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Archivo para 25 mayo 2009

La religión en tiempos de las redes sociales

La religión en tiempos de las redes sociales: historia, oportunidad y retos

La religión tiene la acuciante tarea no sólo de usar estas redes para difundir el mensaje cristiano, sino de integrar el mensaje en esta nueva cultura

Hasta hace algunos años, el uso más común de Internet estaba ligado a visitar diferentes sitios para obtener información[1]. Hoy por hoy, son pocos los que relacionan o usan exclusivamente la world wide web con esa finalidad.

Recientemente[2], la Oficina de Relaciones con los Medios de Comunicación de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos anunciaba el inicio de su presencia en una de las redes sociales más conocidas, Twitter, con el fin de hacer más visibles los comunicados de prensa y otros de sus contenidos.

Precedentemente, la misma Oficina de Relaciones ya había puesto en marcha un blog[3] en el que, además de informar, ha sido posible debatir temas candentes como la objeción de conciencia, el abuso sexual por parte de algunos miembros del clero o el nombramiento de cardenales de la Unión Americana.

El 19 de mayo de 2009 se hizo público el lanzamiento de una aplicación en Facebook impulsada por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. La aplicación titulada El Papa se reúne contigo en Facebook, y que es parte integrante del portal www.pope2you.net[4], permite intercambiar postales de Benedicto XVI y fragmentos de discursos, alocuciones, homilías y pensamientos del Santo Padre en esa red social. “Las tarjetas podrán ser enviadas a tus ‘amigos’ en Facebook y la aplicación podrá ser compartida con cualquier persona. De esta manera podremos crear una estrecha red de comunicación alrededor de nuestro Santo Padre”, dice la entrada de Pope2You, si bien también admite que se envíen los textos y las postales desde ahí mismo.

La web de hoy es cada vez más un lugar para la participación. Portales como Facebook, MySpace, Hi5, InterNation, Tuenti, o el mismo Twitter, son realidades ampliamente presentes en la vida de millones de seres humanos que las han convertido en su ‘lugar’ diario de convivencia y en su medio ordinario de comunicación.

El caso de la Oficina de Relaciones con los Medios de Comunicación de los obispos católicos de Estados Unidos y la presencia del mismo Papa en Facebook, muestran cómo las modernas plataformas no excluyen la posibilidad de que la religión católica pueda valerse de ellas para cumplir más eficazmente su finalidad de evangelización.

Ciertamente no son los únicos casos ni las únicas iniciativas, concretamente católicas. Muchos otros grupos están aprovechando las redes sociales para promoverse e incluso para ganar nuevos adeptos.

No obstante que esta realidad digital es ampliamente popular, no deja de sugerir preguntas tanto para quienes no la conocen como para quienes las usan más habitualmente. ¿Por qué se llaman redes sociales y cuál es su origen histórico? ¿Cuáles son las características que tienen? ¿Qué oportunidades ofrecen y que retos éticos presentan? ¿Cómo las están aprovechando los grupos religiosos, específicamente los católicos, y qué resultados y problemáticas se les están manifestando?

1. Historia

Una red social es un portal de Internet que permite a los individuos construir un perfil público o semipúblico dentro de los límites de la plataforma que ofrece el servicio[5]; “Está constituida por un grupo de personas ligadas, en general, por intereses comunes, abierta a compartir pensamientos, pero también pedazos de la propia vida: desde enlaces a sitios que consideran interesantes hasta las fotografías o los propios videos personales […] Los social network están compuestos por personas comunes, no por técnicos o expertos, que distribuyen contenidos relacionados a sus propios intereses o a la propia existencia[6]”.

Actualmente hay una gran diversidad[7] de redes sociales con características propias según las diferentes posibilidades tecnológicas e intereses de los usuarios[8]. En esencia, implican un perfil más o menos visible[9] donde se ofrece la identidad de la persona (con una o varias fotografías), normalmente en base a un cuestionario previo de la misma plataforma que ofrece el servicio. No es sólo texto el que se puede “cargar[10]”. Las fotografías, noticias, archivos de música y videos personales forman parte estructural de las también llamadas social network.

Las redes sociales se enmarcan dentro de ese término más o menos conocido como web 2.0[11], un término acuñado en 2004 que subraya la diferencia técnica respecto a la así llamada web 2.1 que predominó antes.

¿Cuál es la diferencia? “el cambio en las herramientas de programación y las tecnologías utilizadas, incluyendo, por supuesto, el ancho de banda y por tanto la velocidad en el tráfico, y la mejora de los equipos informáticos […] Antes, el internauta era un mero receptor de contenidos, ahora es un usuario que interactúa[12]”.

Los orígenes históricos de las redes sociales se remontan a 1994-1995 cuando algunos sitios de Internet fueron añadiendo, con las capacidades técnicas de entonces y en ámbitos más bien restringidos, la oportunidad de agregar comentarios en foros, mensajería instantánea y, eventualmente, listas de amigos[13].

En 1997, SixDegrees.com fue la primera red social[14]. Permitía no sólo crear perfiles sino también listas de amigos y, al año siguiente, también navegar por las listas de los amigos.

De 1997 a 2001, la evolución tecnológica facilitó nuevas herramientas que permitieron que webs como la del LiveJournal o la sueca LunaStorm estuviesen a la vanguardia e hiciesen sentir involucrados a sus usuarios. El batacazo final lo dio Ryze.com cuando en 2001 impulsó las redes empresariales en Internet. Un año más tarde nacía Friendster, un portal para concertar citas on line que gozó de un éxito que también fue su ruina (las dificultades técnicas no pudieron hacer frente a la alta demanda de servicios).

Aprovechando la agonía de Friendster, Tom Anderson echó a andar en 2003 un proyecto al que apenas si se le dio cobertura en sus inicios. Lo tituló MySpace. Meses más tarde, aunque ya en 2004, un joven estudiante de psicología de la universidad de Harvard, Mark Zuckerber[15], de 24 años, lanza un proyecto para poner en línea los registros de los inscritos en la universidad. Era el germen de lo que hoy se llama Facebook[16].

El fenómeno Facebook dio pie al desarrollo, consolidación, masificación y proliferación de numerosas redes sociales en los meses y años subsiguientes: Orkut se convirtió en la primera en Brasil y en un proyecto exitoso en la India; Mixi se expandió por todo Japón; LunaStorm consolidó su primacía en Escandinavia; Holanda abrazó Hyves y Gronó se hizo con Polonia; Hi5 conoció el éxito en Latinoamérica y algunos países europeos; Bebo amplió su poder en Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Australia; QQ se masificó en China y, más recientemente, Tuenti conquistó España[17]. Actualmente, casi todas las operadoras de telefonía móvil permiten conectarse a redes sociales

Todo este breve repaso histórico por los momentos y nombres que han hecho evolucionar la técnica que facilitó el rápido desarrollo de las redes sociales, y de Internet en general, da pie a una consideración más de fondo: la necesidad a la que han respondido estas plataformas.

La popularidad de las redes sociales “responde al deseo fundamental de las personas de entrar en relación unas con otras […] Es un anhelo  de comunicación y amistad que tiene su raíz en nuestra propia naturaleza humana y no puede comprenderse adecuadamente sólo como una respuesta a las innovaciones tecnológicas[18]”. En este sentido, el deseo de contactar y el instinto de comunicación son, en definitiva, modernas manifestaciones de esa tendencia intrínseca de todos los seres humanos a ir más allá de sí mismos.

Todo este desarrollo de las redes sociales ofrece una amplia gama de oportunidades para hacer el bien y crecer en él. Al hecho religioso le presenta la ocasión para una acción capilar aún más grande, además de los beneficios comunes para todos. Pero las redes sociales también presentan retos éticos que no pueden pasar desapercibidos.

2. Oportunidades

En 2006, MyChurch.org[19] inauguró la presencia confesional en las redes sociales de Internet. Después vinieron otras como Gospelr.com, Xianz, GodKut y, más recientemente, católicas[20] como 4marks.com, Cathcommunity.org, Xt3.com[21], Catolink y Pope2you.com.

Pero las iniciativas católicas en el campo de las redes sociales no se han circunscrito exclusivamente a la puesta en marcha de nuevas plataformas que están más bien dirigidas a auditorios muy concretos y, por esto mismo, restringidas en su estricto alcance.

La presencia actual de religiosos, sacerdotes y creyentes en redes sociales no confesionales como Facebook o MySpace no es insignificante. Muchos explicitan su identidad religiosa católica en el propio perfil de manera que otras personas pueden establecer relaciones para impulsar proyectos, compartir iniciativas y archivos, o crear grupos de admiradores de santos, beatos o líderes religiosos[22], partiendo de este previo conocimiento.

No son pocos los párrocos que se han valido de estas herramientas digitales para publicitar eventos reales del propio santuario o parroquia, o de fieles que crean grupos parroquiales o de movimientos apostólicos.

En el artículo Il fenómeno Facebook[23], el padre Antonio Spadaro, S.I., refleja mejor esta presencia en esa red social en concreto: “Los grupos son numerosos […] Para los dominicos I love Dominicans, Movimiento Juvenil Dominico y Juventud Dominica. Para los franciscanos, entre otros, Brothers and Sister of St. Francis of Assisi; par los carmelitas Carmelites Unite! Para los salesianos mencionamos un grupo como Famiglia Salesiana, Movimiento Juvenil Salesiano, o Salesians of don Bosco. Para los jesuitas se va desde Jesuits on Facebook, grupo abierto también para los laicos, e Ignatian Circle, que agrupa personas que viven la espiritualidad ignaciana. Casos peculiares son aquellos de grupos reservados sólo a los miembros de una orden religiosa, y que por lo mismo requieren una aprobación previa a la inscripción, como Jesuit in Formation, reservado solamente a religiosos jesuitas en formación, para que tengan relaciones internacionales, y que prevé responsables nacionales, y The Jesuit Facebook Rec Room e Societas Iesu, abierto a todos los religiosos de la orden. O está también el caso del grupo Missionaries Oblates of Mary Immaculate on Facebook, reservado al encuentro entre los miembros de las congregación de los Oblatos de María Inmaculada”.

Pero, además de valerse de estas herramientas para la inter-comunicación, ¿es posible la evangelización? El Movimiento Regnum Christi lanzó en marzo de 2009 el proyecto Misioneros 2.0[24], una iniciativa con la que se quiere aprovechar las redes sociales como ‘lugares’ para la evangelización, previa formación para saber hacerlo dadas las peculiaridades de esos sitios.

La oportunidad de comunicar la fe, conocer a otras personas a partir de la confesionalidad personal en los perfiles, compartir iniciativas, desarrollar proyectos que involucran la dimensión espiritual de hombres y mujeres, ya de modo individual, ya como grupos, es algo totalmente positivo pues las redes sociales permiten desarrollar relaciones a partir de contenidos (fotos, informaciones, videos, etc.). Pero “al reflexionar sobre el significado de las nuevas tecnologías, es importante considerar no sólo su indudable capacidad de favorecer el contacto entre las personas, sino también la calidad de los contenidos que se deben poner en circulación[25]”.

Cada vez que un usuario ‘carga’ nuevas fotografías, música, videos, etc., lo hace para que otras personas puedan verlo o leerlo y, de esa manera, poder mantenerlos al tanto de la propia vida y, a su vez, estar al tanto de la vida de los otros: de lo que hacen, les gusta y piensan. En redes sociales como Facebook, la capacidad de relacionar a las personas ha resultado su clave de éxito.

Aceptar un nuevo ‘amigo’ en una red social implica estar dispuesto a compartir con él la propia lista de amigos y los propios datos personales, lo que a su vez hace posible un tipo de intercambio y conocimiento recíproco.

No son pocos los casos de hombres y mujeres introvertidos que en las redes sociales han hallado un medio para salir de su ensimismamiento y poder relacionarse así con otros seres humanos a partir de múltiples afinidades.

Las aplicaciones de varias redes sociales permiten agregar diversos contenidos al propio perfil, según la creatividad y destreza tecnológica de cada persona, de modo que quedan abiertas a la libre contribución de quienes deseen desarrollar más aplicaciones.

Es posible agregar aplicaciones para señalar qué libros se están leyendo[26], hacer pública una causa para defender o invitar a los propios amigos a adherirse a manifestaciones en lugares físicos; lo mismo se puede crear un grupo de admiradores para personajes famosos que grupos de interés sobre los temas más variados. Una de los recursos, quizá de los más ‘revolucionarios’, ha sido la de convocatorias para eventos presenciales que, en buena medida, está sustituyendo el uso del teléfono y, cada vez más, también del correo electrónico.

Desde el punto de vista educativo, una social network tiene mucho que ofrecer a la generación digital. Si los niños, adolescentes y jóvenes de ahora aprenden con cuñas sonoras de pocos segundos, si su atención es breve, piensan más con imágenes que con palabras y son más dados a procesar datos electrónicos, por qué no aprovechar este nuevo medio para el aprendizaje. En esta línea, las redes sociales también regalan la ocasión para conocer, valorar y aprender lo bueno que hay en otras culturas abriendo caminos para el diálogo entre personas de diferentes países y religiones: “El nuevo espacio digital, llamado ciberespacio, permite encontrarse y conocer los valores y tradiciones de otros. Sin embargo, para que esos encuentros den frutos, se requieren formas honestas y correctas de expresión, además de una escucha atenta y respetuosa. El diálogo debe estar basado en una búsqueda sincera y recíproca de la verdad, para potenciar el desarrollo en la comprensión y en la tolerancia[27]”.

Conscientes del potencial educativo de las redes sociales, hay quienes han lanzado propuestas que buscan exprimir mejor este canal. Es el caso de Imbee.com, dirigido a chicos y chicas de entre 8 y 15 años que cuenta, incluso, con áreas para profesores.

3. Retos

No obstante todos los riesgos de alienación, debe quedar claro que “las redes sociales permiten experimentar nuevas formas de contacto, de relación y de expresión personal[28]”. Antes de estas plataformas, Internet era un mero conglomerado de páginas con contenidos, pero las relaciones humanas en sí mismas no eran visibles en la world wide web.

A. Generales

a. Nuevos “amigos” y el tema de la privacidad

A diferencia de muchos blogs o foros, donde los participantes pueden intervenir mediante una identidad ficticia, las redes sociales no suelen ser lugares para el anonimato sino para relacionarse según aquello que se hace y se es realmente.

Ciertamente, al reflejar la identidad, queda latente la posibilidad de crearse una representación artificial de uno mismo, de modo que se pueda parecer más ‘atractivo’ para todos aquellos que están a la caza de ‘amigos[29]’ con especiales dotes físicas. Un perfil también puede ser ocasión para el narcisismo, el exhibicionismo y la superficialidad pues, para muchos, el deseo de aparecer como una persona socialmente atrayente, teniendo muchos ‘amigos’ en las redes sociales, no deja de ser sintomático. Tampoco es extraño encontrarse con fotos retocadas que mejoran ad extra la articulación de la identidad del usuario.

En todo caso, permanece abierta la tentación de hacer de una social network una ocasión para la construcción de un mundo paralelo que, además de alienar, podría hundir en la cohibición y en el aislamiento cada vez más radical de interacción social real a temperamentos débiles o más bien pobres en recursos para convivir.

El tema de la ‘amistad[30]’ digital es otra asignatura pendiente. Inicialmente las redes sociales implicaban una amistad basada en relaciones de la vida real, específicamente en un ambiente académico universitario. Usada como oportunidad para consolidar o para recuperar aquellas amistades que por la distancia o el tiempo se habían perdido, no pueden dejar de valorarse. Pero la ‘amistad digital’ también invita a considerar el riesgo grave de que computadoras, celulares y otros dispositivos, aíslen de las relaciones interpersonales apoyadas en encuentros reales. Una vinculación social-digital puede crear un exceso de dependencia de los otros.

Las aplicaciones[31] de las redes sociales logran que las personas hagan crónicas detalladas de sus experiencias de vida. En cierta forma, se trata de una renuncia a la privacidad[32] puesta en manos de empresas con fines lucrativos cuyas ganancias dependen, en cierta forma, de la confianza de los usuarios que ponen en sus manos la ‘parte’ de vida que ‘cargan’ en la plataforma social. No huelga recordar que “No hay que dejarse engañar por quienes –tanto en el tema de la ‘amistad’ como en el de la privacidad, ndr– tan sólo van en busca de consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección misma se presenta como el bien, la novedad se confunde con la belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad[33]”.

El tema concreto de la privacidad[34] es uno de los que de una manera más sugestiva plantea no pocas contras en muchos ambientes. Un estudio académico sobre intimidad y social network de los estudiosos Gross y Acquisti[35] revelaron que es alto el riesgo potencial para que a partir de los datos incluidos en los perfiles, delincuentes cibernéticos puedan reconstruir números de seguridad social. Y es que en no pocas ocasiones se da un descuido propiciado, en parte, por la inconsciencia acerca de la naturaleza pública que supone Internet[36].

Todo lo anterior plantea más interrogantes éticos y es motivo de una alerta mayor si consideramos que al menos una cuarta parte de los usuarios de redes sociales son menores de edad[37].

b. Derechos de autor

La publicidad en las pantallas de nuestros monitores nos recuerda que las redes sociales no son grupos filantrópicos sino empresas que buscan ganancias económicas.

En esta línea, no es banal recordar que las plataformas más usadas se están convirtiendo en propiedad de compañías cuyo cometido es incrementar sus entradas de dinero[38]. Si bien ofrecen un servicio, ¿quién es el propietario último de la información que libremente carga el usuario y qué disponibilidad pueden tener y hacer de ella? “Una vez que se introduce en la Red una información o mensaje, resulta altamente difícil retener el título de propiedad por parte del emisor. Los mensajes pueden ser tomados y transformados fácilmente de suerte que pierda el rastro de autoría original. Los legisladores dispensan a este tema una importancia capital. Hay piratas de ordenadores que se dedican a robar datos e informaciones en la Red como salteadores de bancos. ¿Quiénes custodian los bancos de datos? ¿Quiénes tienen acceso normal a ellos sin violar el secreto profesional correspondiente? ¿Cómo evitar el soborno o el asalto traidor a los mismos?[39]”.

Aquí, como en otros temas relacionados con Internet, se precisa una legislación internacional al respecto de modo que ningún negocio se aproveche de la confianza de las personas, independientemente de quien se trate[40].

A través de las redes sociales, por su misma dinámica relacional entre personas, es posible compartir contenidos muchas veces al margen de quienes los producen o distribuyen legalmente.

Al considerar lo anterior, percibimos dos cosas: 1) por una parte tenemos lo que podríamos llamar “derechos de autor” sobre los contenidos que el mismo usuario produce (sus fotos, videos, textos, etc.) y, por otra, 2) aquellos contenidos ajenos que muchas veces el mismo usuario hace circular o recibe. Está claro que se puede disponer de aquello que se produce, mientras no atenta contra nadie más, pero no se puede disponer sin más de lo ajeno. El hecho de que de facto se dé un masivo robo de propiedad intelectual (pensemos en la música o videos que se distribuyen o comparten), una democratización del delito, no es sinónimo de que no deba ser penado y mucho menos de que esté bien. “La conducta delictiva en otros contextos es también conducta delictiva en el ciberespacio[41]”.

c. Educación, responsabilidad y tiempo

PADRES,%20HIJOS%20INTERNET%202Siendo la familia el lugar donde se aprenden las primeras nociones del bien y del mal, los valores y las virtudes, no deja de ser una tarea pendiente el superar la brecha generacional entre padres e hijos, concretamente respecto al uso de los modernos medios de comunicación y, más específicamente, de las redes sociales en Internet. Los padres tienen la obligación de guiar y supervisar a sus hijos en su uso. Si esto conlleva aprender lo que no conocen o conocen deficientemente, será una ganancia.

Los padres cada vez tienen menos tiempo y por ello no pueden supervisar al cien por cien qué hacen sus hijos en casa. Muchos no se dan cuenta que el mal está al alcance de un clic dentro del mismo hogar. Los padres pueden ser modelos de uso prudente de un medio de comunicación.

Una educación adecuada ayuda a los usuarios de redes sociales a discernir mejor qué es una amistad auténtica y a identificar los posibles riesgos de confundir relaciones superficiales y esporádicas en Internet con la verdadera amistad. Las relaciones humanas requieren tiempo y conocimiento directo.

La educación implica un énfasis especial en la responsabilidad de los actos. No se puede perder de vista que quien actúa en las redes sociales es el único sujeto real que existe fuera de ellas y que, por ello, cualquier acción ahí realizada es responsabilidad de quien la efectuó.

Por tanto, hay una responsabilidad que respecta tanto a lo que se carga en la red como a lo que de ella se toma. La oportunidad de compartir implica no sólo una relación sino también contenidos; y dentro de estos lo mismo se puede incluir violencia que pornografía. Por lo anterior, “quienes se ocupan del sector de la producción y difusión de contenidos de los nuevos medios han de comprometerse a respetar la dignidad y el valor de la persona humana […] Quienes las usan deben evitar compartir palabras e imágenes degradantes para el ser humano, y excluir por tanto lo que alimenta el odio y la intolerancia, envilece la belleza y la intimidad de la sexualidad humana, o lo que explota a los débiles e indefensos[42]”.

A la luz de esto no sobra abundar en la necesidad de una educación para discernir no sólo a quién se admite como amigo, sino en todo aquello que se pone a disposición de los demás en el propio perfil y el tiempo invertido en ello[43]. Una moderna oportunidad no puede convertirse en esclavitud. Y es que una red social reclama una alta atención del usuario: “…Cualquier mensaje, foto o video que introduce alguno de los amigos presentes en la red supone una llamada que con frecuencia es atendida con un intercambio de mensajes, de fotos o de videos. Cargar fotos y videos ya supone un cierto tiempo… y el reloj corre[44]”.

Considerando esto, nace espontáneamente una pregunta: ¿tiene un estudiante tiempo para ello? ¿En qué momento actualiza su perfil un trabajador?

B. Respecto a la religión

Es iluminador cómo muchos están llevando al mundo digital el testimonio de su fe católica[45], ya de forma institucional, a nombre de una parroquia o grupo eclesial, ya de modo personal. Los casos e iniciativas citadas anteriormente ejemplifican cómo todos los beneficios de las redes sociales también se aplican a la vida de fe. Desgraciadamente también los riesgos y puntos negativos; incluso podemos decir que con particularidades muy propias.

a. Los fieles en general

La participación física presencial en los momentos de culto en los lugares y tiempos establecidos no puede ser suplida por la modalidad virtual. No se puede olvidar que “No existen los sacramentos en Internet; e incluso las experiencias religiosas posibles ahí, por la gracia de Dios, son insuficientes si están separadas de las interacción del mundo real con otras personas de fe[46]”. Es necesario encontrar a Cristo “personalmente y cultivar esta relación con Él a través de la oración, la Eucaristía y el Sacramento de la Reconciliación, la lectura y la meditación de la Palabra de Dios, el estudio de la doctrina cristiana, el servicio a los demás[47]”.

También es apremiante, no sólo para los creyentes, una asignatura que aborde una adecuada pedagogía educativa en el uso de los medios de comunicación en escuelas públicas, concretamente en lo referente a Internet y aquellas formas de comunicación más usadas dentro de él. Más que abundar en la parte técnica, es urgente una perspectiva ética que sirva de orientación para todos esos niños y jóvenes que cada vez más, a una temprana edad, se insertan como usuarios de redes sociales; debe ser una educación que ayude a que las personas “se formen criterios de buen gusto y juicios morales verdaderos; se trata de un aspecto de la formación de la conciencia[48]”.

Al respecto, “Las universidades, los colegios y las escuelas católicas […] deberían ofrecer cursos para varios grupos, así como una formación más esmerada en cuestiones de tecnología, administración, ética y política de las comunicaciones…[49]”.

b. Los sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas

RELIGIOSO%20INTERNETQue la propuesta del Evangelio sea promovida, escuchada y acogida, también es tarea primordial de las personas consagradas, quienes “desde su propio carisma, adquieren un compromiso en el ámbito de las comunicaciones sociales[50]”. Este llamamiento ha sido formulado y repetido en diferentes documentos oficiales de la Iglesia[51].

Afortunadamente, cada vez más sacerdotes, religiosos y religiosas actúan como fermento evangélico en el continente digital. Centrándonos en el caso que nos ocupa, el de las redes sociales, muchos de ellos se valen también de perfiles para ampliar su acción pastoral informando, formando y ayudando a madurar a sus fieles a partir del provecho que estos nuevos recursos permiten. Las almas se benefician y el apostolado se multiplica resultando más eficaz, incluso suscitando nuevas vocaciones o acercando a personas no creyentes o de otras religiones al catolicismo.

Pero los problemas que se han tocado precedentemente también atañen al sacerdote –y a las personas consagradas en general–. De ahí que todas ellas deban revisar constantemente las motivaciones de fondo que les mueven a valerse de las redes sociales. Esta consciencia y equilibrio necesarios serán más sólidos en tanto en cuanto se haya recibido una adecuada educación en el uso de los mass media durante la preparación académica previa al apostolado y trato directo con las almas[52].

Como afirmaba el padre Álvaro Corcuera, L.C., en un congreso desarrollado en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, del 26 al 27 de marzo de 2004, –algo que vale totalmente al ámbito singular de las redes sociales–: “En el contexto de la formación para la vida religiosa, los medios de comunicación tienen una finalidad específica: sirven en la medida en que pueden ayudar a la formación intelectual, cultural, humana y espiritual de los religiosos. No obstante su valor positivo, su uso indiscriminado constituye un grave obstáculo para la fidelidad a los compromisos de la vida religiosa, dada su capacidad de incentivar la dispersión interior, la ligereza, la falta de disciplina, la pérdida de tiempo, la asimilación de criterios propios de un mundo laicizado y la deformación de la conciencia religiosa. Los medios son medios. Deben ser usados para alcanzar los fines, que, como hemos visto, en la vida religiosa son muy específicos[53]”.

Los consagrados son agentes de comunicación[54], pero no está dicho que deban asumir todos los roles del comunicador. Para ayudar más y servir mejor, los laicos también asumen un papel de importancia, sobre todo, aunque no sólo, al nivel de administración técnica y operativa. Un sentido de eficacia apostólica invita no sólo a delegar sino también a involucrarlos.

La persona consagrada también puede caer en la banalización de las relaciones interpersonales a través de las redes sociales que, en el mejor de los casos, sólo le haría perder el tiempo que merecen sus almas.

Los jóvenes seminaristas, religiosos (as) y consagrados (as), al igual que otros jóvenes, son igualmente propensos a caer en la patología del trastorno de dependencia de Internet[55] que llega a imposibilitar su perseverancia pues les produce problemas que influyen en su comportamiento y en la percepción psicológica del mismo sujeto[56].

Es justo pensar en que los consagrados deban plantearse un examen de conciencia donde el tiempo invertido en las redes sociales sea la materia a evaluar, como parte del voto o promesa de pobreza. Tocante al voto o promesa de castidad, no sobra recordar que un sacerdote o una persona consagrada “no puede verlo todo, oírlo todo, decirlo todo, gustarlo todo… El Seminario –o la casa de formación– debe haberlo hecho capaz, en la libertad interior, de sacrificio y de una disciplina inteligente y sincera[57]”. Respecto a la promesa o voto de obediencia, siempre será un gesto de dependencia filial el pedir los permisos necesarios para navegar, con la bendición de Dios, por los sitios que necesitamos. El espíritu de reporte, tanto del tiempo usado en estos medios como de los lugares visitados, es también un rasgo de obediencia.

Conclusión

Las redes sociales permiten a los usuarios verse y sentirse parte de una red de relaciones en la que pueden participar con tan solo dar un clic. Más que un cambio a nivel tecnológico, que también lo comprende, lo es a nivel de su uso. Por tanto, no exige una nueva ética sino más bien la aplicación de principios ya establecidos a las nuevas circunstancias.

Bien sabemos que los medios de comunicación en general, y las redes sociales en particular, son éticamente neutros. Su bondad o maldad dependen del factor libertad humana, es decir, del uso que el hombre les da. “Nunca se insistirá lo suficiente en que los medios de comunicación social son sólo instrumentos sin alma propia[58]”.

No se puede ocultar que la fe contribuye positivamente para usar adecuadamente estas plataformas partiendo de razones humanas y enriquecidas con motivaciones espirituales que se ofrecen para ello. En definitiva, lo que está en juego en las redes sociales es si gracias a ellas la persona humana “se hace de veras mejor, es decir, más maduro espiritualmente, más consciente de la dignidad de su humanidad, más responsable, más abierto a los demás, particularmente a los más necesitados y a los más débiles, más disponible a dar y prestar ayuda a todos[59]”. La religión tiene la acuciante tarea no sólo de usar estas redes para difundir el mensaje cristiano, sino de integrar el mensaje en esta nueva cultura[60].

Un arrepentimiento singular

martes, 26 de mayo de 2009
José Luis Olaizola


Mundo Cristiano
 

El periodista Lluis Amiguet aprovecha una entrevista a Eva Herman, también periodista y presentadora de televisión en Alemania, para hurgar en un asunto que se ha convertido, Almudi.org - Eva Hermancasi, en un tópico: el de cómo conciliar el trabajo de la mujer en el hogar, y en una profesión. Obviamente, en una profesión que no sea la de ama de casa.

Es un tema que ya me aburre un poco porque en mi casa no se habla de otra cosa. O mejor dicho, no se vive otra cosa, ya que todas mis hijas tienen ese problema, puesto que son madres de familia, al tiempo que brillantes profesionales, y no se cansan de discurrir sobre los esfuerzos que tienen que hacer para guardar ese difícil equilibrio.

Por ejemplo, una de mis hijas, profesora por oposición, acaba de conseguir una plaza docente en un colegio que tiene jornada continua de 9 a 2, y cuando se enteró dio más saltos de alegría que si le hubiera tocado la Primitiva. “¿Te lo imaginas, papá? —me decía loca de gozo— ¡A las dos, en casa para poder ocuparme de mis hijos! (tiene tres) ¡No me lo puedo creer!”.

Desde la perspectiva de mi edad senatorial me ha tocado vivir un cambio vertiginoso en esta materia, en un par de generaciones. Pertenezco a una familia de nueve hermanos y, obviamente, mi madre bastante tenía con ocuparse de nosotros. A su vez hemos tenido nueve hijos, y mi mujer también ha tenido bastante con sacarlos adelante.

Justo si le ha quedado tiempo para cumplir su función de asesora literaria mía, y ahora, en la madurez de su vida, conseguir algo de tiempo para poder jugar al golf, no por su gusto, sino por prescripción facultativa para combatir la osteoporosis inevitable después de tantos embarazos. Al menos eso dice ella.

Pero a mis hijas, y a todas las de su generación, no se les pasa por mientes lo de no trabajar fuera de casa, lo cual no sé si es bueno o malo, pero lo que sí sé es que es un lío al que algún día habrá que poner remedio.

De momento, el remedio que ha puesto Eva Herman, la presentadora a la que me refería al principio, no deja de ser curioso y por eso lo traigo a estas líneas. Me encanta la gente que se arrepiente de algo y lo confiesa. Por eso me encanta Eva Herman, joven, rubia, guapa y famosa, que se arrepiente de haberse dejado engañar como una tonta, y haber retardado el ser madre en mor de su profesión periodística.

Cuenta que por medrar en su oficio renunció, durante años, a la parte más importante de sí misma: la de ser madre. Y todo por un triunfo que es una quimera, y por un sueldo de miseria. Yo, la verdad, no creo que cobrase una miseria por presentar los telediarios en una cadena importante, pero a ella se lo parece en comparación con la maravilla de ser madre.

Por fin, a los treinta y ocho años, casi en el límite, se quitó el velo que la cegaba y tuvo un hijo. Un poco tarde a su juicio, ya que los hijos hay que tenerlos a su tiempo, cuando mejor se los puede atender. Y no tener uno deprisa y corriendo, sino varios.

Añora a su madre, que sólo se dedicó a sus hijos, los cuales después la cuidaron amorosamente hasta el final de sus días. Se pregunta: ¿Quién dará cariño a la mujer que se entregó sólo a su empresa, cuando llegue a la vejez? ¿Cree que el empresario que la explotó irá a verla al asilo?

¿Quién tiene la culpa de ese desorden? sigue preguntándose. Y responde: una sociedad desestructurada, dominada por un integrismo de izquierda —son sus palabras— que cree hacer un favor a la mujer al librarla de la servidumbre del hogar.

Ahora se ha convertido en la portavoz de un movimiento refeminista, que aboga porque la mujer dedique sus años fértiles a sus hijos, y no a aumentar las plusvalías de su empresa.

No sé lo que opinarán mis hijas cuando lean este artículo, pero algo de razón sí creo que lleva la guapa presentadora alemana.

Artículo relacionado:

El principio de Eva

Ordenación de 30 sacerdotes en Roma

miércoles, 27 de mayo de 2009
Almudi.org


 

 El sábado 23 de mayo, el Prelado del Opus Dei ordenó 30 nuevos sacerdotes en Roma. Proceden de 12 países diferentes. Ocho de ellos cuentan en una serie de vídeos algunas de sus impresiones antes de la ceremonia.

Ordenaciones1NEn la homilía, Mons. Javier Echevarría, recuerda que “Desde hoy, conformados con Cristo Cabeza de la Iglesia, podrán desempeñar el ministerio sacerdotal: predicar la Palabra de Dios con autoridad, administrar los sacramentos, sobre todo la Penitencia y la Eucaristía, guiar al pueblo cristiano por las sendas de la vida eterna”.

Y, con palabras de San Josemaría: “La vocación sacerdotal lleva consigo la exigencia de la santidad. Esta santidad no es una santidad cualquiera, una santidad común, ni aun tan sólo eximia. Es de santidad heroica”.

Recuerda el Prelado la convocatoria de Benedicto XVI de un año sacerdotal con ocasión del 150º aniversario del nacimiento del Santo Cura de Ars, y pide oraciones para que nunca falten sacerdotes bien preparados y comprometidos por entero al servicio de las almas.

Enlaces relacionados:

Ocho de los nuevos sacerdotes cuentan en esta serie de vídeos algunas de sus impresiones antes de la ceremonia

Homilía y fotos de las ordenaciones

Día a día del Papa en Twitter

Siga el día a día del Papa Benedicto XVI en Twitter

 

REDACCIÓN CENTRAL, 26 May. 09 / 08:12 am (ACI)

papaTwitterACI Prensa ya está en Twitter.com, el cada vez más popular servicio gratuito de microblogging, que está congregando a millones de personas en todo el mundo.

Twitter.com hace las veces de red social y permite a sus usuarios enviar micro-entradas (también denominadas “tweets”) basadas en texto, con una longitud máxima de 140 caracteres.

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No habrá más “matrimonios” homosexuales

Estados Unidos

Corte Suprema de California: No habrá más “matrimonios” homosexuales

SAN FRANCISCO, 26 May. 09 / 01:41 pm (ACI)

parejaUSA_260509La Corte Suprema de California, Estados Unidos, falló hoy que la Proposición 8, que recibió en las últimas elecciones el voto mayoritario, es constitucional y consagra la unión matrimonial como aquella entre un hombre y una mujer en este estado. Sin embargo, este fallo precisa también que se respetará los “matrimonios” homosexuales anteriores a la enmienda.

El fallo de la Corte Suprema precisa que “la Proposición 8, una iniciativa aprobada por la mayoría de votantes en las elecciones del 4 de noviembre de 2008, añadió una nueva sección –la 7.5– al artículo I de la Constitución de California, estableciendo en ella que ‘Sólo el matrimonio entre un hombre y una mujer es válido y reconocido en California‘. Esta medida entró en vigor el 5 de noviembre de 2008″.

Tras el estudio de los argumentos a favor y en contra de la inconstitucionalidad de este medida que ha llevado a que la Corte se pronuncie con esta sentencia, se precisa en la misma que “concluimos que cada uno de los argumentos contrarios a la Proposición 8 ingresados por distintos solicitantes y el Fiscal General carecen de sustento. Habiendo sido aprobada por la mayoría de los votantes en la elección del 4 de noviembre de 2008, la iniciativa enmienda legalmente la Constitución de California para incluir la nueva provisión como el artículo I, sección 7.5″.

Sin embargo, el mismo fallo precisa también que esta nueva sección “no puede ser interpretada ni aplicada retroactivamente”. Por esta razón, los cerca de 14 mil “matrimonios” homosexuales de California “realizados antes de la fecha efectiva de la Proposición 8 siguen siendo válidos y deben ser reconocidos como tales en este estado”.

Polémico material Educativo

Denuncian polémico material “educativo” que alienta exploración sexual entre menores

 

MADRID, 25 May. 09 / 10:15 pm (ACI)

La asociación Profesionales por la Ética denunció la difusión de “Sexpresan” un material educativo multimedia para maestros y alumnos de secundaria en el que se alienta a los menores a “explorar su cuerpo para aprender cuál es su mapa del placer“.

“Si a usted le parece inadecuado que le expliquen a su hijo de 2º ó 3º de ESO (educación secundaria) que la sodomía es el coito anal, o que le animen a explorar su cuerpo para aprender cuál es su mapa del placer o le digan que el aborto voluntario es una decisión expresa de la mujer para poner fin a su embarazo puede empezar a preocuparse porque estas expresiones (acompañadas, en algunos casos de imágenes), las recomienda el Ministerio de Educación del Gobierno de España para Educación para la Ciudadanía (EpC)”, advierte el grupo.

El polémico material “está dirigido tanto a profesores como a alumnos e incluye actividades interactivas sobre diversidad sexual, iniciación a las relaciones afectivo-sexuales, métodos anticonceptivos y violencia en las relaciones de pareja“.

“En el apartado de iniciación a las relaciones afectivo-sexuales se muestran los mapas del placer del cuerpo humano y las satisfacciones que estas relaciones proporcionan, comendando testimonios de jóvenes que ya han tenido su primera relación sexual”, sostiene.

Asimismo, el material alienta a romper con “las características tradiciones de la mujer y del varón” para acabar con la llamada violencia de género.

“En definitiva, el material que propone el Ministerio de Educación para impartir EpC se retrata a la perfección en Sexpresan. Ahora ya sabemos a lo que se refiere el Gobierno cuando asegura que esta materia escolar trata de derechos humanos, relaciones interpersonales y educación afectivo-emocional”, explica Fabián Fernández de Alarcón, Secretario General de Profesionales por la Ética.

Diálogo entre fe y razón es fundamental

Diálogo entre fe y razón es fundamental, precisa Arzobispo sobre caso Galileo

ROMA, 26 May. 09 / 02:36 am (ACI)
Mons. Giuseppe Betori, Arzobispo de Firenze / Galileo Galilei +

Mons. Giuseppe Betori, Arzobispo de Firenze / Galileo Galilei +

El Arzobispo de Firenze, Mons. Giuseppe Betori, señaló que el diálogo entre la fe y la razón es fundamental, especialmente en relación al caso Galileo, con lo que se puede superar este “doloroso malentendido”, en el marco del Congreso Internacional “Galileo 2009″ que reúne a connotados expertos para discutir este tema desde el punto de vista, histórico, filosófico y teológico; entre el 27 y el 29 de mayo.

El Prelado señaló que “con frecuencia este ‘doloroso malentendido’ es interpretado erróneamente como ‘el reflejo de una oposición constitutiva entre ciencia y fe’. Mi esperanza es que es evento muestre lo infundado de esta opinión“.

Mons. Betori expresó también que “la celebración del año internacional de la astronomía y la memoria de la vida, obra e ingenio de Galileo, favorezcan una propuesta creativa del fundamental diálogo entre la razón y la fe, en la perspectiva de una permanente y constructiva colaboración entre la Iglesia y las instituciones de investigación científica, desarrollo económico y promoción social”.

“La fe –precisó– no crece con el rechazo de la racionalidad, pero se inserta en un horizonte de racionalidad más amplio”.

Seguidamente el Arzobispo explicó que “la misma razón, sin fe, corre el riesgo de reducirse a cálculo y exclusiva valoración de conflictos de intereses, con frecuencia ciega frente a interrogantes vitales, a valores fundamentales y dramáticas situaciones humanas”.

Por esa razón, prosiguió, “el diálogo entre razón y fe debe continuar. La naturaleza extremadamente compleja y, a veces, inédita de las problemáticas éticas, sociales y políticas que sufren rápidos desarrollos con las investigaciones científicas y de las aplicaciones tecnológicas contemporáneas, en el ámbito de un creciente proceso de globalización e interdependencia económica, exigen de hecho la libertad interior y la buena voluntad de parte de todos, creyentes y no creyentes”.

En esta perspectiva, concluyó el Arzobispo de Firenze en el artículo publicado por L’Osservatore Romano, “la inauguración del congreso internacional en la solemne majestuosidad de la Basílica de la Santa Cruz, en donde está la tumba de Galileo, en presencia del Presidente de la República, representantes de instituciones adherentes y de numerosas autoridades culturales, políticas y religiosas, asume no solo un alto valor cultural y simbólico, sino que indica también que subsisten las condiciones para un constructivo compartir de responsabilidades, en la conciencia de los respectivos roles y tareas”.

Para conocer más el caso Galileo, ingrese a: http://www.aciprensa.com/controversias/galileo.htm y a http://www.aciprensa.com/angelesydemonios/#2 

Diagnóstico: parado

26/05/2009 — by larosaderialp

2009052528parado300Cuando despidieron a Mario se lo tomó como un tiempo de relax. A sus 42 años, quería aprovechar para terminar con el inglés, su eterna asignatura pendiente, y disfrutar más de sus hijos, Candela y Manuel. Podría sacarlos al parque a la salida del colegio, un lujo que hasta el momento sólo se lo podía permitir los fines de semana. Y no todos. Pero la ilusión por disfrutar de estos pequeños placeres de la vida le duró poco más de un mes. De repente, la casa se le empezó a caer encima y del idioma no quería ni oír hablar.

No le apetecía hacer los cursos que le enviaban del Inem y sólo empleaba su tiempo en estar solo, a ser posible dormido. Isabel, responsable del área de consultoría de una multinacional, es consciente de que su marido sufrió hace dos años, cuando se quedó desempleado, lo que los psicólogos ya han bautizado como “el síndrome del parado”. 

Con cifras del paro que amenazan con rozar los cinco millones, las consultas de psicólogos y psiquiatras se preparan para curar a más de un parado aquejado de este síndrome, cuyos brotes más enérgicos emergen en tiempos de crisis. La autoestima es la primera que se hace añicos. “Yo no valgo para esto”, “por qué me ha tocado a mí”, o “ahora, a mi edad, dónde voy yo” son ideas que se instalan en la mente de más de un sufridor del síndrome del parado.

Especialistas en medicina laboral han analizado el síndrome en cuestión y le diagnostican tres fases. La primera etapa, la de optimismo. Son momentos para el descanso y la calma. Disponen de todo el tiempo del mundo para exprimirlo al gusto del consumidor: viajar, estudiar, descansar. Lástima que esta fase eufórica pase tan pronto como se conciencie de que encontrar trabajo, y más en tiempos de crisis, es demasiado complicado. Bienvenida, etapa de la obsesión. “El primer mes sin trabajar me sentía bien. Podía levantarme más tarde de las ocho, leer el periódico, pasear, comprar, incluso ir a por los niños al colegio. Pero pronto me entró un ataque de pánico cuando pensaba en qué pasaría si no encontraba un trabajo pronto y llegara el día en que no pudiera hacer frente a la hipoteca”, cuenta Mario.

Esta segunda etapa llega cuando los parados se dan cuenta de su verdadera situación: el tiempo corre en su contra. Los nervios les cierra el estómago, no pueden dormir por las noches y la ansiedad les corta la respiración. No saben a qué puerta más llamar para encontrar trabajo, y las pocas plazas que se ofertan en Internet no se adecúan a su currículum. “Todos nuestros amigos ya sabían de la situación familiar, y estaban al tanto para avisarnos de cualquier plaza que quedara vacante. Sólo quedaba esperar y rezar”, dice su mujer, Isabel.

Muy pronto acechó a Mario la tercera fase del síndrome: un estado de apatía se instaló en su cuerpo. Fue entonces cuando protagonizó la típica imagen del parado que se pasa el día delante de la televisión, sin ningún quehacer que le motive. Nada. Ni los niños, ni los amigos ni Isabel. Había tirado la toalla y se sentía como un fracasado. En todo. “No me apetecía hacer nada porque creía que fallaba en todo: me sentía mal padre, mal esposo, mal amigo”. Bendita llamada, en este caso de uno de sus colegas, ofreciéndole una entrevista de trabajo.

Era de telecomunicaciones, su sector, así que pronto cogió confianza en sí mismo. “En un principio sólo era eso, una entrevista, ¿pero sabes la ilusión que sentí? Parecía que me había tocado la lotería”. Aunque creía no tener muchas papeletas, al final la suerte le acompañó y Mario fue seleccionado para el puesto en una empresa de telefonía móvil. Por fin volvía a respirar.   

6.000 suicidios cada millón de parados

Detrás del drama familiar y personal que supone atravesar una crisis económica no se puede olvidar la realidad más cruda: el suicidio como vía de escape. Ángel Cárcoba, experto en salud laboral de Comisiones Obreras, cree que cada millón de parados generará 167.000 enfermos y 6.000 suicidios en los próximos diez años, y señaló que muchas de las patologías derivadas de la crisis económica son cardiovasculares y psicosomáticas. La ansiedad producida genera “desequilibrios emocionales e incrementa las enfermedades mentales”. Una situación que provoca, según el experto, más de 50.000 ingresos en psiquiátricos.

Por eso el porcentaje de suicidios entre parados supera entre 2 y 3 veces a la población normal. Ver un futuro demasiado negro, aliñado con un poco de depresión o un cuadro de ansiedad constante, hace que quitarse la vida sea una desesperada respuesta a una visión donde no se veían salidas ni soluciones.

Categorías:Mundo, Salud, Trabajo

Pero recen hijos mios

NUESTR~1Eran tiempos dificiles como los de ahora, en ese lugar de Francia donde se gestaba una terrible guerra no había esperanza, la gente se había cansado de pedir y Nuestra Señora se aparece en Pointman para decir:

Rezad, hijos míos, Dios les escuchará pronto, mi Hijo se deja mover a la compasión

Esta experiencia ocurrida cuando los racionalistas y la guerra parecía que vencían sobre la fe, debe animarnos a seguir en el camino porque contamos con María Madre Nuestra quien acude a nuestras suplicas para decirnos “ya en serio”, recen para que pueda irme mostrando. Y eso me hace recordar una jaculatoría muy bonita que el Señor le dió a Catalina Rivas para estos tiempos.

“María Madre Nuestra Inmaculada muestranos tu poder y derrota al enemigo”

Nuestra Señora de Pointman, Francia

“…nos enseña que el crucificado es Jesucristo…”

La historia
Es invierno y estamos en guerra. Las tropas de Guillermo I, rey de Prusia, dominan las tropas de Napoleón III; el 19 de septiembre de 1870, comienzan a sitiar París; el 12 de enero de 1871, entran a Le Mans y avanzando hacia el Oeste llegan hasta Mayenne. El 17 de enero, una parte del ejército prusiano se adelanta y llega a las puertas de Laval. Reina el desorden y el pánico entre los soldados franceses. En los campos, los campesinos esconden sus pertenencias: dinero, ropa y alimentos. A las miserias de la guerra se añade una epidemia de tifoidea y de viruela.

La aldea de Pontmain no ha podido salvarse. De una población de aproximadamente quinientos habitantes, la parroquia vio partir treinta y ocho jóvenes reclutados por el ejército. Estaban sin noticias. Todo iba mal. Los parroquianos decían: “Por más que roguemos a Dios, no escucha nuestras plegarias”. El domingo 15 de enero, después de las vísperas, el cura había entonado como de costumbre el cántico de Saint-Brieuc:

Madre de la Esperanza
Por tu nombre lleno de ternura
Protege nuestra Francia,
Ruega, ruega por nosotros.

Era el único que cantaba. Al darse la vuelta, exhorta a los parroquianos, quienes comienzan a cantar llorando. El martes 17 de enero de 1871, seguían en la angustia y la desolación. Hacía frío y la nieve cubría el suelo y los tejados. El cielo estaba límpido cuando cayó la noche estrellada.

Pontmain, el 17 de enero de 1871. Era de noche y hacía frío. Francia está en guerra. París está sitiado. Los Prusianos, vencedores, están a las puertas de Laval. En Pontmain, la angustia predomina pues no se tienen noticias de los 38 jóvenes movilizados. Esa noche, Eugène Barbedette ayuda a su padre a moler las aulagas en el granero. Su hermano menor, Joseph, también está con ellos. Eugène sale a “tomar el aire”.

Una hermosa Señora
En ese momento, sobre la casa, ve de frente a una hermosa Señora con un vestido lleno de estrellas que le sonríe con las manos extendidas al frente. Los aldeanos se apresuran hacia el granero. Otros niños también la ven. Un óvalo azul con cuatro velas apagadas rodea a la Hermosa Señora. En torno al señor Cura y a las religiosas de la escuela se organiza una velada de oración.
“Orad hijos míos”

Se encuentran diciendo el rosario y el Magnificat, cuando se despliega una banderola entre el óvalo y el tejado de la casa. Letra tras letra, los niños van pronunciando el mensaje que se inscribe, mientras la multitud canta letanías a la Santa Virgen, la Inviolata y el Salve Regina.

PERO, ORAD HIJOS MÍOS QUE DIOS VA A OÍROS MUY PRONTO MI HIJO ESTÁ ABIERTO A VUESTRAS PLEGARIAS


El fervor crece y los niños manifiestan su alegría: “¡Oh! ¡Qué hermosa es!”. Cantan Madre de la Esperanza. Súbitamente los niños se ponen tristes cuando el rostro de María también se impregna de una profunda tristeza.

María muestra a Jesús
Una cruz roja aparece frente a ella con Jesús ensangrentado. En lo alto de la Cruz, sobre un larguero blanco, se inscribe en rojo Su nombre: JESUCRISTO. María toma el crucifijo con sus dos manos y lo presenta a los niños mientras que una pequeña estrella enciende las cuatro velas del óvalo. La plegaria es ahora en silencio. Luego, los presentes entonan el Ave Maris Stella. El crucifijo rojo desaparece. María toma de nuevo su actitud inicial, las manos extendidas en un gesto de acogida. Aparece una pequeña cruz blanca en cada uno de sus hombros. Todos se arrodillan en la nieve para la oración nocturna. Seguidamente se despliega un gran velo blanco a partir de los pies de María y poco a poco la recubre totalmente. “Todo ha terminado” dicen los niños. Todos vuelven a sus casa con el corazón tranquilo. Once días más tarde se firma el armisticio. Los Prusianos no entraron a Laval.

Los peregrinos afluyen
Se obtienen gracias de todo tipo. Tras una encuesta y un proceso canónico, el obispo de Laval, Monseñor Wicart, declara: “Consideramos que el 17 de enero de 1871, la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, se apareció realmente a Eugène y Joseph Barbedette, Françoise Richer y Jeanne-Marie Lebossé en la aldea de Pontmain.”

Web oficial del Santuario de Pontmain

Good

25/05/2009 — by Moral y Luces

Alemania años 30. John Halder es un profesor universitario de Literatura. Está casado, tiene dos hijos y ha publicado una novela en la que defiende la eutanasia. Los nazis ven en esta obra algunos elementos útiles para divulgar sus ideas y piden consejo al profesor, que hasta ahora ha rehusado afiliarse al partido. Poco a poco, y al mismo tiempo que empieza una relación amorosa con una estudiante, Halder va introduciéndose en el gobierno nazi, ante la sorpresa de su mejor amigo, un psiquiatra judío.

Basada en una obra teatral de C.P. Taylor estrenada en 1982, Good es una interesantísima reflexión sobre el declive moral de un hombre que empieza siendo “bueno” pero que, por falta de convicciones y voluntad, acaba apoyando un régimen criminal. La historia de John Halder, un honrado profesor y padre de familia que va alejándose de sus ideales por culpa de decisiones aparentemente intrascendentes, sirve para reflejar a una parte de la sociedad alemana que no fue consciente de la barbaridad que apuntalaban hasta que era demasiado tarde.

Yendo más lejos, la película pone el dedo en una llaga actual, la de una sociedad rica en injusticias y situaciones muy dolorosas –a veces auténticas monstruosidades– que empezaron por ligeros flirteos con la vanidad, la cultura de la muerte, la mentira o el miedo a quedar fuera de lo políticamente correcto. En este sentido, el protagonista de la cinta –el actor judío Viggo Mortensen, que realiza una convincente interpretación en un papel muy alejado de los que tiene acostumbrado al público– señala que la película no habla estrictamente de los nazis, sino de “gente que toma decisiones y se equivoca cada día; son las pequeñas decisiones las que le pueden cambiar la vida a uno”.

La película está bien escrita y correctamente rodada; sin embargo, le falta algo para ser redonda. Probablemente esta compleja reflexión hubiera necesitado un director más experimentado. Al realizador brasileño Vicente Amorim el proyecto le queda grande. Y esto se nota en la falta de fuerza de algunas escenas, en su miedo a agotar algunas tramas (lo que diluye la intensidad del planteamiento crítico del film) y, sobre todo, en un confuso y extraño final, sin duda lo más flojo de una película notable a pesar de todo.

Categorías:Audiovisual, Cine, Familia, Mundo
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