar el aborto hasta la decimocuarta semana de gestación, desenmascara con crudeza la madeja de mentiras y manipulaciones del abortismo. La pobre Bibí es la que pone el rostro, pero no es el cerebro, porque ni para eso tiene talla.

El responsable es Zapatero y, detrás, el lobby abortista. Resulta patético que con tal ignorancia y simplismo mental una indocumentada, peón ideológico del amo, pueda ser ministra del Gobierno en España.Decir que el ser concebido por un hombre y una mujer es un “ser vivo” pero “no es un ser humano” es sandez opuesta a las certidumbres de la biología molecular, a la genética y a la embriología humanas. Y ese anómalo ser vivo, concebido por padre y madre humanos, ¿a qué especie pertenece? ¿A ninguna? ¿Qué autoridad política -quizás Bibiana o Zapatero- es la competente para atribuirle condición humana, a partir de cuándo, en virtud de qué poder? ¿Aceptaremos que sea el poder político quien dice qué vivo es humano y cuál, pese a estar vivo, no lo es? ¿La Bibí Aído o el Zapatero de turno concederán tal honor a todos los veteranos de 14 semanas o “seleccionarán” a unos y se lo negarán a otros, por ejemplo, a los que padecen alguna enfermedad?

O sea que unos vivos podrán ser humanos y otros no, según digan los políticos, lo que significa un retorno al racismo, esta vez un “racismo prenatal”, en cuya virtud -como ocurriera con los negros esclavos frente a los blancos- unos vivos no tienen dignidad ni derechos en contraposición a otros que los tienen completos. Y a ese nuevo racismo discriminatorio -el prenatal- la ministra de Igualdad -menudo sarcasmo- le presta justificación, sin caer en cuenta en la escandalosa contradicción con las funciones de su ministerio.

Con razón la llaman la ministra de Igual Da. Decir que uno se convierte en humano en el momento en que podría ser viable fuera del útero materno es otra sandez intelectual, contraria a la experiencia y a la ciencia, porque ningún bebé humano puede subsistir sin cuidados incluyendo algunos años posteriores a su nacimiento. El ser humano es el que necesita más años de cuidados y educación hasta alcanzar la edad adulta. Y, además, ¿qué es la madurez? ¿Cuándo se adquiere? ¿Es un título que nos definirá y concederá el Estado? Y ¿qué pasa cuando cualquiera de nosotros sufre una dependencia y necesita de los demás, empezando por sus más allegados, para sobrevivir? ¿Ha dejado, entonces, de ser humano?

Sin embargo, lo más grave de la contradicciones de la Aído no es su ignorancia, su simplonería argumental, su malicioso prejuicio ideológico, su desfachatez. En la España que vivimos, estos defectos parecen requisitos de algunos para ser ministros. Hay ejemplos en varios ramos de la Administración. Lo más grave es la coartada. A estos abortistas no les interesa la verdad. La niegan, la ocultan, la manipulan sin límite de malicia. La coartada es evidente: si se niega la condición humana al concebido, entonces no hay “homicidio” cuando se le quita la vida. Está vivo, pero no es humano. Podemos quitarle la vida, sin matar a ningún humano. Milagros de la ideología. Es así de burdo, como “muerto el perro se acabó la rabia”.

De la misma forma que el abortismo tiene que ocultar al concebido -negando a su vida, o evitando en las argumentaciones mencionarlo, los partidarios de la vida consideran que el núcleo de la cuestión está en focalizar la vida humana del concebido, su dignidad humana, su derecho a vivir en libertad e igualdad “todo el resto de su vida hasta su muerte natural”. Hagan la prueba. Verán cómo en los argumentos abortistas se habla de todo menos de la vida humana del concebido.

La coartada para matarle impunemente contiene dos cánceres -en realidad dos cloacas tenebrosas- para una sociedad. El primero es la renuncia a la verdad y la opción por la manipulación, la impostura y la falsedad. Esta opción por la mentira no queda limitada al origen de la vida -lo que de suyo es nuclear-, sino que corroe la salud ética y jurídica de la sociedad en muchos otros terrenos, porque destruye la conciencia de las personas concretas, como padres y madres, familias, ciudadanos. Es gravísimo -en realidad una corrupción de los menores, de las responsabilidades educativas de los padres, y de las relaciones de confianza y ayuda propias de la intimidad familiar- que se promueva el aborto de las adolescentes de espaldas al conocimiento y permiso de sus padres. Se trata de un nuevo intento de cortocircuitar a los hijos con sus padres, promoviendo en dicho vacío la presencia del Estado y los servicios públicos de sanidad y asistencia.

El retorno del dirigismo y estatalismo marxista, que obliga a creer -contra toda experiencia- que el Estado y sus servicios aman y velan más por los menores que sus propios padres. Cuando se borra la verdad y las obligaciones con ella, la consecuencia es que todo vale a quien más puede. Padrecito Estado en el nuevo hormiguero.

Una última referencia a un grupo de argumentos que estos días difunden algunos -dicen- en nombre del realismo social. El centro de su defensa de la ley abortista es que la praxis del aborto es un hecho social, que siempre hubo abortos y que siempre los habrá. Luego hay que regularlos para que las mujeres puedan practicarlos sin riesgos. De nuevo, como podrán constatar, que hay un ser humano vivo se tapa por completo.

Lo unico que importa es la “necesidad social”. Nueva coartada para matar impune, esta vez casi como “un bien social ante un hecho inmodificable”. Se pueden dar muchas respuestas contundentes a esta nueva trágala. Cualquiera sabe que hay innumerables hechos -imprudencias de tráfico, evasiones de impuestos, hurtos y robos, maltrato a mujeres, homicidios y asesinatos, prevaricaciones y cohechos, etc.- y, sin embargo, el Estado procura disminuir su número y, entre tanto, los reprime y castiga. Tiene muy claro que no nos va a promover la defraudación fiscal, ni nos va a perdonar una multa por exceso de velocidad o mal aparcamiento. Menudos son en no tolerar que se infrinja lo que importa al poder político.

Pues con mayor razón en caso de aborto. También la sociedad que induce a esta tragedia, eduquen de veras la sexualidad de los jóvenes, ayuden a las madres en riesgo, protejan la vida de sus concebidos con ayudas y facilitando adopciones. En suma, cambiemos lo que haga falta para ser congruentes con la dignidad de la vida humana concebida. Pero no nos vengan con nuevas hipocresías, ni coartadas para justificar lo injustificable, que es matar la vida inocente e indefensa porque “se ha convertido en carga no deseada”. Al menos, reconozcan la verdad, mentirosos.

Decidí apostarlo todo por Dios

Con 23 años, Luis Melchor está terminando su formación como seminarista

“Decidí acabar con mi doble vida y apostarlo todo por Dios”

LLeva siete años en el seminario de Madrid

Luis Melchor en el barrio de las Delicias, Argentina

Luis Melchor en el barrio de las Delicias, Argentina

Normalmente se piensa que para tomar decisiones importantes en la vida hay que esperar a ser suficientemente adulto y maduro; que un niño no puede discernir entre lo que le conviene y lo que no, y que no tiene capacidad para dar pasos importantes. Sin embargo, la llamada del Señor, en ocasiones, no se hace esperar.

El profeta Jeremías cuenta así su vocación: “Antes de haberte formado yo en el seno materno, te conocía, y antes que nacieses, te tenía consagrado” (Jr 1, 4-5). Luis Melchor tiene 23 años, y lleva desde los 16 en el Seminario de Madrid formándose para ser sacerdote. Su vocación se remonta a las catequesis de preparación a la Primera Comunión. A diferencia de muchos otros niños que, tras recibir la Primera Comunión, se olvidan de la Iglesia y dejan de acudir a misa todos los domingos, Luis sentía una gran atracción por la Eucaristía, lo que le llevaba a pedir a sus padres que le llevaran a misa. Sin embargo, siendo el pequeño de tres hermanos, su voz no era muy tenida en cuenta en una familia que, aunque católica, no veía mal el ausentarse en ocasiones de la misa dominical. Por ello, decidió hacerse monaguillo, Dios no se daba por vencido.

Tras una adolescencia en la que, como muchos otros jóvenes, Luis tonteó con todo lo que el mundo le ofrecía: “Gamberradas, los primeros cigarrillos, los primeros botellones”, buscó un sentido para su vida en las ideologías más extremistas, como síntoma de rebeldía frente al mundo que le rodeaba. Todo esto  le condujo a una situación trágica: se sentía incapacitado para amar y tenía, en lo profundo de su corazón, el convencimiento de que nadie le podía querer. A pesar de todo ello, Luis seguía sirviendo fielmente como monaguillo cada domingo, aunque era consciente de que vivía una doble vida: “Al fin y al cabo es lo que le pasa a mucha gente que se acerca a la Iglesia a recibir los sacramentos: no dejan que su fe empape toda la vida, sino que se queda como un reducto semanal”, comenta.

Hay un momento al que no podemos dejar de enfrentarnos: el de la soledad en la cama cada noche antes de dormir. Cualquiera que sea medianamente serio consigo mismo se toma este momento como una ocasión para pensar en su propia vida. Por lo menos así fue para mí. Me di cuenta de mi propio sufrimiento, y quise salir de él. Pero ¿cómo? En ese preciso instante caí en todo lo que había escuchado en la parroquia: ¿ves el Crucificado?, ¿ves cada día la Eucaristía? Entonces ves todo el amor que Dios te tiene. Sin solución de continuidad, rompí a llorar. Tenía que separarme de esos que se decían mis amigos. Tenía que acabar con mi doble vida. Tenía que apostarlo todo por el que nunca había dejado de amarme”, desvela.

Poco a poco, fue haciéndose preguntas: “¿Por qué me amará tanto el Señor?, ¿qué querrá de mí?. Así se lo preguntaba en los momentos de soledad en la cama, que ahora se habían transformado en oración”. Y el Señor le respondió. “Por un lado yo sentía la llamada viva a consolar al pueblo de Dios, puesto que yo había sido consolado. Por otro lado también me sentía interpelado por Jesús cuando dice a sus apóstoles: ‘Dadles vosotros de comer’, y lo que tenía que dar de comer era el Pan de la Vida, el Pan de la Eucaristía.

Empecé a intuir que el Señor me podía estar llamando para ser sacerdote. Pero esto no entraba en mis planes. Yo lo que quería era formar una familia. Sin embargo, me fascinaba tanto ver celebrar la Eucaristía a los sacerdotes…”. Fue así como ingresó en el Seminario Menor de Madrid para, un año más tarde, entrar en el Seminario Mayor, donde lleva siete años. Entre sus amistades y familiares hubo reacciones muy diversas, desde el típico “si es lo que te gusta”, hasta los que daban el pésame por su decisión. Con el paso del tiempo, Luis siente que ya no es “simplemente el hijo, el hermano o el amigo Luis”, sino que ahora es “la presencia cercana del amor de Dios y de la Iglesia” en las vidas de sus conocidos.

Oteando ya el final de su formación como seminarista, cree que estos años le han ayudado a ser “más hombre, más humano” y a “amar mucho más a la Iglesia, pero no de una forma abstracta, sino bien concreta: amando a los sacerdotes, las parroquias, los movimientos, las asociaciones y a todos los hombres que la componemos con nuestra debilidad. Podríamos decir que me he hecho mucho más católico, es decir, más universal”. Por otro lado, esa incapacidad de amar forma ya parte del pasado, “el corazón se me ha ensanchado hasta puntos insospechados, pues todo lo que llevo dentro estoy deseando anunciarlo no sólo a los que ya conocen y aman a Jesucristo, para que le amen más y mejor, sino también a todos aquellos que no le conocen, que no le aman, o que, desgraciadamente, han decidido dejarle de amar y olvidar su fe”.

“Sé de quién me he fiado”

Proclama no tener miedo a su vocación, “lo más difícil es ser sinceros con las exigencias más profundas de nuestro corazón. Si acudimos allí, al centro mismo de nuestra vida, y sigue permaneciendo viva la llamada del Señor, entonces descubrimos que más que miedos son excusas, y más que dudas son evasivas. Hay que arriesgarse y confiar para poder empezar a vivir en plenitud”.

Luis resume su experiencia vital con una frase: “Sé de quién me he fiado”. En el seminario no echa nada en falta, “a mí no se me ha quitado nada, más bien al contrario, a mí se me ha dado mucho, se me ha dado todo. ¿Se puede echar algo en falta con estas condiciones? Os aseguro que no”.

Como complemento a su formación, Luis visitó el pasado verano la ciudad de Concordia y el barrio de Delicias de Federal, en Argentina. Allí le sorprendió descubrir a personas que no conocen su dignidad. En medio de personas que se morían de hambre, Luis pudo darles un alimento mucho más valioso: el Dios de Jesucristo, “que les creó y les amó hasta el extremo”, subraya.

“Cuando llegas a visitar a una mujer soltera con muchos más hijos de los que puede mantener, sin una manta con que arroparles ni un mendrugo de pan con que alimentarles, no basta con decir que Dios es bueno y dar una palmadita en la espalda. Exige mucho más. Es necesario dar una respuesta a esta situación concreta, inundar de esperanza estas vidas que no ven más allá de poder vivir un día más. He tenido que ir hasta el centro de mi fe para poder hacer un intento de dar respuesta a esta situación y hacerles partícipes de lo que he conocido y creído: el amor de Dios a todos los hombres, a todos sus hijos”.

“He visto muy de cerca corazones heridos, sufrientes, que necesitan del consuelo de Dios. He visto también personas hambrientas de fe, de esperanza y de amor. Y he visto cómo Dios no se queda callado ante estas situaciones“. Como esta experiencia en Argentina, Luis ha vivido muchas otras, y reconoce que en su vida “no hay una experiencia que se parezca a otra. Dios todo lo hace nuevo, cada día es nuevo, cada persona con la que me encuentro es nueva. Insisto: sé de quién me he fiado, y es de Aquel que hace nuevas todas las cosas. ¿No es apasionante vivir así?”.

María Auxiliadora

Advocación de la Santísima Virgen

Historia de la devoción a María Auxiliadora en la Iglesia Antigua.

maria-auxiliadora1Los cristianos de la Iglesia de la antigüedad en Grecia, Egipto, Antioquía, Efeso, Alejandría y Atenas acostumbraban llamar a la Santísima Virgen con el nombre de Auxiliadora, que en su idioma, el griego, se dice con la palabra “Boetéia”, que significa “La que trae auxilios venidos del cielo”. Ya San Juan Crisóstomo, arzobispo de Constantinopla nacido en 345, la llama “Auxilio potentísimo” de los seguidores de Cristo. Los dos títulos que más se leen en los antiguos monumentos de Oriente (Grecia, Turquía, Egipto) son: Madre de Dios y Auxiliadora. (Teotocos y Boetéia). En el año 476 el gran orador Proclo decía: “La Madre de Dios es nuestra Auxiliadora porque nos trae auxilios de lo alto”. San Sabas de Cesarea en el año 532 llama a la Virgen “Auxiliadora de los que sufren” y narra el hecho de un enfermo gravísimo que llevado junto a una imagen de Nuestra Señora recuperó la salud y que aquella imagen de la “Auxiliadora de los enfermos” se volvió sumamente popular entre la gente de su siglo.

El gran poeta griego Romano Melone, año 518, llama a María “Auxiliadora de los que rezan, exterminio de los malos espíritus y ayuda de los que somos débiles” e insiste en que recemos para que Ella sea también “Auxiliadora de los que gobiernan” y así cumplamos lo que dijo Cristo: “Dad al gobernante lo que es del gobernante” y lo que dijo Jeremías: “Orad por la nación donde estáis viviendo, porque su bien será vuestro bien”. En las iglesias de las naciones de Asia Menor la fiesta de María Auxiliadora se celebra el 1º de octubre, desde antes del año mil (En Europa y América se celebre el 24 de mayo). San Sofronio, Arzobispo de Jerusalén dijo en el año 560: “María es Auxiliadora de los que están en la tierra y la alegría de los que ya están en el cielo”. San Juan Damasceno, famoso predicador, año 749, es el primero en propagar esta jaculatoria: “María Auxiliadora rogad por nosotros”. Y repite: “La Virgen es auxiliadora para conseguir la salvación. Auxiliadora para evitar los peligros, Auxiliadora en la hora de la muerte”.

San Germán, Arzobispo de Constantinopla, año 733, dijo en un sermón: “Oh María Tú eres Poderosa Auxiliadora de los pobres, valiente Auxiliadora contra los enemigos de la fe. Auxiliadora de los ejércitos para que defiendan la patria. Auxiliadora de los gobernantes para que nos consigan el bienestar, Auxiliadora del pueblo humilde que necesita de tu ayuda”.

La batalla de Lepanto.

En el siglo XVI, los mahometanos estaban invadiendo a Europa. En ese tiempo no había la tolerancia de unas religiones para con las otras. Y ellos a donde llegaban imponían a la fuerza su religión y destruían todo lo que fuera cristiano. Cada año invadían nuevos territorios de los católicos, llenando de muerte y de destrucción todo lo que ocupaban y ya estaban amenazando con invadir a la misma Roma. Fue entonces cuando el Sumo Pontífice Pío V, gran devoto de la Virgen María convocó a los Príncipes Católicos para que salieran a defender a sus colegas de religión. Pronto se formó un buen ejército y se fueron en busca del enemigo. El 7 de octubre de 1572, se encontraron los dos ejércitos en un sitio llamado el Golfo de Lepanto. Los mahometanos tenían 282 barcos y 88,000 soldados. Los cristianos eran inferiores en número. Antes de empezar la batalla, los soldados cristianos se confesaron, oyeron la Santa Misa, comulgaron, rezaron el Rosario y entonaron un canto a la Madre de Dios. Terminados estos actos se lanzaron como un huracán en busca del ejército contrario. Al principio la batalla era desfavorable para los cristianos, pues el viento corría en dirección opuesta a la que ellos llevaban, y detenían sus barcos que eran todos barcos de vela o sea movidos por el viento. Pero luego – de manera admirable – el viento cambió de rumbo, batió fuertemente las velas de los barcos del ejército cristiano, y los empujó con fuerza contra las naves enemigas. Entonces nuestros soldados dieron una carga tremenda y en poco rato derrotaron por completo a sus adversarios. Es de notar, que mientras la batalla se llevaba a cabo, el Papa Pío V, con una gran multitud de fieles recorría las calles de Roma rezando el Santo Rosario.

En agradecimiento de tan espléndida victoria San Pío V mandó que en adelante cada año se celebrara el siete de octubre, la fiesta del Santo Rosario, y que en las letanías se rezara siempre esta oración: MARÍA AUXILIO DE LOS CRISTIANOS, RUEGA POR NOSOTROS.

El Papa y Napoleón.

El siglo pasado sucedió un hecho bien lastimoso: El emperador Napoleón llevado por la ambición y el orgullo se atrevió a poner prisionero al Sumo Pontífice, el Papa Pío VII. Varios años llevaba en prisión el Vicario de Cristo y no se veían esperanzas de obtener la libertad, pues el emperador era el más poderoso gobernante de ese entonces. Hasta los reyes temblaban en su presencia, y su ejército era siempre el vencedor en las batallas. El Sumo Pontífice hizo entonces una promesa: “Oh Madre de Dios, si me libras de esta indigna prisión, te honraré decretándote una nueva fiesta en la Iglesia Católica”. Y muy pronto vino lo inesperado. Napoleón que había dicho: “Las excomuniones del Papa no son capaces de quitar el fusil de la mano de mis soldados”, vio con desilusión que, en los friísimos campos de Rusia, a donde había ido a batallar, el frío helaba las manos de sus soldados, y el fusil se les iba cayendo, y él que había ido deslumbrante, con su famoso ejército, volvió humillado con unos pocos y maltrechos hombres. Y al volver se encontró con que sus adversarios le habían preparado un fuerte ejército, el cual lo atacó y le proporcionó total derrota. Fue luego expulsado de su país y el que antes se atrevió a aprisionar al Papa, se vio obligado a pagar en triste prisión el resto de su vida. El Papa pudo entonces volver a su sede pontificia y el 24 de mayo de 1814 regresó triunfante a la ciudad de Roma. En memoria de este noble favor de la Virgen María, Pío VII decretó que en adelante cada 24 de mayo se celebrara en Roma la fiesta de María Auxiliadora en acción de gracias a la madre de Dios.

San Juan Bosco y María Auxiliadora.

El 9 de junio de 1868, se consagró en Turín, Italia, la Basílica de María Auxiliadora. La historia de esta Basílica es una cadena de favores de la Madre de Dios. su constructor fue San Juan Bosco, humilde campesino nacido el 16 de agosto de 1815, de padres muy pobres. A los tres años quedó huérfano de padre. Para poder ir al colegio tuvo que andar de casa en casa pidiendo limosna. La Sma. Virgen se le había aparecido en sueños mandándole que adquiriera “ciencia y paciencia”, porque Dios lo destinaba para educar a muchos niños pobres. Nuevamente se le apareció la Virgen y le pidió que le construyera un templo y que la invocara con el título de Auxiliadora.

Empezó la obra del templo con tres monedas de veinte centavos. Pero fueron tantos los milagros que María Auxiliadora empezó a hacer en favor de sus devotos, que en sólo cuatro años estuvo terminada la gran Basílica. El santo solía repetir: “Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen”. Desde aquel santuario empezó a extenderse por el mundo la devoción a la Madre de Dios bajo el título de Auxiliadora, y son tantos los favores que Nuestra Señora concede a quienes la invocan con ese título, que ésta devoción ha llegado a ser una de las más populares.

San Juan Bosco decía: “Propagad la devoción a María Auxiliadora y veréis lo que son milagros” y recomendaba repetir muchas veces esta pequeña oración: “María Auxiliadora, rogad por nosotros”. El decía que los que dicen muchas veces esta jaculatoria consiguen grandes favores del cielo.

Internet: Ángeles y demonios

Por monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia

PALENCIA, sábado, 23 de mayo de 2009 (ZENIT.org).-Publicamos el artículo que ha escrito monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia (España) con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales con el título “Internet: Ángeles y demonios”.

* * *

En la solemnidad de la Ascensión del Señor celebramos en la Iglesia Católica la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. En su mensaje de este año, el Papa nos habla sobre las nuevas tecnologías de la comunicación y nos invita a reflexionar sobre las luces y sombras, ventajas e inconvenientes morales que tiene la utilización de estos medios. Nuestra intención en este artículo es centrarnos, de forma específica, en las posibilidades y riesgos de Internet.

         ¡Bendita red!

         La expresión no es mía, sino del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi. La pronunció el pasado mes de abril en la Universidad de Salamanca, tras ser investido Doctor Honoris Causa. El portavoz del Papa afirmaba que “Internet es una herramienta única para comunicarse”, y sorprendió con la expresión laudatoria: “¡la bendita red!”.

         También Benedicto XVI elogia las potencialidades de las nuevas tecnologías, a las que califica como “don para la humanidad”, y a las cuales conecta con el anhelo del ser humano por establecer lazos de comunión. Señalemos brevemente algunas de las ventajas de Internet:

- Acceso a una información libre y plural, fuera del control y monopolio que ejercen las empresas de comunicación sobre otros medios de expresión.

- Abaratamiento de los costes de la comunicación, lo cual permite estrechar lazos entre amigos, familiares, misioneros, etc.

- Acceso inmediato a estudios e investigaciones, que ponen la cultura al alcance de todos.

- Desarrollo de sitios Web y redes sociales que aúnan esfuerzos en causas justas y altruistas, defendiendo los derechos humanos, el respeto a la vida, el bien de la naturaleza, etc.

         – Agilidad en el aprendizaje, gracias a la naturaleza interactiva del medio.

         ¿Maldita red?

         Sin embargo, seríamos muy ingenuos si solamente nos limitásemos a cantar las “loas” de Internet. El Papa no deja de señalar también en su mensaje los problemas morales que se derivan de su uso incorrecto:

         – Adicción insana: Es un riesgo que hay que tener en cuenta (sin olvidar que algo semejante ocurre con la televisión). Cuando el uso de Internet se convierte en obsesivo, no sólo perdemos la necesaria libertad, sino que corremos el riesgo de padecer un grave aislamiento. El uso compulsivo de Internet llega a alterar los ritmos de descanso, el diálogo y la convivencia familiar, etc. Por todo ello, parece conveniente que en el hogar se establezca una disciplina en el tiempo y modo de su utilización.

         – Acceso inmediato a contenidos negativos: Existe un serio problema por el hecho de que la pornografía, la violencia y tantos otros contenidos inmorales, estén al alcance de un simple “clic”. La ausencia de distancia entre el bien y el mal no contribuye en nada al dominio propio, sino que favorece que la voluntad quede avasallada por la curiosidad y los impulsos pasionales.

         Se calcula que en Internet están colgadas 372 millones de páginas pornográficas, y que diariamente se realizan 68 millones de búsquedas de este género (el 25% del total). Parece un dato suficientemente contundente como para concluir en la conveniencia de proteger el ordenador de nuestro hogar con filtros especializados.

         – Difusión de bulos, habladurías e indiscreciones: La inmediatez de Internet favorece la rápida difusión de difamaciones y noticias inexactas, agresiones a la intimidad, etc., mediante anonimatos y ocultamientos de identidad. Curiosamente, España es el país del mundo que más rumores difunde a través de la red. La indiscreción propia de nuestra cultura, que ha hecho del rumor un entretenimiento lúdico, es la causa de que el 70% de los bulos de Internet tengan su origen en España. No podemos dejar en el olvido aquellas palabras tan exigentes de Jesucristo: “Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres darán cuenta en el día del Juicio” (Mt 12, 36).

         En realidad, hablando con propiedad, hemos de concluir diciendo que la red de Internet no es “bendita” ni “maldita”, sino que es el uso que hacemos del medio el que lo califica moralmente. Por lo tanto, más allá de los aspectos técnicos, la educación moral en el uso de Internet es imprescindible para que la red esté al servicio de la libertad humana, y no sea uno de los lugares en los que más se promueva nuestra esclavitud.

         Con la confianza en el bien que las nuevas tecnologías pueden aportar al hombre, Benedicto XVI ha lanzado el siguiente reto a los jóvenes: “¡Brindad el testimonio de vuestra fe a través del mundo digital! Utilizad estas nuevas tecnologías haciendo conocer el Evangelio, para que la Buena Noticia del Amor infinito de Dios a todos los pueblos resuene de forma nueva en todo nuestro mundo cada vez más tecnológico”.

El incomprendido celibato

Por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, sábado, 23 de mayo de 2009 (ZENIT.org-El Observador).Publicamos el artículo que ha escrito monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas, con el título “El incomprendido celibato”.

* * *

VER

Cada que salen escándalos clericales por cuestiones de infidelidad al celibato, se cuestiona su razón de ser. Sea porque se descubren nuevas paternidades del actual Presidente de Paraguay, Fernando Lugo, cuando aún no recibía las dispensas de sus obligaciones ministeriales, sea porque a un sacerdote se le acusa de pornografía cibernética, sea porque a otro se le comprueban relaciones sentimentales indebidas, no faltan quienes insisten en que la Iglesia Católica debería revisar su norma de admitir al sacerdocio sólo a aquellos que hayan recibido el carisma del celibato y se comprometan a cumplirlo toda la vida. Otros afirman que, mientras no se haga este cambio, la Iglesia seguirá perdiendo feligreses.

Por otra parte, es repetitivo escuchar que el celibato no va con las culturas indígenas, pues en estos pueblos sólo a un hombre casado se le reconoce autoridad y no se acostumbra confiar a solteros cargos de responsabilidad social. Por tanto, concluyen, se debería abrir la puerta para ordenar presbíteros a indígenas casados, para que se inculturen.

JUZGAR

En primer lugar, el celibato no es acorde con ninguna cultura, ni judía, griega o romana, ni española, francesa, alemana, italiana, mexicana, chiapaneca, indígena, mestiza, etc. Ya lo advirtió Jesús cuando dijo: “Hay quienes han renunciado al matrimonio por el Reino de los cielos. Que lo comprenda aquel que pueda comprenderlo”, pues “no todos comprenden esta enseñanza, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido” (Mt 19,11-12). Es un carisma, es un don, un regalo que se concede no a todos, sino sólo a algunos, y no cualquiera lo comprende.

Es innegable que ha habido y hay muchas fallas y defecciones; pero la inmensa mayoría vivimos con gozo y plenitud esta vocación, a pesar de nuestras limitaciones. Yo me siento muy fecundo, muy realizado, gracias al celibato. El matrimonio me hubiera limitado mucho en mi servicio a la comunidad. El celibato me hace libre para servir donde se me requiera, para amar y estar muy cerca de quienes necesiten experimentar el amor de Dios. Nadie nos obligó a emitir este compromiso antes de la ordenación; lo asumimos con plena libertad. Yo decidí libre y conscientemente no casarme, no por egoísmo, no por rechazo a la mujer, ni por desconocer o despreciar la belleza del sexo y del matrimonio, sino por gracia del Espíritu Santo, para consagrar todo mi ser, con todas sus energías, al Reino de Dios, en particular a los pobres. Soy feliz siendo célibe. Pido al Señor que me y nos conserve en fidelidad.

Jesús decidió no casarse. Su madre permaneció virgen. El apóstol más cercano era célibe. Pablo recomendó este camino, no como mandato, sino como consejo digno de confianza (cf 1 Cor 7,25-35). Sin embargo, es cierto que, en los primeros siglos de la Iglesia, el celibato no era un requisito para la ordenación sacerdotal. Fue hasta el siglo III cuando se vio su conveniencia y hasta hoy se ha conservado, a pesar de fallas e incomprensiones. A quienes son incapaces de ser castos, a los libertinos e infieles en su matrimonio, a los que pretenden justificar todo tipo de relaciones sexuales, les significamos un reproche a su proceder, y por ello nos atacan y ridiculizan; quisieran eliminar el profetismo que significa el celibato.

Ya Jesús había advertido:“Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero el mundo los odia porque no son del mundo, pues al elegirlos, yo los he separado del mundo… También a ustedes los perseguirán, y el caso que han hecho de mis palabras, lo harán de las de ustedes. Todo esto se lo van a hacer por mi causa, pues no conocen a aquel que me envió” (Jn 15,18-21).

ACTUAR

Quienes nos comprometimos a vivir célibes, mantengámonos fieles y alegres, con oración, sacrificio y vigilancia, pues las tentaciones nos acechan por todos lados. Ayúdenos la comunidad y las familias a disfrutar esta paternidad espiritual, y que nadie sea motivo de tropiezo. Conozcan los seminaristas las razones de este estilo de vida y oren para que se les conceda este carisma, que los hará padres y hermanos en Cristo, y así los pueblos en El tengan vida.

Mujeres, dignidad y libertad

Nuevo documento sobre mujeres, dignidad y libertad

sábado, 23 de mayo de 2009
Carmen Elena Villa


ZENIT.org 

Un documento que “quiere reconocer y sostener el papel de la mujer en la familia, en la sociedad de cualquier latitud, religión y cultura”, a esta conclusión llegan las mujeres que participaron en la elaboración del texto “Mujer, dignidad y libertad”.

El volumen fue presentado el 12 de mayo en rueda de prensa en la embajada de Italia ante la Santa Sede. En su elaboración participaron 45 mujeres católicaAlmudi.org - Mujer, dignidad y libertads, en su mayoría italianas, provenientes de diversos sectores (trabajos en la curia, movimientos eclesiales, órdenes religiosas o de algunos organismos públicos italianos.) y de diferentes profesiones, como fruto de más de un año de trabajo y reflexión sobre el tema la dignidad de la mujer.

El documento muestra cómo en ocasiones tanto el extremismo islámico en oriente y como relativismo en occidente, presentan una visión fragmentada de la mujer, su dignidad, sus derechos y su papel en la sociedad.

“Mientras en los países occidentales parece que las mujeres piden constantemente –y obtienen– ampliar la libertad de tomar distancias del papel biológico tradicional de madre, en otras culturas la contraposición a este modelo lleva en muchos casos a una rigidez nunca antes vista en el pasado”, señala el texto.

“Mujeres, dignidad y libertad” propone vías de reconciliación para ambas visiones. Por un lado la afirmación de la igualdad de la mujer, que debe gozar de los mismos derechos “incluido el derecho y el deber de participar en la vida pública, política y profesional; un derecho que implica elevados niveles de formación para garantizar la participación a los otros niveles en la toma de decisiones”.

Por otro lado el texto señala la diferencia entre ambos sexos, centrada en el tema de la maternidad. “De esta diferencia surge precisamente la complementariedad, generadora de hijos, ideas, de proyectos, de valores al servicio de la familia y de la vida”.

Mujer y maternidad

El texto hace alusión a la carta apostólica Mulieris Dignitatem en la que Juan Pablo II “ha unido indisolublemente la dignidad de la mujer a la maternidad, considerándola un papel central para fundar el respeto de la mujer, ‘custodia de la vida’, subrayando cómo este aspecto no constituye en ningún caso un límite para la realización de igualdad con el hombre”.

La maternidad, vista como un don y como una gran tarea de la mujer, es presentada así en dos dimensiones:

La primera es la de la maternidad física: “una mujer que se ocupa de su propio hijo no está quitando algo a la sociedad, sino que está en realidad dándole algo mucho más importante porque le está asegurando su duración en el tiempo”, dijo en diálogo con ZENIT Paola Binetti, diputada del partido Democrático (PD) en Italia y una de las colaboradoras de la elaboración de este texto.

“En esta prospectiva la mujer tiene un rol extraordinario que es la capacidad de entregar a las generaciones sucesivas que en un cierto sentido mantienen una memoria fuerte de las generaciones en las que ha recibido”, aseguró Binetti.

Durante la presentación del documento las expositoras aseguraron que encontraron una gran sintonía con la homilía que el pasado 10 de mayo el papa Benedicto XVI pronunció en la misa celebrada en el Estadio Internacional de Ammán en Jordania, al referirse a las mujeres “como portadoras de amor, maestras de misericordia y constructoras de paz, comunicadoras de calor y humanidad a un mundo que con frecuencia juzga el valor de la persona con fríos criterios de explotación y provecho”.

Me voy a hacer amigo del Papa

domingo, 24 de mayo de 2009
José Apezarena


ElConfidencialDigital.com

Yo, que soy usuario de Facebook, me siento especialmente satisfecho de saber que Benedicto XVI se va a incorporar a esta red social.

La Santa Almudi.org - José ApezarenaSede colgará en los próximos días un perfil del Pontífice, y a partir del 24 de mayo será posible intercambiar con él mensajes, postales virtuales, y acceder a sus discursos. Pues me parece muy bien.

La iniciativa, titulada “El Papa se reúne contigo en Facebook”, se integra a su vez en la nueva página www.pope2you.net, que busca promover en la red la cultura del diálogo, del respeto y la amistad.

No es superfluo recordar que Benedicto XVI se quejó muy amargamente del retraso tecnológico de la Santa Sede en materia de comunicación e información, después de descubrirse que uno de los obispos lefebrianos a los que levantó la excomunión había puesto en duda el holocausto, un dato que figuraba en Internet, al alcance de cualquiera con una búsqueda elemental.

El Papa está en Facebook, ha animado a los jóvenes a evangelizar el “continente digital” de los nuevos medios, pero también ha advertido sobre la posible banalización de la amistad.

No hay que confundirse. La amistad, “una de las riquezas más grande que puede tener el ser humano”, consiste en algo más que aparecer en la lista de otro en Facebook.

Y también ha comentado Benedicto XVI que sería triste que el deseo de establecer vínculos on line pueda limitar la disponibilidad para la familia, los vecinos y las personas con las que coincidimos cada día. Es más: un deseo compulsivo de conexión virtual provoca que la persona se aísle.

Yo voy a hacerme amigo del Papa en Facebook. Espero que me acepte.

Enlace relacionado

Benedicto XVI se conecta a Facebook, en Gaceta de los Negocios

Pope2you llega al medio millón de visitas

En su primer día, Pope2you llega al medio millón de visitas

ROMA, 22 May. 09 / 03:13 pm (ACI)
Categorías:Mundo, Religión, Tecnologia
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